Title: Recibiendo a la hija de Fenrir
Description: 20-4-1226
Guillerm du Trem - January 7, 2007 10:28 PM (GMT)
Tan solo se habían cruzado un momento en el bosque y ya percibía que era una digna descendiente de su tribu... A los hijos de Fenrir nunca había que infravalorarlos, pues eran dignos aliados en el combate, perdidos en momentos por la gloria del combate, mas no les desmerecía... Ni Guillerm ni los Colmillos compartían ese modo de actuar, pero tenían que saber quien era bueno tener a su diestra...
-Entrad y tomad asiento, Erika, Hija de Thor...- esperó a que tomará asiento y prosiguió -¿Qué os trae hasta estas tierras?
Ahora era momento de hablar con serenidad y poner todo en orden...
Erika - January 7, 2007 11:35 PM (GMT)
Erika siguió al líder del túmulo, y agradeció su gesto sentandose donde le indicaban.
- Como bien debeis conocer en mi tribu se tiene muy en cuenta tanto el valor como el honor en la batalla. Así que es costumbre mandar a aquellos que lo merecen a cumplir extrañas misiones según su auspicio. En mi caso, como el de los demás Galliard, la prueba consiste en ganar renombre lejos del hogar, y conseguir que nuestro nombre llegue a oidos de los nuestros a través de nuestras hazañas. Entonces en ese momento, se movilizan para ir en busca del recién nombrado héroe y cuando lo encuentran se celebran grandes festejos en su honor. -Mientras hablaba de la dura prueba, una pasión inconmesurable fluía a través de sus palabras, sus gestos y su mirada.
- He venido a París porque tengo notícias de que por aquí hay mucho trabajo que hacer en contra del Wyrm, y así espero poder obtener el renombre que necesito para ser reconocida por los míos como Heroina de Gaia.
Guillerm du Trem - January 7, 2007 11:50 PM (GMT)
Escuchó con atención lo que la joven fenrir le narraba... Le resultaba demasiado familiar y no sería él quien le pusiera trabas en el camino.
-Bien, Erika. Estás en el lugar adecuado... Mucho hay por hacer en estas tierras. Tal parece que el Wyrm quiere cebarse en estos lares, mas no se lo permitiremos... Pero dejadme que os hable claro. Todos los que llegan a este túmulo son aceptados como iguales y comparten lo que aquí sucede. Vuestro sino es vuestro y vuestros espíritus y totem son también vuestros, pero debeís entender que para hallar honor y gloria en este lugar debereis ser uno más de los nuestros...
Dejo que las palabras asentaran en la mente de Erika... Entonces prosiguió.
-Y por esa razón, es mi costumbre y obligación conocer a aquellos por los que daré mi vida si es necesario... ¿Quien sois vos? Es sencillo... Yo os pagaré con la misma sinceridad...
La miró a los ojos y esperó su respuesta.
Erika - January 8, 2007 12:47 AM (GMT)
Las palabras del líder resultaban fáciles de entender. En el norte se enseña a ver el conjunto, por eso hay tantas leyendas de valerosos guerreros que arriesgaron sus vidas. Muchos creen que era debido a su inútil intento de demostrar lo que eran, pero lo que saben los que allí habitan es que esos sacrificios habían dado la oportunidad de que otros muchos sobrevivieran. Nadie mejor que ella había para comprender causas como esa.
- Mi nombre como bien ya conoceis es Erika. Nací bajo la luna gibosa, por lo cuál la pasional sangre de los bardos fluye por mis venas. Desde pequeña mostré gran interés por el combate y los cantares por igual, y mi parentela me enseñó a luchar. Tambien me abrieron el conocimiento de las tradiciones y leyendas que todos ellos conocían, pues mi sed de conocimiento y mi memória eran insaciables, y siguen siendolo. Mi primer cambio ocurrió temprano cuando unos forasteros atacarón la aldea. Desde los doce años conozco mi heréncia, y desde entonces he sido entrenada. -Dejó una breve pausa para que su oyente no perdiera detalle.- La vida en las tierras escandinavas es muy distinta a la de vuestro territorio, pero conozco los métodos de este lugar, aunque no los de vuetro túmulo, los cuales estaré orgullosa de aprender.
