Title: Por ventura de la oscuridad
Description: 17-VI-1226 (Privado con Angelo)
Elois D'Umbrelle - December 19, 2007 07:44 PM (GMT)
La lasombra había partido y Elois había dado órdenes a sus vasallos de prepararlo todo para partir de inmediato, no fueran a llegar indeseables que no debían aparecer, así la posada cobró vida en torno a aquella habitación en la que conversaban dos ventrue, una madre y una hija, a cual más peligrosa víbora cuyo veneno se conjugaba a la par, aunque por edad cada una tenía su lugar.
- ¿Cual será el siguiente paso mi señora?
Valada estaba ansiosa por conocer el movimiento próximo que diera su maestra, festejaba el día en que la hizo llamar para aprender y ahora trataba de aprovecharlo al máximo, más si cabe cuando Aenor había caído en las garras del enemigo y le había dejado el camino libre para ser la predilecta de su señora.
- Enviarás a una de tus doncellas moriscas al encuentro y haremos entender a Constanza que son los hijos de Aquim quienes respaldan nuestras decisiones, eso hará entrar en razón al viejo lasombra y se lo pensará dos veces antes de actuar.
La respuesta de Elois no se hizo esperar, denotando que ya tenía todo estudiado. Valada asintió mientras la ventrue tomaba asiento y explicaba los detalles del plan a seguir para que no hubiera margen a error.
Angelo - December 19, 2007 10:40 PM (GMT)
Algo se movió entre las sombras de la sala. Sin emitir ruido alguno, un negro cuervo volo desde el abismo de la pared más lejana y se posó en el suelo a un par de metros de la Ventrue.
El animal miró con ojos oscuros a Elois, torciendo el gesto. Dió un saltito y se deshizo en el aire, como si de la mancha que un calamar deja en el agua se tratase.
Aquella era una señal inequivoca para la Ventrue.
Elois D'Umbrelle - December 20, 2007 11:35 AM (GMT)
Señal extraña ciertamente, que turbó en principio a la dama de Orleáns aunque apenas mostró esa sensación pues tiempo hacía ya que estaba acostumbrada a sorpresas. Aquella en realidad no sabía como considerarla. ¿Sería Constanza?
Sin más apremió a despedir a su acompañante con las instrucciones pertinentes, debía tratar cierto "inconveniente" a solas y puesto que no hubo intención agresiva en primera instancia nada hacía pensar que fueran actos bélicos los que precedieran al raciocinio.
Una vez Valada abandonó la estancia, Elois entrelazó sus brazos y esperó la aparición estelar del magister con cierto desdén.
Angelo - December 20, 2007 09:49 PM (GMT)
Ángelo sonrio tras una sombra. Siempre le había gustado la aptitud señorial de la Ventrue. Pues había muchos nobles en Paris, pero pocos que tuviesen la capacidad de demostrarlo sin palabras.
Había seguido a Cecília hasta allí casi como un juego. Pues tras tantos años de conocerla, había visto en su rostro la misma cara de cuando era mortal y estaba planeando una travesura. La sorpresa había sido increible... debía de empezar a replantearse lo que la joven Lasombra estaba haciendo en la ciudad, pues moverse entre los grandes de Paris la podía hacer terminar aplastada por una bota.
Pero aquello quedaba para otro momento. Dejaría que la milanesa fuese a hablar con su querido Constanza.
"Planes sobre planes... " - Penso mientras daba un primer paso adelante.
Y así fue como Ángelo de Lasombra (odiaba que le pusiesen el Lord), se dejó ver por Elois d'Umbrelle. Vestido con una armadura de cuero negra y con la espada bastarda que forjara Maxence y le regalara colgada al cinto.
Sus manos enguantadas se entrelazaron en la espalda cuando se detuvo a la pobre luz de la sala y habló.
- Hacía mucho tiempo que no os veía mi Señora, teneis muy buen aspecto dadas las circunstancias. - Algo que la marcaba aún más en su nobleza.
