View Full Version: La recepción del Barón

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Title: La recepción del Barón
Description: Rouen, 17 de Mayo 1226


Elois D'Umbrelle - April 29, 2007 12:32 PM (GMT)

Betancourt, caminaba solitario, ensimismado al amparo de las noches normandas. Su señora le había encomendado la misión de recibir a un destacado noble de tierras lejanas y aunque no sabría si aparecería esa noche, se lo debía esparar. Ciertamente estaba nervioso, pues era la primera vez en que se delegaba sólamente sobre su cabeza tal responsabilidad y debía hacerlo lo mejor posible para ocupar un lugar de privilegio sobre el resto en el suculento pastel que se auguraba si los planes que tenía la sagaz ventrue sobre la región normanda.

Vestido con sus mejores ropas se mesaba la barba una y otra vez, justo delante de la puerta que abría los jardines palaciegos de D'Anglard, a su lado varios criados seleccionados por él, aguardaban quietos, en silencio y aleccionados sobre lo que debían hacer cuando llegase el invitado si realmente llegaba esa noche, tal como esperaba su señora.

Dimitri Maximov - May 7, 2007 04:31 PM (GMT)
Aquel vasallo de la duquesa no tuvo que esperar en demasía al misterio invitado que su señora tendría esa noche. Solo una hora desde que la luna tomase su lugar en el firmamento se pudieron sentir los casco de unos caballos que cortaban la silenciosa noche normanda. Cuatro corceles para ser precisos, negros como la misma oscuridad y majestuosos tiraban un carruaje elegante pero a su vez no ostentoso, con el escudo del Barón de Kiev a sus costados. Con unos simples movimientos demostrando la destreza del conductor condujo al carruaje hasta los majestuosos jardines donde estaba la comitiva de bienvenida.

En su interior se encontraba un tranquilo Dimitri dialogando de intereses mundanos con su querida Natasha, la acompañante de su señor para esta noche. Sabia de la importancia de esta interesante cita con la Duquesa pero aun sabia más las formas que se debían mantener en estos asuntos. Y así fue que con esa tranquilidad, después que el cochero abriese la puerta del carruaje descendió el Ravnos seguido de su mano su querida Natasha.

La visión de ambos era de belleza. Elegantes ropas oscuras cubrían al caballero resaltando el blanco de su piel y de sus dos ojos azules, que como gotas del Báltico, indómitas observaban lo preparado por la dama. Su altura también era algo de tener en cuenta en esas tierras, superior a la gran mayoría de los occidentales al igual que su atlético cuerpo. Y que decir de la dama, para muchos una compañera más, pero en este caso tal afirmación distaba de lo que los ojos de los caballeros miraban. Su dorada caballera caía en bucles hasta el medio de su espalda, su mirada segura y llena de sensualidad podía despertar el libido de cualquier hombre, sumado con un vestido blanco, en contraste a lo de su señor, semi entallado al cuerpo dejando a la imaginación el sensual cuerpo de la dama.

Ambos se pararon enfrente de quien parecía el caballero que los recibiría. Mas la pasión le gano por un instante a Dimitri, que antes de hablar, hizo una mirada a las damas del lugar. Ciertamente bellas doncellas, pero hoy su enfoque estaría en otra cosa… se decía el Ravnos.

- Buenas noches caballero, soy Dimitri Maximov, Barón de Kiev y tengo una cita con la Duquesa de Orleáns, Lady Elois D´Umbrelle.

Nota: casi nadie sabe que Dimitri es Ravnos

Elois D'Umbrelle - May 31, 2007 04:43 PM (GMT)

Nota: desde el primer momento lo he considerado así... ;)

Betancourt esperaba.

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Por fin su distinguido invitado llegaba, hacía las veces de anfitrión en honor a su señora y como tal le correspondía una enorme responsabilidad pues sus actos la representarían a ella, de no estar a la altura su vida valdría muchos menos que si acudiera a París.

Como debía esperarse el enigmático "Barón de Kiev" a quien sólo Lady Elois parecía conocer apareció, el ventrue le correspondió con una afable sonrisa en tanto como una corta reverencia, la impaciencia no le permitía más y su señora esperaba.

- Sed bienvenido a los dominios de D'Anglard de Ventrue, donde mora la más singular de las damas, quien anhela vuestra presencia y hará las veces de anfitrión si este viejo ventrue a quien teneis delante no demora más el encuentro, así pues, Betancourt de Ventrue no os importunará con parafernalias.

Suspiró en tanto que indicaba el camino a seguir hacia su señora.

- Si no os importa seguidme, madame hace tiempo que os espera y no es mi misión entreteneros, al menos no aún, pues he de conduciros de inmediato ante ella.

Dicho y hecho el ventrue se dispuso a hacer de guía hacia la estancia de Elois a través de la villa de D'Anglard, aunque por mucho que lo intentase, sus modales resultaron algo toscos, pues a pesar de su empeño jamás alcanzaría el nivel de sostificación que tenía aquella a quein servía.




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