Title: En grata compañía
Description: Primavera de 1223 Flashback Irlanda
Nayara - January 29, 2007 04:42 PM (GMT)
La ventrue visitaba aquellas hermosas tierras apartada del encierro parisino, de su mansión, esas cuatro paredes empezaban a agobiarle. Sus dotes personales marcaron el rumbo y esas misticas tierras fueron el destino; acompañada de su fiel Francesco llegaron a Irlanda. Se hospedaron en una tranquila aldea, allí pasarían un tiempo de descanso las dos mujeres.
La belleza de aquel entorno, la tranquilidad de sus gentes, aquel bucólico ambiente le recordaba a su añorada tierra, pero allí ambas estaban a salvo y eran mas libres. Viajaban sin titulos, ni cargas, todo lo dejron en Paris, esperando su regreso.
Un cristalino riachuelo bordeaba aquella aldea, trayendo consigo la eterna musicalidad de sus notas. Nayara portaba consigo su eterno compañero y allí sentada en una de las rocas cercanas al río, tocó para las nayas una dulce melodía, mientras Claudia apoyada en un árbol quedaba dormida.
Rhiannon - January 29, 2007 05:02 PM (GMT)
No muy lejos de allí se encontraba el pequeño Túmulo de Rhiannon. Ella sabía que hacia el este, no muy lejos de sus tierras sagradas, se encontraba un pequeño pueblo de humanos.
Muchas veces le habían dicho sus mayores y su maestro el nombre de aquel lugar, pero la pequeña loba, que a penas tenía tres años, olvidaba siempre aquellas trivialidades.
En más de una ocasión se había acercado a aquel lugar. En su túmulo a penas había unos pocos parentela y la mayoría de los Garou eran lupus.
Aquella noche algo llamó su atención, no muy lejos de allí pudo escuchar el sonido melodioso de una música distante... no era como las canciones que los Galliard de su tribu entonaban... sonaba lejana... distinta...
En medio de la espesura con ágiles movimeintos Rhiannon se fue acercando a aquel sonido. Quizá fuera algo un poco temerario por su parte pero quería saber quién tocaba, quería ver aquel rostro.
Nayara - January 29, 2007 06:20 PM (GMT)
Nayara gustaba de tocar ajena a la visión del entorno, en su visión personal todo tomaba un cariz distinto. Sus arremolinados bucles caían sin rumbo sobre su rostro, dejándolo casi oculto, tal vez por timidez o costumbre, la dama no gustaba de despejar su mirada en demasía. A veces podía resultar intimidadora, aunque pocas eran las personas que así se sentían ante ella.
Entre el sonido de su violin, se colaron otras notas, unas pisadas cercanas, que le hicieron volver, mas sin cesar su melodía. Abrió los azules contemplativos y los dirigió hacia el proceder de aquel sonido, encontrandose a una joven muchacha, bella y delicada.
Su sonrisa pocas veces se perdía de aquellos labios y al comprobar a su nueva compañía, ésta se agudizó aun más, dedicándose unicamente a ella. Finalizó aquella pieza y contemplándola, se dirigió a Rhianon.
- Podría jurar que sois una ninfa, mas con vuestro nombre me conformo, no será necesario que desveléis vuestra naturaleza.-
Contempló el riachuelo y seguidamente a ella, dándole a entender a qué se refería.
La jovencita parecía una dulce y curiosa muchacha, que escapando de su casa había llegado hasta ella guiada por su música.
Rhiannon - January 29, 2007 06:53 PM (GMT)
La muchacha parecía sorprendida de que la hubieran visto. Sus vivos ojos verdes y miel se movieron nerviosos por toda la escena en busca de un lugar donde refugiarse.
Se encontraba a la otra orilla del pequeño riachuelo que separaba a ambas damas. Sin embargo los delicados y cuidados rasgos de Nayara contrastaban con el aspecto hermoso pero salvaje de Rhiannon.
