Title: Consejo de Guerra
Description: Abierto a todos los garou 22-5-1226
Alauric d'Artois - May 15, 2007 09:23 PM (GMT)
El noble colmillo plateado esperaba ansioso a que llegaran el resto de miembros del clan. Había convocado a los garou para hablar de la guerra en ciernes. No se trataba de una declaración de intenciones, ni de discutir sobre la importancia de un enfrentamiento abierto. Alauric sabía que la maquinaria bélica de los garou ya se había puesto en movimiento, ahora solo faltaba poner en orden dicha maquinaria, hacer que funcionara de manera milimétrica y dirigirla contra el enemigo para que causara el mayor daño.
La tarde decaía mientras el alto cambiante esperaba, meditando, observando a quienes caminaban por el túmulo, disfrutando de los dones que la madre Gaia había dispuesto para todas sus criaturas, criaturas que los garou deberían proteger.
¿Cuantos de los míos caerán durante el conflicto?, muchos o pocos haremos que las sanguijuelas paguen caro cada una de las vidas que nos arrebaten.
Anubis - May 15, 2007 09:59 PM (GMT)
Anubis llego hasta el lugar en su forma lupus, sus ojos se centraron en los de Alauric y cambio a su forma natural, manteniendo un gesto inconciso y un noble porte.
Os saludo Alauric d'Artois, como hija de Gaia y procedente de este túmulo, acudo a vuestra llamada.
La furia llegaba tras un largo día de caza y entrenamiento del cuerpo y alma. Su apariencia no dejaba duda de pertenecer a las hijas de Diana, un cuerpo atlético y bien formado la capacitaban para la lucha mientras otros dones mas típicos de su raza la dotaban de poderes mas espirituales.
No conocía al surgido comandante, ni sabía si aquel conocía sobre ella, no obstante se limito a permanecer de pie frente a él, observándolo fijamente.
Alauric d'Artois - May 16, 2007 05:33 PM (GMT)
El colmillo se levantó cuando vio llegar a la Furia y con una cortés reverencia le dio la bienvenida.
Saludos Anubis, gracias por acudir tan presta.
Alauric observaba a la Theurge con atención, calibrando sus formas así como su porte. Presa de la costumbre, su escrutinio se centraba sobretodo en el estado físico de Anubis, como calibrando la fuerza que podría desarrollar la Furia en combate. Al cabo de unos segundos asintió para sí, satisfecho.
Siéntate por favor, mientras esperamos a que lleguen los demás.
La voz del Colmillo era serena y grave, su postura estaba cargada de tensión y energía y sus ademanes eran secos e imperiosos.
Tras un momento Alauric volvió a tomar asiento y siguió meditando con la límpida mirada prendida más allá del horizonte, como si buscara algo que no estuviera presente en el plano físico.
Mikael Bratovich - May 16, 2007 08:00 PM (GMT)
Aún no era un garou. De hecho ni siquiera sabía si algún día verdaderamente podría serlo. Sus aprendizajes eran rápidos, pero era muy viejo y eso lo sabía al mirar a los jóvenes cachorros, que ya con pocos años de vida empezaban su instrucción.
Y sin embargo no importaba. A pesar de aún no tener sobre sí el Rito de Iniciación, según le dijera Guillerm, no tenía otra familia que aquella que de todos modos no le pertenecía.
Así pues una figura gigantesca, de poco más de dos metros de altura, con el cabello negro cayendo sobre sus hombros desornedamante, con ígneos ojos verdes, apareció en el lugar en que el, para él desconocido líder, llamaba. Vestía como un simple campesino y amarrado con cueros a su cintura había dos espadas.
Pero a pesar de sus fachas deprimentes, comparado con lo que antes había sido, tenía el eslavo un aire noble innegable, y su perfil guardaba el orgullo de los reyes de antaño. Había llegado siguiendo a una de sus mentoras, Anubis, y alcanzó a escuchar cómo llamaba a aquel y notó el respeto que le mostraba. Sin más él también presentó sus saludos... con una inclinación de cabeza.
