Title: Padre, hermano, amigo o compañero…
Description: primeras horas de la noche..
Fernando De la Viña - February 14, 2007 02:33 AM (GMT)
Ya entraba la tarde en Paris, un dia que se había puesto pesado durante el medio día, pero que para la tarde comenzaba a ponerse fresco para una noche, hermosa de primavera.
Cansado y aburrido de sus clases en la soborna sin nada que le causase mayores expectativas, que la simple curiosidad, el joven Fernando regresaba a la casa. Por unos instantes se recluyo en su habitación donde literalmente se puso ropas más cómodas, ropas de estar, holgadas.
Luego bajo por un leve tentempié, pero al pasar por la sala observo al joven Pietro, absorto mirando los objetos de valor de la dama, joven y curioso traía hacia Fernando aquellas memorias de su infancia con sus hermanos.
Sin que lo escuchara paso hacia la cocina y tomando dos manzanas retorno, para con el jovencito.
Con un leve chasquido llamo la atención a la ves que le arrojaba cuidadosamente una de las frutas..
Coged Pietro…
Mientras caminaba hacia el…
Veo que tienes interés en los objetos de la Señora Nayara….
Mirando con una sonrisa de complicidad al jovencito…
Acaso estáis interesados en la música….
Mientras su palma limpia recorría el cristal hacia el instrumento de la dama.
O tal vez en el combate…
Y su mano se movía con indecisión hacia una el arma de la familia o una espada bien trabajada, que tenia entendido había sido entregada por un pretendiente…
Maximo Constanza - February 14, 2007 03:34 PM (GMT)
Pietro se giró sobresaltado ante la llamada, y poco faltó para que la manzana que le acababa de ser arrojada cayera al suelo. Por suerte, más que por maña la fruta quedó entre sus manos.
Fernando había gustado al muchacho en su primer contacto, y el tono directo y el modo con que se dirigía a él le proporcionaron la suficiente confianza para hablar con naturalidad.
-
Buenas tardes Don Fernando. La verdad es que estaba observando la bella arma de Lady Nayara. En la Abadía hay unos cuantos hombres que también van armados, y llevan armaduras de metal, como los soldados. El señor Constanza no quiere que me mezcle con ellos, dice que aún soy demasiado joven. -En lo que decía el chico quedaba plasmado el respeto que tenía hacia Máximo, pero también la decepción por las prohibiciones a que este lo sometía.-
Pero cuando sea mayor quiero ser un gran luchador. Estoy harto de leer historias de heroes y caballeros, lo que quiero es ser tan fuerte y diestro como ellos y poder así protagonizar las mía spropias.El torrente de palabras fluía con la sinceridad y el asombro tan común en los niños pequeños, pero esque al fin y al cabo eso era Pietro, un niño.
Fernando De la Viña - February 14, 2007 03:54 PM (GMT)
Fernando escuchaba como sonaban las palabras del jovencito. Vivas llenas de pasión y esperanzas. Anhelos de glorias que algún desvariado habría redactado sobre un trozo de papel, pero que todo niño añoraba con llegar a ser. Mas pocos eran realmente los grandes héroes que el mundo tenia, y los que realmente merecían ser descrito no eran gladiadores, ni dioses en carne mortal sino mas bien aquellos mortales, comunes y corrientes que sobre salían por su empeño y constancia. Aquellos con un orgullo sobresaliente, dispuesto a todos por sus ideales…
Separándose del aparador, manteniendo los ojos sobre el arma a la cual deseaba poseer el joven, para luego mirarlo…
Pietro, seguramente los actos de tu maestro Máximo, son fundamentados. La vida del ejército, la vida de un soldado no siempre tiene la gloria y los galardones que ofrecen los escritores de los libros…
Caminando hacia la ventana, por la cual algunas noches atrás un grupo de invitados deberían haber visto su patético acto el cual aun recordaba…
Más ninguno de ellos redacta los sufrimientos, del alma. Tener un arma en tus manos jovencito, te dota de un poder, saber usarla te da respeto, pero blandirla sin medir tus acciones te dará enemigos y una carga pesada sobre tus hombros…
Girándose hacia el jovencito, que aunque oiría todas estas palabras una y otra ves, seguiría pensando en aquellos luchadores de en fantasía…
Seguramente Don Máximo, piensa en ello… es por eso que desea tu bienestar. Por otra parte… nada de Don Fernando… que me haces sentir un viejo… y bien podría ser un hermano.. por nuestras edades…
Mientras caminaba de nuevo hacia Pietro, y daba un mordisco a la manzana luego de tragar, el alimento…
Así que dime Pietro… que es lo que puede hacer este “Hermano” para entretenerte un rato... pues supongo que has de estar un poco aburrido de estar todo el día en la casa…
Aunque no sea un soldado comparado con los de tu señor, ni un héroe como las de las historias, posiblemente tenga algún truco que os sorprenda…
Maximo Constanza - February 14, 2007 04:10 PM (GMT)
Las palabras de Fernando eran atendidas por el muchacho, pero su inocencia infantil no cejaba en el empeño de conseguir lo que había pronunciado momentos antes. Porsupuesto él sería un buen luchador, y también sería justo y bondadoso. En su mente, aunque hubiera estudiado y escuchado algo de historia, no estaban presentes las matanzas que tenían lugar en las guerras y conflictos bélicos.
