View Full Version: Atracción fatal 22-4-1226

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Title: Atracción fatal 22-4-1226


Maxence - January 29, 2007 07:37 PM (GMT)
Durante la noche un carruaje se desplazó desde París hasta los límites del pueblo de Montparnasse, un caballero cubierto por una gruesa capa guiaba el transporte cerrado, Detuvo el vehículo en un solar poco transitado y silencioso en el perímetro del pueblo.

La puerta se abrió, y del interior salió el primogénito toreador, durante un largo instante observó su alrededor asegurándose de que todo estaba tranquilo, la mayoría se hubiese sentido apenas rodedo de la oscura noche, pero sus agudos sentidos le permitían comprobar con mayor certidumbr que todo estaba bien. Despues se concentró y utilizando sus dones oscuros (presencia 4) a los que rara vez recurría para convocar en ese lugar a Elois D'Umbrelle. Unos instantes despues sólo le restaba esperar a la reacción de la ventrue.

(FDI: presencia 4, invocación. tirada 5 éxitos: el invocado se apresura hasta el vampiro haciendo cualquier cosa para llegar a él.)

Elois D'Umbrelle - January 29, 2007 10:31 PM (GMT)
Misteriosos son los senderos del destino, a veces juegan malas pasadas, a veces se alían con las fuerzas de la fortuna y nos complacen con hechos, propiamente impredecibles. Nunca se podrá decir que la noche del veintidós de abril sería una un facto favorable o un desatino, simplemente, como cualquier otra noche ocurrió tras el ocaso, después nacería un nuevo amanecer y así se sucedería el ciclo normal de la vida, por otro lado el año de gracia de mil doscientos veintiseis no era precisamente de curso normal, al menos no para las gentes parisinas, ni tan siquiera el país podría descansar en paz bajo el pálpito de una guerra siniestra volcada sobre la esfera de las tinieblas. Pues las criaturas de la noche libraban un crucial desenlace, cruento desenlace.

Maxence de Toreador se amparó en el valor y el juicio para desafiar la noche, evadirse de sus tumultos y gentios, dejando atrás el calor de la ciudad, aventurándose en los dominios de Montparnasse. Cerca, no muy lejos de allí, una vez regía un esplendoroso lugar donde la hospitalidad era su bandera y ahora, sólo ruinas bañadas en una afrenta de sangre eran la única bandera de lo que un día fue la cuna de los reyes en París. Ahora, como un furtivo anhelaba el ánima en pena que una vez moró sobre los vastos dominios de Umbrelle, reclamaba a la dama de Orleáns con fervor, mas la duda quedaría sembrada en su corazón si ella, si la doncella no acudiese, pero... y si se hallaba lejos de allí, en cortes lejanas, y si su poder fuera tal de resistir la llamada, la invocación. ¿Tenía Elois D'Umbrelle de Ventrue semejante poder?, o más aún, ¿tendría intención de acudir?... y de acudir ¿cómo lo haría?... Demasiados interrogantes para una lacónica noche de primavera, soberbia entre lluvias y lluvias, pues el cielo se antojaba despejado... Un presagio, sólo el transcurso del grano de arena sobre su hermano colmarían los anhelos de Maxence.

El silencio rodeaba al toreador por doquier, mientras Cronos disponía en su trono la magnitud del éxito, aunque no más de aquella noche duraría la angustia... Algo quebró el rumbo natural de la velada... para los sentidos de aquel que moraba rozando el juicio con el juego del destino, no sería dificil de sentir: cascos de caballos, rugir y rechinar de ruedas frotando sobre las descalzas travesías arrancadas a la naturaleza, fuera del alcance de las ancestrales vías romanas que una vez comunicaron Lutecia con Roma...

Todo quedaba tan lejos y en verdad todo tan cerca, que las pisadas eran cada instante más próximas, más ruidosas e incluso más feroces, aunque su hostilidad u afinidad aún estaba en entre dicho, era simple cuestión del humor que la dama, de ser ella, tuviera.

Así, impasibles resultaron los hechos para que una comitiva formada por algunos caballeros acordonaran la zona, no tenían libreo en su torso, pues este había sido reemplazado por colores azabache, y aunque las espadas no resultaban amenazantes si estaban blandidas por fuertes puños. Mas un atisbo de esperanza quedaba para Maxence, pues como él quedaron quietos, posicionados, esperando...

Y no mucho más se harían esperar los blancos corcéles, legendarios en París. Las riendas fueron tensadas y las majestuosas bestias palidecieron ante la voluntad de quien las atesoraba sobre el banco delantero de la suntuosa carroza. Ésta, a diferencia de otras veces si escondía su blasón tal como los caballeros primerizos.

Un corcel guiado por un fraile caminó lentamente hacia el toreador, no había hostilidad, mas si acritud en su rostro.

- ¿Quien va en la noche?, ¿Quien perturba los designios de nuestro señor Dios y con que motivo?

Aquella voz sonó enfadada, aunque la pose del caballero era asertiva, por otro lado daba la impresión que una palabra suya bastaría para iniciar la refriega y entonces salió a escena un caballero sobre un corcel rezagado que caminó junto al fraile, a diferencia del resto, un blasón normando relucía flamantemente sobre su pecho, mas no portaba arma en su mano, que si armadura de caballero. No hizo nada más, sólo esperar la respuesta del convocante.

Maxence - January 30, 2007 09:37 AM (GMT)
Uniformes hospitalarios sin blasón y un escudo normando. Sin duda aquellos no habían sido los invocados, por un instante casi le hicieron dudar de si había hecho su llamada correctamente, porque aquel vestuario le recordaba a algun pariente toreador. Pero aquella ostentación hacía que Maxence sospechase que Elois sí había recibido su llamada y ella debía estar sintiendo todavía la necesidad de llegar hasta él, una necesidad que permanecería en la dama por muchos emisarios que se le adelantasen.

- Nadie ha perturbado a Dios, buen fraile.- comenzó a responder con un respetuoso saludo al cérigo.

Lo único perturbado era el sueño de los aldeanos de Montparnasse, por el estruendo de un batallón de caballería. Pero a Maxence eso no le preocupaba demasiado, con el tiempo se había acostumbrado a la falta de medida de algunos ventrue.

- Pero si deseais saber mi nombre, soy Maxence Einsestein, maestro Artesano de París. ¿Puedo saber yo a quién me dirijo?

El primogénito no tenía inconveniente en charlar con intermediarios todo el tiempo que fuese necesario, era Elois quien tendría que hacer lo posible por llegar hasta él, a pesar de la parsimonia que ella demostraba por el momento.

Elois D'Umbrelle - January 30, 2007 10:57 PM (GMT)
En efecto Maxence no andaba muy desencaminado en sus conjeturas siendo un testigo sin precedentes de lo que un día se conocería como totalitarismo utópico o lo que es lo mismo "aires de grandeza" una enfermedad muy común entre los sangre azul y a la cual Elois D'Umbrelle no podía escapar por su condición de doble linaje, en vida y en no vida.

