Title: El Segundo Concilio Mágico
Description: 20-6-1226
Isolda Lamartine - November 7, 2007 04:05 PM (GMT)
Durante varios días había estado acudiendo Isolda a aquella sala, magnánima y de antiguas épocas, a reforzar los hechizos que permitían a los conversantes sentirse seguros en ella: poderosos sellos que impedían hacer lo indebido, y abusar u ofender a los que hacían de anfitriones. No había avisado a nadie de la reunión antes, pues no sabía qué tan desgastados estaban esos conjuros: y ciertamente lo estaban en gran medida!
Sin embargo ya todo estaba listo, y no había porqué hacer esperar más. Así
Isolda había ido donde cada uno de los habitantes de Le Ictus y había enviado mensajes a Eddard en los bosques y a Aloisius en el Hospital, invitándoles a presentarse al Segundo gran Concilio mágico que tendría lugar después de tanto tiempo. Ella misma había llegado hacía apenas un par de horas atrás con alguien que no tenía medios para llegar por sí mismo.
El salón de reuniones era verdaderamente grande. Una gran mesa circular de madera rústica, sin adornos, estaba en el centro exacto, detalle que tal vez sólo los batini y los herméticos notaría, y a su alrededor innumerables sillas y asientos, de la misma madera, y ninguno con emblemas o signos, con número par, y siendo este el que desde el inicio había, y el que habría para siempre.
Las paredes de piedra, igualmente limpias, habían sido siempre mudos testigos de grandes reuniones que seguramente habrían tenido mucha importancia hacía muchos años, y ahora continuaba la saga con otros Magos.
Nunca había problemas para comunicarse con los magos que se encontraban al otro extremo de la mesa, en virtud a simples hechizos; el lugar estaba muy bien iluminado, desde el techo, por un candelabro con fuego similar al que estaba distribuido en todo el laberinto, y nunca había allí una sola pelea mortal, pues poderosos hechizos de contramagia ahora reforzados, destinados a eliminar cualquier hechizo dañino para los otros o para el edificio estaban siempre en funcionamiento en aquel lugar.
Allí, en una de las sillas, Isolda esperaba con los ojos cerrados.
FDI: La descripción es la misma que la del Primer Concilio Mágico.
Eddard Danzasombría - November 7, 2007 06:39 PM (GMT)
Eddard llegó a la sala del concilio y miró con una mezcla de aprobación y curiosidad las disposiciones de Isolda. Con grandes zancadas se acercó a la archimago de los herméticos anunciando su presencia con pequeños golpes acompasados de su bastón.
Una pequeña nube de humo afrutado brotaba de la pipa que fumaba, acompañando al alto druida, el cual se quitó su viejo sombrero al tiempo que paraba ante la hermética.
Me has llamado dama Isolda y yo he acudido. Bienhallada.
Una escueta frase, acompañada con una cálida sonrisa fueron todo el saludo que necesitó el druida ante la presencia de Isolda.
Isolda Lamartine - November 7, 2007 08:03 PM (GMT)
Isolda abrió los ojos en cuanto sintió la presencia de Eddard acercándose al salón. A diferencia de la primera vez que se reunireran los despertados en tal situación, en esta, tanto Isolda como París misma habían "madurado" en un sentido negro y peligroso. No importaban ya las mismas cosas que antaño, e Isolda no se preocupaba por mostrarlo ante todos, pues era justamente esa la manera en que debían ser las cosas.
Respondió a la sonrisa del druida con otra similar, y poniéndose de pie lo saludó de la misma manera.
-Sois siempre bienvenido a estos muros, y más ahora en estos tiempos, Eddard Danzasombría.
Con un gesto de la mano indicó que podía sentarse donde quisiera, pues no había necesidad de hacer preámbulos: él había promovido, de más de una manera, lo que aquella reunión deparaba.
Gerard Delacroix - November 7, 2007 08:17 PM (GMT)
El tiempo habia trascurrido, aunque no igual para todos, y de nuevo estaba Gerard encaminando sus pasos a la sala de concilios. Era su segundo.
Recordaba con nitidez como trascurrió el anterior. No volveria a caer en los mismos errores, había madurado y aprendido.
Abrió la puerta y encontró a Isolda y Eddard. Mucho se habia hablado ya, precisamente con ellos más que suficiente.
Sonrió y saludó con un leve inclinación de cabeza, despues se acercó junto a Isolda, pues era el lugar que le correspondía y antes de sentarse dijo:
"Mis saludos Isolda Lamartine, Magister Mundi, Bani Bonisagus; acudo a vuestra llamada." - Se giró hacia Eddard y prosiguió - " Saludos tambien a ti Eddard Danzasombria, esta vez prometo no importunaros con mi impaciencia."- El tono de Gerard era correcto y, en esta ultima frase, cargado de complicidad.
Se sentó y adopto un expresión serena, meditativa, dispuesto para le espera.
Isolda Lamartine - November 8, 2007 01:33 AM (GMT)
Isolda, ya de pie, sonrió ante la llegada del Adeptus. Con él, y no era triste decirlo, estaba completa la Orden de Hermes de París. Agradecía muchas de las cosas que habían acontecido en los últimos meses; tantos días y tantas conversaciones con sus demonios, y en más de un sentido esto se alejaba de lo literal, le habían permitido llegar tranquila hasta los días presentes.
¿En qué paraje estarían descansando los ojos de Mystere Imum, su Aprendiz?
-Bienvenido Adeptus Iniciatus Gerard Delacroix, bani Verditius, Herrero de Mundos, a este Concilio.
