View Full Version: Marcando horizontes

Edad Oscura Paris > Suburbio del Montparnasse > Marcando horizontes



Title: Marcando horizontes
Description: 28-5-1226 Privado con Ardra y Eddard


Alvaro Castellar - June 14, 2007 06:11 PM (GMT)
Tres noches habían pasado desde que hablo con Ardra en esa cabaña. Tres noches que podían haber sido el indicio de un cambio, de un verdadero cambio para las noches parisinas.

Y eso era lo que respiraba Alvaro, o trataba de hacerlo. Tener la posibilidad de poner los cimientos para una tregua o por lo menos llegar a un punto era algo que no debía desperdiciarse. Y sin embargo, si aquello no pasase por lo menos ya sabia que tener que hacer, que le deparaba el destino a el y a los suyos.

Por eso se encontraba tranquilo, paciente, esperando la llegada del mago y del Gangrel.

Eddard Danzasombría - June 14, 2007 09:29 PM (GMT)
La niebla precedió a la llegada del Druida. Una humedad blanca que se extendía pesada por el suelo de los descampados de los suburbios.

El silencio se vió roto por la ya típica señal de su llegada. El aletéo de las negras plumas del tuerto cuervo se escuchó, hasta que se posó en una rama cercana. Encorvado sobre el suelo y con mirada inquisitiva.

Eddard llegó apoyado en su cayado y con mirada pensativa y enigmática. Su destino podía estar ya escrito, pero se revolvería contra su Sino como una cobra si era necesario.

Ardra McLyr - June 14, 2007 09:41 PM (GMT)
Por entre la bruma surgió una figura ataviada con pieles diversas. De músculos marcados y belleza inexistente. Una profunda red de tatuajes marcaba su cuerpo y se movía con los orgullosos andares de un guerrero.

Cuando pasó bajo la rama en donde el cuervo yacía apoyado no pudo evitar ensanchar su fea sonrisa y saludó al espeluchado pájaro con una pequeña reverencia. Cuando se paró junto al druida le dirigió un gesto de asentimiento.

Deberíamos entrar, Roble Gris, supongo que ÁLvaro nos espera.

Sin esperar la contestación del docto mago Ardra se dirigió hacia la cabaña. No tenía ninguna duda de que Eddard lo seguiría cuando lo creyera oportuno.


Alvaro Castellar - June 15, 2007 12:50 AM (GMT)
El aleteo, los murmullos, la espesa niebla que se colaba debajo de la puerta, los ruidos de las botas en el pórtico de entrada daban el indicio de la llegado del mago y del Gangrel.

Alvaro con esa tranquilidad que sentía desde que había llegado se levanto para recibirlos, abriéndole la puerta y dejándolos pasar al interior de la cabaña. Ciertamente una actuación un poco rara para quien ostentaba tantos títulos. Pero el Brujah no era de quienes se fijaba en esas cosas.

Una vez a dentro, podían ver un cuarto que servia de sala. Con sus paredes de maderas recubierto en una con estantes, al costado de esta se encontraba una chimenea, que al parecer estaba recién prendida y en el medio una mesa larga rectangular con tres sillas dispuestas.

Después de cerrar la puerta el Brujah se dio media vuelta para mirar mejor a sus dos invitados. Ciertamente cada uno era diferente, al igual que sus experiencias de vida. El Gangrel con su libertad y tradiciones para muchos ya olvidas, reflejadas en su ropa y tatuajes. El mago con su gran altura y blanco callado trayendo con el la sabiduría de los bosques, según lo que le habían dicho de el. Y el, un caballero de un sin fin de batallas, un pensador y político, educado así por su linaje. De mirada grisácea profunda y de negra cabellera que caía por sobre sus hombros. De gran altura y contextura física que denotaban poderosos músculos debajo de su camisa negra y su peto de cuero del mismo color terminado con diferentes símbolos. En sus hombros descansaba una larga capa que llegaba hasta sus tobillos, blanco por dentro y negra por fuera, abierta por la empuñadura de dos espada gemelas que sobresalían de el.