En mis tierras soy conocida como Hija de Thor, y me gusta que se me reconozca con este nombre, por varios motivos. Las leyendas dicen que Thor es el dios de la Guerra y del trueno, así que empezaron comparándome con él por mi arrojo en el combate, siempre haciendo resonar mi voz por encima del entrechocar de las armas. Mis palabras de ánimo e himnos combativos otorgaban una gran moral a mis tropas y grácias a ellas conseguimos grandes victorias. Pero aquí no termina todo, el hecho que me hizo merecedora legítima de este nombre fue el siguiente: El clan del lobo rojo del que procedo se enteró de que unos asquerosos seres del wyrm guardaban un valioso fetiche. Grácias a mis proezas me permitieron reunir una partida de caza e ir en su busca. Fue un viaje que duró un año, en el cual viajamos por extraños reinos de la Umbra y de Gaia, para al fin encontrar un nido de perdiciones. La batalla resulto muy dura, y sólo regresamos cuatro de los nueve componentes del grupo. Los demás murieron con honor... muertes dignas para grandes guerreros. -En su mirada se podían ver reflejados los ecos de la gran batalla, y la pasión de su voz ofrecía una historia viva a su interlocutor.
- El fetiche del que os hablo es el martillo que sin duda visteis antes amarrado a mi espalda. Hay quienes creen que es el mismisimo martillo Mjolnir del dios Thor, pues tiene algunos de los poderes que se citan en sus leyendas. La arma me fue entregada en reconocimiento de mis actos, y tano yo como los demás supervivientes fuimos ascendidos de rango. Pero si quiero llegar a ser reconocida cómo una de las guerreras de Gaia debo ganar más renombre con mis victorias y mis actos, y ese es el motivo por el que estoy aquí.
Dejó de hablar mirando directamente a los ojos de Guillerm para que pudiera ver a través de ellos en su alma noble. Con unos momentos más de silencio para que el Philodox pudiera juzgar su historia, Erika prosiguió.
- Esta es mi historia, y no encontrareis en ella más que el reflejo de mi alma. Si quereis conocer algun hecho más o deseais hacerme alguna pregunta, sentiros libre de hacerlo.
Guillerm du Trem - January 9, 2007 08:10 PM (GMT)
Guillerm escuchó atentamente todo lo que narraba Erika... "Digna Fenrir...", penso.
Pero tenía una cosa clara: todavía tenía mucho que aprender. Su hazañas detonaban gran valor y arrojo, sin duda una gran guerrera... Mas había demasiaso orgullo, demasiada vanidad...
Tenía mucho que aprender...
Eso valores podría conducir a la garou a un triste final, pero aún no era momento de tratar esos temas. Ahora quería conocer a la verdadera Erika, no a la garou hija de fenrir.
-Vuestras hazañas, vuestra busqueda de rango, me hacen teneros en buena estima. Sin duda sois una honorable descendiente de Fenrir, mas ahora no deseo conocer vuestras hazañas, sino a vos. Todo esto me servirá para poder daros lugar en este túmulo, que puedes considerarlo desde ahora como un segundo hogar. Ahora deseo que os relajeis, que dejeis de lado vuestra busqueda y seais únicamente Erika...
Se sentó atento, mirandola a la espera que supiese entenderlo. Era difícil quitar una mascara de dureza impuesta por la vida y por su propia tribu, aunque esperaba algún esfuerzo.
Erika - January 11, 2007 01:25 PM (GMT)
La petición de Guillerm pilló por sorpresa a la mujer nórdica. ¿Qué quería decir con esas palabras? Sus actos y hazañas eran parte de ella misma, y tambien su busqueda de renombre de la cuál se sentía tan orgullosa... orgullosa... Esa palabra la hizo caer en la cuenta de lo que el Philodox le estaba preguntando, o almenos eso creía. Quería saber sobre su personalidad, sobre sus capacidades... Esperando no haber mal interpretado las palabras del líder empezó su descripción.
- Si os tengo que ser sincera me ha sorprendido vuestra petición, pues uno de los valores que más se tienen en cuenta dentro de mi tribu es el de "eres lo que haces". Pero ya que lo pediis os contaré como soy... quien es Erika. -Dejo una pequeña pausa como estaba acostumbrada a realizar en los cantares después de la introducción.
