Title: Despertar
Description: 12/5/1226
Ardra McLyr - March 26, 2007 10:21 PM (GMT)
La noche llega a las afueras del bosque y el silencio se forma alrededor del viejo roble. Los sonidos de los animales se detienen por un momento, en el cual tan solo puede escucharse el lento y grave retumbar del corazón del bosque. Unas manos emergen de la propia tierra, abriéndose camino hacia el exterior. La piel oscurecida por el tiempo transcurrido hace de sus brazos dos raíces retorcidas, mientras que sus dedos se han transformado en curvas garras sin apenas rastro de una piel que más bien parece cuero viejo y arrugado.
Tan solo un pensamiento se abre paso por la mente del ser, que como surgido del abismo, se abre paso a través de la tierra con el fin de alcanzar la frescura del aire nocturno: Hambre.
Las huellas son obvias, y cualquier rastreador con un mínimo de talento podría seguirlas sin problemas. La granja representa una isla de civilización en la frontera del bosque, más esta noche algo feroz se ha acercado desde la cercana arboleda para dar cuenta de un suculento festín. Cuando acaba, una vaca yace desangrada, apenas un pellejo vacío alrededor de sus huesos, mientras que la vieja mula trata de reponerse por el fluido perdido.
Ah, que bien sienta un tentempié después de un sueñecito...
Una vez alimentado, el color y la tersura vuelven al cuerpo ajado de Ardra.
Bien, veamos como ha tratado el tiempo a mi dulce hogar.
El gangrel se detiene un momento en el pequeño huertecito para recoger un azadón medio oxidado y se encamina con pasos enérgicos hacia el bosque silbando una alegre tonada. Su aspecto es lamentable, sus ropas de cuero y pieles están raídas por el tiempo y además el gangrel no es exactamente una hermosura; de brazos nervudos y espaldas anchas, adornado su cuerpo con una red de intrincados tatuajes cualquiera lo consideraría un bárbaro desaliñado. Aunque eso a él nunca le ha importado en demasía.
Una vez en el bosque empieza a recordar el camino, su instinto le guía hacia casa y empieza a recuperar su buen humor. Mientras camina, silba su incansable melodía, una canción de taberna vestigio de sus tiempos como mortal, y cuando consigue recordar un de sus versos picantes no puede evitar sonreir.
Al cabo de un tiempo se detiene al borde de un pequeño claro rodeado de robles y olmos. La hierba crece en torno a varios bloques de piedra de gran tamaño, enseñoreándose de lo que una vez fuera un pequeño punto de reunión de la antigua religión. Las piedras han perdido su formación a golpes del martillo del nuevo dios, y los glifos y símbolos quedan semiocultos tras las cruces grabadas por algún campesino temeroso del Señor...
Ardra McLyr - March 26, 2007 10:39 PM (GMT)
umm, que desastre...
El gangrel camina alrededor de las piedras tocando alguna de vez en cuando, sintiendo el frío de la tierra y observando los estragos del tiempo.
Parece que ha pasado algún tiempo, pero... ¿cuánto?
Ardra se encoge de hombros y agarra el viejo hazadón.
En fin, cuanto antes empiece...
Después de cavar durante unos minutos consigue extraer un bulto de piel aceitosa de entre la tierra; extendiendo el objeto en el suelo desenvuelve las ajadas pieles con sumo cuidado, casi con ternura, para extraer un hacha de acero y bronce de aspecto tosco adornada con espirales y nudos.
Aja padre, te prometí que nunca la perdería.
Con cuidado y mimo, examina la antigua arma para acabar depositándola sobre una gran piedra plana. Acto seguido se gira hacia el antiguo altar derruido con cara de resignación y se encamina hacia una piedra de buen tamaño.
Por Manannan y Tarannis, que siempre me tenga que tocar reconstruir este sitio... ya no hay respeto por nada
Cargando los bloques con sus brazos (y una buena dosis de paciencia) Ardra comienza a apilar piedras...
Eddard Danzasombría - March 27, 2007 10:17 AM (GMT)
Cramus se posó sobre una piedra que está a punto de cojer Ardra. Con gesto amenazador y mirada monocular. Pero antes de que el Gangrel pudiese reaccionar, la voz del Druida, sentado en una piedra en las proximidades rompió el silencio.
- Este lugar es un desastre McLyr. Muchos son los rincones como este que han quedado olvidados en los confines de los bosques.
Eddard agarraba la pipa y la hacía humear aspirando por ella. El cayado estaba apoyado en un tocón cercano y el sombrero de ala ancha caía tapando la mitad de su cara.
