View Full Version: Visita concertada

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Title: Visita concertada
Description: 26-4-1226 (privado con Cora)


Maximo Constanza - January 8, 2007 01:54 AM (GMT)
A no mucho tardar la carreta llegó a St. Germain-de-Près. Cómo los guárdias habían reconocido el transporte lo esperaban con el portón abierto, de forma que no tuvo que detenerse en el exterior. Una vez dentro el cochero bajó de un salto para abrir la peurta a la dama antes que saliera disparada.

- Bienvenida a la Abadía Lady Cora, espero que haya disfrutado del trayecto, si me hace el favor de seguirme la conduciré donde la espera mi señor.

Asegurandose de que lo siguiera el mozo acompañó a la dama a través de los pasillos hasta llegar a la gran bilbioteca, donde Máximo la aguardaba sentado ante su gran escritorio. El joven golpeo levemente la puerta de la estancia e indicó a la señorita que pasara con un gesto.
Cuando entró en la biblioteca, el Lasombra se había levantado para recibirla.

- Sed Bienvenida Lady Cora, pasad y sentaos frente a mí. ¿Deseais alguna cosa antes de comenzar nuestra conversación?

Máximo espero a que Cora se sentara, y luego se sentó el, demostrando así la exquisitez de sus modales.

Cora - January 8, 2007 02:27 AM (GMT)
-Gracias...-Cora siguió al mozo...estaba impresionada ante aquella fortificación. Siguió al mozo por los pasillos que la condujeron hasta una gran biblioteca donde el Primogénito la esperaba sentado en su escritorio...aquella estancia sin duda era excepcional..¿qué conocimientos albergarían aquellos libros? ¿cuán antiguos eran? Por un momento parecía olvidar porqué se hallaba allí...pero la voz del antiguo la devolvió al asunto. Se sentó frente a él tras una leve gesto con la cabeza a modo de reverencia...

- Buenas noches Señor...gracias por atender mi petición tan pronto y por el cuidado que habeis tenido al traedme hasta vuestra casa- estaba algo nerviosa, de ahí su mirada tiritante en los ojos del Lasombra- no deseo nada...gracias...

Maximo Constanza - January 9, 2007 12:43 AM (GMT)

- Todo esto es para que hableis bien de mi fuera de estos muros, comentando que soy un buen anfitrión. -Bromeó Máximo para romper el hielo, viendo que Cora estaba algo nerviosa.

Al cabo de unos segundo sonó una llamada a la puerta, y ante la admisión del Lasombra entró un mozo con dos copas que depositó en la mesa, una en frente de cada caínita, y salió de la habitación cerrando la puerta tras de sí.

- Si no teneis sed, no bebais, la vitae permanecerá caliente durante un buen rato, grácias a que las copas han sido caldeadas previamente al fuego. -Dijo esto señalando las copas metálicas.

- Cuando querais podemos empezar a hablar sobre los asuntos que os traeis entre manos, aunque si quereis darle un rodeo al tema tampoco tengo prisa mientras me ofrezcais una buena conversación.

Cora - January 11, 2007 11:46 AM (GMT)
Cora sonrió ante la pequeña broma del Lasombra...parecía que conello quería hacer sentir cómoda a la cainita...después observó las copas qe habían traido...consideraba aquello un gesto amable, pero no tenia por costumbre beber nunca en presencia de otros...no le agradaba..

-Gracias Mylord, estoy saciada por hoy...He de decir que soys muy directo...Es cierto que he venido con un objetivo claro a veros, pero también me interesa saber cómo habeis visto la ciudad después de vestro letargo..¿observais cambios? ¿algo que os agrade o os disguste? - Cora sentia curiosidad por la visión que aquel antiguo podía ofrecerle de la ciudad de Paris.

Maximo Constanza - January 11, 2007 12:46 PM (GMT)
Como el Lasombra había informado previamente, no le importaba dar un rodeo al tema a tratar, así que abordó la pregunta de Cora de buena gana. Siempre le gustaba mantener una buena conversación con alguien y conocer nuevos puntos de vista.

- Demasiado tiempo llevo viviendo en París para no notar los pequeños cambios que sufre. Últimamente tengo que decir que la metamorfosis decadente que se está adueñando de la ciudad no es de mi agrado. Creo que ésta gran urbe debería ser capaz de alimentarse a si misma, impidiendo que la pobreza y la enfermedad se adueñe de sus calles. Pero esto resulta dificil bajo el gobierno de los mortales, tan dispares y con ansisas de poder y riquezas, abandonando a los suyos a la muerte y la desesperación si con ello pueden conseguir algo más para si mismos. Y para colmo la corte y las intrigas que nos pertenecen como caínitas tampoco ayuda demasiado a que la ciudad prospere, pues muchos de los nuestros están más hambrientos de ambición y riquezas que los humanos. Es difícil encontrar un punto medio en el que sentirse respetado y a la vez poder ofrecer respeto por igual. Supongo que mi larga existencia me hace ver las cosas de distinto modo a algunos que no han vivido tan de cerca los caprichos de la historia.

Máximo ofrecía una conversación fluida e inteligente, digna de un buen anfitrión, pero como en todo buen diálogo eran dos, o más, los que tenían que intervenir. Así que con unas últimas palabras le cedió el turno a su invitada.

- ¿Y qué teneis que decir vos ante vuestra propia pregunta y sobre mis apreciaciones?

Cora - January 12, 2007 11:32 AM (GMT)
Aquellas palabras no le parecían propias de un Lasombra...¿acaso no eran ellos mismos los ávidos de poder? Pero Cora sabia apreciar la singularidad entre los clanes...así que dejó una puerta abierta a la sorpresa que pudiera causarle aquél antiguo...

- ¿Sobre los humanos o sobre los Hijos de Caín? Creo que a todos les pierde lo mismo, Mylord...pudiera ser que a los últimos este torbellino los arrastra con más fuerza...Pero por suerte, aún creo que existen cosas bellas y emocionantes en París, si no fuese así, no estaría en esta ciudad...A pesar de los tiempos que corren ahora...Yo quisiera saber.... - A Cora le podía la curiosidad- ¿qué os ha hecho despertar? ¿fué la gerra? ¿el aburrimiento?....Perdonad si os importuno, pero vuestra vuelta no me ha dejado indiferente....- Cora miraba a Máximo con gran curiosidad, examinaba cada pequeño detalle...no olvidaba que estaba delante de un antiguo...

