Title: Invitacion para Sharede
Description: 25-4-1226
Dimitri Maximov - January 28, 2007 01:52 AM (GMT)
En la mente en su música en parte de sus recuerdos los pensamientos del Ravnos hacían reminiscencias al encuentro con la Lasombra. Aquella enigmática dama abría varias vertientes en Dimitri, desde la atracción que le genera hasta sobre todas las cosas la fe que poseía y las convecciones que hace tanto tiempo había perdido. Aquellos valores en que se aferraba le abrían viejas épocas en las que se sentía contenido por un poder superior, pero todo como un buen sueño y pesadilla al final había terminado para el…
Una damisela se acercaba con un carruaje tirado por cuatro caballos hasta la que abadía de Saint Germain-des-prés con una carta entre sus manos. Con la ayuda del cochero la hermosa dama bajo y se acerco hasta las puertas de la imponente constructora.
En la entrada un joven guardia se dirigió a la dama mientras ella tomada la iniciativa.
- Buenas noches caballero- dijo en un francés con acento a extranjero- he venido a traerle una invitación a madame Sharede- terminado sus palabras con una sonrisa cautivadora.
Maximo Constanza - January 28, 2007 03:14 PM (GMT)
La polvareda que levantaba el carro en la lejanía no pasaba desapercibida a los guardias que custodiaban las almenas. Los vigilantes, que últimamente habían crecido en número, estaban preparados para recibir a casi cualquier comitiva. Cuando el carruaje se acercaba dos observadores con catalejos pudieron ver bien que se trataba de un sólo vehiculo, con lo cual todos se relajaron un poco.
Cuando la carreta llegó ante los portones, cerrados desde hacía algunas noches, uno de los guardias se acercó hasta la damisela que bajaba ayudada por el cochero. Tres guardias más se mantenían alerta cerrando el paso delante de la puerta.
Al escuchar las palabras de la mujer, el soldado se relajó un poco.
- Buenas noches tengais. ¿Debeis entregar el mensaje en persona, o quereis que yo mismo lo haga por vos?
El protocolo de seguridad en las últimas noches podía impactar a los visitantes, pero era algo que procedía desde el Señor de la Abadía y debía ser cumplido.
Dimitri Maximov - January 29, 2007 04:29 PM (GMT)
La dama hizo una leve inclinación con la cabeza, mientras con suavidad con una de sus manos retiraba los cabellos dorados de su rostro.
De sobremanera le impactaba como un lugar hecho para dios para su alabanza parecía mas un castillo fortificado que otra cosa. Pero la dama versada en las cortes y de cuna noble logro ocultar sus primeras sensaciones enmascarado en otra sonrisa a las palabras del joven
- Si no hay molestia me gustaría poder entregar el mensaje en persona.
Sharede d'Alençon - January 29, 2007 08:14 PM (GMT)
El soldado que atendía a la dama de áurea cabellera hizo un rápido gesto de asentimiento como si antes de escuchar la respuesta hubiese sabido cuál iba a ser.
-Que así sea. Seguidme.
A sus palabras, los demás hombres dejaron de interponerse entre entrada y visitante, y los portones del recinto protector de la abadía dejaron paso. Ni siquiera de aquella forma consiguió la mujer abstraerse de vigilantes miradas que se le dedicaban desde el camino de ronda.
Fue entonces cuando una figura afable y de apariencia astuta les salió al paso, relevando la compañía y permitiendo al guardia regresar a su puesto. El abad Dinard le hizo un gesto para que le siguiera, al tanto de las breves palabras que había intercambiado a la entrada.
-Venid conmigo, por favor. La señorita de Alençon no debe estar muy lejos, esta noche ha preferido quedarse en la abadía... tenéis suerte pues últimamente no se la ve mucho por aquí.
Poco después llegaban a presencia de la aludida, quien caminaba por unos de los corredores a paso sereno y ensimismado. No obstante el tintineo de las llaves que llevaba siempre consigo el abad, así como el ruido de las pisadas, la alertó de su presencia.
-Buenas noches, monseñor, mademoiselle. ¿Me buscábais?
La pregunta se tornó obligatoria al contemplar cómo ambos se detenían frente a ella sin proseguir su marcha.
Dimitri Maximov - February 6, 2007 05:49 PM (GMT)
Fdi: perdon la demora
La dama acompaño al guardia mientras las vigilantes miradas se posaban sobre toda su humanidad. Aquel sentimiento era algo en lo que Natasha se regocijaba y le encantaba provocar, pero en ese lugar se encontraba descolocada, abstraída en esa “casa de Dios”.