Sabudal Al Mohamed - November 9, 2007 02:06 PM (GMT)
Por fin llego. Justo a la entrada guardo entre mis anchos ropajes 'arabes el mapa que gentilmente me ha enviado Isolda con el aprendiz. A pesar de 'el me he demorado cerca de tres horas en llegar. C'omo hacen? En fin.
Entro. Mis ropajes ondulan ante la presencia de la Simetr'ia, de la Sagrada Geometr'ia. Me detengo al poco cuando siento esas fuertes influencias batini en aquel arreglo. La perfecta distancia y esas cosas, y mis ojos se abren como platos. Miro a los que ya se han reunido y me acerco a Isolda,m cayendo sobre la rodilla derecha.
-Oh Hermosa Regente de Le Ictus, aqu'i me ten'eis, igual de tonto que antes, pero m';as agradecido.
Y poni'endome de pie, despu'es de recibir permiso, saludo a los dem'as con un gesto significativo de la mano. A Eddard le dedico una mueca, que en mi fea cara bien puede ser un insulto como un cari;o. En mi caso es lo primero. Y me siento.
Aqu'i se deciden las guerras entre los Durmientes. Lugar funesto. Eso es lo que pienso.
Aloisius Montenegro - November 9, 2007 08:44 PM (GMT)
Llegó a la puerta de la sala de consejos y entró. Sonrió al ver que los otros archimagos estaban allí, puntuales, así como Maese Delacroix y otra persona más, un árabe. Vestía el Exarca de las Voces Mesiánicas una sencilla túnica negra sin mangas, unicamente adornada por la cruz blanca de su orden sobre el corazón, sobre una sencilla camisa de lino. Sus sandalias emitian un ligero chasquido con cada paso que daba adentrandose en la sala. Su más amplia sonrisa intentó iluminar el espacio, físico o espiritual, que mediaba entre todos ellos. Hizo una ligera reverencia hacia cada uno de los presentes, cunado llegó el turno del árabe pensó que sería un Batin (si hubiese sido de su propia tradició ya le hubiese conocido).
- Insh'Allah, que aquel que ha creado la vida y la muerte estienda su bendición sobre ti, desconocido. - Saludó en árabe.
- Dada tu presencia aquí supongo que eres un despertado pero aún no he tenido el gusto de conoceros.- Ladeó ligeramente la cabeza mientras estiraba un poco más su sonrisa para restar formalidad al encuentro.
- Comenzaré presentándome, soy Aloisius Montenegro, Archimago de los Voces Mesiánicas.
Tendió sus mano a la manera del saludo de Damasco para dar la bienvenida al nuevo magi.
Aloisius Montenegro, dando la bienvenida.
" Ofrece como presente tu voluntad de amistad cada vez que conozcas a alguien."
Pedro de Zaragoza - November 10, 2007 07:35 PM (GMT)
Pedro se vistió con sus ropas oficiales, que no por ello pomposas. Símbolos de geometría plateados sobre una túnica rojo y negro. En realidad, su uniforme de batalla.
Ismael y Carlos le ayudaron a terminar de prepararse y le acompañaron como escolta. Se trataba de dos despertados menores, agentes tácticos de los Tytalus. Vestidos de una forma parecida a el Magister, pero con cotas de anillos bajo la túnica y sendas espadas de acero Toledano en sus cintos.
Pedro entró a la sala del Concílio con paso lento y ceremonioso. Sabía que muchos de los presentes poseían un gran poder y eran de diversas tradiciones místicas. Su suma sería su ventaja.
Y con estos pensamientos camino hasta Isolda e hizo una reverencia simple con la cabeza. Para luego saludar a todos los presentes de una forma adecuada.
- Buenos días y bienvenidos. - Dijo con simpleza.
- Debo agradecer a todos la presencia y a la Dama Isolda por facilitar ayuda para dicha reunión.
Isolda Lamartine - November 11, 2007 04:26 AM (GMT)
Saludó de amable manera al árabe, siempre exagerado en sus formas; con una sonrisa en los labios agradeció el cumplido. Había vislumbrado el fundamental papel que el batini jugaría en aquella reunión, y en los siguientes acontecimientos de los Despertados de París, y estaba ansiosa por ver los resultados de sus previsiones.
Saludó de igual manera a Aloisius, agradeciéndole profusamente, más sin palabras, su asistencia a aquel lugar, siempre trágico por sus connotaciones, pero siempre presto para acoger las diferentes ideologías y agolparlas para un fin común, una Suma Essentia tan fundamental como aquel místico pilar sobre el que se erigen todas las Construcciones; incluida aquella más alejada de nosotros que resume el Alma.
Y finalmente Pedro de la Salle y Zaragoza. Lo saludó con la misma inclinación de cabeza con que él la saludara, y con una sonrisa de cortesía. Ahora era él quien, de una manera extraña, debía dirigir aquella conversación... pero antes...
-Así es; a vosotros, que habitáis París, tal vez os parezca extraña la presencia del Magister Scholae Pedro de la Salle y Zaragoza, Primus de la Casa Tytalus de la Orden de Hermes. Pero todos vosotros sabéis qué nos congrega hoy. Así pues ambas cosas están tan entrelazadas que una reunión sobre lo que nos espera sin la Presencia del Regente de los Tytali sería una Contradicción. Él es un Gran Guerrero, y entre nosotros todos el que más conoce a los Massasa de la Caída Casa Tremere. Será entonces él quien continúe con este Concilio Mágico.
Sabudal Al Mohamed - November 14, 2007 07:32 PM (GMT)
Abro los ojos; ¿Y quién es este mierda de sujeto que ni siquiera saluda a la Anfitriona como se merece?
Pero mejor me quedo callado por ahora. De todos modos conocer a ese cerdo cristiano ya me ha dejado suficientemente acongojado. ¡Hay de mí, que he entrado en la cueva de los lobos!
