La puerta no tardo más que un par de segundo en abrirse. Tras la puerta un extraño monje observó al Capadocio. Su cara era palida casi blanca y sus ojos secos y tristes. Su voz sono metalizada y profunda al hablar.
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Vos debeis de ser Sir Octavio, de Venecia como mi Señor. - Dejo espacio para que el Giovanni entrase, miró al exterior escrutando la oscuridad de la noche y cerro las puertas. -
Es un placer conocerle Voz de los Capadocio... supongo que habreis venido a ver a Lord Ángelo... pasad a la biblioteca mientras le informa de vuestra llegada.
Tras una reverencia el Nosferatu desapareció entre las sombras.