Title: Sed de Venganza. 30.04.1226
Description: Privado Mansión Giovanni
Octavio Giovanni - February 13, 2007 08:46 PM (GMT)
Viene de aquiPara cuando Octavio llegó a la mansión, aun en reformas y con todo por medio, Fabricio le esperaba con una carta con el sello del príncipe de la estirpe de París. El Giovanni se atavió con un cómodo batín de terciopelo y presto se dispuso a leerla.
Cuando vio su contenido y la sentencia dispuesta, no solo sobre la lamia, sino sobre toda la línea de sangre no pudo evitar reír a carcajadas. Satisfecho se sentó en uno de los cómodos sofás y se dispuso a seguir con el estudio…pero acto seguido llegaron las malas noticias….
La desaparición del siempre fiel Philipe encolerizó al capadocio hasta el extremo de volcar el dintel que alumbraba tristemente la estancia. El fuego se dispersó por el salón con velocidad, para acabar extendiéndose a las cortinas.
Atónito y paralizado ante el fuego, los ojos del Giovanni contenían esa ira cada vez mas frecuente, en la mirada del recién nombrado capadocio.
-Debes morir, y lo harás sufriendo Magdalena…conocerás la muerte definitiva de la peor manera que un cainita puede conocerla…y seré yo mismo el que te la propine…-Rápidamente varios sirvientes procedieron a apagar el fuego mientras Octavio susurraba algo a los oídos de Fabricio.
En el silencio posterior un grito de desconsuelo, locura y sed se oyó provinente de las estancias superiores.
-Matadme! Os lo ruego, tened compasión y matadme!-Luego un golpe seco lo cayó.
Acto seguido y por otra puerta entraba el chambelán en un estado de nerviosismo, considerable y se acercaba a Octavio.
-
Me temo maese Octavio, que en esta noche de importunios tenéis un invitado esperando- hizo una pausa dramática viendo la reacción de Octavio.
-
Viene de parte del señor Fazir, primogénito assamita y parece ser trae una carta que necesita ser entregada a vuestra merced, para que le concedáis una respuesta presto.-
El nigromante miró perplejo a Marco y luego sin mediar palabra se dirigió al salón donde esperaba Ludovico, tras el iba Fabricio con gesto serio.
Fazir-Al-Jamal - February 18, 2007 03:35 PM (GMT)
Cuando Ludovico ve llegar al primogenito capadoccio, se levanta presuroso de la silla donde aguardava y espera que se hacerque hasta él.
Siempre mirando al suelo, le hace una reverencia con la cabeza y estira el brazo entregandole la carta.
- Miseñor le manda sus mas sinceros saludos, y le pide disculpas, por lo improvisado de los hechos. Es muy consciente, de lo inapropiado del momento.
Pero la situación y los últimos acontecimientos, asi lo requieren.
Obiamente, Ludovico, consciente de la situación por la que esta pasando el antiguo Capadoccio y siendo testigo de la situación, haciendo gala de la diplomacia por la que su señor le adiestró, miente hacerca de los conocimientos de su señor.
Octavio Giovanni - February 18, 2007 03:49 PM (GMT)
Octavio cogió la carta con su mano zurda mientras miraba al emisario.
Luego de leerla con atención, cogió sobre y papel y escribió una concisa respuesta.
Lacró el sobre con su sello y se la entregó a Ludovico, presto, tal como las circunstancias obligaban…
Fazir-Al-Jamal - February 18, 2007 04:01 PM (GMT)
Ludovico recoge la carta que le entrega Octavio.
- Si me permite miseñor...
Mirandole a la cara directamente, la abre y solo aparta la mirada para mirar y leer en su interior. Al término, le entrega el papel interior, y se guarda para si, el sobre abierto con el sello lacrado roto, al abrirlo.
- Sus palabras morirán conmigo, en caso de no llegar a mi destino miseñor. Así lo desea mi amo.
Octavio Giovanni - February 18, 2007 04:15 PM (GMT)
Atónito ante la reacción, el Giovanni miró a Fabricio.
El rostro inmutable del veneciano no expresaba nada, así era Fabricio, incapaz de perturbar su rictus sereno y frío.
Uno de los criados acompañó a Ludovico hasta las afueras del dominio de la familia Giovanni.
En el interior Octavio miró a Marco y en un tono tranquilo le dijo.
-Maese Marco, haced lo que podáis pues en esta noche aún quizá hayan mas invitados….-
El chambelán presto comenzó a dar voces y ordenes a los criados, …que corrían por todo el comedor intentando dar un aire nuevo al lugar….mientras movía los brazos para reafirmar sus ordenes
Maxence - February 21, 2007 07:03 PM (GMT)
Viene de aquí.Octavio no se equivocaba al esperar más invitados, pero difícilmente esperaría al que se iba a presentar, porque ni él mismo tenía la mas minima intención de aparecer por allí apenas una hora antes. Eran curiosos los efectos que tenía la última ocurrencia del príncipe.