Aloisius Montenegro - November 16, 2007 07:08 PM (GMT)
El Exarca sonrió ante la mueca de extrañeza del árabe. Supuso que no estaba acostumbrado a que "infieles cristianos" le tratasen con afabilidad, era normal, no era lo más común. Pero al Señor de Montenegro no le importaba lo que los demás pensasen, el actuaba como consideraba "la manera correcta de hacer las cosas" y, al contrario de muchos de los que viajaban a Tierra Santa, prefería la sonrisa y la amistad ante todo. Nunca se dejaba llevar por los prejuicios ni la agresividad. Al menos hasta que lo consideraba necesario, al fin y al cabo era un Caballero Hospitalario.
Agradeció con un silencioso asentimiento a la Magister Mundi, tanto la invitación como la amistosa actitud de esta. Al mismo tiempo dejó que sus ojos trasluciesen la admiración de la creación de Isolda. La habitación era una maravilla del Arte Arcano, demostración inequívoca de lo que su antigua némesis podía hacer. Se alegraba de que su antigua rivalidad fuese dejada de lado.
No dijo nada y esperó a que los que tuviesen algo que decir hablasen.
Aloisius Montenegro, a pensamientos negativos, telepatias sordas.
" Mantén tu corazón abierto frente a aquel que abre el suyo hacia tí,
al que no lo hace, al menos, mantenlo frente a tí."
Isolda Lamartine - November 17, 2007 07:24 PM (GMT)
Y caminando rápidamente entró un aprendiz en la sala. Agachó la cabeza, atemorizado por interrumpir aquella reunión, y se acercó con paso ágil a Isolda, murmurando algo a su oido.
El rostro de la hermética se iluminó, y después de despedir al aprendiz, se puso de nuevo de pie.
-Aún antes de comenzar, he de presentaros al último invitado a esta reunión.
Y sonriendo aún, miró la entrada del Sanctum.
-Su nombre es Alauric y es el líder de los Lobos de París. Ha venido a esta reunión porque él y los suyos han decidido ayudarnos en lo que ahora nos compete.
Miró con tranquilidad el ambiente general de la sala, y después dirigió la voz a la entrada.
-Pasad, señor, a esta sala.
Alauric d'Artois - November 18, 2007 04:25 PM (GMT)
El enorme guerrero franqueó la puerta con confianza, mirando hacia un lado y otro de la mesa a quienes allí esperaban, sus ropas, así como la gran espada que pendía en su cadera, denotaban nobleza y pragmatismo a un tiempo. Una solemne inclinación de cabeza fue el saludo para la dama Isolda, y tras inspeccionar a los allí reunidos, realizó una pequeña reverencia hacia la concurrencia.
Sus pisadas, firmes y sonoras, resonaron en la sala cuando se encaminó hacia uno de los asientos vacíos, al lado del druida Eddard, al cual dedicó una sonrisa y un saludo algo más informales.
Antes de sentarse, aclaró su garganta, y dirigiéndose a los reunidos, habló con voz ronca.
Doy las gracias a la dama Isolda por haberme invitado a este concilio, y espero que de aquí surja una buena relación entre nuestros dos grupos, una relación que nos proporcione la solución al problema que nos traemos entre manos.
Pedro de Zaragoza - November 20, 2007 12:58 AM (GMT)
Una mirada desdeñosa cruzó durante un instante la cara del Tytalus. No parecía que a Pedro le hiciera demasiada gracia aquella presencia en la sala. Aún así, un gesto de su altanera cabeza sirvió para saludar al recién llegado guerrero.
Doy de nuevo la bienvenida a todos los presentes.
Su mirada vigilaba toda la estancia, deleitándose en la perfección arquitectónica y en la simpleza y el esplendor de la geometría que le rodeaba.
Supongo y espero que todos sepan el por qué de este concilio, pero para aquellos que no estén familiarizados con el tema, o los que por vagancia o descuido no conozcan la situación actual, así como para los recién llegados-Una mirada al árabe bastó para abarcarlo en dicho grupo-Para todos expondré las cosas tal y como son en estos momentos. Esta capilla se halla bajo la ley marcial y así ha de seguir hasta que culminemos con éxito nuestra más inmediata misión: acabar con las abominaciones que se esconden tras el nombre de Tremere.
La cabeza del Tytalus pareció elevarse aún más, y sus dos acompañantes enderezaron sus cuerpos tras escuchar las palabras de su líder. Aún así Pedro sabía que aquella arenga no gustaría a algunos de los presentes...
Gerard Delacroix - November 20, 2007 03:36 PM (GMT)
No resultó extraño para Gerard el comportamiento del exarca y Sabudal, incluso le parecio en cierto modo cómico.
Muy sorprendente fue la presencia del lider de los lobos. ".....asi que, como nosotros, en apariencia son humanos...."
Pero lo que más alarmó a Gerard fue el tono impositivo y tajante de Pedro de Zaragoza, el debia mantenerse fiel a su orden, pero conocia a los presentes, y declarar la Ley Marcial era una provocación.
"....esto puede terminar antes de haber empezado...."- No sabia que hacer, su rictus apenas cambio, y deseó que Isolda mediara ante el resto antes de alguien se dejara llevar por la contrariedad. No obsatnte, se permitió adoptar una sonrisa de circunstancias y miró a Pedro con cierta, aunque no ostentosa, sorpresa.
Sabudal Al Mohamed - November 20, 2007 04:03 PM (GMT)
¡Qué mierda es esto!
