Title: Protegiendo al chico
Description: Mansión de Nayara, 25-4-1226
Maximo Constanza - January 22, 2007 03:21 PM (GMT)
Una joven silueta a caballo entraba a los jardines que conducían a la mansión de Lady Nayara. Como le había sido encomendado no detuvo la marcha hasta llegar ante las puertas del gran caserío. Una vez allí descendió grácilmente de su montura y atandola a un poste por las riendas se dirigió a la puerta de entrada. Ya había estado en dos ocasiones ante la magnificéncia de ese hogar, pero una vez más se sorprendía de su belleza. Antes de golpear a la puerta abrió el zurrón de cuero que llevaba y saco una alargada caja de metal plateado, una rosa y una cinta negra. Con los tres objetos en las manos procedió a ordenarlos para la presentación. La cinta debía atar la rosa en la tapa de la caja. Una vez todo esaba listo llamó a la puerta repasando el discurso que debía decir: "
Buenas noches tenga, mi nombre es Pietro y me envía mi señor Máximo Constanza. ¿Se encuentra Lady Nayara disponible? Si no es molestia tengo algo que entregarle. Gracias por su atención."
Nayara - January 22, 2007 11:10 PM (GMT)
Claudia fue a recibir las inesperadas visitas. Al abrir la puerta se encontró a un adolescente, que parecía estar recordando algo. Con una pícara sonrisa lo saludó cortesmente.
- Buenas noches tengáis caballero, ¿en qué puedo ayudaros?.-Sin duda aquel emisario se veía nervioso, tal vez intimidado por la mirada de aquella que lo recibía.
Maximo Constanza - January 23, 2007 12:01 AM (GMT)
En cuanto fue recibido, el chiquillo quedó impresionado por unos momentos ante la belleza de la mujer. Pero recordando las enseñanzas en cuanto a etiqueta, que un experto como Máximo le había dado, se irguió, mostró un rostro sereno dentro de sus posibilidades, y recitó aquel discurso tanto tiempo preparado.
-
Buenas noches tenga, mi nombre es Pietro y me envía mi señor Máximo Constanza. ¿Se encuentra Lady Nayara disponible? Si no es molestia tengo algo que entregarle. Gracias por su atenciónLas palabras, recitadas de carrerilla, que salían por la boca del chico resultaban graciosas en contraste con su apariencia infantil.
Nayara - January 23, 2007 12:52 AM (GMT)
Claudia encontro simpático al niño que ante ella se encontraba, y con una sonrisa dulce, mas típica de su hermana que de ella, lo hizo pasar al salón.
-Claro Pietro, veo que sois todo un caballero, seguidme y os guiaré hasta Lady Nayara. Soy Claudia su hermana, me agrada ver que el señor Constanza tiene allegados tan caballerosos como vos.-
En el salón el jóven encontró a la dama que buscaba. Al encontrarse a un invitado tan jovial Nayara se acercó intrigada hasta ambos.
- Buenas noches, hacia tiempo que no recibía una visita como la vuestra, mas me alegra. Decidme qué deseáis caballero.-
La dulzura de la ventrue se vió intensificada al tratar con aquel jovencito, era practicamente un niño y sin embargo ahí se encontraba guardando la compostura necesaria de todo digno caballero.
Maximo Constanza - January 23, 2007 01:11 AM (GMT)
Ante las palabras de Claudia el muchacho se irguió más de lo natural, y empezó a caminar detrás suyo con un porte noble... pero algo tieso. Resultaba entrañable ver a aquel muchachito actuar como lo haría un caballero.
Al llegar donde se encontraba Nayara y escuchar sus palabras, el joven cochero realizó una reverencia y se dispuso a hablar.
-
Buenas noches Lady Nayara. Gracias por recibirme esta noche. Traigo un presente para vos de parte de mi señor. -Aquello que decía era sincero, más parecía que algo más conocía el chico que lo que iba a suceder.
Al acabar su corta, pero preparada intervención, entregó a su anfitriona los presentes que antes preparara con sumo cuidado según el orden establecido por Máximo. La pequeña cajita de plata con una rosa encima de su tapa, y atando los dos objetos una suave cinta de seda negra.
Nayara - January 23, 2007 01:45 AM (GMT)
El muchacho no dijo nombre de su señor, tampoco hizo falta pues ésos presentes eran reconocibles para la ventrue. Tan sólo Máximo Constanza tenía con ella esos detalles exquisitos y explícitos. La rosa, la cinta de seda y la caja de plata eran ya su sello.
