Había muchas cosas interesante que le llamaban la atención de Paris. Era un ciudad con una gran dualidad y eso le gustaba poderosamente. Así que antes de presentarse ante la magíster mundi decidió conocer un poco lo que la noche parisina le podía ofrecer.
Caminando lentamente por las calles y callejuelas su mente inquisitiva observaba con detenimiento todo. Cada creación, cada suceso, hasta que las sombras de Notre-Damme fueron mucho para el. Se sentía absorbido por aquella estructura, no por la fe que pudiese transmitir sino por la creación en si. La idea previa que dio origen a tal monumento, ciertamente los dioses siempre habían sido una gran fuente de inspiración, pero la idea en si, la esencia de esta, la voluntad para seguir era lo que había hecho posible tal edificio.
Con calma deambulo por la plaza, hasta sentarse en una banqueta cerca del lugar. Relajándose dejo que su mente se fuera, al igual que todo su ser. Era bueno tomarse esos tiempos, y más cuando el futuro se veía tan incierto.
(pasado un tiempo. Y asi la caída del sol)
Por alguna extraña razón, este mes se había convertido en un mes religioso... muchas fueron las visitas a las tierras cristianas, y muchas serian en su futuro…
Sin importar la guerra, o los problemas de los demás, el Lasombra caminaba seguro por las callejuelas, hasta dar con la inmensa edificación.
Como es posible, que los humanos sean tan necios de levantar algo así…
Mirando una de sus manos
Para un dios tan despiadado
Se giro y comenzó a caminar, cruzando la plaza en dirección a aquella casa que le había dado unos momentos de humanidad hace tantas noches atrás, pero su caminar se vio truncado al toparse con hombre sentado en una banca, distraído, pensante en aquello que le ocupara su mente…
Su mirada cubierta por la oscuridad que le proporcionaba una capucha blanca, en conjunto con una sotana del mismo color, cruzo con la del hombre, más su boca solo engullo un leve movimiento…
Señor… Buenas noches tengas..
Os recomiendo buscar un sitio donde descansar, pues las noches son peligrosas….
Otra noche, otro momento, podría haber sido el fin de aquel individuo. Pero no está y en este momento, no podía darse el lujo de presentarse de manera indebida…