Aquel nefasto espectáculo no podía ser fruto de alguien como la dama de Orleáns que a pesar de los pesares aún no daba señales de su presencia o por contra ya estaba allí, quizás en el carruaje pero justo ante el último suspiro había decidido plantar obstáculo al reclamo del toreador. En cambio el fraile, quedó algo sorprendido y tras observar detenidamente cual halcón decidió que aquel rostro, voz y nombre le eran conocidos, al menos en cierta medida, cambiando levemente su austera mirada y relajando sus músculos que andaban algo tensos dadas las circunstancias.

El fraile miró al caballero y susurró algo a éste, aunque para los sentidos de Maxence no pasaría desapercibido, así como el idioma empleado, el mismo que reinaba en los dominios bajo el influjo del "mitraismo".

- Puedes retirar a tus hombres, pero no permanezcais lejos.

Tras su escueta charla y quedar claro que ese escuchimizado fraile estaba al mando el caballero, de noble cuna atendió a sus peticiones balbuceando en el mismo idioma a cuantos caballeros de oscuros ropajes habían estrechado el cerco.

Viendo sus deseos cumplidos casi de inmediato el fraile se volvió hacia Maxence para depositar toda su atención sobre éste, escrutándolo con su severa mirada en un tedioso silencio. Los caballeros comenzaron a retirarse al igual que el flamante vehículo, dejando frente a frente al cainita y el fraile, y así sería roto el silencio. De una vez, aunque en un correctísimo francés.

- Para muchos soy el Prior James, pero esta noche para vos seré el interlocutor que buscais.

Dicho y hecho descendió de la monta. Para entonces ya estaban sólos...

- Debo decir que nada de esto me sorprende después de todo.

El fraile asintió con una confianza inusual, sus manos quedaron unidas delante de su pecho, como si fuera a rezar, aunque simplemente mantubo la pose salvando una distancia prudencial entre él y Maxence la cual conservaría en todo momento.

- Maxence de Toreador, habeis reclamado a Elois de Ventrue. Desconozco la intención, puede que una emboscada esté entre vuestros fines, mas os prevengo que un gesto hostil y lloverán flechas.

Volvía a aparecer esa soberbia, impropia para un hombre pio y más adecuada para alguien un tanto altivo, si ello no bastaba si la autoridad que demostraba tampoco era suficiente tal vez bastase el inconfundible brillo de la mirada más penetrante de París en pupilas ajenas, las cuales oteaban el horizonte rumbo al toreador.

- Ahora bien, hablad.

Por otro lado ni una sola de las mil y unas sonrisas que atesoraba la dama, lo cual sembraba cierta duda razonable sobre el fraile, aunque también el humor de ésta fuera la causa y de ser así, Elois no habría tomado de muy buen ver el haber sido invocada.

Maxence - January 31, 2007 11:32 AM (GMT)
Todo aquello era extraño, pero como el clérigo decía, nada resultaba sorprendente ya y nadie hubiese esperado que fuese fácil.

- Os ruego padre que no tomeis esto como un gesto de hostilidad, pero no es con vos con quien he solicitado hablar. Seguro que gozais de la confianza de la dama, pero hay ciertos temas que no pueden ser hablados entre extraños y ciertas decisiones que sólo puede tomar quien está directamente afectada.

Daba por hecho que el fraile tenía alguna relacion con Elois, porque si no era imposible que hubiese llegado hasta allí y la hubiese mencionado. Pero las cuestiones de las que quería hablar eran muy delicadas y no sabía cuanto sabía el clérigo.

- Comprendo que la situación de la dama no es tan relajada como solía ser en París, y espero que ella comprenda que por eso tampoco son usuales los métodos que me veo obligado a utilizar para llegar a ella. El fin que me mueve es restablecer el equilibrio perdido, y la violencia sería siempre el peor de los medios para alcanzar ese objetivo. Pienso que todavía hoy hay un margen para las palabras, una solución que nos beneficiaría a todos si ella me permite que se la exponga, es eso lo único que pido.

Elois D'Umbrelle - February 1, 2007 01:11 PM (GMT)
El fraile no tuvo más remedio que dar pie a un tenue sonrisa entre su maltrecha piel. Maxence no había descubierto aún la falacia, era el momento de revelar si deseaba obtener las respuesta de porqué se hallaba allí aquella noche, además de empezar a considerar el usar ese recipiente en cada exploración parisina, pasaría bien desapercibido...

- La situación de Elois D'Umbrelle nunca fue relajada en París, bien sobrado debíais de saberlo.

El humor evadido volvía a ráfagas, quizás las palabras del toreador hicieron reflexionar de su actitud inicial, mas aún quedaba distante, después de todo nunca ella y él resultaron muy íntimos. El fraile sonrió ampliamente dejando los leves intentos de antes en anécdotas.

- Siempre hay tiempo para el diálogo, mas París ha sido condenada por su señor quien siempre lo ha negado.

El fraile caminó sobre el toreador con fatiga, aún le costaba adaptarse a ese préstamo, y en búsqueda de un nuevo enfoque finalmente retrajo su paso para estacionarse tras Maxence.

- Es Elois D'Umbrelle de Ventrue, Maestra de la via Regalis, chiquilla de Guilles de Boillón quien os escucha y no este ridículo disfraz de fraile.

Quizás la sorpresa, quizás la confusión se hicieran eco del toreador, por lo que daría tiempo a que este reaccionara, pero no mucho. Elois era muy conservadora en cuanto ese aspecto. Su tiempo era muy valioso.

- Hablad y sereis escuchado. Que salida proponeis al drama que asola y desolará París.

Sólo quedaba algo por saber... ¿Estaría Maxence bajo el oscuro influjo de Salianna?... ¿Sería aquello una aproximación de la Matriarca?...

Maxence - February 1, 2007 04:06 PM (GMT)
El primogénito se giró para conversar de frente, tal como él se había presentado. Si ella había escogido mostrarse en un decepcionante envoltorio, Maxence observaría de cara ese "ridículo disfraz" que por otro lado era una adecuada representación de la lastimosa situación en la que ella se encontraba.

- Es cierto, no era del todo relajada, Elois D'Umbrelle siempre se esforzó por tener una situación mejor, pero disfrutaba de una mansión, de un dominio, de un bello cuerpo y de ese cargo de Maestra de la vía, en el camino que era principal en París ¿qué ha sido de todo aquello?

Parecía que estuviese hablando de tiempos remotos, pero un mes atrás las cosas eran así.

- Puedo entender que muchas de esas cosas que hecho en falta se han perdido porque Elois ha sido acusada y castigada, pero en el París que yo recuerdo, el que se regía por el honor y la ley, se le habría dado a ella la oportunidad de defenderse de las acusaciones antes de ser castigada. Me pregunto dónde está el camino de los reyes en estas fechas y cual es la versión sobre los hechos recientes que tendría que dar Lady Elois.

Quizas ella quisiese confirmar que quería ver París asolado, pero Maxence pensaba que ella sólo era ambiciosa, entonces habría oportunidad de entenderse, porque ninguna ambición se satisface gobernando sobre ruinas.