Todo cambio cuando se encontró con el abad, un hombre al parecer sincero que hizo cambiar la cara de la dama. Con una reverencia acepto las palabras del monje mientras la condujo a trabes de los corredores hasta una dama, que al parecer era la que había venido a buscar.
- Buenas noches madame- dijo haciendo una reverencia a la dama- Permítame presentarme, yo soy Natasha Von Sylow y vengo de parte de mi querido Dimitri Maximov- nunca habían tenido con el Ravnos una relación de vasallo o algo por el estilo, y eso fue cultivado por Dimitri con cuidado que se refleja en sus palabras- vengo a traerle una invitación para vos madame.
Sharede d'Alençon - February 8, 2007 06:05 PM (GMT)
Dimitri Maximov.
El enigmático porte de aquel cainita volvió a su mente tal y como su memoria lo recordaba de algunas noches atrás, cuando su música había hecho las presentaciones entre ambos.
Natasha terminó esgrimiendo la finalidad para la que se había acercado hasta allí, y Sharede sonrió entonces, agradada al enterarse de que el misterioso vampiro no se había olvidado de "la cita" que se debían.
-Gracias, Natasha. Estaré encantada de volver a verle.
Y aguardó la invitación mientras observaba afablemente las corteses maneras de la recién llegada.
Dimitri Maximov - February 8, 2007 06:21 PM (GMT)
La dama asintió con la cabeza con una sonrisa sincera las palabras de Sharede. Complacida por esto, decidió cambiar un poco las cosas para darle una sorpresa a su querido.
- Madame si así lo desea tengo un carruaje a las afueras esperándonos a menos claro esta que tenga otros menesteres que atender.
Sharede d'Alençon - February 8, 2007 06:45 PM (GMT)
Entrelazando las manos ante ella, Sharede aguardó unos instantes calibrando la conveniencia de otra noche ajetreada y lejos de saint Germain-des-prés. Pero la perspectiva que se le ofrecía tan cordialmente no podía ser rechazada, así que se adelantó con suavidad hasta quedar junto a la mujer y asintió.
-Claro, me estaba preguntando qué me depararía la noche y vos me lo acabáis de desvelar.
E invirtiendo el camino que había seguido hasta llegar junto a Sharede, Natasha condujo a la lasombra hacia el carruaje que las aguardaba.
Dimitri Maximov - February 16, 2007 01:16 AM (GMT)
Después de salir con el carruaje de la Abadía Natasha sintió algo de alivio, pero todo eso desapareció por la curiosidad que le daba la invitada de su querido Dimitri. Ciertamente era una mujer interesante y se preguntaba que había mas allá de esa paz, seguramente eso era lo que había cautivado a su querido.
Después de unos minutos en el carruaje se detuvo en la entrada de una mansión con gran reminiscencia griega. Sus grandes columnas blancas de mármol hacían de entrada a la casa del Ravnos al instante que una criada les abría la puerta y las dejaba entrar al caserón. En el interior grandes espacios del mismo blanco mármol decorado con finos cuadros y tapices de todos lados del mundo daban la sensación de libertad, de pureza que emanaba de toda la casa junto a la música de Dimitri que se encontraba al final de la sala recostado en un pequeño pedestal.
La sorpresa invadió a Dimitri al oír la voz de Natasha y al ver a la Lasombra en el lugar, ciertamente no la esperaba, pero sabia de las vueltas que le gustaba dar su ghoul. Pasado el segundo de sorpresa sonriéndole se acerco a ella susurrándole algo al oído que la hizo reír y después se dirigió a la dama la cual le beso su mano seguido de una reverencia.
- Buenas noches madame, es un placer que hallas aceptado mi invitación…- sus ojos se iluminaron con los oscuros de Sharede mientras esperaba que el placer del encuentro sea mutuo.
Sharede d'Alençon - February 16, 2007 07:38 PM (GMT)
El refugio del misterioso músico era armonioso y bello, irradiando el gusto por lo clásico por fuera, y revelando que amaba viajar, en su interior.
Al entrar, ella sintió como una bocanada de nostalgia e ilusión de libertad que hizo pasar por delante de sus ojos las cálidas tierras del sur donde había permanecido tanto tiempo errante.
Ya había vuelto a su tierra de la infancia, pero sabía que llegado el momento, se perdería de nuevo en la inmensidad del mundo para hacer llegar su voz y su esperanza a los sufrientes, los escépticos. Dios era benevolente, a pesar de todo, y le estaba dando toda una eternidad de ventaja.
Sonrió con un brillo especial en sus ojos, y contempló al fondo de la sala a Dimitri, prolongando un poco más el silencio. Éste saltó de su posición y se acercó hasta ella para intercambiar un cuchicheo con la mujer que la había acompañado. Sharede había intuido dicha cercanía, pero no parecían querer ocultarlo. El detalle le gustó.