Era el primogénito toreador el que llamaba a la puerta de la mansión de nuevo rico de los Giovanni. Y venía acompañado de su inseparable Tomasso.
Octavio Giovanni - February 23, 2007 08:16 AM (GMT)
Dos sirvientes fueron rapidamente a abrir la verja, que daba paso al basto jardín que bordeaba la casa, aún en un lamentable estado.
Una vez en la casa, un Marco Giovanni alarmado ante el espeluznante aspecto de la casa y haciendo un claro ejercicio de etiqueta, recibió a los invitados...
-Buenas noches, caballeros- dijo en un frances correcto...mientras los sirvientes se hacían con el vestuario sobrante de los recien llegados.
El salon había sido redecorado provisionalmente con algunos candelabros, y algunos de los muebles habían sido descubiertos de sus telas, los quemadores daban un aroma agradable a la estancia.
Maxence - March 3, 2007 07:31 PM (GMT)
La detallista mirada de Maxence observaba la mansión que los Giovanni habían estado preparando. Al parecer no estaba a punto, pero sin embargo estaban trabajando muy rápido, pues no hacía ni un mes que habían perdido a Trang Oul.
- Buenas noches - saludó el primogénito, con un gesto que repitió su acompañante - quisieramos ver a Octavio, se trata de una cuestión urgente que no nos ha permitido anunciarnos previamente ¿se encuentra él aquí?
Octavio Giovanni - March 5, 2007 08:01 PM (GMT)
La urgencia de las palabras del toreador indujeron al pobre Marco a obviar la falta de etiqueta de aquella situación.
Con una amplia sonrisa y mirando a los invitados les hizo pasar y los acomodó como pudo en la estancia. Indicandoles que tomasen asiento en unos butacones estratégicamente dispuestos.
-Mi señor Octavio les recibirá en breve -dijo preocupado- disculpen si el aspecto de la estancia no es el adecuado, pero todo esta resultando extrañamente, precipitado.
Uno de los sirvientes depositó varias copas de vitae en una de las mesitas que estaba junto a los butacones, segundos después Octavio bajaba las escaleras de la planta de arriba ataviado con su batín de seda. Su rostro era serio, pero sereno.
Despacio se dirigió hacia los invitados…
Maxence - March 6, 2007 08:54 AM (GMT)
Los invitados repitieron con la misma coordinación su saludo ante el segundo Giovanni, y antes de sentarse Maxence le dijo:
- Buenas noches Octavio ¿Habeis recibido esta noche una carta del príncipe?
Aquella no parecía ser una visita de cortesía para ver los avances el la decoración de la nueva casa. La seriedad de los recien llegados así lo manifestaba.
Octavio Giovanni - March 6, 2007 06:40 PM (GMT)
El Giovanni no tardó en responder.
-Me temo que si Maese Maxence, y esto no ayudara a reagrupar a los míos, lamentablemente.-
Tras una pausa, continuó.
-Que ha hecho esta vez…poseéis esa información? Aunque francamente, que no ha hecho desde su llegada a París?-
En la mente de Octavio aún estaba reciente la imagen de Philip, retorciendose de dolor mientras las lamias lo destruían para siempre.
Maxence - March 7, 2007 07:01 PM (GMT)
- Pues no, no tengo más información que la que se daba en la carta. Pero despues de lo sucedido en la reunión de primogénitos y tras varias conversaciones con ustedes, pensaba que quizas vos tuvieseis más información o quizas la intención de intervenir en esa caza de sangre.
Entre su melena, los ojos del primogénito observaban al capadocio, esperando su respuesta y tambien tratando de averiguar sus verdaderas intenciones independientemente de lo que este dijese.
Octavio Giovanni - March 7, 2007 07:12 PM (GMT)
La sombra de la preocupación asomaba tras la mascara del Giovanni.
-No tengo intención de destruir a la que fuera en su momento guardiana de Trang Oul. He de confesaros que tras la recepción de la carta, si he reforzado mis defensas por miedo a un ataque pues esta misma noche mi ghoul y amigo, Philip a sufrido la ira de la lamia en San Genieve, que al parecer me buscaba a mi. Ha sido destruido de manera brutal mientras dormía.-
El capadocio hizo una pausa, sus ojos mostraban la ira creciente que desde hacía unas noches comenzaba a asomar cada vez mas.
-En su momento ya avisé al segador del problema que podía suponer la chiquilla de Laila..y creo que este tomó buena nota. Confío plenamente en la capacidad de Ángelo para hacerse cargo de la situación…-
Maxence - March 7, 2007 07:37 PM (GMT)
El primogénito sonrió ante la ironía. Él mismo había informado al segador sobre la caza de sangre y le había visto desvanecerse en forma de sombra, por lo que resultaría difícil de alcanzar. Por el momento se centraría en Octavio.
- Entonces, ¿me quereis decir que esa intención destructora no es mutua? Ahora tendríais el consentimiento del príncipe.
