Title: Transilvania
Description: flashback (niñez)
Aguanegra - February 19, 2007 03:40 PM (GMT)
La Torre del Cuervo estaba constuida con una piedra especial de color negro, los lugareños miraban aquella fortificación con cierto temor y muchas se señalaban con el símbolo de la cruz cuando se acercaban a ella. El lugar de por si era oscuro y siniestro, lleno de peligros mortales, la vida allí era muy dura y sólo era apta para las gentes que no tenían miedo a nada.
Unas pequeñas chozas colocadas de manera desordenada se agolpaban cerca de la siniestra torre oscura, eran siervos de la noble familia Aguanegra, como otras familias dominaban a los aldeanos con mano de hierro e impacables normas que debían ser obedecidas. En las alamenas de aquella alta y oscura torre siempre había una bandada de oscuros cuervos que servian como vigilantes sin descanso.
El noble Aguanegra era un hombre misterioso, las pocas personas que lo habían visto hablaban de él con una mezcla de temor y respeto. Era alto como una montaña y tenía la fuerza de un oso además de poseer cierto don de convertirse en lobo en las nuches de luna llena. Pero al parecer el señor de la torre casi siempre estaba fuera luchando contra otros nobles que competían por el control de las montañas ricas en minerales y de los densos bosques.
Mientras el señor no se encontraba en la morada quien mandaba era la señora Aguanegra. Era una mujer de aspecto enérgico pese a ser bastante madura se conservaba bastante bien. Las mujeres de la aldea decían que era una bruja pues no podían entender como una mujer que había engendrado tres niños y dos niñas podía tener el cuerpo de una veintañera. No había diferencia entre el señor o la señora Aguanegra, los dos seguían una disciplina férrea y no era menos dura ella pues hacía cumplir la ley sin miramientos.
Tenían tres hijos, el mayor de todos Gricha era un guerrero formidable y muy valiente, pero tenía ataques de ira descontrolada y solía meterse en lios con asiduidad. Sus padres habían convenido a enviarle con un familiar lejano cuando éste cumplio la mayoría de edad. Nunca nadie volvió a saber de él.
Su hijo mediano era un hombre callado y algo siniestro, algunos decían que conocía las artes oscuras de la magia y se dedicaba a viajar por diversos aldeas por la noche por no se qué misteriosos asuntos.
El pequeño... La verdad es que muy poca gente sabía de él, un chico delgado y nervisos que corria por el patio de armas con una espada de madera en el cinto y que miraba a los demás con una seriedad inpropia de alguien tan joven.
Pese a su aureola de seriedad y disciplina la familia Aguanegra no era de las más peligrosas de las montañas de Transilvania pues entre aquellas agrestes tierras habitaban verdaderos demonios capaces de las mil i una atrocidades.
Aguanegra - February 19, 2007 06:28 PM (GMT)
Era una noche de luna llena cuando Yaroslav, el borracho de la aldea, paseaba por la embarrada calle haciendo eses. Un enorme lobo estaba sentado en una zona que aveces hacía de plaza central de la aldea. El pelaje del lobo era negro como la noche y brillaba con destellos plateados a la luz de la luna. El animal no tenía un comportamiento normal, no es que el borracho hubiera visto a muchos lobos en su vida, pero parecía que aquel esperase algo pacientemente y en su mirada había una inteligencia casí humana.
El sonido de unas pisadas pareció alertar al enorme lobo que se levantó con tranquilidad. El pobre aldeano se dio cuenta entonces que aquel animal tenía una serie de extraños tatuages azulados que formaban un intrincado dibujo hipnotizante, pero lo que más le sorprendió fue que el recién venido era el mismo señor Aguanegra´.
Nadie había visto al señor de la Torre des de hacía meses, se rumoreaba que había muerto en una de las numerosas batallas que se habían sucedido en las montañas. El enorme guerrero vestía con una armadura y sobre sus hombros caía un mantón de color negro, su pelo era negro como la noche, al igual que su barba, su perfil denotaba nobleza y una enorme cicatriz cruzaba su ojo derecho por el que no podía ver absolutamente nada.
