Title: La otra cara de la verdad
Description: 18/4/1224 privado con Sharede
Nayara - January 5, 2007 03:40 AM (GMT)
Esa noche la dama despertaba con otras ansias, oscuras como su naturaleza y alejadas de las que comunmente la motivaban. Un sentimiento de placer aplacaba lo que antes fue remordimiento, haciendo del disfrute de la victoria un deseo negado a los sentidos.
Con rapidez cubrió su desnudo cuerpo con aquel vestido negro, el luto parecía ser la causa de su cambio...ayudada por Claudia termino de prepararse para como alma que lleva el diablo partir con su corcel a su destino, aquello que buscaba allí lo encontraría de ello se encargaría la joven Postizzi.
Ante las puertas de la capilla se encontraba, extrañamente sombría y enigmática a la par que inmensamente atractiva y seductora, la hija de la noche. Un joven caballero que paso por su lado se paro a observarla y por unos instantes la mano que se disponía a llamar a la puerta quedó congelada. Las miradas de ambos se cruzaron, en el interior de la dama ya no habían pensamientos censuradores, sólo una inmensa sed de...
Su puño finalmente golpeó la puerta de súbito como adquiriendo una libertad independiente de su mente. En ése instante el cautivado joven siguió su camino al comprobar que el rumbo de la dama distaba mucho de sus intenciones.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 03:56 AM (GMT)
La noche era espectacular, una luna radiante se cernía sobre todo Paris alumbrando todas las calles y callejuelas sin dejar lugar a las frías sombras. La capilla, como siempre ostentaba un excelente porte y las llamas que iluminaban el torreón se mantenía encendidas hasta tardes horas de la noche. Los ciudadanos ya se habían retirado a dormir en el campamento que se situaba por detrás de la edificación y solo la luz de la luna iluminaba el interior de la capilla.
Dentro de estas, las butacas habían sido removidas, dejando un amplio sitio donde el vástago, helena, Andree y tres individuos mas entrenaban, pues tiempos de guerra se aproximaban y todos debían saber defenderse.
En aquel arduo entrenamiento, desde la caída del sol, alguien llamaba a las puertas de la iglesia.
Manfred tomo una sotana y simplemente pasándosela por sobre los hombros, intento disimular un rostro de cansado, al abrir la puerta, con el torso desnudo.
Buenas Noches…
Pronuncio mientras fingía un bostezo… Para luego rápidamente abrir los ojos y con un tono de sorpresa
Lady Nayara, que placer tenerla por aquí…
Nayara - January 5, 2007 04:29 AM (GMT)
Los ojos de la ventrue se abrieron mas ante aquella visión, cual animal que admira su caza, saboreándola incluso antes de poseerla...
- Lord Manfred necesito tratar con usted...asuntos privados con urgencia.-
Sus palabras fluyeron solas fruto de sus desatados instintos que maliciosamente manejaban con elegancia la oratoria de la dama.
Una más que pícara sonrisa amanecio en sus labios esperando ser atendida. Pero la espera no tuvo cabida y acercándose hasta rozar el cuello del vástago le susurro con cierta gracia.
- Manfred... fuera hace frio.-
Mientras con sus manos repasaba la arrugada sotana por encima de su cuerpo.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 01:44 PM (GMT)
El vástago anonadado ante las palabras de la dama, tan sola, tan angustiada, como para sentir el frió de la eterna maldición. Conocía esa sensación ya antes la había pasado durante el exilio, pero a diferencia de el, ella podía contar con alguien en quien refugiarse, alguien en quien confiar. Mientras ella deslizaba sus manos por el arrugado habito, el la rodeo con sus brazos y susurrándole al oído
Te brindare el calor que necesites, mi dama
Nayara - January 5, 2007 02:11 PM (GMT)
La dama recibio el abrazo y lejos de calmarle, avivó aun mas en ella aquel ansia despertada. Rozó con sus uñas la espalda del vástago, indiferente a las miradas de aquellos extraños espectadores.
Y empujándo su cuerpo accedió al interior con pasos decididos. Sus mirada era distinta, pues sus ojos se encontraban ante un mundo de colores distintos y seguramente, sabores distintos...