Elois D'Umbrelle - February 1, 2007 05:59 PM (GMT)
Si aquella hubiera sido su morada, su castillo, sus dominios... ciertamente jamás habría consentido que nadie, ni tan siguiera un patriarca la hablara en ese modo, sin embargo razón de peso había en las argumentaciones de Maxence de Toreador, había sido certero, cual arquero normando, cual... y eso despertó una sonrisa en su rostro... cual Gallois. Quizás el clan de los artesanos tuviera mucho que hacer y que decir, no en vano Salianna era una baza fundamental en el eje de París, al menos durante el oscuro reinado de Du Temple.

El valor de Maxence estaba fuera de toda duda y puesto el quería observar en todo su culmen la supuesta decadencia, no le sería negado aquel privilegio, conservando su butaca de lujo. Obtendría sus respuestas cara a cara.

- Después de todo sólo eran meras posesiones en una ciudad condenada, ¿que valor tendrían ahora?.

Un gesto de desdén en su mano mientras se giraba unos instantes hacia la ciudad y la recorría de uno a otro lado con su articulación, portando eso sí una elegancia propia de doncella, agazapada en aquel atuendo.

La acritud se cebaría con sus proximeras palabras adquiriendo estas una rabia inusual.

- ...El mismo que otros tantos, cuan primogénitos, senescales, escudos, espadas o príncipes.

Elois era bien distinta a Geoffrey, si éste se dejaba cabalgar por la bestia alejándose de su destino, ese sería su problema... aunque también habían tocado el punto más factible de la dama, su orgullo. Por contra la bestia no afloraría entre tan pálidos y pulidos pétalos, no. La ventrue era muy distinta, retorcida, pero sobre todo frívola. Entonces, como siendo tan calculadora podría la bestia ostentarla.

Muchos años se cernían sobre el endeble cuerpo de Elois como para pecar de insensated, simplemente esperaría su momento y haría uso de las leyes bíblicas. La tan temida y repudiada "Ley del talión". Por desgracia, tratándose de quien era, nadie podría asegurar que el ojo por ojo y el diente por diente tuvieran idéntico peso.

Tras la calma y las duras palabras la tormenta amainó, el volcán a punto de erupcionar que en realidad no era tal sino parte del melodrama enfrió su magma condensándolo de nuevo en sus entrañas.

- La oportunidad de defenderse no es sino una quimera de la hipocresía con que el tirano trata de salvaguardar su débil potestad. Podeis contemplar que nunca hubo tal oportunidad, simplemente unos borregos asustados por los lobos, que siguieron al borrego mayor, y podeis alegar que esa es la definición que Elois D'Umbrelle los atribuye pues no había más que borregos en mi morada la fatídica noche de su destrucción. Sin embargo los míos, eran mortales. Nunca tuve el privilegio de conducir borregos cainitas y desde luego jamás tendré apego a conducir esos borregos.

El desprecio hacia "los borregos" era claramente palpable, así como la mirada de satisfacción y el énfasis con que acompañaba el calificativo para después alcanzar una irónica mueca de sonrisa por las gotas de ingenio derramadas sobre quienes a su entender ni las merecían.

- ¿Porqué mediaría Elois por una ciudad donde campan los borregos por temor a los lobos del bosque?.

Y el fralile elevó su mirada a las estrellas a modo de plegaria, que no hallaría respuesta, pues la ventrue parecía tener tomada la decisión.

- Se acusó a Elois D'Umbrelle de la muerte de Trang Oul, senescal de Geoffrey, mas ahora yo acuso a Trang Oul de necio por dejarse matar y originar el principio de un conflico. Hubo un tiempo en que pensé que aquel que tenía para si la voz de los capadocios tenía la suficiente cordura y poder como para no perecer en situaciones tan inverosímiles como irrisorias.

El fraile negó con la cabeza.

- Os mentiría si negase que la pérdida de Trang Oul de capadocio me causase dolor. Pues no hay otro sentir distinto a la decepción. Y si aquel era el senescal, que tan bien aconsejaba a su majestad du Temple, cuan gobierno tenía París.

Una breve pausa en ademán de tragar saliva, aunque más que otra cosa por mantener la espectación.

- Yo os lo diré.

Una pausa algo más larga de las habituales, concediendo así el gusto a Elois de recrease con su severa afirmación.

-El que se merece.

Volvió a negar con su faz, una y otra vez, así repetidas veces expresando su lamento por la situación y nunca negando la vista que tan valerosamente había elegido Maxence.

- Elois de Ventrue sabe lo que debe hacer, ahora bien, que es aquello que desea Maxence de Toreador de mi gracia. Cual motivo nos encierra esta noche en esta, debo decir distendida, velada.

Sonrió feliz, satisfecha.

- Si teneis propuesta que hacer, podeis hacerla sin que os valga la duda en ello que será considerada

Maxence - February 1, 2007 11:13 PM (GMT)
Maxence negó con la cabeza.

- No se ha acusado a Elois D'Umbrelle de matar a Trang Oul. Es cierto que intentó engañar a un lupino para que lo hiciese, pero dos vasallos irreconciliables de Trang Oul han coincidido en afirmar que ese plan no tuvo éxito.

Algunas de las palabras del fraile le habían herido, pero estaba dispuesto a afrontar bastante más sufrimiento si con ello conseguía alguna mejora en la situación. Sabía bien a lo que se arriesgaba al hacer aquella invocación.

- Aunque a mi sí me duele la pérdida de mi amigo Trang Oul, existen indicios de que corrió ciertos riesgos imprudentes y fue Guillerm du Trem el único responsable de su muerte. Elois D'Umbrelle no planeó lo que sucedió aquella noche, pero un giro poético de los acontecimientos hizo que pareciese la principal responsable de lo sucedido, teniendo que esconderse ahora tanto de lobos engañados como de ... ¿cómo habeis dicho? "borregos".

Era innecesario que Elois tratase de poner excusas a su patetismo, ella tenía ahora miedo hasta de a quienes llamaba borregos, allí estaba el fralie para confirmar el nivel de cobardía de la dama.

- Sí, ha cometido algunos errores de cálculo que la han convertido en el personaje más impopular de esta historia. Por alguna razón a todo el mundo le ha dado por pensar que reinicidir en los errores les serviría para salir adelante. Pero si ella ha sido capa de empezar todo esto, quizas tambien pueda marcar un cambio de rumbo, ayudar a arreglar lo que se ha liado, y así no quedar como una traidora a su raza y a las tradiciones en todas las cortes oscuras de Europa.

Elois D'Umbrelle - February 2, 2007 12:16 AM (GMT)
Tal como se había prometido, la palabra fue cumplida, el fraile escuchó aquello que Maxence proponía sin inmutarse de cuanto oía, pues bien valían algunas frases su peso en oro. Mas en oídos expertos y sentidos adiestrados, las palabras sólo quedarían en lo que eran, palabras...

Errores de cálculo, lobos engañados... El problema partía en las nociones que tenía el toreador, suponiendo que todo había sido obra suya, mas no fue Elois quien lo empezó sino Trang, Vertzang, Geoffrey... tal y como Gevaudan le expuso, mas no merecía la pena intentar concienciar de ello a Maxence, simplemente habría que pensar a la inversa y concienciarse ella misma tal como indicó el artesano.

