Despertaba la dama eterna y con ella las dudas e incertidumbre del fluir de los tiempos...¿qué ocurriría?,¿qué debía hacer?.
Su corazón y su instinto clamaban por ser escuchados; días hacía que no eran atendidos a sus sentidos. Sus ansias de venganza habían cegado su lucidez ahogándola en un mar de sombras sin sentido, llevándola a ser lo que no era, lo que no deseaba ser...
Tras vestirse accedió a la cámara de su hermana y abrazándola sin decir nada, reposó su cuerpo y su alma, uniéndose a su sangre como antaño, buscando el alivio y calor que le faltaba.
-Me siento perdida...la luz ya no me acompaña, el dolor que entraña mi pérdida no tiene cabida ya mas en mi pecho. ¿Qué he de hacer hermana?, de nuevo ante respuestas busco tu incondicional apoyo, el único que no me ha de fallar, el único que...-
Las lágrimas de la ventrue comenzaron a brotar tras una voz que quebradiza se apagaba, devolviendo por instantes el silencio. Llenando todo de nada...
Claudia la abrazó contra su pecho, dejando tan sólo fluir sus sentimientos. Su respuesta no requería de palabras...no con Nayara.