Algo más destacaba en la joven, ¿qué edad tendría? ¿Doce, trece años, quizá? Además, en medio de la maraña de largísimo pelo rojizo se podía ver, que la joven no llevaba ropa alguna. En realidad Rhiannon había salido de caza y casi nunca se transformaba en su forma homínida, aquello era simplemente una graciosa coincidencia.
Miró a la dama de dulce voz que se dirigía a ella como si la conociera, o al menos como si no temiese la compañía de Rhiannon, que se mantenía en su orilla del riachuelo.
Rhiannon.- Dijo una voz aguda, propia de alguien de su edad.
Nayara - January 29, 2007 07:26 PM (GMT)
La ventrue se levantó con cuidada delicadeza de la piedra y apartando sus bucles de su rostro contempló con más esmero a la chiquilla, tal vez tímida que ante sí tenía.
La joven desnuda no tendría mas de doce años, su cuerpo aún conservaba la niñez de unos rasgos aún por desarrollarse.
Quizá quisiera gozar del baño de aquellas cristalinas aguas, tal vez su curiosidad pudo con ella, los niños y su inocencia, siempre le sorprendían gratamente.
- Bien Rhianon, me llamo Nayara y como seguramente comprobarás no soy de estas tierras. Ella es Claudia, mi hermana pero como ves, a sucumbido en brazos de Morfeo.-
Se giró en busca de su capa para ofrecérsela a la muchacha, pese a que gozaban de un clima cálido, no dudaba que el frío comenzara a hacer estragos en su pequeño cuerpo.
Descalzándose cruzó aquel riachuelo con cuidado, suavemente, pues no deseaba asustar a la pequeña. Al llegar frente a ella, maternalmente colocó su capa sobre los hombros de la niña.
Una sonrisa se dibujó en sus labios al contemplarla.
- Rhianon, ahora sois toda una princesa. ¿Queréis compartir un instante conmigo?, o tal vez.. ¿os esperan vuestros padres?.-
Deseaba que la respuesta fuera favorable a su inocencia, de lo contrario tal vez tuviera que tomar medidas contra algún deshumanizado personaje.
Rhiannon - January 30, 2007 02:49 PM (GMT)
Rhiannon pareció nerviosa al principio por aquel inesperado acercamiento. Se encontraba un poco asustada de que una mujer desconocida cruzara aquel riachuelo y se aproximara... Las barreras físicas era muy importantes cuando no se conocía a quién estaba delante.
Sin embargo el rostro de la mujer parecía muy dulce, no daba la impresión de que quisiera hacerle daño alguno a la muchacha. De modo que una vez más la curiosidad pudo más que el sentido común, algo que sus padres le reprochaban muy a menudo.
Aceptó la capa tocando cada una de las fibras y sientiendo que era tan suave como su propio pelaje después de un buen baño.
Vale, me quedaré contigo.- Evidentemente aquella muchachita no sabía nada de cortesía y etiqueta.- Mis padres están bien, no vivimos muy lejos... Pero tú si pareces lejos de tu casa...
Nayara - January 30, 2007 03:57 PM (GMT)
La ventrue tomó asiento a la orilla del riachuelo, asi la diferencia de alturas sería menor, y ya que iba a gozar de aquella nueva compañía era mejor ponerse cómodas.
- Lo estoy Rhianon, mi hogar esta lejos, en las hermosas tierras italianas, muy parecidas a las vuestras, pero distintas. Quizá algún día llegues a visitarlas cuando seas mas mayor, aunque ahora mi vida transcurre en Francia. Como ves, me gusta viajar.-
Aquella niña dulce, tenía algo especial y puro que le hacía distinta.
- ¿En qué pensarían sus padres para dejarla ir tan tarde...?-
Tal vez tan sólo fuera una travesura más de la pequeña, que escapando de su casa quisiera probar las aguas del rio bañadas por Selene.
- Dime, ¿qué hacías tan tarde cerca del bosque?, eres muy valiente al no temerlo.-
No pensaba que cualquiera tuviera el valor de internarse y menos a su edad, aunque tampoco iba a asustarle con historias, que de seguro sus padres ya le habrían contado.