Por unos momentos el ánimo de Pietro se ensombreció, cuando su recién adquirido "hermano", le hablaba de las responsabilidades como hubiera hecho el mismo Máximo tiempo atrás. Pero cuando finalizó su discruso el corazón le dió un vuelco, al fín había encontrado alguien que le enseñaría a ser un buen espadachín... o eso pensaba.
Con una mirada angelical, practicada en muchas ocasiones ante un espejo miró a Fernando.
-
Haré lo que me digas, enséñame y seré el mejor alumno que haya existido jamás. Quiero aprender a luchar para defender a las señoras de la casa cuando tú no estés presente. O incluso al señor Máximo, o a la señorita Sharede. Por favor enséñame.Otro torrente de palabras apresuradas que procedían desde el corazón del muchacho salía disparado por su boca.
Fernando De la Viña - February 14, 2007 11:21 PM (GMT)
Aquellos ojos podrían con cualquiera… y si el joven sabia usarlos.. podría hacer lo que deseara… Pero aunque Máximo, se opusiera, las verdaderas intenciones de Fernando eran enseñarle, no para proteger a otros sino a si mismo, de los demás, y cuando pudiera hacer eso comprendería que proteger a los demás es como protegerse a uno mismo…
Bien Pietro, te enseñare a protegerte, para que así cuando crezcas puedas proteger a quien tú desees proteger…
Con su caminar, prosiguió hacia las puertas interiores, para que el discípulo aprendiera, necesitaría el equipo apropiado, y este se encontraba en su habitación..
Pietro, voy por el equipo, mientras abre esas puertas, que el día esta espectacular para enseñaros al aire libre…
Unos instantes mas tarde Fernando aparecía por las puertas que el joven había abierto, con un royo de cosas envueltas en una tela oscura. Agachándose, y poniendo la tela en el piso, para luego desatar unos hilos que las mantenían sujetas…
Pietro, antes de mostrarte esto, debes prometerme, que nunca le dirás a las señoritas… sobre este saco, inclusive a tu señor Máximo. Pues si se enteraran no os dejarían que te continuara enseñando, un pequeño secreto entre nosotros…
Maximo Constanza - February 14, 2007 11:44 PM (GMT)
Pietro obedeció las ordenes que Fernando le daba. Sin duda poseía una disciplina excelente para un chico de su edad. Las enseñanzas de Máximo, y los maestros que éste le había proporcionado, demostraban que no solo aprendía a leer y a escribir en la Abadía. Así que abrió las puertas y salió a los jardines, ansioso por empezar.
Pietro se emocionó al ver llegar a su nuevo mentor cargado con algo envuelto en telas. Seguro que allí dentro estaban las armas de un guerrero, y pronto las podría ver, incluso tocar.
-
No diré nada, señor. Acompañando la frase asumió un gesto marcial, observado en la guardia de la Abadía, pues aunque a Máximo no le gustara que se relacionara con los soldados, sabía que Pietro era tan solo un niño, y estos se las ingeniaban para conseguir sus propositos, casi incluso mejor que un vampiro de seis siglos de antigüedad como era el primogénito.
Fernando De la Viña - February 15, 2007 12:04 AM (GMT)
Fernando sonrió ante la inocencia del jovencito, y aunque el royo realmente pesaba la respiración del joven español se mantenía estoica…
Pietro no te enseñare a ser un soldado, ni un guerrero, pues esas son cosas que la vida os enseñara en su debido tiempo. Pero si…
Cuando terminaba de hablar hacia girar el bulto, por el pasillo que rodeaba la casa, desenrollándose a medida que este hacia chasquidos de metal y acero, maderas y el hueco sonido de la tela al golpear contra el piso.
Ante el joven se extendía un manto de mas dos metros de largo y poco mas de un metro y medio de ancho.
Los ojos del joven se abrieron de par en par, delante se encontraba una colección de armas, que pocos o tal vez ningún joven conocería, obtenidas en sus viajes por toda Europa y otras zonas. Una de cada una, espadas (largas, cortas, comunes), dagas (comunes, largas, exóticas), Alfanjes, floretes, hachas ( de distintos tipos, con un filo, con dos, con punta), un arco extremadamente bello, y uno común, con varias flechas atadas a ellos, sobre el final, del rollo se ubicaban dos tubos de telas redondos, que tenían todo el ancho, que al final de rodar sonó a metal…
Pero si a que sepas usar como se debe el arma que tengas en preferencia…
Aunque, el joven tenia adelante todo tipo de armas, y de variedad de estilos, diseños y orígenes, el arma que con anterioridad abría visto en mano de Fernando no se hallaba entre ellas.
Bueno Pietro… Que arma seria la que gustarías de aprender… cada cual posee una característica propia, y algo distinto, a las demás...
Fernando aguardo con paciencia, la elección del arma facilita la enseñanza, pues uno debe sentirse cómodo con ella. A su ves si elegía un arma complicada de blandir, le advertiría o si elegía una demasiado pesada para el, aunque tal ves la gran mayoría serian pesadas…
Maximo Constanza - February 17, 2007 04:21 PM (GMT)
El joven Pietro se quedó boquiabierto ante el desplegue de armas, de modo que las últimas palabras de Fernando pasaron vagamente por su mente, sin ser tenidas en cuenta en demasía. Durante largo rato el muchacho observó todas y cada una de las armas que tenía delante. Había muchas que ni tan solo podía imaginar como se usaban, tal era la extrañeza de ellas. Finalmente posó su mirada en un estoque de perfecta manufactura, pero al cabo del rato de inspeccionarlo, gracias a la lógica y la inteligencia que le habían hecho desarrollar en la Abadía, decidió que sería un objeto demasiado pesado, y grande para su uso, así que desvió la vista hacia unas cuantas cuchillas de tamaño más reducido, para acabar cogiendo una exótica daga con un filo más fino de lo habitual, y una hoja no demasiado larga. Era una hoja perfecta para alguien como él, perfecta para ser ocultada, e igual de buena para su uso, pues requeriría habilidad más que fuerza.