- Quizás tengais razón, puede que no se acusara a Elois D'Umbrelle de la muerte de Trang Oul, pero se la ajustició por ello. Sin pruebas, sin posibilidad de defensa... Así es como fluye la vida en Paris.

El fraile suspiró.

- ¿En verdad quereis salvar todo esto?

Una sonrisa efímera acarició las mejillas del fraile mientras una mirada furtiva se torció hacia París y la miró con intensidad, como si aquella fuera la última vez que lo hiciera, tras su regreso contempló a Maxence con sus pupilas vacuas incapaces de irradiar cualquier sentimiendo positivo para concluir con una voz derrotista.

- Mi sino difiere de los parisi, como vos habeis dicho, debo esconderme pues ellos son muchos y me superan en número, ninguna opción tendría frente a la "piara de borregos". La tregua que un día se forjó con los lobos a cambio de un nombre, el de Trang Oul se ha vuelto en mi contra. Y si Elois dió ese nombre fue por la certeza de que jamás correría peligro basándose en su poder de sobra conocido. Pero los lobos son peligrosos y lo han demostrado, Guillerm du Trem es astuto y sagaz, no como el resto de su especie. De seguro que ahora suspira por saborear mi vitae y tiene el firme objetivo de darme caza para su diversión...

La cabeza del fraile acabó centrada en el suelo, contemplando sus pies y dando la más pobre de las imágenes de pateticismo. Era consciente de las circunstancias.

- ¿Que haríais vos en mi lugar?. Sin tener a donde ir o resguardarse, sin aliados a los que recurrir.

Aquel hombre sonrió impotente, mientras una lágrima recorría su rostro.

- Sólo queda asumir la derrota y poner fin a esta miserable existecia.

Maxence - February 2, 2007 08:49 AM (GMT)
Elois no le escuchaba y el fraile era mal actor. Probablemente aquella conversación terminaría pronto.

- Guillerm du Trem no demuestra ser tan astuto. Elois D'Umbrelle consiguió engañarle para que fuese a por el cainita que no era. Y tener esa capacidad para engañar al lider de los lobos puede ser muy útil en estos tiempos, podría conseguirle el perdón si ella la utilizase a partir de ahora al servicio de...

¿Al servicio de quién? ¿a quién representaba Maxence?

- ... al servicio de París. No es mi intención salvar a todo y a todos, acepto que haya quien quiera desarrollar vocaciones autodestructivas. Quienes tienen ambición de poder pueden continuar jugando a destruirse mutuamente, pero el sentido de orden que Elois una vez defendió no permitiría que esa destrucción se extendiese indiscriminadamente.

Así funcionaba el código de caballería feudal, nobles y caballeros se masacraban entre ellos, para tener el privilegio de explotar al resto de la población de un modo relativamente pacífico. No era exactamente el modo de pensar de Maxence, pero trataba de expresarse en términos de honor y justicia propios del camino de los reyes. Últimamente el príncipe no parecía muy comprometido con esa vía, quizas Elois tambien había abandonado esos ideales, eso explicaría el desenfreno del enfrentamiento entre ambos.

Elois D'Umbrelle - February 2, 2007 10:12 AM (GMT)
No quedaban argucias o sentimientos que mostrar al pobre fraile, quizás sus palabras o gestos no hubieran bastado para convencer de lo que pretendía al toreador, probablemente no. A pesar de todo esa parecía ser la dinámica reinante en lo que se auguraba ya, corta velada.

- ¿Quien engañó a quien?

El fraile volvió a caminar hacia donde una vez descendió de su monta, de seguro decidiera tomarla pronto...

- Quizás fue la astucia de Guillerm du Trem la que superó a Elois D'Umbrelle y se valió de ella para dar caza a cainitas. Puede que aquel fuera su plan desde el principio...

Una vez llegó a su objetivo y asegurándose que Maxence lograba estar frente a frente, prosiguió la exposición tras detener sus pasos.

- Vuestras palabras son sabias, cargadas de cordura así como coherencia, pero vos también errais al acudir en post de Elois D'Umbrelle, quien ningún poder posee sobre París o su sino.

Una pausa mientras su mirada quedaba perdida en el vacío ubicado en torno a ambos.

- Habeis solicitado el mediar de Elois en esta guerra, el arriesgar su no vida ante una muerte segura ante las garras de du Trem buscando quizás, una nueva tregua. Efímera Tregua, pues cualquiera de los "borregos" no tardaría ni una noche en deshacer. Se os ha escuchado. Se os ha tenido en cuenta y en este momento se considera vuestra propuesta.

Un atisbo del espectro de la ventrue se reflejó en su mirada, penetrante como la de un halcón acechando su presa, incluso intimidatoria por lo certera y acechante que resultaba, tan sólo faltaban los pozos azules, fuente que irradiaba esos destellos que siempre acompañaron a la figura de la duquesa de Orleáns.

- Pero quizás, también sea el momento de escuchar que es aquello que Maxence desea ofrecer al... servicio de París...

Maxence - February 2, 2007 11:46 AM (GMT)
Definitivamente ella no escuchaba.

- No es mi llamada lo que ha colocado a Elois en medio de esta guerra, ni la que ha vinculado su destino al de París. El riesgo para su no-vida existe, tanto si acepta mi proposición como si no, pero al menos con mi oferta puede tener una salida honrrosa.

Ella llevaba mucho más tiempo implicada que todos los demas, ella había implicado a los demás sin consultarles, quedaba ridículo que se tomase la llamada de Maxence como una oferta para participar en algo que no le afectaba.

- Yo no he hablado de una tregua, os he hablado de una guerra contenida, he dicho que quienes tienen ganas de pelear se pelen entre ellos, lo que resulta inaceptable es que presuntos guerreros demuestren su valor asaltando a la pacífica concurrencia de una taberna, eso ni siquiera se acerca a la ley del talión, es directamente pillaje. Pero en lo que a Elois D'Umbrelle concierne, la elección que tiene es si quiere seguir formando parte de una guerra que no respete ningun límite o si vuelve a colaborar con el orden como predica su vía, si es que todavía es maestra de la via Regalis.

No había más.

Elois D'Umbrelle - February 2, 2007 12:50 PM (GMT)

Un sacerdote ceniciento de otra vía intententando darla clases en la suya. Inaudito, aquello era lo último que le quedaba por escuchar a Elois. Con que derecho actuaba alguien que dedicaba su existencia inmortal a tratar de preservar algo que ya no le pertenecía. La humanidad.

Maxence de Toreador, poco sabría del honor o puede que quizás mucho, todo era cuestión de la perspectiva, pero claro, para Elois siendo quien era, sólo existía una única visión. La suya propia.

Por otro lado, las palabras eran insuficientes, quedando sólo en eso, pues para la ventrue no existía más vínculo a Paris que aquel que estaba exiliado años antes, tal como ella quedaba ahora. ¿Salida honrosa?... por supuesto que la había y que la afrenta contra su honor sería saldada. Los osados pagarían cara, y mucho, sus agravios. Sólo era cuestión de tiempo...