Maximo Constanza - January 12, 2007 01:39 PM (GMT)
La curiosidad de Cora parecía insaciable, ya que la llevaba a preguntar cosas que otros por respeto o pudor no hubieran osado. Así que el Lasombra pensó, que por el simple hecho de haberse atrevido a preguntar merecía una respuesta.

- Vereis Lady Cora, a medida que transcurren los siglos de vez en cuando la melancolía o el hastío se adueñan de nuestro muerto corazón, haciendonos perder así las ganas de seguir adelante. Por esta causa muchos antiguos permanecen largo tiempo en letargo, subsanando su corazón y su psique afectada. Supongo que mi despertar ha tenido varias causas. Una de ellas el haber recuperado los ánimos para enfrentarme, con renovadas energías, a la decadéncia que se adueña poco a poco de París como un lobo hambriento. Por otro lado varios acontecimientos importantes han sucedido últimamente, y quizá en mi subconsciente notara que algo iba a suceder, así que no podía mantenerme en mi descanso por más tiempo.

Máximo hizo una pausa mientras aprovechaba para dar un ligero sorbo de su copa. Así además daba tiempo a su invitada por si quería añadir algo.

Cora - January 14, 2007 04:01 PM (GMT)
Melancolía, hastío...esas eran sensaciones que Cora no había tenido aún...sin duda era como una neonata al lado de aquel vampiro...y no podia evitar el sentirse tentada de preguntar sobre un millar de cosas...de seguro él podria hacerla recorrer tiempos antiguos...

- Sin duda debereis de haber visto muchas cosas, Mylord...- en sus ojos se podía leer el paso del tiempo- no puedo ocultaros la curiosidad que ello me hace sentir por vos...No hay nada que pueda tentarme más como el saber que habeis sido testigo del pasado...- Cora escrutinaba con su mirada a Máximo, casi de manera insolente, pues no se trataba de un igual..aunque parecía olvidarlo.

Maximo Constanza - January 14, 2007 10:54 PM (GMT)
La indiscreción de Cora sorprendía al antiguo, pero no le disgustaba, ya que gracias a ésta estaba manteniendo una charla entretenida y fluida, como a él le gustaban. Así que por el momento decidió corresponder a su invitada en aquello que le preguntaba, olvidando los pesares de la guerra que se avecinaba por unos momentos.

- Si tal es la tentación, me veo obligado a concederos dicha información. Preguntad lo que querais y os responderé en medida de lo posible. Aunque es posible que no pueda relataros todo lo que he visto y conocido en una sola noche.

Máximo hablaba con un tono tránquilo y cálido, invitando a la conversación. Se sentía a gusto con la Malkavian, no sabía por qué, pero le inspiraba confianza.

Cora - January 15, 2007 06:02 PM (GMT)
Pues si él le concedia esa oportunidad, no iba a desperdiciarla...así que alimentaria su curiosidad...Cora apoyó sus brazos sobre sus piernas y reclinó su cuerpo hacia adelante...apoyando ligeramente su cabeza entre sus manos...sus ojos parecian más grandes....

- Decidme...¿cómo sucedió Mylord? ¿Fué en tiempos inmemoriables? - se referia al beso inmortal por supuesto....

Maximo Constanza - January 21, 2007 03:38 AM (GMT)
El Lasombra escuchó la pregunta y se quedó observando a Cora, intensamente, directo a los ojos. El tiempo empezó a retroceder mientras la penetrante mirada del antiguo perforaba el alma de la Malkavian. Acababa de remover algo en el interior de Máximo, y eso en un corazón que albergaba sensaciones de seis siglos de antigüedad podía no ser del todo seguro. Por unos momentos las sombras empezaron a removerse alrededor de su señor, abrazándolo, recorriendo su cuerpo. Durante un instante, Cora pudo observar la mirada de su interlocutor vacía, sumida en el Abismo, pero al instante recuperó su fortaleza natural y la sombras se detuvieron. Todo volvió a la normalidad. Aunque para un buen observador la extrema palidez de los puños del Lasombra habrían significado un momento de tensión por una lucha interna. Si alguien hubiera podido ver las palmas de sus manos, vería pequeñas heridas donde las uñas habían rasgado la carne.
En el momento en que todo retornó a la calma la voz del antiguo surgió profunda de su interior.

- Aquella noche es imposible de olvidar. Mi memória la mantiene guardada bajo llave para liberarla en momentos como este. Era el año siescientos veinticinco. Una cálida noche de verano paseaba por los jardines de la mansión de mi família en Roma. Como casi cada noche acudía a la llamada de mi dama celeste. Con sus rayos de plata ella me abrazaba, mientras yo le confesaba mis sueños. Pero esa noche alguien más nos acompañaba en la velada. Mientras caminaba hechizado por la luna su voz me llamó la atención, pues nada más había escuchado hasta el momento, a parte del ruido de la brisa. Recuerdo exactamente las palabras que me susurró aquella sensual voz femenina: "Vengo a cumplir lo que prometí hace un año. Solo espero que hayas cambiado de opinión."
En aquel momento me sobresalté y recordé la extraña visita que había tenido un año atrás. La voz de la dama había penetrado en mi cabeza, hablándome, pormetiéndome una vida eterna, pero como aquella vez le dije, yo no la quería. Viviría lo que tuviera que vivir, y entonces moriría para dirigirme a otros mundos por explorar. Pero en esta ocasión ella se hallaba ante mi. Bella y hermosa, vestida con un largo traje negro, envuelta por el halo misterioso de la noche. Cualquier mortal se hubiera rendido a sus pies por tener su favor, pero yo no podía olvidar aquello que quería de mi. La seductora mujer , que parecía anclada en el tiempo con una belleza inmaculada, pero con unos ojos que desvelaban la antigüedad de su conocimiento, intentó convencerme mediante sus palabras para que aceptara su regalo. Pero mi corazón libre encontraba motivos suficientes para querer abandonar algún día la vida terrenal. Entonces la oscuridad me envolvió y quede desconcertado, perdido sin la luz de mi astro. Unos potentes brazos me cogieron desde atrás, y por mucha fuerza que hice no conseguí soltarme de ese mortal abrazo. Parecía que los mismos titanes me habían cogido y no pensaban soltarme. Entonces sus colmillos perforaron la piel de mi garganta y empecé a caer en un vacío frío y abismal. Antes de perder por completo mi humanidad lágrimas de desesperación se derramaron sobre el suelo de aquellos jardines. Y cuando empezaba a tener esperanzas de que las parcas hubieran cortado el hilo de mi destino enviando mi alma al río Estígia, el cálido sabor de la sangre envolvió mis sentidos. Si antes me cegaba la negrura, esta vez era la béstia que crecía en mi interior y se apoderaba de mis actos. Finalmente, en una orgía de lágrimas y sangre caí en la inconsciéncia, para despertar al día siguiente como el que ante su ojos se encuentra hoy.


