Title: Regreso a las tierras de la família
Description: 22-4-1226
Guillerm du Trem - January 26, 2007 10:13 PM (GMT)
Habían pasado dos días desde la llegada de Anubis al túmulo y hasta hacía pocos minutos no habían podido encontrarse a solas. La excusa había sido perfecta: una visita a las tierras de la família para ver como seguían. Pero la realidad era aprovechar el paseo para poder hablar en la calma de los bosques con su hija.
Hoy, con el sol iluminando su camino, había podído Guillerm organizar las actividades del túmulo para poder partir por casi la totalidad del día. Y secretamente se sentía satisfecho por ello. Desde el inicio de las hostilidades con las sanguijuelas, su actividad había sido casi frenética, lejos de sus acostumbradas salidas en soledad, como gustaba el garou. Y ese día Gaia había sido generosa con él.
Ambos marchaban como lobos, Guillerm con su blanco pelaje destelleando bajo la luz de Helios. Anubis marchaba a su lado... Era un momento feliz, lejos de las tensiones con las que últimamente convivían... Un momento para poder ser el padre que anhelaba haber sido y no el señor del túmulo. Ante tal pensamiento, detuvo su paso casi como si de un sueño se tratase. Observó a la joven garou y se sintió henchido de orgullo.
Sencillamente no sabía que decir. Se sentó sobre sus patas traseras y la miraba, con la mirada vidriosa, como si todo lo que les rodeaba, árboles, tierras, espíritus, fuera a desaparecer en un limbo onírico y en aquel lugar ya solo estubiesen ellos dos en un inmenso vacío lleno de paz. Un lugar donde permanecer por toda la eternidad.
Anubis - January 26, 2007 10:44 PM (GMT)
Anubis caminaba al lado de su padre, contemplando la hermosura del bosque, feliz por encontrarse cerca de lo que un día fue su hogar.
Guardaba varios recuerdos de su niñez en esa casa, la dulzura del trato de sus familiares, aquella habitación tan suya donde amontonaba sus juguetes... toda la casa era su dominio de juegos, siempre fué muy traviesa y consentida, ella era la princesa y todos danzaban a su alrededor.
Una pausa en el camino, le dio tiempo suficiente para apreciar a su noble progenitor en forma de lobo, su pelaje distaba del suyo oscuro como la noche. Se preguntaba cómo sería su madre, siempre la había imaginado mas nunca habían hablado concretamente de ella.
Ahí en aquel claro, padre e hija sentados frente a frente en comunión con la madre Gaia formaban una espléndida familia, pero su afán por conocer más, fue el impulso necesario para efectuar su consulta.
Padre, somos tan iguales y tan distintos...háblame de mamá, quiero saber más de ella, quisiera guardar conmigo su recuerdo mas allá de mis conjeturas. Quiero que sea real.
La furia adoptó una postura cómoda y agachando suavemente las orejas aguardó a oir su historia, centrando toda su atención en Guillerm y su respuesta.
Guillerm du Trem - January 26, 2007 11:09 PM (GMT)
En el mismo instante que Anubis empezó a hablar supo lo que iba a preguntar. Ya era momento que ella conociera todo sobre él mismo y su madre. Y aquella esfera mágica de paz que les rodeaba aseguraba el momento idóneo para expresarse.
Con sus ojos de lobo respondió afirmativamente. Todo le sería explicado.
Casi instintivamente, se puso de nuevo a caminar mientras en la lengua de los lobos saciaba las ansias de su hija.
-Hace muchos años de eso, Anubis. Tu madre era hermosa, eres su vivo reflejo. Su família pertenecía a la parentela de los colmillos desde épocas remotas y en su sangre vivían antiguos heroes de nuestra estirpe, la misma que ahora fluye por tus venas...
Hizo una pausa. Los recuerdos dolían, aunque aquella vieja herida hiciera tiempo que sanara.
-Yo era algo más joven que tú cuando la conocí. Era un garou serio y decidido, pero también deseaba conocer, salir, vivir. A ella la conocí casi por un descuido, cuando una mañana cazabamos por el bosque de manera un tanto alocada. Ella volvía a París en un carruaje tras una visita a unos familiares que vivían en las cercanías de la urbe. En nuestro juego salvaje, nos cruzamos en el camino de los caballos. Estos, reconociendo al depredador, se encabritaron ya acabaron rompiendo las riendas y volcando el carruaje. Antes de que nos pudieran ver, nos cubrimos en la frondosidad y recuperamos nuestra forma humana. Los otros decían que debíamos alejarnos, mas no pude hacerlo. De inmediato fui a socorrer al conductor y a los pasajeros. Por suerte, nada grave había sucedido. El cochero agradeció el gesto, sin pararse a preguntar de donde había salido tan veloz. Acto seguido acudí a la cabina para preguntar a los pasajeros... Y allí estaba ella. Joven, inocente, frágil pero llena de vida. Creo recordar que tardé unos segundos en reaccionar.
