Días de viaje y de un sin fin de aventuras por tierras desvastadas por la guerra fue lo que les tomo llegar hasta las cortes normandas del norte de Francia. Y aquellos últimos kilómetros fueron la última gran odisea de los caballeros que ahí se encontraban.
Pero todo tenia un porque y un motivo y ese viaje no era la excepción a la regla. Estaban ahí por órdenes de su señor y aquellas serian cumplidas al pie de la letra. Alvaro no esperaba menos de ellos y estos lo sabían, haciendo un real compromiso a la causa Brujah. Algo que enorgullecía a todos los presentes, algo que los diferencia del resto, que actúan por mediocridad…
La noche avanzaba y el cansancio aumentaba pero todo cambio con la llegada a lo que seria el refugio normando. Una imponente casona, regida por un noble menor de las cercanías. Justo lo que necesitaban, discreción y comodidad suficiente para moverse por las noches siguientes.
No tardaron en llegar a los jardines y de ser recibidos. Una vez allí uno por sobre todos se adelanto de la comitiva.
- Buenas noches caballeros, mi nombre es Gerard Lacroix. Mis hombres y yo hemos recién llegado a estas tierras y esperamos refugio y cobijo de vuestra merced.
El senescal del lugar sabido de su llegada no demoro en llevarlos a los interiores del lugar y mostrarles la casona. Dándole tiempo de que descansen antes de ver al Lord del lugar.
La comitiva agradeció ese respiro. Tiempo en el que utilizaron para asearse y alimentarse los que tenían que hacerlo para luego vestirse de sus mejores galas y dirigirse al salón principal del lugar.
Una vez allí. Phillipe du Mont los esperaba con una jarra de vino en su mano acompañado de sus allegados.
- Buenas noches tengan caballeros, por favor opónganse cómodos. Espero que su viaje no haya tenido ningún percance.
Los miembros principales se dirigieron hasta el gran salón donde se encontraba Phillipe una vez ahí le dedicaron una larga reverencia y después de las formalidades pusieron al día al noble. Cosa que solo las cuatro paredes de la sala fueron solo testigo aparte de los presentes…