Ante los ojos abiertos de Yaroslav el lobo cobró la forma de un anciano encapuchado, aquello hizo que el pobre borracho mojara sus mayas de lana aunque ni se percató.
- Ha llegado la hora- dijo el anciano alzando la mirada para encontrarse con el ojo de Aguanegra- Es necesario que empiece el aprendizaje.
- Estoy de acuerdo- el noble señor se tocaba el mentón de manera pensativa- Pero ninguno de los tres ha demostrado tener la marca del lobo.
- No te preocupes- continuó el viejo- Abuelo Trueno acepta a los más fuertes entre los nuestros, aquellos que no pasen la prueba no serán aptos para formar parte de nuestra raza.
- Gricha volverá mañana- el señor suspiró- Espero que el entrenamiento le ponga en cintura, aunque Igor Rasca Armadura ha echo un buen trabajo con él.
- Confiad a tu hijo a ese extrangero ha sido un error- el anciano mostraba un tono neutro pero aquel comentario era afilado como la hoja de una espada enemiga- debiste llevarlo al Túmulo, allí le hubieramos enseñado buenos modales.
- Espero que no sea demasiado tarde para él.
- Mañana al alba le asaltaremos, si sobrevive al asalto entrará en nuestra seno, si no sobrevive es porque no es apto- el anciano miró hacia el cielo y de la oscuridad apareció un cuervo como los que había en la Torre que se posó en su brazó como se posaría un alcon en el guante de un cetrillero. El anciano misterioso murmuró algo en el oido del córvido y este volvió a levantar el vuelo.-Tu siguiente hijo...
- Lo vigilo de cerca- dijo Aguanegra cortando en seco al anciano
- Me parece bien- le contestó con calma- Pero esta cerca del Wyrm y teniendo en cuenta la maldición que cae en tu familia tomaremos una solución drástica si continua por el mal camino.
Aguanegra podría cortar la cabeza de aquel anciano con sólo un golpe de su afilada espada, pero por alguna razón no lo hacía, al contrario, demostraba tenerle bastante respeto. Después de aquel último comentario el señor de aquellas tierras asintió y se alejó.
El anciano esperó unos momentos a que Aguanegra se alejará, seguidamente volvió a su forma de lobo y se alejó en dirección contraria.
Yaroslav no supo como reaccionar, le temblaban las piernas y tubo que esperar casi una hora a que se le pasara el miedo. Cuando se disponía a levantarse sintió una presencia a su lado...
Aguanegra - February 20, 2007 05:49 PM (GMT)
-¿Has disfrutado con el espectáculo?- el pobre aldeano tenía ante si un hombre alto y delgado, de tez pálida y cara alargada, pelo liso y negro que caía sobre sus hombros cubiertos con una capa oscura que no podía ocultar una brillante armadura- Tus oídos han sido unos provilegiados al oír la conversación de esas dos criaturas.
- Yo... yo...- de repente el pobre borracho no supo que decir, por alguna razón sentía una sensación de calor en su cerebro que le hacía sentir... como nunca se había sentido- No quería... no debía...
- Ssssh- el caballero posó su dedo indice en los apergaminados labios de Yaroslav- No te preocupes, no te pasará nada si sigues mis ordenes al pie de la letra, servirás a mi cometido y recibiras una recompensa inimaginable.
- De acuerdo- el pobre aldeano aunque no sabía como era consciente de que la agradable sensación que ahora sentía por todo su cuerpo era gracias a que estaba al lado de aquel extraño y su mente tuvo el acto reflejo de obedecerlo sin pensarlo aunque le fuera la vida en ello.
- Guiame hacía la taberna más próxima- dijo el extraño pasando su brazo alrededor de los hombros- Daremos una charla que muchos recordaran durante mucho tiempo.
Aguanegra - February 20, 2007 06:33 PM (GMT)
La Taberna del Cuervo era la única de toda la aldea, una cabaña de madera algo alargada cerca del camino de entrada y justo al aldo de la empalizada. Allí se reunían los hombres de la pequeña localidad para descansar y ahogar las penas (que eran muchas). El dueño del local era un hombre alto y musculoso al que llamaban Vassilitx y impartía la ley entre aquellas cuatro paredes como si de un noble se tratara.