Sus preguntas eran directas, pero su voz era tímida al plantearlas, sabía que se adentraba en un terreno dificil.
- Perdonad mi franqueza, pero en el pasado me he visto implicado en las cuestiones de vuestro clan, mi recomedación fue que lo solucionaseis entre vosotros, pero ahora veo que la cuestión se ha hecho pública y quizas necesiteis ayuda para salvar esta situación.
Octavio Giovanni - March 7, 2007 07:47 PM (GMT)
-Os agradezco vuestra franqueza y que os hayais presentado aqui pese a lo complicado de caminar por las calles de nuestra ciudad...Pero os seré sincero:
La ausencia de Trang y la torpeza de esa estúpida niña ha llevado a mi clan a la situación actual…no os niego que mi no-vida recobraría algo de paz si ese ser desaparece...incluso satisfacción si fuese yo, el que provocase esa desaparición.-
El Giovanni miró al toreador a los ojos.
-Pero en esta ocasión mi proyecto es devolver a mi clan a la posición que merece y para ello debo mantenerme al margen. Mi familia como veis se ha mudado aquí, con la idea de respaldar mi situación, incluso ofrecerme protección. Lo que quiera que haya echo que el príncipe declare non grata a las lamias en esta ciudad no aporta nada bueno a la actual situación de mi clan. Como sacerdote de la senda del cazador gris pondré todo mi empeño en reforzar y reconstruir lo poco que queda del clan de la muerte y eso implicará reforzar alianzas perdidas, y demostrar mis intenciones a Geoffrey. -
Octavio cogió una copa y paladeo despacio su contenido.
Maxence - March 8, 2007 09:23 AM (GMT)
Maxence observó al Giovanni. Era alguien que causaba una mala impresión, en su rostro se reflejaba una avidez que parecía surgir de su corazón, pero poco a poco ese gesto se había ido atemperando hasta mostrarse como alguien con el que se podía establecer un diálogo.
- Me estais demostrando que sabeis escuchar consejos y actuar con prudencia. Cieramente eso es algo que el clan de la muerte necesitará para recuperarse en esta ciudad. Tambien la ciudad necesita a vuestro clan que siempre ha aportado sabiduría y prudencia. Trang Oul, Herio, Anastasio han marcado esa pauta y han puesto el listón muy alto.
No sabía hasta que punto Octavio quería seguir los pasos de Trang, pero estaba seguro de que esas capacidades como consejeros habían hecho a los capadocios valiosos, y no las disputas internas como la que esa noche sufrían. Pero como venía sucediendo tan habitualmente esas riñas marcaban la preocupación del momento.
- Si por lo que le ha pasado a vuestro compañero pensais que ella os busca para destruiros, puedo ofreceros la ayuda de los míos para defenderos.
Había en el ofrecimiento de Maxence una intención oculta, si evitaba que la situación se descontrolase irremisiblemente esa noche, le daría tiempo a Máximo para que hiciese su parte.
Octavio Giovanni - March 11, 2007 10:27 PM (GMT)
Las palabras del toreador hicieron eco dentro del Giovanni .
-Agradezco vuestras palabras lord Maxence. Sabéis que mi temprana edad como miembro de la estirpe y mi delicada situación aquí, en París, lo hace todo aun mas complicado. No es un secreto que algunos tras la reunión que vos convocasteis, cedieron la confianza del liderazgo de mi clan a Magdalena…cierto es que tiene 4 siglos de antigüedad y que es muy poderosa, pero su comportamiento allí dejo a cada cual en su sitio.-
El nigromante estudió la oferta de Maxence y recordó la presencia de otros invitados “protectores” en el piso de arriba, su rostro reflejó una sonrisa.
-En cuanto a mi seguridad no tenéis de que preocuparos, aún dispongo de medios para evitar mi muerte definitiva, aunque si agradecería cuando esta tormenta allá pasado vuestra guía. No os pido apoyo incondicional, ni siquiera me arriesgo a pediros que confiéis en mi, cosa al parecer imposible por mi apellido. Pero si, alguien que pueda aconsejarme como reconstruir un clan destruido y condenado a la persecución. Creo que sois el mejor indicado para esa tarea.-
Maxence - March 13, 2007 07:34 PM (GMT)
Al toreador le sorprendió ver declinada su ayuda. Era muy posible que Octavio no estimase en mucho la capacidad defensiva del toreador y del brujah que le acompañaba, pero Octavio se sabía verdaderamente amenazado ¿qué motivo le impulsaba a rechazarles?. Maxence hizo un último intento puesto que no le interesaba que los antiguos vasallos de Trang Oul arreglasen sus diferencias derramando sangre.
- Aunque dispongais de algun tipo de defensa espiritual, nunca está de más contar con dos pares de brazos y un poco de persuasión más si ella apareciese. Y si finalemente no aparece, podemos charlar de esas cuestiones esta noche.