Tuvo que detenerse. Los recuerdos eran tan limpios que parecía poder acariciarlos. No en vano fue su primer amor, aunque más tarde sabría que quizá fuera excesivo llamarlo así. Pero bien sabía que pocos en aquella época tenían el privilegio de saborear siquiera el grato placer de ese sentimiento.
Anubis - January 27, 2007 01:42 AM (GMT)
La joven siguió los pasos del veterano, y al sentir el doloroso silencio, apoyó su cabeza suavemente en su lomo. A Anubis le costaba exteriorizar sus sentimientos, pero no con su padre, pese a no haber disfrutado de su cercanía era parte de su ser y compartían mucho más que sangre.
Ella no lo abandonaría, era mas fuerte que su madre; tal vez heredó de ella la perseverancia y parte de su alma. Cerró sus ojos e intentó imaginársela, y una sonrisa resurgió de inmediato, ahora sabía que en su imaginación siempre había sido ella, la conocía sin conocerla porque nunca se había ido del todo.
Guillerm du Trem - January 29, 2007 09:43 PM (GMT)
El gesto de su hija hizo que los ánimos del garou se acrecentaran, que sintiera la fuerza del amor paterno para poder acabar lo que Anubis había solicitado...
-El resto fue rápido... Ella, como dama que sabía entender las miradas, supo que ella era la causante y, lejos de sentirse injuriada, se presento con su nombre y su linaje. El gesto de sorpresa al escuchar su ascendencia fue claro. Era miembro de la parentela. Tal parecía que el destino y la fuerza de Gaia estaba sonriendome. Pocas noches después fui en su busqueda...
En sus fauces lobunas parecía esbozarse una sonrisa tierna.
-Todo fue como un sueño. Nuestras famílias no se oponían a nuestros encuentros, bien sabían cuan provechoso era para ambas el cruce de nuestras estirpes. Ni ambos gozabamos de nuestro amor, sin medida, alocadamente. Fue al primer humano que mostré el lobo que habita en mi. Pero la felicidad tuvo su fin...
Solo quedaba la parte más dolorosa, la más triste. Aquella herida que nunca cerraría... Aunque con su hija a su lado talmente parecía que podía casi desaparecer.
Anubis - January 30, 2007 12:07 AM (GMT)
El destino pareciera estar marcado pero no lo está. Una historia triste da lugar a una nueva llena de oportunidades por brindar. Yo soy el fruto de vuestra historia, y el hecho de estar aquí a tu lado, escuchándola es motivo de mi alegría padre.
Alegre aceleró el paso y jugó alrededor de su padre como lo hiciera cuando aún era una niña. Ahora era más ágil y su capacidad de juego era mayor, en realidad demostraba de aquel modo que estaba en forma, no por nada era una gran furia. Le gustaba ver el orgullo en la mirada de su padre, ella lo admiraba por su fuerza, y su gran corazón. Siempre fué su modelo a seguir, incluso antes de saber la verdad ya lo era.
Guillerm du Trem - February 16, 2007 11:02 PM (GMT)
El garou es paró en seco. Observó a su hija con ojos tiernos. Tenía razón, mucha. Ahora tenía un largo presente por vivir y eso era lo importante...
-Ahora soy yo quien quiere preguntarte algo. ¿Como fue tu vida con las furias tras tu marcha de París?
Todavía tenía mucho que descubrir de Anubis y este remanso de paz podía ser el lugar idóneo donde recuperar tantos años perdidos.
Y dicho eso, de nuevo se puso en camino.
Anubis - February 19, 2007 09:35 PM (GMT)
Unos instantes volvieron a cruzarse las miradas de padre e hija, el suficiente, para reemprender el camino. La furia suspiró antes de contestarle, cómo poder responder en pocas palabras una vida tan plena...
La vida con mis hermanas fue todo lo buena que se podía esperar padre, nada tengo que reprocharles, pues me educaron y cuidaron como una gran familia. Nunca sufrí engaños, siempre me trataron como a una más, aun conservando mis raices y pasado.
Tantas experiencias fueron vividas...esperaba que el tiempo les cediera mas momentos como ése para poder compartir pasado, presente y futuro. El destino movía los hilos de artemisa, y sólo ella sabía lo que ocurriría de aqui en adelante.
