Title: 28-2-1226 El libro maldito(cont)
Mystere Imum - January 15, 2007 11:11 AM (GMT)
Low habia ido a buscar al maltrecho Fabius, que por segunda vez en su vida habia sido alcanzado por las fuerzas de la oscuridad. Fue conducido hasta el dominio de los magos en Paris, Le Ictus.
Aun estaba en un estado inconciente, luchando cada vez mas debilmente con el moustruo en su interior.Pero ahora su Maestra estaba mas cerca, tal vez podria ayudarlo.
Isolda Lamartine - January 18, 2007 07:21 PM (GMT)
Fue sin embargo grande la sorpresa del Fomor. Creía que su unión al cuerpo de Mystere era permanente, innegablemente superior a cualquier cosa; pero las protecciones de Le Ictus eran mucho más poderosas que aquel insignificante ser, eran protecciones capaces de detener seres que reinaban en otros mundos.
Así pues, aunque no lo extrajo del cuerpo del aprendiz, lo redujo a tan diminuto espacio en el alma del Aprendiz, que este pensó que había desparecido, pues la angustia, el peso de la lucha, se hizo ínfimo. Allí encerrado, el Fomor no podría escuchar, ver nada de lo que Fabius sí podía, y tampoco podía siquiera mirar sus pensamientos. Tal era el poder de aquella Capilla que Isolda regentaba.
La gárgola guió al joven por los túneles, y lo dejó justo frente a la puerta de Isolda, tal y como ella le había indicado. La puerta se abrió, y tras ella, un diminuto homúnculo de larguísimas manos le miraba indiferente, y con la misma indiferencia, tan característica de los esclavos, le indicó que pasara.
Mystere Imum - January 20, 2007 10:36 AM (GMT)
Mystere entro tambalenado, la pesada carga que llevaba en su interior parecia haber desaparecido pero un cansancio infinito quedaba en su cuerpo. Con los ojos de una enfermiza coloracion rojiza y casi cerrados entro al lugar indicado sin prestar atencion a lo que habia a su alrededor.
Solo queria ver a su Maestra, solo deseaba librarse del mal que habitaba en su interior.
Isolda Lamartine - January 23, 2007 05:51 PM (GMT)
Isolda recibió a Mystere con una sonrisa. No podía compadecer a aquel pobre joven, con un futuro más promisorio en cuanto más se esforzaba por destrozarlo su propio Destino. ¿Y si vencía? ¿Qué habría deparado para él su propia concepción de la vida?
Estiró su mano, blanca todavía y todavía pura, para acercarlo a ella, y poniendo su brazo alrededor de sus hombros lo guió hasta el interior de su Sanctum. Allí, rodeados de iluminada perfección geométrica, Isolda le indicó que se sentara a su lado en un largo sillón de madera.
Al poco el mismo ser que había abierto la puerta llegó hasta ellos portando una humilde bandeja de madera, con dos recipientes: uno vacío y otro con un líquido de tonalidad rojiza.
-Bébelo, y después háblame, Mystere Imum.
Ella tomó el vacío y lo sostuvo con ambas manos, esperando.
Mystere Imum - January 23, 2007 05:58 PM (GMT)
Haciendo uso de sus ultimas fuerzas Mystere empezo a reaccionar, sus ojos empezaron a distinguir la luz y los colores, sus oidos captaban los delicados sonidos de las palabras de Isolda y el cansancio desaparecia.
Bebio el liquido dado por su Maestra, este relajo sus musculos y sus nervios, ahora su mente pensaba con claridad y luego de terminar el vaso el joven comenzo a balbucear sonidos extraños para despues tranformarse en palabras claras.
-Que ha pasado Maestra?
Isolda Lamartine - January 27, 2007 09:35 PM (GMT)
Isolda suspiró, apesadumbrada, pero un extraño brillo en sus ojos azules no pasó desapercibido al iluminado joven. Un brillo sin nombre, sin fondo, Superficie y Confusión; tintes diferentes a estos, llenos de entrecijos arrebujados en uno de los rincones del pentágono que formaban su mente, su cuerpo, su alma, su magia y su destino.
-El tiempo de crecimiento de las buenas obras, joven Mystere, es largo. Debe ser largo, para que se desdoblen las más básicas de las cadenas, las más puras que componen un intelecto. Apresurarlo es un error, y es un error evitable, lo que lo hace más peligroso.
-Sin embargo en vuestra vida han sucedido demasiadas cosas, y es menester nuestro cuidar que sean propicias a tu crecimiento. Una lengua no se aprende en un mes, ni en dos, ni en diez; la ciencia que envuelve la Sagrada Geometría árabe puede llevarte años, y eso si deseas tomarla en su superficie. Pero las visiones y los padrinazgos son inevitables.