Angelical seguía su porte ante ojos ajenos pero no para aquel que la conocia mejor que nadie. Algo había cambiado a la cainita, algo real y verdadero habia invadido parte de su alma, corrompiéndola o acercándola a su naturaleza. Ahí se encontraba la mujer, la cainita, la ventrue, en su conjunto, Nayara había ganado o perdido. Aún estaba por ver.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 02:22 PM (GMT)
La bestia del vástago se rebosaba de alegría ahí ante el la dama era distinta, la pureza de sus ojos, la pureza de sus sentimientos, la verdadera forma de la maldición se hacia presente en la dama, mostrándole el verdadero mundo tras el velo de la naturaleza mortal que ya había perdido hace tiempo. Podrían controlarlo, con el tiempo sabría jugar entre uno y el otro como hacia Manfred, pero vería la verdad tras de todas las mentiras, y le gustaría mas aquel mundo de tinieblas que la falsa fantasía en la que había existido hasta esa noche.
Hoy nacía la mas bella estrella en el firmamento y el lasombra lo reconocía
Se giro acompañando el entrar de la dama, y dejando observar por el resto de aquellos súbditos.
Si mi disculpan, necesitare que os retires por esta noche…
Las palabras, salían neutras pero mas halla de lo que ellas digieran los ojos del vástago ordenaban, imperaban, sobre los presentes, haciendo que estos realizaran una reverencia, ante la dama y el señor y luego mientras ordenaban los desordenes se retiraban de la capilla
Tomando a la dama, por los hombros , los ojos del vástago se clavaron en ella,
dime mi ángel, que es lo que puedo hacer por ti…
Nayara - January 5, 2007 03:59 PM (GMT)
-Qué no podrias...mi respuesta puede ser extensa mientras que la vuestra debe ser muda. Manfred dónde he estado todo éste tiempo, por qué ahora... -
Nayara deslizó la sotana entre los hombros del vástago y observándola, volvió a guiar su mirada a la del caballero.
-De qué pende nuestra existencia, por qué escondernos tras máscaras, dónde empiezo yo y acaba ella. Necesito que me permitáis encontrarme, he de hablar con alguien y sólo aquí me encuentro segura-
Ciertamente desconcertante se mostraba la ventrue, tal vez en su interior una lucha se libraba por tomar el control. Ninguna de la partes cedia su espacio queriendo ocupar el mismo.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 05:55 PM (GMT)
El lasombra observaba a la perturbada ventrue, en estos momentos su naturaleza peliaba contra aquella verdadera forma, aquel demonio interno que todos poseen, y que solo algunos logran hacer su aliado, mientras que son los menos que logran vencerlo, sin perder la cordura.
Mi dama, cuando se hecha agua en una vasija, llega el punto donde esta desborda. Lo mismo sucede con la mente, y el alma. Si la llenas con pensamientos, temores y intrigas, que no tienen un fundamento lógico y racional, llegara un punto en el que te sientas perdida, y aquel ser que has obligado a dormir dentro tuyo, despertara tomando a tu conciencia y subyugándote a sus deseos…
Las palabras de la dama sonaban a un gran pesar, a un próximo cambio y se hallaba perdida ante el cambio, sin lograr la aceptación.
Por su puesto mi dama, que os concederé el sitio, para vuestro dialogo, mas siempre serás bien recibida tras estos muros. Mas solo déjame decirte…
Manfred se agacho levemente quedando a la altura de la dama y poniendo su palma en su rostro
Tu y solo tu pueden saber hasta donde eres mascara y hasta donde eres tu misma. Saber que es lo que os gusta y que es lo que desea, te darán un indicio sobre que eres en realidad, sobre que es lo que define a Lady Nayara de Bracciano. Lo que otros digan no importa y poco debes guardar de ellos, mas solo es tu propia decisión la que os marcara el destino y el rumbo
Volvió a ponerse en su postura natural
Pero siempre contaras con mi ayuda en lo que necesites…
Se giro y se dirigió hacia una puerta de madera que daba la impresión de un gran peso
Hoy me pides un sitio donde hablar, y os entrego mi refugio…
Con las ultimas palabras abría la puerta acompañado de un rechinido de las bisagras.
Nayara - January 5, 2007 07:10 PM (GMT)
La dama ventrue quedo quieta, observando a Lord Manfred. Podía ser que su mundo cambiara, incluso podia perderse pero siempre quedaria claro para ella el que ante sus ojos era un libro abierto, el poseedor de su alma.
