Title: Entre Nobles
Description: 18 - 5 - 1226
Evento - April 19, 2007 06:17 AM (GMT)
Un pequeño carruaje asciende la calle hasta alcanzar la entrada a una de las mansiones de la zona. Un joven sirviente salta de la parte posterior y coloca un banquito en el suelo antes de abrir la puerta del vehículo y quedarse en pose reverencial.
El hombre que desciende del carruaje no és muy alto y es de avanzada edad. Su porte es noble, pero su gesto es serio y preocupado.
Mientras el espera cerca de la puerta de la mansión escojida, el sirviente entra raudo para dar aviso a los habitantes de la llegada del Noble.
Katriana - April 19, 2007 06:42 AM (GMT)
Marco, el mayordomo, abre la puerta de la mansión y atiende al sirviente recién llegado. Da aviso a una criada para que le comunique a su señora la llegada de un noble invitado inesperado y ordena que prepararen la salita de las visitas. Tras esto espera la llegada del visitante y le conduce al interior.
Entretanto una joven criada sube apresurada hasta los aposentos de Katriana. La señora aún no se ha levantado y conociéndola probablemente quiera alimentarse antes de atender a su invitado así que espera junto a su lecho.
La ventrue no tarda demasiado en abrir los ojos y sorprendida por la presencia de la muchacha la interroga acerca de su presencia. Visto que no sabe demasiado decide bajar ella misma pero antes cubre su desnudez con una fina túnica de lino y pide a la muchacha que le arregle los cabellos en un sencillo recogido.
Antes de salir de la habitación Katriana aprovecha para dar un pequeño sorbo de la muchacha. Le gusta estar bien alimentada desde primera hora de la noche.
Evento - April 19, 2007 07:38 AM (GMT)
En un salón de esquisita decoración, el viejo Noble espera pacientemente. Apoya su dolorida pierna en un bastón de madera con pomo de Bronce y su mirada parece buscar la lógica de la colocación de las baldosas coloreadas del suelo.
Cuando entra Lady Katriana hace un gesto de firmes y una ligera reverencia con gesto gentil.
- Buenas noches Condesa Katriana de Girona.
El hombre, más bajito que la Ventrue intenta parecer tranquilo. Pero algo le dice a Katriana que es solo eso, un intento.
- Soy el Barón Francoise du Decott.
- Necesitaría vuestra ayuda en un asunto... digamos... peliagudo. He acudido a usted por la fama de buen hacer social que posee.
Katriana - April 19, 2007 09:51 AM (GMT)
Katriana observó cuidadosamente a su inesperado visitante. Casi no sabía nada de este anciano excepto que tenía un hijo con el que había hablado en alguna que otra ocasión. Pero por lo que ella recordaba en escasas ocasiones se había cruzado con el barón en los salones de la corte así que su presencia en su mansión le resulta de lo más extraña.
A pesar de eso le recibió con la mejor de sus sonrisas. Nunca se sabía que se podía conseguir en una noche como esta y la curiosidad siempre le había podido..
- Sed bienvenido a mi hogar. Que los pesares que os acompañen queden atenuados y el placer de este encuentro os alivie. Decidme, barón du Decott, ¿qué es lo que esta dama puede hacer por vos?
Evento - April 19, 2007 10:03 AM (GMT)
El noble sonrió complacido ante las palabras de la Condesa. Pero ese gesto solo denotó más aún que algo pesaba sobre sus gachos hombros.
- Os agradezco vuestras dulces palabras Lady Katriana. Lo que he venido a pediros...
Se detubo un momento y dió un par de pasos hacia la pared más proxima dubitativo.
- Ya me ha resulta dificil llegar hasta aquí y ahora se me frenan las palabras... - Hablaba en voz alta, pero quedaba claro que lo hacía consigo mismo. - No puedo poner mi osrgullo a la vida de Phillipe...
Así que giró encarando a la hermasa Dama y hablo algo más decidido.
- Mi hijo desapareció hace tan solo tres días Mi Señora... hoy mismo recivi una carta sin firma que me dice que debo reunir una enorme cantidad de dinero si deseo verlo entero y con vida. - En la mano mostro un papel color sepia.
