View Full Version: Entre el bien y el mal I (8/4/1226)

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Title: Entre el bien y el mal I (8/4/1226)
Description: abierto...


Manfred Von Hellstrich - February 4, 2007 06:49 PM (GMT)
El despertar de esta noche, había sido por el contrario a muchas otras noches un placer, el abrir los ojos y saber que lo que te rodea es realidad y no simplemente el juego de un demonio era una sensación indescriptible… Para aquel vástago en aquel instante rodeado, por un mundo plasmado en la realidad de un tapiz, aunque ellos mostraran un mundo miserable, de depravación y aberraciones, de criaturas imaginarias y devastadoras, solo presentes en la mente de un insano y fuera de control vampiro, traumado por años de enfrentamientos…

Salio a la luz de la luna, a recordarle quien ere y cuan débil podía ser su carne ante la diosa de la noche.

Invocando la oscuridad, una ataviada y bien trabajada túnica, envolvió al lasombra, dejando una cruz blanca en su pecho y formando una cruz mas negra que la túnica en la espalda.

En silencio, omitiendo el llamado de su aprendiz, el vástago comenzó a caminar, por la noche, en dirección a su nuevo objetivo. El demonio había hablado, y en aquel que caminaba solo, estaba la respuesta a la necesidad que el futuro plantearía.

Poco apoco fue dejando atrás las callejuelas solitarias, y otras no tanto, de alguna clase de vida en la Vile, para cruzar los puentes del sena, donde aun se mostraban algunos que otros galanes, intentando cortejar a las damas que se encontraban en su terreno, pues ellas eran las gobernantes de la eterna noche. Parias de las sociedades diurnas asi como el caminante solitario…

Al final de la calle por la que caminaba dejando atrás las mansiones de los vasallos de ambiciones mundanas gobernados por la avaricia y el deshonor, impulsados por la necesidad efímera de hacerse con el control de mas vidas mortales de las que pueden gobernar; ignorando la llamada de necesidad de las mujerzuelas de las zonas, concentrado en la edificación pero a la ves abstraído del mundo que lo rodeaba, el vástago comenzó a divisar la mas grande e imponente catedral de parís, y de este reino, mas no mas imponente que las de edificación antiguas de segundo hogar…

Llego hasta unos metros, mas halla del final de las casas, desde donde se podía observar todo el entorno, comprender la visión de un hombre locuaz que imagino y diseño una estructura que sobrevira el paso de cientos de años, manteniéndose como símbolo de una fe, putrefacta desde los cimientos, que no se mantendría por mas tiempo. Pues el mundo cambia y ella se convertiría en anticuada, y obsoleta. Sin la dirección de alguien capaz de mantener en pie sus creencia. Cruel destino, para la palabra de aquel ser sin compasión ni misericordia… por mas que sus palabras fueran lo contrario…

Con una maligna sonrisa, el vástago dio un paso seguido de otro, por la plaza delantera de la catedral, observando la inerte estructura, y presenciando la actividad de la solitaria plazoleta.

Estefan Du Mordred - February 5, 2007 10:38 AM (GMT)
Se habia echo tarde ya, pues se había entretenido ultimando sus rezos nocturnos. Pese a tener su propia capilla en palacio, habia decidido no quedarse obsoleto e indiferente al mundo exterior, como asi lo hubiese echo su maestro, sumergido en las lagunas del misticismo, en su afán por agotar la inagotable fuente de sabiduría, que eran los manuscritos.

Sin preocupación alguna, termino de santiguarse, y levanto la cabeza a tiempo de ver como los monaguillos comenzaban a retirar los enseres utilizados en la ya pasada misa.
Se puso en pie y sin dirigir palabra con nadie, salio de la catedral, en busca de su corcel.

Deberia de dar la vuelta a la estructura, ya que los pequeños establos se encontraban justo detrás de esta. Y dado que estos permanecían siempre abiertos, decidió entretenerse un poco mas y observar la bella edificación, que habia sido erigida gracia al inmenso poder de la fe.

Ataviado con una capa de lana, en la que no rezaba ningun símbolo que le identificase como templario, se protegia del frio nocturno mientras miraba embelesado las grotescas figuras que se encargaban de custodiar el templo. Tantas veces habia deseado visitarlo completamente, pero desafortunadamente este esta controlado por el obispo, y el obispo a su vez por el rey. Asi que era algo prácticamente imposible, ya que hasta el momento el acercamiento entre el rey y el temple, era nulo. Aunque eso si lo tenia bastante claro Estefand, las cosas no debian de seguir asi.

De repente un gota golpeo su cara, y seguidamente otra, las cuales comenzaron a seguirles, otras cuantas, estaba comenzado a llover, poco pero a llover.
Era el momento de regresar si no queria calarse hasta los huesos.

Y tras pensarlo asi lo hizo, prosiguió su paseo a traves de la plaza que rodeaba la catedral.

