View Full Version: Visita a Máximo Constanza

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Title: Visita a Máximo Constanza
Description: FLASHBACK finales de noviembre de 1222


Duque de Valois - May 2, 2007 08:51 PM (GMT)
Abadia de St. Germain-De-Près, finales de noviembre de 1222

Los cuatro jinetes cabalgaban como las parcas sobre el seco y frío camino que subía hasta las murallas de la Abadía.

Algo en aquellos cuatro enormes corceles negros hacía que nadie en su sano juicio se aproximara a ellos... la muerte acechaba en aquellas noches y cualquiera con la suficente cordura sabía que no era muy inteligente cruzarse en el camino de aquella reducida pero inhumana comitiva.

El primer jinete iba con armadura completa de color oscuro pero con el blasón de los Valois en un pequeño estandarte. tras él cabalgaba el Duque de Valois con ropas de guerra ligeras sobre un caballo vestido con las bardas y palafrenes. Cerraban la comitiva dos enormes caballeros con armadura ligera y lanzas cortas.

Cabalgaban como una exhalación y no fue hasta que llegarón al frente de la mismísima muralla de la abadía que frenaron su carrera de forma abrupta.

Nadie se asomó. Sin embargo alguien abrió las pesadas puertas dobles e hizo que alzaran el pesado rastrillo que protegía la entrada principal de aquella plaza fuerte.

Los cuatro jinetes entraron en silencio hasta el patio de armas. Una vez allí el Duque desmontó y se quitó el casco que llevaba. Los soldados esperaron a una orden suya. Sin duda se trataba de Ghouls que le acompañaban en su visita. El Duque lanzó su casco al que había encabezado la comitiva. Este lo cogió al vuelo y esperó.

El Duque observó el interior de la plaza. No le gustaba aquel lugar pero había decidido venir pues aquellas estaban siendo noches turbulentas y ante la turbulencia nada mejor que ver desde Las Sombras.

Esperó, pues sabía que su visita no había pasado desapercibida y probablemente hiciera algunas horas que Máximo Constanza ya supiera de su próxima llegada.

Maximo Constanza - May 5, 2007 02:00 PM (GMT)
Al entrar en la plaza, los cuatro jinetes pudieron observar a un grupo de novicios esperando atentos a su llegada. En cuanto desmontaron, cada uno fue atendido por un par de los muchachos, que procuraron todos los cuidados posibles a las monturas así como pequeños odres de agua, y telas para limpiarse el polvo del camino, a los viajeros.
Ante la comitiva de jovenes acólitos un hombre de avanzada edad, se mantenía erguido y espectante a los recién llegados. Cuando estos terminaron de asearse y refrescarse se acercó a ellos, y con una voz cargada de sabiduría y servilismo anunció:

- Su excelencia, Duque de Valois, mi señor, Máximo Constanza, aguardaba vuestra llegada. Si fuerais tan amable de seguirme, estoy seguro de que vuestros hombres podrán gozar de un merecido descanso mientras les ofrecemos algo que llevar al estómago. -Para reafirmar las palabras del Abad, un hombre adulto, apareció en escena indicando a los caballeros que lo siguieran en dirección al comedor. Mientras el anciano, hizo ademán de empezar a moverse, esperando ser seguido por el Duque.


Duque de Valois - May 13, 2007 05:26 PM (GMT)
El Duque de Valois miró a sus hombres e hizo un gesto de asentimiento.

Seguidamente observó al Abad y dijo seca y escuetamente.

-Adelante.

El Duque siguió los pasos del Abad. Las noches eran cortas y no había tiempo que perder. París estaba viviendo momentos de inestabilidad. Era preciso ser resolutivo y probablemente la ayuda de Maximo Constanza beneficiaría muchísimo al nuevo príncipe.