Cogiendola por la empuñadura y sintiendo el poder que una arma otorga a cualquier humano, miró al que iba a ser su maestro.
-
Me gusta ésta, bueno también esa otra -Señalando el estoque que antes reclamara su atención.-
Pero ésta será mejor para mi.Ninguno de sus previos razonamientos apareció en sus palabras, pero al fin y al cabo era un niño, y parecía que actuara por instinto más que por otro motivo.
Fernando De la Viña - February 19, 2007 04:06 PM (GMT)
Fernando observo, el deleite del jovencito, era lógico y también parte de ese dichoso deleite le habían llevado a comprar cada uno de esas armas en sus distintos viajes.
El joven parecía decidirse por un estoque peculiar pero luego cambio por una daga de muy buena manufactura.
Fernando tomo el arma de la tela, la aparto sobre un trapo, cuando el joven tuvo un ademán de tomarla lo detuvo con un simple gesto. Luego enrollo la tela con el conjunto de armas y lo dispuso en el piso del jardín, a la par de los escalones que formaban el balcón de la galería. Se sentó en estos escalones y tomo la pequeña arma en sus manos. La observo recordando donde la había adquirido y luego miro al pequeño
Una buena y una sabia elección Pietro, aunque también parecías interesado en el estoque, no?
Miro la daga.
Esta arma como ves tiene una hoja un tanto mas larga a las dagas comunes y su filo es mayor…
Mirando al jovencito
He de suponer que en tu anterior casa has leído algo de medicina o tal vez alguien te haya dicho el porque de armas largas como espadas y dagas, cuando es mas fácil hacer un martillo..
Maximo Constanza - February 19, 2007 04:36 PM (GMT)
Y el trofeo le fue arrebatado delante de sus narices. Cuando ya creía que iba a ser todo un guerrero al poseer la daga en sus manos, el maestro despedazó el sueño. Y cuando el pequeño iba a reclamar, Fernando lo obsequió con un cumplido, cosa que volvió a levantarle el ánimo.
Entonces siguió la corta explicación de su mentor, hasta que este empezó a hablar de... ¿Medicina? ¿Qué pintaba la medicina en esto? Prontó lo relacionó: Armas, guerra. Espada, punta y filo. Medicina, cuerpo humano. Espada perfora y corta el cuerpo.
De repente comprendió algo. Las armas generaban muerte, y por eso transmitían poder. Se asustó. Nunca había pensado en eso antes, tan solo era un niño.
Dió un paso hacia atrás, con una mueca de horror en el rostro, casi a punto de llorar. El no quería convertirse en un monstruo asesino.
Fernando De la Viña - February 21, 2007 01:49 AM (GMT)
Fernando comprendía, los pensamientos del joven, siempre añorando aquellos guerreros y caballeros de los libros, pero sin conocer la verdad tras de ellos. Todos eran asesinos, viera como se viera todos tenían sus manos manchadas de sangre, no importaba si fuera culpable o inocente si merecería el castigo o no todos tenían la sangre de otros en sus manos, de igual manera que Fernando.
Sin mirar al joven ni su cara de susto
Pietro ya te lo he dicho, y seguramente tu maestro también, pero te lo repetiré…
Tomando el arma de la empuñadura y observándola
Un arma, grande o chica, liviana o pesada, se construyo con un objetivo… “Ejercer un poder sobre otro ser”. Pero un arma es un objeto, no se mueve por si solo, por lo tanto no puede ser responsable ella de lo que el usuario haga.
Se giro y observo a Pietro directamente a los ojos.
Serás tu, el portador el usuario, quien le dicte a esta arma que quieres que haga. Serás tu quien será responsable de sus acciones, y no abra otro responsable. Son tus deseos, anhelos voluntades quien dictaminara si te convertirás en un caballero, en un monstruo, o en un simple guerrero con ideas claras.
Miro el arma y se levanto, dando unos pasos hacia el jardín
Lamentablemente, es la realidad. Seguramente Don Maximo desea lo mejor para ti, por eso te ha educado, y talvez algún día el mismo te enseñaría el arte de la esgrima de las armas. Es por que todo al fin de cuenta, tu futuro y tu presente serán vuestra responsabilidad.
Se giro y observo al joven, debía de comprender lo que significaba poseer un arma en sus manos, y la edad ya no era una excusa. Hacia años que los jóvenes en esa edad comenzaban caminar junto a los caballeros siendo sus escuderos, y conocían los riegos de esas profesiones. Fernando ahora podía comprender la vida que había tenido el jovencito, y comenzaba a dudar si estaría capacitado psíquicamente para esgrimir un arma.
Pietro, es vuestra decisión, el aprender o no. Yo estoy acá y tu maestro también seguramente a su tiempo te enseñara, o te liberara del yugo, para que realices tu propio camino. Aun estas a tiempo de retractarte…
Maximo Constanza - February 21, 2007 08:53 PM (GMT)
Pietro retomó la compostura ante aquel nuevo punto de vista. No era el arma la que hacia que uno fuera un monstruo, sino el propio ser que llevaba el arma el que decidía en que convertirse. Se enjugó la aparición de las lágrimas en sus ojos con el dorso de las manos y dió un paso al frente adelantando su manos para recibir aquel objeto que tanto había ansiado y temido.