-Sea pues.
Tres segundos, cual eternidad contenida en pequeño cristal verdeazulado demoraron el sonido de la última sílaba pronunciada por la archimaga, que observaba casi descaradamente a su Aprendiz a los ojos.
-No sólo hay Durmientes y Despertados en estas tierras de la piel; y ni siquiera estas tierras de la piel son las únicas que conocen los ojos mortales. Sin embargo aún no creo que sea necesario.
Sonrió, pero casi de inmediato retomó su conversación.
-Debéis haber escuchado mitos e historias, contadas con miedo o reverencia, de monstruos nocturnos, vampyrs, que se alimentan de la sangre de los mortales; así mismo debéis haber escuchado mencionar los peligros de los bosques, y más aún, seres mitad lobo y mitad hombre. Pues bien, sabed que en esencia, estos mitos son ciertos. Lo que hace la diferencia es el conocimiento.
-Y hay dos maneras de que llegues a él: que yo te lo cuente o que tú lo leas. Luego de que me respondas, te diré lo que os ha pasado.
Mystere Imum - January 28, 2007 04:22 AM (GMT)
El joven carecia de expresion alguna, aunque las palabras de su Maestra eran noticias para escandalizar a cualquiera.Su mente se habia fucionado con la del maldito ser y extraños conocimientos de oscuridad y muerte rondaban su cabeza.
Asintio pesadamente mientras levantaba sus ojos caidos para observar el hermoso rostro de su Maestra.
-Si usted me lo cuenta lo aprendere mas rapido, si lo leo demorare mas pero no es necesaria su presencia, aplico ambas formas a mi aprendisaje y sepa que no deseo acelerar procesos que puedan perjudicarme...
Bajo levemente la cabeza, atento a las palabras que escucharia.
Isolda Lamartine - January 29, 2007 03:40 PM (GMT)
"No deseo acelerar procesos..." Ya era más que tarde para evitar aquella avalancha que caería sobre Mystere, destruyéndolo si no tenía la suficiente entereza. Por eso la educación debía ser lenta... pero aquel joven curioso lo era en demasía. Sin embargo no le gustó su respuesta. Nada es perfecto, ni el más perfecto de los aprendices.
-La historia que os narraré es la historia del Universo mismo, cargada con connotaciones mitológicas que en nuestro caso, como ya habréis podido entender hace mucho tiempo, no deja de ser cierta por fantástica; y sin embargo tan sólo una parte de ella ahora te narraré; la otra ha de llegar a su propio tiempo.
-Los hombres lobo, la cuentan así: en un inicio había dos fuerzas fundamentales, que construían y reconstruían, destruían y erigían de nuevo, todo en el universo: la vida, la muerte, los planos de existencia, los universos. Estas energías estaban identificadas con la Creación Descontrolada y con la Destrucción. Y sin embargo había algo que fallaba en ese divino esquema, y era justamente el Orden que deben tener las cosas; las Desmesuras no tienen sentido, y ambas entidades eran perfectamente adjetivables de esa manera. Así pues, la tercera entidad que nació de esa necesidad fue el Orden. Juntos se embarcaron en monumental tarea...
-Esta fue crear nuestra Tierra de la Piel, con las Tierras de los Espíritus, las de los Muertos, las de las Mentes. Paraísos fantásticos de ensueños Celestiales, forjados paso a paso por la poderosa Triada, más en juego de niños que en verdadero compromiso de adultos. Así pues nació este gran espíritu conocido con Gaia, la Tierra... totalitaria y absoluta, no tan sólo la parte que ahora observas.
Pausó, comedida, sabiendo que a pesar de las innegables cualidades de su aprendiz, era poco lo que podía realmente filtrar de todo aquello... no dejaba de ser sorprendente que aún así la mirara con atención y entusiasmo; más Isolda atribuía a esto el que su existencia y su alma ahora estuviera junto a otra.
-Gaia es un espíritu hermoso, pero indefenso. Y así fue que toda la historia dio inicio: cada una de las tres entidades creó a su amaño entes, seres poderosos, que protegieran, ordenaran o destruyeran cuanto había en Gaia, y así fueron los Hombres Lobo los encargados de defenderla... del Destructor. Y este creó sus huestes también, y eran estas las encargadas de Destruír, y son ellos tan variados como los primeros.
-De todo eso, que no es nada, podréis leer después cuanto gustes. Más ahora es necesario que sepas el nombre de los más pequeños de los ezbirros del Destructor, que pueden tomar formas de hombres o de bestias, y dominar las almas mortales para lograr sus objetivos. No os hablaré de los valores de bien o de mal que pueda haber en ellos, pues no soy, no somos suficientemente viejos o sabios para juzgar la voluntad de quien está sobre los Dioses. Más estos son llamados Fomor, y su más grande facultad es unir su alma con quien deseen. Vos habéis sido tomado por uno de ellos como recipiente.
