View Full Version: Año nuevo de 1211

Edad Oscura Paris > La Concergierie > Año nuevo de 1211



Title: Año nuevo de 1211
Description: FLASHBACK con Elois D'Umbrelle


Duque de Valois - May 1, 2007 10:18 PM (GMT)
París volvía a ser una ciudad de gran esplendor. Después de la Caída de Constantinopla eran numerosos los tesoros que habían llegado a la corte para enriquecer y dar orgullo a los cainitas que habían participado de una u otra manera en aquellos acontecimientos.

El giro inesperado (al menos para algunos) se había producido dos años antes cuando el Papa Inocencio III había declarado anatema a los Cátaros y se había dado comienzo a la Cruzada Albigense... la caída de Toulouse había traído nuevas riquezas y oportunidades.

Aquella noche, la mayoría de los reunidos en la Corte del Gran Alexander tenían motivos para brindar con la vitae de jóvenes vírgenes hijas e hijos de los más prominentes nobles de la ciudad. Un nuevo año se asomaba y con él nuevos retos y amenazas.

El Duque de Valois paseaba por las salas de la Concergierie saludando a conocidos y conversando distraídamente con unos y otros. Hacía unos minutos había tenido la oportunidad de saludar a Alexander y su chiquillo Geoffrey, mantuvo unas palabras con ellos y acordó que en unas noches partiría hacia el Sur con un importante mensaje para Simón de Montfort.

Entonces la divisó a ella, pequeña y a su vez impresionante en su porte. Siempre había encontrado que la combinación de los ojos de Elois con su melena azabache le conferían una belleza de falsa fragilidad. Perfecta para aquella depredadora entre nobles.

Sonrió al ver que ella también había encontrado su mirada. Se acercó a ella sin que sus miradas se separarán ni por un instante. Que no encuentre dudas en mi. Soy su igual y ella no espera menos.

Al llegar me incliné en una educada y perfectamente calculada reverencia.

-Madmoiselle, la noche carecía de sentido hasta que vuestros ojos han iluminado mi firmamento.
El año toca a su fin y nuevas promesas y oportunidades se suceden... ¿se ha hecho una promesa a vos misma?¿Ha pedido un deseo para este nuevo año?
esta última pregunta dicha en un susurró de falsa conspiración

El Duque sonrió mientras miraba a su alrededor y esperaba la respuesta de la Patricia

Elois D'Umbrelle - May 2, 2007 07:16 AM (GMT)
Las alegres vestimentas seleccionadas para lo ocasión resultaban el disfraz perfecto para encubrir la tristeza que rondaba por la noble dama desde hacía tiempo, tal era el laconismo que acudía en cierto modo oligada por su afán de mantener el protocolo que otra cosa y así iba de acá para allá procurando evitar conversaciones prorrogadas en el tiempo, plasmando su sonrisa, un cordial saludo, un leve comentario y un adios. Aún quedaba noche y no sabía cuanto podía mantener su táctica, pero las dudas se la despejaron cuando ya soñaba con que nadie más la importunase pues el duque de Valois dio con ella, cruzando su mirada y como buen caballero atendió a aproximársela, Elois intuía pues que el momento de conversar le había llegado al fin y mejor Valois que cualquier otro pues siempre había resultado un cainita interesante, con una merecida dosis de distinción, quizás algo más que el resto, por eso no habría pesar por intercambiar palabras con alquien como él, no sería cortante sino agradable.

- Debo reprenderos monsieur duque de Valois, pues cortejar así a una dama puede provocarla más de un sonrojo.

Elois lo acogió con una sonrisa al tiempo que ella se aproximaba a éste y tendía despacio su muñeca.

¿promesas?...

Bien podría haber suspirado, mas sus penetrantes ojos turquesas vacilaron y durante un furtivo segundo alojaron su mirada en un lejano principe. El ánimo que gozaba el monarca tenía su corazón en un puño. La pérdida de su sire aún estaba reciente, la desaparición de Harald y ahora el declibe de Alexander no auguraban tiempos felices para ella, ni para los Patricios.