Manfred Von Hellstrich - February 5, 2007 02:12 PM (GMT)
La noche cada vez se cerraba mas y mas, ante los pasos del caminante solitario, sumido en sus pensamientos, observando la edificación, buscando el mas mínimo error e idealizando su futuro, perdió cuenta que esta noche nadie era bien recibido. Poco a poco, lo que había comenzado como una leve garúa, poco a poco se comenzaba a tornar en una lluvia de primavera.

Ahí en la plazoleta, sitio de reunión para todos aquellos fieles a una religión de mentiras y traición, que durante la estadía del astro rey, poblarían la ahora silenciosa estancia con los bullicios de la vida diaria. Se diviso una figura, saliendo de la Catedral, un hombre que por mas que sus ropas no lo indicaran portaba un estilo estoico…

Las gotas de agua comenzaban a dejar su marca, embarrando las tierras bajo los pies de sendos caminantes, y sus ropas, mas los hábitos del supuesto monje, ofrecían cierta resistencia al agua que la capa de lana del extraño no hacia.

El rostro del lasombra, instantáneamente como un acto reflejo, ante alguien que provenía de la catedral comenzó a tener un color mas humano, un uso de la sangre que creía olvidado en el paso del tiempo, mientras que su blanca y larga cabellera continuaba mojándose

Como simples mortales, ambos continuaron caminando, al estar cerca, el cainita le dedico una mira, acompañado por un gesto de saludo, mas de momento no conocía a aquel extraño…

Estefan Du Mordred - February 5, 2007 03:31 PM (GMT)
De lejos una extraña figura se aproximaba en direccion contraria a la suya. Portaba una larga melena blanca, y un porte bastante gallardesco. Al estar a su altura le dedico un saludo en la noche.

Estefand le miro de arriba abajo e intrigado añadio:

-Buenas noches caballero. Tened cuidado, que pese a estar en lugar santo, el mal siempre acecha, y sobre todo se aprovecha de noches humedas y oscuras como la de hoy, para jugar a su antojo.

Manfred Von Hellstrich - February 5, 2007 08:11 PM (GMT)
Tras aquellas palabras, Manfred se detuvo en la lluvia, en la noche, sin girarse, observando la catedral

Pues es una noche ideal, para que el mal sea perdonado, ya que es un sitio idóneo, pues ante la imponente estructura que aquí se levanta, representando el poder del todo poderoso, padre de todas las criaturas y el único con el poder de perdonar, junto con esta triste lluvia que nos pone a todos en las mismas condiciones. Así que de aparecer lo someteré a su santo juicio de ser necesario.

El cainita se giro a observar el rostro del caballero, y sus ojos a las ves se tornaron frios, mas sin desprender maldad, recordado sus primeras contiendas…

Mas agradezco vuestra noble advertencia, señor….

Sus ultimas palabras se tornaban una interrogante, a la ves que sus ojos volvían a la naturalidad de siglos de existencia…

Estefan Du Mordred - February 6, 2007 11:49 AM (GMT)
-Vuestras palabras demuestran valia, pero el mal adopta multiples formas, no es para nada predecible y mucho menos facil de purificar, creedme que al mal no es posible vencerle con una espada.

Al volverse una fria mirada pudo contemplar en sus ojos, es mas parecia no temer a nada ni ha nadie. Un tipo un tanto extraño…

-Señor, Estefand.

Decidio omitir su apellido, tampoco queria admiradores insospechados.

Manfred Von Hellstrich - February 7, 2007 12:56 AM (GMT)
Pues para que desearía una espada, teniendo la fe de el señor de mi lado…

Mientras con su mano señalaba la gran Notre Damme…

Señor Estefand, vuestra habla es digna, mas por su cuerpo he de suponer que no pertenece a esta iglesia, tal ves un cruzado que pueda darme noticias de los futuros enfrentamientos…

La mirada y los gestos del cainita se tornaron amables, como padre que espera noticias de un hijo, u intrigas de problemas…

Estefan Du Mordred - February 7, 2007 12:14 PM (GMT)
-Veo que sois hombre de fe, ya es practicamente dificil encontrar alguien como vos en medio de esta ciudad pecaminosa.

Y tambien sois buen observador, asi es, pertenezco a las filas de los guerreros de cristo. Y respecto a la nuevas, antes me gustaria compartir con vos un poco mas del habla sobre la fe. ¿no le parece?

Pero aqui esta empezando a ser incomoda nuestra tertulia, pero...¿porque interrumpirla? ¿No le parece mejor que nos acomodemos en el calor de alguna taberna cercana?