Desató la suave cinta y tomó la rosa, al leer la carta de Máximo observó con sorpresa al muchacho que ante sí tenía. Se le pedía que lo acogiera en su hogar por el posible peligro que corría en la abadía.
Bajo la carta un hermoso collar engarzado en plata y onix, que la dama observó sin llegar a tomarlo.
- Le será devuelto aquel presente...no era necesario aceptarlo.- Guardó la presente en la cajita y con una dulce sonrisa se dirigió a Claudia que aún se encontraba con ellos.
- Hermanita, parece ser que tendremos un nuevo mienbro en la familia. Pietro, considérate en tu casa. Es un honor tener con nosotras a tan noble caballero que nos guarde.-Claudia se acercó al muchacho y posó su mano sobre su hombro, acompañando el gesto con una sincera sonrisa.
-No cabe duda, con Pietro estaremos bien acompañadas Naya.-
Maximo Constanza - January 23, 2007 02:28 AM (GMT)
El muchacho esperó impaciente a que Nayara leyera la carta. Y cuando ambas hermanas intercambiaron comentarios respecto a él, enrojeció. Las palabras de las dos hermosas damas hubieran hecho sonrojar al más gallardo de los caballeros, cómo no iban a afectar a un muchacho.
-
Gracias Lady Nayara por acogerme en vuestro hermoso hogar. Os ofrezco mis servicios para cuanto sea necesario mientras me encuentre bajo vuestra tutela.Pietro hablaba mirando al suelo, y con un ligero tartamudeo, pues la vergüenza por los halagos de las caínitas, seguía mostrando sus efectos.
Fernando De la Viña - January 23, 2007 03:29 AM (GMT)
Hacia varias noches, que por promesas a si mismo el joven no salía de farra con su compañeros de la soborna, bueno con algunos nomás, pues en su mayoría a estas horas se encontraban con sus papis, dialogando, y solo quedaban aquellos “abandonados” que sus vínculos familiares no eran los mas sentimentales. Así pues el joven, descendió las escaleras a prisa, suponiendo su ya retrasada salida, y tomando su arma, de uno de los recibidores, se disponía a salir cuando paso por el frente del salón. La sorpresa fue muy grande al punto que sus pies apresurados le jugaron una mala pasada, patinándose con un tapete mientras intentaba detener su acelerado ritmo. Sin llegar a golpear contra el piso, mas no sin apoyar una mano en el fuera de la vista de cualquiera, el joven regreso al marco de la puerta, con una clara expresión de intriga, mas mucho no interesaba debía partir, si era un huésped ya serian presentados o se lo encontraría a la mañana...
Nayara - January 23, 2007 03:49 AM (GMT)
Nayara escuchó a Fernando a punto de comenzar su "sofisticada" noche, y antes de que se marchara, se deslizó hasta la entrada para presentarle al pequeño invitado.
Tomando al caballero del brazo lo llevó hasta el salón donde se encontró con Claudia que en un gesto cálido tenía su brazo por encima del hombro del pequeño.
- Fernando, ven, te quiero presentar a uno de los miembros de la familia. El joven Pietro pasará una temporada con nosoros.-
Claudia que observaba con ternura al muchacho, alzó su mirada sorprendida. Naya no tenía por qué traer a Fernando, no era necesario que se conocieran en ése preciso instante.
Una mirada fría fue dirigida a la ventrue, Claudia le hacía saber así que reprobaba la decisión de parar las andanzas del jovencito.
Fernando De la Viña - January 23, 2007 04:08 AM (GMT)
El ya no mas joven de la casa, literalmente fue arrastrado ante la fría mirada de Claudia, en presencia del pequeño.
Estando ante aquel, Fernando se agacho, hasta quedar a la altura, apoyándose sobre sus talones.
Luego extendió la mano, en forma de saludo, trataba de ser amable con aquel entre las mujeres que se encontraba colorado como un tomate recién cosechado
Pues entonces bienvenido a su casa joven Pietro, mi nombre es Sir Fernando de la Viña, procedente de tierras españolas.
Su mirada se torno maliciosa, y sonriente hacia Claudia y luego volvió al joven
Aunque solo dime Fernando…
Nayara - January 23, 2007 12:30 PM (GMT)
Nayara debía comentar algo con su hermana, así que dejó unos instantes a Fernando con el muchacho, mientras se retiraba tras la cristalera hacia el jardin.