Los ojos del árabe, que había estado concentrado en la desdeñosa mirada del cristiano, pasaron de repente a ese Pedro. ¿Ley Marcial? ¿Acaso él tenía marca de esclavo en algún lado? ¿Había venido a vivir libre entre los magos, para encontrarse con que los herméticos eran igual de asesinos, pedantes, inútiles, y estorbosos que esas mierdas de cristianos?
Por un instante tuvo la intención de ponerse en pie y salir de aquella sala de mierda, y abandonar Le Ictus. Ya vería cómo se las arreglaría sólo.
"QUé mierda."
Pero lo meditó un poco. Aquel tipo quería retar a la hermosa Isolda desde el principio. Esto era un reto más. Pero ciertamente la Dama debía conseguirse oradores más carismáticos.
Aloisius Montenegro - November 20, 2007 04:47 PM (GMT)
El exarca sonrió ante la aseveración altisonante del Hermético, de la casa Tytalus según habían dicho. Lo miró con su habitual gesto de amabilidad y, ladeando un poco la cabeza, preguntó.
- Y, si me es permitido preguntar ¿Quien ha declarado dicha Ley Marcial? y, no menos importante, según mi parecer, ¿con que autoridad nos impone dicha carga?
Sólo quedaba esperar su respuesta, antes de seguir adelante con aquel concilio.
Aloisius Montenegro, ¿aclarando la situación?
" Toma con calma las palabras de los demás, quizás para ellos no signifiquen lo mismo que para ti."
Pedro de Zaragoza - November 20, 2007 05:07 PM (GMT)
La interrupción del Voz Mesiánica era algo más que probable y estudiado para el Tytalus de manera que, lejos de sorprenderse, se apremió a contestar. Antes de eso, no obstante, hizo un gesto a sus nerviosos acompañantes los cuales, sobresaltados por que alguien interrumpiera a su señor (aunque lo hiciera de manera tan cordial), acariciaban las empuñaduras de sus espadas. Y es que la más estricta y castrense disciplina era la norma entre ellos.
Yo me permito tener dicha autoridad, Don Aloisius, como representante de mi casa y en virtud de la ley entre los de mi orden. He observado con gran satisfacción que en esta capilla hay varios miembros de la orden de Hermes y es mi decisión movilizar las fuerzas de dichos miembros en contra de la amenaza Tremere en esta ciudad. Encaminaré los recursos de esta capilla en la consecución de dichos planes con lo que he declarado la ley marcial para mayor seguridad de Le Ictus en vistas al futuro enfrentamiento.
Su tono de voz era tajante y respetuoso a un tiempo. Sabía que necesitaría del consenso y el apoyo de muchos de los presentes y aún así no dudaba de la superioridad de su orden.
Eddard Danzasombría - November 20, 2007 05:13 PM (GMT)
Roble Gris escuchó con atención el discurso del hermético, sobresaltándose ligeramente ante algunos de sus puntos. Por fin se aclaró la garganta y se permitió hablar.
Cuidado Pedro de Zaragoza, pues aunque haya herméticos en Le Ictus, no corresponde a la orden de Hermes la autoridad absoluta de esta capilla. Haríais bien en respetar la jerarquía de este lugar antes de empezar a dictar leyes en él...
Los ojos del druida no revelaban sus verdaderos pensamientos, aunque era obvio que el camino que tomaba el Tytalus no era el mejor para convencer a la concurrencia.
Isolda Lamartine - November 20, 2007 05:23 PM (GMT)
FDI: Eddard, posteamos al tiempo, jejeje. Pero creo que queda bien de todos modos. Sólo un añadido.
DDI:
Tal y como debía ser. Así estaba ya dispuesto desde el inicio, y la actitud clara y radical de Pedro de Zaragoza era lo que podía esperarse del mejor entre los Tytalus. Sin embargo, él también debía estar esperando una actitud por parte de Isolda, tal y como se manifestaría en sus palabras.
Una fría mirada se clavó en los dos Despertados que acompañaban al hermético: carente esta de gestos, sin embargo. Luego miró a Pedro de la Salle y Zaragoza.
Esto había sido así desde el principio de la Orden. Bonisagus y Trianoma, fundadores de la Casa de la que ella hacía parte y de la Orden de Hermes, había tenido que lidiar con los Guerreros y las Imposiciones de los líderes de los cultos, en aquella época, Flambeau, Tytalus y Bjornaer, y posteriormente con sus Primus cuando estos cultos hicieron parte de la Orden. Y después de la "Sabiduría" y el "Escudo", los demás Primus de la Casa Bonisagus habían también tenido que calmar los impetus de los Guerreros.
No era exactamente la misma situación en este momento, y era el deber de Isolda explicarle al Soldado cuál era esta para que eligiera cuál habría de ser su camino a seguir.
-Magister Scholae, es menester que tengáis algo en cuenta antes de proseguir con vuestra disertación. De los aquí presentes tan sólo el Adeptus Iniciatus Gerard Delacroix y yo misma hacemos parte de Le Ictus. Nosotros somos quienes aquí habitamos, y quienes defendemos estos muros. Eddard Danzasombría habita en los bosques, Don Aloisius Montenegro pasa sus días cuidando de los enfermos fuera de estos muros, y Alauric de Artois no es nisiquiera un Despertado.
No estaba olvidando al árabe; simplemente no era necesario mencionarlo, pues él sería quién debía tomar arbitrio. Sin embargo le dedicó una mirada ligera, por un segundo si mucho, que le dejara tranquilo.
-Ellos tres, si se encuentran en este lugar, es porque han decidido escuchar cuál es nuestro problema, y han decidido, en la medida de los posible, ayudarnos. No hacen parte de nuestra jerarquía, y cuando lo deseen saldrán por esa puerta tan sencillamente como entraron.