Erika - May 16, 2007 08:26 PM (GMT)
Erika apareció en el lugar de la llamada con el orgulloso porte de los Hijos de Fenrir. Ataviada únicamente con el negro tabardo que la caracterizaba, el cinto del que pendía su fiel martillo de guerra y unas botas de cuero gastadas por el uso, se acercó hasta los ya reunidos. Con aquella mirada que recordaba a la bruma del norte repasó el cuerpo del Colmillo, para finalizar en sus ojos. El analisis no desagradaba a la Galliard, pero no estaría del todo conforme con el nuevo líder hasta haber luchado a su lado, y ver que merecía tal honor. Sin embargo la mirada no mostraba desafío, sino que transmitía una penetrante sensación de responsabilidad al observado.
- Acudo a tu llamada Alauric D'Artois de los Colmillos Plateados. Guillerm te eligió como nuevo líder... -Una pausa añadió un poco más de dramatismo al discurso de la nórdica.- Llévanos a la batalla, sangra y haz sangrar, lucha e incluso muere a nuestro lado y me encargaré de que tu nombre no sea olvidado. Demuestra que eres digno tal honor y realza la sabiduría del que te ha elegido.
Al terminar de hablar ofreció al Ahroun una leve inclinación de cabeza a modo de reconocimiento.
Alauric d'Artois - May 16, 2007 09:49 PM (GMT)
Con la llegada de las dos figuras Alauric volvió a levantarse y esperó con aire marcial a que los recién llegados se presentaran.
Saludos Erika, hija de los Fenris, bienvenida a este consejo de guerra. Tu sabiduría será bien recibida en esta velada.
Inclinó la cabeza el colmillo plateado como signo de respeto para la galliard para girarse después hacia la enorme figura del guerrero que acababa de aparecer.
Alauric quedó sorprendido del tamaño y las hechuras de aquel sujeto y aún así su gesto no demudó en asombro ni sus modales o su voz se vieron afectados por la presencia del nuevo garou.
También a ti te doy la bienvenida guerrero, y espero disculpes que no conozca tu nombre, pues no hemos sido presentados.
D'Artois observó, calculador, al más reciente habitante del túmulo midiendo, como era su costumbre, a aquel hombre en base a lo que veía de su aspecto y a lo que sus modales callaban.
Puede que esté un poco verde pero realmente parece bastante duro...
Tras unos segundos más de escrutinio se giró hacia el pequeño grupo.
Como he dicho antes será mejor que esperemos al resto, pues hemos de tratar sobre un tema que a todos compete.
Esta vez el colmillo no se sentó, limitándose a girar la cabeza en dirección al sol que se escondía ya tras las montañas. Los reflejos de Helios a esta hora, dorados, argénteos y purpúreos, rebotaban en la nívea blancura de las nubes, y tornaban el cielo en un color rojo tan oscuro como la sangre.
Mikael Bratovich - May 16, 2007 09:54 PM (GMT)
Suponía que debía decir algo, así que lo hizo antes de que sus maestras le metieran ese gigantesco martillo por la boca arguyendo que no servía para nada más.
-Me hago llamar Miejsca Oznaczać a falta de nombre, y aún no soy un garou pues no he pasado los Ritos de Iniciación.
Hacía mucho tiempo no había hablado tanto de manera continua, pero esperaba que la siguiente vez tardara años en presentarse.
-Cuando los pase seré un Ahroun de los Colmillos Plateados.
Anubis - May 17, 2007 04:41 PM (GMT)
Anubis miró con orgullo a Miejsca Oznaczać, sin duda un futuro interesante aguardaba al joven que poseía en su interior varias cualidades aun por explorar.
Las palabras del "nuevo líder" se le escapaban, fluyendo como simples murmullos lejanos, como un perdido eco sin importancia.
Observó el pequeño grupo que formaban y volvió su mirada a su discípulo, dedicándole un gesto de aceptación. Sus palabras podían ser escasas pero bien medidas llegaban a los oídos cargadas de significado, inteligentes y cuidadas.
Alauric d'Artois - May 17, 2007 05:40 PM (GMT)
Tras escuchar la respuesta de Miejsca Oznaczać Alauric no pudo menos que sonreir de puro placer. Obviamente aquel grandullón no se asemejaba a lo que los más conservadores tomarían como un Colmillo Plateado, pero la franqueza y parquedad de palabras del recién llegado, así como su seguridad prometían dar a su tribu un gran guerrero.
Asintiendo para sí mismo d'Artois se giró para encarar al grupo que poco a poco iba formándose en el lugar.
