View Full Version: Fieles convicciones

Edad Oscura Paris > Notre-Damme > Fieles convicciones



Title: Fieles convicciones
Description: 7/5/1226 abierto


Nayara - April 3, 2007 11:16 PM (GMT)
La noche se mostraba despejada en la ciudad de Paris, las gentes paseaban por las calles centrales disfrutando del cálido tiempo que acompañaba sus pasos, lejos del recuerdo de una realidad incierta, disfrutando tan sólo del momento como único... tal vez fuera aquello lo que la radiante luna hiciera volver a esas calles a la dama ventrue.

Lady Nayara montaba su hermoso corcel en soledad, aquella noche no deseaba el encierro, tan solo la libertad de pasear cual humana, de unirse a las gentes cual mortal.

LLegando a las cercanías de aquel emblemático monumento interminado, amarró su animal y con la tranquilidad de saberse segura, se internó por las aledañas calles, observando de cerca a sus gentes, contemplando la vida, dejándose llevar por el ritmo de los pasos ajenos, en busca de aquello que le faltaba.

Heidelberg - April 3, 2007 11:28 PM (GMT)
Frente al inmenso jardín de Notre Damme, envuelto en su túnica roja, y apoyado en su bastón, Albert contemplaba la majestuosidad de la catedral, mirando en su pasado, observando dentro de su corazón, anhelando escuchar de nuevo el Organistrum al compás de sus dedos, marcando la profunda armonía, buscando la sutileza del adagio...

Pero el aura de fé de la Catedral le hacía mantenerse lejos y soñar, sólo soñar con llegar a mejorar su alma, de convertirse de nuevo en un mortal para poder soñar despierto y notar de nuevo con sus graciles manos el suave tacto del instrumento...

Embelesado por la belleza del monumento, ni sus aguzados sentidos pudieron darse cuenta de quien pudiera acercarse...

"Precioso, realmente precioso, ¿Cómo las manos mortales consiguieron construir algo tan bello?"

Nayara - April 3, 2007 11:41 PM (GMT)
El bullicio de las gentes guió a la dama ventrue hasta una altura perfecta para contemplar la majestuosidad de la obra inacabada, mas no encontró en su camino tan sólo aquello...

De pié frente al monumento, eclipsado por aquella estructura, un cainita desconocido permanecía inmovil, tal vez por su condición de sangre...

Nayara lo contempló de lejos y con sutileza fue acercándose hasta quedar a su altura. El aspecto de aquel personaje era sin duda singular; la estructura de su piel replegada le daba una apariencia de edad avanzada y su mirada perdida...lograba intrigar a la ventrue, que sin querer importunarlo dirigió sus palabras con presteza.

-Buenas y oscuras noches caballero, observo que sabéis de arquitectura, pues admiráis lo imperfecto como perfecto. Cualidad solo de algunos...-

Al girarse aquel caballero y contemplar en él su mirada, la voz de la dama se apagó derepente. Quedando tan sólo el silencio.

Heidelberg - April 3, 2007 11:47 PM (GMT)
El eco de unas palabras cercanas hizo que Albert saliera de su trance, volviéndose contempló a la dama que tenía enfrente suya durante un instante y apar´to tímidamente la mirada, notó el aliento del caballo y se echó hacia atrás midiendo las distancias con cierto temor, y voz temblorosa...

Pe..perdonad señora que me encuentre en vuestro camino.... dijo al tiempo que se apartaba para que la señora pudiera pasar sin que él la molestase

No..no escuche lo que me decíais, señora... lo siento... Albert agachó la cabeza sumisamente y susurró en unas palabras casi ininteligibles ¿Po.. podría repertirlo señora?

Nayara - April 4, 2007 07:02 PM (GMT)
La respuesta del caballero logro arrancar una timida sonrisa en la dama, que intento disimular alzando de nuevo la voz en un susurro a modo de calmar al extraño personaje que ante ella se mostraba sobresaltado.

- No pretendia incomodaros caballero, tan solo me acerque a comprobar quien erais, sin mas objetivo que este. La noche luce perfecta y nunca olvido el rostro de los nuestros, aunque he de admitir que no recuerdo haberos visto ultimamente por las tierras de Paris...-

Cual niño asustadizo aquel que le acompañaba bajaba su mirada, tal vez por respeto, o por miedo... Extrañada por aquellas formas, Nayara mantuvo la distancia esperando calmar a aquel personaje en apariencia debil y quebradiza.