- Claudia, el señor de las sombras, mi apreciado Máximo, nos envía al muchacho como comprobáis para alejarlo de los peligros que pueden acecharlo a él y los suyos por ser primogénito. Toda precaución es poca en momentos de guerra, bien lo sabéis...-
La ventrue contempló los ojos de su hermana, siempre fieles a su mirada, nada escondían para ella, nada pasaba desapercibido.
- Tomaremos a Pietro en nuestro seno, cual sobrino. Ante los demás será familiar directo, no creo que nadie desee atentar contra la vida del chico, pero toda precaución es poca.-
Claudia asintió a las palabras de su hemana, se haría como ella deseara. Nunca se verían despreciadas las peticiones de ayuda; su familia siempre acogió a los necesitados...y Nayara había heredado esas ideas de su madre.
Ambas volvieron de nuevo al salón para contemplar al nuevo familiar heredado, parecía un buen muchacho.
Maximo Constanza - January 23, 2007 01:27 PM (GMT)
Cuando las mujeres salieron de la estancia y se quedó frente a frente con el recién llegado actuó según la etiqueta que se le había enseñado, aún a su corta edad. Extendió la mano, pequeña en comparación con la de Fernando, y la estrechó firmemente.
-
Gracias por la bienvenida señor Fernando de la Viña. -Ya habría tiempo para cogerse confianza. La primera impresión era muy importante según le habían comentado.
Al fin y al cabo parecía que su estancia en la mansión de Nayara resultaría entretenida. Seguro que podría aprender varias cosas del joven Fernando.
Fernando De la Viña - January 23, 2007 10:49 PM (GMT)
El joven Fernando observo los modales del señoriíto, bien educado, digno de estar en aquel ambiente para su educación.
Bueno joven, supongo que debes estar cansado.
Miro a Nayara y a Claudia, entrar de nuevo y por unos instantes se dedico a Nayara.
Los dejare que entablen conversación. Sin mi interrupción…
Miro al joven..
Te invitaría a venir conmigo, pero temo que Lady Claudia, vuelva a tomar represarías contra mis pertenencias…
Tras esto se volvió a ponerse de pie, y mirando a ambas damas…
Damas… debo partir, para no ser mal educado con quienes me esperan. Espero verlas mañana. Joven Pietro…
Saludo cortes mente a los presentes y se encamino hacia su destino, dejando a solas aquellos para que hablaran comodamente..
Nayara - January 24, 2007 01:57 PM (GMT)
Tras las palabras de Fernando, las damas lo despidieron, para continuar dándole la bienvenida al muchaho.
- Pietro, esta será tu casa y serás tratado como nuestro sobrino. Excepto a las alcobas personales, tienes libre acceso a todos los rincones de tu nuevo hogar. Bajo nuestra tutela seguiras siendo educado; compruebo que el señor Constanza ha cuidado de darte una educación exquisita que debe seguir siendo cultivada.-Claudia, tomó la palabra dirigiéndose al joven Pietro.
- Nayara suele estar más ocupada, yo me encargaré de guiarte en todo lo que requieras. No dudes en dirigirte a mi para lo que necesites, y... no hagas mucho caso a Fernando, aún necesita crecer un poco.-Las hermanas se contemplaron y dejaron escapar una suave risa, mientras Pietro observaba todo con un gesto carismático, típico de su niñez.
Tras aquellas palabras, enseñaron la casa al muchacho y le dieron a escoger una de las varias estancias superiores. Seguidamente volvieron al salón a conversar un poco con el nuevo miembro de aquella gran familia.
Maximo Constanza - January 24, 2007 03:25 PM (GMT)
El muchacho despidió a Fernando con un gesto, y siguió a las damas en su visita por la mansión. Mientras recorría las estancias poco a poco se iba familiarizando con el lugar, y como niño que era, empezaba a ver las posibilidades de su nuevo hogar. Poco a poco fueron recorriendo todas las habitaciones hasta que volvieron a llegar al salón.
El chico estaba acostumbrado a un duro horario impuesto por su tutor, en el que debía estudiar y realizar diversas tareas. Por lo que parecía, aquí gozaría de un poco más de tiempo libre con el que distraerse, pues sus anfitrionas no parecían tan duras como el señor Máximo.
Con la astucia de un niño que ha tenido que espavilarse para sobrevivir, cominada con la intrepidez y la audacia de la juventud, Pietro decidió poner a prueba a sus nuevas tutoras con una cosa simple. Simulando timidez, pues a estas alturas ya se le había pasado la inicial, empezó el juego agarrando la mano de Claudia, ya que había sido la última en hablar.