Una inclinación de cabeza fue el saludo del Segador.
Elois D'Umbrelle - December 21, 2007 11:22 PM (GMT)
Por algún motivo no le extrañó aquella presencia, quizás si la forma osada, aunque atrevida, pero como siempre cabía esperar en el lasombra, siendo un tanto seductora su aparición. El italiano tenía un encanto personal, el del rufián al cual se asocian mil apasionantes aventuras, por desgracia Elois no era una impresionable adolescente, aunque su edad aparente a veces pudiera confundirse con ese trance de la pubertad. No, no había lugar para esos juegos de amores, nunca los hubo, ni tan siquiera cuando debieron ocurrir...
La presencia del lasombra allí duplicaba las espectativas que una vez depositó sobre este al mismo tiempo que reducía a la mitad el caché que le había atribuido a Cecilia. Le había fallado, por contra podría sacar un jugoso premio si jugaba bien las cartas.
Talante serio, confiado y altivo. Elois al más puro estilo ventrue, eso fue lo que encontró ante sí el inesperado huésped de la patricia. De haber estado placenteramente en su castillo de Montparnasse le habría recibido de otra forma, pero esa época ya pasó y sin embargo, se conservaba igual que siempre, como si la pérdida de posesiones y estatus no la hubiera perjudicado sino hecho más fuerte si duda cabe.
- Siempre he tenido este aspecto querido.
Sus palabras contenían cierta dosis de veneno, aunque no la suficiente para ser letal.
- Aunque creo que la fortuna os ha sonreido más a vos, al menos es lo que parece.
Y una simple sonrisa rompió toda la tensión albergada en el ambiente, cambiando por completo la acritud de su rostro.
- Lo celebro.
Para este entonces sus palabras ya eran amables y la primera frase podría quedar olvidada, aunque tratándose de Elois, las palabras siempre tienen un valor y siguiendo un orden específico que sólo ella conocía arrojó el envite sobre el transalpino con desmesurada naturalidad.
-Voy a por el trono de París
Los ojos de halcón se posaron sobre aquel cuervo crecido de oscuridad iluminando toda su silueta con la fogosidad que era habitual en ella, aunque por contra no le era muy habitual ser tan directa. Quizás fuera uno más de sus juegos de arpía, si bien podía darse por descartada la opción de una broma. Elois no bromeaba, nunca.
Angelo - December 23, 2007 09:33 PM (GMT)
Una media sonrisa apareció en el rostro del Segador.
- Sois cara de ver mi Señora. - Los brazos enfundados en negro de Ángelo, se cruzaron sobre su pecho. - No esperaba tener el placer de veros esta noche, en realidad salí a cazar secretos y me tope con uno del tamaño de NotreDame.
Muchas cosas había sucedido desde que Ángelo hablara por última vez con la Duquesa. El exilio de la Ventrue había roto lo que quizá hubiese sido una relación muy fructifera.
- Y debo decir, que me hubieseis decepcionado de no buscar el Trono de Geoffrey.
Elois D'Umbrelle - December 23, 2007 11:27 PM (GMT)
Si Angelo supiera de las intenciones de Elois quizás si estuviera decepcionado, o puede que abrumado, de facto si alguien supiera realmente lo que trascendía por su cabeza quedaría absorto por la sencillez que anhelaba la ventrue en su vida.
- Lo bueno ha de pagarse y si escasea su precio aumenta. Ahora pues, celebro mi precio.
Sonrió, pero débilmente, su comentario chistoso había sido más por cumplir que por otra cosa, al fin y al cabo debía mantener un mínimo nivel de ingenio en sus conversaciones o su caché descendería.
- Y que es lo que busca Angelo de lasombra, flamante segador de París esta noche, aqui, lejos de su ciudad, al lado de una pobre exiliada de su hogar.