La puerta se abrió y el frio otoñal entro en la enorme sala llamando la atención de todos los presnetes (todos los hombres adultos y no tan adultos que había en la aldea). La presencia de Yaroslav no pareció sorprenderles, era normal ver al borracho del pueblo en aquel lugar, pero el extraño que lo acompañaba les impresionó bastante.
- Buenas noches gentes de la Torre del Cuervo- dijo el extraño con voz alta y clara para que todo el mundo pudiera oírle- Dejad que me presente, mi nombre es Yuri y soy un mata-monstruos.
Aquellas palabras sorprendieron a todos, nadie en aquel local había oído que existieran caballeros mata-monstruos. El recién llegado pareció percatarse que no impresionaba a nadie con aquel pomposo título pero su cara no cambió ni un apice.
- Señores, estoy convencido que no estoy rodeado de tontos pueblerinos y muchos tendrán la certeza de que allí fuera existen demonios y seres sobrenaturales dispuestos a hacernos la vida lo más complicada posible- aquellas palabras captaron la atención de algunos, aquel extraño parecía tener un tono hipnótico en su voz- ¿Acaso no debemos luchar por vivir sin el miedo que estas maléficas criaturas nos atemoricen? ¿Acaso somos ratones o hombres? Yo os digo que nosotros tenemos el poder de acabar con estas extrañas criaturas que estan más cerca de lo que pensamos.
La mayoría de la sala hizó asentimientos y empezaron a murmurar entre ellos con miradas llenas de intención.
- Con esta espada he asesinado a criaturas terribles- ahora el caballera sacó su arma que brillo reflejando la luz de las lámparas de aceite que pendían de las vigas- ¿Acaso creéis que no murieron? ¿Qué no sufieron? Creédme que si así fue, no son indestructibles y en nuestras manos esta la fuerza para acabar con ellos.
"Tiene razón", "Son unos seres despreciables", "Debemos acabar con ellos" aquellas voces se sentían por toda la sala. Yuri se mostró satisfecho ante el clima y la atención captada, con un pequeño empujón puso a Yaroslav en medio de aquella multitud.
- Ya he captado su atención muchacho- le dijo el caballero- Ahora te toca a ti, explica tu historia y enciende los animos de estas buenas gentes.
Aguanegra - February 22, 2007 08:19 PM (GMT)
Yaroslav explico lo que había visto, normalmente la gente no le hacía mucho caso, pero aquel día todo el mundo parecía más receptivo. Quizás no explicaba lo que realmente había visto, ¿era verdad que había escuchado que aquel lobo tenía la intención de comerse todos los niños de la aldea? ¿Era cierto que había visto como Aguanegra sacaba su espada jurando lealtad a los demonios alzando la brillante hija al cielo? La verdad es que no podía saberlo, però todas aquellas gentes empezaron a clamar venganza y muchos hablaron de acabar con la vida de los Aguanegra.
- Calmáos- dijo el extrangero alzando las manos- Debemos proceder con cautela y yo os ayudaré. Sabemos que el más poderoso de estas viles criaturas es el señor Aguanegra, yo haré que mañana abandone la seguridad de la Torre del Cuervo y allí sólo quedarán su mujer y sus hijos, ambos, es entonces cuando los eliminaremos y nos harems fuertes y cuando vuelva le recibiremos como se merece, con el fuego de la bondad.
Todos asintieron, entre aquella gente había multitud de soldados de la torre que temían a su señor pero ahora se sentían seguros, estaban dispuestos a abrir las puertas de la torre al pueblo para que impartira justicia.
Aguanegra - February 27, 2007 06:01 PM (GMT)
Gricha estaba pensativo montado en su caballo. La luna llena iluminaba el estrecho camino pero los soldados que formaban parte de la comitiva tenían que ir con antorchas para ir iluminandolo pues era bastante peligroso, al amanecer llegaría a la Torre del Cuervo al que hacía tiempo no consideraba como un hogar. Siempre se había sentido como si los demás esperaran algo de él, como si no diera la talla en según que circunstancias, pero cuando cumplió dieciséis años la cosa se complico, su padre vio que él no tenía el Don de la licantropía y no formaría parte de la estirpe de los Garou.