Octavio Giovanni - March 13, 2007 08:08 PM (GMT)
Segundos después de las palabras de Maxence y a un gesto de Octavio, el toreador vio bajar por las escaleras al primogénito assamita, seguido de sus hermanos.
Marco iba delante acompañando a los otros invitados hasta la pequeña sala donde estaban Octavio y Maxence.
-Como veis –dijo sonriendo el capadocio- hay varios pares de fornidos brazos.
No se si tuvisteis la ocasión de conocer al primogénito assamita, recién llegado hace unos noches de uno de sus viajes. Si no es así, permitidme que os presente:
Maese Maxence de Toreador, el primogénito assamita Fazir-Al-Jamal y sus hermanos de clan.-
Luego observando la reacción del toreador esperó que el assamita tomase la palabra.
De seguida unos sirvientes entraron algunos butacones para los nuevos invitados.
Fazir-Al-Jamal - March 13, 2007 10:11 PM (GMT)
Tras una breve pausa al llegar a la habitación, donde Marco me había hecho esperar, aparece de nuevo invitándome a seguirle.
Le sigo con mis hermanos Nasir y Mansur delante de mi, Mariyah, va a mi lado, cogida de mi mano, mientras Othman y Luqman, cierran el grupo.
Al llegar a las escaleras, veo el grupo reunido, y como Octavio me invita a aproximarme a ellos.
Nasir y Mansur, se apartan, para dejarme avanzar bajando las escaleras.
Acto seguido toman posesiones marcialmente en puntos repartidos de la habitación.
Nasir, permanece a media escalera. Mansur, ocupa la posición al lado de otra puerta, mientras Mariyah y los dos gemelos me siguen detrás a una distancia prudencial.
Al llegar a la altura de mi anfitrión y su otro invitado, muestro mis respetos. Señalando con ambas manos, mi corazón, mi palabra y mi saber, y entregándoselos.
- Que el señor sea con vosotros, en cada uno de vuestros actos.
Dirigiéndome a Octavio:
- He llegado tan pronto como me ha sido posible, maese Octavio. Pero (dirigiendo mi mirada al toreador), veo que no estáis tan falto de amigos como podría suponer.
Mi mirada continúa dirigida al toreador:
- Maese Maxence, es un honor el conocerle, y una suerte el saber que compartimos las amistades…
Cuando me sirven la butaca, me siento en ella, mientras que mis hermanos siguen en sus posiciones.
Mariyah se sienta encima de la alfombra donde reposan mis pies, y los gemelos se sitúan detrás de mi, sin hacer caso de la conversación, y mirando permanentemente en los rincones de la sala.
La joven assamita, no para de rozar su cara y acariciar mis pies, con ambas manos.
- Y bien…que tienen pensado para esta noche y las próximas? Y a que viene tanto alboroto?
Maxence - March 13, 2007 10:52 PM (GMT)
Saludó con respeto al primogénito.
- Buenas noches, Fazir de los assamitas, y compañía.
Conocía a Fazir, al menos conocía sus actos públicos, sus presencias y sus ausencias. Algo más difícil era conocer a la persona detrás de un título, y más cuando pertenecía a un clan tan reservado como el de los sarracenos.
Despues miró a Octavio, que contase con los assamitas demostraba que tenía recursos, pero tambien una disposición a resolver ciertos problemas por la fuerza.
- Señor Giovanni, la ayuda de estos guerreros os será sin duda útil para protegeros de la amenaza a la que os enfrentais, pero os ruego tengais en consideración la posibilidad de resolver de otro modo esta afrenta. Soy consciente de las ordenes del príncipe, pero tambien debeis comprender que el conjunto de los cainitas se enfrenta a problemas mayores que desaconsejan enfrentamientos entre nosotros.
Evidentemente eso al príncipe le importaba poco, y al toreador le iba a resultar dificil encontrar argumentos en favor de la paz para convencer a los presentes, pero esperaba que al menos aceptasen escuchar alguna alternativa.
Octavio Giovanni - March 13, 2007 11:00 PM (GMT)
Octavio meditó su respuesta.
Miró a los ojos al primogénito assamita, desvió su mirada a cada uno de sus vasallos y la dejo acabar en los mortales ojos de Maxence.
-No me malinterpretéis maese Maxence, no es mi intención tocar un pelo de Magdalena…ya habrá quien lo haga. El señor Fazir vino a contarme su breve encuentro con la endiablada lamia…encuentro en el que fue insultado en su propia casa…-
El capadocio calló, dejando que sus palabras cayesen en el aire. Era el turno del assamita, era el quien debía recojerlas y pasárselas al toreador.
Fazir-Al-Jamal - March 14, 2007 10:38 AM (GMT)
Atento a las palabras de nuestro anfitrión, no puedo evitar mostrar malestar antes las palabras que me dispensa.
Me recuesto en mi butacón, dando muestras de lo incomodas de las palabras.
