View Full Version: Aloisius e Isolda: la suma, la esencia.

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Title: Aloisius e Isolda: la suma, la esencia.
Description: Primero del sexto mes del año 1226


Isolda Lamartine - October 10, 2007 04:12 AM (GMT)
Isolda llegó temprano al hospital de San Julián. Tal vez fuera demasiado pronto para Aloisius, pero lo que tenía que hablar con él no podía esperar.

Llegó así al interior, disfrazada como anciana, y sin preguntar, se dirigió a donde sabía que podía encontrar al Exacra. Esperaba que aceptase... necesitaba que aceptase.

Aloisius Montenegro - October 12, 2007 11:38 PM (GMT)
Apenas dormía, tal y como le pasaba desde su retorno, y eso le permitía dedicar más tiempo a los enfermos; día y noche. Sólo gracias a su don era capaz de soportar aquel ritmo.
Sentado en la fría piedra estiró su espalda ligeramente y siguió meditando. Sus fuerzas se recobraron con la suave luz del amanecer que se abría paso hasta él a traves de la ventana. El oscuro pasillo desierto comenzó a recibir el regalo de un nuevo día, igual que su propio cuerpo.

Aloisius Montenegro, recuperando fuerzas con el amanecer.

"Sueña con despertar de ese sueño ficticio que es la realidad y, aunque te despiertes, seguirás soñando."

Isolda Lamartine - October 16, 2007 12:52 AM (GMT)
Isolda no sintió aquello; su mente estaba concentrada en otras cosas, y como solía ocurrirle cuando eso sucedía, el mundo de la piel pasaba frente a ella sin que lo notara, y podía tropezar treinta veces en un día perfectamente.

Así entró al lugar donde sabía encontraría a Aloisius, y sonrió al verlo, pero de inmediato se dio cuenta de sus ojeras y su cansancio, y recordó su última conversación. Por un instante pensó en salir de allí sin decirle nada... pero sólo por un momento.

-Don Aloisius Montenegro-, dijo Isolda debajo de la anciana-, cada vez que os veo me preocupáis más. Contadme vuestras penurias, o al menos dejadme prepararos algo que alivie vuestro cuerpo para que vuestra mente pueda luchar en las mismas condiciones.

Aloisius Montenegro - October 22, 2007 09:26 PM (GMT)
Por un momento creyó ver compasión en los ojos de su vieja enemiga, aunque es posible que sólo fuese asombro por ver su estado. Estaba casi completamente restablecido, pero no totalmente. La archimago se resistía a pensar que la magia no puede curarlo todo. Le ofreció una amable sonrisa y dijo.

- No os preocupeis Señora, ya me encuentro mucho mejor.- Ladeó la cabeza para intensificar el gesto de curiosidad que iluminaba su cara.- Si os encontrais aquí, supongo que quereis comunicarme algo. ¿Es así?... Pero, acompañadme a mi scriptorium y allí podremos hablar.

Entraron en la pequeña celda que utilizaba como lugar donde descansar, meditar, leer y escribir sobre enfermedad, afeites y botica. Era su refugio, donde podía refugiarse de la realidad.

Aloisius Montenegro, acogiendo a una visita.

"Trae el amanecer susurros de reproche, deja que la mañana caliente con su tibio aliento las frias manos de la noche."








Isolda Lamartine - October 27, 2007 04:17 PM (GMT)
Isolda, o mejor, la anciana, acompañó a Aloisius hasta su despacho, y después de haber sido invitada a ello, se sentó tranquilamente frente al Exacra. Sin retirar su disfraz, y aún usando el tono de voz de la anciana, preguntó a Aloisius:

-Señor mío, antes de contarle los que tengo qué, debo saber si ha escuchado hablar de... de la Casa Tremere.

Aquellos seres infernales tendrían que averiguar lo que era la Justicia.

Aloisius Montenegro - October 29, 2007 07:36 PM (GMT)
El archimago arañó entre los conocimientos, nunca suficientemente amplios sobre los seres sobrenaturales en general y los vástagos en particular.

- Algo sé sobre ellos, pero no tanto como los de vuestra casa, por supuesto. Decidme, por favor, de que se trata, habeis despertado mi curiosidad y, debo reconocer, que ansío que alimenteis su hoguera. Por favor, contadme. - Sin dejar de lado su afable semblante demostró su curiosidad con un ligero fruncimiento de su entrecejo.

- ¿Quereis un poco de agua o algún refrigerio? Tengo té de Damasco si lo deseais.

Encendió un pequeño hornillo para calentar agua, con la rítmica cadencia de un ritual fue disponiendo los elementos encima de la mesa.

- Podeis contarme mientras lo preparo ese asunto de los Tremere. - Siguió con el ritual del té al estilo Persa- Cuando lo vayais a beber disponed el terrón de azucar entre los dientes y no lo dispongais en la taza. - Explicó el Exarca, si se hacía todo de la forma correcta ayudaba a relajarse, a meditar y a entender los conceptos más abstractos y enrevesados.

Aloisius Montenegro, reunión de altos magi y viejos enemigos.

"Escucha a tus pares, siempre tienen algo que decir, siempre tienen algo que proponer."


