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Title: En tierras Helenas...
Description: Grecia- 1222 Flashback(Manfred-Anubis)


Manfred Von Hellstrich - May 3, 2007 11:23 PM (GMT)
Durante varias semanas, aquella carreta había recorrido distancias insospechadas. Viajando por tierra desde la lejana Paris rumbo a Grecia, por caminos cubiertos por nevadas, el paso del tiempo se hacia mas largo de lo habitual. Pero el deber era uno y se debía cumplir a como sea.
Durante las noches, el durmiente en su interior, salía en buscas de presas, para alimentar a los vasallos y a Lady Helena que eran los encargados de protegerlo durante el día.

Estando a unos días de llegar a la antigua ciudad, la carreta se demoro por un derrumbe en el camino, debiendo tomar una ruta alternativa por el bosque. Así sin saber lo que le esperaba al grupo de viajeros, a plena luz del día, una flecha lanzada desde no se sabe donde, atravesó el corazón del carretero, haciendo que cayera por delante del trasporte para luego trabar con su propio cuerpo una de las ruedas y dejar sin protección a la joven doncella.

Unos segundos de silencio sepulcral llenaron el ambiente, llenando de misterios y intriga aquel tenebroso bosque, frío, por la incesante nevisca que caía sobre los abrigos de la joven…, hasta que el crepitar de unas ramas, y el ruido producido por las múltiples zancadas realizadas en la nieve, hicieron que la joven se girara con su espada en la mano, para observa como de entre los árboles, un grupo de hombres, se aproximaban. Bandidos sin lugar a dudas, y Helena debía cumplir con su misión. Saltando de la carreta en dirección al más próximo, blandió su espada en el aire, asestando un formidable golpe que acabo con la vida de aquel sujeto.

La dama se levantó, en busca de su próximo objetivo, para sentir unos pasos detrás de ella. Intentando girarse, para identificar, un golpe seco, produjo que todo se pusiera negro, haciendo que se desvaneciera en la nieve.

Evento - May 3, 2007 11:27 PM (GMT)
Los bandidos, se defendieron del ataque de la mujer y tomándola por sorpresa, lograron desarmarla. Luego revisaron la carreta, sacando algunos ropajes eclesiásticos, y algunas ornamentaciones, se percataron que la carreta tras portaba un ataúd.
Con la decisión de muchos supersticiosos de la banda, tomaron todo lo que se podría vender y cerraron la carreta, dejándola en ese lugar, y sin tomar mas de lo que podían trasportar. Incluida la dama inconciente.

Anubis - May 4, 2007 12:22 AM (GMT)
Anubis se bañaba alejada del túmulo en la cascada del noble río, cuando escucho muchos pasos en las cercanías y decidió investigar de que se trataba.
Sin duda eran bandidos, saqueadores de la peor calaña que encontraban en el bosque un lugar idílico donde esconderse. Pero en este bosque no, nadie usaría a la madre Gaia para fines tan impíos y menos si ella podía impedirlo.
Tan sólo eran cuatro hombres y una mujer a la que tenían amordazada.
La rabia creció con fuerza en la joven al sentir como el wyrm inundaba el paraje con aquellos sujetos. Tomo el arco en sus manos y cual Diana comenzó a lanzar sus flechas guiadas con suma habilidad contra aquellos sin nombre.
Con rapidez desenvainó su espada y atacó uno a uno a los desesperados hombres que la veían como presa fácil.

Groso error.

Al finalizar de segar las vidas de aquellos usurpadores, desato a la mujer que se encontraba malherida y la atendió hasta que hubo recuperado el conocimiento.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 12:24 AM (GMT)
(Desde Helena)
Un golpe sintió profundamente, al despertar, se encontraba nuevamente tirada en la nieve, y de reojo observaba como una mujer se defendía del ataque de los mismo bandidos que la habían tomado como rehén a ella hacia unas horas.
Mientras uno a uno iba derribando a los saqueadores, como si fuera un instinto natural, una afinidad, confiada a aquella mujer que no sabría si estaba de su lado o en contra de ella.

Se escapan…

Le grito, en dirección a dos hombres que venían rezagados mas atrás, y que al ver la habilidad de la mujer se echaron a correr en dirección a la ciudad.
La mujer hecho a correr un par de metros, pero se percataba que era primordial atender la herida de Helena. Mientras la desataba y la trataba, Helena la miro directamente a los ojos verdes de aquella dama, mientras su vos humana dulce y tierna

Gracias, por la ayuda…

Mientras se masajeaba la herida, ahora que podía...

