View Full Version: Llamando al druida

Edad Oscura Paris > Los Bosques > Llamando al druida



Title: Llamando al druida
Description: 26-5-1226


Ardra McLyr - June 6, 2007 05:00 PM (GMT)
Aquella noche Ardra había saciado su apetito con la sangre de un ciervo adulto. Después de que los últimos rayos de sol desaparecieran por el horizonte, el fornido gangrel se había despertado y había seguido el rastro de un macho adulto de buen tamaño. La persecución fue algo gratificante para el celta, casi tanto como el ansiado néctar de vida que el animal portaba en su interior.

Después de dar gracias a la criatura por haberle servido de alimento, un rito celta recuerdo de sus días bajo el sol abrasador, el cainita se esmeró en trocear la carne restante y despellejar al animal. La carne la llevó hacia una granja cercana, dejándola en la puerta de la casa con la intención de que la recogieran los humanos que vivían allí y dieran cuenta de ella. La suave piel del ciervo la estiró sobre una roca plana para que se secara, con intención de curtirla.

Ha sido una noche fructífera, de momento. Bien, ahora al trabajo.

El gangrel se situó frente al árbol más grande del pequeño santuario pétreo del claro y extendiendo su mano derecha posó su palama sobre la rugosa madera, sintiendo los nudos de la áspera corteza.

Su voz surgió como un susurro en medio de la noche.

Gran roble, símbolo de la longevidad y la sabiduría, tu que te yergues en este bosque desde antes de que el padre de mi padre viera la luz de Lugh, te pido son humildad que avises a aquel que comparte parte de tu nombre, el docto Roble Gris.

Ahora solo queda comprobar si las raíces en verdad le avisan de lo que en el bosque sucede...

Eddard Danzasombría - June 7, 2007 07:55 AM (GMT)
Media hora más tarde, el Druida llego a el lugar que los dos había restaurado no hacía mucho. Era el lugar adecuado para su reunión.

Eddard sabía que Ardra asumía riesgos para estar allí y por ello debía de ser importante lo que le tubiese que decir. Cramus le acompañaba subido en su hombro y con su mirada monocular buscaba al Gangrel.

Eddard vió al Cainita y avanzó hasta estar a su altura y saludarlo con un abrazo de oso.

- Que los dioses acompañen tu sendero Cainita de los Bosques... que necesitas de un viejo mago como yo?.

Ardra McLyr - June 7, 2007 05:06 PM (GMT)
Joder con el sabio, es silencioso como un gato...

El celta se acercó al druida con sus habituales zancadas largas y aferró el antebrazo de Eddard en calidad de saludo.

Que Dagda te de sabiduría y Lugh ilumine tu camino sabio Roble Gris. Hace unos cuantos días desde tu última visita y tengo varias cosas importantes que contarte.

Tras invitar al druida a que se sentara en el suelo Ardra hizo lo propio.

En primer lugar he de decirte que mi regreso al mundo de los vivos o de los no vivos, como prefieras, ha sido realmente curioso. Aquellos que comparten la maldición de la muerte eterna conmigo no me han dado la bienvenida precisamente. El señor de los cainitas de París me trató poco mejor que a uno de sus perros...

Cuando recordaba el episodio acontecido en la Concegierie el celta no podía evitar un escalofrío, fruto de su bestia que le pedía venganza a gritos.

Por otro lado, he vuelto a tomar relación con Hugo, un cambiapieles al que conocía hace unos años y con el que no me llevo demasiado mal... De toda esta situación solo he sacado dos cosas claras: la primera es que no lucharé en la guerra contra los garou, pues di mi palabra a Hugo de que no lo haría y además no deseo ofrecer mi hacha a un tirano que me ha tratado mal sin razón alguna. La segunda es que los tiempos han cambiado más de lo que creo, y no precisamente para bien...

La sonrisa del gangrel se tiñó de melancolía mientras recordaba otras épocas mejores para él.

Pero bueno, no es por eso solo por lo que te he llamado... en este día me dirijo a ti como mensajero de otra persona. Uno de los cainitas de la ciudad, uno importante me ha pedido que te transmita un mensaje en persona. Desea concertar una reunión contigo fuera del bosque pues quiere intentar parar esta guerra sin sentido y cree que tu puedes ayudarle al respecto.

Eddard Danzasombría - June 8, 2007 09:09 PM (GMT)
Eddard sopeso lo escuchado tras sus enigmaticos ojos.

- Ya hable con algunos de los tuyos no hace mucho Ardra. Hable con un Celta llamado Maxence, de gran intelecto y palabras sabias y con alguien que me recordó a ti mismo, por la sensación de ser un lobo enjaulado. Su nombre era Aureus.

- Es alguno de estos del que me hablas?.

Ardra McLyr - June 10, 2007 02:41 PM (GMT)
El rostro de Mclyr se ensombreció un tanto cuando escuchó los nombres.