Manfred Von Hellstrich - February 9, 2007 03:54 PM (GMT)
Manfred se giro, enteramente ante la propuesta de aquel caballero…

Será un placer para mi que un semejante en las filas del señor, me acompañe en una relajante bebida…

Comenzaba a caminar hacia aquel guerrero de dios, y su vos se tornaba placida, complaciente, demostraba maestría, o un serio caso de problemas de identidad…

Me temo que no es que seamos escasos caballero Estefand, sino que hay veces que por nuestra seguridad es mejor, pasar desapercibidos. Pero tenga en seguro… Paris.. esta bella ciudad, posee una Fe en dios.. y en sus seguidores mas haya de lo que muchos piensan…

Estefan Du Mordred - February 19, 2007 09:26 AM (GMT)
-¿Pasar desapercibidos? No olvideis que nuestro señor esta de nuestro lado y que mientras no caigamos en el error del pecado, no hemos de temer a todos esas malditas criaturas de la noche que Satanas a enviado a la tierra.

Ambos se dirigieron a la posada mas cercana que habia. Y tras entrar en esta y acomodarse, pidio dos jarras de la mejor cerveza parisina.

-Bueno contadme algo sobre vos. A que os dedicais, no se…Nos acabamos de conocer esta noche, pero vuestro buen hacer por la fe cristiana, me tiene intrigado.


Manfred Von Hellstrich - February 19, 2007 03:13 PM (GMT)
Ambos caminaron hacia la taberna tras entrar Estefan pidió dos cervezas y se acomodaron en unas mesas a unos metros del fuego, donde el calorcito de este, abrumaba la estancia y su luz, y luminaba los rostros. Antes de entrar Manfred supuso de antemano que no podría ocultar su blanca piel como lo hacia la noche, asi que pausada mente para no llamar la atención hizo uso de su bendita sangre, hacia sus facciones estas tornándoles mas humanas mas vivas.

Ya sentados y cómodos el caballero intrigaba.

Mi buen hacer por la fe?... umm veamos no lo veo como un buen hacer… Simplemente hago lo que los mandatos divinos indican como correcto….

Hacia una pausa, mientras el tabernero dejaba la cerveza sobre la mesa…

Ahora estoy retirado, los años no vienen solo con el envejecimiento de la piel, pero durante mi juventud fui un caballero cual tú eres ahora. Durante mucho tiempo combatí en las tierras ibéricas, por la cristiandad contra los pecaminosos del califato. Luego viaje hacia tierra santa a combatir, con el escudo de la cristiandad a mis espaldas…

Hacia una pausa mientras tomaba la jarra y daba un buen sorbo

Pero me he dado cuenta, que por más que paliaba con la ayuda de dios, y para su nombre y el de la fe. Aquellos que caían por mi espada, eran humanos, mortales comunes, hermanos caminando sobre esta tierra, que tuvieron la desgracia de nacer sin alguien que les enseñara el verdadero camino.

Sus palabras se tornaban tristes apaciguadas por el tiempo, y con gran parte de verdad en ellas, pues el en vida había percatado de esos detalles ocultos por la religión católica…

Estefan Du Mordred - February 20, 2007 11:38 AM (GMT)
De inicio la conversación se hacia bastante interesante, o por lo menos su interlocutor, parecia decirle lo que queria oir, algo muy alagador.

-Vaya, ¿fuisteis templario tambien? Y a que orden pertenecisteis, y ante todo, por que dejarlo, se puede ser un anciano y no combatir. Hay muchos puestos entre las filas de nuestro señor.

Vamos, no caigáis en ese error. Cuando conquistamos sus ciudades e intentamos enseñarles el camino divinos, esos salvajes invocaron al mismo principe de las tinieblas, yo con mis propios ojos, vi como uno a uno mis hombres iban sucumbiendo ante su maldición.

Amigo mio, creedme, quien nace salvaje muere salvaje…

Manfred Von Hellstrich - February 20, 2007 08:37 PM (GMT)
El cainita observaba con atención como había tocado dicho tema al humano, y conocía de sobras esas palabras, puesto que el había estado en tierra santa y abría causado demasiadas bajas tanto humanas como cainitas..

Ese no es el problema Señor Estefan…. A decir verdad, me retire porque comenzaba a dudar de mi fe, comenzaba a dudar de los actos que mi cuerpo mi alma y mi espada realizaban en post del señor Jesucristo.

Realizo una pausa mientras sus ojos se tornaban llorosos, realmente en esas batallas había sentido como su humanidad comenzaba a perderse mas haya de haber muerto.

En aquellas tierras, por mas que mi fe era clara, me percataba de que los que caían en su mayoría morían de la misma manera, con sufrimientos. Pero al regresar contemplaba la felicidad de aquellos, no felices por ganar, sino de estar vivos. Y entonces comencé a cuestionarme, que somos los humanos sino un puñado de sentimientos, emociones guiadas por las acciones de nuestra mente a través de nuestro cuerpo. Y si los hay presentes eran Cristianos como yo, los otros no sufría y lloraban por los suyos, o no estarían contentos por sobrevivir un día mas. Esas emociones no lo hacían humanos.. acaso, al final de cuentas no éramos hermanos, hijos de un gran dios creador de todos los seres que caminan sobre esta tierra… Un dios que perdona, ama y quiere a todos por igual…

Sus palabras se ahogaban en sentimientos mientras observaba el poder abrasador de las llamas en la hoguera. Luego súbitamente se torno hacia su interlocutor, había cuestionado algo y no le había respondido.