Ardra podía ver al envejecido Druida, conocido y quizá incluso amigo suyo años atras.
- lLas raices me hablaron de tu retorno. Un momento extraño quizá... o una señal de cambio en si misma.
Ardra McLyr - March 27, 2007 04:59 PM (GMT)
Que me aspen si este druida no es silencioso
Ardra tuvo que contener un sobresalto, que escondio bajo su sempiterna sonrisa, ante la voz de Eddard pues no había advertido su llegada de tan absorto como se encontraba.
Salud Sabio, y que Dagda guíe tus pasos
El saludo ritualizado brotó casi automático de la boca del gangrel, ya que respondía a la educación de sus padres, quienes se habían preocupado de enseñarle a respetar a los sacerdotes de la antigua religión.
Espero que tengas alguna pequeña bendición para esta alma perdida, pues estas piedras podrían hacer sudar hasta a un no muerto.
Una atronadora carcajada se abrió paso por su pecho tatuado para acabar emergiendo de la boca del vampiro.
Tienes razón, esto está hecho un desastre; quizás es que me he vuelto descuidado con el tiempo. Aunque he de reconocer que a mi las raíces no me avisan de nada, por lo que estoy ciego ante los estragos del tiempo... Ja..
Disculpame, a veces tiendo a divagar... pero dime una cosa, ¿a qué te refieres con eso de "un momento extraño"?
Eddard Danzasombría - March 29, 2007 10:53 AM (GMT)
Eddard se alzó y dejando atras el cayado y el sombrero se arremangó hacia el Gangrel.
- Pocas bendiciones me quedan en estos tiempos, las deje todas en el paso del invierno. - Dijo Roble Gris agarrando una de las rocas que componían en lugar destruido por el tiempo.
- Los robles me dijeron que harías acto de presencia y creo que es cosa de la rueda de las estaciones. Vienes a poner a prueba a alguien que no conoes, o eso llego yo a percivir.
El Viejo Druida limpió la superfície gris de la piedra y luego la colocó en su lugar con cuidado.
- Son muchos los lugares mancillados por el tiempo o la religión monoteista. - Las gruesas manos del Druida se frotaron entre si para limpiarse la tierra húmeda. - No lejos de aquí esta el túmulo de la tumba de Onitc, Grande entre los Celtas de su tiemp y traicionado por su propio hermano ante las legiones enemigas.
- Los vientos de guerra anuncian una primavera sangrienta, como en los viejos tiempos.
Ardra McLyr - March 29, 2007 05:06 PM (GMT)
Ardra observó con atención a Eddard ycon una sonrisa en los labios imitó al imponente druida, apilando las piedras en su posición original.
Como en los viejos tiempos... ah, ojalá todo fuera como en los viejos tiempos. A veces creo que no conseguiré adaptarme a las nuevas costumbres, Roble Gris.
Por un momento el feo rostro del gangrel se contrajo en una mueca de melancolía, apenas duró un segundo.
Dices que pondré a prueba a alguien a quien no conozco... bien, me gustan las pruebas. Además, ya he descansado suficiente en el seno de la tierra como para curar mis heridas, tanto las del cuerpo como las del alma. ¿Vientos de guerra dices?, bueno, la guerra siempre fue mi oficio....
El vampiro no se molestaba en sacudir la tierra de su cuerpo, al fin y al cabo, sus ajadas pieles habían pasado varios años bajo el mismo suelo del bosque.
Cuéntame Danzasombría, ¿qué es lo que hace que alguien como tu se sienta tan turbado?
Eddard Danzasombría - April 1, 2007 10:16 AM (GMT)
La altura del Druida sabrapasaba cabeza y media al Cainita. Pero los musculos del Gangrel denotaban una fuerza terrible bajo la tierra y los tatuajes.
- Los bosques ya no son seguros para tu especia. El Señor de los Garou declaró la guerra con su Klaive a los Massasa de la Ciudad de Lutecia. La muerte del Cainita conocido como Trang Oul, a manos de Guillerm, comenzó algo que aún no está ardiendo del todo, pero que puede formar una pira de decenas de metros de altura.
Ardra McLyr - April 1, 2007 12:21 PM (GMT)
Al escuchar las palabras del Druida, así como su tono sombrío, Ardra se quedó parado con una gran piedra en la mano. Poco a poco fue bajándola al suelo, su eterna sonrisa cambiada por una mueca de melancolía.
