View Full Version: El Consejo de las Sombras (17-5-1226)

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Title: El Consejo de las Sombras (17-5-1226)
Description: Abadía de St. Germain-De-Près


Geoffrey - April 6, 2007 01:40 AM (GMT)
Montalbán llegó a las murallas cerradas de la abadía. Entendía las medidas de precaución que los Lasombra tomabana en estas épocas oscuras, de modo que tiró de las riendas ante la entrada y esperó a que lo atendiesen. Su caballo aprovechó el tiempo para recuperar el resuello después del fuerte ritmo que el Brujah le había impuesto, y que incluso un caballo dotado con el poder de la noche no era inmune a correr toda la noche a esa velocidad. Pero era importante, y debía tratarlo cuanto antes para volver al lado de Geoffrey lo antes posible y que el Ventrue no sospechase nada.

Maximo Constanza - April 25, 2007 11:38 PM (GMT)
Desde las almenas de la muralla los centinelas observaron al recién llegado y procedieron a actuar según el protocolo.


- ¿Quién va? -El mensaje resonó en la noche inquisitivo, pero sin rastro de amenaza.

Geoffrey - April 26, 2007 03:16 PM (GMT)
-¡Montalbán de Lille!-

Sabía que su nombre llegaría a los oídos adecuados, de modo esperó, golpeando suavemente el cuello del animal. No sabía cómo de conocida era la presencia de Maximo entre los mortales del monasterio, de modo que mejor no arriesgarse.

Maximo Constanza - April 27, 2007 02:45 AM (GMT)
Un ruido resonó en el interior de la Abadía, y acto seguido la puerta se abrió mostrando a un Abad Dinard rodeado por dos guardias.
Acercándose levemente al cainita el Abad habló con un tono de voz servicial.

- Sed Bienvenido a St. Germain-de-Près Lord de Lille. Disculpad el protocolo de seguridad, pero ya sabeis que corren tiempos difíciles. Entrad y hablemos en el interior.

El pequeño séquito se adentró esperando que el caballero entrara detrás suyo y cuando todos estuvieron dentro se cerraron las puertas y un acólito acudió presto para hacerse cargo de la montura de Montalban.

- ¿Y bien, qué os trae a estos dominios?

Sin duda era la segunda parte del protocolo que debía pasarse para acceder realmente al interior de la abadía.

Geoffrey - April 28, 2007 07:14 PM (GMT)
Montalbán miró al otro hombre con desconfianza. No había venido nunca de visita, así que no sabía realmente qué responder. Así que finalmente se inclinó por lo directo y sincero.

-Busco a Lord Constanza.-

Ya estaba hecho. Esperaba no tener que salir de allí a palos...

Maximo Constanza - April 29, 2007 02:47 PM (GMT)
El Abad tenía conocimiento de los cainitas importantes, no por haberlos vistos a todos, pero Máximo se había encargado de dar una descripción detallada, así como los nombres de aquellos a quien se debía algún respeto, fuera por el motivo que fuera. Por un capricho del destino Montalbán de Lille formaba parte de esa lista, así que Dinard lo acabó reconociendo tras buscar entre su milagrosa memoria, reforzada por la mención al señor Constanza.

- Si es tan amable de seguirme veré si el señor Abad dispone de tiempo para atenderos, más no puedo aseguraros nada, pues últimamente se encuentra muy ocupado.

Acto seguido hizo un gesto a los dos guardias que los escoltaban para que siguieran con su trabajo, y esperando a que Montalbán lo siguiera emprendió el camino hacia una de las salas de visitas del magistri. Aquel cainita había estado de suerte, pues desde las últimas noches el Lasombra hacía más acto de presencia que de costumbre en la Abadía, quizá encontraría un poco de tiempo para atenderlo.

Pasando por un seguido de pasillos y estancias finalmente llegaron a destino. Una sala adornada con gusto pero sin presunción, con una mesa de buena madera y varios sillones a su alrededor, iluminada por una lampara de techo de la que pendían varios candelabros.

- Sed tan amable de esperar unos momentos, Lord de Lille, y os traeré una respuesta de mi señor. ¿Hay algo de lo que deba hacerle partícipe, o deseais que os anuncie solo con vuestro nombre?

El anciano se esperó a recibir una respuesta y salió de la habitación cerrando la puerta tras de si.

Geoffrey - April 30, 2007 12:57 AM (GMT)
Montalban le siguio con tranquilidad hasta la sala, y aguardó en ella. Todo a su alrededor era observado, en parte por la belleza del lugar, pero lo cierto es que Montalban tambien vigilaba potenciales ataques y peligros. En la casa de las sombras, las sombras eran el peor de los enemigos.