Rhiannon - January 30, 2007 09:57 PM (GMT)
Debe estar bien poder viajar tanto... Yo nunca he salido de Irlanda, pero conozco bien este sitio.- Explicó la muchacha como si aquello fuera algo muy importante.
¿Por qué estás en Irlanda? Es un sitio myy bonito pero desde donde tú vienes hay un largo camino... mucho mar por en medio... días de viaje...
Parecía que aquello le interesaba, como a cualquiera que no hubiera visto mucho mundo el saber el por qué de los viajes a veces era tan emocionante como el destino o el recorrido.
¿El bosque? No el bosque es el lugar más seguro de todos, es la aldea la que es peligrosa, dicen que han robado a alguna spersonas en los caminos... Bandidos, supongo, pero es normal esto está muy alejado.
Yo vivo en el bosque, es mucho más seguro... y más bonito.- No cabía duda ya de que la voz y la forma de hablar eran las de una muchacha muy joven.
Nayara - February 1, 2007 07:50 PM (GMT)
Nayara sonrió dulce a la pequeña, eran sus palabras inocentes y sinceras. Su curiosidad típica de la edad le recordaba la propia, algunas formas no se perdían pese al tiempo; y fué así como le dedicó su tiempo y comenzó a narrar su pequeña historia.
- Tienes razón, lejos queda mi hogar, el camino fue largo, pero a veces algunas cosas deben hacerse tal vez dirigidas por algo superior. Contemplad la hermosa luna, ella también tiene su historia, ¿lo sabías?. De algún modo ella también realiza su viaje aunque en el cielo permanezca perpetua, cada anochecer aparece iluminando lo que antaño iluminó el astro sol. Y al amanecer se despide junto a las estrellas, cediendo de nuevo su sitio, sin dejar de observarnos...-
Esperaba no haber sido demasiado enrevesada para la joven, hacía tiempo que no tenía la gracia de poder conversar con alguien tan puro e inocente, con un niño.
Intentó responder de un modo más directo a Rhianon en su pregunta sobre su estadía en Irlanda.
- Estoy aquí en busca de respuestas, y en esta hermosa aldea y su precioso bosque, las estoy encontrando. Tú también eres parte de mi viaje, puesto que al conocerte formarás parte de mis recuerdos, como yo espero serlo de los tuyos.-
La ventrue buscó entre sus ropajes algo que guardaba desde su infancia, un pequeño instrumento musical muy querido por ella. Aún recordaba como su abuelo se lo había cedido al tener ella una edad cercana a la de la jovencita. Una preciosa armónica, nunca volvió a ver ninguna igual. Al parecer su abuelo la había conseguido por medio del trueque con un lejano mercader; su estructura pese a ser de apariencia simple, era en sí muy delicada. El material del que estaba fabricada brillo con los rayos de Isis, mientras Nayara se la ofrecía a Rhianon.
-Parece que os gusta la música, sopla por los orificios, veras cuan mágico es el sonido de sus notas.-
Sabía que se sorprendería, la cainita estaba disfrutando de la compañía como hacía tiempo no lo hacía.
Rhiannon - February 3, 2007 04:34 PM (GMT)
La muchachita escuchaba atenta las palabras de la noble dama, sin duda era una de esas personas de las que había oido hablar en su casa, eran los lideres de los humanos, gobernaban sus sociedades, entre otras cosas... Aunque también se perdían de vez en cuando en las negras aguas de sus propias ambiciones.
Si, si, conozco muy bien la luna, sé de memoria todos los ciclos, cuanto dura cada uno y cómo afectan a las mareas.- Explicó como si aquello fuer algo muy importante y especial.
Además desde mi casa se ve el mar, está bonito como rompe contra las olas las noches de luna llena, la espuma parece que es de plata.
¿Qué respuestas buscas aquí? Es un sitio muy pequeño, seguro que hay más sabios en las ciudades grandes...- Sonreía a la dama y miraba con curiosidad aquel instrumento.