Señorita?..

Anubis - May 4, 2007 12:28 AM (GMT)
¿Estais bien? Esos salvajes os han herido, pero han obtenido su merecido.

Miro los cuerpos sin vida tiñendo de rojo la pura nieve que cubría la tierra. Tomo su mano y la ayudo a levantarse; cogió un espadon enorme y lo observo con intriga.

¿Es suyo señorita?, me llamo Anubis, y ¿vos sois?

Los ropajes de la dama definían una buena posición, seguramente por ello le robarían y se la llevarían para intentar violarla. Engendros del wyrm… mejor estaban muertos.[/B]

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 12:30 AM (GMT)
La joven intento pararse pero se notaba que el golpe que le habían propinado marcaba su efecto pues no podía mantenerse en pie por ella misma sin apoyarse en Anubis

Bien... eso creo, aunque mareada…

Helena observaba como la joven tomaba el arma del maestro, luego velaría por la seguridad de ella cuando su señor se enterara de esa acción.

Si señorita Anubis, eso viajaba conmigo…

Intentaba recuperarse pegando leves sacudones con la cabeza..

Mi nombre es Helena…

Tras presentarse como si pudiera enfocar nuevamente la vista observo a la mujer…

Anubis - May 4, 2007 12:34 AM (GMT)
Permitidme que os ayude, sin duda el golpe fue fuerte, apoyaos en mi, cerca hay una villa donde encontraremos cobijo y podréis descansar, mientras os reponéis del golpe.

Anubis tomó consigo la espada y tomando el mayor peso de la mujer se dirigieron a una posada donde rápidamente fueron atendidas. Aquella dama estaría mejor allí que en el bosque y a la joven no le incomodaba sentir de cerca el calor de la chimenea.
Ayudo a Helena a tenderse en la mullida cama, mientras la arropaba con mantas. Anubis podía ser dulce cual madre y letal cual guerrera, pero aquella indefensa ultrajada se merecía sus cuidados como hija de gaia.

Para los traidores solo habría muerte, ni bien la dama se repusiera, ella misma saldría en su busca para saldar la ofensa.

Helena, sin duda un gran nombre de guerrera, y al parecer vos lo sois. Decidme, ¿viajáis sola?, pues sin duda no pertenecéis a estas tierras. Y aunque veo el valor en vuestros ojos, a fe que de seguro alguien os acompaña.

En cuanto a vuestros atacantes, les daré caza y muerte por lo que os han hecho.


Los fieros ojos de Anubis brillaban de rabia contenida y deseosa de manifestarse contra los que sin duda la merecían.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 12:36 AM (GMT)
Con un esfuerzo físico Helena, intentaba liberar de su carga a la joven Anubis, aunque no lograba dar más de unos cuantos pasos sin debilitarse.

Os agradezco vuestro gesto señorita… hace tiempo que no veía tal bondad en los humanos…


Una vez en la posada, mientras la recostaba, para que recuperara fuerzas, Helena observaba a la mujer, su fuerza para cargarla y su brillante mirada no eran normales para un humano, seguramente seria un sirviente de algún señor de la zona. Mientras la observaba la pregunta la saco de improviso.

Un acompañante venia retrasado…

Tras sus últimas palabras, la joven volvió a caer inconciente…

Anubis - May 4, 2007 12:43 AM (GMT)
Anubis dejo a la dama a buen recaudo, pago a la posadera para que por ella la guardara en lo que fuera necesario y portando su espada salio en busca de aquellos depravados para darles caza. Ninguna distancia podría detenerla, los encontraría y acabaría con ellos, sabia que aquello sería tan sólo un juego, pero se divertía con la idea y al mismo tiempo servía a la madre gaia.

Al salir de la villa adoptó su forma lupus y haciendo uso de sus agudizados sentidos olisqueó en el ambiente a aquellos que tenían marcado su destino. Dirigió sus pasos con gran agilidad hacia los montes, al parecer no estaban solos lo que hacía aún más interesante su cacería.

Al llegar al lugar observó satisfecha la guarida de aquellos saqueadores.

Tendréis más de lo que buscabais…

Adoptando su forma hominida, la joven se acerco con pasos firmes dejándose ver abiertamente, no los temía, esperaba ansiosa que alguno osara tocarla.