-El placer es mío por haber sido invitada. Recuerdo que os dije la última vez que el lugar donde vivimos es el reflejo de nuestra alma, pues bien, tenéis un refugio muy hermoso, monsieur Dimitri.
Con una pequeña reverencia a modo de saludo, respondió así a las galantes palabras del ravnos.
Dimitri Maximov - February 17, 2007 01:53 AM (GMT)
El Ravnos sonrió ante las palabras de su invitada mientras la tomaba de la mano y la llevaba a un lugar más cómodo donde pudieran hablar.
- Agradezco la belleza de tus palabras y espero que algún día me dejes ver la hermosura de tu alma…- los ojos azules del músico se fundieron por un instante con los de Sharede y después su mirada se fue hacia la puerta del patio.
Al entrar al jardín de la casa. Dimitri la llevo hasta dos cómodos sillones que estaban a un costado de la puerta donde podían ver el césped bien cuidado con estatuas y diferentes símbolos de tierras lejanas y en el centro una pequeña fuente esculpida con dioses paganos y la cruz cristiana en el medio. Aquel lugar era el contraste de sus tierras, el recuerdo de un tiempo lejano, de las praderas puras de su amadada Kiev y los cambios de los que había sido testigo.
Su mirada se hizo lejana y mas amena mientras recordaba las vivencias, los primeros amores, amigos como también algunas traiciones que no se olvidan. Pero ese era el pasado y lo bueno ciertamente fue mucho más.
- Este jardín que vez, son los recuerdos de mis tierras y el deseo de nunca olvidar lo que fuimos y lo que somos sin importar lo que suceda en el medio…- sus ojos volvieron a Sharede- no crees que esos sentimientos, esas sensaciones son las mas puras y verdaderas o crees que alguna vez en nuestra inmortal vida esas vivencia se volverán a repetir…
Sharede d'Alençon - February 27, 2007 03:21 PM (GMT)
FDI: Ahora soy yo la que lo siente...
Sharede sonrió con dulzura y de nuevo aquella conexión desconcertante entre lo oscuro de su mirada y lo traslúcido de la que recibía se materializó entre los cainitas.
-Los niños son felices y están despreocupados, pero cuando se alcanza la edad adulta el deber puede pesar más que el resto. Igual ahora tenemos una mayor responsabilidad que cuando éramos mortales, lo que no indica que estemos ante una progresión de la que haya que arrepentirse, ¿no creéis?
La mujer paseó entonces su mirada por las siluetas de las cuales se adivinaban sus contornos en la oscuridad, recreando tiempos pasados que aunque para el momento que se vivía eran muy antiguos, para algunos miembros de la estirpe sólo eran recuerdos de infancia.
Dimitri Maximov - February 28, 2007 05:38 PM (GMT)
Fdi: no te preocupes, si sumamos los dias te tengo que seguir pidiendo disculpas yo :P
El Ravnos se quedo mirándola por un segundo en silencio, ese halo de misterio que tenia la Lasombra lo intrigaba, pero a la vez recordaba su oscuridad, sus idas y vueltas y esa fe que la recubría de todo a su alrededor… Cual seria la verdad de ella o era una suma de todas esas cualidades…
- No me arrepiento de nuestro cambio de vida- mirando nuevamente al horizonte Dimitri continuo hablando- sino me pregunto si aquello a lo que nos comprometimos será para siempre o solo será una ilusión que ocupa la eternidad que poseemos para no caer en la oscuridad eterna.
Sharede d'Alençon - March 18, 2007 04:25 PM (GMT)
-Poco a poco todo nos será mostrado como un velo que se va descorriendo ante nuestros ojos, que aún ven poco de lo que nos está reservado. Pero lo mejor será aprovechar el día a día y dejar la eternidad para cuando miremos hacia atrás y veamos todo lo que hemos recorrido... cuando alcancemos la paz eterna.
Su mirada se volvió soñadora y en cierto modo anhelante. La lasombra no parecía tenerle miedo a nada, y tampoco a la muerte. Junto a ella era fácil sentir y casi tener la sensación de respirar de nuevo, de poseer ilusiones y de que volviese a latir la humanidad en el interior.
Se sentó en uno de los sillones que se le ofrecían con la misma expresión de una tímida doncella pero con los cuidados ademanes de la madurez. Suspiró y retomó en voz alta el hilo de sus pensamientos, perdidos en la noche por unos momentos en los que Dimitri no había querido interrumpirlos.