El Hermético era Inteligente. Sabría entender lo que ella le estaba diciendo, y, esperaba Isolda, sin molestarse. Si continuaba con aquella actitud quedarían solos, como al principio.
Aloisius Montenegro - November 20, 2007 05:42 PM (GMT)
La declaración de la Magister Mundi si que le había sorprendido y así lo demostró levantando una ceja, supuso que también su gesto mutaría paralelamente. Parecía ser que los Herméticos, como tenían por costumbre, habían tomado posesión de lo que, amablemente, se les dejaba utilizar por las otras órdenes. Pero eso era algo que los archimagos tendrían que tratar en otro momento, miró al Archidruida Edard Danzasombría suponiendo que el pensaría de modo similar. Pero, en cuanto al tema que trataban en ese preciso instante, no consideraba que fuese la mejor forma de hacerlo. Acaso ¿se lo parecía sólo a él o estaban exigiendole obediencia?
- Creo que no entiendo vuestra contestación a mi pregunta por lo que la haré de otro modo. - Carraspeó y busco durante un instante las palabras adecuadas.
- ¿Que os hace pensar que teneis autoridad sobre mí? y digo sobre mí porque no soy quien de hablar por los que tienen voz y pueden hablar por si mismos y dar su opinión al respecto. No dudo, pues no sé exactamente como funciona su Orden, de la autoridad que podais tener sobre los Herméticos de la ciudad y sobre la Dama Isolda. Pero, perdonadme si mi memoria me engaña al respecto, no recuerdo haberos jurado vasallaje en el pasado. - Alzó las cejas con actitud interrogativa.
Aloisus Montenegro, armandose de paciencia para variar.
" Pide explicaciones cuando no seas capaz de entender las palabras de los demás."
Sabudal Al Mohamed - November 21, 2007 11:28 AM (GMT)
¿Qué mierda era aquello?
Pues como fuera, ese cristianito y la Deseable Isolda habían dejado claro que no podía ir hablando así, no más. Lo que pasaría después no lo sabía, pero estaba preparado para soltar la carcajada porque se adivinaba gracioso en extremo.
Gerard Delacroix - November 23, 2007 11:18 PM (GMT)
¡La ley marcial!, nunca habia sido soldado, tan solo artesano.
Gerard sabia que se requeria cordura, y tambien consenso para movilizar aliados.
Tambien sabia que luchar contra la ralea de Tremere requeriría cuantos más aliados mejor.
"...¿Qué puedo hacer yo?, un simple adeptus...". Gerard tenia claro que su voz tenía poco peso y que cuando hablaban magisters el callaba, más si puediera hacer algo, decir algo para rebajar la clara tensión del ambiente.
Decidió hacer algo, Gerard se levanto, con energia, abrio la boca para decir algo, pero se quedó mudo aunque de pié y a la expectativa.
Tal vez su maniobra sirviera para desviar la atención.
Aloisius Montenegro - November 24, 2007 11:40 AM (GMT)
El incómodo silencio que había sido provocado, al parecer, por sus palabras sólo fue roto por un también incómodo intento de Maese Delacroix que se levantó pero, al parecer, no supo que decir.
Aloisius miró hacia Gerard y después a Don Pedro de Zaragoza y habló.
- Entendedme bien Maese Don Pedro, no deberíais venir a nuestra casa, - Dedicó una mirada cargada de significado a la Dama Isolda - la casa de todos los Magos de París y esperar que, simplemente, obedezcamos sus órdenes, sin más.
Miró en derredor y vió las preocupadas caras de muchos de los presentes.
- Si buscais aliados para vuestra causa, hablad y explicad vuestras razones y, así, podremos considerar nuestra participación en ella. Si por el contrario teneis la autoridad que os permite hablar tal y como habeis hablado en un principio, demostradlo presentando los papeles o razones que lo demuestren. - Dejó que pasasen unos segundos para que se relajase la tensión subyacente a la situación.
- Pero, por favor, no confundais mi tibieza con falta de firmeza como parecen hacer algunos jovenes - Sin quererlo miró al árabe recien llegado y sonrió.
- Hablad, por favor, esperamos que nos digais vuestras razones. - Y volvió a quedarse a la espera de la respuesta del Bani Tytalus, mirandole fijamente a los ojos.
Aloisius Montenegro, invitando a la razonabilidad.
" Evita el enfrentamiento si es posible pero mantente firme en tus convicciones mientras sea posible."
Gerard Delacroix - November 25, 2007 10:52 AM (GMT)
Gerard no podia hablar sin romper la jerarquia, de hecho al levantarse ya casi habia incurrido en falta de respeto a los magisters.
Captó la mirada del Exarca e intentó decirle con sus ojos que ayudase a encauzar la reunión. No supo si don Aloissius lo captó, pero por las palabras de éste parecia que sí.
Se giró a Don Pedro, inclinó su cabeza en señal de disculpa y respeto, y se sentó.
¿Que más podia hacer un adeptus?
Sabudal Al Mohamed - November 26, 2007 10:23 PM (GMT)
Qué mierda. Maldito cristiano aberrado. ¿Cómo se atrevía a mirarlo de ese modo, maldito pervertido?
Ya esperaría. Sí. No toleraría que un anciano quisisera besarlo como si fuera mujer; al menos si fuera un buen mozo, hermoso como los muchachos de su tierra. Bah!, pero eso no era importante. Lo importante es que la reunión no avanzada. Aquel Pedro, que con tanto ahinco había querido mandarlos a prestar servicio en unas filas que no conocía, había quedado mudo de asombro. ¿Ante las miradas sensuales del cristiano, tal vez?