Ah, Roble Gris, lo he visto otras veces en multitud de lugares. El ciego orgullo de los cambiapieles nada tiene que envidiar al de cualquier cainita, y mientras se atacan unos a otros por necias razones, los que realmente sufren son el bosque y el ganado...
El cuerpo de Ardra se mantenía en reposo, como gozando del quieto aire nocturno.
Me estás diciendo entonces que he de marcharme de aquí, que he de abandonar el único refugio que proporciona algo de paz a mi espíritu porque se fragua una guerra con un enemigo a quien no he ofendido de manera alguna... ¡Por todos los dioses!
Ardra McLyr - April 1, 2007 07:09 PM (GMT)
El cuerpo del cainita se tensó durante un momento ante la información recibida, después se giró, cogio otra piedra y siguió con su trabajo.
Perdona Roble Gris, no era mi intención alterarme... es solo que a veces... en fin, déjalo. Un vampiro importante muerto y el señor de los Cambiantes en pie de guerra, son alarmantes noticias sabio, pero te agradezco que te hallas molestado en transmitírmelas.
Con una breve sonrisa y un cabeceo el gangrel agradeció la información al druida.
Me gustaría que me contaras más de lo que sucede, pues parece que me he perdido grandes acontecimientos. Por mi parte, bien, siempre he sido un hombre honrado, y seguro que habrá algo que pueda hacer para agradecerte las molestias que te tomas conmigo... has dicho algo de un túmulo del gran héroe Onitc, ¿verdad?, y seguro que el lugar está hecho un desastre también... supongo que podrías necesitar un par de brazos extras para arreglarlo...
Siempre y cuando los cambiantes no me despedacen antes por merodear por su bosque...
Eddard Danzasombría - April 8, 2007 09:38 AM (GMT)
Eddard asintió a las palabras del Gangrel, al cual valoraba por su sabiduría y tenacidad, aunque nunca se lo diría a la cara.
La pareje de extraños trabajó en la colocación de las piedras un buen rato mientras el Druida guardaba silencio. Luego se sentaron en una de las piedras más grandes y Eddard encendió su blanca pipa.
- No debes de saber que los lugares sagrados de los Garou en Paris fueron destruidos, pues. Las cosas no han ido bien para ninguna de las dos razas en los ultimos tiempos y un enfrentameinto parecía ser inevitable. La muerte de Trang fue una gran perdida tengo entendido, pero hay que tener en cuanta que Guillerm du Trem lucho por una paz durante meses antes de que se resquebrajara.
Ardra McLyr - April 12, 2007 05:14 PM (GMT)
El semblante del cainita se cubrió de un sutil velo de tristeza, como buen hijo de celtas, su estado de ánimo sufría de cambio de humor radicales, más ahora era la memoria quien mandaba en su ánimo.
Ardra se sacudió las manos de tierra y sin girarse hacia su acompañante habló con un tono llano y monocorde, como si estuviera recitando una de las sagas que su padre le contaba al calor del fuego.
Sé muy bien cual es el precio que pagan los gobernantes cuando luchan por la paz, Roble Gris, al fin y al cabo he estado inmerso en varias guerras. También sé que muchos son los que se beneficiarían de un conflicto entre los cambiantes y los vampiros, muchos de ambas razas... El gangrel miraba hacia los viejos robles que rodeaban el pequeño claro, disfrutando tal vez de la apacible noche Eddard, aconséjame. Soy lo que soy y eso no puedo cambiarlo pero no deseo enzarzarme en un conflicto abierto con los cambiantes, conozco mis posibilidades. Si hay guerra no dudaré en luchar... ni en morir. Solo espero que merezca la pena
La sonrisa del gangrel volvió a brillar en su fea faz.
Oye Roble Gris, si combatiera en la guerra me gustaría pedirte un favor... si la muerte definitiva me alcanza, intenta recuperar mis cenizas y verterlas en el túmulo de Onitc así quizás mi espíritu pueda servir allí en muerte ya que no podría hacerlo estando vivo...
La estruendosa carcajada de Ardra resonó en el pequeño claro, creando una isla de hilaridad entre la tensión del bosque.
Eddard Danzasombría - June 7, 2007 07:50 AM (GMT)
Con risas y tristezas, los dos Celtas se pasaron el resto de la noche trabajando codo con codo en la restauración del sagrado lugar. Una bendición mágica quedo grabada a fuego sobre una de las piedras, reinstaurando parte de la santidad del lugar.
Se despidieron con un abrazo y cada cual emprendió su camino.