- Buenas noches caballeros- dijo el Brujah, para después centrarse con su mirada en el mago- y ante todo agradezco que hayas decidido venir hasta aquí- luego se giro hacia el Gangrel- y a ti también Ardra, por haber llevado mi mensaje hasta el.

- Ya debes saberlo, mi nombre es Alvaro Castellar- dijo ahora volviéndose al mago mientras estiraba su mano para saludarlo- Además que debes saber cuales son mis deseos para esta noche… la paz, si eso es alcanzable-dijo esto con un tono algo escéptico- o de ser posible algún tipo de acuerdo…

Eddard Danzasombría - June 24, 2007 07:41 PM (GMT)
Roble Gris extendió su mano para estrechar la de Álvaro, observando al cainita con ojo crítico.

Paz dices. La paz sería un maravilloso y utópico desenlace para este desbarajuste. Aunque me temo que será algo bastante más difícil de realizar de lo que imaginas. Pero dime muchacho, ¿qué es lo que esperas que haga?

Eddard tenía curiosidad por saber lo que Álvaro esperaba de él. Bien sabía el druida que lo había intentado todo, por activa y por pasiva, para tratar de parar el conflicto, aunque el interés por parte de los cainitas era un buen primer paso.

Alvaro Castellar - August 2, 2007 12:16 AM (GMT)
A Alvaro se le dibujo una pequeña sonrisa en el rostro después de haber escuchado las palabras del mago.

Sabía que lo que decía era cierto, y que la sangre correría sin medida alguna, ya sean lobos o vampiros. Más no por eso iba a desistir. No podía, se lo debía a su cargo, a sus amigos y a el mismo.

Con un ademan invito al mago y el Gangrel a sentarse en la mesa predispuesta, y una vez sentado, respondió a las inquietudes del mago.

- Concuerdo con vos Eddard. La paz está lejos, muy lejos de nuestro alcance, faltan muchas vidas por perderse para que esta llegue a las mentes de quienes nos comandad.

- Más no por eso puedo dejar de lado todo lo que sucede y todo lo que sucederá. Por eso te pedí que vinieras hasta acá, por eso deseo saber tu opinión y ver si por lo menos podemos parar este conflicto antes que se nos valla de las manos.

- Porque hoy el tema será entre lobos y cainitas, pero esto es solo el comienzo. Las fuerzas de la Iglesia, la inquisición, se mueve lenta e imparable por la ciudad, y si esta despierta no abra escape para ningunos.

Alvaro dio el cierre a sus primeras palabras dándole la oportunidad al mago o a Ardra para que expusieran su parecer.

Eddard Danzasombría - August 2, 2007 05:02 PM (GMT)
Una ancha sonrisa cruzó el rostro del druida. Parecía que no todos los vampiros eran una caterva de serpientes sibilinas dispuestas a todo por un poco de poder.

Asintiendo a las palabras de Álvaro, Eddard decidió que era el momento de entrar en el meollo del asunto.

Sabias palabras muchacho, parece ser que no todos los tuyos desperdician larga vida en intrigas sin sentido. Es grato para mi ver que algunos ganan en sabiduría lo que otros muchos pierden con el correr de los siglos.

Ambos tenemos intereses comunes entonces. Nadie quiere una larga guerra que acabe con ambos bandos, debilitándolos para que la poderosa inquisición los siegue como si fueran un campo de trigo.

Bien, yo no poseo poder entre los garou, aunque gozo de cierto respeto, ganado a regañadientes, entre los que caminan como lobos. No puedo parar esta guerra inminente, pero podría arreglar una reunión entre gentes de ambos bandos, no entre vuestro príncipe y el líder garou, pues temo que ambos tengan más interés en matarse mutuamente que en hablar... Pero tal vez tu, como representante de los tuyos, te avinieras a mantener una buena charla con uno de los líderes de los lobos.