Tranquilamente sus oídos se hacían eco de las incongruencias que para ella resultaban las voces reinantes distintas a la suya, mientras mostraba su lado más amable y diplomático. Quizás después de todo quisiera hacer lo que Maxence le proponía, quizás ya lo hubiera hecho, o simplemente su corazón sólo deseaba la destrucción de París tal y como se trató a su fundador, el loado Alexander. Un hecho que aún no se había saldado y puede que la guerra actual fuera el pago por ello.

Cuando Maxence concluyó, Elois sólo pudo echar mano de dos palabras comedidas, que tenía bajo bien recaudo, pues pocas veces las empleaba y de hacerlo, ese hecho ya implicaba algo [i]per se[i].

- Teneis razón.

El fraile respiró profundamente, no había ironía en su voz, ni tan siquiera despecho pues esta sonaba clara y sobria.

- Tendré que mediar en este asunto o su desenlace no será el apropiado.

Su rostro esgrimió una mueca de crudeza creciente.

- Pero sabed que no habrá mediación de Elois D'Umbrelle, mientras du Temple ostente el trono de París.

Tras decir eso tomó las riendas de la bestia, aunque aún no se dispuso a tomar su monta.

- No moveré un sólo dedo si ello implica favorecer a aquellos que vilmente acecharon mi morada, quebrantaron mi santuario y rompiendo las antiguas tradiciones de la Estirpe de Caín violaron mis dominios. ¿Es para ellos para quien vos quereis salvar la ciudad?, bien sospecho que no...

Un par de pasos acercaron al fraile y su corcel a Maxence, salvando las pautas de seguridad autoimpuestas que los habían mantenido distantes toda la noche.

- Habeis pedido en base al honor de la via que Elois D'Umbrelle ponga remedio a esta locura de guerra sin un sentido más que la destrucción. Sabed que mediaré, pero a cambio os propongo una elección. Sois sabio, vuestra palabra lo demuestra y así como espero que el honor sea para vos primordial lo es para Elois D'Umbrelle, por todo ello os reclamo que tomeis partido a favor de Du Temple o contra él, el camino opuesto es el de Elois. ¿Que respondeis?.

Maxence - February 2, 2007 06:57 PM (GMT)
Era de esperar ese intento, pero a la vez tan tosco que parecía impropio de la fama como diplomática de Elois. Se le había hecho una oferta de aproximación generosa, que por el momento no exigía otra cosa por parte de la dama que una prudencia completamente opuesta a las declaraciones que acababa de hacer.

O ella había tomado posesión del cuerpo de un fraile sordo o directamente estaba deseperada por fomentar el caos. Pero el primogénito no quería que se marchase sin estar seguro de que se le habían ofrecido suficientes oportunidades para tomar una opción prudente.

- Por favor, pedirle a Elois D'Umbrelle que medite profundamente esta proposición y que se tome tiempo para sopesar todas las alternativas antes de hacer exigencias. ¿se lo transmitireis en mi nombre?

Elois D'Umbrelle - February 2, 2007 07:06 PM (GMT)

No hubo reacción aparente para el fraile. Simplemente tomó con fuerza las riendas y subió a su monta.

- Se ha tomado buena nota de todo, no os preocupeis.

Maxence sólo estaba dispuesto a pedir, pero no entregaba nada a cambio. La mano negra de Salianna planeaba tras su sombra, ese era un hecho ya innegable.

Sin saberlo, el toreador, había sido puesto a prueba en varias ocasiones. Elois había juzgado aquel intento de acercamiento y pronto podría verse su respuesta, o su no respuesta que a fin de cuentas serviría para lo mismo.

Ya asentado sobre su caballo, miró al toreador con una confortable sonrisa antes de despedirse.

- Buena noche tengais, mas debo partir ya. Si quisiera preparar una tregua mucho trabajo me esperaría...

Y así dejó sus palabras suspendidas en el vacío bajo la premonición de que el toreador volvería a reclamarla prontamente.


Maxence - February 3, 2007 06:16 PM (GMT)
- Buenas noches.

El primogénito se despidió del fraile sin mucho protocolo. Estaba manifiestamente preocupado, Elois se comportaba como si no asumiese su caida en desgracia y los sucesos recientes. La élite ventrue de París contaba con algun precedente de comportamientos próximos a la locura muy perjudiciales para la ciudad. El toreador esperaba que en el caso de Elois se tratase sólo de una pose y que acabase entrando en razón e intentando trabajar por la proposición de perdón que había recibido.

Al toreador le asqueaban todos aquellos juegos de poder de líderes indistinguibles el uno del otro, regresó a su carruaje y pronto se puso rumbo a París, con el firme propósito de seguir trabajando para los más desfavorecidos como siempre había hecho.

Axiz - February 5, 2007 09:41 PM (GMT)
Una vez el fraile partio, una sombra se empezo a mover camuflada por los arboles y el poder de la sangre de Angelo. Era Axiz que se movia a alta velocidad siguiendolo a una distancia prudencial.

La capa del araba era una entidad oscura que todo lo cubria.

Habian estado alli, ocultos, estudiando la situacion. Ahora empezaban a profundizar en la investigacion.

FDI:Te mando un priv Elois, esto es legal ya habiamos hablado con Seph. Dinos las tiradas pertinentes de sigilo o seguimiento.

Angelo - February 5, 2007 09:53 PM (GMT)
La sombra abismal que era Ángelo fundía el enorme cuerpo del Brujah con la noche. Incluso el sonido era absorbido por la descomunal capa viviente que rodeaba y protegía a Axiz de los ojos curiosos.

Al ponerse en movimiento, aparentaban un enorme ser tentaculado que se iba aferrado silenciosamente a piedras y salientes. Alzando sin dificultad a su amigo, llevandolo sobre los edifícios y rompiendo su perfil contra la noche. Pues los tentáculos surgían del cuerpo del intangible Veneciano y aferraba como a un muñeco al Brujah.

Alvaro Castellar - February 5, 2007 10:21 PM (GMT)
Las palabras habían terminado y al parecer Elois se les había escapado de vuelta, pero todavía le quedaba tiempo a la noche y muchas cosas por hacer.

El español se giro hacia sus tropas y con una mirada lo dijo todo, era momento de actuar y de acabar con esa parcimonia. Con una espoleada en el caballo Alvaro se apresuro a cumplir con su parte de las cosas seguidos por varios Brujahs y otras mas caballeros a su mando se dispuso a interceder el paso del carruaje del Toreador mientras separaba a un grupo de hombres de armas ligeras a caballo que serian el grupo de exploración que se adentrarían hacia donde los caballeros que vinieron con el fraile se fueron.

La caza empezaba y las cartas ya estaban echadas solo quedaba esperar.

Elois D'Umbrelle - February 5, 2007 10:51 PM (GMT)
El fraile tomó caminó despacio a lomos de su corcel en dirección hacia las afueras de París, casi se diría que tomaba rumbo al chateau D'Umbrelle, ajeno a todo lo que ocurría o podía estar ocurriendo, el seguía bastante tranquilo.

