Title: Visitando la Capilla
Estefan Du Mordred - November 1, 2007 08:32 PM (GMT)
-Estefand de Mordred-
El templario llego ataviado ante la puerta de la bella construccion, con sus mas humildes ropajes, tan solo un traje de cuero con un cinto en la cintura donde portaba su arma, y una vieja capa, descolorida.estuviese abierta aun o no. Era raro visitarla tan tarde, pero el templario tambien necesitaba evadirse algun tiempo de sus enormes cargas, y que mejor forma que visitando, una belleza arquitectonica como .
aquella
Una vez frente a la entrada se santiguo y llamo a la puerta. Dado lo entrada de la noche no tenia la certeza de que
Isolda Lamartine - November 2, 2007 02:32 AM (GMT)
FDI: Esta es una pequeñisima capilla; encontrarla no es sencillo, aunque sepáis donde queda porque es insignificante, y la gente de los alrededores no acude a ella excepto los más ancianos. Quiero dejar en claro, que sea como sea, no sabéis que esta capilla está habitada por seres que no sean monjes o campesinos que los ayudan. Y no es una belleza arquitectónica. De hecho desde fuera no se puede ver más que las puntas de un Sauce en el jardín, y el techo de la Iglesia estando lejos porque los muros son altos.
El pestillo de la puerta se abrió, y los ojos viejos y verdes de un hombre pudieron reconocerse a la luz de la tea que portaba. El anciano miró los ropajes del hombre y Estefan pudo ver en sus ojos no poca sorpresa y duda. Por un segundo pareció querer abrir la puerta, pero se contuvo antes pues los rumores sobre los asesinos en aquel barrio corrían rápido; así pues, preguntó:
-Buenas noches mi Señor; ¿en qué os puedo servir a tan altas horas en la noche? ¿Acaso deseáis hospedaje para pasarla, o necesitáis conocer la ubicación de la Abadía donde los vuestros, Hombres Santos, habitan?
Estefan Du Mordred - November 18, 2007 07:09 PM (GMT)
fdi:siento si me extralimitado con lo que mi pj ve o siente, pero tan solo era para darle solemnidad al post. Respecto a lo que añades, no debes preocuparte, que tan solo estaba de visita...pero que amos que si te molesta la presencia de mi pj en tu territorio, pos posteo que me voy y yasta.
ddi:
-Estefand du Mordred-
Tras abrirse la puerta de la pequeña capilla, pudo ver tras esta asomarse unos ojos verdes, que transmitian una sabiduria obtenida gracias a la vejes, innata tan solo y como no en quien habia vivido lo suficiente como para saber adoptar las debidas precauciones ante los peligros que rondan las noches parisinas.
-Oh, os lamento sinceramente el haberos molestado a tan altas horas, pero tengo la dolencia del sueño tardio y la unica forma de batallarlo, son mis paseos nocturnos, los cuales me reconforto en visitar lugares aun desconocidos para mi ser, y que mejor hubicaicon que esta capilla para un solitario templario.
Os agradezco vuestra ayuda, pero se perfectamente en donde descansan los mios.
Es muy tarde ya para buscar un poco de conversacion entre estos muros, de verdad que no me importaria volver mas temprano.
Isolda Lamartine - November 19, 2007 05:26 PM (GMT)
FDI: No me molesta en absoluto. Pero debes tener claro que, que yo sepa, el que tengas fe verdadera no implica que sientas a los magos. No somos criaturas "malignas" como los vampiros. Si me equivoco me dices.
DDI:
El viejo permaneció callado un rato más después de que el hombre había cesado su explicación, pensando y "escuchando". Cierto era que era tarde ya, y que sus cansados huesos le pedían a gritos que permaneciera en la cama, pero no podía comportarse de tal talante con un Templario.
-Pasad pues. No puedo daros la conversación que buscáis, porque mi vida transcurre en la oración y no conozco nada del mundo, pero puedo ofreceros algo caliente de comer y escuchar vuestras historias, que han de ser maravillosas.
Estefan Du Mordred - November 25, 2007 08:32 PM (GMT)
fdi: en absoluto, tan solo visitar por visitar y paso, pos si saco alguna visita interesante pos mejor que mejor.
ddi:
Ante la respuesta del anciano, el templario tan solo pudo resignarse y aceptar la forzada invitacion.