Gricha se reveló contra aquello, le parecía que todos se reían de él y le miraban por encima del hombro, así que tenía que demostrarles a todos que era peligroso meterse con él, no era un Garou pero podía ser incluso peor y más temible. Aquello había echo enfurecer a su padre pero no como él esperaba, esperaba que el enorme Ahroun pegara un golpe furioso rompiendo la mesa de roble del comedor principal de la sala, que se transformara en la bestia enorme que era en realidad y le destrozara con sus garras. Aguanegra, el Garou, sólo se limitó a negar con la cabeza y a enviarlo lejos con un miembro de la Parentela, fuera de las montañas de Transilvania.
Illich, su tio, le había enseñado la importancia de formar parte de la Parentela, lo importante que era para la sociedad Garoun tenerlos y la nobleza que suponía ser de la familia de la tribu de los Señores de la Sombra. Aquellas palabras sonaban bien en las tranquilas planicies, donde la presencia de los Garou era mínima. En las montañas, donde los Demonios Vampíricos eran una realidad, la cosa era diferente, ser Garou o no ser Garou significaba que podías ser más o menos importante. Gricha suspiró cuando llegaron a un recodó y sintió un aullido que provenía des de lo alto de un promontorio.
Tres sombras oscuras saltaron taponando el camino, sus ojos ambarions los miraron y sus bocas caujadas de dientes gotearon babas. Los caballos se encrabitaron produciendo algunas bajas de soldados que cayeron al precipicio de la izquierda, los demás, miembros de la parentela desenvainaron las espadas, aquella era una prueba y estaban dispuestos a pasarla.
Es inútil pensó Gricha, el caballo le había dejado en el suelo pero se levantó para coger una antorcha cercana que hacer servir como aram, su espada no le serviría de nada contra aquellos tres Crinos.
Los soldados no fueron ribales para aquellos dos Garou pero lucharon con valor y murieron como sólo un miembro de la Parentela de los Señores de la Sombra puede morir, con orgullo. Gricha no tenía miedo, pero si un gran odio hacia aquellas criaturas que lo miraban con una mezcla de Rabia y burla.
- Creéis que no soy apto para formar parte de la Nación Garou- les dijo desafiante- Seguro que tenéis razón, pero tened clara una cosa, si tuviera el poder no seríais ribal para Gricha Aguanegra.
Los oscuros Crinos rugieron y se lanzaron hacia su presa, el mayor de los hermanos Aguanegra se preparó para el ataque cruzando la antorcha con su espada creando una X de fuego y acero. Lo que vió acontinuación fue inesperado y lo dejó sin palabras.
Aguanegra - March 7, 2007 07:11 PM (GMT)
El aire brio entró con fuerza por la pequeña ventana y un cuervo entró raudo y veloz para posar-se en los hombros de Aguanegra. El animal espiritual habló a la oreja del enorme Garou que conforme escuchaba aquellas palabras cambiaba su semblante en una mueca de dolor y rabia. Su mujer apenas se inmutó y siguió cosiendo a la luz de la hoguera.
-¡Maldita sea!- Aguanegra no pudo evitar un gesto de desprecio mientras despecidía al Cuervo- Esperaba que la maldición no nos alcanzara a nosotros. Esperaba que la familia Aguanegra escaparía en esta generación.
- Las maldiciones nunca pueden dejarse atras- dijo la mujer con un tono severo y neutro, sin dejar de tejer- puedes engañarlas por un dia, pero nunca se alejan demasiado.
- Escucha las palabras de tu mujer- una tercera voz sonó en la entrada de la sala principal, el salon central de la Torre del Cuervo, era el anciano Theurge de la noche anterior- Extraños presagios se pueden leer en el cielo, cubiertos de una sombra que nos entorpece la visión, debes ser precavido Ahroun o puedes llegar a arrepentirte.
- ¡Ya estoy cansado anciano!- Aguanegra aparto una mesa de un solo golpe y se estrelló en una de las paredes- Siempre me habéis puesto a prueba por esta maldición que persigue a mi familia desde hace siglos,¿Acaso no he cumplido como Guerrero de Gaia? Acaso mis acciones contra el Wyrm no cuentan, siempre pensáis que soy más propenso a caer en la tentación por mi pasado y tratáis a mi progenie con el mismo desprecio.