- A decir verdad mi querido Octavio, no es un tema del que me guste hablar en demasía. Esa Lamia acudió a mi casa a traicionando mi, mas que reconocida, fama de de buen anfitrión. Intentó engatusarme, ofreciéndome ser mi guardaespaldas, cuando…(mirando a mis hermanos), es bien parecido que no me hace demasiada falta.
Volviendo a recostarme otra vez en mi butacón:
- Lo cierto es que sí, cometí el error de fiarme de esa pobre niña. Es posible que abusando de esa apariencia de niña indefensa, haya conseguido sobrevivir en la ciudad. Pero su disfraz ha desaparecido, y desde luego estoy ya en curso de darle caza.
Digo que cometí el error, de pensar que un cainita con la antigüedad que tenia ella, no tendría la osadía de venir a la casa de un assamita a insultarle y a romper cualquier norma escrita por nuestros ancianos. Pero me equivoqué y no tomé las medidas de seguridad que se suponen que hay que tomar con una cainita de la calaña de esa Lamia. Dicen que hay que sobrevivir para aprender de los errores.
La cuestión, es que encontró una absurda excusa, para simular un brote de ira, un sinsentido del que, estoy seguro, ya tenia preparado de antemano, y aprovecho para insultarme y amenazarme de muerte, incluso haciendo uso de la sangre para amedrentarme.
Tomando una postura un tanto mas cómoda:
- Pero esa es una cuestión que me atañe a mí y a esa perra. La cuestión es que estoy aquí, porque Octavio me pidió mi ayuda, y yo necesito saber algo de esa cainita, para poder buscarla.
Mirando fijamente al toreador:
- Por cierto, alguien puede decirme de una vez, que es lo que pasó con esa Ventrue, llamada Eloise?
Maxence - March 14, 2007 06:54 PM (GMT)
El toreador observó unos instantes a la voz de los assamitas, con una sensación de incertidumbre por sus palabras. Parecía directo al expresarse, y eso era era algo admirable, aunque Maxence no estuviese del todo deacuerdo con lo que decía.
- Sospecho que hemos sido muchos los que hemos recibido la visita de la lamia y unos cuantos los insultados, pero tambien sé que ella se ha ganado la simpatía de algun otro. Por eso, antes de vuestra llegada le trataba de explicar al señor Octavio que esta situación ya trasciende las cuestiones personales que cada uno pueda tener con Magdalena. Lord Máximo Constanza y yo mismo pensamos que este nuevo problema puede suponer una nueva causa de ruptura entre los cainitas de París y aunque los enfrentamientos entre los de nuestra estirpe son habituales, en estos momentos todos los cainitas estamos bajo una amenaza peor y esto no nos combiene nada.
Suspiró, había utilizado ese argumento muchas veces últimamente y muy pocos se sentían tentados a actuar de un modo favorable al conjunto de los cainitas.
- Sólo os pido que postergueis vuestra caza de sangre un breve tiempo, y le deis la oportunidad al señor Constanza para que solucione esto de una manera menos traumática, sin convertir a Magdalena en una martir, porque ella puede ser muchas cosas, pero no es eso.
De Elois no dijo nada (por el momento).
Octavio Giovanni - March 14, 2007 07:07 PM (GMT)
El gesto del Giovanni se turbó durante unos segundos al recordar su encuentro con el primogénito Lasombra...no fue del todo agradable...
El assamita parecía decidido en sus acciones pero la humanidad del toreador ya había sido demostrada en más de una ocasión…aunque sin éxito de momento.
Despacio bebió de su copa y con el rabillo del ojo vio aparecer a Olivia Giovanni que al parecer reclamaba de su presencia. Se dirigió hacia donde ella se encontraba con un discúlpenme, será un segundo, y esta le susurró algo al oído, mientras Octavio no perdía de vista a los dos cainitas...
Una sonrisa de satisfacción apareció en el rostro del Giovanni, al parecer el segador de París se iba a encargar personalmente de aquella endiablada niña. Luego volvió con sus invitados esperando la respuesta de Fazir, aceptaría esperar en su sed de venganza como sugería Maxence?
Fazir-Al-Jamal - March 15, 2007 01:37 PM (GMT)
Escucho atento las palabras del primogénito toreador. Poco a poco, mientras va hablando mi cara se torna de sorpresa en estupefacción, hasta quedarme del todo atónito, al finalizar este.
Octavio, ha sido requerido por uno de los suyos, que le susurra algo al oído, y aprovecho ese momento de pausa, para intentar dar crédito a lo que ha recibido mis oídos, de boca de Maxence.
Cuando vuelve Octavio, hago un leve suspiro y parpadeo un par de veces, agitando levemente la cabeza, como si quisiera situarme mejor en las palabras del toreador:
- Vamos a ver querido Maxence, es muy posible que no haya entendido bien el sentido de sus palabras.
Me está sugiriendo vuestra merced que que no haga lo que me venga en gana con el destino de esa perra y de cuantos la quieran ayudar contra mi, por miedo a que sea considerada como una mártir?? Mártir de que?? El problema verdadero será mas bien para quien quiera interponerse en mi camino.