Aloisius Montenegro - November 27, 2007 12:36 PM (GMT)
El silencio se hacía incómodo, denso y peligroso. La actitud obviamente hostil del arabe recien llegado no ayudaba a tranquilizar al afable Archimago. Quizás el futuro de París era más oscuro de lo que podía haber parecido al comienzo del concilio. Otra vez se demostraba que el Don no siempre era concedido a las personas adecuadas. No dejó que sus oscuros pensamientos enturbiasen su rostro.
Aloisius Montenegro, en incómoda espera.
"Busca en tu interior la paciencia que contenga el fuego de tu espíritu."
Sabudal Al Mohamed - November 27, 2007 01:27 PM (GMT)
FDI: Jejejej. Esto es ridículo, pero bueno. Pregunta ¿ha comenzado a cansarse el tipo detrás de la pantalla? Si es así, le recomiendo que recuerde que esto es un juego; lo que haga Aloisius que lo haga, pero no tiene sentido que el señor que tan bien interpreta la sabiduría de su personaje pierda los estribos por algo tan tonto.. Por otro lado, deberíamos dejar de postear hasta que el que lleve a pedro se aparezca, que no creo que su personaje se quede in mutis todo este tiempo.
Pedro de Zaragoza - November 27, 2007 08:31 PM (GMT)
Una mirada de fría cólera barrió toda la estancia. Parecía que se había encontrado con algunos escollos entre los magos allí reunidos, aunque su misión era mucho más elevada que las meras discusiones de jerarquía, de manera que Pedro respiró hondo, aplicando las técnicas que su viejo maestro de armas le había enseñado hacía tanto tiempo y continuó con su exposición.
Don Montenegro, Maese Roble Gris, pido disculpas si se han malinterpretado mis palabras. No pretendo pasar por encima de las jerarquías existentes en esta capilla ni imponer mi voluntad sobre sus ocupantes.- Según su experiencia, a veces valía más disculparse con los futuros aliados, que dejar que el ciego orgullo echara a perder una gran obra.
Hablo en nombre de mi casa, así como de la orden de Hermes en estos asuntos cuando digo que la existencia de Goratrix el maldito no es solo una afrenta contra los míos, sino contra todos los despertados. La locura de ese hombre llevó a su casa a la caída en la oscuridad, su ansia de poder precipitó una guerra entre una de las más augustas tradiciones de magos... su mera existencia es una afrenta para los míos, pero hay mucho más que eso en juego.
Los durmientes sufren penalidades a sus manos y sus experimentos para la creación de infames y horribles criaturas tienen muy preocupados a los más grandes de mi orden. Hablo como mago y como combatiente, pero sobretodo lo hago como hombre de mi tiempo. He viajado mucho buscando la lacra Tremere y ayudando a eliminarla de la faz de la tierra. Esos traidores no se detienen ante nada. Capaces de matar para conseguir una pizca de arcano conocimiento con el que trabajar en la creación de su falsa parodia de magia, destruyendo a clérigos que se acercaban demasiado a su inhumana condición, secuestrando a recién despertados con el fin de reclutarlos en su oscura casa...
La cara del Tytalus se tornó mucho más sombría mientras pasaba revista a la lista de atrocidades de sus rivales.
Cada victoria sobre esos monstruos significa que un mago no caerá en la maldición del vampirismo, que una aldea de durmientes no se vivirá bajo la oscura sombra de su maldad... y para conseguir esta victoria os pido a vosotros, los más destacados magos de París, que me prestéis vuestra ayuda.
Aloisius Montenegro - November 27, 2007 10:12 PM (GMT)
Era de admirar la contención de pasión de la que hizo gala el Hermético. Conocía a muchos soldados y no pocos de ellos se dejaban guiar por el orgullo. En este caso el fin que sigue parece más inportante para él. Lo tendría en cuenta.
- No pongo en duda la verdad de vuestras palabras, incluso teniendo en cuenta que no sois objetivo respecto a los Tremere, por lo que vos mismo habeis dicho. - Las palabras eran peligrosas si no se escogían.- Si teneis a bien explicarnos el plan de acción que deseais seguir, valoraremos la posibilidad de llevarlo a cabo y la implicación de cada uno en tal curso de acción.
La situación implicaba un oscuro futuro para los Magi de París, para Le Ictus y para el mismo París. Muchos sufrirían, sobretodo los débiles.
Aloisius Montenegro, donde se decide el futuro.
"Noches aciagas trae el destino, funesto destino tras esas noches aciagas."
Isolda Lamartine - November 28, 2007 02:11 PM (GMT)
El Primus era hábil. POr un momento había olvidado la tenaz presión a la que son sometidos antes de otorgarles sus titulos y por ende sus responsabilidades.
Responsabilidad. ¡Qué peligrosa palabra! 'Qué llena estaba de consonancias Sagradas, Rituales, Mortales! Sinuosos eran los caminos que llevaban a ella, y riesgosos eran siempre los quiebres de sus caminos. ¡Hela ahí!, decían los Gigantes en sus montañas, cuando la veían desde lejos encarnada en joven damicela recogiendo los frutos que sus padres, hermanos y novios sembraban en la negra tierra. Así. Como aquello que ahora veía.
Pero siempre dejaba que los seres se engañaran. ¿No era eso lo que había en Aloisius, ahora? Un engaño de su Ausencia, también hermosa palabra, por si quiebere como valle y sus cimas de montaña helada. Un Engaño funesto y que nunca habría esperado de él. Pero aquellos seres perverso, las Palabras, poderosos seres de carne y hueso onírico, siempre pretendían dar salida a sus necesidades cuando los Hombres, Inocentes, menos lo esperaban.
¿Habría sido eso, en ambos casos? Sin duda alguna. Así había sido.
