Title: Malas formas (Mediodia)
Description: 18 - 5 - 1226
Evento - April 19, 2007 09:33 AM (GMT)
Un jaleo de gritos y golpes hace que los curiosos transeuntes se reunan ante la tienda textil de Jean Poul.
Dos tipos de aspecto normal, aunque desconocidos para todos, sacan a la fuerza de su tienda al pobre comerciante, un anciano de sesenta años, y lo tiran al suelo.
El más grande de los dos matones sonrie mientras el otro empieza a patear a Jean Poul en el suelo. La sonrisa de este es una advertencia para que nadie se meta en lo que sucede.
Erika - April 19, 2007 01:39 PM (GMT)
Aquel día la Fenrir había decidido recorrer los distintos puestos del mercado. No era mujer dada a grandes relaciones sociales, pero las extrañas y exóticas mercancías que podía encontrar y ver en San Jaques la habían persuadido para realizar esta visita.
Todo iba de maravilla cuando de repente empezó el alboroto y el gentío empezó a amontonarse entorno al espectáculo.
Erika se acercó mientras contemplaba con asco la patética actuación de los matones. Situándose delante del tipo sonriente y con una mano en el mango de su martillo de guerra lo contempló de arriba a abajo con una mueca de asco.
- ¡Cobardes! ¡Terminad con esto ahora y vivireis para contarlo!
La rabia fluía por todo el cuerpo de la nórdica, inflamando sus músculos e iluminando sus ojos del color de la bruma con centelleante ira. Estaba preparada para el combate, solo necesitaba un leve movimiento u ofensa y ya no habría marcha atrás.
------------------------
Iniciativa: 15 [tir]http://pariseo.byethost18.com/initout.php?id=35[/tir]
Aviso que al mínimo movimiento o si no paran de golpear al hombre del suelo salto al ataque, y gastaré 1 punto de rabia en mi primera acción.
Evento - April 19, 2007 08:45 PM (GMT)
El más grande de los dos mira a la mujer con desagrado y cansancio. Siempre salía alguien que tenía que estropear el juego.
- Camina mujer, esto no te concierne.
El segundo se aparta del pobre viejo Jean Poul y saca un estilete de forma profesinal. Dejando clara su presencia, pero no amenazando a nadie. Con la punta comienza a limpiarse las uñas.
Erika - April 20, 2007 09:22 AM (GMT)
Cuando el matón que estaba pateando al pobre anciano dejó de hacerlo la rabia que fluía por el interior de la Fenrir disminuyó un poco. Almenos había conseguido que la tomaran en cuenta, pero no por eso iba a tolerar el método de actuación de esos indeseables. Así que habló una vez más con voz amenazante.
- No sabeis nada sobre mi, estupidos fanfarrones, así que no sabeis hasta que punto esto me concierne. Ahora marcharos y no volvais o será demasiado tarde para vosotros. Este es mi último aviso. ¡Largo!
Al terminar sus duras palabras, Erika clavó su mirada sobre el tipo que tenía delante, Una mirada que se volvió de hielo, capaz de aterrorizar a cualquiera en quien se posara.*
Evento - April 20, 2007 09:29 AM (GMT)
El matón más grande retrocede intentando no aparentar que está asustado. Pero es Jaen Poul el que habla.
- Dejeles señora... si les hace algo luega vendrán por mi, ellos o otros será lo mismo. Y no creo que vos venga a ayudarme entonces...
El que le estaba pegando sonrie, hace un gesto para darle otra patada pero no lo hace, se conforma con el gesto de miedo del pobre comerciante. Luego agarra a su compañero por la camisa y tira de él.
- Vamos, creo que ya le ha quedado claro.
Luego mira a la mujer de gesto agresivo y le guiña un ojo.
- Espero que nos volvamos a ver señorita... quizá en el Poison Dore... - Pero no es una pregunta que necesite respuesta, pues los dos matones ya se alejan del lugar.
Erika - April 20, 2007 09:46 AM (GMT)
La fría mirada siguió los pasos de aquellos que se alejaban mientras un nombre se guardaba en la mente de la vikinga, junto con los rostros de los hombres: Poison Dore.
Cuando los matones se habían perdido entre la multitud, Erika se acercó al anciano tendido en el suelo y lo ayudó a levantarse. Poco a poco, para que no se resintiera el dolorido cuerpo del viejo lo acompañó hacia el interior de su tienda.
- Decidme buen señor quién eran aquellos hombres y qué querían de vos. Y haré cuanto esté en mis manos por castigar a esa escoria.
