View Full Version: Reponiendo las Bodegas (6/6/1225)

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Title: Reponiendo las Bodegas (6/6/1225)


Boadicea do Teixido - June 17, 2005 12:09 PM (GMT)
Como habían acordado Gaël y el posadero se levantaron pronto para concluir lo mas pronto posible su tarea. Ambos cogieron sus respectivas carretas y se dirigieron al mercado para regatear con los mercaderes.
Depositaron los barriles vacíos y montaron más en las carretas. Primero se dirigieron al Cuerno, allí depositaron casi toda su carga. Hicieron una gran compra por lo que de nuevo tuvieron que volver al mercado pero esta vez su destino sería le Taverne du Forgeron.

Cuando llegaron empezaron a descargar los primeros barriles en el bar, la desenfranada libertad con la que los usuales habian sido recompensados por la ausencia de Gaël habia mermado mucho las reservas....
Ya cansados por la interminable tarea se dispusienron a almacenar los últimos barrilas en la bodega. La sombra que daba la parte posterior de bodega refrescaba los acalorados cuerpos de ambos. Terminado su trabajo Gaël ofreció una refrescante birra bajo el frescor de la bodega al tabernero.
Entraron y Gaël cerró la pesada puerta de la bodega.

Allí Boadicea esperaba a que la intimidad fuese segura. Gaël sabia lo que tenía que hacer. Disimuladamente se dirigió al bar y dejo al tabernero "solo". Boadicea se ocultó hasta que Gaël se fué, para desvelar su belleza al tabernero.

Los suaves pasos de Boadicea llamaron la atención del tabernero . Aquella asombrosa imagen que el tabernero tuvo cuando ella visitó su posada se volvia ha hacer realidad.
La misticidad de Boadicea se acercaba a el. No se observa el mas mínimo moviento el la cara de asombro del individuo. Cientos de pensamientos abordaban la aturdida mente del posadero, y solo unos estúpidos valvueceos salieron de su boca para intentar saludar a aquella diosa de la belleza.

Ya no sabía donde estaba ni el porque, en su mente solo había sitio para aquella dama. El complejo que sentía por aquella increible Presencia le hacia sentir la obligación de sumirse a su palabra. Los sentimientos que allí empezaban a florecer saciaban todas sus preocupaciones, y se encontraba en un trance demasiado potente para reaccionar con normalidad. El placer dominaba sus dolores...




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