Title: Buscando el jaque con la Reina
Description: 21-5-1226 Mansión de la Monarca
Maximo Constanza - June 7, 2007 12:13 AM (GMT)
La carroza oscura, habitual del primogénito de los Lasombra, se acercó a las puertas de la mansión de la Monarca. Hacía unos días había mandado un mensajero para una citación, y finalmente había llegado el momento de encontrarse con tan sublime figura.
Al llegar a la entrada y descender de su carruaje Máximo, ataviado con ropajes elegantes, dignos para una visita como aquella, golpeó a la puerta y esperó a ser atendido.
Monarca Salianna - June 7, 2007 07:16 AM (GMT)
Stephan estaba esperando la visita del primogénito lasombra y inmediatamente le hizo pasar al interior de la mansión. Allí le condujo a una pequeña salita donde no tuvo que esperar más que unos instantes antes de Gabriella se personara para acompañarle a presencia de la monarca. El aspecto tranquilo y sereno concordaba con la voz suave con la que se dirigió al primogénito.
- Soy Gabriella di Bagio, de capadoccio. Mi señora os está esperando, lord Máximo. Si sois tan amable de acompañarme.Tras sus palabras condujo al primogénito a la sala de recepciones de la monarca donde ésta ya la estaba esperando. La monarca se levantó para recibir adecuadamente al primogénito lasombra mientras que Gabriella se situó a su derecha, ligeramente por detrás de ella.
- Sed bienvenido, lord Máximo de lasombra. Hacía tiempo que no nos veíamos..........................
Maximo Constanza - June 7, 2007 10:56 AM (GMT)
Las rápidas atenciones que ofrecieron al Lasombra resultaban totalmente de su agrado. Hubiese considerado normal tener que esperar aunque fuera nos instantes, más la idea de ser atendido con premura hablaba bien de su anfitriona.
- Buenas noches tengais Lady Gabriella. -Y mientras saludaba ya se había puesto en marcha en pos de la Capadocio.
Al llegar ante su excelencia, Máximo no pudo por menos que sentir cierta impresión, que para nada revelaría, debido a la belleza de su majestad. Cierto es que se habían encontrado en alguna otra ocasión, pero la apariencia de la mujer no era para menos.
Acercándose a su anfitriona le tomó la mano llevándosela a los labios mientras realizaba una sutil reverencia, para acto seguido fijar su mirada en la de ella, dejando de lado la presencia de Gabriella.
- Buenas noches tengais excelencia. Cierto es que el tiempo pasa, pero jamás pasará el tiempo suficiente como para olvidar vuestra gracia. -Una breve pausa sirvió al Lasombra para observar la reacción de la Reina.- Agradezco vuestro recibimiento, así como la premura y el buen trato que se me ha dispensado en esta mansión.
Mientras hacía la última afirmación, una fugaz mirada se escapó hacia Gabriella a modo de agradecimiento.
Monarca Salianna - June 15, 2007 03:26 PM (GMT)
La galantería del lasombra no dejó indiferente a la monarca que, ante todo, era una dama de corte y devolvió las gentiles palabras de Máximo con una sonrisa y un gesto de cabeza apuntando mentalmente el reconocimiento a la labor de Gabriella que él había hecho.
- Por favor, tomad asiento y poneros cómodo. Os agradezco vuestros cumplidos. Decidme, ¿cómo os va todo?.................
Maximo Constanza - June 16, 2007 09:39 AM (GMT)
Máximo tomó asiento satisfecho por la reacción de la dama.
- Los cumplidos no son cosa de agradecer cuando son inspirados por el receptor de éstos. -Y al mismo tiempo que el antiguo regalaba nuevamente los oídos de la dama tambíen lo hacía con una sonrisa.- La verdad es que no puedo quejarme. Los siglos me tratan bien, y digamos que después de un tiempo de descanso, todo se retoma con mayor energía. Mis dominios siguen en su lugar a pesar de la osadía de los hombres lobo, y el clan Lasombra en París goza de buena salud en estos momentos. Podría decir que mi estado de ánimo se encuentra casi rozando la perfección.
Las palabras de Máximo seguían el patrón tradicional de los juegos de corte. Sin decir nada, pero dejando caer alguna sutileza de vez en cuando. Y ese casi recién pronunciado era muestra de ello.
- Pero por favor, no nos limitemos a hablar de mi. ¿Como transcurre el tiempo, y los acontecimientos recientes, para su excelencia Salianna?
Monarca Salianna - June 27, 2007 08:19 PM (GMT)
Gabriella se mantuvo al margen de la conversación, prestado oido atento a todo lo que se decía en la sala pero sin intervenir por el momento. Le gustaba prestar atención a los detalles de las conversaciones que mantenía su señora y poder discutir con ella en privado todo aquello que observaba.