Al acabar de hablar, Máximo se dió cuenta que no había dejado de mirar a Cora ni un momento durante su relato, almenos sus ojos estaban clavados en los de ella. Pues su mente había estado en otro lugar, seiscientos años atrás.
Apartando la mirada suponiendo que su invitada pudiera sentirse intimidada, para romper la tensión, añadió unas últimas palabras.

- Lo que viene después de mi abrazo es otra história, para ser contada en otro momento. -Aclaró esto último dejando claro a Cora por donde no debía seguir.

Cora - January 22, 2007 12:03 PM (GMT)
Los ojos de aquél Lasombra se habían clavado en ella como dos pedazos de carbon encendidos...la intensidad de su recuerdo era tal que Cora pareció sumirse en ellos perdiendo toda consciencia del tiempo, Roma...Máximo se apiadó de la Malkavian y por fin apartó sus ojos de ella, casi se había sentido presa de ellos...Estaba complacida por la historia, especial por la confesión.....y pensó que no deberia hacer más preguntas, ya había abusado suficiente de aquél antiguo...Aunque sus ojos no parecían decir lo mismo, y se quedó allí sentada en la misma postura esperando algo...Casi había olvidado el motivo de su visita...

Maximo Constanza - January 22, 2007 02:52 PM (GMT)
La mirada de Cora, perdida e intensa al mismo tiempo, fija en él cuando lo propio hubiese sido apartarla, recordó al Lasombra con quien estaba hablando. No era la primera vez que conversaba con uno de los hijos de la luna, pero no lograba acostumbrarse a esa forma de actuar tan suya. Qizá estuviera viendo más allá de sus palabras, algo que tan solo aquellos extraños videntes podían comprender. Puesto que la Malkavian no daba muestras de romper el silencio, y la curiosidad del antiguo crecía por momentos decidió actuar como momentos antes lo hiciera ella, sin ningún tipo de reparo.

- ¿Qué ven tus ojos más allá de mis palabras? Muéstrame los secretos de tu mundo.

La voz de Máximo iba cargada de curiosidad y pasión por lo desconocido, tono que creía conveniente para la ocasión. Cora no podría negarse hablar ante tal muestra de interés por ella.

Cora - January 23, 2007 11:22 AM (GMT)
¿De verdad quería saber Máximo aquello? ¿Por qué motivo se molestaba con una pobre escribana con "alucinaciones"? No le gustaba pensar eso, pero sin duda, muchos lo pensaban...el don de los hijos de Malkav era temido entre los hijos de la noche ...muchos habían sido los que la habían mirado por encima del hombro con un fuerte sentido de extraña compasión....

- ¿A caso sabeis lo que pedís, Señor? Pedís que os lleve a lo más hondo de mi ser, y también del vuestro..del de todo el mundo...Me pedís que os desvele aquello que ni yo misma sé...No, Mylord...mis ojos ven cuando les place, y lo que ven es una parte ínfima de un todo, os volverías loco al querer descifrar lo oculto...ese es nuestro don y muchas veces nuestra condena, pues se nos muestra a pedazos...."Muéstrame los secretos de tu mundo" decís....- Cora quedó pensativa un minuto, con su mirada perdida, parecía como si los ojos se le hubieran volado...- No puedo...- Cora miró de nuevo a Máximo a los ojos con un cierto desasosiego...- no puedo....

Era un triste pago por su confesión pero aunque quisiera, no podría arrastrar a aquél antiguo a su mundo..donde su mayor lucha era encontrar una forma de unir las piezas del rompecabezas.

Maximo Constanza - January 23, 2007 12:11 PM (GMT)
Las palabras de Cora eran sinceras y veraces, pero precisamente por eso tentaban la curiosidad del antiguo. Aquellas extrañas imagenes que contemplaban sobre el mundo los lúnaticos, como se los llamaba despectivamente, o los vidente, como gustaba más en llamarlos Máximo producían unacaleidoscópica mirada hacia la verdad. Una verdad, que tan solo ellos podían comprender, pues ese era su don. Pero si en algo se caracterizaba el primogénito era en no darse por vencido.

- No temas por mi, Cora. Si la locura es lo que me depara el destino así será. Si por contra debo superar esta prueba, la superaré. Deja que juntos develemos la verdad que nos muestra el mundo. Una hija de Malkav, y un hijo de las sombras unidos en una misma mente, poco hay que juntos no podamos desvelar. -Las palabras de Máximo habían adquirido un tono más personal, intentando así convencer a su invitada.

- Permiteme completar contigo este rompecabezas, deja que intente reagrupar los trozos de ese espejo hecho añicos que tu posees. Forjemos entre los dos la espada quebrada. Abreme las puertas de tu alma, y envuélveme con la visión de los videntes.

El tono que había tomado el Lasombra podía resultar extraño y desconcertante, pero desde hacía mucho tiempo no veía oportunidad mejor para adquirir nuevos conocimientos y saciar así su sed de siglos de antigüedad. Esto es algo que sus palabras y el brillo de su mirada podían desvelar a un observador audaz.

Cora - January 27, 2007 07:18 PM (GMT)
Algo en la mirada de la Malkavian cambió por momentos...se volvió brillante y algo dura...no había dejado de mirar a Máximo. Había escuchado cada una de sus palabras incitándole a iniciar un viaje peligroso....y Cora tuvo una tentación rondándole, sus ojos casi engranaban aquél mecanismo que le permitía mandar a quién observava a dar un paseo por el fantástico mundo de las visiones enloquecedoras...casi sintió excitación en pensar en ello, puesto que el Lasombra no tenía miedo..ella no dudaría en disfrutar de aquél momento que él le brindaría...seria una experiencia que nunca olvidaría...Pero silenció a la bestia que rugía en su interior haciendo honor al camino que inició hace tantos años...