Amarga acidez, ironía, mofa. El no perder su tacto era vital, así como mantener su papel, al menos a ojos de Angelo
Angelo - December 24, 2007 08:39 AM (GMT)
Muchas eran las cosas que se le ocurrian a Ángelo de lo que podía hacer.
- Buscar no buscaba nada en realidad. Podría apresaros y llevaros ante el Príncipe por alta Traición... seguro que sería una acción que Geoffrey sabría agradecerme. - Los ojos del Lasombra eran oscuros y fríos. - Pero creo que sería una falta de etiqueta por mi parte, tras tantos meses de no saber de vos.
Pero si había una serie de cosas que deseaba saber, pues la información era poder.
- Me permitiriais un paseo nocturno y una conversación inofensiva?.
Elois D'Umbrelle - December 24, 2007 09:04 AM (GMT)
Una simple mueca se esbozó sobre aquel idílico rostro de porcelana, no bastaba más para negar, ni tan siquiera una palabra, aunque la dama docta en el oficio haría uso de ellas.
- Me temo que no es posible pasear, pues ya me estoy retrasando en mi partida hacia Rouen, desde donde quizás acuda a Londres y jure vasallaje al principe Mitras para luego regresar sonriente a París
¿Ironía?, probablemente. No obstante nunca había que descartar ninguna opción tratándose de esa vieja serpiente de noble sangre, pues si juraba vasallaje a Mitras éste lograría gran influencia sobre Normanía, la que ella poseía y que hacía tiempo había perdido. Al ser un vasallo de Mitras, quizás Geoffrey debiera andarse con cuidado antes de actuar contra ella... Sin embargo todo eran conjeturas.
Sin embargo os concedo estas cuatro paredes como jardín y estos acomodos por paseo.
Sonrió, escueta.
- En cuanto a la conversación inofensiva, ahí seguro que no podré complaceros, pues de uno u otro modo trataré de convenceros para que participeis en mi cruzada, lo que os enemistará sobradamente con lord Constanza y bueno, no gozareis del afecto antaño profesado de Geoffrey du Temple, príncipe de París.
Enarcó una ceja con gran desaire, su actitud de desdén crecía segundo sobre segunto implementando una figura atípica a la Elois de siempre. Pero las cosas habían cambiado, ya no estaba en su flamante castillo de Montparnasse y debía manejar bien la situación, aparentando su papel aflijido, que no lo era tanto ni mucho menos, pero que todos en París debían conocer.
- Aunque creo, querido Angelo, que ya sabrás de sobra que eso ocurriría y algo me dice, que tampoco te importa escuchar lo que pueda decirte, ese es el motivo de que ahora no me halle camino de París con una estaca rompiendo mi pecho en dos
Apareció la mirada sagaz en sus ojos, fogosos, intensos y arremolinados de un azul oceánico, indómito.
- Pero dime, que mal pueda haber ocasionado "mi buen Geoffrey" para que hasta tú decidas replantearte su futuro
Angelo era un mercenario, no hacía falta mucho para que buscase el mejor postor, quizás sólo quisiera cubrirse las espaldas.
Angelo - December 24, 2007 09:30 AM (GMT)
Por que todo el mundo infravaloraba a Ángelo?... quizá por que el mismo se había ido vendiendo de forma que su fama le marcaba como alguien comprable?...
La situación empezaba a ser muy extraña en París. Sabía que Maximo se dedicaba a tramar contra Geoffrey, aunque no lograba saber hasta que nivel, y esa información terrible no podía salir a la luz.
"Debo de hablar con Cecília... ".
No podía mostrarse debil ante la Ventrue, pero ella había sido sincera con sus objetivos e intenciones y no sería justo para la Duquesa que el SEgador callara o mintiera.