-Han pasado muchos días desde la primera vez que nos encontramos... supongo que ahora ya os habéis sumergido de lleno en el ambiente parisino. ¿Qué os parece lo que habéis encontrado?
Dimitri Maximov - April 18, 2007 04:41 PM (GMT)
Aquella dama lo envolvía de paz y esperanza, le hacia creer que había un futuro, un destino, un dios al que dejarse ir… pero como dejarse abrazar por tales palabras cuando su alma estaba tan perturbada, cuando aunque quisiera hacerlo aquello le seguía produciendo gran reticencia
Levantándose lentamente del sillón camino unos pasos por el jardín hasta quedarse enfrente de la Lasombra. Mirándola por un instante percibió esa extraña conexión de vuelta, oscuridad y luz y deseos encontrados.
- Que he encontrado en Paris…- dijo pensando en voz alta- tendría que decir lo mismo de siempre… príncipes tiránicos, guerra, miseria y los mismos desamparados de siempre. Pero tu presencia lo hace todo diferente…- sus ojos se volvieron a perder en las dos gotas negras que eran los de Sharede antes de poder hablar de nuevo- y eso me hace pensar que tal vez allá algo mas en la ciudad que no he logrado percibir
Sharede d'Alençon - April 20, 2007 12:50 AM (GMT)
La misma ciudad a través del tiempo, con distintas formas de miseria pero siempre la presencia de los desafortunados y los pobres, distintas dinastías de sangre azul pero con los mismos fundamentos que sus predecesores... Sharede entendió bien las palabras del ravnos y le devolvió una mirada compasiva, no hacia él sino hacia la idea de aquella ciudad que acababa de dibujar con sus palabras. Le sorprendió sin embargo el pequeño matiz con que Dimitri se refirió a ella, incluso con una cercanía del tratamiento.
-Intento buscar formas de aligerar el peso de las preocupaciones a mi alrededor, y si os he aportado un pequeño remanso de paz interior me daré por satisfecha.
Mantuvo su barbilla alzada para abarcar visualmente el rostro de Dimitri y captar todos los posibles cambios en la expresión. Su figura reposaba tranquila aunque tras un breve lapso de silencio un pequeño fruncido del ceño indicó que acababa de acordarse de algo.
-¿Os acordáis del mago del que me hablásteis? Me gustaría realmente que me lleváseis hasta él, siento que mi misión en esta ciudad se ve incompleta sin poder aliviar su sufrimiento...
Dimitri Maximov - May 7, 2007 11:39 PM (GMT)
El aura que transmitía la dama lo hacia algo vulnerable, trayéndole recuerdos de vidas pasadas, de cosas que pudieron ser. Reminiscencias de una humanidad que chocaba con lo que el había venido a hacer en Paris.
¿Cómo poder pensar en paz cuando el venia a traer las llamas de su justicia? ¿Cómo pensar en compasión cuando el odio era demasiado fuerte por aquellos que profanaron lo que era sagrado para el?
No podía seguir el camino que ella le abría delante suyo, sencillamente no podía. Solo seria un bello recuerdo cuando su mundo se suma en la oscuridad eterna. Pero… por lo menos podía hacer ese pequeño favor que ella pidiese.
- Con gusto te llevaría donde viví el…- dijo con una sonrisa en su rostro, algo oscura debido a todo lo que estaba pensando- pero me temo que eso seria un peligro para ambos, ya que posee una casa en medio de los bosques… pero el pasa también bastante tiempo en una taberna en el campo de refugiados, si quieres te puedo llevar hasta ella…
Sharede d'Alençon - May 22, 2007 02:39 PM (GMT)
La lucha interna de Dimitri tenía sutiles reminiscencias en el exterior, y la atenta mirada de Sharede captaba esas sombras que proyectaba el conflicto silencioso. Temía que la indolencia venciese al deber, el egoísmo a la bondad. Era algo que ocurría con frecuencia, pero llegado ese punto el libre albedrío del cainita decidiría lo que debía hacer con su existencia, para bien o para mal. Y si era para mal, Dimitri conocería por sí mismo las consecuencias.
Un cierto alivio la invadió al escuchar el ofrecimiento. No le hubiese importado adentrarse en los bosques que le daban paz y una extraña seguridad, extraña, pues cualquier otro cainita se habría visto aterrado con la sola idea de penetrar un territorio que custodiaban los lobos. No obstante la taberna que mencionaba, sin ser un lugar demasiado recomendable para una mujer piadosa, constituiría un marco aceptable para el encuentro.
-Me gustaría mucho- asintió ella.
Y aunque el tema había tomado otros derroteros, la lasombra quiso seguir transmitiendo a su acompañante esa cálida comprensión y un silencioso apoyo.