Pedro de Zaragoza - December 10, 2007 07:19 PM (GMT)
El plan de acción... al fin alguien que iba realmente al grano y hablaba con sentido. El interpelado se giró hacia el exarca de las voces mesiánicas y con una mirada de agradecimiento se embarcó en la explicación de su plan.
Bien damas y caballeros, no es la primera vez que combato contra los falsos Tremere y pondré toda mi experiencia al servicio de esta pequeña cruzada. Por mi experiencia previa, las capillas de esos malditos suelen estar bastante bien custodiadas por una mezcla de oscuras y aberrantes imitaciones de auténtica magia y por enormes monstruos de piel dura y garras afiladas. Pero nosotros tenemos algo que ellos no podrán igualar jamás... nuestro dominio del arte. Como avezados artesanos de la voluntad, sus barreras no deberían significar para nosotros más que un obstáculo que salvar, y uniendo el poder de todos los presentes, estoy seguro de que abriremos un camino hacia la victoria.
Lo principal en este caso es deshacer las barreras místicas puestas como guardas por nuestros enemigos, para lo cual agradeceré contar con la inestimable ayuda de la magister mundi, la dama Lamartine, así como cualquiera que desee y pueda ayudar en dicha tarea. Nuestro objetivo ha de ser rebasar dichas barreras para poder penetrar en la fortaleza enemiga. Lo ideal es preparar una fuerza mixta de hombres de armas y hechiceros duchos en combate, para poder dar caza a ese oscuro y corrupto chupasangres.
Una cuidadosa planificación, así como el conocimiento del terreno enemigo nos puede ser útil en nuestra lucha, aunque estoy convencido de que la unión de todos los magi de Le Ictus no debería tener ningún problema a la hora de enfrentarse al infame Goratrix.
Isolda Lamartine - December 10, 2007 08:29 PM (GMT)
Isolda miró a Pedro indiferentemente, con esa misma mirada anónima, casi, que había tenido desde hacía mucho tiempo. Simplemente las cosas que la asombraban no se querían mostrar frente a sus ojos.
Después de pedir autorización al Primus con un gesto, Isolda tomó la palabra.
-Pues ya hemos adelantado algo en ese sentido. He viajado a la Capilla de los Tremere, y he hecho un mapa suficientemente detallado de las protecciones que logré sentir, y de los lugares donde sentí que residían seres... con excesos de quintaesencia, aunque no pude determinar sus naturalezas.
Como si hubiera estado esperando esas palabras, un homúnculo entró con un amplio pergamino doblado en muchas partes, y lo entregó a la archimaga, que lo extendió sobre la amplia mesa. En él podían verse cuadro diagramas, cada uno de ellos correspondiente a cada uno de los pisos.
-En la entrada no pude encontrar nada más que glifos que usan Goetia Estática del Espacio para avisar de visitantes no deseados. No pude averiguar nada sobre los muros o puertas, pero dudo que haya magia muy elaborada. Hay diversos tipos de protecciones en todos los pisos: hechizos que convocan al fuego de efecto retardado, varias gárgolas y alguna cosa menor.
Isolda guardó silencio, mirando los mapas, por unos segundos.
-Extrañamente no parece haber nada muy elaborado. Parece, y con razón, que confían demasiado en el poder de Goratriz de Tremere.
Miró a cada uno de los asistentes, para terminar su recorrido en Pedro.
-Durante años he estado estudiando las artes del Espacio desarrolladas por los Alh-i-Batín, y he logrado dominarlas hasta el punto de poder hacer que dos lugares converjan en uno. Así, un grupo de nosotros, podría evitar pasar por todas estas pruebas, y podríamos llegar justamente hasta aquí -dijo señalando un lugar en el tercer piso, que según su diagrama estaba junto a unas escalinatas que llevaban al cuarto.
Nada más tenía ella qué decir. Ahora, sobre bases muchísimo más sólidas, podía Pedro intentar responder la pregunta de Aloisius.
Pedro de Zaragoza - December 12, 2007 08:47 PM (GMT)
La adusta y seria cara de Pedro apenas se alteró ante la intervención de Isolda, aunque agradeció con un gesto su rápida respuesta y el trabajo realizado.
Demostráis ser un digno miembro de nuestra orden, magister mundi, y aunque tengo muy en cuenta vuestras propuestas, mucho me temo que seréis más necesaria batallando contra las magias de protección y utilizando vuestros amplios dones para contrarrestar la poderosa magia del tres veces maldito Goratrix.
Por otra parte, eso que habéis mencionado sobre la magia que controla el espacio me ha dado un par de ideas... quizás pudiera aclararme las cosas el recién llegado de allende los mares...
La mirada del de Zaragoza se posó en el único Alh-i-Batin presente en la sala, como pidiendo el consejo de éste.
Me interesaría conocer vuestra opinión al respecto, caballero. Y si os place, vuestra ayuda en esta tarea.
Sabudal Al Mohamed - December 12, 2007 09:48 PM (GMT)
Sonreía. Sí, estaba yo sonriendo muy contento por el nuevo vuelco de las cosas. Y no es que me gustara la mayoría, sino que simplemente la manera formalísima y estudiada de hablar de los mayores me había dejado lelo.
Cuando me hablaron no tardé ni un segundo en contestar, feliz de poder intervenir en aquella reunión auqnue fuera para demostrarle a la gente que era un recién Despertado.
-Gracias por darme la palabra, ¡Oh señor allende el mar! , dijo el batini suponiendo que "allende el mar" era un misterioso elogio al uso europeo.
Hizo una diminuta pausa, mientras agradecía con una amplia sonrisa, para continuar.