Los ojos del Noble se enrojecieron y una lágrima surco su mejilla. Su estado animico surgió a flor de piel y su cara se torno dolor y suplica. Se incó de rodillas ante la condesa, notando esta el dolor que su pierna enferma le producía, y hablo entre soyozos.
- Estoy empobrecido Señora, necesito de vuestra ayuda o matarán a mi hijo y todo el mundo sabra que ya no puedo ni mantener mi casa, ni a mis sirvientes. - Las lagrimas ya surgian descontroladas.
Katriana - April 20, 2007 08:54 AM (GMT)
La reacción del anciano había sorprendido a la ventrue. Había sospechado que le pediría algo relacionado con su hijo pero nada similar a esto. El anciano parecía realmente transido de dolor pero Katriana no tenía demasiado claro si lo que más le dolía era la desaparición de su hijo o la posible deshonra si se hiciera pública su situación económica.
A pesar de eso Katriana se acercó al anciano y le ayudó a levantarse. Con cuidado, le condujo hasta el sofá y le hizo sentarse sobre las mullidas pieles que lo cubrían. Tras darle unas suaves palabras de ánimo se acercó a una de las alacenas del salón y sacó una botella de brandy y un par de copas. Sirvió generosas raciones y ofreció una de ellas al barón:
- Por favor, serenaos, os lo ruego. Tomad unos sorbos y veréis como vuestro espíritu se relaja. Vuestro dolor acongoja mi corazón.
Katriana dio unos momentos al anciano para que recuperara su compostura antes de preguntarle
- Os ruego que me expliquéis en detalle que es lo que ha sucedido y os prometo mi ayuda para todo aquello que esté en mi mano.
Evento - April 20, 2007 09:07 AM (GMT)
El anciano agradeció todos los gestos de la Ventrue. Y se fué tranquilizando poco a poco según se sentaba, bebiendo solo un ligero sorbo del caro brandy que le ofrecían.
Luego retomó el aplomo a medias y logró volver a hablar.
- Ayer me llego este mensaje. Un joven se lo entrego en mano a uno de mis cocheros.
Y con un gesto, du Decott entregó la carta que antes esgrimía y que estaba manchada con sus lagrimas. En ella rezaba:
"Su ijo filip esta en nuestras posesión. Keremos que reuna 1000 monedas de oro y nos las entregue. Ho la prosima carta, hirá acompañada de una horeja de su uniko hijo. Nos pondremos en contacto en una dias para el modo de paguo
M.".
Katriana - April 20, 2007 09:44 AM (GMT)
Katriana tomó la carta entre sus manos y la leyó. No había mucho que se pudiera deducir de ella sin usar algunos dones de la sangre que estaban más allá de su capacidad pero sí que había algunos detalles que se podían percibir.
Los secuestradores no eran unos vulgares rateros de tres al cuarto. Sabían escribir, aunque bastante mal, y eso ya era mucho más de lo que la mayor parte de la plebe era capaz de hacer. Además, la suma de dinero que exigían era muy elevada y estaban corriendo muchos riesgos... Todo esto no tenía demasiada buena pinta pero un misterio sin resolver siempre resultaba interesante.
Katriana se dio cuenta de que se había quedado perdida durante unos instantes en sus propios pensamientos y que el anciano la observaba esperando que dijera algo. Por unos instantes la indignación por el ataque recibido por el pobre hijo del barón que se hizo patente en su rostro y en su voz:
- Resulta algo inaudito que un grupo de malhechores ataque a alguien de noble cuna como vuestro hijo! Contad con mi ayuda para encontrarlo y atrapar a esos delincuentes. Este tipo de situaciones no deben permitirse.
La indignación se fue de su rostro tan pronto como había llegado. Los años en la corte le habían enseñado bien a dominar sus emociones pero, sobretodo, a aparentar sentimientos que realmente habían quedado olvidados tras su abrazo.