Evento - April 23, 2007 08:05 AM (GMT)
El anciano agradece que le ayuden a alzarse. Tiene las costillas más que doloridas, pero no le han tocado la cara.
- Gracias por salir en mi defensa... - Dice mientras mira a su alrededor viendo como los transeuntes ya vuelven a sus quehaceres, ahora que ya terminó el espectáculo. - No puede usted ayudarme, le debo dinero a alguien poderoso y ellos vinieron a recordarmelo. Pero nunca antes me habían tratado así, pues aunque en ocasiones tardo en devolver los prestamos, siempre lo he hecho.
Entra en la tienda con la chica y se sienta dolorido.
Erika - April 25, 2007 12:50 PM (GMT)
La mujer miró ceñuda al hombre mientras le contaba lo ocurrido. Por lo visto se había involucrado en algo que no le concernía, pero la muertra de cobardía de la cual habían demostrado ser partícipes aquellos dos matones la había hecho saltar. Ahora debía llegar hasta el final del asunto, no por el viejo, ni por el acto de aquellos dos tipejos, sino porque habían osado retarla a volver a verse. La proxima vez quizá la cosa no quedara en unos ligeros golpes y amenazas.
- Anciano, decidme para quien trabajan esos hombres, y donde puedo encontrarles, así como cuanto conozcais acerca del lugar que han mencionado: el Poison Dore.
Evento - April 27, 2007 08:30 AM (GMT)
El anciano mira dolorido a la mujer. De verdad le quería ayudar?... era algo extraño en los tiempos que corrían.
- Si de verdad me desea ayudar, consiga el dinero que debo. Si le digo el nombre del comerciante y usted le agrade, nadie me dejará dinero nunca más y mi negocio irá a pique. Lo que si sé es que esos hombres no eran de la nómina de mi prestamista, nunca los había visto antes... ni con el, ni por el mercado, ni por Paris en general.
- En cuanto al Poison Dore... creo que es un local de prostitución abierto recientemente en el Barrio Latino.
El anciano acompaña a la puerta a la hermosa mujer.
- No deseo más problemas señora. Siento mucho que su afan de ayudarme caiga en saco roto. Dejeme con mis penas que debo de vender mercancias para pagar cuanto antes. - Estas palabras sonaban más a suplica que a enfado o protesta.
Erika - April 27, 2007 10:56 AM (GMT)
Una vez en el umbral Erika asintió a las palabras del anciano.
- Creo que podré hacer algo para ayudaros en vuestro negocio. Preparad la tienda, pues quizá en breve acudan las gentes del exterior a ver vuestras mercancías.
No era costumbre de la mujer vikinga el ofrecer sus servicios desinteresadamente, pero algo en aquel anciano había hecho mella en su corazón y no podía dejarlo desamparado. Así que tomando la lira que llevaba colgada a la espalda se situó de nuevo en el interior de la tienda y empezó a entonar una suave canción con su melodiosa voz*, aprovechando todas sus dotes de bardo para que las gentes se sintieran atraídas hacia el interior del comercio.
---------------------------------
*Mérito: Voz encantadora
(si se precisa de tirada para cantar y tocar la hago sin problemas)
Evento - May 1, 2007 02:48 PM (GMT)
Esa fue una tarde más que buena para las ventas del viejo comerciante. La extraña capacidad de la Garou para convencer a las gentes fue más que eficaz, aunque no llegara a cubrir las necesidades económicas de comercio.
El anciano no obstante solo podía estarle agradecido mientras cerraba la tienda al atardecer.
- Muchas gracias señora, no se como pagarle por sus actos de esta tarde... - Dice con lagrimas en los ojos. - Le diré a quien le debo dinero, pero el nunca deberá de saber que yo le di la información... pues temo por mi vida.
- Su nombre es Thierry y tiene una gran casa en la orilla sur del rio. Pero siempre tiene guardaespaldas.
Tras despedirse se va por los callejones a su casa, a curar las heridas y descansar para el duro día laboral del día siguiente.
Erika - May 1, 2007 08:01 PM (GMT)
Erika apuntó mentalmente aquel nombre, así como la descricpión de su residencia. Era posible que pronto le hiciera una visita, aunque primero pasaría por el Poison Dore a ver a sus dos nuevos "amigos".
Con una sonrisa en el rostro por saber que pronto se encontraría con aquellos matones de poca monta y les daría su merecido se dirigió hacia los bosques.