- Una promesa es algo muy serio y no se puede tomar a la ligera monsieur, deseos ciertamente tengo muchos, pero vos ya habeis satisfecho por el momento el primero de ellos, pues ahora gozo de la mejor de las posibles compañías.

Le sonrió suspicaz, descarada y coqueteando con él sus ojos adquirieron un nimio brillo pálido, cada momento al lado de Valois, Elois se sentía más agusto e iba recobrando su habiual humor, escondiendo como siempre sus verdaderos sentimientos de forma que nadie se percatase del pesar que había sobre su alma, ni tan siquiera los más cercanos, ni tan siquiera Valois.

- ¿Cuantos deseos más estará su gracia dispuesta a proporcionar esta noche a esta dama?

Duque de Valois - May 2, 2007 07:00 PM (GMT)
Mantuve un discreto y breve silencio mientras miraba con la mayor intensidad que mis ojos pudieran ofrecer.

No diré que sus deseos son órdenes para mi, no estamos en lugar para decir frases superfluas que puedan dar lugar a malentendidos a oídos de terceros
-Sabed que para mi no supone sacrificio alguno el poder regalaros mi compañía, sin embargo he de deciros que soy yo el que está disfrutando del regalo de su presencia.

- Podría tratar de cumplir miriadas de deseos. Mas en estas noches sé que a vos le preocupan tantas o más cosas que a mi mismo. No frivolizaré pues con sonrisas superfluas sino a bien he de deciros que esta que hoy le ofrezco es sincera.

- Es más. Espero que os alegréis si le digo que podéis contar conmigo, mi apoyo y mi brazo para lo que prestéis. ¿Podré contar yo con vuestro respaldo en las noches que se ciernen sobre nosotros? ¿verdad madmoiselle?


El Ventrue había dicho esto mientras caminaba muy lentamente alrededor de Elois y la observaba con atención, (desde fuera podía parecer el cortejo entre una pareja que se atraía o el paseo que haría un lobo sobre una liebre... pero ¿quien era el lobo y quien la liebre?).

Elois D'Umbrelle - May 3, 2007 09:54 PM (GMT)
Mucho pedía, mucho ofrecía de Valois, quizás fueran ideas fidedignas, quizás vacuos cumplidos, pero la idea divirtió a Elois que zanjando discretamente el cortejo aparente del duque le fue esquiva en insinuaciones y volcó su repertorio de palabras sobre el tema que más gozo la reportaba.

Las miradas posteriores se la antojaron juguetonas evitando el contacto directo con Valois, comenzando una especie de "pilla pilla", entre tanto que su respuesta no se demoraría por más tiempo.

- Las noches futuras son inciertas, aunque os mentiría si no precisara un brazo fuerte, pues en primavera partiré hacia Iberia para participar activamente en la reconquista.

Socarrona, seductora, añadió una voz zalamera con un tono jugueton, desafiante pero para nada ofensivo.

- ¿Os interesa monsieur?

Sútil y a la vez directa, una combinación interesante, peligrosa como el juego que Elois siempre tejía con sus manos.

Duque de Valois - May 4, 2007 04:02 PM (GMT)
-Me temo que cuando vuestro séquito viaje hacia la Marca Hispánica yo ya me encontraré en el sur...

El Duque se detuvo un instante para tratar de calibrar el efecto de sus palabras sobre Elois.

-Partiré mañana mismo hacia el Sur... asuntos de estado me llevan a esas tierras antes que empiece la campaña militar de primavera. Las tropas han detenido sus operaciones y es buen momento para tratar de salvar algunos obstáculos a nivel diplomático.

El noble cainita se puso serio ante Elois. Ambos sabían que viajar en invierno no era lo más aconsejable, si bien la campaña militar estaba detenida, los salteadores abundaban.