- No puedo dejaros ver lo que mis ojos ven, no como vos desearíais, creedme si os digo que luego nunca más seríais el mismo y hasta es posible que sufrierais por ello...Y ésta no es mi intención para con vos...No es algo que se pueda explicar con palabras, Mylord...tan solo puedo deciros que la verdad acomete con fuerza, me empuja, me golpea y escuece en mis ojos y en todos mis sentidos...me parte en mil, me invade hasta hacerme ensordecer....enmudecer...y lo hace a placer. Soy un juguete del destino, Mylord...- Cora se aproximó a Máximo, su mirada estaba fija en él....algo severa, y alargando su mano hasta su brazo...- No querríais eso.

Aquél Lasombra quería que Cora le abriese su alma, y sin duda ella lo haría...pues sería un gran descanso...pero no sabía que abriría así la Caja de Pandora.


Maximo Constanza - January 28, 2007 02:06 PM (GMT)
La mirada de la Malkavian, dura, penetrante y con el brillo de la locura, mantenía al antiguo hipnotizado. Por unos momentos creyó que Cora iba a conceder su petición, algo había pasado fugaz por esos ojos cargados de misterio y ese toque especial que tenían los videntes. Pero las palabras lo devolvieron a la realidad. No iba a tener la oportunidad que codiciaba, almenos por ahora debería conformarse con lo que ella pudiera contarle. Por un instante la decepción se mostró en la expresión del Lasombra, aunque fue tan rápidamente que la ocultó que seguramente su invitada no lo habría percibido.

- Teneis razón con vuestras palabras Lady Cora. No creo que este sea el momento preciso para todo cuanto acontecería si cumplierais mi petición. La guerra está ante nuestras puertas y no podemos permitirnos un momento de sosiego. Sin duda los Hijos de Malkav teneis una visión interesante del mundo, pero como bien hemos dicho, deberemos posponer ese conocimiento.

El silencio se hizo en el ambiente, mientras las miradas de ambos seguían intentando penetrar en el alma del otro, si esque alguno de los dos poseía esa sustancia espiritual. Al cabo de un buen rato de mantener ese perpetuo mutismo, acompañado por la tranquilidad del lugar, Máximo decidió romperlo de nuevo.

- Esta conversación está resultando fascinante, pero quizá, a no ser que tengais algo más que añadir... -Estas últimas palabras sonaban casi a una petición más que a una sugerencia.- deberíamos encauzar los hechos que os han traído a mis dominios en esta noche.

Cora - February 7, 2007 02:42 AM (GMT)
Se había roto el hechizo...el paseo había terminado..un paseo que la había tentado a dejarse llevar y a arrastrar a Máximo con ella...pero las palabras del antiguo trajeron de vuelta a Cora del largo paseo..."un rodeo" había dicho Máximo...Tocaba pues exponer aquellas dudas que asaltaban a la Malkavian, casi sentia pereza por aquello, pues aún interesándole mucho, la curiosidad seguía haciendo mella en ella...¿cuántas cosas más habria vivido aquél vampiro que tenia frente a ella? Y...¿que conocimientos albergarían los libros de aquella magnífica biblioteca? Mmmm..."Cora, ahora no...habrá otra noche...él también tiene sed y querrá ser saciado..." -Cora se había levantado y rodeaba la estancia en busca de las palabras adecuadas...sus ojos, de nuevo clavados en él en un giro....

-Mylord...hablaré con franqueza aún a riesgo de parecer osada, pero antes de plantearos esta cuestión he de saber qué grado de proximidad teneis con nuestro Príncipe, ¿le seguís los pasos? - Lo había dicho sin más y se quedó allí esperando, en su rotro una mirada casi felina.

Maximo Constanza - February 12, 2007 07:13 PM (GMT)
Aquella cainita desconcertaba al primogénito, ahora en mitad de la conversación se levantaba y se ponía a deambular arriba y abajo, sin duda cavilando, la cuestión era: ¿Sobre qué?
Máximo acompañaba, con sus oscuros ojos, el devenir de la vidente, tranquilo, intentando penetrar en el alma de aquel ser de amplias visiones. Entonces, de repente ella se giró y volvio a clavarle esa mirada sedienta de conocimientos, curiosa hasta limites insospechados, y habló. Nadie en su sano juicio habría osado preguntar algo semejante, tal acto devenía una muestra de osadía sin parangón viniendo de alguien que apenas acababa de conocer. Pero no estaba hablando con alguien cualquiera, sino con una de las Hijas de Malkav, así que vería donde quería llegar.

- Nuestro Príncipe está en su lugar por algún motivo, y solo con el hecho de governar esa posición ya es suficiente causa para seguir sus pasos.

Si Cora quería respuestas, debería dar más de su parte.

Cora - February 12, 2007 10:59 PM (GMT)
Sin duda alguna aquella era la confirmación de que había sido osada, pues no había consegudo una respuesta, más bien un posicionamiento recto y escudando cualquier intento de escrudiñar más a fondo...pero Cora era perseverante y había visitado al antiguo con un objetivo...no se iría sin sus respuestas...Relajó su tono y apartando por un momento su mirada de la de Máximo se quedó cabizbaja con una media sonrisa en sus labios...

- Claro Mylord, no era mi intención decir lo contrario...más bien lo afirmo...- levató su mirada de nuevo- Yo tan solo tanteaba la relación que vos manteneis con el Príncipe después de vuestro letargo...si es de cercania..- Cora quedó un momento pensativa...- o si por el contrario es más bien distante...No es simple curiosidad, Mylord...no quiero ofender- Cora puso especial esmero en las siguientes palabras- pero todo lo acontecido últimamente han hecho aflorar en el Príncipe un comportamiento extraño...y a mi entender, es un tanto.....Preocupante.

La Malkavian confiaba en haber sido suficientemente correcta...recordaba el encuentro con Maxence y la charla al respecto...Máximo era una pieza clave para arrojar algo de luz sobre la cuestión....