No existía en ello razón ni cordura, era algo más que un sentimiento. Se acercó hasta él y colocó una mano en su espalda.
- Mucho ha cambiado mi mundo en estas lunas... Selene nunca muestra un mismo cariz, el lado oculto se encuentra en todo y en nosotros mismos-
El vástago se giro quedando de frente a Nayara, la oscura dama se acercó impulsivamente al vástago, con las manos rodeando su fuerte cuello se disponía a saciar su sed con aquel oscuro caballero. Cuando de repente alguien llamo a la puerta con ansia.
La ventrue sonrio maliciosa al lasombra.
- La noche es larga querido...-
Sharede d'Alençon - January 5, 2007 07:20 PM (GMT)
Sharede observó cómo Claudia llamaba a las puertas de la pequeña pero hermosa capilla a la que le habían conducido. No entendía el cambio de estrategia de Nayara pues muy poco le habría costado a la ventrue invitarla de nuevo a reunirse con ella en su mansión del barrio de la isla. ¿Estaría ocurriendo algo grave? ¿La estarían persiguiendo los hombres lobo también a ella?
Sin querer ponerse en lo peor, se santiguó palpando el crucifijo que pendía invariablemente de su cuello y aguardó a que alguien le abriese.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 07:44 PM (GMT)
Mi dama, Selene podrá cambiar su rostro hacia ti, pero esta cara, perdurara atraves del tiempo, y estos ojos te miraran cambiar, sin dejar que este corazón se aparte.
Cuando la dama se acercaba, estaba dispuesto a dar a probar por primera ves su propia sangre sin arrebatarle la vida luego a quien tuviera contacto con ella. Solo por ser quien era aquella dama.
Pero la puerta sonó, de nuevo, seguramente era la visita con quien pretendían reunirse Lady Nayara en esta morada.
El vástago se dirigió nuevamente hacia la puerta, salvo que en esta ocasión la dama aun poseía en sus mano el arrugado habito. Abrió la puerta, con rapidez, quedando delante de ambas señoritas.
Buenas noches, bellas damas…
En que puedo servirles…
Su tono era parco, sabia que Nayara, no se encontraba del todo bien, y no quería molestias, por lo que se puso delante de la puerta, y junto con esta tapaba la visión de la perturbada dama
Nayara - January 5, 2007 07:55 PM (GMT)
Claudia tomo la palabra al quedar frente al cainita.
- Caballero, vengo en compañía de Lady Sharede como me pidió Lady Nayara. Aguardan encontrarse...-Las palabras de la joven fueron directas y sin florituras. Aquel caballero no sabía quién era, pero no era el momento de presentaciones.
La joven se apartó dejando a la vista a la lasombra.
Ella tan sólo debía procurar que la dama llegara a su destino; en cuanto traspasara aquella puerta, Claudia volvería a su hogar quedando a la espera tan sólo el cochero junto al carruaje.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 08:12 PM (GMT)
Definitivamente esas eran las esperadas por Nayara, seguramente, tras la presentación de Claudia, se giro a observar a Lady Nayara y al esta afirmarle que eran quienes esperaba, volvió hacia las damas.
Por su puesto Lady Claudia, pasen por favor. La dama las espera.
Tras hacerse a un lado dándole lugar a las mujeres a que pasaran.
Bienvenidas a mi humilde hogar, señoritas…
Sharede d'Alençon - January 5, 2007 08:30 PM (GMT)
Sharede se despidió de Claudia con un parco gesto y entró sola por la puerta de la iglesia agradeciendo la bienvenida a su hermano de clan.
-Gracias, Manfred.
Le sorprendió su presencia allí, aunque su rostro no realizó ninguna expresión delatora. Al parecer aquel era su refugio... y Nayara había llegado hasta el lugar en busca de proteccìón. ¿Amistad o algo más?
Pero su vista rápidamente voló hacia la ventrue para calibrar cuál era su situación.
-Nayara... buenas noches.
Y diciendo ésto se acercó hasta a ella en la penumbra.
Nayara - January 5, 2007 08:42 PM (GMT)
Nayara se acerco lentamente a Sharede y tomando sus manos respondió a su saludo.