Maximo Constanza - May 16, 2007 11:47 PM (GMT)
El Abad condujo al Duque a lo largo de los distintos pasillos y corredores de la Abadía, hasta que se adentraron en una zona un tanto más distinguida, donde los muebles eran de mejor calidad y se notaba una diferencia en el ambiente. Siguiendo el paso lento, pero firme, del ghoul, llegaron finalmente ante la puerta de una de las estancia que utilizaba el antiguo para recibir a sus invitados.
Como si de un código se tratara el anciano golpeó tres veces la puerta, y tras una pausa de unos segundos la abrió. Entrando a la estancia, donde Máximo se encontraba sentado ante un gran escritorio de madera de buena calidad iluminado por algunas lámparas de aceite, indicó al invitado que lo siguiera mientras lo anunciaba con un suave tono de voz.

- Mi señor, me acompaña el Duque de Valois, que viene con intención de veros.

Después de las palabras, el Abad realizó una reverencia y abandonó la habitación cerrando la puerta al salir.

El antiguo levantó la mirada de un libro que parecía estar leyendo para ponerse de pie e indicar con un gesto de su brazo al Duque que se acercara y acomodara en un sillón situado en frente de la mesa.

- Bienvenido a mis dominios. ¿Hay algo que pueda ofreceros, antes de preguntar por los asuntos que os traen ante mi?

Duque de Valois - May 22, 2007 09:23 AM (GMT)
El Duque no había logrado dejar de sentir aquella sensación de desasosiego siempre que estaba en presencia de Máximo Constanza... Una enorme oleada de negro poder se cernía entorno a él y eso al Ventrue no le agradaba en absoluto.
sin embargo también sabía que aquel era un cainita razonable y que era muy importante tenerlo a bien.

- Todo está bien señor. Pero disculparme por la urgencia de mi llegada. No hubiera sido de esta forma de no haber considerado importante el informarle personalmente de los últimos sucesos y nuevas de la ciudad.

El Duque se quitó el pesado cubretodo que llevaba y lo depositó sobre una mesa vacía.

Maximo Constanza - May 22, 2007 09:49 AM (GMT)
La educación y respeto que el caballero mostraba con sus palabras eran del agrado del Lasombra, que no podía evitar sentir cierta diversión al ver a un Ventrue, por norma tan arrogantes, mostrarse sumiso y complaciente. Cierto era que Máximo era un antiguo importante, y que algunos lo respetaban por su poder, pero él jamás se había mostrado despótico o tirano ante nadie, sino que más bien gozaba de la fama de ser un buen anfitrión.

- Tranquilizaos mi buen Duque. Vuestra llegada me fue anunciada hace algun rato. Es fácil reconocer a un séquito como el vuestro ascendiendo hacia la Abadía. Además, visitas importantes e inteligentes como la vuestra siempre son bien recibidas en mis dominios. -Máximo dejó un breve periodo de tiempo para que el Duque recnociera el halago, y se diera cuenta que era del todo cierto, y así pudiera tranquilizarse.- Y bien... ¿Cuales son estas nuevas de las que hablais?

En realidad el antiguo ya esperaba cual sería el tema de conversación que procedería durante la noche, más siempr era de agrado para un informador poder explicar el cometido de su visita.

Duque de Valois - May 22, 2007 10:15 PM (GMT)
Las palabras del poderoso primógeno Lasombra permitieron al Duque tantear el terreno. Máximo se había mostrado complaciente y educado y ahora debían jugar cada uno sus cartas... el objetivo del ventrue era claro, asegurarse que el apoyo de los Lasombra era incondicional hacia el nuevo príncipe.

-Traigo nuevas de la ciudad como le he dicho, tras la toma de poder del nuevo príncipe Du Temple hemos estado durante varios días tratando de averiguar dónde se refugiaba o se hallaba escondido Alexander. Ahora sin embargo tenemos la certeza de saber donde se encuentra. Mi príncipe Geoffrey ha creído conveniente que yo mismo le hiciera llegar esta noticia hasta aquí con una sencilla finalidad... Compartir la información en estas noches turbulentas nos hará poderosos y la información da poder al que antes la tiene.

El Duque mesuraba tranquilamente sus palabras. Había tenido un buen tramo de camino para poder pensarlas exáctamente y ahora no era ni más ni menos que el momento de buscar y forjar las primeras alianzas claras.