Aquel movimiento ya indicaba suficiente respuesta, pero por si acaso también dió una respeusta verbal.
-
Aprenderé. -La palabra salió decidida por la boca del pequeño.
Fernando De la Viña - February 22, 2007 10:48 PM (GMT)
Bien Pietro, si esta seguro, no hay mas que hablar...
Dijo con un tono de satisfacción, dejando el arma en manos del jovencito. Se giro y dio un par de pasos en dirección al parque
Pietro, las dagas son un arma muy peculiar...
Se giro hacia el joven, mientras con una mano en su espalda sacaba otra con la hoja curva
Pueden ser fácilmente ocultas...
Aguardo unos segundo a la reacción del joven
Pero a su ves presentan una contra demasiado importante que has de comprender. Y de tener siempre presente.
Una daga es un arma de un solo golpe, este debe ser cauteloso y discreto, preciso y con la fuerza necesaria, pues si fallas quedaras a la merced de tu oponente...
Maximo Constanza - February 23, 2007 12:29 AM (GMT)
Pietro contemplaba a Fernando atentamente, mientras este le hablaba, y de repente... ¿De dónde había salido esa daga? El niño hubiese jurado que no cogía ninguna arma. Tras la primera impresión, siguió escuchando.
El niño, cuando el maestro le comentaba la nueva enseñanza, posaba su palmo abierto sobre la hoja de la daga. En algún lugar había escuchado que con solo cuatro dedos de longitud la hoja ya podía llegar al corazón de un hombre adulto. Una vez tomada la medida de la hoja, que apneas le faltaban unos centimetros para completarla, empezó a recorrer con la palma de su mano extendida distintas zonas de su cuerpo. Primero comprobó el ancho de su torso, de su abdomen, de sus muslos, y finalmente de su cuello. Aquel puñal podría atravesar cualquiera de las partes de su cuerpo.
-
¿Un solo golpe? ¿Dónde?Si no hubiera tenido lugar la reciente actuación del muchacho ante el arma, bien podría decirse que poseía un espiritu guerrero.
Fernando De la Viña - February 26, 2007 02:09 AM (GMT)
Fernando observo complacido la iniciativa del joven, abría sonreído pero eso no sería lo apropiado. Para una buena educación. La noche comenzaba a apoderarse del día, y con ella las sirvientas entraron en escena sonrientes ante el joven español y su nuevo discípulo, prendieron las antorchas del patio iluminando la clase
Donde crees Pietro, que deberías dar ese golpe…
El jovencito debería pensar en su respuesta, pues sus intenciones eran defender a los que deseaba, y solo sus intenciones le separaban de convertirse en asesino, un monstruo o en un caballero de nobles intenciones…
Nayara - March 5, 2007 05:46 PM (GMT)
La oscuridad se hacia reina del hermoso cielo de Paris, y con ella la dama despertaba tras su descanso. Tomo sus ropas y se vistió con la ayuda de su hermana, la cual le puso en aviso de ciertas prácticas efectuadas por el español en el jardin.
Extrañamente Claudia habia decidido no intervenir... la ventrue deslizó sus pasos por la escalera llegando hasta donde ambos se encontraban; de frente el joven Pietro alzó su mirada con cierto temor al encontrarse con su figura.
El miedo de los niños...la inocencia del que no sabe, la imprudencia en pos de los deseos.
No deseaba cohibir al pequeño, asi pues, con un gesto sereno se dirigió a el, colocándose al lado de Fernando y dedicándole un gesto de saludo.
- Debéis recordad qué objetivo tiene vuestro movimiento, debéis tenerlo siempre presente para no fallar.-
Los recuerdos de una infancia, de un padre que le enseñó lo relativo a las armas...se colaron en su retina, no era un fallo enseñar defensa al pequeño, aunque debería conversarlo con su señor, no vió con malos ojos la actitud del español para con el pequeño.
Fernando De la Viña - March 13, 2007 12:21 PM (GMT)
Fernando en su aguardo por la respuesta del joven, observo la figura de la dama entrando en la sala que daba al jardín. En ese instante, levanto la vista observando la belleza, que entraba en el día o en la noche de Paris, luego de un arduo día de actividades, pues en todo el día no la había visto…
Madame, bienvenida sea a esta su casa…
Luego de las palabras de ella Fernando se quedaba observando los ojos de ella que desprendían un fulgor exuberante, hermosos, una joya a la vista de cualquiera que supiera apreciar la belleza natural de las cosas…
Veo miladi que conoce de las enseñanzas… con respecto a las armas… talvez un maestro o un padre en el pasado?
Nayara - March 14, 2007 05:18 PM (GMT)
Una timida sonrisa se dibujo en los labios de la ventrue al observar al joven caballero brindandole sus sabias palabras.
- Como bien apreciais Fernando, fui instruida en este arte. En la familia todos aprendimos en mayor o menor medida, mi maestro no pudo ser mejor, pues fue mi propio padre quien me enseño.
Acercando sus pasos a la altura de Fernando, observo de nuevo al pequeño y su postura.
- No dejais de sorprenderme caballero, vuestra maestria es de admirar...y sin duda lo sois, aunque tal vez no os habreis dado cuenta...-.
Sus palabras fueron casi un susurro, fueron apagandose progresivamente, dejando el misterio en el aire. Sin duda su conciencia habia hecho un guiño con el español, aunque aquello bien podia valerle una pequeña conversacion con su misma sangre...