Heidelberg - April 4, 2007 07:57 PM (GMT)
Albert se sentía realmente incómodo y ruborizado y no sabía por qué, en su fuero interno una fuerza que no sabría describir le llevaba a calmarse y a dominar sus ánimos sugiríendole que no había peligro... A veces en sueños creía que una voz le hablaba, una voz conocida pero que no lograba identificar...

Lo.. lo siento señora si os he incomodado...- dijo Albert mientras recuperaba aprcielamente la postura aunque su rostro era anciano había conseguido incorporarse aunque denotaba cierto cansancio y parecía apoyarse con todas sus fuerzas sobre su llamativo bastón. Mi nombre es Heidelberg, de Toreador, y llegué anoche a la ciudad después de casi dos décadas de viaje... soy músico, y añoro mis años cuando tocaba el Organistrum en las Iglesias... y al ver esta maravilla... Dijo mientras giraba su cuerpo y abriendo su mano para señalar Notre Damme...No sé, supongo que me quedé traspuesto... os pido mis mas sinceras disculpas...

Nayara - April 4, 2007 08:50 PM (GMT)
Sin duda habia conocido a muchos toreadores extravagantes, en su mente la imagen de Bronce se dibujaba caprichosa mientras contemplaba al nuevo sujeto que ante ella se presentaba como uno mas.

Algo extraño tenia aquel sujeto, mas no era su estilo el desconfiar de las palabras, grosso error que en varias ocasiones le habia traido varios problemas...mas ella era asi, fiel a sus principios, base de su existencia.

- Puedo imaginar el dolor del que me hablais; si se me privara de la musica se me estarian cortando las alas de la libertad que solo ella me permite. Esa libertad cuartada por nuestra naturaleza que solo nos deja algunos momentos de supervivencia...-

Contemplo el firmamento en busca de un recuerdo, en busca de un apoyo... pese a que su paseo buscaba encontrar desvincularse, no lo conseguia. Tal vez era ese su sino; seguir consciente de los acontecimientos, sin poder mirar atras...



Heidelberg - April 5, 2007 06:09 PM (GMT)
Era bella, y derrepente el Toreador se reprendió cuando se sorprendió después de que la belleza de Nayare le hubiera eclipsado de tal modo que sus palabras resonaron en su mente, y cuando trató de responderle solamente pudo quedarse mirándola a los ojos titubeando sin saber que decir, hasta que partó bruscamente la mirada ante el desconcierto de su maldición de la sangre. Si pudiera ruborizarse la sangre se hubiera acumulado en sus mejillas para mostrar su verguenza, en lugar de eso el Toreador incó una rodilla trabajosamente y apoyandose en el bastón, sin mirarla, el pelo largo y blanco cayendo sobre su rostro y ocultando su disgusto pronunció de nuevo su disculpa

Perdonadme de nuevo, milady... soy... soy un estúpido, y si ahora pudiera moriría de verguenza, lo siento...yo... ¿Cómo explicar algo tan sencillo como la maldición?, era obvio lo que le había pasado, pero eso significaba que la encontraba atractiva y no le gustaba que la gente supiera lo que él pensaba de ellos... ¿Cómo podría un músico componer su obra para su amada si ni siquiera era capaz de controlar sus impulsos? Sin saber qu edecir añadió...Yo... yo lo siento.

Y se hizo el silencio. Un silencio físico, pero también un silencio psicológico como si todo pensamiento hubiera caido en el olvido, todo rastro de razocinio eliminado, una oscuridad inmensa y perdida en el tiempo, el vacío, la nada, silencio eterno... y después de mil años de espera...

"..."

Durante un instante Albert se preguntó qué había pasado, si había escuchado algo en su mente, un zumbido o un susurro, ¿Qué había pasado? Prestó toda su atención a la que esperaba fuera una reprimenda dura, se la merecía por ser así de descortés cuando cayó en la cuenta de que no había pasado más de un segundo desde su osadía.