Poco quedaba ya para llegar a su hogar; aquel que con cariño guardaba en sus retinas y su corazón, pronto volvería a reencontrarse.
De modo inconsciente aceleró sus pasos, deseaba llegar cuanto antes, la ansiedad podía con ella en una mezcla de súbito jubilo.
Guillerm du Trem - February 20, 2007 09:33 PM (GMT)
Un gesto de alegría se reflejó en el modo de andar y mover la cola del gran lobo blanco.
-Me alegro, hija. De verdad que me alegra escuchar tus palabras...
Un corto sendero se abría ahora ante ellos que les conduciría directamente a la hacienda de la familia Du Trem. Apretó ligeramente el paso casi con impaciencia. Estaba deseando llegar para recordar los años felices con su hija en aquel lugar. Mas no sabía cuan pronto iban a desaparecer sus ilusiones...
Anubis - February 21, 2007 04:31 PM (GMT)
Anubis aun mas impaciente que su padre, adelantó sus pasos hasta llegar al que recordaba como un hermoso hogar, cálido y repleto de paz... Al levantar su mirada encontró una dantesca imagen que en nada se aprecía a sus ilusiones ahora rotas y resparcidas entre escombros.
Buscó con la mirada a su padre, ¿qué había ocurrido?, sus ojos nublados por las lágrimas o tal vez por una rabia mal contenida escrutaban cada palmo de lo que un día fué una regia casa.
Sus patas se tensaron y un aullido indescriptible se percibió mas allá de aquella zona; allí algo había ocurrido, el wyrm se percibía innato y ella estaba dispuesta a vengar aquella ofensa. Contempló la reacción de su padre, y reprimió sus impulsos; él tenía la decisión en sus manos, ella tan sólo debía acatarlas...
Guillerm du Trem - March 7, 2007 08:42 PM (GMT)
Rabia, furia, odio... La mente del garou se quedó paralizada ante la escena. La hacienda de la familia, el hogar donde había crecido su padre, su hija y él mismo... Todo perdido...
Pero lo peor estaba por llegar. Estupefacto y sin poder articular palabra, fue acercándose poco a poco a las ruinas de la casa, aun humeantes... Delante, un bando real colgaba de una estaca clavada en el suelo... Y este estaba acompañado por los cadáveres de los que cuidaban el lugar... Rabia... Furia...
Al llegar a la anciana que había cuidado de él en su infancia, antes de partir hacia el túmulo, se dejo caer sobre el suelo... Dos lágrimas brotaron del rostro del lobo, machando y humedeciendo su blanco pelaje... Ira... Rabia...
La impotencia surgía con fuerza y una idea clara del culpable... El único en París con poder para hacer tal cosa, el único con quien está en guerra, el único que trata al rey de tú a tú... El duque Du Temple... Rabia... Rabia... Rabia...
Pero su llanto fue interrumpido, dos de los mercenarios que había saqueado el lugar aparecieron. Dos guardias de tan decadente recompensa... No tuvieron tiempo a reaccionar. La fuerza del lobo fluyó con la mayor de las intensidades. El primero perdió parte de su cuello de un solo mordisco; el segundo no pudo ni desenvainar... Ahora era dos muertos más en tan dantesco espectáculo.... Odio... Rabia...
Después, el peso del mundo cayó sobre los hombros del garou. Justa venganza... Era su único pensamiento.
Anubis - March 13, 2007 12:47 AM (GMT)
Se acerco a su padre y lo beso con ternura intentando aplacar su llanto. El dolor por la perdida era indescriptible, no estaba segura de que la venganza lograra apaciguarlo. En su corazon tan solo un sentimiento tenia cabida, no descansaria hasta ver resuelta aquella ofensa.
Recuperando su forma natural, arranco del suelo aquella estaca desgarrando aquella bandera, guardando en su retina aquella vision tan oscura. Sin duda pagarian por aquello, ella misma llevaria su propio escudo de nuevo ante sus atacantes. La venganza no se quedaria sin nombre, no esta vez.
Guillerm du Trem - March 21, 2007 10:00 PM (GMT)
Derrotado y lleno de ira, se compuso poco a poco. Tomó su forma humana y miró a los ojos a su hija. Con la punta de sus dedos rozó el rostro de su hija...
-Está casa volverá a resurgir....¡¡¡¡LO JURO!!!!
Y con paso entristecido se encaminó de vuelta al túmulo. Había mucho que hacer, mucho que pensar y todo seguiría un rumbo: el resurgir de la casa Du Trem.