-En cuanto llegue la primavera deberé regresar a Lutecia con los resultados de mis conversaciones en el Sur. ..Sin embargo... me ofrezco para hacer de vuestro mensajero en caso que preciséis de enviar algún mensaje al sur de Francia o si es menester que realice algún preparativo para facilitarle el camino que realizará en los próximos meses.

Valois no sonreía ahora, si bien se mostraba sincero y cortés con la poderosa ventrue.

-Me encantaría unirme a vos. Pero mi palabra me va a llevar, en esta ocasión, por otros senderos.

Elois D'Umbrelle - May 4, 2007 04:47 PM (GMT)

Elois sumida en su papel jugueton no puedo evitar fruncir el ceño y así forzaría algo la situación, replicando con cierto reproche.

- Sólo vos sabeis como descorazonar a una dama.

Su tono era muy serio, mostrando repulsa por como el duque primero se ofrecía a modo de galantería, pero se ofrecía después de todo, mas instantes tardíos reculaba sobre ese ofrecimiento, el disgusto por el hecho sería mostrado tal cual.

- Primero su gracia tiene a bien ofrecer su fuerte brazo, mas cuando es requerido lo retira.

Elois negó tajante con su rostro, pero tampoco gustaría de seguir con aquel juego por más, demostrando que todo había sido una broma, pues era obvio que no necesitaba del brazo de Valois con urgencia, sus recursos eran casi ilimitados en ese sentido, también resultaba evidente que en cualquier caso la dama Elois se prestaría a ser acompañada sin motivo.

Rió desairada, mostrando que todo había sido una broma y esperando que el duque no estuviera muy preocupado por aquello.

- Comprendo vuestra situación Valois

Un tono conciliador partía de sus carnosos labios, en tanto que seguiría por el mismo sendero, no fuera a ofender al bravo patricio.

- También agradezco el ofrecimiento de su gracia, mas no os agraviaré con nuevas cargas en vuestra misión, la cual parece muy importante.

Un tono desairado por la labor encomiable del duque no era sino un intento habitual para ocultar el gran interés que habían despertado las palabras de Valois en ella. Su sire, Gilles, era la voz de su clan en Toulouse y su pérdida tan inesperada como inaudita llevaba aún poco tiempo en la retina de la dama.

Sonrió nuevamente, suave, comedida.

- El sur es un lugar peligroso para los patricios, espero de su gracia que no corra ningún peligro innecesario, es más y ahora el ofrecimiento es de esta dama, poseo numerosos informadores en la región y quizás pudiera ahorraros a su gracia un viaje inapropiado por las fechas que corren.

Esta afirmación, si fue todo lo seria que cabía esperar, sincera por su puestoya que nada más y nada menos hacía poco que había regresado como embajadora en Iberia del mismísmo príncipe, su sire tenía residencia en Toulouse, ciertamente podría proporcionarle la información a Valois, incluso la podría obtener antes que este si moviera los hilos adecuados, aunque que la dama Elois tuviera ese gesto, implicaba que obtendría algo a cambio, quizás en el futuro. ¿Aceptaría Valois?, no, demasiado fácil...

Duque de Valois - May 4, 2007 05:16 PM (GMT)
Valois sonrió evidentemente satisfecho del curso de la conversación... Sabía que Elois hubiera hecho mofa del ofrecimiento inicial, porque sin duda alguna podías ser muchas cosas... pero nunca una Dama en apuros. Sin embargo era importante que se mostraran las cartas y las suyas eran claras. Quería una buena relación de mutuo apoyo con la poderosa ventrue... Una de las cosas que había aprendido durante la segunda cruzada era que jamás podías subestimar a un rival por pequeño que fuera... y un rival pequeño y acorralado se convertía en un enemigo letal.

Así que en su mente se propuso la misión de no tener que ponerse en contra de Elois en el futuro... no era alguien a quien se debiera defraudar y sin embargo mucho que conseguir... eso sí, todo tenía un precio.