Unos minutos después de abandonar aquella zona llegó junto a la media docena de caballeros, donde también estaba el carruaje de Elois. Tras un pertinente saludo y sin que los soldados perdieran un estado instintivo de alerta, aquel que hablara con Maxence descendió de su monta y entró en el carromato.

Al poco el carromato echó a andar con parsimonia mientras los leales caballeros lo rodeaban y escoltaban. Más no parecía existir ninguna novedad esn estos salvo que no hablaban francés entre ellos, ni el fraile lo hizo en ningún momento.


FDI: Lo de las tiradas no sabría deciroslo, mejor a Seph o como mejor os parezca.

¿Empieza la caza?
:P

Si no vais a atacar seguiré describiendo el rumbo...

Axiz - February 6, 2007 08:19 AM (GMT)
La parsimonia con la que se movia el fraile permitio a Angelo y Axiz observar desde la lejania que se unian en un punto intermedio y que subia al carruaje.

Dado que sabian que Castellar y los demas seguirian al carruaje habria que buscar una ruta alternativa a donde pudiera estar Elois. Ya se sabia de las artimañas que podia usar Elois, y una de las cosas discutibles es porque el Principe si tanto la buscaba no habia usado un plan similar(usando presencia)...

Sin duda la Ventrue, habil como era ya tenia todo preparado. Pero en aquel grupo no recidia la sed de venganza del Principe sino de dar una oportunidad a Elois, ya lo habia hecho saber Maxenece, ya lo habian dejado irse tranquilamente y ahora solo lo seguian a una distancia prudencial.

En un tono bajo, inaudible hasta para el propio Axiz, pero claro para Angelo que estaba unido a el, dijo.

-El fraile se ha unido al grupo que seguira Castellar, tenemos que ir por otro camino...Sabemos que Elois esta cerca, pero no sera tan estupida de servirnos todo en bandeja. Tomemos otro posible camino si te apetece

FDI:Elois,1)El carruaje cuando se reunio con Maxence venia desde el suburbio(donde hay casas) o desde las afureas(los caminos rurales)??

2)Suponiendo que vino por los caminios rurales y se retiro por estos, hacia las afueras. Hay otros caminos(distintos a los que tomo el fraile) para seguir e investigar? (Si esta en la zona rural supongo seran pocas alternativas)

Maxence - February 6, 2007 09:22 AM (GMT)
Tomasso, el caballero que conducía el carruaje de Maxence, tiró de las riendas para detenerse cuando aparecieron Castellar y el resto de compañeros de clan.

Maxence salió, mirando silenciosamente a Álvaro, pocas dudas tenía el toreador sobre la nueva política de acercamiento a Elois que se imponía desde aquel momento. Y poco podía decir en contra, Elois se había obstinado en llamar borregos a quienes la escuchaban escondidos en la oscuridad, casi parecía esperar que estuviesen allí y que les estuviese pidiendo que fuesen a por ella. Los brujah se habían portado, conteniéndose, dándole una oportunidad a la diplomacia, pero ahora mandaban ellos.

Maxence tomó una montura del tiro de su propio carruaje y se unió al grupo de Álvaro y saludó al primogénito.

- Mis saludos caballero. ¿Qué hacemos ahora?

FDI: ¿y qué tiradas? Quizas deberiamos pedir un "Moderador de ..." ¿? para que controle esas tiradas.

Angelo - February 6, 2007 09:24 AM (GMT)
Las palabras del Brujah llegaron a la perfección a la mente de la terrible sombra que lo aferraba. Ultimamente el veneciano se sentia muy comodo en aquella forma, las voces en su mente se silenciaban y eso lo dejaba más tranquilo.

Su mente oscura se planteó un objetivo y comenzó a dar ordenes a los tentáculos que sobresalían de la enorme capa negra del Árabe. Este noto como tiraban de su cuerpo con la suavidad de una raiz que es capaz de destrozar una roca bajo tierra y se alzó tres metros del suelo. Luego, cual araña, los tentáculos comenzarón a avanzar raudos, dando zancadas de muchos metros en dirección al Señor de los Brujah en Paris.

Su avance era silencioso y sus movimientos obviaban las zonas iluminadas. Hasta que no tardaron en ver el avance a caballo de Don Alvaro en cuyo momento las sombras dejaron a Axiz en el suelo, ocultas a los ojos de todos, incluso del lider Brujah y se retiraron para no ser vistas por los que suponía humanos.

La oscuridad tentaculada subió al árbol más alto que pudo encontrar para no perder de vista al lento carruaje.

Axiz - February 6, 2007 09:41 AM (GMT)
Axiz se acerco a Castellar y a Maxence.

-El fraile se a subido al carruaje, y los soldados lo escoltan, Angelo esta vigilando.-Señalo en la direccion en donde se dirigia el carruaje, sabia que Angelo estaba por algun lado pero su aspecto sombrio le impedia decirlo exactamente. En cualquier caso, seria el lasombra quien lo encontraria.

-Podriamos dividirnos para buscar el lugar donde se encuentra Elois, pues es posible que el fraile no valla hasta alli.

Tendrian que ver los posibles caminos, por donde estaria Elois.


Alvaro Castellar - February 6, 2007 02:50 PM (GMT)
Alvaro se detuvo mas no dijo palabra alguna a su par, solo una leve reverencia de modo de saludo. Quería esperar lo que tenían que decir sus patrullas y si Axiz y Angelo habían descubierto algo para así tener un mejor panorama de la situación.

Después de escucharlos con atención el español ya tenia un plan para tal operación.

- Así es todavía tenerlos que seguirlos, pero como decís Axiz debemos dividirnos. Lo principal es saber quien va en el carruaje y no perder nuestra sorpresa sobre todo esto. Por eso lo que haremos será lo siguiente. Axiz y Angelo ustudes continúen con el carruaje- señalando a uno de sus costados a un Brujah- y llévenlo a el que será nuestro puente de comunicación entre ambos por si algo tenemos que avisar o ustedes decirnos, el a sido entrenado por Zack Thomas en las artes de sigilo así que no será problema alguno.

- Por otro lado ya mande un grupo de caballería ligera de unos par de Brujah con caballeros para que se adentren y vallan explorando por delante de la caravana para evitar sorpresa alguna. Nosotros nos quedaremos en la retaguardia porque dado nuestro pesado armamento seremos demasiado obvio y si llegado las cosas tenemos que cubrir una retirada. Pero tengan en cuenta que esteremos siempre en comunicación, eso es primordial. Recuerden algo, no podemos dejar que las carreta y sus escolta se una con otra fuerza, así que debemos hacer todo lo posible para que esto no pase, sino podemos perder nuestra oportunidad

- Ahora Maxence seria de mucha utilidad si nos pudieras ayudar con esto y si podemos saber quien esta en carreta o dándonos un panorama por donde no ir así no perdemos tiempo.

Fdi: para el grupo de avanzada, tengo que hacer alguna tirada??

Maxence - February 6, 2007 03:06 PM (GMT)
Álvaro tomaba el mando definitivamente.

- De lo que suceda en el interior de la carreta poca información tengo, quizas la sombra pueda acercarse más para observarlo. Por lo demás pongo mis sentidos a vuestra disposición.