- Lady Sharede os agradezco vuestra presencia a mi llamado, deseo tratar con vos algo que me perturba... tal vez vuestra sabiduria y empatia me ayuden a resolverlo.-
Nayara acudió a ella por la unión sentida dos lunas atrás, cuando descubrió no ser la única con oscuros presentimientos. Cuando aquel acercamiento le devolvió la calma... ahora necesitaba respuestas, tal vez no buscara nada mas.
En los ojos de la dama Sharede pudo leer que efectivamente algo le estaba ocurriendo. La ventrue desvió unos segundos su mirada para buscar la de Manfred, era evidente que Nayara había elegido estar allí por varias razones. Una de ellas era la cercania con el vástago, la otra... se vería más adelante.
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 10:13 PM (GMT)
Manfred vio aquella mirada, ya era momento de cumplir con lo que le había prometido a la dama.
Señoritas, si me acompañan os llevare a un recinto un poco mas cómodo para vuestra conversación
Con estas palabras se dirigía a las tres mujeres, también invitaba a pasar a Claudia, si ella prefería aguardar en aquella instancia, seria recibida con las demás damas, en el refugio del vástago.
Tras esto cerro el portón de la capilla, y se dirigió hacia la puerta de madera, por la cual descendió sobre una escalera de caracol iluminada con una tenue luz.
Al final de aquella escalera un recinto con dos grandes murales que representan distintas creencias de dios, y un amplio escritorio sobre el cual Nayara había preparado aquel cuerpo hace tiempo…
Sharede d'Alençon - January 5, 2007 10:46 PM (GMT)
Asintiendo a las palabras de Nayara, la Lasombra le sonrió en silencio y ambas siguieron al anfitrión por los recovecos de su morada, descendiendo las angostas escaleras de caracol hasta entrar en una estancia apropiada para su charla confidencial.
Sharede aguardó a que Manfred dijese lo que tuviese que decir y se marchase para dejarles la intimidad que necesitaban... ¿o acaso él también sería testigo de las preocupaciones de Nayara?
Miró a ambos esperando alguna reacción.
Nayara - January 5, 2007 11:03 PM (GMT)
Nayara se giró hacia el oscuro caballero, al internarse en aquella zona de su refugio recordó a la dulce niña y a su compañero. La calidez volvio unos instantes a su rostro y con una dulce sonrisa agradeció al cainita la ayuda que le prestaba.
- Lord Manfred os agradezco la hospitalidad que me brindais, espero poder encontrar la forma de recompensar vuestra buena voluntad-
Con un gesto de respeto y cierta timidez, la dulce Nayara espetó una ligera reverencia. Para finalmente alzar la mirada para unirla a la del vástago...
Manfred Von Hellstrich - January 5, 2007 11:36 PM (GMT)
Manfred miro a ambas mujeres, mientras se dirigía hacia el final del
mural. Poniendo la mano sobre la cabeza de aquel caballero representado sobre la pared, sus ojos se tornaron negros, y las velas parecieron retraerse unos instantes, para luego aquel silencio romperse con el sonido a un metal golpeando contra la piedra.
Miro nuevamente a las damas…
Señoritas, no hay nada que deban agradecer. Es un placer para mi compartir este solitario refugio con ustedes.
Los músculos del brazo del vástago se tensionaron, moviendo una pesada puerta maciza de piedra. Luego realizo una reverencia para que las damas entraran a su refugio, la verdadera casa del lasombra.
Tras las damas, el caballero entro cerrando la puerta. Una instancia demasiado amplia para estar bajo tierra, en el centro una larga mesa, para diez comensales, todas con tronos iguales salvo los dos de las puntas. En las cuatro esquinas de aquella habitación cuatro grandes candelabros con grandes cantidades de velas proporcionaban la luz adecuada aquel ambiente. Que en sus paredes mostraba grandes cantidades de cuadros y frescos de muy buena calidad pictográfica.
Pasando por detrás de las damas…
Disculpen señoritas, hace décadas que no recibo visitas en estas salas
Por mas que las palabras del vástago eran ciertas, la limpieza era reciente, pues ni polvo ni suciedad se hallaba sobre las pulcras mesas que se encontraban en el centro.
El lasombra se dirigió hacia una puerta de madera de dos alas y las abrió, sin problemas..