Evento - May 4, 2007 12:44 AM (GMT)
Aquellos que yacían en aquel recóndito lugar, unas antiguas cuevas cavadas en la ladera de la montaña que brindaban refugio a los hombres, mujeres y niños que habían sido expulsados de las ciudades por sus condiciones, se unían a los bandidos que la dama lograba reconocer.

En cuanto esta dio acto de presencia, una mujer de avanzada edad rápidamente se acerco a la joven con una manta en brazos, pues el sol comenzaba a esconderse tras el horizonte, y con este la tormenta se mostraba de manera más rauda, indicando una gran tempestad en aquella pronta noche

Con una vos de anciana la viejecilla se dirigió a la joven..

Niña que haces a estas horas tan lejos del pueblo…

Acurrucándole la manta

Protégete del frió, antes que caiga la noche…. Estos bosques son peligros y mas para jovencitas tan bellas como tu..

Anubis - May 4, 2007 12:46 AM (GMT)
Anubis observó en la anciana la figura de Kourotrophos, y sonrió a aquel gesto.

No os preocupéis buena madre que nada me ha de ocurrir, la diosa esta en todo y guia nuestros pasos por los senderos correctos.

Se quitó la manta y la colocó sobre la mujer. Había reconocido a aquellos hombres y podía sentir el wyrm en ellos. Se acercó hasta quedar a su lado y con un ligero y gracil movimiento tumbó al primero esperando a que un segundo se acercara.

Buscabais a una mujer indefensa, pues aquí me tenéis, veamos de que sois capaces.

Desenvainó su espada y espero con un gesto locuaz, el atrevimiento de alguno de los presentes.

Evento - May 4, 2007 12:47 AM (GMT)
La anciana observo la valía de la joven y su buen gesto, luego de que la siguiera hasta el interior de la cueva tomo rumbo a otros quehaceres.
La dama tumbo a un joven, era uno de los bandidos que había asaltado a la joven Helena, pero en su acción había llamado la atención de todos en la cueva. Varias decenas de hombres y mujeres tomaron armas en el asunto al ver a la mujer desenfundar un arma con un gesto agresivo.
De entre la multitud, un hombre clavo, y con un rostro lloroso se descubrió de su manta y observo rotundamente a la mujer. Luego con gran ira y pasión grito a medida que empezaba a correr hacia ella con un cuchillo en la mano dispuesto a todo

Es ella!!!

Esa bruja los mato a todos.!!!

Tras sus palabras saltaba en dirección a la mujer, mientras el resto asombrados por el comentario, se llenaban de ira en contra de la desgraciada asesina de varios hijos, padres y hermanos de varios de los habitantes de las cuevas..

Anubis - May 4, 2007 12:50 AM (GMT)
Anubis dejo escapar una carcajada ante la ocurrencia de aquel hombre sin juicio. Nada tenía que ver con las brujas, era aun peor, una hija de gaia, una furia negra, en sí una guerrera.

El hombre intentó asestar una puñalada a la joven “bruja”, pero hábilmente esta se hecho a un lado dejándolo sin vida con un certero golpe de su espada tras su nuca.

Por gaia!!!!

La joven cual Diana, se lanzó contra el siguiente de sus atacantes y así fue tumbando a los más atrevidos sin ser tan siquiera tocada. Muchos la temían, ¿cómo una joven podía ser protagonista de tal hazaña? sin duda debía ser una poderosa bruja.

Evento - May 4, 2007 12:52 AM (GMT)

Cierto era, aquella mujer mostraba mas destreza que muchos de los guerreros que se habían cruzado, pero también era cierto no existe guerrero que pueda combatir destreza contra cantidad y la dama era superada en muchos por cantidad.
Los más raudos veían que con simples ataques no conseguían nada, por lo que con armas y palos en las manos tomaron las antorchas, que iluminaban la instancia y usando el fuego como distracción, tener más posibilidades…
En eso mientras la dama se cubría del ataque de uno de ellos, otro con un rastrillo, lograba impactarle de lleno, haciendo que esta caiga al piso y despojándola de su arma…
La escena parecía congelarse, con la dama en el piso desprotegida y todas aquellas sabandijas merodeando como buitres ante una presa caída

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 12:53 AM (GMT)
A la espalda de la dama, una sombra se movía, sin cuerpo ni rasgos físicos, dentro de la oscuridad de la pared, buscaba algo, algo que le pertenecía, y solo el era su dueño. Había observado a la mujer paliando, una estúpida, en medio de unos estúpidos, el ganado se mataba ahora sin sentido. Pero la mujer le causaba intriga, el grito que había lanzado, aquel grito de guerra, le parecía haber leído algo sobre gaia, pero su preocupación estaba centrada en aquello que le pertenecía, y no en la escoria delante de el.