Mirando al antiguo giovanni:
- No opina de la misma forma, maese Octavio?
Obiando su respuesta:
- Pueden estar seguros, que usaré los métodos que tenga a mi alcance, para ver finalizada a esa lamia. Tansolo lamentaría que alguien se me adelantara, si dice que tiene tantos enemigos. Pero aún asi, quien fuera que me hiciera el trabajo, reciviría de mi, un reconocimiento y una gratitud, fuera de toda duda. Pueden estar seguros de ello.
No obstante, le hice una promesa a esa perra, y antes de verla finalizada, me gustaria poder cumplirlo.
Maxence - March 15, 2007 02:59 PM (GMT)
- Evidentemente no os estoy diciendo lo que teneis que hacer, no sólo teneis vuestra propia libertad para decidir, sino tambien en permiso explícito del príncipe para destruir a cualquier lamia y reclamar su sangre. Mi única intención ha sido recordaros que Magdalena no es el único problema que afecta a París, hay otros a mi juicio más graves y mucho más sensibles.
Pero los otros problemas de París no parecían importarle al assamita, al menos eso pensaba el toreador puesto que los assamita eran el único clan que no había enviado un representante a la reunión de primogénitos pudiendo hacerlo. Sin embargo la lamia sí había ido a esa reunión, para reclamar atención sobre sí y dejar en segundo plano otras cosas.
- Sospecho que el afan de protagonismo de Magdalena hace que ella sí desee convertirse en el problema más importante de París, por eso ha minado con su teatralidad la posibilidad de que el resto de los cainitas se preocupen de otras cosas. Supongo que pese a su edad está en su derecho a comportarse como una niña malcriada, pero si consigue que otros le sigan el juego y derramen sangre cainita tratando de solucionar los sucesivos lios en los que nos mete, entonces le estarían concediendo una gran victoria a esas ideas infantiles y carentes de prespectiva aunque la lamia muriese. A eso me refería al hablar de transformarla en una martir.
Porque no se trataba de si Fazir decidía si Magdalena debía vivir o morir, lo que estaba en discusión era si la niña lamia era el principal reto en el que invertir esfuerzos, de todos a los que podía enfrentarse en esos días.
- Decidme voz de los assamitas, una vez utiliceis todos los medios a vuestro alcance para enfrentaros a ella, ¿qué dejareis para los lupinos y la inquisición?
Fazir-Al-Jamal - March 15, 2007 11:07 PM (GMT)
Al fin esbozo un ápice de sonrisa, viendo la insistencia del primogenito toreador:
- No conozco ni a unos ni a otros. Nunca qhe tenido que enfrentrme a ellos. No conozco ni su fuerte ni su devilidad. Ni que quieren de nosotros, ni poruqe nos odian.
En definitiva no se nada.
En este momento, después de volver de un descanso en mi tierra, no se que pasa con esa tan temida guerra.
Lo que no entiendo es ese temor por ella, algunos la temen, otros la ansían...
Es que hemos de temer a esas partes y no ellas a nosotros? es que se van a unir lupinos e inquisidores contra nosotros?
Que manera mas estupida e infructuosa de hacer uso de la politica.
Quien se ha preocupado de empezar a mover hilos, en lugar de lamentarse y preparar sus armas para la batalla?
Si quieres librarte de una guerra contra dos fuerzas, mi querido Maxence, lo unico que tienes que hacer es que luchen entre ellas y te dejen a ti tranquilo.
Ya en un tono mas jovial:
- O decirles que nos dejen en paz, que ya tenemos bastantes problemas entre nosotros, como para tener que empezar a pelearnos con ellos!! Que se pongan en la cola y esperen!!
De repente, mi semblante vuelve a coger un tono serio, y preocupado. La ironia es un arte que no domino demasiado bien, y aún podria resultar que mis contertulios, entiendieran mis palabras al pié de la letra.
- La cuestión es que si se os ha ido de las manos una pelea contra dos fuerzas, opuestas entre ellas, que os llevan a la guerra, significa que la ineficacia en mi ausencia, ha sido la nota predominante.
Por lo que no se que podria aportar yo, con mi humilde ayuda.
Maxence - March 16, 2007 09:53 AM (GMT)
Para reconocer su desconocimiento, el primogénito assamita daba por hecho demasiadas suposiciones incorrectas, la mayor de todas ellas era el pensar que el haberse marchado de vacaciones le libraba de alguna responsabilidad o peligro. Pero sacar al sarraceno de todos esos errores exigiría demasiadas explicaciones y el árabe parecía poco receptivo. Maxence intentó por última vez transmitir el mensaje que Fazir no terminaba de captar aunque era bastante sencillo:
- Ya os he explicado que podríais ayudar no fomentando enfrentamientos internos entre cainitas en este momento.
Despues de tener esa información, el assamita podía elegir formar parte de los problemas o de las soluciones. Pero si estaba en la opción de organizar batallas entre cainitas, poco más había que resolver con él sobre otras beligerancias.