Maximo Constanza - February 13, 2007 05:06 PM (GMT)
Cora había captado la indirecta, pero no la había aplicado del todo. Había explicado algo más que anteriormente, pero no bastaba para despejar sus motivaciones ante el primogénito. De todos modos decidió responder, viendo así donde los llevaría ese asunto.

- Como es fácil de suponer mi descanso ha afectado directamente a mi relación con el Príncipe. El poder es duro de llevar, y las lealtades cambian a medida que pasa el tiempo. Alguien de su posición no puede permitirse el lujo de perder aliados poderosos, pero tampoco puede confiar en los demás por sus palabras. -Una pausa pensativa se introdujo en el ambiente.- Geoffrey está madurando quizá demasiado deprisa para que su alma pueda pueda soportar el cambio. Sus responsabilidades crecen a medida que la ciudad se sume más en el caos, y cada error cometido se suma a la dura carga que lleva a sus espaldas. Antes tenía a Trang Oul, que le ayudaba a aliviar esa carga, pero ahora mismo se encuentra completamente solo. La oscuridad que se cierne sobre él no es más que el reflejo de sus responsabilidades. Unas responsabilidades que nadie podría asumir estando solo. Sino se da cuenta de esto, acabará sucumbiendo... y es posible que se lleve a París con él en su caída..

La mirada de Máximo se posó directamente en la de la Malkavian. La seriedad que transmitía a través de sus ojos era el reflejo de sus palabras. En esos momentos Cora podía darse cuenta, de que esa conversación estaba tocando un tema muy delicado, y que la confianza que el antiguo le otorgaba residía únicamente en aquella sala. Si alguna de esas palabras salía de esa estancia... la oscuridad sería la única respuesta.

- Por otro lado, cada golpe que el martillo efectua sobre la espada que se está forjando la hace más resistente. Solo nos queda esperar que el herrero no de un golpe demasiado fuerte y quiebre la hoja.

El Lasombra suponía que la metáfora sería comprendida, pero para despejar las dudas siguió.

- De todos modos, mi lealtad está con él.

Pero la frase siguió en la mente del anfitrión: Aunque si tengo que elegir entre Geoffrey o París, la decisión está tomada desde hace tiempo.

Cora - February 18, 2007 06:33 PM (GMT)
"Acabará sucumbiendo... y es posible que se lleve a París con él en su caída.." Esas palabras habían quedado en la Malkavian..pues ese era un temor que tenía en común con el altiguo Lasombra...de ahí su preocupación por el asunto...Si todo había empezado por una petición de Maxence que había tentado a Cora, después de la reunión de primogénitos se había convertido en algo más que una mera curiosidad...Sabía que él podria aportar testimonio de gran valor...y le gustría desgranar ese testimonio poco a poco...aunque no sabria si podria frenar el impulso de preguntar descaradamente...hasta ahora le estaba costando..pero Máximo, por alguna razón se lo estaba permitiendo....con alguna reserva en sus últimas palabras..pero no la había censurado...así que seguría hasta nueva orden..Miró de nuevo a Máximo e intentó hablar con cautela....

- Mylord...estoy de acuerdo con vuestras palabras, y como vos mismo habeis dicho...nuestro Príncipe pudiera sucumbir a ciertas presiones y arrastrarnos con él...¿no es eso, al fin y al cabo, algo que deberíamos vigilar de cerca? Todos seremos responsables...como lo fue Alexander de todo lo acontecido...vos fuisteis testigo, ¿no es así Lord Máximo?- lo había soltado así sin más- Me imagino que conoceis lo ocurrido de primera mano....¿qué mal afectó a Alexander? - Pudiera sonar a conjura...pero no lo era..la relación era evidente...Geoffrey era su chiquillo después de todo...

Maximo Constanza - February 21, 2007 08:43 PM (GMT)
Aquella mujer no dejaba de sorprender a su anfitrión en su basta curiosidad. ¿Hasta dónde sería capaz de llevarla el deseo de conocimiento? Ya había empezando saltándose gran parte del protocolo social con sus directas formas de inicar la conversación. Ahora daba un paso más allá.
Entonces, al mencionar a Alexander y enviar a Máximo al pasado, a los acontecimientos que precedieron a la coronación de Geoffrey como Príncipe, una mota de luz destelló en el fondo de su corazón. Una vez más supo porque prefería llamar a los hijos de Malkav, videntes que locos. Con sus extraños y variopintos comportamientos y actitudes desvelaban cosas a los que se abrían a ellos. Y así acababa de suceder con Cora. Por consecuencia, el primogénito daría a su invitada parte de aquello que había venido a buscar.

- No hay peor mal en este mundo que la ceguera Lady Cora. Ese es el mal que contrajo el antiguo Príncipe, y parece ser que esa maldición está siendo transmitida a su chiquillo. -Una pausa llenó la estancia de silencio, mientras el Lasombra observaba a la mujer.- Y aunque parece no ser la misma, la causa de la enfermedad entre ambos Ventrue, un mismo fondo se esconde detrás de las dos. El poder... El poder es algo terrible si no se sabe controlar. Y en verdad nadie puede saber si resistirá a sus acometidas, hasta que ya es tarde y se ven arrastrados por sus caudalosas aguas.

Extrañas podían sonar esas palabras para alguien que no estuviera en contacto directo con el poder social, o que por ende no siguiera la via regalis, o uno de sus senderos, pero Máximo prosiguió. Si la Malkavian se quedaba con alguna duda importante, sin duda se atrevería a manifestarla, como había hecho hasta ahora.