Revisando cada rincón de la cueva, apaciguando las luces en las tinieblas, el vástago se movía de un lado a otro. Observo aquel golpe, tan rotundo y seco, mucha suerte o mucho entrenamiento debía tener aquel humano para poder propinarlo. Los ojos de la dama, y su gesto estaban repletos de la rabia hacia aquellos seres despreciables.

La sombra recorrió la sombra de la mujer, y se posiciono sobre la pared.
Una vos tétrica, oscura como los abismos resonó en toda la cueva al unísono, la oscuridad se dirigía a aquellos agresores.

Tantos contra uno….

Hombres contra una mujer….

Esta noche vuestra sangre cubrirá la piedra de este recinto….

Mientras las palabras fluían, la oscuridad comenzó a concentrarse, dando lugar a unos ojos blancos, y formando un cuerpo mas alto de lo normal, con extremidades afiladas, aun en tinieblas…

Anubis - May 4, 2007 12:58 AM (GMT)
Anubis sintió un fuerte golpe que la dejó tumbada en el suelo y pronto se vio desposeída de su arma.

Malditos…

La ira inundó su cuerpo y poseída por la fuerza de Artemisa, la furia adoptó su apariencia glabro, no necesitaba su arma. Unos pequeños cambios le ayudarían en su lucha. Aún más mortífera la joven arraso con facilidad con aquellos que osaron atacarla. Había oído una voz proveniente de una de las cuevas, recuperó su arma y se dirigió hacia aquel lugar, al parecer el juego no hacia más que comenzar. Adoptó su forma natural, lo que dentro se hallasen encontrarían la muerte tras el hermoso rostro de la dama bruja. Alimentar las fábulas sobre brujas no dejaba de ser interesante y una forma como otra cualquiera de mantener en el anonimato su naturaleza.

Al entrar en la cueva observó como varios hombres rodeaban a un caballero, ajenos a lo ocurrido fuera.”Mejor así, pero quién era aquel hombre que se creía capaz de superar a diez oponentes. Un necio o…”

Parece que el salvador, necesita ser salvado.

Dijo con una voz maliciosa de regocijo. Aquel hombre intentó ayudarle, y Anubis sabía saldar sus deudas…

Con fiereza guió sus movimientos mientras su mortífera espada segaba las vidas de aquellos incautos sin ningún remordimiento.
Tras finalizar la encarnizada lucha, vampiro y furia quedaron separados por sus metales, ambos cautelosos, acechaban de algún modo a su posible víctima mientras se movían lateralmente formando una especie de círculo de ataque.

Hombre quien eres y que vienes buscando.

Clavo su mirada en la de aquel personaje, altiva como sus palabras. Desconfiaba de que también fuera uno de esos usurpadores violadores de gaia, pero estaba dispuesta a darle una oportunidad por su fervor en la batalla en la cual demostró ser un gran guerrero.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 01:37 AM (GMT)
Las tinieblas terminaron de formar un cuerpo, una bestia con rasgos mitológicos, hombros con puntas y garras, con una cara rígida y fija, un metal negro recubría totalmente el cuerpo causando pánico y miedo en aquellos simples mortales, pero como la dama absorbería aquella presencia seria obra de su coraje.

Aquellos humanos, no eran ni siquiera un entrenamiento, para la criatura, inundada por la furia y la ira, que recorría las venas de aquel cuerpo.

En un momento los mas corajudos rodearon a la criatura, y fue en ese momento cuando la mujer alcanzo a verla en su forma completa, la bestia apoyo una rodilla en el suelo como si estuviera derrotado. Pero esto no era asi, unas palabras en un idioma desconocido surgieron de una boca que no se movió, las palmas en forma de garras se posaron contra el piso. Instantes mas tarde cuando la mujer corría en su ayuda, la bestia se levanto, sacando dos grandes espadas del piso. Cada una con diferentes formas, con diseños demasiados intrincados para los herreros mortales.

