Alexander ha finalizado su camapaña de conseguir apoyos en el Sacro Imperio Romano y desde esta noche se encuentra afincado en Barcelona. Este es un gesto importante. No sólo demuestra que posee ya el apoyo de un importante colectivo dentro del Clan Ventrue germano, sino que al mismo tiempo se sitúa en la ciudad perfecta para trabar contacto y negociaciones con los Lasombra, usando al joven Monçada como mensajero entre él y su Sire. Además, el casi declarado apoyo de los Lasombra de Aragón con la rebelión de Esclaramonde la Negra hace que esa posición sea al mismo tiempo un desafío para Salianna y su Cruzada Albigense, dirigida por un general peón del propio Geoffrey de quien Alexander se quiere vengar.
En efecto, no es un movimiento nada desdeñable, y acerca las nubes de la tormenta hasta casi ya las murallas de la ciudad.