- Tranquilizate- dijo la mujer sin alterarse.
-¡¿Que me tanquilice?!- Aguanegra miró a su esposa con los ojos desencajados por la ira- ¿Quién eres tu para pedir que me tranquilice? Una simple parentela que no ha sido capaz de darme un hijo con el Don. Pero los Aguanegra no nos quedaremos con los brazos cruzados, está vez seré yo quien acabe de una vez por todas con esta desgracia.
- Sigues el camino equivocado- dijo el anciando con los brazos cruzados- Te arrepentirás de tus actos.
- Si aprecias tu vida anciano- Aguanegra miro al Theurge mientras cogía su forma Crinos- Te apartaras de mi camino sin oponer resistencia.
El anciano se apartó a un lado y el enorme crinos oscuro salio disparado rompiendo la doble puerta de madera de la Torre del Cuervo.
- Es su fin- dijo el anciano Garou mirando hacia el exterior- esta escrito en las estrellas, intentaré seguirle pero poco puedo hacer por él
La mirada del anciano se cruzo con la de la mujer y él desapareció entre volutas plateadas.
La Señora Aguanegra siguió tegiendo y en un murmullo dijo:
- También se acerca mi fin...
Aguanegra - March 7, 2007 07:27 PM (GMT)
Yuri Aguanegra estaba complacido, las cosas estaban saliendo como él esperaba. Conocía a la perfección los defectos de los Garou, no en vano había permanecido a la Parentela de los Señores de la Sombra, aquellos Cachorros no habían sido lo suficientement fuertes para enfrentarse al Abismo de las Sombras.
- ¿Quien eres tu?-una voz le saco de sus pensamientos- ¿Qué quieres de mi?
- Digamos que soy un pariente lejano mi estimado Gricha Aguanegra- la voz de Yuri sonaba tranquila y severa, al joven noble le pareció casi familiar- He vendio a ofrecerte un trato que no creo que puedas rechazar.
- No hago tratos con extraños- el joven Aguanegra no estaba dispuesto ha darse por vencido- Si crees que me has sorprendido con tu actuación estás equivocado.
- Vaya- Yuri simulaba sorpresa- Veo que eres más inteligente de lo que pensaba, pero debes ver en mi un aliado muy útil y no un enemigo, debes entender que tenemos muchas cosas en común, más de las que tu crees.
- Explicate.
- Hace tiempo intentaron matarme como han echo contigo- prosiguió Yuri mirando hacia el camino iluminado por la luna llena, parecía esperar la llegada de alguien, se encontraban en una pequeña cabaña de piedra construida por los pastores.- Los Garou tienen una manera muy peculiar de acabar con el familiar que estorba.
- No han intentado matarme- dijo Gricha con convinción- Sólo era una prueba.
- Eso suelen decir- Yuri mostro una sonrisa a su "familiar"- Pero la realidad es que les avergüenzas. ¿No es cierto que te han enviado lejos?
- Sí, para que aprendiera a ser un buen Parentela
- ¿Acaso no hubieras aprendido a serlo aquí, al lado de tu padre? Desengañate Gricha, les estorvabas, eras una vergüenza para ellos, te quitaron de encima porque no eras merecedor de sus enseñanzas.
- Bueno- protestó el joven noble- Y qué si piensan eso, ¿acaso tengo otro camino? Des de que nací creyeron que tendría el Don y me educaron para ello, si no lo he conseguido no hay manera de conseguir el pod...
- ¿El poder?- Yuri lanzó una carcajada
- He... he oido hablar de vosotros- dijo Gricha, por primera vez su voz temblava- La maldición de los Aguanegra...
-¡Vaya! me agrada saber que soy famoso
- Vampiro!
- Exactamente, pero también soy la puerta que te abrirá una nueva forma de entender el poder, una forma tan poderosa que podrás pasarle la mano por la cara a todos aquellos que te han despreciado, que decides, ¿quieres formar parte de la leyenda de los Aguanegra? o por el contrario ¿Prefieres perecer en el olvido de la Parentela?