-Mi dama, necesitaría de un favor en verdad. y creedme que buscaré el modo de recompensaros si pudierais concedérmelo.

El Duque se detuvo y observó a Elois...me tiene donde quiere se dijo.

-Sería menester que mi entrada en Toulouse pasara desapercibida de miradas curiosas. Estoy seguro que vos poséeis los contactos necesarios para hacer de eso una tarea sencilla. Entraría en la ciudad 6 noches después de la noche de Reyes y sería necesario que tuviera un refugio cerca de las puertas de la ciudad.

Probablemente Elois no esperaba una petición tan directa. Pero lo inesperado en ocasiones era una de las mejores herramientas de la diplomacia.

Valois esperó mientras tomaba una copa de plata repleta de un aromático borgoña.

Elois D'Umbrelle - May 4, 2007 05:31 PM (GMT)
El depredador comenzaba a despertar y la mirada que Elois lanzó a su interlocutor era prueba irrefutable de ello. Sonrió complacida...

Así que el buen duque buscaba algo más que conversación esta noche...

Por un tiempo se hizo de rogar, pensativa, reflexiva, aunque tenía clara desde un principio la respuesta que le iba a dar, no obstante, en lugar de responder afirmativa, directa, Valois encontró una nueva inquisión en el rostro de la noble dama secundada por sus siempre correctas y suaves palabras de melosa voz.

- ¿Necesita su gracia de algo más?

No había mofa, no eran bromas, el talante serio que adoptó abogaba por la mejor de las pruebas. Habían pasado de una inocente charla cortesana al inicio de un trato y bien valdría decir que ni el diablo mismo prestaría más atención y corrección para otorgar los placeres solicitados por un pedazo de su alma.

Duque de Valois - May 5, 2007 01:42 PM (GMT)
-Eso sería todo... viajaré con un séquito de 4 personas. Todos a caballo así que ellos mismos podrían custodiar mi refugio...

Valois se mantuvo en silencio, pensativo. Miraba a Elois sabiendo que durante unas noches ponía su propia integridad a su cargo... También estaba seguro que pocos vástagos podrían garantizarle su seguridad como la Ventrue.

Viajaremos con ropa de soldados del Rey de manera que tendremos el paso franco hasta la propia ciudad.

-No es menester que os diga que quedaré en deuda con vos y que el pago de este servicio será recompensado con otro de igual medida mi señora. A no ser que ya tengáis pensado de qué manera podría recompensarla por este favor.

El Duque dudaba que la Ventrue le pidiera algo ahora mismo. No obstante ella era una cainita directa... Si había alguna manera en la que él pudiera devolverle aquel servicio, sin duda se la solicitaría pronto.


Elois D'Umbrelle - May 5, 2007 05:33 PM (GMT)
La ventrue pudo sonreir pero no lo hizo pues todos sus sentidos se habían agudizado y centrado en proporcionar a su consanguíneo la mejor ayuda posible, el viejo arte de la prestación era algo sobreentendido y en lo que no repararía en aquel momento.

Tomó el brazo del duque agarrándolo con mimo mientras le invitaba a pasear y descendía el tono de su voz.

- El sur ciertamente es una región peligrosa en estos momentos, así os prevengo que no debiérais desvelar vuestro linaje de patricio. No pregunteis el porqué, simplemente acatad este consejo pues la vida os vale en ello.

Un grupo de cainitas pasaron cerca y Elois detubo su conversación entregándoles una sonrisa cortés así como una mirada de despedida, marcando su terreno sobre el duque para no ser interrumpida, probablemente podrían haberlo hecho pero se habrían ganado la enemistad de una de las más prominentes arpías parisinas.

- La Universidad de Toulouse es un buen lugar para resguardarse y lograr paso franco en caso de que los problemas os aborden, allí reside el erudito capadocio Bainus quien me debe un favor y os ayudará a abandonar la ciudad sin peligro.