- Pero ya que preguntais por el caso de Alexander, de ese será del que os hable. -Por unos instantes recorrió el tiempo en busca de aquellos recuerdos que facilitarían la explicación.- El detonante en este caso fue el tan mitificado amor, y la estúpida aparición de unos celos ciegamente inducidos. En aquellos tiempos, en que aún era governador de París, una bella Toreador apareció en la ciudad. Todos dicen que desde el primer momento en que la vió, Alexander, quedó prendado de la dama. Pero los extraños designios del destino quisieron que otro miembro de la estirpe apareciera en escena. Un Brujah, sin duda también enamorado por la belleza celestial de aquella dama, la quiso hacer suya, secuestrándola, hecho que el Ventrue desconoció hasta ser demasiado tarde. Cuando Alexander se enteró de la desaparición de la mujer, junto con el vástago desaparecido, mando buscarlos a ambos decretando una caza de sangre. Maldito el don de la oratoria que poseía, logró que todos lo escucharan y procedieran en el asunto, más aquellos que encontraron a la pareja no tuvieron el valor de actuar como ejecutores, colmando de penurias el principado de la ciudad. Pues fue el mismo Príncipe, acompañado de sus hombres quien acudió en presencia de la pareja, que él creía locamente enamorados. Su ceguera hizo arrestar a la dama y degollar al caballero en el acto. Tiempo después la locura embargó a nuestro antiguo señor, despojándolo de su sentido común. Así que procedió con su inútil venganza. Se dice que desangró a la que fuera su amada lentamente hasta verla morir, más las últimas palabras de ella fueron una declaración de su leal amor hacia él, y de su secuestro por parte de aquel Brujah. Aquel hecho desgarró su alma y destrozó su corazón, haciendolo olvidar sus obligaciones y sus deberes, y decepcionando a su chiquillo, a Geoffrey, que fiel seguidor del camino de los reyes no pudo consentir tal situación y deshonra, y junto con algunos de los antiguos de París derrocamos a Alexander enviandolo al exilio y concediendo su sitio al actual Príncipe.

En el relato no se encontraban todos los detalles, pero si los suficientes para dar a entender la situación a la Malkavian. Y dado que parecía que la historia estaba destinada a repetirse, si algo no cambiaba, Máximo no vió la inconveniencia en que alguien más conociera los hechos.


Cora - February 26, 2007 12:11 AM (GMT)
La Malkavian había escuchado con atención cada palabra que Máximo había pronunciado. Aquella historia era conocida por Cora pero sin duda el Antiguo ofrecía nuevos datos y la visión de alguien que presenció tales hechos...

- ¿Entonces es la ceguera la culpable de todo cuanto ocurrió, Mylord? ¿desangrar a quien se ama no os parece un acto de barbarie?- Cora había dado unos pasos pasando junto a Máximo, lo rodeaba al mismo tiempo que lanzaba más interrogantes en un tono algo inquisitivo- Y esa ceguera, decís, ¿podría afectar a nuestro Príncipe? Mmmm- Cora se acariciaba la barbila, pensativa..- Pudiera entonces recibir el mismo trato que recibió Alexander y ¿seria justo? - Ésto parecía más una reflexión para sí misma que una pregunta por el tono en el que había sido dicho, aunque posiblemente las palabras fueran totalmente audibles para el Lasombra.

Cora no pretendia poner en jaque a nadie, tan sólo pretendia indagar de la manera más eficaz...haciendo que Máximo tomáse partido.

Maximo Constanza - March 2, 2007 09:56 AM (GMT)
Justicia. La palabra sonó en la mente del Lasombra. La justicia era algo tan ambiguo en un mundo regido por la sangre, que dudaba de que mereciera tal nombre.

- ¿Qué es la justicia, Cora? -El antiguo miró directamente a la Malkavian.- ¿A caso llamarías justa a la forma de vivir de la estirpe? La justicia es algo que puede depender de multitud de factores, y de formas de ver. Quizá lo que para mi es justo, para vos sea todo lo contrario, y al revés. -Una idea cruzó los pensamientos de Máximo.- Por mi propio derecho, yo podría acabar con vos si me ofendierais en esta conversación, pues al estar en mis dominios puedo hacerlo sin miedo a un castigo. Pero... ¿Sería eso justo?

El Lasombra se quedó contemplandola durante unos momentos en busca de un poco de entendimiento de lo que trataba de expresarle. Varios mensajes en uno solo.

- Pero tranquila, no es esa mi intención. No tenía una charla así de interesante desde hacía algún tiempo, y sería descortés por mi parte actuar así en vuestra primera visita al monasterio, y a mi modo de ver totalmente injusto.

Una calida sonrisa iluminó el rostro de Máximo. ¿Habría conseguido algo con sus palabras, o tan solo avivar la insaciable curiosidad de su invitada?

Cora - March 12, 2007 06:23 PM (GMT)
Por un momento Cora se sintió amenazada...aquél era un antiguo poderoso, con facilidad podría caer sobre ella para aplastarla como a una mosca...las palabras de Máximo habían conseguido alertar a la cainita que había endurecido su mirada..su cuerpo más duro aún si cabía...pero pronto se relajó...tan solo era un ejemplo...o eso le gustaba creer...Se preguntaba qué era la justicia y sin embargo afirmaba que eliminarla en aquél momento no seria justo....Por lo visto aquél cainita no quería posicionarse tan fácilmente...pero Cora sabía ser persuasiva..

- Y entonces, Mylord, dejando a parte la justicia....¿creeís que Geoffrey está afectado de "ceguera" al igual que lo estaba su Señor Alexander? ¿creeís que París corre peligro? - Otra pregunta planeaba en su mente...pero poco a poco pretendía ir desgranando el asunto hasta donde Máximo le permitiese....

Maximo Constanza - March 16, 2007 01:19 AM (GMT)
Una nueva andanada de proyectiles de curiosidad intentaba colarse en las defensas del antiguo. ¿A caso no conocía la prudencia la dama que ante él se encontraba? Era un peligroso juego el que estaba llevando a cabo la Malkavian, y estaba dispuesto a ver hasta donde era capaz de llegar.

- ¿No os dais cuenta que cuestionais preguntas ya contestadas? Quizá os respondería a nuevas preguntas, pero no a las ya realizadas, pues parecería que no habeis entendido mis palabras hasta el momento, o no las habeis escuchado y tal cosa no sería de mi agrado. -Pero en contraste con la seriedad de sus palabras mantenía una expresión relajada.- Aunque mejor respondedme vos a una pregunta: ¿Confiariais en mi respuesta a unas preguntas tan importantes... pero en cambio no confiais en la copa que cortésmente os he ofrecido? Bebed, no pretendo más que ser un buen anfitrión.

Como bien decía el refrán "Quién algo quiere, algo le cuesta". Máximo desconocía el motivo por el cual Cora no deseaba alimentarse, pero sin duda algo escondía. El intercambio parecía simple. Un sorbo de la copa, una respuesta.

Cora - March 23, 2007 05:42 PM (GMT)
Cora quedó frente al Lasombra...parecía que tanta pregunta estaba haciendo ensombrecer al antiguo....parecía que rozaba por fin sus límites...aunque no se daba por vencida pues "respondería a nuevas preguntas". Ahora le pedía que bebiése como si de un intercambio se tratase...