-Muchas gracias por vuestra hospitalidad, pero no seporque, tengo la sensacion de que ultimamente es tan dificil, encontrar un sitio de paz, entre las calles de Paris...
Una vez dentro siguio al anciano hasta donde tenia destinado su ubicacion definitiva.
-¨¿No teneis, vos un hombre santo como sois, esa sensacion?
Isolda Lamartine - November 29, 2007 07:20 AM (GMT)
El anciano guió al templario a través de un jardín, iluminados por una lámpara que sostenía frente a ellos. Podía verse en un extremo la silueta de un árbol, pero el anciano no se dirigió al edificio principal, sino a uno lateral, donde tenía su vivienda.
La puerta abierta dejaba escapar las luces de una fogata, destinada a calentar los huesos del anciano. Adentro la humildad del lugar no dejaba lugar a dudas: una mesa, donde descansaban unos manuscritos. Un camastro, con largas sábanas de tel de oveja habían guardado minutos antes al anciano. Una pequeña chimenea, donde quedaba algún tronco aún con llamas. Un crucifijo de madera contra la pared del fondo. Un butaco bajito y otro un poco más alto.
Al llegar, el anciano apagó la lámpara que llevaba, y se acercó al fogón, montando una olla donde se podía ver algo de comida ya fría, y sentándose en el catre, ofreció al Templario el butaco junto a la mesa.
-Me halaga que me considere un hombre santo, señor del Temple, pero nada es más alejado de la verdad. El camino a la santidad es infinito, y aún lo estoy recorriendo.
Sonrió, tranquilo, y pudo verse que carecía de casi todos los dientes delanteros.
-Y lo otro es cierto. Es difícil encontrar un sitio de paz cuando siempre los aldeanos, y qué decir de los nobles, están preocupados porque tal o cual les dejará sus cuerpos esparcidos en las orillas del Sena.
Con un beatífico gesto en la cara, el anciano se santiguó.
-Vivir de ese modo resulta difícil para las gentes simples, donde me cuento. Yo tengo la Fortaleza del Señor, pero los aldeanos, a pesar de los esfuerzos de nosotros los predicadores y monjes, cada día pierden más su fe. He ahí la razón de lo que decís.
Estefan Du Mordred - December 1, 2007 09:41 PM (GMT)
-Estefand du Mordred-
Una vez dentro del hogar del anciano, el templario sonrio confortado.
*Esto me trae tantos buenos y malos recuerdos..
Estefand no podia evitar reflejar en su mirada el anhelo de los vuenos momentos que paso en tierra santa.
-Quien es tenez en su busqueda logra terminando encontrar las respuestas acertadas.
Respecto a el resto del pueblo que quizas ande un tanto alejado de la mano de dios, creo que es hora de lpantearle las cosas tal y como son al rey, y dejarselo claro, que si el no se encarga de controlar esta epidemia depecados, sera entonces la iglesia de nuestro señor quien se vea obligado a recoger el mandanto que una vez juro confiar, al tomar la corona como rey de Francia ante los ojos de nuestro señor.
Quizas vos creais que tengo ideas radicales, pero si seguimos permitiendo que el rey pase la mano de la forma que lo esta haciendo, la oscurida se acavara llendosenos de las manos...
¿Que opinais vos al respecto?
El templario decidio seguir esperando la reaccion del anciano antes de proseguir con su desahogo emocional, el cual habia encontrado una via de escape entre la confianza que otrogaban los muros de aquella pequeña y modesta capilla. Un lugar de luz y santidad en medio de la total oscuridad...
Isolda Lamartine - December 3, 2007 08:16 PM (GMT)
El monje, que no era entendido en estas cuestiones, prefirió salirse por la tangente.
-Mi muy señor mío, lo mío son las cuestiones divinas y no las de los gobiernos de los hombres. Los reyes dicen que provienen de la Santidad, pero yo no veo en ellos más que a seres humanos. Los que llevamos a cabo las tareas divinas somos nosotros, los que dedicamos nuestras vidas a La Obra de Dios: los monjes, las hermanas, y ustedes los más grandes y caros a mí corazón, los Cruzados.
Sirvió un plato más de guiso para él, y miró al Templario.
-Disculpad mi pobre guiso, pero os lo ofrendo con todo el gusto de que soy capaz.