Maxence miró a Octavio, tratando de averiguar con quién compartia prioridades el misterioso capadoccio.
Fazir-Al-Jamal - March 16, 2007 02:15 PM (GMT)
El estupor hace presa en mi, no puedo creer lo que me está diciendo el Toreador.
- Es que acaso me estais acusando a MI de fomentar enfrentamiento ninguno, contra algún cainita? Por Alá, que voy empezando a entender cosas.
Es decir, se está permitiendo a una vulgar Lamia, insultar a cualquier cainita de la ciudad y campar a sus anchas sin ningún tipo de problema, solo por que haya paz entre nosotros, y nos preparemos a una guerra, que tenia que haberse evitado de haber hecho bien las cosas???
Solo me queda el decir, que si vuestra merced tiene alguna sospecha de que yo lo unico que pretendo es fomentar la lucha interna entre cainitas, bien sabe a donde acudir y delante de quien informar. Yo por mi parte no estoy dispuesto a escuchar que se me acuse de algo gratuitamente, en una casa donde he sido invitado a acudir.
Tras lo cual, me levanto y hago una seña a mis hermanos...
- Si lo deseas Octavio, dos de mis hermanos se quedarán esta noche y las que creas necesario, para velar por ti. Los demás podriamos tener otros asuntos que atender.
Maxence - March 16, 2007 02:28 PM (GMT)
- Yo no os he acusado de nada.
Se limitó a responder Maxence. No era necesario más porque Fazir se montaba su teatro solo.
Octavio Giovanni - March 16, 2007 05:07 PM (GMT)
El Giovanni se había mantenido al margen de la discusión, escuchando atentamente las dos posturas. Era curioso pero todos los encuentros con el toreador acababan igual, alguien venía y lo estropeaba todo...
Luego moviendo la cabeza negativamente habñó a ambos primogenitos.
-Señores, lamento decir que el segador ya ha ido presto a cobrar la cabeza de Magdalena. Por otro lado Fazir agradezco vuestra ayuda y aceptaré gustoso la presencia de vuestros hermanos. Marco se encargará de todo.-
En ese instante y a una señal de Marco, los dos gemelos subierón con el a preparar la estancia para los invitados sarracenos.
-Podeis partir Fazir, primogenito assamita y nuevamente gracias por vuestra ayuda.-
Octavio hizo una reverencia a Fazir, sincera pero breve. Le agradaba que lo tratasen como un primogenito sin ni siquiera cuestionar su pertenencia al clan de la muerte...otra cosa sería convencer a Geoffrey....
Octavio esperó que marchase el assamita para continuar su conversación con maxence.
Nota: lamento la ausencia pero veo que habeis aprovechado para discutir... <_<
Maxence - March 23, 2007 06:27 PM (GMT)
Maxence tambien esperaba a que Fazir cumpliese con su anunciada marcha, o cuando menos a que el assamita explicase su airada reacción que no parecía corresponderse con la conversación que habían mantenido.
Maxence - March 31, 2007 08:08 AM (GMT)
Una vez el asamita se hubo ido, el toreador se quedó observando a su enigmático anfitrión aquella noche.
Aquel proyecto de lujosa morada y sus relaciones con los sarracenos hacían pensar que el señor Giovanni tenía grandes planes, pero Maxence no tenía todavía claro cual era el objetivo de aquellos planes. Con el esquivo argumento de que Ángelo sería quien se encargase de Madalena, Octavio había evitado definir una postura en el debate que habían mantenido Fazir y Maxence. Pero el toreador estaba muy interesado en conocer la postura del capadocio.
- Y bien, señor Giovanni, ¿qué pensais? ¿deben los cainitas dedicarse a enfrentamientos entre ellos y dejar de lado la cuestión lupina o por el contrario deberiamos dejar de lado todas esas rencillas y unirnos contra los lupinos?
Octavio Giovanni - March 31, 2007 02:07 PM (GMT)
El capadocio miró respetuoso al primogénito toreador una vez se quedaron solos.
-Es difícil responder a esa pregunta maese Maxence, aun más, cuando mi clan es ahora mismo el ojo de todas las miradas. No creo que debamos enfrentarnos entre nosotros, pero mi breve existencia se encarga de recordarme que esto es mera utopía.-
El Giovanni hizo una pausa.
-También os diré, que nuestro enemigo común no es simplemente eso, un enemigo. He indagado en los estudios de Trang sobre uno de esos ejemplares, y esos seres son simplemente físicamente perfectos. Enfrentarnos a ellos es una locura, ya sea aquí, en los bosques o con un ejercito de resucitados tambaleantes…-
Octavio recordó la patética reunión de primogénitos y lo apesadumbrado que salía de allí tras sentir que habían perdido el tiempo, y que los importantes tenían el mismo miedo que el.