Maximo Constanza - March 16, 2007 01:30 AM (GMT)
Pietro se quedo sorprendido, sin saber como reaccionar, ante la aparición de la señora de la casa. Tan hermosa como de costumbre, pero como alguien especial a los ojos del pequeño, que la veía por como lo trataba, y no por su apariencia.
Por un momento esperó un rapapolvo, como de seguro se hubiera llevado si el descubridor del entrenamiento hubiese sido Máximo, pero cuando la dama decidió proseguir impartiendo, de su propia experiencia, el entrenamiento, sonrió y se alegró de encontrarse lejos de la Abadía.
Volviendo a las enseñanzas respondió tan bien como pudo.
-
Un golpe capaz de incapacitar a alguien... ¿En la garganta?De las zonas que había palpado momentos antes, averiguando hasta donde podría clavarse la daga si él fuera la víctima, le parecía que el cuello resultaba la más frágil y sensible.
Fernando De la Viña - March 16, 2007 02:47 AM (GMT)
Frágil, sensible, desprotegido y de fácil acceso, el sitio elegido por el pequeño, era uno de los indicado efectivamente para detener a un individuo, pero también lo convertía en un punto letal
Es un buen punto, pero con muchas posibilidades de matar a la víctima. Muchas posibilidades de convertirte en lo que no deseas ser…
Dime Pietro, que piensas si deseas detener a alguien sin matarlo, no sería más conveniente, una de las piernas..?
Nayara - March 16, 2007 03:51 PM (GMT)
Sin duda Pietro era inocente; tal vez su percepcion cambiara de ser otro quien moviera las piezas por el. Si sus actos modificaran la vida de otro, si sus actitudes consiguieran herir o salvar a un tercero.
La dama entro en el gran salon y tomando de la vitrina de sus tesoros la espada familiar, volvio hasta donde ambos se encontraban. Contemplo con dulzura la mirada del niño; sabia que entre ellos existia una conexion intensa mas alla del respeto. Aquel niño traia vida a la casa de la ventrue, esa vida que tanto amaba la cainita.
- Pietro, ahora dejaremos que Fernando efectue tus movimientos contra mi, ¿te parece?. Piensa bien lo que deseas porque yo sere tu contrincante, debes materializar tus ideas, recordando que no deseas herirme.-
Nayara adopto una postura defensiva colocandose frente a Fernando. Habia jugado a aquello en varias ocasiones siendo una niña, Claudia era una experta; en parte gracias a sus experimentos con su hermana que recordaba haber salido mal parada en alguna ocasion...
- Adelante mis caballeros, comencemos la leccion.-
Recordo las palabras que lunas atras le advertian de la toma de su arma, las tenia presentes, pero aquella era una accion loable, no tenia pensado luchar contra su invitado, tan solo ayudar en su aprendizaje al pequeño.
Maximo Constanza - March 23, 2007 01:25 AM (GMT)
La noche había llegado ya, y con ella el despertar del antiguo. Sin aviso previo lo primero que hizo fue dirigirse a la mansión de Nayara, donde se encontraba su protegido. Aquel muchacho que había rescatado de las calles, y que ahora había mandado a vivir con la Ventrue para no involucrarlo en la guerra que acontecía en las afueras de París.
Para esta ocasión había tomado prestado un caballo de casa del Segador, donde se alojaba desde hacía algunos días de forma secreta. No quería grandes lujos, que pudieran delatarlo por la ciudad, tan solo una montura veloz y oscuras ropas como las que solía vestir. Por excepción a la norma general, últimamente portaba una pesada espada atada al cinto, cubierta en parte por una capa del mismo color de las tinieblas.
Al llegar a la mansión bajó del caballo y golpeó la puerta esperando a ser recibido.
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El muchacho asintió a las palabras de su nueva maestra, y recordando las últimas palabras de Fernando prosiguió.
-
A la pierna.Solo dijo esas palabras y se puso atento, con los ojos abiertos a la espectativa de la acción. No iba a perderse ningún detalle.
Nayara - March 26, 2007 11:01 PM (GMT)
Una visita inesperada golpeaba las puertas de su hogar; Claudia como buena anfitriona no tardo en llegar a atender a aquel visitante y con presura atendio a aquel caballero.
- Don Constanza, por favor, sed bienvenido a nuestro hogar. ¿Desea hablar con Lady Nayara?.-
Pese a imaginarlo, prefirio preguntar. Esperaba que tan solo fueran palabras las que deseara cruzar; no deseaba que alejaran a Pietro de la familia.
Maximo Constanza - March 26, 2007 11:42 PM (GMT)
Con una sonrisa, Máximo saludó a Claudia.
- Buenas noches tengais Claudia. Por supuesto estaría encantado de hablar con la señora de la casa si se encuentra presente. También me gustaría poder ver a ese hombrecito que teneis por aquí.
Al llegar a la mansión de Nayara, la pesada carga del Lasombra parecía disminuir, proporcionándole unos momentos de descanso en las tensas noches que acontecían. Aquel remanso de pz, parecía transmitir al antiguo, la misma sensación de calma y sosiego que su dueña.
Fernando De la Viña - March 27, 2007 01:46 AM (GMT)
Fernando aun mostro mas su asombro ante la postura de la dama. Mostraba un lado combativo que siempre habría mantenido oculto, y eso le intrigaba.