Sé pues bienvenido hermano Miejsca Aquel nombre, prácticamente impronunciable para Alauric, hizo que el lider de guerra se trabara. Después de unos segundos el ahroun continuó hablando para todos los reunidos.
Bien, creo que comenzaremos nuestro pequeño consejo ahora. Sé que todavía hay quinenes no han llegado, podrán unirse a nosotros mientras hablamos o serán informados de lo que aquí se diga si no acuden.
Alauric hizo una pequeña pausa para tomar aire.
Como todos sabéis ya, nos encontramos en un estado de guerra con las sanguijuelas de París, esto no es nada nuevo para ninguno de los presentes.
Esta no es una guerra que se pueda librar en un campo de batalla, con dos ejércitos en confrontación que diriman sus diferencias en buena lid. Nos encontramos ante un caso mucho más complicado, pues debemos enfrentarnos a criaturas altamente astutas, muchas de ellas con la flagrante mancha del wyrm en su interior.
Tanta palabrería seguida constituía algo nuevo para el noble colmillo, mas la situación así lo requería por lo que haciendo de tripas corazón continuó su discurso.
Desconocemos mucho de los poderes y motivaciones de los llamados vampiros, apenas un compendio de leyendas y rumores cosechados por aquellos que se han enfrentado a ellos. Lo que sí debemos tener claro es que la mayoría de ellos son sibilinos y esquivos, traicioneros y tramposos, y que poseen la paciencia que su larga semivida les ha proporcionado. Nunca podremos darles caza como haríamos con otros engendros del wyrm, pues se asientan en ciudades llenas de gentes y se mezclan entre ellos usando a los humanos como escudo en cualquier circunstancia. Manchan el suelo que es la piel viva de Gaia con sus inmundicias y conducen a las multitudes, gracias a sus amplios poderes mentales, y las dirigen hacia sucias guerras y depredaciones, manchando a su paso el espíritu de hombres y animales.
El discurso del colmillo había llegado a un punto de inflexión en que las plabras que surgían de su boca llegaban a encender su propia rabia hacia el enemigo. Alauric inspiró un par de bocanadas de aire para calmar su espíritu.
¿Cuál debe ser pues nuestra actuación ante este tipo de enemigos? Sus ojos acerados refulgían con la pregunta retórica. Solo podemos enfrentarnos a ellos de una manera, debemos arrastrar a las sanguijuelas más gordas y antiguas fuera de sus sucias cúpulas, tenemos que atraerlos para poder erradicar su inmundicia de la faz de Gaia... Esta guerra no la ganaremos matando a diestro y siniestro a todo vampiro que se cruce en nuestro camino, pues aunque me disgusta admitirlo, ellos son más numerosos y pueden reproducirse cien veces más rápido que nosotros. Nuestra única opción es acabar con sus líderes, con los más fuertes y ancianos de entre los suyos, una tarea títanica pero más asequible que la plena aniquilación de toda la población de sanguijuelas de París.
Erika - May 19, 2007 12:29 PM (GMT)
Las palabras del Colmillo no eran del agrado de Erika. ¿Qué había pasado con el honor Garou? ¿No se atrevían los más valientes guerreros de la madre Gaia a combatir a sus enemigos en un cara a cara, donde fuera que los encontraran? Mientras tenía estos pensamientos sus puños se apretaban, mostrando los nudillos blancos por la tensión. La rabia inundaba su cuerpo, tenía ganas de saltar ante aquel que desde hacía algunos días se hacía llamar lider y enseñarle lo que era realmente un guerrero. Todos los vampiros debían caer, no solo unos pocos.
La mirada dura y penetrante de la Fenrir se posó en los ojos de alauric, transmitía todas sus dudas hacia él, más con un esfuerzo titánico de su voluntad* no abrió la boca, no saltó a la carga contra aquel que para ella quería actuar de forma deshonrosa. Era el elegido de Guillerm, y le daría una oportunidad, pero si fallaba ella misma se encargaría de empujarlo a la deshonra eterna. Con este juramento para ella misma, y conteniendo la rabia creciente en su interior la nórdica apartó la mirada del Colmillo, pues era de mayor rango que ella y por ende debía respetarlo.