- Pero ahora no hay tiempo que perder, tenemo que ponernos manos a la obra. Debemos intentar averiguar donde retienen a vuestro hijo y si es posible rescatarlo antes de que sufra ningún daño. Y en caso de que eso no fuera posible estoy dispuesta a ayudaros a pagar ese rescate. No pienso permitir que un joven tan agradable y prometedor como vuestro hijo sufra daño alguno.
Katriana releyó la carta un par de veces más en busca de cualquier pista que pudiera encontrar en ella.
- La carta está firmada por un tal M. ¿Conocéis a alguien que responda a esa inicial? o tal vez se trate de algún antiguo enemigo vuestro o de vuestro hijo. Algún cobarde que os quiera herir de esta forma tan indigna...
Distraidamente la ventrue tomó un sorbo del brandy que se había servido. Acostumbrada al suave sabor de la vitae el amargor del licor la sorprendió. Por un momento se había concentrado tanto en el misterio que se había presentado en su casa esa noche que había olvidado que en su copa también había servido licor. Por suerte durante todos sus años como cainita había mantenido una cierta tolerancia a los alimentos y bebidas propios de los mortales y pudo tragar el alcohol disimulando el desagrado que le producía. Para disimular continuó haciendo preguntas al barón du Decott.
- También deberíamos hablar con vuestro cochero. El que recibió el mensaje. Tal vez recuerde alguna cosa del joven que se lo entregó. ¿Por casualidad no será el hombre que os ha acompañado esta noche?
Evento - April 23, 2007 08:09 AM (GMT)
Las palabras de la Condesa tranquilizan al viejo noble, que agradece con una sonrisa todos sus gestos de ayuda.
- El cochero es el mismo, pues no puedo permitirme tener varios. No me suena de nada esa M.... ya lo había estado pensando.
- Mis enemigos... ya me consideran como tal, ya que muchos se dieron cuanta hace tiempo de que ya no soy una molestia. Y pienso que si fuese uno de ellos, la petición de esa suma de dinero sería una sentencia de muerte para mi hijo. Y no veo esa actitud dentro de ningún noble que conozca.
Esperanza era la palabra que daba nombre al sentimiento que florecía en los ojos del pobre padre.
Katriana - April 23, 2007 08:58 AM (GMT)
Katriana volvió a examinar la carta. Tenía la sensación de que había alguna pista evidente que se le escapaba y no podía dejar de pensar que estaba en la carta. Pero dado que nada podía hacer al respecto en ese mismo momento dejó de lado esos pensamientos y se centró en lo que se podía hacer en ese mismo momento. Ya volvería a pensar en ello después:
-Bien, creo que lo mejor que podríamos hacer ahora es hablar con vuestro cochero. Tal vez recuerde algún detalle sobre el hombre que le entregó la carta. Si os parece bien haré que alguno de mis criados le haga pasar y así podremos preguntarle.
Evento - April 25, 2007 09:54 AM (GMT)
No tarda en aparecer el cochero de du Decott, un joven poco agraciado físicamente pero de gesto profesional. Tras preguntarle por la entrega de la carta comenta:
- Un hombre alto y mal afeitado me hizo entrega dela carta tras el medio día, mientras me dedicaba a cepillar los caballos en la entrada de la casa de mi Señor. Recuerdo perfectamente su cara pues tenía una cicacriz que comenzaba por la comisura de los labios y atravesaba la mejilla derecha.
Pensando unos segundos prosigue.
- Hablaba un perfecto Frances de pueblo. Me refiero al tipo de lenguaje que hablan las gentes de Le Vile o San Jaques, no las clases nobles de este mismo barrio.
El Sirviente queda a la espera de alguna pregunta en particular.
Katriana - April 25, 2007 10:22 AM (GMT)
Katriana sonrió con amabilidad al cochero. Parecía recordar bastante bien lo sucedido pero nunca se podía estar seguro de si sus recuerdos habían sido alterados o de si deliberadamente ocultaba alguna información así que Katriana decidió utilizar alguno de los dones de su sangre para asegurarse de la veracidad de las palabras del muchacho. Sutilmente exploró* la mente del cochero en busca de los recuerdos del encuentro mientras le hacía algunas preguntas para cubrir sus actos:
- Recordáis alguna otra cosa más del aspecto de este individuo. Sus ropas, color de cabellos, de ojos... También necesitaría saber qué os dijo exactamente al entregaros la carta. Tal vez ahí encontremos alguna pista.