-Perfecto, lo aguardaré aquí, pues. Tan sólo indicadle mi nombre, y que los asuntos que me traen aquí son de importancia.-

No sabía cuantos oidos tenían las paredes, de modo que mejor no arriesgarse.

Maximo Constanza - April 30, 2007 10:11 AM (GMT)
La puerta de la estancia se abrió y la silueta del Lasombra, arropada por las sombras del lugar, se adentró en ella. La oscuridad del ambiente, mitigada tan solo por las luces de la lampara del techo otorgaba al primogénito ciertos aires de grandeza, así como una imponencia sobrenatural*. Más aunque pudiera parecer que Máximo fuera un ser sombrío y oscuro en aquellos momentos, su rostro no reflejaba sentimiento alguno, era como si vistiese una fría máscara de neutralidad perfeccionada con el paso de los siglos.

- Buenas y oscuras noches Montalbán de Lille. -Mientras las palabras sonaban fuertes y claras, en el silencio de la habitación, la mirada del antiguo estudiaba atentamente a su invitado.- ¿Qué os trae a mis dominios? ¿Alguna nueva del Principado?¿Ha decidido finalmente nuestro Príncipe tomar partido en la guerra que está teniendo lugar y os manda en busca de consejo?

Todo lo dicho por el Lasombra sonaba con el tono de alguien preocupado por la situación y con sumo interés por las respuestas que esperaba escuchar. Más quién sabe lo que piensa realmente alguien que no muestra sentimiento alguno en su rostro.

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*Obtenebración 1, Juego de Sombras.

Geoffrey - May 2, 2007 03:17 PM (GMT)
Montalbán miró al Lasombra y casi se sintió intimidado por él. Esta noche, a solas en su Dominio, era más consciente que nunca del poder del otro Cainita, y se sentía más indefenso ante él. Su espada, pesada a su costado, a penas parecía más que un alfiler en esta situación.

Como pudo, reunió el suficiente valor como para responder, tras realizar una profunda reverencia.

-Buenas noches, Lord Constanza. No son nuevas del Príncipe las que me traen aquí esta noche, sino que vengo por mi propio pie. Sin embargo, no por ello mis palabras poseen una menor importancia, sino al contrario.-

Tenía que dejar de dar vueltas, pero con lo descubierto anoche no estaba seguro de nada. No sabía si debía acusarle y pedirle explicaciones, confiar en él, o qué. Si aún hubiese venido Erik... pero él sólo era un guerrero, habituado a tener un enemigo delante y si las cosas se ponen malas, la espada lo soluciona... Pero eso no valía aquí.

-Lord Constanza, precisamos de vuestra ayuda. Y al mismo tiempo recelamos de ella..-

Vale, ya lo había dicho. Ahora el otro le rompería el cuello y su no-vida terminaría... o algo peor. Por dentro, se echó una considerable bronca a si mismo por su falta de tacto.

Maximo Constanza - May 7, 2007 11:20 PM (GMT)
Cuando Montalbán pronunció sus últimas palabras, pudo ver como las sombras danzaban a su alrededor, como si lo estuvieran acechando. La sombra proyectada por el primogénito se hizo más grande, pero no por esto su gesto de pura neutralidad se vió afectado. El silencio parecía la sintonía perfecta para la danza que las tinieblas estaban llevando a cabo alrededor de los dos cainitas. Pero lo que para uno de ellos resultaba tan solo un juego y una demostración de poder, para el otro podía estar convirtiendose en un infierno. La mirada de Máximo penetraba la figura de su invitado, evaluando cada gesto, cada movimiento y expresión que este llevara a cabo. En estos momentos era cuando se revelaban muchas cosas, momentos que todo buen Lasombra sabía aprovechar en su favor.

Después de un prolongado tiempo sin articular palabra, el antiguo tornó su gesto más amable, mientras lentamente las sombras se posaban en sus respectivos lugares, apaciguadas por la voluntad de su señor.

- Lord de Lille, no soy yo quien ha acudido a vos. Si habeis venido será porque creeis que la ayuda que puedo ofreceros es mayor que el recelo que teneis hacia mi. - La frase salió de los labios del Lasombra con una tranquilidad inquebrantable, inhumana.- No soy quién para juzgaros por vuestros temores, pero si no me los confiais no podré ayudaros a superarlos, ni siquiera a combatirlos. La decisión es vuestra, aunque debo confesaros que me intrigan sobremanera los motivos de vuestra desconfianza.

La faz de Máximo se tornó pura inocencia y curiosidad, mientras cambiaba la mirada analítica del principio de la conversación por una amistosa y tranquilizadora.

Geoffrey - May 15, 2007 02:59 AM (GMT)
FdI: He de detener este topic, pues estoy a la espera de uno con Alvaro anterior y que condiciona este. Sorry.




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