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* gasto 1 de FdV
Alauric d'Artois - May 20, 2007 10:58 AM (GMT)
La rabia bullía dentro del pecho del colmillo como si fuera agua puesta al fuego. Sabía que las palabras que había dirigido al grupo eran, en el mejor de los casos, una provocación al honor de todos los presentes, incluido el suyo. Su mirada se paseaba por los rostros de quienes escrutaban y juzgaban su modo de actuar, hasta que sus ojos se posaron en Erika. Veía claramente a la Fenris controlarse para no saltar sobre él, y eso acicateó su propia ira. No permitiría que nadie juzgara sus palabras respondiendo con el frío silencio.
Veo la rabia ebullir en vuestros corazones, la ira se ha despertado a raíz de mis palabras. ¿Pensais que me deshonro a mi mismo con lo que he dicho?, si pensais así solo sois unos necios, unos cachorros sin un ápice de sabiduría. Mientras hablaba miraba fijamente a Erika, su mirada de acero escrutando los pensamientos de ésta. ¿Acaso creeis ser los únicos campeones de Gaia?, ¿pensais que ninguno antes que vosotros se ha enfrentado a las sanguijuelas...?, muchos han sido los que han combatido a los vampiros antes y de entre ellos grandes héroes de los Garou, y hasta la fecha nunca han podido acabar con todas las sanguijuelas... ¿os creeis mejores que mis antepasados?
La hostil mirada de Alauric dejaba a las claras que no toleraría ningún tipo de insulto, por velado que fuera, en contra de su honor.
Dinos Erika de los Fenrir, ¿desearías añadir algo a lo que he dicho, compartir tu sabiduría con los miembros de este consejo?.
Aguanegra - May 21, 2007 04:52 PM (GMT)
Aguanegra apareció de repente, los presentes se dieron cuenta cuando estaba tomando asiento, se había deslizado como una sombra en medio de una noche oscura y miró al nuevo Colmillo que ahora parecía coger el control.
- Seguid, no os detengáis por mi, al parecer teníais una conversación interesante-el Señor de la Sombra cruzó los brazos y miró la escena esperando que se reanudara.
Mikael Bratovich - May 22, 2007 06:05 PM (GMT)
El eslavo, a pesar de tener ciertamente claro el concepto de honor, y de respetarlo desde antes incluso de perder la memoria, no entendía porqué hablaba defendiéndose Alauric. ¿Qué deshonor había en emprender una batalla en esas condiciones?
Si se partía del hecho de que de todos esos que llamaban samguijuelas, el poder verdaderamente lo ejercían unos pocos que permanecían escondidos mientras los menos poderosos eran lanzados a la guerra, entonces el deshonor era no combatir contra el verdadero enemigo, y entretenerse en destruir pequeños enemigos de poder despreciable.
En primera instancia había que combatir las cabezas del Azhi Dahaka; luego cortar las manos.
Pero no dijo nada al respecto, y se limitó a observar levemente a Aguanegra, sin sorprenderse exteriormente de su aparición, para mirar a su interpelada maestra.
Alauric d'Artois - May 24, 2007 05:21 PM (GMT)
El colmillo asintió con la cabeza cuando aguanegra se unió al consejo. Esperó unos segundos por si alguno de los presentes tenía algo que añadir. Al cabo de un tiempo continuó exponiendo su plan.
Ya os he dicho que no creo posible que podamos destruir por completo a todos los vampiros. Es una empresa que podría tardar siglos en completarse y ellos tienen tiempo de sobras, nosotros no. Lo que debemos hacer es hacerlos salir de sus agujeros, atacarlos de manera rápida y brutal para que se den cuenta de que se enfrentan con la Ira de Gaia. Haremos que crezca la paranoia en su interior, hasta tal punto que se sientan temerosos de pisar las calles de la ciudad.
Tenemos pues varios objetivos, en primer lugar amedrentarlos de tal manera que sientan nuestros ojos cada vez que se muevan, en segundo lugar averiguar donde se esconden aquellos que manejan los hilos de las sanguijuelas comunes, y en tercer lugar... hacer caer el golpe definitivo contra estos señores entre los vampiros.
Alauric miraba a su alrededor, desafiante, como buscando que alguno de los presentes dijera algo, ya fuera una muestra de conformidad o una crítica al respecto.
Una sonrisa extraña apareció en la cara del colmillo plateado.