Nayara - April 12, 2007 06:40 PM (GMT)
- Sentis...y eso es loable, no debeis disculparos conmigo caballero. Es admirable que alguien se disculpe sin causa ni efecto, tan solo por respeto.-

Comprobo la posición de su compañero de estirpe, agazapado sobre aquel extraño baston, eclipsado, semioculto...

- Fui yo quien interrumpio vuestro descanso, y disculpadme debo.-

Con una cuidada reverencia la ventrue presento su respeto y aguardo ser aceptada para seguir su camino. No deseaba incomodar a aquel con su presencia, tan solo deseaba seguir inmersa entre el bullicio, cercana a todo, ajena a nada...

Heidelberg - April 12, 2007 08:14 PM (GMT)
Albert miraba con ojos inocentes cargados de ternura el rostro de la bella mujer sin querer abrumarla de nuevo e intentó tomar una posición más firme apoyándose con las dos manos en el bastón e irguiéndose de nuevo. Ahora que estaba derecho, a pesar de su delgadez, pues era bastante patente que su espalda era muy estrecha, su altura era considerable, mucho mayor que la de cualquier humano mortal.

No tenéis que disculparos, mylady... ojalá en mi soledad encontrara el refugio de unas palabras tan tiernas como las vuestras y una efigie tan sincera, quizás así las ncohes se me hicieran menos largas, y más llevaderas para toda esta carga...

Albert contempló el caballo y acarició suavemente la crin del caballo mientras trataba de acercarse a la dama un poco, aunque manteniend las distancias, haciendo acopio devalor en una proposición que rondaba su mente.

Es un animal muy bello... y la noche es bonita... y cuando la noche tanta belleza alcanza, tanto que una mujer eclipsa mis pensamientos y me hace apartar la mirada de algo como Notre Damme, Yo... y yo... sin embargo olvido su construcción, para fijarme en una arquitectura mucho más perfecta... una de la que no quiero olvidarme, una que puede ofrecerme consuelo en una noche abandonada en una ciudad que hace años que no paso, en una cruel ciudad, tan cruel como bella y que ya no conozco... ¿Os ireis ahora señora, o querríais compartir conmigo un paseo?

Nayara - April 13, 2007 01:47 AM (GMT)
Las palabras del extraño caballero la tomaron desprevenida y un leve rubor amanecio en sus mejillas de nacar. Bajo su mirada tras la escucha, consciente del contenido; logro recomponerse con prontitud, pues "una dama ha de saber guardar la compostura", retahila que su amada madre siempre le dedicaba.

Asi volvio a encontrarse con aquellos ojos grises, un asentimiento acompañaba a su mirada, recuperando asi la compañia en una noche tal vez sombría pese a que de luces se vestía la magica celosía.

- La noche nos aguarda entonces caballero, sere por hoy vuestra guia. ¿Qué deseais que os enseñe?, Paris nos aguarda, no es su mejor momento pero aun viven sus calles.-


Heidelberg - April 13, 2007 02:04 AM (GMT)
Albert sonrió y en su interior algo mucho más malvado se agitó tratando de recuperar la compostura, tratando de tomar el control, pues no podía dejar que su amigo Albert lo echara todo a perder, pero en aquel instante de su ser, el rincon más confabulador de su ser había sido enterrado por una sensación que Heidelberg había olvidado, un cariño, una amabilidad que perdidas habían hecho recordar en lo íntimo y en lo personal el cariño de una mujer... de su amada perdida... asesinada. Heidelberg se vió sometido por una fuerza mucho mayor que la sangre y se agazapó escondido esperando el momento de poder salir y controlar de nuevo aquella mente, aquel cuerpo, sin embargo en el cortex superficial de su mente, Albert sólo pensaba en Lady Nayara sin saber el peligro al que su mente se sometía continuamente...

Albert que parecía haber recuperado la confianza, asintió. Sabía que nunca podría ser bello a los ojos de aquella mujer, pero trataría de complacerla con algo que él si podría dedicarle.

No sabría deciros ahora mismo ningún lugar dónde ir que me complaciera... quizás... si quizás vos supierais una iglesia en la que pudieramos entrar, creo que me haríais inmensamente feliz...

Lo que Albert no dijo era su afán por la iglesias, que poco tenía que ver con lo religioso, más en este caso podía cumplir dos deseos en una sola noche, si pudiera además dedicar un presente a la dama que tan bien se estaba portando con su perdida alma.