El alcance de los sentidos de Maxence podía ser algo mejor que el de otros cainitas, pero no tenía el poder de proyectar su alma fuera del cuerpo tal como parecía poder hacer Elois, un don que por el momento le había salvado y ponía en complicaciones a sus perseguidores.

El toreador buscó en el suelo el rastro de llegada del carruaje de Elois.

- Si ella no está todavía en el carro, tendrá que estar en el lugar desde el que vinieron sus hombres.

Alvaro Castellar - February 6, 2007 03:21 PM (GMT)
Las palabras de Maxence abrieron una puerta.

- Hagamos esto, si deseas yo te acompañare como protección, para descartar de que no esta ah, puedes acercarte y tratar de distinguir si la voz de Elois se encuentra en el carruaje, de no ser así dividiremos nuestros esfuerzos en otras zonas para tener las cosas mas cubiertas.

- Ademas puede ayudarte Angelo como lo hizo con Axiz.

Maxence - February 6, 2007 03:28 PM (GMT)
Maxence asintió, estaba dispuesto a intentarlo, si recibía la cobertura de Ángelo, porque no sabía desaparecer por sí mismo.

Axiz - February 6, 2007 04:20 PM (GMT)
Faltaba la opinion de Angelo, si estaba de acuerdo en el plan. Con una mano el Brujah indico al Toreador que se adentrara un poco, alejandose del camino donde una sombra se movia sinuosamente entre los arboles.

-Veamos que opina Angelo, en su forma actual no se puede comunicar muy bien...

Sabia lo que costaba en sangre, producir aquel tenebroso cambio.

-Nosotros hemos hecho esto muchos años y nos conocemos bien, tal vez lo mejor sera que nosotros vayamos adelante y averiguemos quien esta en el carro. Somos un buen equipo para el sigilo y la lucha llegado el caso. Ademas Castellar cubrira el resto de los caminos con sus tropas. Pero veamos...

-Si una sombra se coloca en mi capa es que esta de acuerdo en ir conmigo en su forma de sombra hasta el carruaje.

-Si una sombra lo cubre, ira con usted. Y estara protegido.

Miro a ambos lados sin distinguir nada, esperando que la sombra que era Angelo decidiera.


Angelo - February 6, 2007 10:17 PM (GMT)
Ángelo lo pensó un momento, pero no había tiempo. Confiaba en las cualidades de combate de su enorme amigo, pero sabía que Maxance podía ser vital para la investigación. Su mente era fría en aquel estado, se había alimentado bien para la ocasión y una idea se le cruzó en la mente.

Los presentes notaron como algo en la cima de una árbol se desplomaba como una enorme mancha de brea. El ser, de tamaño más que grande por los tentáculos que arrastraba, se aproximó poco a poco. Como meditando.

Luego, ante la mirada del Toreador y los Brujah, la forma tenebrosa se expandió más aún, generando un grupo nuevo de tentáculos. Luego se introdujo en la capa de Axiz y agarró por la cintura al forjador. La fuerza de la suma de todos los zarcillos alzaron del duelo a los dos Cainitas, como si de unos muñecos de trapo se trataran.

Ante los ojos de Castellar, el conjunto desapareció raudo entre los árboles. Dejando tras de sí una pequeña mota de negrura con forma humanoide. La extraña criatura, de tan solo quince centimetros de altura, hizo una reverencia y desapareció como una voluta de humo.

Aquella noche estaba consumiendo mucha vitae, el esfuerzo supondría acabar extenuado.

Elois D'Umbrelle - February 6, 2007 10:56 PM (GMT)
FDI:

Bien habeis escrito mucho y pediis mucha información, así que iré actualizando esto poco a poco.

QUOTE

FDI:Elois,1)El carruaje cuando se reunio con Maxence venia desde el suburbio(donde hay casas) o desde las afureas(los caminos rurales)??


Pues si estábais vigilando todo, que debo suponer era así, el carruaje y la escolta venían desde las afueras.

Para AXIZ

QUOTE

2)Suponiendo que vino por los caminios rurales y se retiro por estos, hacia las afueras. Hay otros caminos(distintos a los que tomo el fraile) para seguir e investigar? (Si esta en la zona rural supongo seran pocas alternativas)


Bueno, no sabría decirte yo cuantos caminos rurales habría, pero en Montparnasse debe haber villas alejadas de nobles, la aldea de Violet, Saint Dennis, la Torre dunlop, mi castillo, etc.
Para concretarte la dirección que toma la comitiva, es la natural como creo que posteé. Parece que se dirije al chateau D'Umbrelle. Osea que toma la rue de Versalles hacia Orleáns, el castillo como sabes está derruido...

Un poco más despacito, porfa, que ando algo liado.

Para Castellar

QUOTE

Fdi: para el grupo de avanzada, tengo que hacer alguna tirada??


Bien, veamos...

Tanto los soldados como el carromato se alejaron un poco pero no se fueron al quinto infierno, simplemente lo justo para dar intimidad a la charla... En cuanto a lo de si hacer tirada, pues quizás si. Podrías preguntarle a Seph...

Yo le consulté y en principio, si no me equivoco para la persecusión, es una tirada opuesta de Des + Sigilo del acechante contra la Per + Alerta del acechado, ambas a dificultad 6, aunque esta puede variar por determinadas circunstancias: familiaridad con la zona, etc. Si tampoco recuerdo mal, venía descrito en la página 190 del básico.

Axiz - February 6, 2007 11:40 PM (GMT)
Axiz estaba acostumbrado a que Angelo lo llevara, asi habian hecho muchos trabajos juntos. Un sistema que combinaba el sigilo con la fuerza destructora que ambos poseian combinados.

En el mas absoluto silencio, la masa negra se desplazaba llevando consigo a los cainitas. Mientras se acercaba Axiz enviaba sangre a sus musculos, no queria sorpresas.

FDI:Subo destreza +2, resistencia +1. SANGRE ACTUAL: 12
Axiz lleva:
armadura pesada: puede absorber 3contundentes/4letales ,-1destreza,
el casco ligero, 2c/3l , -1perc
2 espadas bastardas: fuerza +5l.
2 estacas.

Los datos los saque del libro Edad Oscura, cualquier cosa, me avisan y edito.
Pregunto lo mismo que Maxence, tiramos todos sigilo o solo Angelo?

Alvaro Castellar - February 7, 2007 12:47 AM (GMT)
A pesar de la situación aquella escena le saco una sonrisa al español seguida de una leve reverencia con la cabeza a la pequeña sombra humanoide Esos extraños poderes lejos de los que manejaba el Brujah que eran un tanto mas directo se podía decir, asombro a Alvaro. Podía aprender mucho de esta noche y planear cosas para un futuro no muy lejano con esta interesante experiencia. Auque eso quedaría para otra noche, hoy solo tomaría nota de este encuentro.

Volviendo a sus hombres el español separo otro grupo mientras de entre su armadura sacaba una carta lacrada que tenia preparada en caso de que esto sucediese. Impartiendo un par de órdenes mando al grupo de Brujah liderado por Peter Olsen a seguir explorando los alrededores mientras le daba a un caballero la carta con destinatario su amigo Zack Thomas y unas ultimas indicaciones.