- El cargo de Segador es el de un perro para mi Príncipe y como tal me trata. Cualquier acción lograda es infravalorada por el y aunque no busco que me premien con un manotazo en la espalda... no logro tener la sensación de tener ventajas ante el por mi posición en París. Ser sincero ante el es peligroso y solo se le puede decir lo que desea escuchar. - Y sinceridad era lo que le daba a la Ventrue. - Y no os preocupeis. Nunca os atravesaría con una estaca. Estoy seguro de que por mantener vuestro poderoso prestigio, concederias de acompañarme de buen grado, sabiendo el resultado, sin tener que sucumbir a actos tan atroces. - El Segador recordó la expresión de Magdalena, la Lamia que no tuvo ninguna oportunidad ante Geoffrey... ni de replica, ni de morir bajo una espada. No deseaba Ángelo tal cosa para Elois.
- No os entregaré al Príncipe... es una decisión personal. Y nada de lo que me podais decir ahora puede cambiar eso. Pero tengo una pregunta que haceros, que es algo que me ha preocupado desde la muerte de Trang Oul.
- Realmente fuisteis vos quien dió informacióna Guillerm du Trem sobre la localización de su refugio?.
Elois D'Umbrelle - December 24, 2007 09:43 AM (GMT)
Aghh!
Porqué se daban cuenta todos tan tarde de lo que realmente era Geoffrey, a ella no le bastó mucho para percatarse de aquello que ahora lamentaba el lasombra... Si la hubieran escuchado a tiempo muchas penas se habrían evitado.
París tiene el príncipe que se merece
Suspiró, pues conocía de sobra la pregunta que rondaba la mente de Angelo, pero no anticiparía acontecimientos, aunque ya tenía preparada su respuesta incluso sin obtener la pregunta y cuando esta se culminó no negaría su sonrisa, aunque ni mucho menos demostraba alegría.
- ¿Habeis encontrado alguna prueba de ello?, ¿habeis pensado por un momento que Geoffrey obcecado por su ira no hizo sino descargar su venganza sobre el enemigo más próximo?, ¿habeis pensado que ese lobo hubiera tenido algo que hacer contra Trang en su refugio?, ¿si quiera habeis sopesado que de haberme tropezado con un lobo tendría oportunidad de gesticular palabra?, ¿no fue Aureus de gangrel quien se jactaba de una tregua, no era él quien podía acercarse a los lobos sin temor?,¿habeis pensado por un momento que quizás fuera todo obra de Geoffrey para encubrir sus maniobras futuras?, porque puede que Trang se hubiera vuelto una molestia para vuestro señor o simplemente una herramienta prescindible, o quizás hubiera detectado ese comportamiento en el príncipe desde hacía más tiempo y éste se cansó de oír sus reproches...
Luego calló dejando que esas reflexiones calaran en el lasombra.
- Una vez hallais meditado sobre esto que os digo, entonces estareis en condiciones de escuchar mi respuesta.
Angelo - December 24, 2007 03:56 PM (GMT)
Ángelo escucho las preguntas de la Ventrue con estoicismo. Las afiladas y venenosas palabras de la Duquesa demostraba que la respuesta era afirmativo.
- No necesito meditar nada mi Señora. Yo he hablado en tres ocasiones con el Lider de los Lobos y du Trem nunca me pareció una bestia sin escrúpulos que deseara arrancarme las resecas tripas de un garrazo de buenas a primeras. Me pereció ante todo culto y un hombre de su época, que podía competir con cualquier Vampiro que se considera educado. - La reunión en el bosque en particular, en el territorio de Guillerm y hablando de libros, era la prueba de que el noble era un enemigo a tener muy en cuenta. - No habeis respondido mi pregunta y ya os he dicho que no os juzgaré por ello, simplemente vuestra respuesta atará una serie de cabos que me han quedado en el camino... .
Elois D'Umbrelle - December 24, 2007 07:17 PM (GMT)
¿Angelo había hablado con Guillerm?
Impensable, de seguro que la ponía a prueba y aún de ser así, éste jamás habría revelado ese misterio, ni tan siquiera...
¿le habría pasado algo a Guillerm?, ¿lo habrán capturado?