Me temo que no Roble Gris, aquel a quien represento se hace llamar Álvaro Castellar. Es uno de los señores cainitas de París y ejerce un puesto importante dentro del gobierno del Príncipe. Aquellos a quienes conociste... en fin, Aureus es el señor de aquellos que pertenecen a mi estirpe en París, mientras que Maxence... él murió hace tan solo unos días, si lo que tengo entendido es cierto, víctima de la justicia del Príncipe Geoffrey, un bastardo tirano que pretende dirigir los destinos de los míos en la ciudad...

Las palabras del cainita eran amargas, como siempre que hablaba del Príncipe durante los últimos tiempos.

Pero no es de eso de lo que quería hablarte, druida. El mentado Álvaro me ha pedido una audiencia contigo fuera de los bosques y por eso estoy aquí. Creo que sus intenciones son sinceras y respondo de ellas con mi palabra, pues de otra manera no te habría pedido que vinieras. Bien, ¿qué me dices?

Eddard Danzasombría - June 10, 2007 08:15 PM (GMT)
La cara de tristeza del Druida fue bien clara. No quiso ocultar los sentimientos de pena en sus ojos ante el Gangrel.

Ejecutado...

- Acudiré a lo que tu palabra me asegure que es veraz. Pero no vuelvas a darme tu palabra en un asunto así... los de tu especie me han demostrado en los últimos tiempos que pueden ser nobles o traidores. Y dar tu palabra por ellos puede hacerte quedar como mentiroso.

Los ojos del Druida seguían oscuros en su mirada. Y su aurá de furia controlada era palpable, tanto que recordaba al Cainita la propia bestia oculta dentro de su cuerpo inmortal.

Ardra McLyr - June 10, 2007 10:26 PM (GMT)
Ardra meditó respecto a las palabras del druida, su ceño fruncido daba claras muestras del malestar que le asaltaba.

Desafortunadamente sigues teniendo razón Roble Gris, los de mi especie a menudo demuestran sus dobleces y su poco honor... a veces pienso que somos una lacra para la madre Danu... pero descuida Eddard, yo te acompañaré allí a donde te espera Álvaro, y me aseguraré de que no tiene malas intenciones al respecto y si las tuviera... a fe mía que pagaría el precio con su vida, aún a costa de mi propia existencia. Y de eso si que puedo darte mi palabra.

Ardra apreciaba en verdad al druida, no en vano era uno de los últimos grandes sabios de la vieja fe en estas tierras.

Eddard Danzasombría - June 11, 2007 07:42 AM (GMT)
Eddard se puso en pie en todo su altura. Se alisó la túnica y miro al Gangrel.

- Organiza ese encuentro. Acudiré presto con buenas palabras. Pero en los últimos tiempos mi voz se ha visto devaluada.

Agarró el cayado y esperó una respuesta del Gangrel antes de marchar a su cabaña.

Ardra McLyr - June 11, 2007 04:54 PM (GMT)
El rostro del gangrel se mostraba algo escéptico al respecto.

Aquel que devalua la voz de Roble Gris, quien no escucha sus consejos, está dejando escapar la sabiduría del profundo bosque, así como de las pasajeras estaciones, y por tanto, si no desea escuchar dicha sabiduría... tal vez es que no la merece.

Descuida Eddard, aunque no te sirva de demasiado consuelo, yo aprecio tus sabios consejos.


Una tenue sonrisa afloró en el rostro del gangrel.

Bien pues, organizaré la cita para dentro de dos noches, yo mis mo te conduciré allí.

Y en la oscura noche, Ardra McLyr ofreció su antebrazo al druida mientras realizaba una pequeña reverencia con su cabeza, como muestra de respeto.

Eddard Danzasombría - June 12, 2007 08:21 AM (GMT)
Y era triste en efecto que Eddard pensase así.

No podía estar en conflicto con Isolda, Guillerm, el resto de Garou y todos los Cainitas de París. Algo tenía que hacer y tomar la decisión podía ser complicado.

- Tienes más razón de la que crees... .

Y al ver que Ardra hacía una pequeña reverencia le dió con el cayado en la cabeza.

"clock"

- Cuidate Ardra... cuidate... .

Y con estas palabras desapareció otra vez en la espesura.

Ardra McLyr - June 12, 2007 05:05 PM (GMT)
¡Ouch!, además de ser silencioso es rápido como una serpiente...

Gracias Roble Gris, y haz un favor al mundo cuidándote tu también, hay demasiadas cosas que perder si te arrebatan del seno de Danu antes de tiempo...

El druida siempre le había caído bien. Quizás era su modo de ser llano y directo, o tal vez el vínculo religioso, la única ancla que quedaba del joven Celta idealista que fuera en un tiempo. O tal vez fuera el hecho de tener lo más cercano a un amigo por cuyas venas no corriera la sangre maldita de los cainitas.

El munco cambia demasiado deprisa Eddard, no permitas que te deje a un lado...

Ardra observó como se encaminaba el mago en dirección a las profundidades del bosque, allí en donde todavía se guardaban los antiguos secretos.




Hosted for free by InvisionFree