Fdi: recorrido del caballero que tiene la carta

Angelo - February 7, 2007 06:56 AM (GMT)
El monstruo negro que cargaba con los dos Cainitas dió un rodeo. En ocasiones daba saltos para evitar algún tipo de inconveniente en el camino. Ahora poseía ocho extremidades que se repartían entre agarrar a sus "visitantes" y avanzar a grandes zancadas.

No tadaron en adelantar al carruaje hasta un lugar conveniente. Allí la sombra se agazapó subiendose a un árbol de grueso tronco. Maxance ve como las sombras se extienden a su alrededor cubriendo totalmente al Brujah y dejandole a el el espacio suficiente pata poder proyectar sus agudos sentidos.

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Angelo se encuentra en la forma: Avatar Tenebroso (3 p. de Sangre)
Ha invocado tentáculos dos veces con: Los Brazos de Ahriman (1 p. cada uno). Anotar que cada uno posee Fuerza 5 y Destreza 5.
Acaba de invocar sobre ellos: Nocturno. Que reduce las percepciones 5 dados o 2 si se posee Auspex o Ojos de la Bestia. (No para Maxance).
Y usa para fundirse con los alrededores: Juego de Sombra (1 p. Sangre). +1 dado a Sigilo.

Total en Sangre 6 p.

Tirada de Sigilo:
Link: +7 +9 +2 +3 +9 +10 +9 +6 (Si la dificultad es 6, que no lo sé, 6 éxitos. Si és 7, 5 Éxitos)

Maxence - February 7, 2007 12:25 PM (GMT)
Maxence sentía una mezcla de asombro y repulsión ante el poder desplegado por aquella masa oscura. Las capacidades del toreador no eran tan espectaculares, pero esperaba que aquella noche tuviesen tambien alguna utilidad.

Cuando estuvieron próximos al carruaje que seguían, Maxence ampió sus sentidos (auspex 1) para tratar de captar algun sonido u olor que pudiese pertenecer a Elois D'Umbrelle en el interior del vehiculo.

fdi: tirada supongo que 6 éxitos pq el nivel de auspex es 3.

Elois D'Umbrelle - March 13, 2007 10:35 PM (GMT)

El carromato se dirigía rumbo a las afueras de la ciudad, deambulaba tranquilamente por las afueras de París ajeno a todo el moviliario que se despegaba sobre la travesía que debía seguir y ,porqué no, ignorando el futuro que deparaba esa noche para los integrantes de aquella apresurada comitiva.

Los soldados de habla no franca no percibirían pisadas de cascos pese a la tranquilidad de la noche, algunos conversaban entre si ensu lengua tratando de aliviar el peso del supuesto regreso hacia su punto de partida a pesar de una oscura masa que cada vez se veía más próxima oscilando sobre el centro de todas las miradas, el carro que portaba un fraile y presumiblemente algo más... Aunque es algo sobre lo que acontecerán después los hechos pues ahora cabe reseñar que un grupo de avanzada les saca cierta ventaja en el camino y presumiendo la ruta hacia el Chateau D'Umbrelle consigue avistar una antorcha circunvalada por dos siluetas junto a unas recientes cruces emplazadas al comienzo del sendero empedrado que una vez desembocó sobre un imponente emplazamiento de roca.

Otros tantos caballeros se aventuran más allá explorando Montparnasse, mas no hallaran más soldados o rastro de estos por las oscuras calles del barrio, al menos no hallarán sospechosos de servir a la sagaz duquesa empleándose a fondo, investigando hasta el último rincón y apurando el tiempo para no escatimar más del que de por sí debieran pues no querían ni debían fallar a su señor.

Si nada lo impide el carromato y su escolta pronto llegarán hacia la bifurcación, con un tímido ritmo, más que cansino rozando la extrema parsimonia, que debería llevarlos hacia las ruinas del castillo, adentrándose en los dominios de Elois D'Umbrelle. Mas recalando de nuevo en el carro con mayor hincapié e interés sobre su interior, acechan cainitas amparados en el sigilo labrando el sino de sus integrantes bajo un agudo oído que para nada escucha palabra tras las maderas, aunque si una sosegada respiración, mas su nariz podría jurar y perjurar sin temor a blasfemia que aquella noche un aroma fresco como el rocío impregnaba de jazmines el interior y que si no se trataba del perfume de la dama D'Umbrelle era una réplica idéntica en sensaciones, aunque dificilmente podría afirmarse que en su interior se hallase la cainita, a juicio seguro que la noche previa usó el transporte. No cesarían los estímulos que acariciaban al toreador, pues no erraría en afirmar que un segundo y mudo acompañante probablemente de sexo femenino y fuente del embriagador aroma se incluía en el transporte...

Maxence - March 14, 2007 06:15 PM (GMT)
Una dama insinuada e inalcanzable, Elois se presentaba aquella noche como el ejemplo perfecto del ideal cortesano. Los sentidos aunque agudos, resultaban siempre confusos y pocas certezas podía transmitir el toreador a sus acompañantes de lo que se encontraba en ese carruaje que acababa de pasar. En un susurro les dijo a Axiz y Ángelo.

- No puedo asegurar que ella esté dentro, aunque sí ha estado allí en el pasado día. Y es probable que una mujer acompañe en el carruaje al Fraile.

¿Sería Elois? el toreador no quiso especular, había cedido la iniciativa cuando se acabaron las palabras. Dejaría las decisiones a los otros, aunque sí haría una proposición.

- Sugiero que sigamos al vehiculo para ver si averiguamos a donde se dirige.

Axiz - March 14, 2007 07:38 PM (GMT)
Entre la negrura que era Angelo, y la propia oscuridad de la noche Axiz sintio los susurros del Toreador.Quedo espectante, su mano apretaba la espada lista para emprender cualquier accion pero parecia que habia que ir con calma.

-Esta bien...-Dijo aceptando el plan de Maxence, si estaba en el carruaje tendria que bajarse en algun momento, sino estaba llegarian a algun lugar interesante.

Espero por la reaccion de Angelo, su vehiculo por esta noche.

Angelo - March 15, 2007 09:58 AM (GMT)
Ángelo se sentia enchido por el poder que acumulaba a su alrededor. La palabras de Maxance, que no dejaban claro nada, eran un impedimento para lo que el Lasombra pensaba hacer. Por ahora mantendría su pacto de herramiento, pero si las cosas se complicaban, sería él el que tirara adelante el ataque.

La forma oscura y horrible se movió poco a poco hasta desaparecer de la linea del orizonte sobre el árbol. Una vez en el suelo comenzó su andadura en la misma dirección que el carruaje pero a una distancia más que razonable. Daba a Maxance la oportunidad para poder seguirlo con sus sentidos sin problemas mientras trataba a la pareja de Cainitas con suma delicadeza.

Aquella noche había mostrado la forma de araña y eso rompia uno de los secretos que guardaba con Axiz. Pero la necesidad apremiaba y el momento de actuar llegaba.




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