*Tirada: Memoria del juerguista ---> 2 éxitos [tir]http://pariseo.byethost18.com/salida.php?id=129[/tir]
Evento - April 25, 2007 10:52 AM (GMT)
Ante la inquisitiva mirada de la Condesa el cochero se puso algo tenso. Pero nunca emitiría queja alguna sobre el trato de una dama como aquella. Meditó las palabras de la Noble y habló.
- Era un hombre corpulento pero de altura media, como yo mismo. Su cabello era oscuro, pero no recuerdo el color de sus ojos. Sus ropas no me parecieron raidas ni rotas, pero no podría decirle como iba vestido.
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No se detecta nada extraño en la mente del Cochero.
Katriana - April 26, 2007 08:55 AM (GMT)
Parecía que el muchacho era sincero así que no tenían muchas más pistas e donde ir tirando. Podrían intentar encontrar al mensajero ya que aunque París era una ciudad muy grande un tipo con una cicatriz de esas características no debería ser tan difícil de encontrar... y sino, podía intentar obligarle a venir hasta ella usando los dones de la sangre.
Con un gesto de sus manos despidió al cochero.
- Gracias por vuestra ayuda. Si recordáis algún otro detalle decídselo a vuestro señor.
Y se giró de nuevo hacia el barón.
- Puedo intentar encontrar a ese hombre y capturarle. Si tuviese éxito creo que podré conseguir que confiese quienes son sus cómplices y dónde retienen a vuestro hijo... Pero París es una ciudad muy grande y puede que tarde algún tiempo. Si recibiérais algún otro mensaje me sería de utilidad el poder examinarlo así como interrogar a quien lo recibiera
Evento - April 27, 2007 08:20 AM (GMT)
El viejo Du Decott, más contento con las nuevas esperanzas entregadas por la Condesa, deja la taza y se levanta.
- Pues no querría ser más inconveniente ni molesta. Ya esta haciendo por mi más de lo que podía esperar. En cuanto tenga alguna noticia nueva se lo haré saber.
El Noble no hace gesto de partir, pero se nota que es su deseo. No pretende dejar a la Condesa con la palabra en la boca, sinceramente no desea molestar más.
Katriana - April 27, 2007 08:48 AM (GMT)
Katriana dejó también su copa sobre la mesa. Haciendo un gesto amable se dirigió al barón:
- No sois ninguna molestia, cherie. En ese caso quedamos así. En cuanto alguno de los dos tenga noticias se las hará saber al otro. No os preocupéis. Le encontraremos.
Con sus palabras la ventrue dio la reunión por terminada y se levantó del sofá esperando un gesto análogo del anciano que diera por concluida la visita. Su mente ya estaba pensando en qué podía hacer para encontrar al muchacho.
Evento - April 27, 2007 09:21 AM (GMT)
No tarda el Barón en montarse en su carruaje, sumamente agradecido y sumamente cortes para con la Condesa Katrianna de Girona.
El carruaje se aleja de la mansión calle abajo y desaparece en la noche.
Katriana - April 27, 2007 10:32 AM (GMT)
Tras la marcha del barón Katriana hizo llamar a Alejandro a su presencia y le informó de todo lo que du Decott le había dicho. No había muchos hilos de donde tirar aparte de intentar buscar al mensajero que entregó la carta y probablemente obtuviera mejores resultado en una búsqueda directa su discípulo que ella así que le encargó que se dirigiera a la Vile y a San Jaques e indagara en la zona.
Si eso no tenía resultados siempre quedaría la opción de invocar al mensajero... pero habitualmente Katriana prefería reservar el uso de los dones de la sangre para aquellas ocasiones en las que era realmente necesario.
Tras recibir instrucciones Alejandro subió a cambiarse de ropa. El justillo de cuero pegaba bastante más para moverse en esos ambientes que el jubón de terciopelo que había elegido para esa noche. Cogió su espada y escondió la daga en la bota y tras coger su capa salió a buen paso en dirección al centro de la ciudad.
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