Title: Eddard Danzasombría y la permanencia de los camino
Description: 2/5/1226
Isolda Lamartine - July 6, 2007 06:16 AM (GMT)
Estaba ya entrada la noche cuando Isolda descendió frente a la cabaña de Eddard. A su lado, acompañándola en lo que sería una de las reuniones entre ambos magos más definitiva de toda la historia de ambos, Chokhmah lanzó un aullido avisando al druida de la llegada de ambos a sus predios, y avisaba el aullido de la urgencia de su respuesta.
El rostro de Isolda se encontraba cubierto por un mar tranquilidad absoluta, una tranquilidad que sólo puede ser dada por la sabiduría y la certeza de la muerte: había probado de todas las aguas y ninguna otra había sido más deliciosa que la abstracción de la vida, de su regreso al lugar primigenio, contenedor sumo de todas las respuestas.
Pero algo más había en el aire. Algo proveniente de aquel bosque, del alma de Eddard logró arrancar una sonrisa de la faz de la Princesa de la Luna de Fuego.
Aguanegra - July 7, 2007 05:24 AM (GMT)
El aullido no pasó desapercibido para los oidos del lobo negro que ahora era Aguanegra. No era un sonido que conociera así que se lanzó a la carrera seguido de otros Garou en forma lupus. Al llegar al lugar todos vieron a Isolda a la entrada de la cabaña del Druida y supieron que debían hacer, alejarse de allí pues, siguiendo las ordenes de Guillerm tanto ella como el Viejo Roble Gris eran amigos y podían andar con plena libertad en el territorio Garou.
No obstante el lobo negro miró a la maga con sus ambarinos ojos, hizo que su presencia se notara y mostró su porte orgulloso mostrando un tanto sus colmillos. Podían tener el permiso del Colmillo Plateado pero con aquel gesto el Señor de la Sombra les indicaba que estaban en un lugar sagrado y debían ser tremendamente respetuosos con él, sobretodo ahora que había una guerra en ciernes. Cualquier tipo de falta de respeto sería castigada. Una vez las miradas de los dos se cruzaron el lobo se adentró de nuevo en el bosque para perderse en el follaje.
Isolda Lamartine - July 7, 2007 11:48 AM (GMT)
Isolda miró a lo profundo del bosque en cuanto sintió la presencia de los lobos. Muchas veces había envidiado su pasión, su lealtad hacia algo superior a ellos; eso les salvaba de tener que ir por el mundo únicamente con su corazón. No, eran seres felices porque su vida no dependía de sus propios cuerpos, de sus propias mentes; ellos eran para y por su Gaia.
Los herméticos siempre estaban solos, y sus pasiones eran muy diferentes y con el tiempo casi se extinguían. Pero lo que Aguanegra pudo ver era una suma de poderes. Aquella que se paraba frente a la cabaña de Eddard no era una simple persona: a su alrededor las cosas tomaban tintes diferentes, acomodándose a lo que ella significaba en la tierra de los vivos, de los muertos, de los espíritus, pues era la Forjadora de Mundos, aquella que había salvado el Pasado de los Colmillos Plateados.
Sonrió amistosa ante la mirada del lobo, y volvió a mirar la puerta de la cabaña, esperando la aparición del viejo druida.
Eddard Danzasombría - July 7, 2007 05:06 PM (GMT)
Eddard surgió de su cabaña agachándose para no golpear su cabeza con el quicio de la puerta. Ya había advertido la presencias en las cercanías de su refugio gracias a los árboles. Las raíces hablaban al viejo druida, y las plantas y los centenarios árboles le susurraban con el rumor de sus hojas, abriendo un mundo verde que, desgraciadamente, estaba vetado para la gran mayoría.
Con un crujir de huesos, Roble Gris se irguió en toda su estatura, aferrando su duro y viejo cayado, y una media sonrisa dio la bienvenida a la Hermética.
Bienvenida seas a mi humilde cabaña, mi señora Isolda.
El druida se alegraba de ver a la archimaga allí, últimamente no tenía demasiadas visitas, y aquellos que venían a verle lo hacían para tratar temas desagradables o tristes.