Cuando las espadas se irguieron en el aire, la bestia rugió cual animal, a la ves que el aire se tornaba frió, y las luces se opacaban, liberando se esencia.
Al la mujer acercarse, una espada cruzo en dirección a ella, por detrás de su cabeza a centímetros atravesando completamente a dos individuos. Mientras que el otra arma disfrutaba rasgando la carne de los que ahora serian muertos…

Aquella bestia disfrutaba el placer, y no temía esconder tal disfrute, ante la dama, que quien sabe quien seria.
Ante la pregunta, los ojos blancos de la criatura se clavaron en lo verdes de la mujer, con una vos, mas parecida a un gruñido

Mi nombre es Gilgamesh…

Con la empuñadura del arma le rompía el cráneo a un hombre…

Busco a mi discípula…

Gr….

Las armas hacia un abanico hacia la dama las cual esquivaba agachándose, y estas seccionaban a los humanos, como árboles por un hacha…

Anubis - May 4, 2007 01:40 AM (GMT)
Aquel hombre demostraba poder seguir la matanza por sí mismo, así pues Anubis simplemente se recostó junto a un árbol de fuera dejando descansar su cuerpo para curar sus heridas.

Aquel lugar apestaba al wyrm, y cualquier mano era buena para librarse de los indeseados. “Busca a su discípula...no será tal vez la dulce Helena, la discípula de esa bestia…sería realmente discípula o esclava de aquel hombre…”

La joven furia disfrutaba observando el combate, sin duda aquel era un espécimen interesante, aunque demasiado mayor para su gusto.
Una vez sus heridas se hubieron curado volvió a acercar sus pasos hasta la cueva, esta vez su arma se encontraba guardada, no pretendía luchar con él, al menos no con su espada.

¿Habéis terminado ya?

Tras la pregunta de la joven una sonrisa jovial esperaba respuesta esperando hallar algo mas que un simple gruñido.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 01:43 AM (GMT)
Solo un grupo de mujeres y niños lo suficientemente chicos para no poder portar armas quedaron vivos dentro de la cueva. La criatura cubierta por la sangre de los humanos salía a la luz de la luna invernal.
Con esa peculiar vos, que la criatura tenia…

No esta… ninguna de las dos…

La criatura centro los ojos en su próxima presa, la sangre de esa mujer saciaría los instintos, caminando se aproximo mas y mas, pero cuando estuvo a escasos pasos, lo físico lo material se desintegro, en la oscuridad de la noche…

De entre los bosques una vos un poco mas clara sin ser tan bestial, se pronuncio

Vivirás una noche mas…

Luego el silencio tomo lugar…

Anubis - May 4, 2007 01:44 AM (GMT)
Anubis no se sorprendía fácilmente con palabrerías. Sacó su espada y clavándola en el suelo marcó la distancia entre ella y aquel extraño hombre.

Cómo se llama vuestra discípula y por que razón la habéis “perdido”

Si Helena era verdaderamente su seguidora, esperaba que al menos obtuviera algo a cambio, algo mas que el simple yugo del hombre. De lo contrario aquella mujer sería mas necia que el hombre que ante sí tenía. Pero tenía las sospechas de que la dama no era de esa clase de mujeres débiles.
En cualquier caso no la mencionaría hasta saber las intenciones de aquel personaje.

Evento - May 4, 2007 01:47 AM (GMT)
Tarde las palabras de la mujer fueron, mas la bestia ya no se encontraba en aquella zona. Un olor repugnante a muerte y desesperación provenía de la cueva cuando un grupo de mujeres y niños abandonaban aquella escena de devastación y muerte rumbo al poblado, mirando con fríos ojos, de miedo y temor ante aquella bruja que enseñaba su arma con la sangre de los hombres a sus hijos, que rápidamente evitaban la mirada de esta…

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 01:57 AM (GMT)
La gran sombra se elevo en la noche, cubriendo los fríos y nevados bosques en dirección al poblado. Avanzando a gran velocidad por encima de los arboles, ocultando la gloriosa luna llena…

El pueblo era azotado por una terrible ventisca, y aun así, algunos poco valientes se atrevían a deambular por las calles, en busca de algo de la compañía del alcohol que les calentara el estomago.