Pero no fui a las guerras santas como un caballero de alguna orden en especial. Sino como un guerrero de Dios. Luego de una serie de contiendas en el sur de las tierras de Castilla, nuestro señor de Aragón, nos dio un tiempo para que mis hombres y los de otros condes, se recuperaran de las heridas, y luego partimos hacia tierra santa. Bajo el emblema de la corona de Aragón, y los estandartes cristianos, brindamos servicio sin intención de recompensa alguna, o por lo menos eso veía yo que era lo correcto.

Miro el suelo, adonde había llegado a donde sus pies lo habían conducido, y luego volvió su vista hacia Estefan, y mientras se disponía a tomar de la jarra, dijo en un suspiro casi en un reproche hacia si mismo.

Tal vez debería haber aceptado esas tierras que ofrecieron a quien prestara ayuda. Estupido inocente que fui…

Estefan Du Mordred - February 21, 2007 10:21 AM (GMT)
Ante las palabras de Manfred, el templario solo podía apiadarse de su alma, y esperar que ahora esta no hubiese caido en el pecado.

-Vereis, el ser humano por naturaleza lleva implantada en lo mas profundo de su ser la semilla de la vanidad y del egoismo, y es por eso que nunca debemos de perder la fe, para evitar que esa semilla impura que todos portamos florezca. ¿O acaso pensais que todos los cristianos que marchan a tierra santa, es para luchar por cristo?

Unos lo hacen por temor, otros por codicia, otros por poder, infinidad de pensamientos y sensaciones como bien decis, nos mueven. Pero nuestro dios es piadoso, no debemos olvidarlo, y el sabe diferencias esos pequeños impulsos.

De todas formas ahor ano debemos de temer en los dias que corren, por como seran juzgadas nuestras almas en el purgatorio, el verdadero mal ya se encuentra por nosotros, debemos de temer por el dia del juicio final, que con cada pie que pone el maligno en la tierra, aproxima inminentemente el dia final hacia nosotros.

Es algo complicado de explicar (aproximandose hacia Manfred y susurrandole), pero si es cierto que estuvisteis en terra sanata, sabreis perfectamente quienes son los lacallos de satanas y los que nos estan usurpando desde las sombras nuestra propia sociedad…

Tras eso volvio a acomodarse en su sillon, y miro a su interlocutor, obviamente hablaba d elos cainitas, tna solo queria ver la reaccion de este.

Manfred Von Hellstrich - February 21, 2007 03:08 PM (GMT)
Por su puesto maese Estefan que no soy ingenuo, se las razones de muchos para ir a combatir a tierra santa. Solo me cuestiono si el impulso o la necesidad natural, no me ha flaqueado en el momento de ver las retribuciones de mis compañeros. Envidia tal vez, mas yo no necesito de retribuciones cuando se trata de la fe, caballero. Se claramente que dios médiate, obtendré el perdón en el día del juicio final y solo el sabrá que destino me deparara.

En cuanto el templario se le aproximo, a decir su comentario, un leve atisbo de sonrisa a pareció en el rostro del vástago, mentir y engañar era una maestría, pero sus palabras en esta ocasión eran verdaderas.

Me temo que si he tenido el placer o mejor dicho la desgracia de combatir a los esbirros del mal. Así como la felicidad venia a mis puertas cuando destruíamos unos que otros, la muerte llamaba también a ella cuando perdíamos a nuestros compañeros, tanto en sus manos como cuando estos mismos caídos se levantaban contra nuestra fe, y nuestras creencias…

El tema de la charla cambiaba más hacia la oscuridad, de la sangre humana a la sangre bendita. De aquellos que luchaban por el nombre de dios, hacia aquellos que luchaban bajo el puño de dios, aquellos buscando la gracia divina por aquellos buscando el perdón.

Pero… no todos estos…

Acercándose al oído del templario..

Vampiros... Han demostrado ser… una amenaza…


Estefan Du Mordred - February 22, 2007 03:16 PM (GMT)
Estaba empezando a comprobar en Manfred, que era un hombre ante todo racional. Y eso le gustaba en las personas, que no se dejasen guiar por su ego y tuviesen sentido común. Y en aquella época y sobre todo entre la realeza y el clero no era que abundase demasiado.

-No sabeis lo que me esta alegrando esta conversación, amigo. Encontrar a un compañero de armas con las misma vivencias que tu es algo demasiado difícil.

De repente, Manfred le hizo su propia revelacion.