Isolda Lamartine - July 8, 2007 11:19 PM (GMT)
Pero como siempre sucedía con las visitas de Isolda a Eddard, su objeto era portar aires de guerra, de tristeza o de soledad. ¿Llegaría el día en que ambos magos pudieran sentarse a a conversar sin finalidad? Cada vez era más difícil. ¿Sentiría Eddard el lazo que ahora la ataba a un Señor del Sub Mundo? ¿Entendería sus razones si se decidiera a detenerla?
Sonrió a Eddard, y asintió con la cabeza.
-Siempre me ha complacido veros, Eddard, y más ahora que noto un cambio en vos, un cambio profundo y mágico.
Sonrió una vez más, pero esta vez su gesto pedía excusas al druida; su gesto vaticinaba lo que seguiría en aquella conversación.
Se sentó lentamente sobre un tronco, frente a la cabaña del druida, y acarició la cabeza de su amigo, Chokhmah.
-¿Recordáis nuestra última conversación? Pues ha llegado la hora de que hablemos con el líder de los Lobos. Conozco el refugio del más poderoso entre los Mil Veces Malditos Tremere.
Eddard Danzasombría - July 9, 2007 05:00 PM (GMT)
Eddard asintió despacio ante la información que le otorgaba la hermética. Sabía en su fuero interno que, tarde o temprano, Isolda descubriría el lugar en el que se ocultaban sus más encarnizados enemigos, pues la maga era sumamente diligente.
Entiendo. Bien pues, quizás sea la hora de enfrentarse a los massassa. Como ya os dije, contáis con mi apoyo al respecto.
Eddard calló durante unos segundos, meditando sus siguientes palabras.
Debemos hablar con Guillerm.
No hacían falta más palabras entre él y la Magister Mundi. El odio de los Herméticos por la antigua casas Tremere era bien conocido por Roble Gris, y sabía que Isolda no descansaría hasta haber asestado un golpe definitivo contra los usurpadores.
Eddard hizo un gesto de asentimiento hacia Isolda, transmitiendo su acuerdo al respecto.
Isolda Lamartine - July 9, 2007 05:13 PM (GMT)
Complacida la archimaga asintió las palabras de Eddard; no debían, sin embargo, demorar mucho más esa diligencia.
-En cuanto vos lo consideréis oportuno, visitaremos a Guillerm.
Desafortunadamente se veía Isolda en la dualidad de tener que acercarse a quien había asesinado a su amigo para poder terminar con su enemigo. Aquello no le molestaba demasiado, de todos modos. Cada cosa tenía que suceder a su tiempo.
FDI:¿Has leido los privados que he enviado a la cuenta de Tramas?
Eddard Danzasombría - July 30, 2007 09:28 PM (GMT)
Roble Gris vio como la cara de Isolda se ensombrecía durante un instante al mencionar al Garou. Sabía que ella todavía tenía presente los actos pasados de Guillerm, pero no había nada que él pudiera hacer al respecto. La archimaga era una mujer sabia, y sabría aceptar cada suceso dentro del orden natural.
Con una sonrisa de ánimo y un ligero encogimiento de hombros, el druida invitó a la hermética a levantarse.
Este es un momento tan bueno como cualquier otro, mi señora.
FDI: Tendríamos que abrir otro post para hablar con Guillerm.
Isolda Lamartine - August 4, 2007 04:51 PM (GMT)
Isolda asintió; púsose de pie con calma, y mirando a lo profundo del bosque imaginó el pèrfil magnánimo del líder entre los lobos destrozando el cuerpo de su único amigo entre los Massasa.
Un escalofrío recorrió su cuerpo, pero entender qué era lo más importante para un Colectivo era lo que la hacía la líder de la Capilla en París.
Ahora habría que conversar con el lobo... y convencerlo.
FDI: Esto es un tema de guerra; ¿en serio crees que tenemos que tratarlo con Guillerm -lo que nos dejaría detenidos meses y meses- y no con el "nuevito"? En cualquier caso, ¿abres el tema o lo abro?