- Creo que un modo perfecto para empezar sería con mi gran sueño: Aspirar a uno de los lugares más altos en los registros de plata como heroína de Gaia. Sin duda alguna esto os informará de mi orgullo, pues no puedo negar que exista y pueda ser una de mis cualidades. Ya se que pensareis que el orgullo puede no ser cosa buena en depende que circunstáncias, pero Selenne es caprichosa e ilumina el camino de forma distinta para cada uno de nosotros. Y aun así soy conocedora de que la vanidad es una arma de doble filo, pero eso otorga más emoción al asunto.
Pero si cabe resaltar alguna otra característica especial en mi, esa es la pasión en mis actos. Cuando algo me atrae y lo hago por voluntad própia el entusiasmo que desprendo lo inunda todo, incluida la misma obra. Es algo inexplicable, simplemente algo empieza a surgir de mi interior entrando en contacto con todo aquello que me rodea y embriagándolo con mis sensaciones. -Al mencionar esto Guillerm pudo darse cuenta que las palabras que brotaban de Erika, cual agua de un manantial, acompañadas por esa maravillosa voz capaz de compararse con el cantar del ruiseñor, fluían hacia él invitándolo a fluir con ella.
- Esas son las dos cualidades que más me gustan respecto a mi, aunque también cabe destacar una cosa que creo muy importante. Tengo un fuerte sentido del honor y del deber, porsupuesto enfocados desde mi punto de vista, y aprecio el valor como un estado superior a lo mortal. Pues son los actos valerosos los que llenan el mundo de magia y leyendas, y mantienen viva a nuestra Madre Gaia. Por eso no suelo aceptar con facilidad a nadie que no haya demostrado ser digno de esta virtud.
Esta vez la pausa que prosiguió a las palabras fue algo más larga, suficiente para pensar sobre todo lo que acababa de decir, y premonitória del desenlace de aquel discurso.
- Esto es lo que debeis conocer de mi por el momento. Aunque ahora solo tengais mis palabras pronto las vereis reafirmadas por mis actos. Además si os lo contara todo sobre mi, haciendoos partícipe de todos mis secretos y virtudes acabariais por aburriros de mi presencia. Pues el misterio es uno de los motivos por los cuales nos interesamso por los demás.
Esa había sido su carta de presentación, y aunque pareciera un discurso preparado y realizado una infinidad de veces, su mirada, la expresión de su rostro y el tono hechizador de sus palabras lo marcaban como algo improvisado, salido directo del corazón únicamente para esta charla.
Guillerm du Trem - January 13, 2007 01:26 AM (GMT)
Era las palabras de una garou aguerrida, llena de valentía e ansias de comerse el mundo. Era joven y aunque muchas de esas cosas descubriría con el tiempo que tienen un valor parcial, ahora no podía reprocharle nada. Al contrario.
-Me alegra escuchar eso de vos, y da confianza que sepais cuales son los puntos débiles de vuestras aptitudes. Es un buen camino, digno de vuestra estirpe, sin duda...
Todo era matizable, discutible, pero, sobre todo, ella debía confiar en si misma. El resto, el tiempo lo diría.
-Os agradezco vuestra sinceridad. Si habeis llegado hasta aquí, supongo que estareis informada sobre la guerra que hemos declarado a las malditas sanguijuelas. Un tema complejo, pero la esencia bien la conoceis, que dicta la letanía. Todos debemos ser prudentes. París, la urbe, es ahora un sitio peligroso. Nuestra gente está bien protegida, pero os prevengo sobre partir en soledad hacia esos lugares. Si es importante para vos acudir, de acuerdo, pero recordad que siempre tenemos que viajar en manada... ¿Entendeis lo que os digo?
Era más que evidente que lo entendía. Era más una formalidad que una pregunta. Pero era el modo de introducirla en ese tema que tan vivo estaba esos días...
Erika - January 13, 2007 02:21 AM (GMT)
Erika atendió a las palabras del líder con gran respeto y atención. La vikinga sabía que lo que le estaba diciendo era más protocolario que por verdadera necesidad. Los Fenrir eran guerreros salvajes y fieros, pero no estúpidos, y seguro que un anciano como Guillerm lo sabía.
- Entiendo perfectamente vuestras palabras. -Una respuesta innecesária, ante una pregunta del mismo calibre.
- ¿Hay algo más que deba conocer a cerca del lugar, de algún hecho reciente o de algún enemigo importante?
La mujer nórdica buscaba respuestas que podrían ser determinantes para la adaptación y la desenvoltura adecuada en la zona.