-Pues la verdad, hasta el dia de hoy, no puedo creeros amigo. Los libros no engañan y mucho menos sus autores, todo esto sumado a mi propia experiencia, no me haría trastabillar frente a uno de esos seres y mucho menos perdonarle la vida. E incluso teniendo corazón, que lo dudo demasiado, son creaciones satánicas, las cuales estan marcadas por el maligno y no merecen ninguna redención divina. Así lo dejo escrito nuestro señor en el sagrado libro.

Manfred Von Hellstrich - February 22, 2007 06:29 PM (GMT)
Manfred se alejaba, recostándose sobre la espalda de la silla, mientras esta crujía, con un rostro de intriga mientras tomaba con ambas manos la jarra de la bebida…

Estefan…

Estefan…

Miro al templario delante de el…

Siempre creí ciegamente las sagradas escrituras, mi espada se blandía por ellas y mis jinetes obedecían mis palabras pues creían tanto en ellas como yo en los mandatos divinos. Ellos nos enseñan como vivir y como ser mejores hermanos unos con los otros.

Mirando al fuego, rememorando el tiempo tras el tiempo

Pero que sucede cuando las mismas escrituras nos contradicen…

Miro a Estefan.

Siempre dije, jure y grite a los cuatro vientos, que cuando me topara con estas criaturas del pecado, las exterminaría cuésteme lo que me cueste. Derramaría la sangre necesaria para conseguir mi objetivo…

Hasta aquel día…

Cuando tu tan siquiera podrías levantar una espada entre tus pequeñas manos…

Mientras el viejo observaba las suyas, manchadas de la sangre de cientos, rememorando la historia

Nos encomendaron realizar un ataque a una vieja fortaleza antes de dirigirnos a tierra santa. El ataque debería ser de noche, para poder tener éxito y así se realizo. Entramos a la fortaleza, yo y mis obres junto con el difunto Conde Varton y sus hombres, tan solo para caer en una emboscada. Varias decenas de arqueros nos esperaban dentro y hombres a pie del enemigo. La batalla comenzó, amplia desventaja teníamos, y por ese instante comenzamos a dudar de que alguien nos quería sacar del medio.
Cuando resistíamos como podíamos y nuestros hombres caían, una segunda ola de ataque se produjo por los guerreros santos, atacando las murallas dispersando el fuego enemigo.
Dándonos tiempo nosotros incursionamos dentro de las edificación, al llegar al salón encontramos un pequeño grupo de tres individuos peleando contra nuestros enemigos. Tres contra mas de treinta, una increíble imagen. Pero como dice el dicho, el enemigo de mi enemigo es mi aliado. Nos unimos a ellos en el combate, donde equilibramos las cosas.

Se detenía a refrescar la garganta y observar las llamas, mientras sus ojos se reflejaban de manera increíble. Orgullo, dolor, pasión, odio, todos sentimientos que rememoraba

Un golpe fulminante me saco de mi trance, un guerrero con una fuerza devastado me impacto con un martillo imposible de mover por una criatura normal, impacto en mi espalda sobre la armadura. Tendido inmóvil en el piso, observaba como había llevado a mis hombres a una guerra que no podrían ganar, como pude advertí a Rubén, un amigo que se fueran, que no podrían.

Se tomaba el rostro como un sufrimiento…

Estupida mi decisión, pues ella le causo su muerte… poco a poco todos los que habitaban dentro fuero cayendo, sin con quien entretenerse mas esas abominaciones se dispusieron a plagiar y mutilar a los que habían caído, aliados como enemigos no importaba, solo me quedaba esperar mi turno.

Miro nuevamente a Estefan

Pero un profundo golpe me llamo la atención en ese mi estado deplorable, en el extremo opuesto, un ser yacía parado con la cabeza de uno de los enemigos sangrando en sus manos. Portaba un arma de increíbles proporciones, una espada de su altura entere, superando los dos metros. Sobre el caía una oscura capa, que se movía producto de unas extremidades infernales en su espalda. Las criaturas dentro del recinto fue… como si se volvieran locas por el, lanzándose en manadas contre un solo enemigo, pero luego de unos instantes todo se torno en silencio, un trapo cayo sobre mi, y solo podía escuchar unos pasos. Pasos que se aproximaban mas y mas hacia mi. Luego un golpe y una vos gruesa y profunda que incluso dude si era escuchada por mis oídos o por mi mente resonó


Mortal… Estas vivo…

Respondí afirmativamente, y luego fui levantado del piso aun con la tela sobre el rostro.

