Title: Tallando Deseo y Veneno (10-6-1225)
Description: Parte I
Boadicea do Teixido - June 20, 2005 10:22 PM (GMT)
Boadicea volvió a la morada de aquel escultor. Era la hora de que su agitada mente volviera a la envenenada paz que ella le otorgaba.
Sus damas habían tenido una lavoriosa tarea, habian trenzado cuidadosamente sus cabezos y los habian decorado con una gran cantidad de amuletos diminutos. Boadicea se habia colocado una exótica diadema de oro que parecia dar alas a su hermosa cara. Vestida con una fina seda decorada con bordados dorados tapaba timidamente su cuerpo y los numerosos amuletos que plegaban la tela, resultaban componer un vistoso atuendo. Sacó hoy su mejor joyería, decorada con los a
saberes ocultos de su ancestros.
Oculta en una austera túnica se dirigió a su casa. El corazón de Nicolas se disparó cuando sus sentidos distinguieron un atisvo de la delicada esencia que se acercaba con armonicos pasos hacia su puerta.
Boadicea queria satisfacer sus caprichos hedonistas, queria la mas hermosa obra de arte, y el placer de ser ella misma. No queria una obra mas... queria que la lujuria fuera el sentimiento que evocase la opera prima del mejor maestro.
Una pequeña reserva de sangre gastó para templar su frio cuerpo. Nicolas tendría el honor de ver y sentir la realzada belleza de Boadicea.
Nicolas_Fresnoy - June 20, 2005 10:37 PM (GMT)
Durante las noches pasadas desde aquel extraño encuentro solo había acertado a pensar en ello como si de un sueño vívido se tratase. Evocaba las curvas de aquella aparición cada segundo en el que el silencio no le concedía tregua alguna, cuando ya había agotado su cuerpo con el trabajo que se amontona en su taller, y fue del todo imposible olvidarla, convirtiéndola en la obsesión que desplazaría el dolor que le había acompañado... La miel del olvido, como lo fuera aquella noche.
El febril trabajo de cada noche no le hace aparecer presentable ante la dama, su ropa, típica de un trabajador de la piedra, aparece cubierta por el polvo de los bloques de arenisca que incluso mancha sus cabellos. Pero no parece importarle ese hecho al escultor cuando abre la puerta y desvela la belleza de sus facciones de nuevo, una belleza que podría haberle petrificado:
- Madame...- Musita, saliendo del momentaneo trance como si se hubiese percatado de haber caído en él y aun luchase contra ese influjo.- No os esperaba esta noche y temo no estar a la altura de tal visita como esta con la que me honrais.
Señala con un educado ademán el interior de la casa, al que se accede a través de un pequeño patio interior, invitándola a pasar.
Boadicea do Teixido - June 21, 2005 11:31 AM (GMT)
Boadicea acaricia con su mano la cara de Nicolas y limpia vagamente el polvo que se demositaba en su cara con el pulgar.
-Mi pobre escultor... vuestra mente no dá descanso a estas prodigiosas manos...
Boadicea entró con paso firme y ágil al interior y dislumbró allí los trabajos de Nicolas.
- Vuestro descanso ha entrado, sentaos conmigo, querido. Que tal os ha tratato el infeliz y austero mundo que nos rodea en mi ausencia?
Nicolas_Fresnoy - June 21, 2005 11:45 AM (GMT)
Su descanso... Ciertamente es como un soplo de aire fresco, verla es un alivio y una tortura al mismo tiempo, no sabría decir a cual de los dos extremos acompaña su presencia.
La planta inferior de la casa parece estar destinada al taller del escultor, es un espacio amplio en el que las herramientas y los trabajos a medio terminar se mezclan con las tallas que esperan ser transportadas en breves a sus respectivos lugares. No es el mejor sitio ni la mejor situación para recibir visitas, pero el escultor no puede mostrar más que lo que hay.
- No puedo quejarme, mi dama. Aunque he de confesaros que temí no volver a veros por aquí...
Mientras habla, despeja la mesa de trabajo sobre la que descansaran bocetos y herramientas y prepara una silla para la dama, ofreciéndosela después:
- ¿Puedo ofreceros algo?
Boadicea do Teixido - June 21, 2005 02:35 PM (GMT)
-Vuestro tiempo es suficiente para mi.