Guillerm du Trem - January 13, 2007 09:28 PM (GMT)
-Habrá muchas cosas que tendreis que saber, pero quizá sea más adecuado que las vayais conociendo poco a poco y entre todos los del túmulo. Lo más importante ya lo sabeis: la guerra con las sanguijuelas...
La estrategia era clara. No se negaba a darle ninguna información, mas al contrario. Era la manera que se relacionese con el resto de garou...
-Pero ahora hay un tema que deberíamos tratar. Aunque sea a modo temporal, deberíamos pensar en vuestro destino en el clan. Selene os señaló con el don galliard... Pero veo que vos os sentís comoda como guerrera... ¿cúal creeis que debe ser vuestro sitio aquí? O, mejor dicho, ¿qué función cumpliais en vuestro túmulo de origen?
Erika - January 14, 2007 03:27 AM (GMT)
La forma que tenía el líder del clan de fomentar las relaciones entre sus miembros le resultó interesante. Normalmente no necesitaba excusas para hablar con los demás, pero siempre estaba bien tener una carta escondida por si a caso.
- Guillerm, cómo no voy a sentirme a gusto con la guerra. Me he criado entre ella. Además es algo que se lleva dentro, digamos que es la heréncia que me ha tocado y estoy orgullosa de ello. En mi antiguo túmulo lideraba una patrulla de guerreros. No actuaba como general del túmulo, sino como lider de un pequeño grupo para misiones especiales. Pero como supongo que aquí ya debeis tener varios guerreros no pediré tal puesto. Por otro lado tengo conocimiento sobre algunos rituales de bajo rango. Pero sin duda una de mis mejores virtudes es crear y narrar historias, mitos, leyendas y cualquier cosa que se os pueda ocurrir. Me encanta poder contar a los demás las hazañas que contemplo y transmitirles las historias de garous virtuosos para que puedan llegar a ser como ellos.
A ver si con lo que os he comentado podeis encontrarme un lugar que ocupar. Sino sentiros libre de ponerme en cualquier puesto y más adelante ya veremos que sucede.
Guillerm du Trem - January 14, 2007 02:50 PM (GMT)
Guillerm sonrió amablemente a Erika.
-Pues que así sea entonces... Sed vos quien narre los combates, batallas y gestas que en estos oscuros días se sucederan sin duda. Pero no por ello olvido vuestras capacidades y seguro que tendreis un importante papel en lo que ha de venir...
Supo que casi todo estaba dicho. Muchos se conocerían en días venideros, mas querer adelantar los acontecimientos era como querer detener las telarañas de la tejedora...
-Creo que será un placer teneros entre nosotros. Espero que también os sintais a gusto entre nosotros. Sería buen momento para que conocierais el lugar, ¿no creeis?
Era una amable invitación para que comenzara a conocer el lugar, que esperaba fuese como un segundo hogar para la fenrir.
Erika - January 16, 2007 02:56 AM (GMT)
-Será un honor para mí ocupar este cargo. Las hazañas de este clan serán escuchadas por todos lados, y el honor y la glória del Túmulo del Honor Sangirento quedarán grabados en los registros de Plata.
Después de sus palabras aceptó gratamente la invitación a abandonar el protocolo y las presentaciones, e ir a reconocer el túmulo y a los demás miembros.
- El placer de estar aquí es mío. Gracias por recibirme como a una más, no os defraudaré. Y ahora si me disculpais atenderé con gusto vuestra sugerencia.
Acto seguido esperó a ser despedida por su anfitrión. Luego se levantó y salió de la estáncia ha hacer un reconocimiento de su nuevo hogar.
Guillerm du Trem - January 16, 2007 09:29 PM (GMT)
Guillerm no se despidió todavía. La acompañó hasta la puerta y salieron juntos. De modo mucho más informal, recorrienron el túmulo, dando pie a la joven Erika a conocer a los miembros del clan...
Sin embargo, su tarea no fue más allá. Cuando vió que está comenzaba a charlar animadamente con otros, él, de manera sútil, hizo una reverencia y se retiro...
Ante la llegada de garou extranjeros no podía dejar de sonreirse para sus adentras, sabiendo que la guerra estaba clamando por toda la nación garou. Se avecinaban gloriosos días para todos los hombres-lobo, días de gloria y muerte por Gaia. Pero también demostraba algo en lo que Guillerm creía a pies juntillas, los aciagos tiempos unen hasta los más distantes garou... Era una verdad en la mente del colmillo.