Podría arreglar ese encuentro en un terreno neutral, bajo mi protección, asegurándome de que ninguno de los dos intenta nada desagradable...

Alvaro Castellar - August 2, 2007 08:16 PM (GMT)
Alvaro se apoyo sobre su silla al terminar de escuchar las palabras del druida. Al parecer su exposición había encontrado buen oído. Pero también el Brujah no podía darle la espalda a lo que era, a lo que su bestia le decía.

Por un momento sintió recelos ante la rápida propuesta del mago, pero con gran celeridad las aparto. Para eso lo había llamado, y no dejaría que la bestia arruinase todo lo que venía construyendo noches atrás.

- Acepto tu propuesta mago- dijo con un tono seguro- Y también doy mi palabra para que ningún impedimento por el lado cainita arruine nuestro encuentro.

- Más debo pedirte algo. La celeridad en esto es crucial, y cada noche perdida es una contra mas para nuestra causa. Por eso te pediré que no se dilate en el tiempo. Y si necesitas algo de mí, Ardra sabe dónde encontrarme.

- Por mi parte, te diré que iré yo solo a aquel encuentro.


El Brujah seguía con sus inquietudes, pero decidió dejarlas de lado y ver si el mago agregara algo mas al asunto. De momento el se llamo al silencio.

Eddard Danzasombría - August 2, 2007 09:26 PM (GMT)
Roble Gris asintió ante las palabras del Brujah.

Bien, bien. Me parece una buena opción. En cuanto pueda iré a hablar con los lobos para organizar este encuentro. Y no será necesario que te envía recado, vampiro, espérame dentro de dos días en este mismo sitio, yo me encargaré de traer al segundo contertulio. Solo acudiremos él, tu, Ardra y yo.

Eddrad se giró mirando al gangrel, como pidiendo el consentimiento a sus palabras.

Estoy seguro de que a McLyr le interesa tanto como a mi garantizar la seguridad de los presentes...

Eddard golpeó el suelo con su bastón al tiempo que se alzaba de la silla.

Bien señores, el tiempo es un factor importante, hay lugares a los que ir y gente con quien hablar. Ha sido un inesperado placer Álvaro.

Y oofreció su brazo derecho al Brujah, en el antiguo saludo de los guerreros.

Ardra McLyr - August 2, 2007 09:31 PM (GMT)
McLyr miró al druida mientras éste hablaba, y asintiendo con un brusco gesto, dio su consentimiento a la afirmación de Roble Gris.

En el fondo le interesaba mucho que los problemas de lobos y vampiros se suavizaran, al fin y al cabo él se encontraba en medio de todos ellos. Un vampiro viviendo en el bosque, en territorio enemigo. A pesar de su negativa a participar en el inminente conflicto, Ardra sabía que en el calor del momento, puede que uno u otro bando no distinguieran bien a quienes no se amoldaban a una de las dos facciones, y estar en el centro de un conflicto en el que unos lo consideraran un traidor y otros un enemigo declarado no era la mejor manera de prolongar su existencia.

Cuando Eddard se levantó, el gangrel lo hizo con él, esperando tras el druida para despedirse del Brujah.

Alvaro Castellar - August 7, 2007 03:23 AM (GMT)
Alvaro asintió las palabras del mago al tiempo que se levantaba igual que el de su silla. Había sido una conversación interesante sin lugar a dudas. Y la esperanza de terminar esto rápidamente se asomaba en el horizonte. Pero el bagaje del Brujah hizo pesar en ese instante, y aquellos momentos de luz fueron opacados por la oscuridad de los hechos pasados.

Más eso quedo enmascarado en el rictus del español que tomo la mano de druida con sinceridad para hacer lo mismo con Ardra. Luego de acompañarlos hasta la salida, el Brujah se dirigió a la ciudad. Más no a su refugio, sino a otro lugar.




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