- Mi padre estará apunto de llegar para salvarme de tus guarras vil criatura- Gricha aun le quedaba un poco de orgullo.
- Permita que lo duda joven- dijo Yuri con tono serio- Pongamos a preuba al Garou, quedaté aquí escondido, coge esta espada con aleación de plata y observa atentamente, después actua en consecuencia
El Vampiro miró hacia el camino y vio aparecer al enorme Crinos de pelaje oscuro, en verdad que todo estaba saliendo mejor de los esperado.
Aguanegra - May 21, 2007 05:19 PM (GMT)
La ira del Garou era inmesa, su pelo se erizaba conviertiendolo en un monstruo de pesadilla, pero el Vampiro ni se inmutó, estaba allí, con la mirada orgullosa y el rostro sereno sin percatarse de lo cerca que estaba de la muerte.
- Por fin has llegado, pero por desgracia demasiado tarde- dijo echando una ojeada a la cabaña cercana donde el joven Gricha permanecía oculto.
- Despreciable ser- dijo Aguanegra con su voz gutural- Nunca llegaré tarde para eliminar a una Sanguijuela, preparaté para morir ante la Rabia de los Aguanegra.
- De nada servirá mi muerte, ahora que tu hijo primogénito ha perdido la vida en mis manos, la verdad es que no ha sido difícil- las palabras de Yuri fueron acompañadas por un gracil movimiento para esquivar un rápido golpe de los puños de su enemigo- ¿Acaso no has venido a por él?
- ¿Estás de broma?- el Crinos se lanzó de nuevo al ataque, movido por su Rabia estaba totalmente ciego y no vio como un tentaculo oscuro le por detrás y lo lanzaba hacia una pared de roca, el Garou puedo hacer un voltereta en el aire y caer al suelo sin hacerse ningún rasguño- Si pretendías eliminar mi estirpe te has equivocado, ese al que has llamado hijo mio era un vulgar parentela que merecía la muerte que le has dado, una muerte que también te llegará a ti.
Ha mordido el anzuelo dijo Yuri con una sonrisa en su rostro y tensando los músculos para prepararse a utilizar el poder de sus Sombras Ahora es turno de ese joven, espero que demuestre que tiene sangre de Aguanegra en sus venas
El Garou cargó contra su enemigo con la fuerza de un gigante, el Vampiro lanzó varios tentaculos que lograron frenar por un momento el avance de aquel coloso que consiguió golpear a la Sanguijuela y romperle varias costillas. Yuri lanzó un golpe certero y potente que logró doblegar al guerrero de Gaia, al menos por unos instantes, los suficientes para que de la nada surgieran unas sombras que cegaran al lobo.
- Los Aguanegra siempre habéis sido unos necios- dijo con voz severa- Despreciais vuestra parentela y ensuciais vuestro mismo nombre con aquellos que forman parte de vuestra familia, sólo merecéis el sufrimiento y la vergüenza de la maldición que os impusimos.
- Moriras!!!!- El Garou estaba fuera de si, su segundo ataque era demasiado rápido, Yuri supo entonces que su no-vida tocaba a su fin, pero su plan deba ahora sus frutos.
De repente el ataque de Aguanegra se tetuvo y su mirada fue bajando hasta su pecho, allí, reluciente, aparecía la punta de una espada que le atravesaba el corazón. El Garou miró hacia atras completamente sorprendido y confundido, su hijo le miró con odio en la mirada, un odio que ni miles de alos podrían aplacar.
- Hi... hijo...- consiguió decir el Garou mientras intentaba agarrar aquel que le había apuñalado por la espalda- ¿Có... cómo has...?
- Viejo estúpido- la voz de Gricha sonó alta y clara- te confundes, yo nunca he tenido padre y me avergüenza siquiera pensar que me consideres como miembro de tu familia, así que muere vil criatura.
Gricha retorció la hoja de la espalda hundiendola en la muscurlosa espalda de Garou que, poco a poco, recobró su forma humana. Yuri miraba satisfecho por el espectaculo que le ofrecía su futuro Chiquillo.