Boadicea se sentó y con cara alegre observaba con curiosidad el desorden de la sala. A ella no le importaban esas minucias, estaba aqui para realizar su objetivo y Nicolas se beneficiaria de ello.
-Es la hora de que tu arte se plasme sin las ataduras de un mecenas y liberes el deseo mas profundo del que emerge tu arte. Ahora me tienes a tu disposición...
Calidas y abrumadoras palabras de la cainita resonaban en los oidos de Nicolas. Cada sílaba que pronunciaba avivaba la llama del deseo que ardia en el corazón de Nicolas.
-Vuestras manos sentirán el placer de mis contornos...el calor del deseo...para que vuestra obra sea digna de vuestro orgullo, y de el mio. Estais preparado para hacer honor a vuestros sentimientos?
Nicolas_Fresnoy - June 21, 2005 02:58 PM (GMT)
Deben reclamarle en el mismo infierno para esculpir formas como la de ella en sus templos... No ha podido salir de ningún otro lugar esa voz como el siseo hipnótico de una serpiente, ese perfume de promesas y perdición... como tampoco podían pertenecer a otro sitio la pasión, la lujuria, la inspiración en su estado más violento y ardiente que despierta cada palabra:
- Estoy preparado...- musita, acercándose a ella como una presa inconsciente, le da igual.- Temo que la frialdad de la piedra no pueda reflejar tanta pasión, o pueda siquiera soportarla...
Nunca pudo resistirse a la belleza. Recibió un consejo a los pies de la catedral, algo que no olvidará y tendrá presente, que recalca su propia debilidad... Ahora, esculpiría esa esencia deseada, amada, y volvería a caer en el embrujo de la dama. Sus dedos reconocen en una caricia suave la piel de la mejilla de la mujer, como si buscase la comparación con el material que habrá de reflejarla con tanta perfección:
- Una dama de mármol blanco...
Boadicea do Teixido - June 21, 2005 06:01 PM (GMT)
Boadicea agarró la mano con la que Nicolas la acarició. Mientras ella se levantaba el escultor acompañaba ese movimiento agarrado a su mano. Boadicea se desprendió del atuendo austero que la cubría.
Los ojos de Nicolas contemplaron la magestuosidad de sus formas en el estado mas puro y pulcro. La nudez de su cuerpo se ocultaba timidamente con su elegante y escaso atuendo acompañado de la una joyeria tan exotica como antigua. Nicolas estaba delante de la mas bella sacerdotisa de Seth en todo su esplendor. Tras unos instantes de silencio Boadicea se acercó hasta casi rozarlo y le susurró al oido...
-Tal vez debais palpar el molde de vuestra futura obra...
Si hubiera sido cardíaco seguramente su corazón no hubiera aguantado... :blink:
Nicolas_Fresnoy - June 21, 2005 06:42 PM (GMT)
Una sacerdotisa... exacto... exhalando misterios, susurrando verdades olvidadas. La imagen de un ídolo caído, de Isis descendida al infierno. Y como si de una Diosa encarnada se tratase, sus manos se deslizan desde los hombros de la mujer, acarician el marmoreo cuello con delicadeza, descendiendo hacia sus senos, hacia las formas perfectas de sus caderas, como si necesitase reconocer con todos sus sentidos la perfección de una obra recién terminada.
Enloquece, cada roce es enloquecedor, le consume, necesita la cercanía de esa cálida piel para poder respirar, para matar su ansiedad... y se acerca, la acerca a sí, la ciñe contra sí buscando el regalo de sus labios, la ambrosía de un beso tantas veces soñado desde que su figura se perdiese en aquella calle, noches atrás, le roba el beso con pasión arrebatada, con el fuego de su interior bailando en sus labios.
Boadicea do Teixido - June 22, 2005 01:57 PM (GMT)
Nicolas fue complacido con el veneno de su boca. Su cuerpo desató los instintos del escultor, en su mente se marchitaban los recuerdos de dolor que su psique habia ocultado. Nada existia para el mas que la pura belleza y la lujuria de eses infinitos momentos. Todos sus sentios se regocijaban con Boadicea y ella los estimulaba hasta un límite que jamás habia experimentado.
Cuando su aturdida mente se vió saturada de placer, Boadicea hizo que se colmara con el placer carnal... La potenciada sensación orgasmica que sintió no pudo tener descripción en sus palabras. Eses sentimientos jamás soñados sería el desafio que sus manos deberian plasmar en la estéril roca.