Lo primero que haremos será dar un golpe de efecto, una muestra de que no pueden desafiarnos impunemente. Vamos a golpearles allí en donde se sienten seguros. Nuestro objetivo es un lugar público al que asisten las saguijuelas habitualmente para relacionarse entre ellos. Algunos de vosotros quizás lo conozcais ya... se trata de destruir la posada del cuerno rojo. La reduciremos a escombros, y a todos los vampiros que se encuentren dentro, de manera rápida y efectiva.
Guillerm du Trem - May 24, 2007 08:04 PM (GMT)
Guillerm estaba allí desde el principio. Desde su puesto de señor del túmulo, dejaba que las cosas sucedieran. No era su papel intervenir en aquella reunión, no obstante no permitiría cualquier cosa.
Era momento de que Alauris demostrara porque había confiado en él la ardua tarea de la guerra, era su momento.
Escuchó cada palabra de los participantes, incluso observó el arrebato reprimido de Erika, mas no interrumpió. Se mesaba la barbilla mientras observaba a los presentes. Era un mero espectador...
Aguanegra - May 25, 2007 05:13 PM (GMT)
Aguanegra ni tan solo mostro sorpresa ante las palabras del Colmillo, se había mostrado serio desde que había llegado y su mirada se posó en todos los presentes interpretando sus movimientos y sus gestos. No tardó en darse cuenta de que el Señor del Túmulo parecia estar en un segundo plano delante de aquel Ahroun, su mirada no tardó en posarse sobre la Fenris a la espera de que reaccionara de alguna manera frente a las ideas de aquel recién llegado.
Erika - May 30, 2007 01:21 PM (GMT)
Tal y como antes mostrara su disconformidad ante las palabras del Colmillo, esta vez, al escuchar el plan de actuación no pudo más que asentir con una sonrisa guerrera posada en sus labios. La temperamental Fenrir sabía reconocer los planes buenos, siempre y cuando buenos significara pelea y sangre, y las ideas que exponía alauric propiciaban las dos cosas.
De repente un comentario que había escuchado hace algunos días en la ciudad le vino a la mente.
- Parece un buen plan de actuación, más hay otro factor a tener en cuenta. No digo que vaya a imposibilitarnos el ataque, pero puede ponerlo algo más interesante. Según parece, últimamente rondan por la posada agentes de la Iglesia, lo cual nos influye de dos maneras: auyentando a nuestras presas, e interponiendose entre nosotros y nuestro sino, pues según se dice algunos poseen extraños poderes.
Mikael Bratovich - May 30, 2007 01:36 PM (GMT)
Contrario a Erika, Mikael no estaba de acuerdo. Aquello era una posada, y seguramente no habría muchos de esos que ellos llamaban enemigos en un lugar donde dormía quien quisiera. ASí pues la guerra que emprenderían, o mejor, la destrucción de aquel lugar no significaría nada, excepto tal vez la masacre de hombres que no tenían nada que ver con los vampiros.
Pero nada dijo, y no sólo por su natural silencioso, sino porque sentía que al no ser siquiera iniciado nada tendría que aportar a aquella asamblea donde desconocía a todos y donde desconocía todos los motivos.
Alauric d'Artois - May 30, 2007 10:18 PM (GMT)
El colmillo plateado asintió satisfecho a las palabras de la Fenrir. Parecía que la actitud inicial de Erika se había calmado cuando se había trazado un objetivo para la actuación de los garou en esta guerra.
Esos rumores no hacen más que confirmar lo que ya sabemos. Parece ser que la posada en cuestión no es más que un lugar en el que las sanguijuelas se reúnen y donde se creen a salvo... o así ha sido al menos hasta ahora. Nuestra intención con este ataque no es la de acabar con la vida de muchos vampiros, aunque lo haremos si están dentro del edificio, sino más bien hacer que el miedo invada sus podridos corazones, que sepan que no pueden esconderse de nosotros eternamente, ni siquiera en sus más seguros refugios.
Las palabras de Alauric eran secas y rápidas, su tono denotaba su dedicación a la guerra.
Nuestro objetivo último es el de acabar de manera rápida y contundente con aquellas sanguijuelas más poderosas, de manera que la estabilidad de su estructura de poder peligre hasta desaparecer. Tras nuestra primera acción de guerra hemos de saber donde se esconden los señores vampiros de París, y nuestro siguiente objetivo será el de hacernos con dicha información. Los vampiros han de tener un general, alguien que se encargué de comandar las tropas, tanto las sanguijuelas como los mortales que controlan, y es ahí en donde golpearemos tras la quema de la posada... Pero eso es algo que aún queda un poco lejos.