La sombra descendió tras una casa, y luego de unos instantes, un hombre con ropajes raidos y mal trechos, pero que aun notaban indicios de finas costuras apareció por el costado. Descalzo caminando por la nieve, y ligero con estas prendas que parecían mas arrapos que ropas, comenzó a caminar hacia la taberna, el sitio más probable donde encontrar alguien que se debía alojar en el pueblo…

Anubis - May 4, 2007 02:00 AM (GMT)
La observaban a ella cual si fuera una bestia, aquella devastadora de cuerpos y almas… no tenía tiempo de darse a explicaciones, su marcha imperaba, el futuro de la joven tal vez estuviera en sus manos. Con el poder que le otorgaba su raza, camino por la penumbra rauda como nunca antes lo hubo hecho, y apareció ante las puertas de la habitación de la mujer, dispuesta a llevarla consigo.

Abrió la puerta con sigilo, no pretendía sobresaltarle y con una voz mas dulce a la cotidiana, se dirigió a ella, cerrando tras de si la puerta.

Helena, necesito saber quién es vuestro señor, y la razón por la que lo seguís…os he salvado y pretendo seguir haciéndolo si junto a el corréis algún mal. Te pido que seas sincera cual mujer y desveles mis intrigas.

Evento - May 4, 2007 02:01 AM (GMT)
La taberna estaba repleta de hombres disfrutando de la noche en compañía de la inseparable dama rubia y espumante, cuando los más cercanos a la puerto divisaron al andrajoso personaje. No era normal encontrar pordioseros por esos lados, y menos llegados de la nieve.

Temiendo que pudiera ser algún espíritu atormentado, trabaron la entrada y se alejaron temerosos mientras otros enjugaban el trago contemplando las hazañas del fantasma.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 02:04 AM (GMT)
Poco le importaba al extraño, como se viera o como le observaran aquellos mortales. El estaba más allá de su juicio y de su comprensión… Más cerca del todo poderoso y a la ves mas maldito que cualquier otro…

Sus pies desnudos sobre la nieve causaban escalofríos en aquellos que le veían, enterrarse a cada paso. La piel se erizaba en aquellos que observaban, como la blanca nieve se posaba sobre el cuerpo y los ropajes mientras avanzaban hacia la puerta…

Su puño golpeo con fuerza… con tanta fuerza, que las maderas crujieron y su vos retumbo en el interior de la posada, como si estuviera dentro de ella su portador…

Abrid… Abrid inmediatamente esta puerta…


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La puerta de la habitación se abría, dándole paso a la dama que le había salvado, casi al mismo tiempo en que Helena se tornaba erguida…

Con asombro y intriga escucho las palabras de la mujer que imperaban una respuesta, casi al punto de exigirla…

Helena que se había tornado de pie a saludarla con un cálido beso en la mejilla, volvía a sentarse casi dejándose caer, en la cama, como si un gran secreto le fuera revelado…

Mi señor…?

A que venia tanto cuestionamiento y necesidad de una respuesta.. y sobre todo que le hacía pensar que corría algún mal con el…

Mi. señor… esta mas allá de nuestra comprensión señorita Anubis… y aun tras tanto tiempo con el, no logro comprenderle del todo…

Puedo deciros que es un caminante… moviéndose de un sitio al otro, entre la vida y la muerte, buscando aquello que el a perdido y que otros arriesgan con tanto ahincó…


Protege sus ideales, sus promesas y a aquellos que considera de su sangre, a cualquier costo, incluso el de su propia existencia…

Mirando fijamente a la mujer…

Y eso no lo hace cualquier individuo y menos en esta época…


Anubis - May 4, 2007 02:06 AM (GMT)
El estruendo provenía de abajo y algo le decía que el causante no era otro que aquel hombre…su mirada se centro de nuevo en la de Helena.

Temo por ti y tu destino.

Contemplo aquel arma extrañada y cayo en la cuenta de sus palabras; ante ella “las dos” buscadas. Quién o qué era aquel personaje, ¿acabaría con los allí presentes como hubo hecho con los anteriores?. Las personas del lugar nada tenían que ver con el asunto.

Sígueme, es momento de reunirte con él si ése es tu deseo.

Bajo con rapidez las escaleras y cruzó por entre medio del gentío asustado, abriendo al fin aquella puerta, no para cederle el paso, si para apartarlo de las gentes y devolverle lo que era “suyo”.