Tomo la daga y con un pañuelo que extrajo de su pantalón, cuidadosamente lo envolvió, sin que no quedara filo alguno a la vista.
Tomo postura y por un instante observo a Pietro.
Joven un ataque directo… puede ser bueno o…
Antes de terminar, sus pies se movieron con gran rapidez, hacia la dama, en una estocada frontal…
Nayara - March 27, 2007 10:06 PM (GMT)
La ventrue cerro los ojos y dejo guiar su espada parando el golpe con maestria; no necesitaba "ver" para aplacar aquel movimiento que sin duda no pretendia herirle. Tan solo deseaba enseñar al joven Pietro, como a ella misma le habian enseñado, con inteligencia y sabiduria, dejando de lado el instinto de la agresividad.
Claudia hizo acto de presencia en el instante en que ambas armas se refrenaron; acompañada de Maximo Constanza. La ventrue centro su atencion en el caballero y manteniendo la posicion, le dedico una sonrisa.
- Bienvenido Don Constanza, es un placer encontraros.-
Retiro su arma con elegancia y dedico una reverencia a Fernando, para seguidamente acercarse a su invitado y dedicarle su atencion, besando la mejilla del lasombra, como era su costumbre con los mas allegados.
- Como podeis comprobar, en mi hogar siempre se producen nuevas situaciones, mas aun ahora...-
Claudia se acerco a Pietro y lo tomo de la mano acercandose a su invitado, no sin antes dedicarle una furtiva mirada al caballero español y sus "artes" para con el pequeño.
Maximo Constanza - March 30, 2007 11:47 AM (GMT)
Al ver aparecer a Máximo, Pietro escondió la daga que antes tomara de las manos de Fernando, a sus espaldas. Mientras Claudia lo tomaba de la mano libre, y el niño saludaba con una sonrisa al Lasombra.
-
Buenas noches señor Constanza.
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Al contemplar la escena que estaba teniendo lugar, el antiguo no pudo dejar de sonreir. El joven Pietro debía estar encantado en esta casa, donde sin duda lo trataban de maravilla e incluso le enseñaban cosas prohibidas para él en la Abadía. Como el primogénito no era dado a cuestionar los métodos de los demás no diría nada, además con los tiempos que se avecinaban, que el chico supiera defenderse era algo bueno.
Al acercarse la señora de la casa a él, Máximo la tomó por la cintura mientra ella le otorgaba el beso de saludo.
-
Estais tan hermosa como de costumbre Lady Nayara. ¿Teneis un poco de tiempo que malgastar con este humilde admirador vuestro? -Las palabras del Lasombra iban cargadas con un extraño tono de afecto hacia la Ventrue.-
Seguro que los muchachos pueden seguir solos con el entrenamiento.
Nayara - April 3, 2007 10:36 PM (GMT)
La ventrue sonrio como gesto de agradecimiento hacia las palabras del lasombra y tomandolo del brazo se dirigio al salon dejando a los jovencitos en buena compañía.
- Para vos siempre habra un espacio en el eterno tiempo que nos rodea. ¿Mucho tenéis que contarme no es asi?, os confieso que me preocupa vuestra situación y la de mi hermana Sharede.-Al llegar a la sala, ambos tomaron asiento frente a la cristalera, observando los movimientos de los que fuera seguían con su entrenamiento.
- Os estoy agradecida por la llegada de Pietro, con el la vida se abre camino en esta mi casa. Es uno mas, me romperiais el corazón si vuestro motivo de visita es querer alejarlo de nuestro lado...-Sus ojos acompañaron sus palabras con un gesto de fugaz tristeza
; en los últimos tiempos, pocas eran las razones de la ventrue que la hicieran sonreir, y el pequeño era uno de ellos.

En el jardin Claudia contemplo la escena con extrañeza y agachándose para quedar a la altura del joven, examinó su mirada... en sus ojos una mezcla de respeto y temor le confesaban los sentimientos hacia Máximo Constanza.
Tomándolo por los hombros lo abrazó para seguidamente alborotar su pelo a modo de juego.
- Y bien, pequeño, ¿estais seguro de que podrías combatir contra mi?.-Una pícara sonrisa fue el preludio de los juegos. Pietro tenía una deuda que saldar y Claudia le ofrecía la posibilidad de intentarlo.
Maximo Constanza - April 17, 2007 09:26 PM (GMT)
Al escuchar las últimas palabras de la Ventrue, Máximo sonrió.
- No temais por la marcha de Pietro, pues creo que éste lugar será mejor para él. Como todo niño necesita del amor de una madre... -Por un momento desvió la mirada hacia el jardín, donde Claudia y el muchacho parecían muy unidos, luego volvió a posarla en su anfitriona.- y creo que aquí, en vos y en Lady Claudia lo encontrará.
Entonces un pensamiento pasó por la mente del Lasombra y su mirada se ensombreció.
- El motivo de mi visita, a parte de ver al muchacho, era el de comprovar como acontecía todo por aquí. La guerra con los lupinos está en ciernes. Todavía no han entrado a la ciudad a causar destrozos, pero de seguro que no tardarán. Por otro lado, vienen tiempos dificiles y no conozco el tiempo del que voy a disponer en el futuro, y quería que supierais como localizarme si es preciso. -Las palabras se tornaon silencio, pero enseguida volvierón a fluir de labios del antiguo.- Para cualquier cosa que necesiteis hacedme llegar un mensaje, ya sea mediante una misiva o un mensajero. Mandádlo a la mansión del Segador, y el se encargará de transmitirme las nuevas.