Creo que en esta sala, se encontraran más a gusto…
En esta ocasión, abría la puerta de un salón, con piso en madera clara, sobre el cual se hallaba una tupida alfombra negra, que cubría la mas grande porción de la habitación. A los costados tras la puerta, dos muebles de madera oscura, brillaban de limpieza, y sobre el final, tres amplios sillones se enfrentaban uno a otro, dejando el lugar necesario para estar cómodos con una mesa petiza en el medio de estos. Por detrás de cada sillón tres grandes murales cubrían de manera entera las paredes.
mural 1mural 2mural 3Al las damas entrar, el vástago sentencio una reverencia, y mientras cerraba las puertas…
Si necesitáis cualquier cosa, estaré en la otra habitación…
Y no os hagáis problema, en mi casa las paredes no oyen a sus moradores…
Sharede d'Alençon - January 6, 2007 01:12 AM (GMT)
Sharede se detuvo en la última sala que su anfitrión les mostró, contemplando de un vistazo las coloridas pinturas que cubrían la pared. Se representaban escenas de combates, guerreros, animales mitológicos y demoníacos como el insidioso dragón... no es que la sala fuese apropiada para las confesiones de una mujer cuya alma se ensombrecía por el pesar, pero la cortesía y la buena disposición del vástago sombrío que las había traído hasta allí bastaba para agradecer las atenciones.
-No os preocupéis... os avisaremos en ese caso. Que tengáis una buena noche.
Finalmente Manfred cerró las puertas y ventrue y lasombra quedaron cara a cara.
Nayara - January 6, 2007 07:19 PM (GMT)
Las cainitas tomaron asiento, la noche podia llegar a ser larga. Nayara observaba aquella estancia con intriga, mientras que Sharede esperaba lo que tuviera que decir.
De repente la ventrue volvio su mirada encontrándose con aquellos expresivos pese oscuros, ojos de la dama.
- Sharede la otra noche presentimos degracias... esta noche me reuno con vos porque tal vez una se hubiera materializado. Cerca, muy cerca.-
Nayara cerro los puños intentando adquirir fuerza o tal vez sosiego, para proseguir con sus palabras.
- Aquel que me brindo el don de la resurrección, quien me tomo entre sus brazos creando lo que soy... ha desaparecido para siempre.-
El silencio inundo el lugar a la espera de alguna reacción de la cainita, pero sólo hubo eso, silencio.
Sharede d'Alençon - January 6, 2007 08:14 PM (GMT)
La actitud de Nayara había cambiado. Se veía que intentaba controlarse pero estaba inquieta y sus ojos claros brillaban con nueva fuerza que en un principio Sharede no supo determinar.
Las palabras acerca de la muerte de su Sire cayeron a plomo sobre el silencio de la habitación, y ambas mujeres mantuvieron la vista fija la una en la otra durante instantes que parecieron una eternidad. Nayara con angustia, y Sharede asaltada por fantasmas del pasado. Finalmente ésta esbozó una sonrisa triste y comprensiva.
-Amábais a vuestro creador- dedujo la Lasombra en tono neutro.-Contadme si queréis su historia, así durante unos momentos estará presente entre nosotras, y su recuerdo vivirá...
Quizás de esa forma y aunque fuese durante un breve lapso de tiempo, Nayara recuperase la sonrisa.
Nayara - January 6, 2007 10:43 PM (GMT)
Las palabras de la lasombra llegaron directas a la cainita, que cerrando aun con más fuerza sus manos llego a herirse sin quererlo. El sentimiento que la embargaba era superior a cualquier dolor inducido.
Bajo su mirada para reflexionar sobre aquel tema, y volteando sus manos espero a ver desaparecidas las marcas.
- Sharede el amor y el odio son armas muy potentes, cuando se concede una...la otra pende cual espada de Damocles sobre nuestras cabezas.Cómo distinguir cuando se es correspondido?, mi inocencia fue una vez mi enemiga y la mejor de las cartas para aquel que buscaba otros fines muy distantes al amor-
Espero a escuchar los pensamientos de su compañera... y a calmar sus removidas ansias que crecian más y más con cada una de sus palabras...
Sharede d'Alençon - January 7, 2007 04:53 PM (GMT)
El alma torturada de la ventrue salía a la superficie con cada una de sus palabras. Sharede sintió compasión por aquellos sentimientos que no habían encontrado un remanso de paz y que ahora se revolvían contra su propietaria.
-Amor y odio... sentimientos a los que separa un hilo muy fino- acordó ella suavemente-. Cuando se siente el primero es muy fácil verse traicionado… pues muy pocos basan sus acciones en actos de amor.