Una de sus manos tomó la otra, con sutileza y disimulo extrajo un anillo plateado que depositó en la mano de Valois cerrando su puño acto seguido.

- Este será vuestro salvoconducto, mas tened cuidado a quien lo mostrais, pues si bien los aliados de Elois D'Umbrelle no dudarán en prestar su ayuda, los enemigos harán lo propio por desearos infortunio.

Sus ojos realizaron un barrido en derredor, comprobando que nadie hubiera visto el intercambio, en tanto que no hubiera nadie próximo para escuchar sus siguientes palabras.

- Nada más cruzar la muralla de la ciudad y atravesar la puerta principal, pasando la iglesia encontrareis a mano diestra una maltrecha villa donde un reza el blasón de la casa de Bouillon, la entrada traserá será más segura pues me pesa que la principal pueda estar observada, ahí se os dará refugio y no os harán preguntas presentando este anillo.

Calló por unos segundos, pero era evidente que Elois tenía bien atado el método para introducirse y salir de la ciudad sin ser visto, sin correr riesgos. De hecho la villa de Buillon se mantenía a duras penas allí a pesar de la muerte de su sire gracias a ella y de no estar mejor cuidada era por no reclamar más atención de la estipulada.

- Si no lo considerais seguro, acudid al Sastre Veloz, más que una posada es un prostíbulo para nobles donde suelen guardar bastante discrección, el Comte Humbert es uno de mis siervos y suele frecuentarla.

Revelada la información necesaria retomó la conversación dirigiéndose de nuevo hacia la ceremonia.

- Una última cosa.

Su tono era muy serio.

- Esquivad cuanto podais a la brujah Camille, odia nuestro linaje y me consta que tuvo algo que ver con la muerte de mi sire.

Elois omitió que lo hiciera por encargo de Sclaramonde, pues acusar tan abiertamente a un príncipe no era sino un suicidio político, a pesar de sus sospechas...

Duque de Valois - May 6, 2007 03:46 PM (GMT)
El Duque acompañó en aquel paseo hacia la discrección a su compañera Ventrue. Sabía que se había puesto a merced de un depredador mayor y ahora le tocaba hacer el papel de aprendiz.

Valois prestó cuidada atención a todas y cada una de las indicaciones de la Ventrue, de forma neutra sin asentir ni negar, sencillamente tomando puntual y mentalmente nota de todos los detalles que le daba Elois.

Sin duda he acudido a la persona adecuada... mmm Camille... ¿dónde he oído hablar de esa brujah con anterioridad?.

Valois giró hacia la patricio mientras ella hacia lo propio, de manera que quedaron de nuevo frente a frente, mirándose a los ojos. La mirada de la Ventrue era serena, fría y calculada... El Duque leyó en ella, Estás en manos de alguien que sabe hacer favores... quid Procuo.

- Sabed mi señora que habéis cumplido con creces las expectativas que había puesto en esta conversación. Me es tan grato poder tomar unos minutos para perderme en vuestros ojos.

El Duque había vuelto a la conversación inicial, dando por finalizado el trato y entendiendo que el pago llegaría a su debido tiempo, cuando la poderosa Ventrue lo decidiera. Elois se percató entonces que el Ventrue había hecho desaparecer el anillo de alguna forma.

Elois D'Umbrelle - June 6, 2007 08:21 PM (GMT)


Siguiendo las pautas que marcaba Valois el ritmo de la conversación había variado también para ella, transformándola en insulsa para salvaguardar las apariencias de la realidad y el trato que habían fijado.

- Desde luego que podeis señor duque, pero muchos antes que vos perecieron en el intento, quizás no estaban preparados para asimilar lo que había en ellos.

Se sonrió, poco después abandonaría a Valois para perderse en la celebración y finalmente regresar a su morada cuanto antes. No tenía muy buenas espectativas para aquella noche, aunque Valois bien había truncado esos pensamientos.




Hosted for free by InvisionFree