Alauric d'Artois - May 30, 2007 10:28 PM (GMT)
La perorata había encendido la maquinaria del cerebro de Alauric, haciendo que sus planes, tomaran un rumbo mucho más preciso.
Haciendo una pausa para tomar aire, el colmillo plateado se dirigió a todos los presentes, mirándolos uno a uno.
Bien pues, espero me déis vuestra opinión, cualquier cosa que queráis añadir al respecto... De momento, hemos de ultimar nuestros planes, saber con lo que contamos y realizar labores de investigación y vigilancia. Por un lado deberíamos encargarnos de crear un sistema para poder incendiar la posada de manera rápida y efectiva... ahí podrían entrar los Theurge del clan...
La mirada del garou se posó sobretodo en Anubis, la cual había permanecido callada hasta entonces.
Además, se deberían comprobar los rumores sobre las patrullas de la gente de la iglesia que ha mencionado Erika, quizás la misma hija de Fenris quiera hacer el trabajo. Sobretodo nos interesa saber si hacen rondas por la taberna y si es así, con que frecuencia. No nos interesa acabar con un montón de humanos muertos, ni con la indebida atención de la iglesia.
Por último, deberíamos visitar la propia posada, saber como es por dentro y por fuera, ver si cuenta con más de una salida, si el fuego podría propagarse rápidamente y si es frecuentada por muchas sanguijuelas.
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FDI: En teoría yo no soy un recién llegado... quiero decir que en principio Alauric vivía en el túmulo desde hacía años. Es sólo para evitar confusiones.
Erika - June 3, 2007 09:50 PM (GMT)
Erika contempló lo que parecía un discurso entre ella y el líder, pues todos los demás se mantenían a la espera de algo. Tal vez necesitaran alguien a quien seguir, así que con todo su orgullo se dispuso a dar ejemplo ante los demás miembros del Túmulo, y mirando a Alauric, contestó.
- Me sentiría gratamente honrada si se me permitiera realizar dicha tarea. Yo misma me encargaré de controlar las rondas y realizar un estudio de la estructura y los chupasangre que la frecuentan.
Los planes empezaban a marchar, y las decisiones empezaban a tomar formas, y no había mejor augurio que ese para el inicio de una batalla en que la única posibilidad era la victoria.
- Si se me concede esta oportunidad, y un pequeño grupo que quiera seguirme no defraudaré la confianza que se me otorgue.
Mikael Bratovich - June 5, 2007 12:00 AM (GMT)
Mikael dijo en voz alta y fuerte, sin dudar, y auqnue no estaba de acuerdo con lo que allí se había hablado.
-Yo la seguiré.
A ella a lo mejor no le gustaría tener a un crío inexperto a su lado, pero podría aprovechar la oportunidad para que o triunfara como lobo o para se desechado como el mismo.
Alauric d'Artois - June 5, 2007 05:24 PM (GMT)
Tras asentir con un gesto a las escuetas palabras de Miejsca el colmillo plateado se dispuso a dar fin a la reunión.
Sea pues hermanos, Erika de los Fenrir y Miejsca serán los encargados de vigilar la posada y reunir tanta información puedan sobre ella. Mientrastanto Anubis y el resto de Theurge del clan serán los encargados de buscar algún método con el que nos resulte más sencillo hacer arder ese antro rápida y eficientemente. El resto de nosotro continuaremos vigilando nuestro territorio y cuando llegue el momento atacaremos a nuestros enemigos.
Doy pues por concluido este consejo de guerra, cuando tengamos toda la información necesaria y estemos preparados se convocarán a las manadas y pasaremos a la acción.
Por tanto, si alguien tiene algo que decir al respecto es este el momento de hacerlo.
Los ojos de Alauric, acerados como una espada Toledana, barrieron a todos los presentes, esperando la intervención de cualquiera de ellos antes de dar por concluida la sesión del día.
Erika - June 7, 2007 11:11 AM (GMT)
Erika ya había dicho cuanto tenía que decir, así que tan solo dirigió una mirada de agradecimiento hacia el lider, y también dio por concluida la reunión, pues nadie parecía tener nada que añadir.
Cuando desvió la mirada de Alauric, lo hizo para que recayera sobre el que iba a ser su acompañante, aquel al que enseñara a ser un Garou, mostrándole su aceptación.