- ¿Me pedís que beba Señor? Si de confianza se trata Mylord, debeis sentiros halagados ante mi declinación a vuestra invitación...sé que solo pretendeis agradar pero debeis de saber que nunca bebo estando saciada y evito mostrar mi bestia sedienta...es todo cuanto puedo hacer para no olvidar lo que un dia fuí. Me he tomado la libertad de dejar los formalismos para con vos...perdonad que no os explicase en su momento...- Cora dejó caer sus párpados un instante- Perdonad si os habeis sentido ofendido...- Debía ir con pies de plomo....aquél parecía un momento delicado..De nuevo miró fíjamente al Lasombra-Entendí perfectamente vuestras palabras...- de nuevo parecería osada arriesgéndose por completo, pero la sed era tan grande en ésos momentos que lo que no bebía en una copa lo bebería de labios de aquél antiguo- Y entiendo que la nueva realidad en la que os veis inmerso os mantenga en una extraña posición....

Maximo Constanza - March 30, 2007 12:12 PM (GMT)
Como respuesta a su curiosa invitada, el Lasombra llevó una mano a un cajón de su escritorio, y abriendolo sacó un tomo encuadernado en cuero negro, y con una inscripción en la portada en letras de un tono dorado apagado que decían: Noctes Tenebrorum.
Dejando el libro encima de la mesa dirigió una mirada directa hacia Cora. Una mirada que pretendía penetrar en el alma de la Malkavian, y averiguar que precio estaba dispuesta a pagar por el conocimiento. Los oscuros ojos del magister perforaban los de ella con la misma tenacidad que la mujer intentaba saciar su curiosidad.
El silencio reinaba en la sala acrecentando la tensión de la escena, la batalla espiritual entre los dos presentes resultaría agotadora para ambos, pero de eso se trataba.
Para acrecentar todo aquello que pudiera pasar por la mente de Cora, el antiguo arremangó una de las mangas de su camisa levemente, suficiente para mostrar su pálida muñeca que podía llevar a sacar cierto tipo de conclusiones.

¿Como reaccionaría la Malkavian? Sería algo como poco curioso de ver.
Finalmente Máximo rompió el silencio, más siguió con la mirada clavada en Cora, en sus ojos.

- ¿Cuanto deseais el conocimiento? -La voz sonó como un susurro, pero un susurro pronunciado con suficiente fuerza para hacer mella en la compostura de la invitada.

Nota: Noctes Tenebrorum = Noches de Tinieblas

Cora - April 6, 2007 02:39 PM (GMT)
Aquél antiguo tenía el objetivo claro de tentar a su invitada, ya no más Alexander, ni Geoffrey ni locura pasada o por haber...tan solo los ojos del Lasmobra clavados en Cora, un libro y una muñeca abierta a la perdición... Algo dentro de la cainita se removía más que su propia voluntad...sus ojos se volvieros oscuros y sombríos, maliciosos...una sonrisa de medio lado en su cara delataba un pensamiento...sus colmillos asomaban afilados y en su cuerpo la sed empezó a brotar..."sólo será un momento...sólo un poco..." sus ojos bailaban del libro a la muñeca desnuda de Máximo...en un baile frenético..Algo intentaba frenarla en su interior..pero ¡ah! ¿Qué esconderían ésas páginas? La voz de la Malkavian sonó grave y ronca, casi rota...

- ¿A qué tirania quereis someterme Mylord?- Parecía casi una súplica...algo en ella luchaba....

Maximo Constanza - April 6, 2007 03:15 PM (GMT)
La mirada del Lasombra siguió escrutando los pozos oscuros que eran los ojos de la dama. Seguía penetrando poco a poco en el alma de la Malkavian, instigándola a actuar, invitándola a cabalgar la ola de frenesí que se acercaba. El rostro de ella le decía todo cuanto necesitaba saber. Cora había dado las herramientas necesarias al antiguo. La insaciable curiosidad, el hambre reprimida,... todo eran señales que alguien como Máximo sabría utilizar. Tan solo había necesitado un señuelo, y una leve insinuación para que la tentación empezara a sobreponerse en su invitada.

El libro seguía sobre la mesa, la portada de piel con letras de oro suplicando ser abierta. Allí, al alcance de las manos de Cora, tan solo tenía que desearlo y el libro se abriría ante ella.

Por otro lado la muñeca de Máximo seguía produciendo su efecto. La piel blanca y frágil por el paso del tiempo, y la oscura sangre que fluía por sus venas, servían de aliciente para hacer estallar la tentación.

De repente, pugnando por abrirse paso entre las sensaciones de la dama, la voz del Primogénito surgió de las sombras, en un amable y afectuoso susurro. Un tono cálido y embriagador acariciaba los sentidos de Cora mientras las palabras fluían hacia su interior.

- No es mi intención, ni mi deseo, someteros a ninguna tiranía, querida. Pero como bien sabeis la información es poder, uno de los mayores poderes del mundo. ¿A caso os parece absurda la idea de pedir fidelidad, a cambio de algo que deseais? -Una pausa en la aterciopelada voz que el Lasombra utilizaba, permitió que la fuerza de su mirada siguiera haciendo mella en la Malkavian.- Además, no os estoy obligando a nada, tan solo os abro una puerta. Soys vos quien debeis decidir si la cruzareis u os quedareis en el umbral.

El discurso del antiguo terminó con una mueca afable, capaz de mitigar los miedos de la receptora de sus palabras. Él no era una amenaza.

Cora - April 19, 2007 06:37 PM (GMT)
La Malkavian se aproximó al antiguo hasta invadirlo...sus ojos se habían desputado entre la pálida muñeca y el libro...ahora eran más oscuros que nunca...en ellos era apreciable la lucha...Una mano casi temblorosa hacía ademán de posarse sobre el libro....solo un roce con sus manos, tan solo eso..

- Dejademe apreciarlo mejor..tan solo mi mano rozando sus letras doradas...tan solo eso y...- ahí quedó, pero más decía su silencio y el centelleo en su mirada...