Fernando De la Viña - April 18, 2007 01:12 AM (GMT)
Por alguna razón, Maximo no terminaba de ser encasillado en la mente del joven español. Tiene un no se… un algo que le hace un tanto extraño, y por mas que haya sido la inspiración del agraciado Pietro, el español observaba un lado del religioso que no terminaba de cerrar en la imagen monacal de la época..
Con un gesto saludo a máximo, y luego se dispuso hacia la nueva orden del joven…
Nayara - April 18, 2007 02:10 AM (GMT)
El gesto de la ventrue se torno serio, pues serias eran las cuestiones que trataban.
- Os agradezco las atenciones que me tenéis Lord Constanza, al igual que agradezco saber donde localizaros en caso de necesitarlo; no obstante no debeis preocuparos por mi. Obrare lo que sea necesario para mantener a salvo mi hogar y los que en el habitan.-
De necesitar localizarlo, la dama tenía sus formas de hacerlo... los tiempos eran dificiles y las medidas debían ser las oportunas. La sangre otrogaba ciertas cualidades de las que no solia ser participe, pero en aquel juego todo valía si entre la línea se encontraba aquello que mas queria...
Su mirada escruto el rostro del lasombra como si al hacerlo lograra vislumbrar algo mas que simples gestos.
-Habeis abandonado la abadia, debeis ser cauteloso caballero. De vos depende el camino de muchos. Sois un lider y debeis obrar como tal en consecuencia.-
Aguardo las palabras del caballero, tal vez tuviera algun otro mensaje. Su mente quedaba al fin tranquila al conocer el paradero de su hermana; no encontraria mejor lugar que aquel junto a los suyos...
Maximo Constanza - April 18, 2007 10:53 PM (GMT)
- Mi liderazgo no es más que el deseo que algunos tienen de seguirme por propia voluntad, así que en su mano está el seguirme o dejar de hacerlo. -Esa parecía toda explicación que iba a dar Máximo al respecto.- Pero ya que hablamos de líderes... ¿Qué opinais de su excelencia Geoffrey? ¿Él también debería tener cuidado con sus actuaciones?
La tranquilidad y la sencillez con que el Lasombra acababa de pronunciar las preguntas parecía quitarles importancia. Aunque en estos tiempos... quién sabe qué podía llevar al antiguo a cuestionar esos temas.
Nayara - April 26, 2007 07:34 PM (GMT)
La dama tomo asiento tras meditar aquella pregunta espontanea nacida del veterano lasombra. Nunca habían tenido oportunidad de hablar de temas relacionados con el principe y sin embargo la cuestion se presentaba ahora difusa entre comentarios.
Con un gesto de su mano ofrecio a su invitado compartir un momento de distensión, pese a tratar un tema delicado, la ventrue se mostraba tranquila, pues no era un desconocido quien se preocupaba por su opinión al respecto. Máximo Constanza formaba parte de su circulo y nada tenía que ocultar sobre sus pensamientos.
-Si hablar sobre su excelencia deseais, que asi sea. Geoffrey es el encargado de mantener en union a los miembros de la estirpe, al menos ese seria el cometido que desde mi punto de vista debiera seguir como principe. Proteger y atender las posibles necesidades de sus subditos...claro que tal vez estos fueran mis ideales y no los de aquel que sigue el camino de los reyes...-
La tristeza templo las ultimas palabras de la dama, que vio inundada de subito su mirada, apartando aquella vision melancolica de aquel que le acompañaba.
El autor que la conmovía no era tan solo el mencionado; aquel suceso tal vez cercano aun no olvidado hacia mella en sus sentimientos, trayendo consigo un dolor aun no superado...
Cerrando unos instantes el acceso a la claridad cristalina, se sumergio en el mundo de sus sombras encontrando entre ellas consuelo, dandose fuerzas como solo una dama podia hacerlo. Recuperando el control sobre su compostura, cruzo con delicadeza sus finas manos, apoyandolas con suavidad sobre su regazo.
Su mirada volvia a ser transparente, y sus palabras dulces susurros regalados a los oidos del caballero.
-Temo mi señor por el futuro de nuestros hermanos, la guerra siempre condiciona bajas, ¿cuantas seran necesarias para un futuro laureado?.Me debo al instinto de protección, no solo con los hijos de cain, sino también con los mortales a los que tambien considero como "iguales".-
Aguardo pertinente unos instantes, para finalmente preocuparse por su visión al respecto.
-Aun a riesgo de parecer inoportuna debo preguntaros lo mismo a vos Don Máximo, a fe que vuestras palabras como las mias, seran guardadas tan solo por mis sentidos. Pues soy fiel a nuestra amistad, la cual valoro por encima de las ideologias politicas.-
Centro su atención en la respuesta del cainita; al parecer aquella noche traía consigo mucho mas que simples agradecimientos.
Maximo Constanza - April 27, 2007 01:29 PM (GMT)
Máximo ya esperaba la pregunta, y sin vacilar procedió a responder.
- Extrañas son las formas de gobernar París por parte del Príncipe, que ni se inmiscuye en la vida de los mortales, y últimamente tampoco en la de los caínitas. A mi modo de ver está dejando pasar el tiempo mientras la ciudad muere lentamente, cosa que por mi parte no estoy dispuesto a permitir. Geoffrey ha pasado de ser un ser honorable y merecedor del trono a dar sus primeros pasos hacia la tiranía. Y sinceramente, para tirano ya teníamos a Alexander, pero si desea seguir los pasos de su antiguo sire... es posible que todo se repita una vez más, hasta el final.