Sus temores quedaron alojados en el fondo de su corazón, pues el fuego intenso crecía en mirada alimentado por la llama de la pasión que sentía hacia el garou y la furia que recorría su cuerpo reclamando venganza si le hubiera ocurrido algo a su amado Guillerm.
- Hice lo que tenía que hacer.
Había aseverado con rotundidad y determinación, mas prosiguió.
- A estas alturas negarlo sería una necedad, máxime cuando se me ajustició por ello y me he visto exiliada. ¿No creeis?
Arrancar un mero monosílabo era empresa difícil, imposible si ella era el objetivo, improbable si como era el caso, Angelo trataba de sacarle la confesión de sus labios, quizás Zack Thomas se hallara allí, con ellos, escuchando...
- En la situación bajo la que nos encontramos, creo que es más factible atribuirme el logro de acabar con Trang Oul que empezinarme en afirmar mi inocencia.
No había acabado ahí la exposición.
- Tal como lo veo y por lo que he podido saber de rumores, el único culpable de la muerte de Trang fue el propio Trang, pues su vida estaba bajo su propia custodia y si no supo preservarla fue por su propia incompetencia, así como la vida de Elois se halla bajo mi responsabilidad y la de Angelo bajo la vuestra.
Amagó una sonrisa, pues lo intentó pero no le salió, o desistió finalmente.
Angelo - December 25, 2007 11:33 AM (GMT)
Las palabras eran las adecuadas, aunque la carga de veneno estaba bien marcada. Ángelo sabía que la Ventrue había luchado con Trang al ser un enemigo político, pero que no había sido ella la que había cercenado la cabeza del Capadocio. Las garras de Guillerm habían sido las ejecutoras, ella solo había empujado hacía una situación conveniente, que había tenido un éxito abrumador.
- Os felicito pues por la maniobra, aunque la perdida del Consejero fuese un duro golpe para toda la ciudad. Sin importar su fidelidad al Príncipe, Trang Oul había sido una pieza clave hasta su destrucción definitiva. - La mirada del Segador era de sumo respeto - Pero más sorprendente me resulta descubrir que poseeis el poder suficiente sobre los lobos para poder llegar a mover esa pieza del tablero.
- Y eso abre una posibilidad de tregua si alcanzais el trono de Paris.
Elois D'Umbrelle - January 2, 2008 02:26 PM (GMT)
Y la escurridiza sonrisa afloró al fin, la exposición del lasombra resultó ser agua de mayo. La dama endulzó su talante, su pose adoptó un cariz más receptivo y la mirada truncó una gélida bandera por un candente halo, en general el clima de la habitación se acomodó al estival.
- En realidad no es tan sencillo manipular a los lobos, requiere cierta dosis de ingenio y sutileza.
Sus palabras denotaban humildad oscurecida por la sobradez del enfoque con el que abordaba el tema. Conservando tal faceta prosiguió la conversación.
- A veces los lobos piensan por si mismos, otras se les orienta, sin embargo siempre corremos el riesgo de que nuestras intenciones no sean del todo comprendidas o escuchadas.
Suspiró y dejó que todo su cuerpo se contagiara del fenómeno, también Angelo percibiría ese síntoma.
- Pero ese es un tema a tratar una vez consolidado el trono de París
Sus ojos escrutaron al lasombra inquiriendo con la mirada antes que con la palabra, aunque pronto llegaría ese fenómeno.
- Ahora bien. ¿Que proyecto de futuro tiene Angelo de Lasombra en mente?
En toda negociación deben pulirse pequeños requisitos, el beneficio de las partes es uno de ellos, sin embargo, aún no estaban negociando nada, ¿verdad?. La ventrue tenía un don prodigioso para corromper cualquier conversación y hacer de ella un acuerdo aún incluso con el desconocimiento del resto de interlocutores, o con su beneplácito...
Angelo - January 4, 2008 07:54 AM (GMT)
El Lasombra observaba como la Ventrue se acomodaba en una conversación que le resultaba grata. Un Sangre Azul era un Sangre Azul en cualquier ciudad. Pero debía de reconocer, aunque no en voz alta, que la Duquesa siempre le había "caido bien".