- Las cosas se desarrollan bien por el momento, lentamente, pero según lo previsto. Creo que este año tendremos novedades interesantes en la contienda del sur, pero todavía no puedo decir mucho. No quiero precipitarme.Lo cierto es que Salianna esperaba noticias sobre la cruzada y entretanto no podía hacer mucho que continuar tejiendo lentamente sus hilos entorno al Llanguedoc... incluso desde la lejana París.
- Cierto es, he escuchado diversos rumores sobre la guerra contra los lobos, pero según tengo entendido hemos tenido suerte y ningún vástago ha caido en la contienda... todavía. Me alegra saber que vuestros dominios se encuentran en perfecto estado.La monarca conocía los juegos de corte al igual que el lasombra y su todavía indicaba su opinión respecto al tema. La guerra no estaba siguiendo un buen camino y sin un buen pastor para guiarlas era muy probable que alguna hubiera víctimas entre los cainitas.
- Y decidme, lord Máximo, ¿qué podría hacer yo para que vuestro estado de ánimo alcanzara la perfección deseada?.................
Maximo Constanza - July 30, 2007 05:15 PM (GMT)
Máximo siguió todas y cada una de las palabras de la Monarca sin perder detalle, mostrándo atención, y sumo interés, a todo lo que ella contaba.
- Mi señora, la guerra es algo peligroso en estos días, más no parece ser el mayor de nuestros problemas en este preciso momento. Cierto es que todo empezó por el asesinato de Lord Trang Oul de Capadocio por parte del lider de los lobos, y por lo que parece una traición dentro de la estirpe, pero desde que se inició la contienda entre lobos y vampiros... -Una pausa añadida otorgaba mayor dramatismo a las palabras del antiguo.- el mayor causante de bajas, de hecho las únicas que han habido, entre nuestras filas, ha sido el Príncipe Geoffrey du Temple.
Al terminar sus palabras el Lasombra contempló el rostro de Salianna con mayor atención que hasta el momento, para observar cualquier reacción, por pequeña que fuera, aunque dudaba que algo fuese a escaparsele a una matusalén.
- Desde hace algún tiempo el Príncipe se comporta de forma extraña, siguiendo su propio afán de poder por encima de todo, como antaño hiciera Alexander. No atiende a razones, y actua según su beneplácito de forma precipitada por extrañas pataletas más dignas de un niño humano que de un governador cainita.
Otra pausa daba tiempo a la Monarca de asimilar los comentarios de Máximo.
- El primer error, resultó ser la caza de sangre contra toda la linea de sangre Lamia, principalmente sobre Magdalena, una sacerdotisa cenicienta de la via Ossium,que cierto es, no era ducha en diplomacia ni educación, y a veces parecía enorgullecerse de ello, hubiese sido una gran aliada contra los lobos si Geoffrey la hubiese sabido dirigir mejor. De todos modos esta baja fue necesaria debido al nivel de descontrol que alcanzó la implicada. Pero la cosa no paró aquí. Hace algunos días y ante la sorpresa de la gran mayoría de nosotros el ejecutado fue Maxence Einsestein, Primogénito Toreador de París, al que gran parte de la población cainita tenía en gran estima. Pero la mayor sorpresa era el conocimiento popular de la lealtad que Maxence tenía hacia el Príncipe, ya que parecía ser uno de sus mayores seguidores...
El Lasombra dejó que pasaran unos segundos antes de rematar su discurso con un lance final.
- Mi pregunta es: ¿Dónde se supone que debemos permanecer tránquilos los vampiros de París, si tenemos enemigos fuera de las murallas, y se nos da caza desde dentro mismo de la estirpe por quien debería guiarnos en momentos como éste?
Monarca Salianna - December 22, 2007 01:39 PM (GMT)
Las palabras de Maximo fueron escuchadas atentamente, igualando el sentimiento que ponía el lasombra quien desde luego algo buscaba, ese algo ya se lo temía Salianna desde que le fuera anunciada su presencia, es más, desde antes de la llegada del anciano ya sospechaba que tarde o temprano aparecería, todos lo hacen, o casi todos. Los obstinados ventrue no tenían esa sana costumbre.
- Entiendo.
Buscó las palabras apropiadas en su cabeza bajo una profunda reflexión, aunque el escepticismo con el que abordaba el tema tenía un origen del cual Máximo no era consciente, aún.
- Y que considerais oportuno que yo pueda hacer por el bien y la seguridad de París.
Maximo Constanza - December 24, 2007 02:10 AM (GMT)
Finalmente llegaban al punto sin retorno. Cualquier palabra dicha a partir de ese momento sería una arma de doble filo, pues si caía mal en las ideas de la matusalén, Máximo se ganaría la enemistad de la más excelsa de las reinas Toreador, a parte de revelar al mismo tiempo sus intenciones.