Hacia una pausa mientras tomaba un nuevo trago, simular ser un humano era habitual luego de tanto tiempo. Hacia señas al tabernero para que llenara la ya vacía jarra

En fin desperté varias noches mas tarde en un sótano de una iglesia cristiana, aquella criatura era uno de estos seres… Me explico que el me había llevado de la fortaleza hasta la pequeña iglesia y que había tratado las heridas de mi cuerpo. También me explico cosas que con el tiempo fueron cobrando sentido y más durante esa guerra y las otras contiendas que desde esa noche en adelante las observaba con otros ojos.
Cuando las heridas sanaron completamente, esa criatura mi entrego todo un equipo necesario para sobrevivir y una montura, indicándome el camino hacia donde se encontraban los caballeros de dios…

Miro a Estefan mientras se servia, en la jarra

Dime Esteran, que debería hacer… el santo libro nos dice que combatamos contra las criaturas del mal, también dice la bondad, y brindar ayuda nos hace mejores seres y ante todo nos enseña a perdonar a aquellos que puedan haber realizado una ofenda a otros.
Es nuestro padre todo piadoso, no seria su juicio mejor que el nuestro para dicha alma, que ha caído en la desgracia


Las palabras del Lasombra, estaban infundadas en la mas pura verdad, hechos de un pasado trágico, que habían sucedido en su vida

Estefan Du Mordred - February 23, 2007 11:18 AM (GMT)
El templario estaba descolocado.

-Tan anciano sois? La verdad no lo aparentais ni lo mas minimo (añadio en tono sarcastico, para nada queria ofender, simplemente le habia sorprendido aquella contestación)

Estefand comenzo a escuchar su relato con intriga.Y decidio no interrumpirle hasta que lo finalizase.

Ante la nueva revelacion de Manfred, el templario se quedo perplejo unos segundos, para después meditar lentamente las palabras que a continuación pronunciaria. Debia de ser ante todo metódico y realista.

-En parte teneis toda la razon del mundo, pero tambien es mas que sabido, que el mal precisamente usa los metodos de engaño mas burdos que tiene, para conseguir sus fines.
Y que mejor bocado, que un templario puro y noble de corazon como lo somos tu y yo. Para corromper su alma con actos que a nuestros ojos, puden ser benevolos e incluso satisfactorios.

Nunca sabremos el porque de su gesto, ni que le impulso a hacerlo. O acaso ¿Habeis tenidos mas contactos de ese tipo con esos demonios?

Vos mismo podriais haber sido corrompido, y aunque no se notase en tu forma de actuar, nada mas que con tu gesto de prestar bondad a una aberración asi, hubiera cumplido su objetivo, oscureciendo tu alma para siempre…

Tras eso callo y espero la respuesta de su noble interlocutor.

Manfred Von Hellstrich - February 23, 2007 01:42 PM (GMT)
Manfred realizo una pequeña sonrisa ante el comentario del templario, símbolo de la realidad.

Estafan he de suponer que entre nosotros hay una amplia brecha de generación, pues ya ando rondando los 43 años de vida y devoción.

Aquel caballero era joven, talvez demasiado joven para ser quien decia ser, seguramente rondaría los 25 años
Escucho las palabras, era realmente era un hueso duro de roer, pero tenia toda la noche para hablar y no tenia problema en contar las historias vividas.

Puede ser señor, es algo que solo sabré ante el gran señor y que solo el podrá juzgar. Considerarme un traidor por ser ayudado y cuidado por un ser que heredo su maldición o considerarme digno de seguir sus enseñanzas al mostrar agradecimiento.

Tomo un trago de cerveza

Será su cuestión divina emitir el juicio sobre el alma, pura o pecaminosa, mientras que mi responsabilidad es ayudar y proteger a todos aquellos que me necesiten…

Miro fijamente a los ojos de Estefan.

Y con respecto a tu pregunta si le he vuelto a ver. En tierra santa aquel hombre peleaba bajo el emblema de Cristo con la pasión y la fuerza de los guerreros santos, lo he visto ayudar a otros guerreros de dios como a los pueblerinos que quedaban envueltos en los combates.

Yo como juez de mis actos, no suplantando la palabra divina, personalmente le otorgo a ese ser un armisticio, en nombre a sus buenas acciones, mas haya de lo que era.

Miro a los alrededores observando si había alguien conocido

Pero… también reconozco lo que me dices señor Estefan he visto otras criaturas dignas de la ira de nuestro señor en sus mas espléndida gloria…

Estefan Du Mordred - February 26, 2007 11:25 AM (GMT)
-Bueno, a veces la edad no lo es todo, si no las vivencias experimentadas dicen mucho de la propia persona, querido Manfred.

Pero por favor no os sintais ofendido por mis palabras, no era esa mi intencion.Tan solo digo que a pesar de su noble gesto, siempre es bien sabido que no es bueno fiarse de todo el mundo, es mas el ser precavido ahorra muchos malentendidos.

Si bajo tu juicio crees que hiciste lo correcto, no hay nada mas que hablar. Yo no soy quien para juzgar a un hermano, y mucho menos sin conoceros, ya que para eso esta nuestro señor, que es todopoderoso. Simplemente mostraba mi opinión.

En definitiva de todo tiene que haber en la tierra que habitamos, asi que…porque no seres diabolicos que se arrepienten de su propia naturaleza. Pero bueno os vuelvo a decir, que no os quito ni os doy la razon, simplemente que esas criaturas cuanto mas lejos d emi mucho mejor. Siempre intento mantener los focos del pecado lejos de mi mismo. Por mucha fe que se tenga es bien sabido, que el alma de todo ser humano es de naturaleza debil, asi que yo prefiero mantener la tentacion alejada, a convivir con ella.