La pregunta tenía trampa, por supuesto. Y quizá no era el momento de sacar a la luz todas sus intenciones... o sí.
- Siempre he sido un superviviente mi Dama. Aunque no pasando por encima de todo.
- La cuestión quizá... es como piensa vos sentarse en el trono de París... . - Pues de la respuesta de la Ventrue, de la rabia que ella sintiese por Geoffrey, surgiría el camino a seguir. Ángelo no quería ser guiado por un Príncipe que se moviese por la venganza como único impulso. El Lasombra esperaba a alguien que amara la Ciudad y luchase por su bien.
Elois D'Umbrelle - January 9, 2008 09:54 AM (GMT)
Así que después de todo, el lasombra tenía su corazoncito, o una pizca de honor adherida con algo de principios. Desde luego era un curioso combinado, de no ser así jamás habría cautivado a la dama, ni mucho menos reclamado su atención. No obstante su postura quedaría perenne, fiel reflejo de la importancia del asunto, estaban en una negociación al fin y al cabo.
- Deberá hacerse como se ha hecho siempre.
Rey muerto, rey puesto.
Aunque una expresión tan burda debía suavizarse al paladar para ser digerida.
- No se os habrá escapado que a día de hoy Geoffrey no ejerce el control que todo príncipe debiera tener sobre su ciudad. Los patriarcas de los clanes no le respetan y ni mucho menos tolerarán más su actitud.
Sus ojos otearon la espada que éste portaba sin discreción para, acto seguido, posarse nuevamente sobre el oscuro rostro del magister.
- Sin ir más lejos, la ejecución de Lord Maxence ha sido uno de los peores errores que ha tenido la gentileza de cometer su majestad, a día de hoy todo primogénito sabe que es tocable, prescindible y ejecutable. Eso no gusta a las voces de los clanes, los pone nerviosos y por ende, altera a los propios clanes.
Un leve aspaviento con su mano.
- Eso no es bueno.
El discurso no descansaría y se pondría interesante.
-Varios de los antiguos de París me tienen en gran estima, viejas alianzas se fraguaron en el pasado, y ahora, gracias a la actitud de Geoffrey será fácil cimentarlas para lograr un gobierno firme que proporcione la estabilidad que esta ciudad necesita.
Un suspiro escapó por su boca.
-Antaño, París era la luz de toda Europa, el orgullo de los Patricios que Alexander constituyó bajo una bandera de prosperidad, atrayendo a la flor y nata de todo el continente, pero que con el tiempo se fue marchitando por diferentes causas. .
Calló brevemente, dejando que sus palabras calasen sobre Angelo, aunque tampoco pretendía extenderse mucho en su campaña política.
- Mi intención es devolver el esplendor que se merece a la ciudad de la luz y para ello deseo contar a mi lado con la élite cainita.
Sonrió ampliamente, luego acusaría a su interlocutor con una pregunta.
- ¿Contaré con vos a mi lado?
Angelo - January 9, 2008 11:07 AM (GMT)
Sangre y fuego. La sangre era el poder de los cainitas y el fuego era lo que limpiaba mejor los cadaveres. Quizá Geoffrey no se mereciera todo lo que le había ido sucediendo, mantener un gobierno con Salianna de observadora, Goratrix como el glotón engreido y egoista, la guerra con los Lobos (Que comenzó con la muerte de Trag Oul, una gran perdida para el)... pero lo cierto era que su Majestad estaba solo y se lo había merecido.
Los cargos elegidos, incluso el suyo propio, eran el peor de lo males posibles.
- Siempre podeis contar conmigo, mi espada os pertenece mi Señora. - La voz del Lasombra era suave como el negro terciopelo de la vestimenta de un asesino. - La cuestión creo yo es otra.
- Puedo yo contar con Vos?.