Sus ojos felinos se encontraron frente a frente con el mismo espíritu, no hubo palabras, tan solo colocó la mano en su pecho invitándole a retroceder.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 02:08 AM (GMT)
La puerta se abrió de par en par, dejando a un ser de contextura media, con arapos y telas, cubriendo un cuerpo completamente sano… Los ojos grises tras los blancos cabellos, se clavaron en la mujer que hacia un rato había perdonado, para luego posarce en aquello que buscaba…

La mano de la mujer instigo contra el pecho del hombre, con objetivo de moverle, mas su fuerza no alcanzo tan siquiera a mover un ápice los pies desnudos sobre la nieve…

El contacto de la palma contra el pecho dejaría a notar, su naturaleza, pues su cuerpo frio como la nieve, no emitía calor alguno, como así tampoco su corazón…

Con la mano en el pecho, ignorando a la mujer, sus ojos fríos, observaron con un atisbo de felicidad el rostro de Helena.. y de su boca tan solo nació un …

Helena…

Frio y sin sentimientos a los odios de aquellos acostumbrados a sentir el calor mortal… pero con los indicios necesarios para que la discípula entendiera su preocupación…

Anubis - May 4, 2007 02:10 AM (GMT)
Su corazón latió con fuerza al reconocer lo que ante ella se materializaba, aquel ser no era humano pese a su apariencia… y reconocía a Helena y sus pertenencias.
Se giró unos instantes y comprendió la gravedad de los hechos.

Alejémonos de aquí, este no es vuestro lugar y de seguro debéis partir siguiendo vuestro camino lejos, muy lejos…

¿Debía juzgar a lo desconocido o guiarse por las palabras de quien poseía el conocimiento?, era joven e indecisa y las palabras de Helena lograban convencerle.
La sangre debía proteger a la sangre… no era deshonroso hacerlo.

El vástago se apartó cediéndole el paso y seguida de la joven abandonaron el lugar dirigiéndose a otro mas apartado.

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 02:12 AM (GMT)

Haciéndose a un lado, dejo pasar a la mujer, mientras hacia un gesto de reverencia tan solo inclinando la cabeza, tras dar unos paso por delante, se puso en camino tras ella a la par de la joven Helena…

Cual gesto de un padre a una hija, poso su mano sobre su cabeza, y sus ojos en los de ella. Yendo mas allá de las palabras, buscando y encontrando los sentimientos de la mujer, con los pensamientos del ser eterno..

Deslizo su mano por el contorno del rostro, mientras observaba como algunos de los residentes de la posada se aproximaban a la puerta a observar lo acontecido…

Volvió a la joven y luego observo como de su espalda colgaba la espada, que debía proteger y sin mirar su vos se dirigió hacia su guía…

Dime… criatura… Quien eres…? Y por que…

Seguramente sus próximas palabras culparían a la mujer… de secuestrar a su compañera, pero la mano de Helena, se posaba sobre sus labios deteniendo la presunta acusación…

Anubis - May 4, 2007 02:15 AM (GMT)
Al fin en un lugar apartado de miradas curiosas Anubis detuvo sus pasos girándose y quedando frente a la pareja.

Podría preguntaros lo mismo, pero no lo haré; confiaré en las palabras de una mujer deseando que sean sabias…

Se acercó a Helena y acariciando su cabello rozó su oído susurrando palabras cual confesión de hermanas.

No te perderé la pista, volveré a salvarte si es necesario.

Tras esto contempló de nuevo los fríos ojos del fantasma, cerrando con fuerza la mano que en si había posado instantes atrás.

No volváis a perderla, puede que la próxima vez sea para siempre. Muchas “criaturas” vagan por este mundo en busca de algo bello que corromper.

Un gesto valió de despedida a la furia, que apartándose de ambos con rapidez invocó la Maldición de Eolo para guardarse de ser rastreada por la criatura, dotándose de una salida segura para volver al túmulo junto a sus compañeras.

Una espesa niebla invadió las cercanía dejando a tientas los sentidos de Helena y Manfred, par cuando hubo desaparecido ya no existía rastro de Anubis…

Manfred Von Hellstrich - May 4, 2007 02:16 AM (GMT)
Manfred observo el partir de la criatura, tras un manto de niebla salido de la nada. No se movió, mas estoico permaneció en señal de agradecimiento a aquella que había cumplido con su papel en su ausencia…

Helena poso la mano en el pecho de Manfred, y tras este observarle también dedico un gesto de gratitud…

El vástago perdió la mira en el cielo, que había despejado mostrando las estrellas del norte.. y su vos sentencio..

Extraña… que vuestras palabras adviertan a los dioses… pues de suceder la ira de los infiernos reinara en la tierra…




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