No se si me entendeis…

Manfred Von Hellstrich - February 27, 2007 09:24 PM (GMT)
Manfred se retiro hacia atrás en la silla, se mostraba algo sorprendido de las palabras del templario. Mantener la tentacion alejada, pues el alma es debil, no eran las palabras que esperaria escuchar de los autoproclamados caballeros de dios.

Pero señor Estefan… si esa era y sigue siendo nuestra funcion. Estar ahí, en el foco de la tentacion parandonos entre aquellos que no la podrian evitar por si solo y los engendros que tientan a los humanos.
Es de mi pensar señor Estefan, que nuestra fe, nuestra voluntad, y nuestras convicciones han de dar batalla por aquellos que debemos proteger…

Manfred tomaba un sorvo de la cerveza, ya se le empezaba ha hacer costumbre simular los viejos habitos.

Digame señor Estefan, por lo que le escuche decir es un guerrero de dios. ¿A que orden perteneceis, joven?

Estefan Du Mordred - March 1, 2007 03:02 PM (GMT)
Estefand sonrio ante el giro de la conversación:

-Vereis, el ser humano no es un ser perfecto, es mas somos imperfectos a mas no poder. La fe en nuestro son las armas necesarias para combatir a esos engendros, pero el por si solo no puede estar en cada uno de nuestros corazones, controlando nuestros sentimientos, eso depende de cada uno. Y creedme bien cuando os digo, que no dudo ni por un momento en la fe de nuestro señor, y en mi propia fuerza de voluntad y valia. Pero dado que conozco el pecado en primera persona, prefiero mantenerlo cuanto mas alejado mejor. Ya que al igual que nuestras armas espirituales son la fe. La del maligno son las tentaciones. Y tengo mas que comprobado que aunque parezca mentira, la tentacion es un arma silenciosa e invisible, cosa que multiplica su potencial.

Respecto a la noble orden que pertenezco, primero me gustaria saber la de vos, que si no recuero mal aun no me contestasteis a la misma pregunta que ahora vos me haceis.

Manfred Von Hellstrich - March 4, 2007 03:40 AM (GMT)
Manfred sonrió ante el caballero y su pregunta… acaso no había sido lo suficientemente directo en su respuesta…

Nunca pude pertenecer a ninguna orden, de dios. Mas por eso nunca deje de pelear en su nombre y aunque en repetidas ocasiones se me propuso incursiones en distintas, como los templarios y los hospitalarios, y en las épocas de guerra activa órdenes militares como la orden de Calatrava y la Orden De Cristo.

Hacia una breve pausa, agregaba dramatismo a la escena, una escena que en los años de las proposiciones su respuesta fue rápida y sin preocupación alguna

Pero mi deber es para mi dios y las tierras que me vieron nacer, el unirme a estas órdenes me exigía dejar algo muy importante en aquellas épocas como para decidirme…


Estefan Du Mordred - March 6, 2007 10:00 PM (GMT)
-Y si os ofrecieron semejante honor,¿tan poderoso era ese porque de no uniros a ellas?
No pretendo ser indiscreto, pero es algo demasiado intrigante como para dejar pasar por alto.

El templario se interesaba cada vez mas por el pasado de Manfred, y la realidad es que era un personaje bastante misterioso, como para dejarlo pasar por alto sin estudiarlo, minuiciosamente. Los aliados del temple podrian estar en cualquier parte.

Manfred Von Hellstrich - March 7, 2007 12:50 AM (GMT)
Señor Estefan, cada quien posee valores diferentes, con respecto a las obligaciones y las necesidad que la vida nos ofreces, mas cada quien tiene un destino impuesto por dios, que debe realizar para ganar su afecto. A mi modo de ver la existencia, por su puesto...

Realizo una pausa mientras observaba al templario..

Por su puesto que es un gran honor y del mismo modo fue una difícil decisión rechazar las propuestas que muchos darían la vida por obtener. Pero como os he dicho, me ata el destino a mis tierras, mi obligación es para con dios y mi familia. Blandir mi hoja por la sangre antes que la mía y después de la mía. Brindarles a los descendientes de España una tierra cristiana, supone un honor mayor para mi que unirme a cualquier orden religiosa.

Pero míreme, usurpando toda la conversación, dígame ahora que sabe mi pasado, a que orden pertenece señor Estefan, que me ha quedado la duda..

Estefan Du Mordred - March 7, 2007 12:14 PM (GMT)
-Nobles razones las tuyas, y aunque esta derivación de la conversación podria seguir dandome mucho de que hablar, ya que soy demasiado curioso, no es mi menester el molestar.