-Mi señor, Geoffrey os valora como un buen amigo y desea dar muestras de esta buena voluntad. Pues sabe que vuestros consejos son sabios y que la negrura de vuestra oscuridad es poderosa en París.

Maximo Constanza - May 23, 2007 02:21 AM (GMT)
El Lasombra asentía complacido a las noticias del Ventrue. Todo iba según lo previsto desde la caída del Tirano, y poco a poco el joven Príncipe iba ganando poder en la ciudad.

- Sin duda soys portador de buenas noticias, pues el paradero de Alexander es una información muy valiosa para estos tiempos que corren. Mantenerlo controlado será esencial para el futuro del principado.

Las nuevas habían puesto de buen humor a Máximo, que no dudaba en mostrarlo con un gesto amable y tranquilo, incluso con un asomo de sonrisa en sus labios.

- Mi buen Duque, tanto el aprecio como mis opiniones sobre el Príncipe son claras. Mantengo mis ideales y creo que algún día llegará a ser un gran gobernante, así que agradezco su gesto, y deseo que así le sea transmitido a su majestad.

Duque de Valois - May 23, 2007 01:46 PM (GMT)
El Duque se relajó. Sabía que el Lasombra había tomado parte activa en la caída del Tirano y que él mismo, con sus propios tentáculos, había dado fin a la existencia de algunos de los seguidores de Alexander. Pero ahora era el momento de formar las alianzas, de que los Oligarcas mostraran sus cartas y que la mano de Geoffrey se cerrará en forma de un poderoso puño que cogía París con fuerza y no estaba dispuesto a soltarla.

-Tras haber huído de la purga de París nuestros rastreadores han encontrado señales que inequívocamente nos hace asegurar que el Depuesto Príncipe se haya camino del Sacro Imperio Romano Germánico... tardaremos un tiempo pero pronto sabremos qué corte del poderoso Hardestadt es la que le ha dado cobijo
El ventrue se detuvo, sus palabras ahora sonaron en un leve susurro.

-Vos sabéis tan bien como el Príncipe que Alexander no apartará su vista de París en tanto siga vivo y que la 100 veces maldita Condesa Saviarre le apoyará con su estilo de araña en aquello que le sea posible. Alexander no olvidará a los que nos alzamos contra él. Ahora será pues el momento de mantener nuestra unidad y compartir información.

El Duque se detuvo de nuevo y miro a Máximo Constanza a los ojos... su mirada era negra como la más oscura de las noches y eso, no podía negarlo, le helaba la sangre. Pero por encima de todo estaba su deber para su príncipe y para su clan.

-Este ha sido pues el motivo de mi visita principal. El segundo es saber hasta qué punto son largos vuestros oscuros tentáculos y si vuestros informadores pueden llegar hasta las cortes de Hardestadt.

El silencio se hizo entre el Ventrue y Máximo... para romperlo y de manera frívola El Duque dijo...

-En verdad tomaría algo si fuera posible concedérseme este privilegio.

Maximo Constanza - May 30, 2007 10:48 AM (GMT)
Como si las palabras del Ventrue hubieran sido esuchadas por algún ente invisible y transmitidas al servicio de la Abadía, tres golpes sonaron en la puerta de la sala, y ante la aceptación de Máximo, entró un joven portando una bandeja con dos cálices llenos de vitae, una sangre que se mantenía caliente, al igual que el tacto de las copas metálicas. Dejando la bandeja sobre la mesa el muchacho partió cerrando la puerta tras de si.

Esperando a que su invitado tomara la copa que más gustara empezó a hablar.

- La ventaja de las sombras, mi buen Duque, es que se hallan en todos lados si tienes la influencia necesaria como para saber controlarlas. -La enigmática respuesta del Lasombra era todo cuanto necesitaba saber su invitado.

- Ahora que ya conocemos el paradero de Alexander, será mucho más fácil mantenerlo controlado. Y por supuesto mantener la información de forma fluída entre nosotros será una gran ventaja. Cualquier nueva que debais saber os será transmitida tan buen punto esté en mi poder.





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