Aguanegra - June 7, 2007 05:39 PM (GMT)
Aguanegra suspiró, aquel consejo había llegado a su fin ý sólo había sentido la berborrea de siempre: "quemar, aplastar, destruir a los enemigos" alguna palabra que le había sorprendido como el echo de "buscar información" sobre una serie de eclesiásticos que se paseaban por París haciendo no sé que o que sé yo. Por la experiencia que tenía Aguanegra de los hombres de fe es que siempre hay que ir con cuidado y no meterse demasiado en su camino. Quizás era el momento de hablar y decir su opinión sobre lo que se había dico y decidido en aquel Consejo.
- Si se me permite hablar un momento- dijo con la voz neutra que le caracterizaba- He estado escuchando las propuestas dichas en este consejo y me entristeze ver tanta pasividad en los Garou aquí congregados. Debo dar mi opinión pues creo que es mi deber como guerrero de Gaia y porque de donde yo vengo estamos muy acostumbrados a tratar con estos sucios enemigos que son las Sanguijuelas.
- Me parece una opción lógica el ataque a un punto de reunión de los Vampiros, pero descuidad que para nada sentiran miedo, más bien al contrario, no conocéis la ira que albergan sus corazones y la oscuridad que invade su alma corrompida por el Wyrm, ese acto puede acarrear una reacción que nos perjudique de una manera inimaginable i, si creeís que se irán corriendo a sus cubiculos mostrando su lado más vulnerable, estáis muy equivocados, por no hablar de que la posada no sólo hay vampiros sino que muchos mundanos suelen ahogar us penas en aquellas cuatro paredes. Sí compañeros de armas, sólo hace falta que muera un sólo mortal, sólo hace falta que algun vampiro mueva los hilos adecuados para que en un abrir y cerrar de ojos nos encontremos con el bosque ardiendo o nuestra parentela mutilada y asesinada, pensad mucho en mis palabras antes de dar un paso que luego podáis lamentar.
- Me parece muy buena la idea del señor d'Artois de acabar con aquellos que rigen la política y son líderes entre las Sanguijuelas, pero la manera con la que proponéis encontrarlos es erronea. Estamos hablando de seres que tienen cientos de años, su astucia es superior a la que pudieramos imaginarnos, ningún líder es fácil de encontar y, si por casualidad lo encontraramos, seria casi imposible acercarse a él pues son celosos en sobremanera e incluso se defienden de sus inferiores, pues la traición y la muete por la espalda es común entre ellos. ¡¿Pretendéis que un ataque en una posada que mate a algunos vampiros menores les haga salir de su cubiculos o incluso les haga temblar de miedo?! Todo lo contrario de lo que pensáis, su ira será enorme y esperaran para lanzarnos un ataque donde más nos duela, lo pueden hacer, tienen todo el tiempo del mundo y son muy pero que muy pacientes.
- En lo que se refiere a los hombres misteriosos que pululan por París, los que habéis llamado hombres de la iglesia... ¡¿Creéis prudente que de golpe y porrazo enviemos a gente a investigar?! Acaso no vería nadie extraño que unos Garou empiecen ha hace preguntas por la ciudad. Sí, no me miréis con asombro, todos sabemos que hay muchas formas de descubrir nuestra verdadera naturaleza y debemos ir con sumo cuidado, no en vano la Letania deja claro que no debemos Descorrer el Velo. Compañeros, todos somos guerreros de Gaia, debemos ser precavidos con el enemigo que tenemos delante y no por ello nuestro honor sera menor para los ojos de la Madre, lo importante es el resultado.
- No obstante entiendo que mis métodos no sean bienvenidos- su mirada se posó en Guillerm por un momento pero luego volvió a mirar a todos los presentes- Pero he querido dejar mi opinión para que cadauno haga lo que quiera con ella, pero aceptaré lo que diga la mayoría.
Aguanegra poso sus oscuros ojos en los de Alauric d'Artois esperando sus palabraz hicieran mella en él.
Alauric d'Artois - June 7, 2007 06:59 PM (GMT)
Alauric escuchó atentamente la exposición de Aguanegra, dejando que el Ahroun hablara todo lo que quisiera. Después, tras meditar durante unos segundos, su rostro sereno, contestó al Señor de las Sombras.