Pues bien, soy joven en la Magia, pero lo que dice la Regente es no sólo completamente posible, sino necesario. He visto a los Maestros batini trasladar batallones enteros de hombres, uniendo dos puntos espaciales cual uno sólo, y no he visto magia más allá de la nuestra propia que pueda evitar que eso suceda.
Gerard Delacroix - December 13, 2007 10:26 AM (GMT)
Costaba mucho asumir la inminencia de la batalla, pero Gerard vibraba de entiusiasmo por el modo en que se revelavan los poderes de los alli convocados.
La sabiduria de Isolda, la templanza de Aloissius, la determinación de Pedro, etc..
pero no pudo evitar un brillo de ávida curiosidad en sus ojos al descubrir que las disciplinas mágicas ahl-i-batin permitian unir dos puntos en el espacio como uno solo.
¿ Acaso no le habia pasado a él, pero con el tiempo?
Siguió atento y discurria en que modo el, un artesano, podia ayudar.
Eddard Danzasombría - December 17, 2007 08:16 PM (GMT)
La conversación se desarrollaba por unos derroteros un poco más acordes con la intención del concilio. Parecía que los ánimos se habían calmado, y hasta el maestro Pedro de Zaragoza pedía con cierta humildad, no del todo desprovista de orgullo, la opinión de los recién llegados. Para Eddard era buena señal, y aún cuando no sabía que es lo que saldría de aquella curiosa reunión, esperaba que no fuera la discordia entre los magos.
Cuando el árabe acabó de hablar, el druida carraspeó, y alzándose de su silla se dirigió a los allí reunidos.
Desearía intervenir, si con ello no molesto a nadie. En primer lugar me gustaría decantarme a favor del maestro Pedro. Estoy de acuerdo con él en que un vampiro con el poder y los conocimientos del mentado Goratrix es un peligro demasiado grande como para dejarlo de lado. Por mi parte estoy dispuesto a colaborar en lo que Pedro de Zaragoza nos pide. En cuanto a lo de entrar en la susodicha capilla... bien, no es que sea un experto en el tema, pero deduzco que para transportar batallones enteros es preciso de un experto dominio del arte de los Batini. No sé si nuestro recién hallado compañero posee esas facultades, pero se, a ciencia cierta, que no es el único modo de hacerlo... otro pueden crear un efecto similar...
La mirada de Eddard se fue directamente hacia el garou que se sentaba a su lado.
¿No es cierto, mi señor d'Artois?
Alauric d'Artois - December 17, 2007 08:22 PM (GMT)
La mirada del noble se dirigió como una flecha hacia el druida. Su postura, envarada y firme, así como su natural carisma, parecían darle un aire de altivez que no tenía nada que envidiar la del maestro de los herméticos. Como si hubiera sido la señal que estaba esperando, el lobo se dispuso a hablar.
Roble Gris no miente. Sabed que entre los míos somos capaces de atravesar el velo de Teluria, accediendo así a la Umbra cercana, desde la cual podríamos introducirnos en el cubil de esa maldita sanguijuela. Y sabed también que si conseguimos llegar al interior de dicho edificio, ninguna magia de los chupasangres será capaz de frenar nuestra ira...
Un pequeño gesto de su cabeza bastó para hacer saber a los allí reunidos que había acabado su exposición.
Isolda Lamartine - December 18, 2007 06:57 PM (GMT)
Las palabras de Eddard alegraron el espíritu de la archimaga. Puesto que Eddard se dirigía al Concilio, Isolda no tardó en agradecerle sus palabras.
-Lo que decís nos llena de ánimos.
La fuerza del Archimago era fundamental en aquella empresa.
Por otro lado, Isolda conocía el viaje a través de la Umbra. Conocía algunos seres umbrales que se manifestaban en este plano, y hacía años ella había hecho contacto viajando desde el Plano Astral, cruzando de pie sobre el pilar de la Consciencia, convocando con cuidado a כתר, תפארת ti'feʔɾɛθ, y מלכות. Con Malkhut, el Reino, había no sólo logrado enviar su Consciencia al otro plano, sino que había empezado el desarrollo de su propio pilar, reconociendo la existencia del Espíritu de las Cosas y más allá de este Mundo como parte fundamental de la Realidad.
Y con Guillerm du Trem, y con Iluno. Y sabía que ese viaje, aunque podía ser seguro, representaba peligros. Pero sin duda alguna evitaba el único gran inconveniente que tendría aquella empresa a los ojos de Isolda.
Miró luego a Alauric. ¿Sería preferible que todos viajaran con ese medio? No en la opinión de Isolda, que aunque no era miembro de los Ahl-I-Batín sí que dominaba el Espacio como ellos; pero antes de formular su opinión esperaría a escuchar la del Primus.
Pedro de Zaragoza - December 19, 2007 08:19 PM (GMT)
Cuando el garou terminó de hablar la cara del hermético seguía exactamente igual, pero por dentro hervía de rabia. Ya era bastante malo tener que tratar con magi de varias tradiciones distintas y ahora también debía escuchar las opiniones de un cambiapieles...
Unas cuantas inspiraciones calmaron sus ánimos. Sabía que el lobo contaba con el aprecio y respeto del druida y con la venia de la dama Isolda y necesitaba a ambos magos a su lado lo suficiente como para aguantar la presencia de aquella bestia, aún cuando no acabara de creerse todos esos cuentos sobre el mundo espiritual.
Decís que podéis entrar en la capilla de los Tremere atravesando todas sus protecciones... mmm, aunque no acabo de creerlo del todo, si deseáis intentarlo no me opondré a ello. Aunque de todas formas me gustaría que hubiera varios equipos que entraran por distintos lugares, de esa manera tendríamos más posibilidades de éxito
Y si ese lobo insolente consigue entrar allí, será una perfecta carne de cañón para entretener a Goratrix...