Nayara - April 17, 2007 01:57 AM (GMT)
En la mente de Lady Nayara comenzaron a fluir las imagenes de las posibles iglesias factibles de visitar... no eran lugares de su peregrinaje pero ante ella aquel reclamo nacido del corazon del caballero lograba enternecerla.

- Si vuestra felicidad depende de mi respuesta, obrare lo solicitado. Existen en Paris varias iglesias, no obstante una se me antoja accesible a nuestros pasos Lord Heidelberg...-

Contemplo el rostro del cainita esperando encontrar una respuesta, una vision de sus sentimientos tal vez.
Tomo las riendas de su montura y comenzo a avanzar con lentitud esperando ser acompañada. La capilla que les aguardaba estaba alejada de aquel enorme monumento contemplativo; se recogia en un apartado lugar, sencillo, callado, dormido...

Tal vez la noche le deparara nuevas sorpresas a ambos...

Heidelberg - April 17, 2007 08:28 AM (GMT)
Albert miraba con ternura el rostro de Nayara, era extraño ver en apariencia a un hombre tan mayot y tan misterioso como inclinaba el cuello, observando con ojos sabios la efigie que se levantaba ante él. Con la profundidad de suarrugas marcando los años y un sonrisa sincera que al estirarse podría cortar sus labios. Heidelberg nunca había sido agradabla a la vista, con su pelo blanco como la nieve, sus extraños ojos y sunariz ciertamente aguileña, sin embargo su rostro mostraba una cara oculta de él, que pocas veces dejaba salir a luz.

"..."

Albert miró a un lado y a otro con suavidad, pues no deseaba asustar a su acompañante,

"De nuevo esta sensación extraña, ¿será su presencia que me turba?"

Quizás su Auspex trataba de avisarle de algún peligro, o era un presentimiento aunque ciertamente nunca averiguaría que aquellas fugaces sensaciones venían de él mismo.

No quisiera señora que pensarais que sobre vos he puesto todas mis esperanzas aferrándome cual tabla de salvación, y no porque no lo deseara... Aun menos dejaros el cargo de que pesara mi felicidad en tan nimio capricho... Es sólo que me gustan las Iglesias y había pensado que un pequeño paseo por los jardines con una Luna tan bonita y una noche tan mágica, sólo podría acabar con un toque de arte...

Nayara - April 17, 2007 09:03 PM (GMT)
-Qué es el arte sino la suma de acontecimientos imperceptibles que hacen de la obra perceptible ante nuestros sentidos. Todo lo apreciable puede ser bello, incluso lo intuitivo, tan solo hay que saber verlo con los ojos de un artista.-

Enmarco con un suave movimiento la celosía que cubria el firmamento, una de las mayores obras de arte sobre la tierra. Aspiro con profundidad como si aun pudieran respirar sus pulmones, olvidando por un instante su condición de cainita y finalmente continuo su camino con una sonrisa.

- Es un buen broche el que proponeis para esta noche...estare encantada de aceptar vuestro paseo con encanto.Si lo deseais podemos llegar hasta la capilla del cementerio donde es posible podamos acceder para que podais cumplir vuestro anhelado deseo.-

Heidelberg - April 17, 2007 10:59 PM (GMT)
Albert miraba con fascinación los movimientos de la dama sintiéndose más humano, más cercano a su pasado, a su terrible desdicha... se le parecía tanto...

Sin embargo parecía que no había visto aun la intención que jabía en ir a la iglesia y por ello trató de explicarse.

Vereis mylady... no deseo una capilla para rezar, si no una Iglesia donde mis viejas manos puean dedicaros con lo poquito que sé hacer en esta vida todo mi agradecimiento al haberos conocido... Os hablo de un Organistrum claro...

Nayara - April 21, 2007 02:12 AM (GMT)
Con una dulce mirada contemplo los ojos del artista, y dedicandole una sonrisa respondio a sus espectativas.

- Os comprendo bien mi señor, y creo conocer el sitio perfecto.-

Ambos tomaron el camino hacia el cementerio; sus pasos armoniosos parecian seguir una muda melodia marcada por el sonido de los andares del cuadripedo. Pronto el lugar seria desvelado y con el, el objeto de su presente.

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