Maximo Constanza - April 19, 2007 07:31 PM (GMT)
Antes de que la Malkavian tocara el libro la mano del antiguo la agarró por la muñeca, con fuerza. No era una presa para causar dolor, pero sí poseía una tenacidad poderosa que la impediría moverse.
En alguna ocasión, Máximo había visto como un vidente obtenía visiones a partir de un objeto, y si eso era lo que pretendía Cora no podía permitirlo, aún no. No cuando estaba tan cerca de conseguirlo. Si quería obtener el conocimiento debería efectuar el pago.

La mirada del Lasombra se posó con dureza, sobre los ojos de la dama, transmitiendo un mensaje: Todo o nada. Y acto seguido una nube de oscuridad se materializó donde antes estuviera el negro tomo.*

- Ya sabeis cual es la forma de acceder al libro, aceptadla o dejadla, pero no intenteis jugar conmigo, no sería prudente para vos.

La voz tranquila y serena que utilizó Máximo con sus últimas palabras no iba acorde con la seriedad de la amenaza, cosa que sin duda añadiría tensión al asunto.


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*Obtenebración 2 (Nocturno)

Cora - May 12, 2007 02:23 PM (GMT)
La Cainita observó como el ansiado libro desaparecía sumiéndose en la oscuridad...El Lasombra la había asido con fuerza por la muñeca para detenerla...todo o nada..no se iría de allí sin ver saciada aquella sed que ahora ya bombeaba en sus venas con gran fuerza, no sabía qué encontraría en sus páginas pero eso ya daba igual pues la curiosidad la consumía...Con la mirada puesta en el antiguo dejó salir las palabras que la condenarían... - Tengo sed, Mylord...- ¿qué se sentiría al beber de de él? En realidad...¿qué era los había llevado a aquella situación? ¿un libro? ¿qué deseos ocultos se encontraban tras eso? Ya no había tiempo de meditarlo...se había dejado arrastrar...

Maximo Constanza - May 15, 2007 06:30 PM (GMT)
Y tal y como la nube de oscuridad había aparecido sobre el misterioso tomo, desapareció. La presión en la muñeca de la Malkavian también cesó, y la mirada de Máximo brilló por unos instantes, mientras él se regocijaba interiormente por su logro. Pero todo aquello tan solo era parte de un juego. Un juego que aún no había terminado, y que posiblemente tardaría mucho tiempo en finalizar, pero lo importante más que el final era el transcurrir de la partida. Y como buen Lasombra sabía que una buena jugada no era suficiente para obtener la victoria, pero si para obtener una buena ventaja.
Cogiendo el recién desvelado libro hizo señal de entregarselo a la dama.

- Tomad Cora, y bebed hasta quedar saciada. -la sonrisa de Máximo se ensanchó mientras colocaba el volumen entre las manos de su invitada.- A veces la disposición total al sacrificio es más importante que el mismo sacrificio. Recordad esta lección... y lo que hayais podido aprender de vos misma esta noche.

Cora - May 24, 2007 01:26 PM (GMT)
La mirada de la Malkavian centelleaba ante tal giro...unos ojos oscuros pero brillantes se posaban en los del Lasombra mientras éste le ofrecía entre las manos el tan ansiado libro, objeto de su caída...pero aquella era una Cora distinta, algo en ella le decía que en algún momento debereía rendirse cuentas a sí misma por aquello, pero era un pensamiento remoto, lejano...No, ahora la cainita se dejaba consumir por un impulso ávido, una curiosidad voraz...algo muy dentro de ella la empujaba a perderse...Sus ojos se posaban ahora en el libro sin abrirlo...con una voz susurrante, casi para sí misma...

-Mon petit...viens à moi..- sus manos acariciaban aquel libro y parecía que las palabras del Lasombra la tocasen ligeramente...como si de un eco se tratase, acogió el tomo entre su pecho con una mirada maliciosa y una amplia sonrisa de satisfacción, luego, sin esperar a más lo abrió descubriendo su contenido...

Maximo Constanza - May 30, 2007 09:57 AM (GMT)
Al abrir el oscuro libro, Cora pudo observar una cuidada y excelente caligrafía a lo largo de sus páginas. El latín natal de Máximo era el idioma en que se encontraba escrito el texto, era un latín exquisio, que daba muestras de un academicismo más que notable.

Mientras el Lasombra observaba como su invitada se sumía en su recién adquirido trofeo.

- Os recomiendo que dejeis la lectura para un lugar más tranquilo, y para cuando dispongais de más tiempo, pues lo único que conseguireis ahora es alimentar vuestra curiosidad sin sacar nada en claro. Llevaros el libro, pero nunca olvideis de donde procede.

Por la expresión de la Malkavian, y su obsesiva forma de actuar respecto al tomo, el antiguo sabía que esa noche no iba a sacar nada más de aquella visita, así que se levantó lentamente de su asiento y se dirigió al lado de Cora.

- ¿Puedo ofreceros una carroza qe os lleve a vuestro hogar? Así podreis poneros enseguida con el estudio de este diario.

El Lasombra acababa de dar por zanjada la reunión, pero aún quedaba por ver si la dama opinaría lo mismo.

Cora - June 18, 2007 05:16 PM (GMT)
Tras las palabras del Lasombra Cora cerró las páginas del libro y lo apretó acogiéndolo en su pecho. Miró al antiguo y con tono de voz casi solemne...

- Gracias Lord Máximo por vuestra hospitalidad...sin duda la cita ha sido cuanto menos, interesante...si necesitais algo, ya sabeis donde podeis hallarme. Ahora si me disculpais...-parecía tener prisa por descubrir lo que contaba el manuscrito- Agradeceria una carroza, sí...sin duda observaré cada trazo de éste libro con gran interés...volveremos a vernos, lo sé...- Tras sus palabras Cora hizo ademán de salir de la estancia, casi sumida en un extraño trance...

Maximo Constanza - June 19, 2007 05:26 PM (GMT)
Observando la disposición de la Malkavian, Máximo la guió hacia el patio exterior de la Abadía donde la misma carroza que la había traído hasta el monasterio la esperaba para devolverla a su hogar.

Acompañándola hasta el carro, y abriendo la puerta como regían las reglas de la galantería, el antiguo se despidió de Cora, y cerrando la puerta del vehículo éste se puso en marcha.

Una vez regresado a su escritorio, el Lasombra supo que la última afirmación de la dama era cierta: tarde o temprano, volverían a encontrarse.




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