-Maese Maxence, yo no soy nadie entre los cainitas y no teneís por que escucharme, pero si queremos proseguir con nuestra existencia debemos hacer lo que nos recuerda la historia intenta resistir y sobreponernos…no tenemos ninguna posibilidad contra ese enemigo, sin figuras como el anciano Tremere o el señor de la torre negra…ninguna.-
La sinceridad del Giovanni en esta ocasión no tenía ningún doble sentido, simplemente era imposible que un capadocio se enfrentase a una bestia inmensa como aquellas, eso solo lo haría un estúpido como Trang Oul…alguien que quería pasar a la historia y lo hizo en forma de bote de cenizas.
Maxence - April 2, 2007 06:22 PM (GMT)
- No teneis que convencerme a mí de la necesidad de organizarnos y sobreponernos a las disputas que puedan existir entre clanes, incluyendo a los dos que mencionais. Yo convoqué la reunión de primogénitos para tratar de conseguir ese objetivo, y no se trataba de un propósito utópico, sino de la simple lógica de la supervivencia.
El toreador elevó la barbilla y suspiró, ese concepto de utopía sacado de no se sabe donde servía constantemente como argumento para actuar contra la razón. Y Maxence no tenía la fuerza.
- Ya intenté convencer a los primogénitos de la necesidad de trabajar unidos, aunque resulta dificil convencer a algunos tan evasivos como Fazir, o a quienes almacenan demasiada ira o suficiente poder como para preferir protegerse solos. Nosotros no les podemos obligar a cooperar, y quien sí puede obligarles no parecía interesado en dar ordenes.
Volvió a mirar a Octavio, evidentemente su rumbo no era el mismo que el de Trang Oul, pero con aquella caza de sangre el Giovanni era lo más cercano que quedaba para acceder al conocimiento del antiguo Capadocio desaparecido.
- Si vos habeis tenido acceso a los estudios de Trang Oul, quizas podais descubrir en ellos alguna esperanza contra el problema que afrontamos. Tampoco hubo mucha lógica en su muerte, quizas alguno de los motivos que permanecen ocultos es que se acercaba a algun secreto sobre esas criaturas en sus investigaciones.
Maxence no sabía todavía qué buscaba, aunque la sincera desesperanza de Octavio le estaba dando algunas ideas de lo que la inspiración toreador podía aportar a la ciudad. No estaba muy al tanto de lo que había pasado con aquel garou que investigaba Trang, pero tenía planes para enterarse pronto.
Octavio Giovanni - April 4, 2007 07:00 PM (GMT)
Nadie entendía que el no era Trang, que no tenía su poder y que no quería serlo. Prefería pasar pagina. Trang había muerto por estúpido. Sus 400 años no le habían dado un ápice de sentido común. Fin de la historia.
Le sucedía como sacerdote casi por obligación y su nueva situación, respaldada teóricamente por la familia Giovanni no era todo lo que parecía. Al contrario, la presión y las exigencias de su nuevo y político entorno no eran ni mucho menos de sus agrado.
El Giovanni miró, disimuladamente aunque no para Maxence, si había alguien. Parecía que quería hablar, que quería contarle algo pero la sombra de Olivia se dibujó en el suelo y el nigromante siguió despistado.
-…si, el cuerpo del lobo…Maese Maxence, solo os puedo decir que se devolvió a las bestias, sin poder aclarar nada…era una de las condiciones al parecer-
El veneciano se acercó en exceso al toreador fingiendo tropezar. Esperaba que los sentidos del toreador ayudasen…
-estoy en peligro- susurró en latín.
Maxence - April 5, 2007 06:51 AM (GMT)
El Artesano le miró extrañado tal como hubiese hecho cualquier herrero de ciudad al que le hablasen en el idioma de los curas y los libros. Su extrañeza no se debía a que no le entendiese, porque los siglos daban para aprender muchas cosas, tampoco se debía a que la información de Octavio fuese sorprendente, porque toreador, brujah y asamitas estaban allí porque el Giovanni corría peligro frente a las lamias.
Así que lo extraño era que Octavio informase de lo evidente con tanto misterio. En el mismo tono susurrante y tambien en Latín, Maxence preguntó.
- ¿A qvé peligro os referis?
Octavio Giovanni - April 6, 2007 01:15 PM (GMT)
La oscura figura de Olivia Giovanni apareció nuevamente en la estancia cortando por completo la conversación.
-Me temo que eso es todo cuanto os puedo ayudar maese Maxence-añadió precipitado el veneciano.
-Ahora si me disculpáis tengo que reanudar mis quehaceres-añadió mirando a Olivia.
No tardó mas que unos segundos en aparecer Marco para acompañar al primogénito Toreador hacia la puerta.
Maxence - April 6, 2007 03:52 PM (GMT)
La situación de los capadocio parecía estar lejos de calmarse, todavía prometían dales más quebraderos de cabeza a los otros clanes. Maxence no dijo más, sólo hizo un gesto de despedida, que fue imitado por su guardaespaldas brujah. Despues los visitantes se marcharon.