Title: Buscando al mensajero
Description: 18 Mayo 1226- noche
Katriana - April 27, 2007 10:31 AM (GMT)
Alejandro llegó rápidamente a San Jaques. El mercado hacía horas que había cerrado pero seguía habiendo bastante gente por la zona. Alejandro se dirigió a una de las tabernas del lugar. Había estado en ella algunos meses atrás y recordaba que el ambiente estaba lleno de gente de malvivir. Probablemente allí podría encontrar información sobre el hombre al que estaba buscando.
La taberna estaba tal y como la recordaba. Era un tugurio de mala muerte con poca iluminación y unas cuantas mesas sucias donde se sentaba lo bueno y mejor de París. Varios hombres le dirigieron miradas torvas pero la espada en el cinto les hizo pensárselo un poco antes de intentar algo con él... al menos hasta que estuviera bebido.
Alejandro ya se esperaba ese recibimiento y se dirigió directamente a la barra donde un tabernero con tanto o más mal aspecto que sus clientes se le quedó mirando:
- Una jarra de vino - dijo con voz ronca el ventrue
El tabernero le sirvió y volvió a sus quehaceres. Alejandro fingió beber un par de sorbos del vino. ¡Qué asco! ni siquiera en el campamento militar había probado un brebaje tan nauseabundo - pensó.
Esperó durante un rato hasta que los parroquianos habituales volvieron a retomar sus conversaciones y entonces hizo un gesto al tabernero para que se acercara a él. Puso un luis sobre la mesa tapándolo parcialmente con su mano para que los clientes no lo vieran directamente y lo acercó hacia el tabernero.
- Estoy buscando a un hombre para hacer un trabajo. Me han dicho que tal vez podría encontrarlo por la zona. Si me dices donde está puedes cobrarte el vino de aquí y quedarte el cambio. Es un tipo corpulento y moreno. Suele ir mal afeitado y una cicatriz le cruza la mejilla derecha hasta la comisura de los labios. ¿Sabes a quien me refiero?
Evento - May 1, 2007 04:40 PM (GMT)
El tabernero era un tipo inteligente. Nunca había viajado, no había estado en ninguna gran batalla y tampoco estudió o era devoto de ninguna religían... pero había sobrvivido a los bajos fondos de Paris, levantando un negocio y defendiendose de todos los que intentaron pisarle la cabeza en su momento. Así que ver una moneda sobre el mostrador llamo su atención, pero le salto el sentido del peligro que le había echo sobrevivir tantos años.
Ningún gesto indico su deseo expreso de recojer el reluciente y redondeado metal.
- És posible Señor, pero vos hablais de alguien nuevo en el negocio. Quizá le podría recomendar a alguien de mayor confianza... si ademas me informais del tipo de trabajo del que se trata, podría encontrar al individuo adecuado.
Todo dicho en un tono de voz adecuado para que solo le escuche el Ventrue.
Katriana - May 3, 2007 11:28 AM (GMT)
Recién llegado, eh... bueno, al menos ya sabía algo más sobre ese hombre... - pensó Alejandro
- Tal vez más adelante me interese conocer a vuestro hombre pero por el momento no es así. - Alejandro bajó el tono buscando la complicidad del tabernero - No soy más que un soldado y mi señor quiere al hombre de la cicatriz para determinado asunto, creo que ya se conocen o algo... pero conozco a mi señor y no va a aceptar que le lleve a otro hombre por más capacitado que esté para ese asuntito, así que si sabes donde puedo encontrarle te estaré muy agradecido
Evento - May 7, 2007 08:31 AM (GMT)
El tabernero limpia un viejo vaso de loza durante unos segundos pensativo. Y aunque le plantea serias dudas que el señor de aquel hombre ya tubiese tratos con el tipo de la cicatriz, sin saber donde dar con él, algo de dinero nunca viene mal.
- El tipo de la cicatriz és peligroso y no me haré responsable de nada. Puede usted encontrarlo en una taberna pequeña a orillas del Sena... no se su nombre, pero no le resultará dificil de encontrar a ese maleante. El local se llama la Rosa Negra...
Sin gesto hacia la moneda, pero a la espera de recivir su premio.
Katriana - May 8, 2007 01:59 PM (GMT)
Al parecer había dicho algo incorrecto. Se podía ver que el tabernero ya no se fiaba de él pero igualmente le había dado la información que necesitaba:
- Muchas gracias por vuestra ayuda buen hombre. Tal vez vuelva dentro de unos días para hablar de ese hombre que íbais a recomendarme. Nunca se sabe...Alejandro dejó una segunda moneda sobre el mostrador y sin esperar más salió de la taberna en dirección a la Rosa Negra
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