Vereis, la noble orden a la que represento no es otra que la grandiosa Orden du Temple, afincada en esta misma ciudad, y de la cual deduzco que conocereis, pues es la dominante en Francia.

Se notaba que el templario se le llenaba la boca al hablar del temple, y con cada palabra denotaba el orgullo que sentia al ser portador de la gracia divina, a traves de la mediadora orden.

Manfred Von Hellstrich - March 7, 2007 03:34 PM (GMT)
La curiosidad no es pecado alguno señor Estefan es más nos lleva a buscar y esforzarnos mas y mas a cada momento…

Con respecto a vuestra orden, por es más que claro que cualquiera que habite en parís, incluso en Francia y aledaños conocen de su buena reputación y sus afanes de ayudar al primogénito… Sus votos de pobreza incluso aceptados por algunos hombres de noble cuna y la administración de tierras y bienes de forma ecuánime a todos sus miembros…

Manfred tomaba un trago de su bebida, mientras pensaba en la apacible noche que estaba teniendo, por más que usualmente los encuentros con los miembros de las ordenes terminaran en un combate sin sentido, ni honor alguno..

Estefan Du Mordred - March 11, 2007 04:46 PM (GMT)
-Asi es, pero es bastante incomoda, y prefiero no incomodar a mis nuevas y futuras amistades. Pese a mi funcion soy un hombre honrado.

Me alegra saber, que ademas de ser un hombre devoto, soy culto, siempre es bueno a la vez que interesante el mantener charlas con homres asi. Se hacen tan amenas...

Francia...que noble reino,a la par que corrupto, ¿el reino español, se asemeja tanto al nuestro? Si no, no entiendo el porque de abandonarlo.

Manfred Von Hellstrich - March 13, 2007 11:45 AM (GMT)
Manfred gesticulo una pequeña sonrisa ante las palabras de autocomplacencia del humano, no de manera descortés ni burlona, mas bien de comprensión hacia lo que decía.

España es cual Francia en mucho sentidos, hermosa y bella tanto en tierras como en sociedades, culturas y tradiciones, edificaciones y la fe de sus habitantes, pero así como Francia, cuenta con la corrupción que hemos de luchar, con personas en altos cargos que muchos dudan de su reputación, y de sus actos..

Realizo una pausa, asentida en sentimientos de desprecio hacia aquellos que algún día serian enfrentados ante el acero de la espada…

Como deciros…

Mis actos, no fueron bien vistos por mis compañeros, no obligándome pero si pujándome a viajar lejos de mis tierras, radicarme en distintos sitios hasta llegar a esta bella ciudad hace un tiempo…

Antes de partir, le encomendé a un viejo amigo y maestro que cuidara de mi familia en mi ausencia y cuando los hechos pasen, retornaría a ella, mas las tierras que algún día me pertenecerían, ya están en manos de la siguiente generación, así pues tengo entendido que los hijos de mi hermana, son excelentes seres, y tan honrados como hábiles con la espada…

Motivos y hechos reales, dichos con una sinceridad absolutas, con un simple desliz de tiempo pues habrían ocurrido hace varios siglos..

Estefan Du Mordred - March 13, 2007 03:25 PM (GMT)
-Afortunado podeis sentiros entonces, son tan bastas las dificultades que se pueden llegar a cruzar en el camino de un buen hombre, que intentar enfrentarlas todas a la vez, seria demasiado insconsciente.

Tras sus ultimas palabras ehco una mirada alrededor, a tiempo de ver como el posadero les dirigia una molesta mirada, la taberna habia quedado vacia, hacia bastante tiempo y el dueño se encontraba bastante cansado ya. Sin animos de molestar le sonrio y se puso en pie.

-Creo que se ha hecho bastante tarde ya y nuestro humilde regente de esta noche, parece mas cansado que nosotros, a los cuales se nos ha pasado el tiempo volando con tan amena charla. Pero no os preocupeis, esta me ha encantado y sabed que podeis visitarme siempre que lo deseis.

Perdonas que corte tan amena charla asi, pero es tarde ya, y mañana tengo un dia bastante ajetrado.

Manfred Von Hellstrich - March 14, 2007 12:28 PM (GMT)
Hacia tiempo que el vástago se había percatado de su soledad en aquel sitio, pero poco le importaba el cansancio del regente, si estaba haciendo un negocio, además, se abría quejado si le molestara la situación…

Estoy de acuerdo, el tiempo pasa volando cuando se tiene una charla agradable. Y sin darnos cuentas hemos incurrido en la noche…

Ambos caballeros se pusieron de pie y mientras pasaban por la barra camino a la salida, Manfred entrego unos chelines (esto era la moneda corriente=??) como pago por los tragos..

Esta noche invito yo caballero…

Ya en la puerta de la taberna, luego de un cordial saludo, ambos se dirigieron en sentidos opuestos… Estefan hacia el castillo y Manfred hacia su refugio.. ya era tarde volveria en unas noches.. para terminar el trabajo...




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