Le miró, tranquilamente a pesar de que lo que estaba diciendo podría parecer peligroso, o grave. Al parecer para Isolda ya estas palabras poderosas carecían de sentido; más esto era falso, sino en su totalidad, sí en la mayor de sus partes... especialmente en las que tenían que ver con Mystere Imum.
Aquella manera de hablar podría significar que ella, Isolda, podría sacarlo; y que no lo haría.
Mystere Imum - January 29, 2007 06:38 PM (GMT)
Mientras su Maestra hablaba, los ojos de Mystere se abrian atentos y espectantes. Su energia se habia elevado subitamente ante las ideas que daban forma en su cabeza, aquello que escuchaba tenia impredecibles connotaciones pero de alguna manera parecia que era informacion que conocia.
La memoria del fomor se habia fusionado con la del joven, ahora con las palabras de su Maestra otras cosas cobraban sentido, las palabras de la hoja del libro maldito tambien.
-Los peligros que usted me dijo que encontraria en mi camino ahora se hacen reales pero superare estos obstaculos, quiero hacerlo.
-Acepto mi responsabilidad de caer bajo ese maldito moustruo. Pues esto que a sucedido a sido entera culpa mia. En todo momento tuve la opcion de decir no, y no emprender esta mision...
Mystere hablaba decidido, no era hora de ponerse a llorar por sus problemas que el mismo habia causado. Y el mismo encontraria la solucion.
-Deseo solucionar este problema yo solo, si fuera posible Maestra, no quiero involucrarla en mis equivocaciones, sera mi prueba de fuego, si lo logro volvere a usted sino quien sabe donde termine...
-Que puedo hacer? Algo me dice que debo encontrar ese maldito libro, pues es una fuente de magia maligna y cruel.
Isolda Lamartine - January 29, 2007 07:04 PM (GMT)
Isolda sonrió, complaciente.
-Si fallas ya no serás más Mystere Imum.
Aquello significaba más de lo que parecía. Isolda, como Regente de aquella Capilla, debía velar por la protección de la misma. La mente de ambos fusionada le daba más peligros que bienaventuranzas a los magos allí reunidos.
-No podéis fallar por tanto; y no creáis que os dejaré sólo en este camino, más sólo podráis buscar en mí un lugar donde abrevar vuestra alma y descansarla; consejo, si lo necesitáis, también podré daros. Pero no podéis juzgaros tan duramente. Eso nunca es necesario, pues si queréis ser justo es con vos con quien tenéis que empezar.
No dejaba de sonreír, pero una atmósfera triste los abarcó a ambos, y el Sanctum, obediente, siguió aquel cambio de color, casi complacientemente.
-En efecto ese es el camino que habéis de seguir. Si aquel Fomor se unió a vos a través de ese libro, encontradlo y traédmelo. SI no podéis, destruidlo.
Mystere Imum - January 29, 2007 07:49 PM (GMT)
Mystere sonrio tristemente, respondiendo a su Maestra con un leve asentimiento a sus palabras, ahora comenzaba su mision y de el dependia su supervivencia.
Deberia buscar aliados, pero con cuidado lo ultimo que deseaba era en poner en apuros a otras personas, solo el sufiriria las consecuencias de sus errores pero tambien solo el recibiria la gratificacion de haberlo logrado.
Su cuerpo cansado, se acomodo en el lugar mientras sus ojos observaban el cambio de tonalidades del lugar, admiraba la magia de Isolda y su increible poder se sentia estando en su presencia.
Necesitaba descansar y sus ojos caidos asi lo demostraban.
Isolda Lamartine - February 1, 2007 01:36 PM (GMT)
Isolda sonrió, compasiva. Levantándose y con ella aquella atmósfera pesada, ligero ahora su cuerpo y ligera su alma, condujo a su Aprendiz, tomándolo maternalmente de los hombros, hasta una habitación en el Sanctum.
Nunca antes Mystere Imum había dormido en aquel lugar henchido de magia y fantasía Despertada, y sin duda las fuertes corrientes psíquicas del lugar, reflejo incansable del ejercicio continuo de Isolda y de la perfección de su pensamiento, darían sosiego al cansado jovencito.
Lo arropó, luego de despojarlo de sus vestiduras y poner sobre su cuerpo juvenil suave tela, y aún permaneció algunos minutos, largos sin embargo, contemplando la pacífica faz del durmiente, que por una noche en tanto tiempo dormiría en paz.