El discurso del Lasombra había sido bastante claro, y a oídos atentos dejaba un mensaje claro. Tan solo faltaba esperar a ver si Nayara había atendido lo suficiente.
Nayara - April 28, 2007 01:16 AM (GMT)
Al fin la luz arrojada entre las sombras, la sencillez de lo intrincado... el primogénito se desvelaba ante ella y con él sus intenciones.
Si, amaba Paris como nunca antes hubo otro, prueba de ello eran sus acciones siempre dirigidas a la salvación de la bella ciudad. Recordo aquella mágica noche bajo el oscuro manto, donde su mirada era quizas el lucero mas fuerte contemplando aquellas tierras, dotándolas de vida, de sarificio y esfuerzo, pero sobretodo de supervivencia.
Aquel hombre aun guardaba calor en su corazón, asi pudo sentirlo Nayara, admirando aquella cualidad a sus ojos tan humana.
-Vuestros valores son nobles como vuestro espiritu, la bondad siempre triunfa frente a los abismos si mantiene un equilibrio. El equilibrio de Paris ha sido vencido y es momento de restaurarlo por propias acciones.-
Una sonrisa pura y llena de cariño, fue ofrecida junto a su apoyo.
No era una dama nacida para la guerra, como tampoco era fuerte para la politica...tal vez su valor se reflejara en acciones mas pequeñas no por ello faltas de cierta importancia. El principio del fin se acercaba inxorable o tal vez tan solo fuera el fin de aquella historia, que sin duda seria narrada por expertos trovadores haciéndola perpetua a lo largo de los tiempos...
Maximo Constanza - May 5, 2007 05:26 AM (GMT)
El antiguo contemplaba a la dama en su discurso, complacido.
-
¿Entonces, creeis necesario un cambio de principado?Máximo no quería tener duda alguna al respecto de sus lealtades si finalmente se decidía a asestar algún duro golpe al gobierno parisino.
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Ante las palabras de Claudia, el muchacho no respondío con palabra alguna. Plantó los pies bien fuerte en el suelo, y aprovechando que la mujer estaba agachada le dio un leve empujón para que perdiera el equilibrio y acto seguido saltar hacia ella intentando hacerle cosquillas.
El jovencito llevaba poco tiempo viviendo en la mansión, más había cogido mucho cariño a Claudia, y eso se desmotraba en su rostro mientras jugaba con ella. Y así pudo verlo Fernando, que acababa de ser olvidado, junto a su entrenamiento, por una opción más divertida. Al menos a ojos del muchacho.
Nayara - May 14, 2007 10:08 AM (GMT)
-Es necesario, sino cambiarlo hacerle entender lo desviado de su situación, aguardando que la bestia ceda ante la comprensión y la lógica.-
La ventrue suspiro como acto innato y aun no perdido de su época mortal. Y levantándose para tomar las copas que serían llenadas contempló al primogénito una vez más.
-LLamadme necia por intentar salvar lo insalvable...-
No había tiempo para segundas oportunidades, lo sabía, debía omitir ese sentimiento de misericordia global. Había que actuar sobre la causa para evitar un efecto posiblemente devastador.
Poso de nuevo las copas sobre la mesa, aun vacías.
-El principado debe cambiar.-
Sentenció con palabras sus pensamientos, no había marcha atrás.
Maximo Constanza - May 30, 2007 10:07 AM (GMT)
El veredicto de la Ventrue sonaba como música celestial a oídos del Lasombra. La guerra por el poder había empezado, y el pequeño granito de arena destinado a convertirse en motaña ya había sido colocado en su lugar.
Máximo se levantó de su asiento y se acercó a la dama.
- Mantened a buen recaudo nuestra conversación, pues si alguien se etenrara de nuestros pensamientos la situación sería, cuanto menos, complicada para nosotros. -Un breve silencio dejó paso a los pensamientos del antiguo.- Os mantendré informada de mis avances, así de cualquier cosa en la que podais tomar partido para precipitar al Príncipe al abismo que merece. Ahora debo partir, pues hay muchas cosas que deben hacerse antes de que acabe la noche.
Un movimiento captado por el rabillo del ojo desveló a Pietro y a Claudia, jugando, ignorantes a los hilos que se movían a su alrededor. Máximo no pudo menos que sentir un poco de envidia de aquella situación en que quedaba totalmente claro que la ignorancia traía la felicidad.
De nuevo dirigió la mirada a su anfitriona.
- Cuidad del muchacho por mi.
Nayara - May 30, 2007 08:16 PM (GMT)
Todo lo que debía decirse estaba dicho, silencios incluidos; tal vez fueran los silencios los que mas cargados estaban de significados.
En aquella estancia un destino se sellaba, la eternidad guardaba sus distancias cuidadosa de sus pasos, que serenos y tranquilos marcaban el camino, aquel que debía separar presente y futuro con la delgada y delicada línea del designio.
-Que asi sea.-
La ventrue cedio su mano al lasombra estrechando aquel pacto; por bien o por mal todo quedaba dicho, tan solo cabía esperar...
Maximo Constanza - June 20, 2007 08:28 AM (GMT)
Con este último pacto sellado entre ambos, el Lasombra se despidió de Nayara abandonando la gran mansión, sin siquiera despedirse del muchacho.
Había muchas cosas por hacer aún, y aunque el tiempo era algo de lo que los cainitas disponían en exceso, no era algo que gustara perder a Máximo.