Has hablado Aguanegra, y lo que has dicho ha sido escuchado por este consejo de Guerra. Personalmente opino que eres un guerrero capaz y además conoces al enemigo en profundidad, pero mi opinión al respecto no coincide del todo con la tuya. No nos hemos reunido aquí hoy para tratar sobre los métodos de guerra de unas tribus u otras, ni sobre la posible respuesta a nuestro futuro ataque... Hoy nos hemos reunido para aclarar las cosas en esta guerra, para que todos nosotros actuemos bajo los mismos preceptos y sigamos un camino unilateral. Primero obtendremos la información necesaria, lo siguiente será esperar la reacción de las sanguijuelas. Tu dices que no los haremos salir de sus cubiles, yo espero crear tal caos a su alrededor y herirles de tal manera que no tengan más remedio que hacerlo.
Las palabras de Alauric eran pausadas y sonoras, el colmillo Plateado detestaba tener que repetirse y hablar durante tanto tiempo, algo que ya había hecho demasiadas veces en el actual consejo.
Y respecto a su posible represalia... nunca se atreverán a quemar el bosque, a cualquier estadista o general esa idea le parecería absurda, pues además de constituir uno de los mayores recursos de París, un incendio en un bosque de estas dimensiones pondría en peligro la ciudad, así como gran parte de las materias primas de las que viven las gentes de los alrededores. Si esas sanguijuelas son tan astutas como dices, jamás se atreverían a hacer algo semejante.
En lo que respecta a nuestra parentela... bien, creo recordar que nuestro líder los hizo evacuar de la ciudad hace un tiempo...
Ahora es el momento de la batalla y cada cual debe escoger cual va a ser su manera de luchar, cuales serán sus métodos, y allá cada cual con su conciencia y con la madre Gaia, pues sean cuales sean nuestros modos lo único que hay que tener claro es que debemos hacerlo juntos, como clan y como Garou.
Aguanegra - June 8, 2007 05:20 PM (GMT)
- Acepto tus palabras Colmillo y como tu dices que cada cual haga su guerra, sé que sabes lo que pienso con respecto a esta guerra y como se debe actuar, todos los presentes lo sabéis, así pues actuaré en conseqüencia. Solo me resta decir que unamonos en un solo y poderoso aullido que haga helar la sangre de nuestros enemigos, que les haga estremecer en sus cubiles y que les ponga en aviso de que la ira de Gaia ha sido desatada.
Aguanegra miró a Alauric d'Artois y su cara no mostró ningun sentimiento, todos se habían acostumbrado a la frialdad del Señor de la Sombra. Sólo Alauric y Guillerm podían intuir cierta brillantez en sus oscuras pupilas.
Alauric d'Artois - June 10, 2007 02:45 PM (GMT)
Tras las palabras del señor de las sombras Alauric miró a Aguanegra de arriba a bajo y asintiendo a éste, dando por acabada así la reunión, un poderoso aullido se alzó de su garganta mientras su cuerpo se convulsionaba hasta adquirir la forma de un enorme guerrero crinos, dando alas al grito de guerra de los garou.
Anubis - June 12, 2007 09:58 AM (GMT)
Anubis abandono su posición y guio sus pasos hasta quedar entre Aguanegra y su discipulo, había sido una presencia silenciosa. Saber escuchar es un don que no todos poseían, y ella lo apreciaba por encima de muchos otros.
Desempeñaría su papel en el túmulo y algo mas... contemplando a su compañero, dedicandole de este modo un guiño cercano, se unio al resto transformandose en comunión al grito guerrero.
Aguanegra - June 13, 2007 06:09 PM (GMT)
La cercania de Anubis hizo que el cuerpo del enorme Ahroun se relajara, sus miradas se encontraron y se digieron muchas cosas. Aguanegra sabía que aquella guerra iba a traer muchos problemas y como en todas nunca habría unos verdaderos vencidos, pues con las Sanguijuelas siempre había una cosa clara, cualquier acción contra ellos en el presente tenía una reacción en el futuro si uno no andaba con cuidado y eliminaba todos los cabos sueltos.
Su mano rozó la de Anubis y sintió unos grandes deseos de abrazarla y besarla, pronto partiría del Túmulo para desempeñar su papel en aquella guerra y podría ser que nunca volviera a verla. Suspiró silenciosamente y el rozo se convirtió en una caricia en la mano de la Theurge.