Isolda Lamartine - October 31, 2007 12:10 AM (GMT)
-Me encantará probar vuestros ensalmos, Maese Aloisius.

Así Isolda, en su forma de anciana, se sentó un un bajo asiento sin espaldar, mirando con curiosidad las maniobras del Exacra frente al fuego. Mucho tiempo había pasado ya desde aquel primer Concilio Mágico, y ahora estaba París a punto de conocer el Segundo de ellos.

-No es de extrañar que no conozcáis sobre ellos, y sobre todo no debéis pensar que es por vuestra parte falta de conocimiento. Ellos, los Massasa son seres muertos, son seres fuera del Ciclo aunque pueden llegar a ser increíblemente poderosos, y llevan consigo el signo de la perdición para aquellos que se dejan obnubilar por ese falso brillo. Por eso casi ninguna de las Tradiciones Mágicas, e incluso dentro de las que sí, hay quienes no saben o no quieren saber nada de ellos. Medida a la vez prudente y peligrosa.

Isolda hablaba pausadamente, lentamente, carraspeando de vez en vez, y dejándose asombrar por las volutas olfativas que provenían del líquido en cocción.

-Pues bien; estos Tremere de los que os hablo, antes de ser Massasa, cadáveres, chupa sangre, muertos, vampyr, o como queráis llamarlos, eran miembros de la Orden de Hermes.

En abundantes palabras, llenas de detalles, Isolda relató a Aloisius mucho sobre los Tremere: su ineficiencia mágica; su ambición por la mortalidad; su conversión al vampirismo; su crimen más brutal: la conversión de multitud de despertados al vampirismo, obligados, a la fuerza, y la cruenta guerra que libraron contra los herméticos, que los habían dejado más diezmados que nunca, con poco más de cien miembros en todo el orbe.

-Y uno de ellos, tal vez el más poderoso después del mismo Tremere, se encuentra en esta ciudad.

Hizo una pausa, mientras saboreaba la bebida (supongo que ya a esta altura está lista :) )

-¿Qué pensáis acerca de eso, Don Aloisius?

Aloisius Montenegro - November 3, 2007 02:00 PM (GMT)
Tomaron el té con tranquilidad. Maese Aloisius miró los posos que quedaban en el fondo de la taza, poco a poco se fue formando un símbolo, quizás fuese una daga o una cruz. Dejó que las noticias se aposentasen en el fondo de su cerebro, igual que los restos del té, y, poco a poco, se fue formando una imagen.

- No parecen noticias alagüeñas. Quizás deberíamos reunirnos y decidir que hacer al respecto. Los "Vampiros", normalmente tienen impuesta su maldición, no tienen más elección a la hora de convertirse que la de un perro amaestrado para matar, pero, otra cosa muy diferente es buscar la maldición a cambio de la inmortalidad. Algo tendremos que hacer.

Aloisius Montenegro, meditando en compañía.

"El tiempo ayuda a digerir cualquier alimento pero, a veces, no hay tiempo para ello."

Isolda Lamartine - November 3, 2007 06:46 PM (GMT)
Isolda asintió; o mejor dicho, lo hizo la anciana.

-Pues habeis de saber que ya había pensado en eso, y no sólo yo sino también otros. Esa era la razón de venir a veros, Don Aloisius, pues siempre me he sentido reconfortada de poder contar con vuestro consejoy apoyo.

Hizo una pausa, degustando el té, y mirando distraídamente por la ventana.

-Nos reuniremos con Eddard Dazasombría y un miembro de la Orden de Hermes, guerrero y poderoso, quién dirigirá lo que hagamos juntos pues es mucha su experiencia. Hablaremos sobre esto en Le Ictus, el día 18 de este mes, y yo estaría encantada de contar con vuestra presencia y consejo.

Aloisius Montenegro - November 8, 2007 12:30 AM (GMT)
- Os agradezco la deferencia. Allí estaré, no lo dudeis.

Acabaron el té manteniendo el preciso ritmo del ritual. Todo alrededor se volvió difuso pero a su vez, de forma paradójica, más concreto. Mucho mudaban las cosas, el cosmos era cambio y ellos formaban parte de él; eran magos. El frio espacio que siempre había existido entre ellos, al menos durante un tiempo, adquiriría la tibieza de una tregua. Aunque quizás la paz les había alcanzado hacía tiempo sin que, ni tan siquiera, se hubiesen dado cuenta. ¿Quien podía saberlo? Tal vez Dios Nuestro Señor.

Aloisius Montenegro, pax nuova in arcanna scientia.

"Haz lo que debas, haz lo que puedas pero, sea como sea, haz algo."

Isolda Lamartine - November 8, 2007 01:56 AM (GMT)
-No esperaba menos de vos.

La paz. Isolda en su forma de anciana bebió con total placidez su té, y miraba con tranquilidad la serena faz de Aloisius. Nunca había olvidado que en los albores de su juventud él había matado a su condiscípulo. Sin embargo era capaz de reconocer que el joven hermético había actuado con alevosía.

¿Qué estaría sucediendo? ¿Verdaderamente Aloisius estaba dispuesto a deponer las armas? París con sus dos Archimagos unidos... una quimera.




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