Title: De Tripas corazón
Description: 23-6-1226
Ardra McLyr - June 30, 2007 08:53 AM (GMT)
El hedor de las oscuras calles de París resultaba desagradable. Tanta gente acumulada en un mismo sitio, con sus mezquindades y la suciedad propia de las ciudades. Aún así, había zonas en las que un atisbo de lujo desplazaba el habitual hedor, haciendo que casi desapareciera.
Por una de esas calles caminaban dos extraños sujetos. Ambos marcaban sus pasos con pisadas fuertes y espaciadas. Sus ropas eran diversas pieles curtidas con esmero e iban armados con diferentes aceros. Parecían la clase de hombres con los que es mejor no meterse en una noche oscura.
Ardra McLyr, soldado de fortuna y miembro de los gangrel, se paró ante las puertas del gran edificio que constituía el centro de poder cainita de París. Como era habitual en él, se tomó su tiempo buscando medidas defensivas en el sitio. Cuando juzgó oportuno, se giró hacia su compañero, un joven alto y rubio de hombros anchos y mirada aviesa. Una red de tatuajes similares a los que lucía Ardra, destellaban en la piel descubierta del joven, el cual observaba la fachada del edificio con atención.
Recuerda lo que te he dicho Etheltar, el príncipe puede resultar abusivo en su trato, y de hecho lo será. Pero bajo ningún concepto debes hacer nada que nos ponga en evidencia. Limítate a hablar cuando te hablen y contesta de manera clara y concisa, sin adornos.
El joven asintió ante las palabras de su hermano de sangre,y sin más dilación, ambos se dirigieron a la entrada.
Espero que puedas tragarte tu orgullo muchacho, y deseo que ese tirano de Geoffrey no vuelva a ponerme a prueba... hay ciertos límites en lo que un lobo puede soportar.
Ardra picó a la puerta y esperó con paciencia a que Lord Icaro se presentara ante ellos.
Geoffrey - July 14, 2007 01:32 AM (GMT)
Icaro estuvo ante ellos unos minutos después, y repasó brevemente a Arda antes de analizar al recién llegado.
-¿Qué desean, caballeros?-
Ardra McLyr - July 18, 2007 05:02 PM (GMT)
El gangrel hizo desaparecer su sonrisa ante el escrutinio del cainita.
Buenas noches, lord Ícaro. Desearíamos pedir audiencia con el príncipe para poder cumplir con las tradiciones. Mi pupilo Etheltar desea presentar sus respetos al gobernante de París.
Geoffrey - July 23, 2007 09:49 PM (GMT)
Icaro asiente y se da la vuelta, guiando a ambos Gangrel al interior de la Concergerie. Iba a ser una noche muy larga...
-Desde luego, el Príncipe os atenderá tan pronto tenga un momento, pero no esperéis que esto le guste... Os recomiendo mucho... tacto.-
Tras ello los acompaña a la sala del trono y los deja aguardar allí, retirándose para informar al Príncipe. Pero este no tarda en llegar, caminando a largas y enérgicas zancadas y con los ojos brillando. Erik y Montalban caminan rápido tras él, manteniendo el paso mientras parecen tratar de apaciguarlo... lo cual no parece funcionar.
-¿Desde cuando tenéis permiso de engendrar progenie en mi ciudad, McLyr de Gangrel?-
La voz del Príncipe es como una explosión. Ni saludo inicial ni nada, directo al tema...
Nota: ¿la fecha es correcta? Diciembre del 26? Osea, ¿dentro de 6 meses de la fecha minima?
Ardra McLyr - July 24, 2007 07:33 PM (GMT)
Ambos gangrel se quedaron estupefactos ante la entrada del príncipe, y durante un fugaz instante, un brillo de ira cruzó los ojos de Ardra, pero la voluntad del mercenario suprimió dicha reacción, y ambos cainitas levantaron su puño derecho al mismo tiempo, golpeando con él su pecho con fuerza, mientras hacían una pequeña reverencia dentro del más arcaico estilo castrense.
Me temo que ha habido un error, mi señor Geoffrey, príncipe de París. La voz de Ardra era tranquila aunque sonora, y su faz no delataba ningún tipo de sentimiento de animadversión. Etheltar es realmente mi pupilo, pero no es mi chiquillo, sino mi hermano de sangre. Desciende de mi sire, Brian Duff el embaucador, señor de la guerra gangrel. Aún así, mi sire lo ha enviado en mi busca para que se entrene a mi lado, pues solo han pasado un par de años desde su abrazo.
Por su parte, Etheltar se mantenía en una rígida postura, fruto de su entrenamiento como soldado, esperando a que le permitieran hablar, con su cabeza alta y su vista al frente, fija en un punto indeterminado de la lujosa pared de la estancia.
Ardra observó la postura de su pupilo, las manos a los lados alejadas de sus armas y el cuerpo en la mezcla de tensión y relajación propia de los soldados. Por un momento el mercenario quiso sonreir, pero la cercanía del príncipe borró esa reacción de su cabeza.