Ángelo miró la pálida piel de la Ventrue, su firmeza en la mirada y la profundidad de sus azules ojos. Estaba diseñada para aquello y ella misma lo sabía.
- No me sumaré a un reinado de Venganza. Uno de mentiras diseñado para deciros solo lo que quereis escuchar, por salirse con la suya.
- Necesito saber que clase de gobierno pensais incorporar a una ciudad en guerra que no soluciona sus problemas desde hace semanas.
Recordaba haber dicho algo parecido a su príncipe, por supuesto con el cuidado de una serpiente en una rama a veinticinco metros de altura. La respuesta del Ventrue había sido frustrante.
Elois D'Umbrelle - January 11, 2008 12:10 PM (GMT)
Claro, porqué no, le daría a Angelo un decálogo con todo lujo y detalle de sus intenciones, su faz esbozó una fugaz incredulidad, pero pronto quedaría diluida por el territorio abarcado por la deliciosa sonrisa que ofreció a posteriori.
- No clamo venganza, lord segador.
Su voz sonó firme como la pisada de un elefante, contundente como el frío acero de un filo y suave cual terciopelo.
- Busco coherencia, quiero devolver la gloria que se merece esta ciudad, deseo acunar un nuevo orden de rectitud al amparo de los altos clanes.
Sobre su rostro una ceja se elevó sobre la otra sutilmente.
- Entre mis anhelos, saciar la pérdida de mis posesiones o mi exilio, quedaría compensado con el retorno a la cordura. Aunque no esconderé que ciertas afrentas deberán resolverse tarde o temprano, incluso durante, pero jamás nublaran el juicio, nunca antes lo hicieron y no hay motivo ahora para temer por esos pequeños detalles.
Desde luego que habría venganza y ocultar el hecho no sería sino una imprudencia, aunque la ventrue era paciente, muchos años habían pasado aún desde aquel desaire de Esclaramonde y ahora debía contenerse, no era un hecho que no pudiera controlar precisamente.
Cada cosa a su debido tiempo. Debes saber escogetr tu oportunidad...
Angelo - January 12, 2008 01:49 PM (GMT)
Quizá la respuesta de la Ventrue estaba machillada para agradar al Lasombra, lo cual solo hacía que enorgullecerlo y mejorar una posición que no había merecido nunca. Ser el "perro" de presa de Geoffrey, a estas alturas, no era más un un error. La única ventaja que había sacado era la sangre de Magdalena en sus venas, algo no despreciable. Pero que no le había salido gratis.
- Y que tendré que hacer yo si me uno a Vos??. - Era simple y directo, era Ángelo de Lasombra.
Elois D'Umbrelle - January 12, 2008 02:54 PM (GMT)
Preguntas y más preguntas.
A la ventrue le fastidiaba que sus siervos la atormentasen con insulsas cuestiones, aunque Angelo no era su siervo, aún, no obstante complacería al lasombra, enterrando su astío en el pozo sin fondo de los disimulos. Sonrisa en boca acuño el anhelo de su "ivitado".
- Nada de momento. Seguid como hasta ahora. Leal a Geoffrey y así si por algún motivo se frustrasen mis intenciones no quedareis al descubierto.
Asintió con la cabeza.
- Creo que es lo más justo.
De nada servía arriesgar sin necesidad y el lasombra pudo contemplar que la ventrue tenia la cabeza serena, lejos de los impulsos vengativos que este pudiera presumir en ella.
- Pronto llegará la noche, una vez todas las alianzas estén cimentadas. Esa noche daré la señal y tanto vos como yo, al igual que Geoffrey y el resto de cainitas, contemplareis el cambio de poder.
Un brillo floreció en su mirada cual jardín en primavera.
- Ese será el momento de la verdad.
Daba la seguridad de que tenía bien atados los cabos del enrevesado paño conspiratorio, aunque Elois sospechaba que habría quien en el último momento se rajase o mostrara su verdadero rostro.