Hacia tiempo que no se deleitaba con el placer carnal pero a diferencia de otros cainitas aun seguía experimentando este placer periodicamente. El hedonismo de su mente no desperdiciaba ningún tipo de placer.
Mientras Nicolas se permitía un descanso más que necesariao para el en estes momentos, ella curioseaba sus trabajos que por allí se dispersaban....
- Vuestra inspiación ya tiene claro la forma en que dará talla a mi cuerpo?
Nicolas_Fresnoy - June 22, 2005 06:24 PM (GMT)
Ya había vendido su alma... la había repudiado con tal de dejar de sentir. Se había entregado al pecado, a su propio deseo, demasiadas veces como para temer ahora la condenación. Pero no puede evitar que cierta inquietud se despierte, demasiado débil como para hacerse oir en ese oceano, ahora calmo, que son sus sentidos...
El corazón aun martillea con fuerza en su pecho mientras la observa caminar entre las estatuas, como si alguna de ellas hubiera cobrado vida. La huella de su tacto sigue impresa en su piel y sabe que no podría borrarla jamás:
- Lo tuvo claro desde el momento en que os vi...
Se levanta, con el torso desnudo, sin preocuparse por cubrirlo, sigue sintiendo el calor como algo abrasivo. No parece cansado, si algo más calmado... Su pasión se vería colmada en la talla, en el acto de plasmarla, de estudiar sus formas para traducir la perfección, y el primer paso hacia esa culminación lo da buscando el carbón y el papel.
- Quiero que os tumbeis sobre la mesa... Necesito tomar algunos apuntes de vuestra figura.
Aunque tiene claro que jamás se borrará de su mente.
Boadicea do Teixido - June 22, 2005 08:35 PM (GMT)
Boadicea arrojó al suelo los papeles que habia encima la mesa y deslizó su cuerpo sobre la mesa.
Nicolas colocó el cuerpo de Boadicea a semejanza de la profana imagen que tenia en su mente, y empezó a dibujar...
Los trazos perfilaban sus curvas y el silencio se apoderaba de la habitación. Nicolas se sumergió en la mas profunda concentración y cada linea que dibujaba sosagaba el desenfreno desatado en su cabeza.
Nicolas_Fresnoy - June 22, 2005 08:56 PM (GMT)
El silencio se ve hendido por el murmullo del carbón contra el papel. El escultor mide con precisión las proporciones, las plasma con rapidez, seguridad, cambia de posición para captar una nueva vista que complete lo obtenido. Boadicea es capaz de atisbar el trance en el brillo de la mirada de Nicolas, febril, intensa, cargada de esa pasión que ya de por si contiene su inspiración, duplicada por la visión de la belleza desnuda de la dama.
La pose destila delicadeza y sensualidad, invita a descubrir los secretos de esa feminidad descubierta, desnuda. Una de las manos de Boadicea sujeta lánguidamente un pedazo del vestido apoyándose en la voluptuosa cadera, propiciando que la leve tela intente cubrir las partes pudentas de la mujer... Un pudor que no es tal, pues la mirada de la Diosa parece invitar al pecado, la convierte en la Lilim que verdaderamente es... un súcubo o una musa que atrapa el alma y los sentidos.
Boadicea do Teixido - June 23, 2005 02:44 PM (GMT)
El largo tiempo que Boadicea posó para Nicolas le sirvieron a ella para dar rezos a su omnipotente dios Seth y a distintas deidades de las que necesitaba ayuda para llevar a cabo su obra con la mayor precisión.
Cuando los los bocetos fueron abundantes Boadicea empezó a observar la lucha que Nicolas tenia contra su cansancio intentando mejorar cada vez mas sus trazos intentanso plasmar con la mayor exactitud aquella sobrenatural belleza. En su trazos solo observaba pequeñas imperfecciones dignas de la mayor obsesión, pero sus dibujos ya se empezaban a parecer mas a bellos cuadros que a los bocetos que normalmente valdrían para hacer una talla. Boadicea se levantó y se fue acercando a Nicolas.
Sintió los delicados masajes con los que ella reconfortaba su cuerpo de tan duro trabajo.
-Es la hora de que vuestras manos descansen...
Boadicea cubrió su cuerpo con su austera túnica y se despidió de Nicolas. Esa noche Nicolas descansaría con un profundo sueño sin que su mente se perturbara con temores.