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FDI: Lo siento, se me fue la olla con las fechas, ya está arreglado, es el més 6 de 1226, no el doce... mil perdones.
Geoffrey - July 25, 2007 10:43 PM (GMT)
Geoffrey sonrió de medio lado, una sonrisa lobuna.
-Osea, que en vez de ser tu Chiquillo, es el de tu Sire. Pero igualmente inútil, igualmente dependiente e igualmente necesitado de sustento. Dime, ¿por qué debería dejarlo permanecer en mi ciudad, si no será más que un estorbo?-
Ardra McLyr - July 26, 2007 05:27 PM (GMT)
El rostro de Ardra permanecía totalmente inexpresivo, a pesar de que la ira bullía en su interior. Pero esta vez era una ira fría y suave. No se dejaría llevar por la rabia esta vez.
Mi señor, no me corresponde a mi juzgar las razones por las que debéis aceptar a mi pupilo en vuestra ciudad, pero en todo caso me hago responsable del bienestar de Etheltar, así como de los posibles problemas que pueda llegar a causar en París. En todo caso, vos tenéis la última palabra en esto, como siempre.
La voz del gangrel era totalmente inexpresiva, como si estuviera presentando un informe de bajas a un superior.
Etheltar, entretanto, no había variado su postura ni un ápice. Ardra sabía que el muchacho estaba nervioso, y que lo que ocurría a su alrededor era demasiado para él, pero aún así, seguía totalmente inmóvil, esperando que le dirigieran la palabra para hablar.
El orgullo pugnaba por arrancar una sonrisa de la boca de Ardra, mas ni un solo músculo se movió en su rostro.
Geoffrey - July 26, 2007 10:54 PM (GMT)
El Príncipe enarcó una ceja, a medio camino entre la indignación, la risa y el aburrimiento. El Gangrel era demasiado inculto como para entender sus palabras refinadas, estaba claro.
-No te he pedido que me digas obviedades, pues todo eso no necesito que me lo digas tú para saber que es así. Ahora, te daré una última oportunidad para que respondas a mi petición de que me des una razón para permitir que otro más de tu Clan, y uno inútil, permanezca entre las murallas sagradas de París.-
Su voz era dura, inflexible, augurando malas consecuencias si no se seguían sus órdenes.
Ardra McLyr - July 27, 2007 07:53 PM (GMT)
El mercenario miró a Geoffrey extrañado. No sabía que es lo que esperaba el Príncipe que dijera. Era obvio que pretendía insultarle y enfurecerle de alguna manera, mas el gangrel se había prometido a sí mismo que eso no ocurriría esta vez.
¿Será cierto eso que dicen de la endogamia entre los nobles? Eso explicaría muchas cosas de él...Todavía no tengo demasiado claro si este hombre es rematadamente estúpido o si es extremadamente inteligente... quizás es que tiene demasiado tiempo libre... mmm
Los pensamientos de Ardra se sucedían en su mente mientras decidía cual iba a ser su respuesta. Al final un ligero encogimiento de hombros saldó la cuenta a favor de la actuación más tranquila.
Por vuestros insultos hacia Etheltar entiendo que no deseáis ver a otro miembro de mi clan en la ciudad, y estáis en vuestro derecho, mi señor, de manera que no deseo haceros perder más tiempo. Yo mismo me aseguraré de que Etheltar permanece fuera de las sagradas murallas de la Urbe. Gracias por vuestro tiempo.
Ardra hizo una seña a su pupilo y ambos dirigieron una correcta reverencia militar a Geoffrey a la vez que estrellaban sus puños en su pecho.
Sin más los dos gangrel se dirigieron hacia la salida de la sala y no cruzaron palabra hasta haber traspasado el umbral que separaba el edificio de las calles de París.
Parece ser que al Príncipe no le ha agradado nuestra visita... bueno, desde ahora no eres bien recibido en París, pero tranquilo muchacho, no es necesario que habites en la urbe, yo mismo tengo mi refugio en los bosques... solo hay que andar un poco más.
La carcajada de Ardra fue salvaje, contagiando a su compañero mientras andaban entre las calles Parisinas.
Geoffrey - July 29, 2007 10:36 PM (GMT)
-No os he dado permiso para abandonar esta sala, Gangrel.-
El tono de voz del Príncipe había descendido un poco, entrando en terreno decididamente peligroso. Si había algo que no toleraba era la falta de educación y modales, y esa había sido una bastante grande.
-Ahora, lo primero que habéis de saber es que mi Dominio no se limita a las murallas de esta ciudad, así que ese jovencito deberá viajar más allá de mi Dominio para que mi Segador no lo cace.-
"Quizás debería castigar también a Ardra por su falta", susurraba la Bestia en su interior.
Nota: el Dominio es, básicamente, el foro, hasta donde empieza "Otros lugares". Por eso hay allí un subforo que se llama Cercanías de París, que describe lo más cerca que se puede estar permaneciendo fuera del Dominio.