- En cuanto a vos. Necesitaré un buen mariscal o un jefe de espías eficiente. ¿Que considerais más propicio?.
Sonrió suspicaz.
Angelo - January 12, 2008 03:24 PM (GMT)
El Lasombra meditó. La propuesta de sueldo ya estaba hecha. Pero aquella podía ser una decisión que cambiase el destino de Ángelo. No por el miedo a perecer... si no por cuestiones que quedaban claras.
Si no aceptaba, debería de capturar o matar a Elois, con lo que se podía o no ganar el respeto de Geoffrey. Y si aceptaba estaría incumpliendo su propia palabra al ser vasallo del Príncipe. Pero no quedaría al margen... pues ese no era su estilo.
- Os agradezco la propuesta... pero no es la noche de las decisiones.
Ángelo dió un paso atras e hizo una reverencia. Nada teatral.
- Si deseais una respuesta, os espero dentro de dos días en mi mansión. Así podremos hablar en un lugar más digno para vos. Debo de hacer un par de preparativos para entonces.
- Así pues, si no teneis nada más que decir. Os dejo proseguir vuestros quehaceres.
Pero antes de dar un solo paso esperó cortesmente una respuesta de la Duquesa.
Elois D'Umbrelle - January 14, 2008 09:42 AM (GMT)
Desde luego, podría parecer precipitado...
Inclinó su cabeza aceptando como tal la respuesta del lasombra.
- Por supuesto Lord Angelo, pero dos noches es pronto considerando que he de emprender un largo viaje esta noche.
Sonrió dulcemente.
- Os propongo citarnos en unas dos semanas, creo que es tiempo más que suficiente para meditar la propuesta.
Un nuevo gesto apareció en su rostro, sin embargo no podría precisarse la intencionalidad.
Angelo - January 14, 2008 09:50 AM (GMT)
Ángelo sabía que aquella era una cuerda de la que podía tirar sin romperse. O se hacía como el quería o no habría trato.
- Pues deberá de ser mañana... . - Dijo con frialdad. - O no habrá ninguna posibilidad de trato Duquesa. Lo cual me entristecerá... .
La mirada del Lasombra era fría y sin sentimientos. El podía ser un aliado poderoso o no, pero un aliado que podía hablar esta misma noche con Geoffrey de lo que estaba por llegar.
Elois debería de elegir. Y dicha elección cambiaría el destino del Segador.
Elois D'Umbrelle - January 14, 2008 11:40 AM (GMT)
Así que ahora es Angelo el que impone las normas...
La fría lógica se hizo eco del talante de Elois, fría como un témpano de hielo, dejando ver únicamente la punta del iceberg que se escondía bajo aquella fachada impenetrable de ojos acusadores.
- Si, francamente, sería muy triste.
Dio unos segundos de reflexivo silencio, mientras aparentaba estudiar la oferta del lasombra.
- Veremos que puedo hacer, no me gustaría desilusionar a un aliado.
Tras aquella respuesta emitió un gesto de noble alcurnia con el cual, la reina que podría haber sido en vida, concedió la despedida en paz del lasombra.
¿Trampa?, seguro, pero sin riesgo no hay gloria.
Sería interesante ver lo que tramaba el lasombra con aquella situación, al menos eso pensaba Elois.
Angelo - January 15, 2008 09:29 AM (GMT)
Una reverencia a modo de despedida y ninguna palabra más para la Duquesa. La forma física del Lasombra se disipó poco a poco oscureciendose y tornandose solo negrura.
La sombra se desplazó por el poco iluminado suelo hasta desaparecer por debajo de la puerta. La noche aún tenía unas horas y el Segador debía de hablar con alguien con urgencia. La Duquesa le había tentado de verdad, pero las cosas nunca eran tan sencillas como quitar a un Príncipe para colocar otro.
Los Señores circundantes tendrían algo que decir.
Ángelo se movió a gran velocidad en dirección a París... en dirección a su casa.