-
¿Tía Claudia -haciendo alusión al título de sobrino que le habían dado.-
podría comer algo? Tengo hambre.En aquellos momentos mostró su más angelical expresión.
Nayara - January 24, 2007 03:36 PM (GMT)
Claudia experimento el maternal instinto con el muchacho que le tomaba la mano, y contestando a su petición, le sonrió con ternura.
- Claro que sí Pietro, es más, ven conmigo, vas a aprender algo de cocina, Prepararemos unas galletas, y así sabrás cómo hacerlas cuando te apetezcan. Seguro que juntos nos saldrán exquisitas.-Nayara contemplaba a su hermana feliz, como hacía tiempo no la veía, y dejandola en buenas manos, se retiró a la biblioteca para continuar su lectura, portando con ella los detalles del lasombra.
La joven acompañada del niño se internaron en sus quehaceres, ambos disfrutando de aquel cálido momento de cercanía. La mansión comenzaba a cobrar vida, y Nayara estaba agradecida por cómo se desarrollaban los acontecimientos.
Maximo Constanza - January 24, 2007 05:55 PM (GMT)
Pietro encantado ante la idea propuesta por su tía adoptiva la siguió sin soltarse de la mano. Eso sí, antes de abandonar el salón regaló una sonrisa a Nayara como muestra de su agradecimiento. Acababa de llegar a la casa y ya parecía que llevara tiempo viviendo allí.
Una vez en la cocina el pequeño esperó a ver si podía ayudar en algo, mientras Claudia preparaba todo lo necesario para la tarea. No era la primera vez que se encontraba en una cocina, aunque lo único que había cocinado hasta la fecha era pan, y por lo que iba viendo las galletas se preparaban de forma algo parecida.
-
En la abadía aprendí a hacer pan. ¿Las galletas se hacen igual? -La pregunta era del todo inocente como correspondía a un niño de su edad. Solo pretendía alimentar esa curiosidad insaciable que alimenta a los más pequeños.
Nayara - January 24, 2007 06:22 PM (GMT)
Claudia sonrió la inocente ocurrencia de Pietro, y acercándose a él, le dió parte de la receta para que le ayudara. Comprobando que el chico sabía leer.
- Es parecido y distinto, como todo en esta vida sobrino. Las haremos y cuando las hayamos probado te acompañaré a tu cuarto, hay que descansar para poder empezar el nuevo dia con fuerzas.-La joven alborotó el pelo del muchacho como gesto de cariño, demasiado correcto se mostraba para la edad que tenía, era el momento de empezar a vivir su infancia lejos de su metódico maestro.
Maximo Constanza - January 24, 2007 06:57 PM (GMT)
El pequeño chef empezó a leer la receta y vió que Claudia había preparado todo lo necesario encima de una mesa, así que se dispuso a comenzar como bien podía. Por suerte la mujer sólo había dejado las cantidades exactas al alcance del niño, aunque no parecía desenvolverse del todo mal. El punto crítico fue cuando tocaba añadir los huevos a la mezcla. En ese momento Claudia estaba preparando el horno cuando escucho un "
Uhy..."y al girarse vió a Pietro con los restos de la cáscara de un huevo machacada entre sus manos, porsupuesto el resto estaba entre la masa.
El niño se quedó parado como si necesitara instrucciones, pero al contemplar la cara de su tía, otra vez el fatídico accidente, y de nuevo a la mujer, no pudo aguantar una carcajada que estuvo a punto de hacerlo caer de la silla, donde se encontraba para llegar bien a la mesa.
Nayara - January 25, 2007 12:34 PM (GMT)
La joven contempló el destrozo y con un serio gesto se acercó a Pietro tomando el bol en sus manos y quedando apoyada en la mesa frente a él.
- Bueno, esto sólo puede arreglarse de un modo mágico.-La dama sopló con fuerza y la harina se deslizó hacia la cara del muchacho dejándola nívea junto a su cabello; tan sólo sus ojos conservaban el color tras aquella jugarreta.
Claudia dejó escapar una sonora carcajada mientras el chico observaba perplejo a su nueva compañera de juegos.
Tras limpiar aquel desparrame, decidieron dejar las galletas para otro momento. Comieron algo y Claudia acompañó a Pietro a su alcoba para darle las buenas noches; ya era tarde y aun tenía otro joven por cuidar.