Ante la oferta de soplar en él no pudo decir que no, como la dama bien suponía y sopló con todas sus fuerzas, un poco fuerte demças, probablemente.
Nayara - February 4, 2007 05:14 AM (GMT)
El sonido agudo y penetrante despertó a la joven Claudia que observó con asombro la compañía de Nayara. Sin duda su hermana lograba encontrar personajes insólitos en los lugares más recónditos de sus viajes...
- La sabiduría está en todas partes Rhianon, en los lugares mas pequeños se puede encontrar la mayor de las fuentes...-
Contempló con gracia el asombro que aquel surgido sonido causaba a la pequeña.
- No te asustes, veras, esta armónica te dará lo que busques de ella, si tu búsqueda es grande te responderá con excesos, mientras que si es equilibrada hallarás en ella la armonía.-
Las lecciones de la ventrue eran dignas de ser escuchadas, tenía un especial interés en ser cuidada con los niños, admiraba esa eterna inocencia en cada uno de sus gestos.
Su cualidad cainita, le había desprovisto del mayor de sus deseos... permaneciendo eternamente visionando el futuro en manos de otros que pudieran crearlo.
Tomó el pequeño instrumento entre sus manos y sopló con delicadeza obteniendo de él una animada melodía.
Claudia conocedora de aquella, comenzó a acompañar el sonido con sus palmas, marcando el compás, sin importarle que su improvisación pudiera asustar a su nueva compañía.
Rhiannon - February 4, 2007 03:26 PM (GMT)
Rhiannon miró con curiosidad a la mujer que ahora daba las palmas.. era hermana de la dama por lo que ésta le había dicho.
Lejos de parecer asustada por aquella iomprovisada actuación musical de las dos damas de tierras extranjeras la muchachita apreció divertida y comenzó ella también a dar palmas con las manos tratando de seguir el ritmo, auque con un poco de torpeza.
Nayara - February 5, 2007 04:03 AM (GMT)
Finalizó la melodía y cesaron las palmas; Claudia se acercó hasta ellas y saludó con gracia a la niña, para pronto tomar la palabra.
- Es muy tarde para estar fuera y sola jovencita, tal vez desees que te acompañemos a tu casa.-
Nayara comprendió que su hermana tenía razón; cedió su armónica a la niña y con una sonrisa se la regaló. Le había caido en gracia y sentía que ella sería feliz con su tesoro musical, con el tiempo aprendería a tocarla y compartiría su felicidad con todos aquellos que le escucharan.
- Tomad Rhianon, pues éste es mi regalo para vos. Toda princesa debe poseer un tesoro, así que os cedo éste antaño mío.-Entregó la armonica en sus manos y las cerró con cuidado. Podía apreciar la enorme sonrisa en los labios de la niña, feliz por su conquista.
Esperó a que respondiera si deseaba ser acompañada; Selene brillaba esplendorosa marcando el camino de sus hijos, haciendo del bosque un lugar libre de oscuridades.
Rhiannon - February 5, 2007 04:25 PM (GMT)
La muchacha saludó efusivamente con la mano a la hermana de la dama, se llamaba Claudia por lo que le había dicho, y sin duda en sus bellos rasgos se veía el mismo origen común de aquellas señoritas de lejanas tierras.
Tomó aquel instrumento con delicadeza entre sus manos mirándolo como si en efecto fuera el mayor de los tesoros con el que alguien podía soñar. La sonris que le devolvió a a Nayara le recordaba en cierto modo al sol que hacía tanto que no podía contemplar.
Vaya, muchas gracias me temo que no tengo nada así de precioso que pueda daros en agradecimeinto.- Se entristeció la niña.
Espero que volvamos a vernos, yo vivo cerca. Gracias por el ofrecimiento de venir pero no creo que fuera buena idea, a mis parientes no les gustan mcuho los extraños.- Se encogió de hombros, pos u actitud y sus palabras saltaba a la vista que a ella si le gustaban.
Adiós damas del sur, espero veros de nuevo.- Se despidió con una alegr sonrisa mientras se perdía de la vista en la espesura del bosque.