Cuando todo estaba listo la duda pareció aflorar en su interior ante aquel ser de belleza y majestad sin parangón. En estos momentos el primogénito agradecía de manera incalculable su longeva existencia, así como todo lo que había aprendido en ella, sobretodo a guardar las apariencias en momentos difíciles como este.
- No soy yo quien para decir que debeis hacer en vuestro reino. Pero siendo uno de los más antiguos de la ciudad, me doy cuenta de cosas que los demás parecen ignorar, o quizá es que apartan la mirada por temor. Sea el caso que sea, la cuestión es que el govierno de París no se sostiene, y antes de que se lleve a la urbe en su caída creo que es necesario promover un cambio.
El destino del Lasombra acababa de pasar a manos de su anfitriona, que decidiría y aplicaría su venía según creyera conveniente. Mientras, el estoico antiguo se mantenía erguido y digno.
Monarca Salianna - January 3, 2008 07:41 PM (GMT)
El lasombra hallaría una aterciopelada sonrisa sobre el rostro de la monarca, aunque no perdería el talante algo distante que había mostrado hasta el momento. Después llegaría su aportación.
- La verdad es que sospecho que pronto tendremos varios cambios en París, de eso no os quepa la menor duda Lord Constanza.
Rió con cierto desparpajo encerrando bajo su mirada un oscuro secreto.
- Haremos lo siguiente.
Centró su mirada sobre el anciano, haciéndole ver que no había negativa plausible sobre sus intenciones.
- Celebraré una fiesta en pocas noches a la que acudirán mis vasallos, única y exclusivamente mis vasallos, sin embargo deseo contar con vuestra presencia y esa noche encontraremos la solución más adecuada al problema que planteais.
Y sus labios se volvieron a transformar en dulce sonrisa.
Maximo Constanza - January 3, 2008 10:01 PM (GMT)
Procedente de un ser celestial como parecía la Monarca, aquella sonrisa estuvo a punto de desarmar a Máximo, que tuvo que hacer acopio de toda su voluntad por mantener su firmeza. Pero una vez pasados los momentos de incertidumbre, y transformados en silencio, que aprovechó el Lasombra para mostrar el respeto por las palabras de su anfitriona, la tranquilidad volvió a a aparecer con las palabras del antiguo.
- Nada me complacería más que asistir a una de vuestras fiestas, mi señora, pues gozan de una magnífica reputación,... al igual que vos.
Y si la sonrisa de la dama parecía de terciopelo, la voz del magistri se acercaba todo cuanto podía al mismo extremo, pero aún con todo su empeño Máximo no hubiera querido, ni podido, eclipsar aquella angelical visión.
- Hacedme llegar una invitación, y gustosamente regresaré a vuestro espléndido palacio. Y aunque me gustaría poder ocultaroslo por no parecer descortés, ya anhelo la llegada de vuestro mensajero.
Finalmente el discurso terminaba con una leve sonrisa.
Monarca Salianna - January 14, 2008 07:14 PM (GMT)
Salianna acompañó la sonrisa de Maximo con cierta complicidad.
- No necesitais recibir invitación alguna, desde este momento estais condenado a asistir.
La dulzura de su rostro se transformó en pícara malicia.
- Sabed que será aproximadamente dentro de un mes, pero no os inquieteis, pues ya os informaré del día preciso con el debido tiempo.
Después de aquello, el tiempo de ambos expiraba, por tanto sólo restaba despedir a Máximo como era apropiado y así hasta la noche en que acudiera para la fiesta.
Maximo Constanza - January 15, 2008 12:38 PM (GMT)
Una leve reverencia demostró el respeto del Lasombra.
- Si la presencia ante vuestra presencia resulta una condena. Cuantas de ellas estaría uno dispuesto a llevar a cabo por complaceros.
Una inclinación de cabeza sugirió lo cortés de sus recientes palabras.
- Lamentablemente la noche se acaba ya para ambos, así, que si vuestra gracia me permite partir lo haré sin demora, con el dulce sabor de una agradable visita.
Y así, cuando la Monarca le diera su permiso, Máximo partiría del Barrio de la Isla hacia St. Germain, con el fragante aroma de Salianna inundando su ser, y el amargo sabor del fracaso ahogando su garganta.
Monarca Salianna - January 21, 2008 01:13 PM (GMT)
Su cabeza asintió y con una sonrisa despediría al magister.
- Desde luego querido. Guardaos estas noches pues anhelo el volver a encontrarnos.
Uno de sus siervos acompañaría al lasombra hasta la salida mientras Salianna volviese a sus quehaceres cotidianos.