Sharede miró a Nayara durante largos instantes.
-Dime, ¿qué ocurrió con tu inocencia?
Nayara - January 7, 2007 07:18 PM (GMT)
La mirada de la ventrue se torno oscura como la noche misma... la expresividad de la dama lo decia todo. Estaban tratando un tema delicado, y Nayara atravesaba un cambio, tal vez retardado y no por ello mas apacible.
- Mi inocencia segó mi vida...y yo fui la culpable. No supe diferenciar apariencia de realidad, me deje llevar por el honor de una promesa y elegi mi condena. Mis movimientos se motivaron por puros sentimientos y tarde comprendi mi error, demasiado tarde para poder corregirlo...-
La cainita hizo una pausa y como respondiendose a si misma prosiguió.
- Tuve que ser salvada del fin, otros se condenaron por mi. Él me traicionó, me busco para crearme y utilizarme contra mis deseos con sutiles manipulaciones. Fui su leal consejera... una noche la realidad tomo forma. Deseaban tomar las tierras de mi familia para aumentar su poder, como no consiguieron hacerme caer con embustes, intentaron destruirme.-
Sharede d'Alençon - January 8, 2007 03:08 AM (GMT)
Sharede encontró ciertas similitudes entre la tortuosa historia que Nayara le esgrimía y la suya propia. Inocencia, tentación, pecado. Condenación eterna. Y después... una dolorosa y persistente culpa que podría haberla llevado a la más absoluta locura si no fuese por su inquebrantable fe. ¿Pero qué sostendría el equilibrio de la ventrue?
Sentía que su interlocutora necesitaba hablar, dejar escapar el torrente de palabras que acudían a su mente después de que aquella muerte pareciese haberlas liberado tras siglos de prisión.
-Sin embargo no os destruyeron, y él ahora está definitivamente muerto. Quienes buscan la ruina ajena acaban consiguiendo la propia.
Fue parca en palabras pues la purificación del alma de Nayara dependía de la cantidad de pensamientos que le indujese a exprimir.
Nayara - January 8, 2007 06:15 PM (GMT)
La ventrue se mordió el labio sin darse cuenta, gesto que había conservado de su etapa mortal... los nervios entonces y ahora la rabia lograban en la dama aquel acto reflejo.
La vitae comenzaba a pintar sus labios de un rosso tono, cuando la cainita tuvo a bien limpiarse con un blanco paño de lino que con disimulo se ocultaba bajo los pliegues de sus mangas.
Aquel blanco inmaculado se veía ahora invadido por el carmesí de la sangre, de una sangre que la mantenía sin ser del todo suya. Una media sonrisa se dibujo en el gesto de Lady Nayara, mientras retomaba la conversación.
- Sharede qué es lo que somos, qué tipo de creación se nos concede si ante los mortales somos aberraciones de un dios desconocido e ingrato. Cómo poder pretender ofrecer el bien siendo criaturas de naturaleza oscura...la caida de mi sire no ha hecho mas que abrir en mi una puerta hasta ahora desconocida, y no es otra que la que me acerca a mi naturaleza cainita.-
Guardó de nuevo el pañuelo y se levantó para servir dos copas; como bien había dicho Manfred aquel lugar estaba bien equipado con todo lo necesario para una cómoda reunión...de uno de los armarios obtuvo las copas de una exquisita plata y una botella de un vidrio trabajado.
Sirvió la vitae en las copas y acercó una a Lady Sharede, quedando de pie unos instantes pensativa.
-Cómo pretender ser distintas cuando la maldición se cernía sobre ambas...-
Sharede d'Alençon - January 9, 2007 01:40 AM (GMT)
Aunque no había pretendido explayarse sino tan sólo conducirla a narrar sus vivencias para aliviarle la pesada carga sobre sus hombros, aquellas últimas palabras que reflejaban duda enardecieron a la Lasombra para mirar directamente a los ojos de la otra cainita y comenzar un apasionado discurso, tras aceptar la copa que se le tendía sin apenas rozarla más que con la punta de los dedos.
-Nayara, la libertad recién adquirida abre las puertas tanto al bien como al mal, y de todos los buenos creyentes es sabido que éste último tienta con especial dedicación a las almas que flaquean por momentos de debilidad o cuando las pruebas que atravesamos son arduas-, dijo comprensivamente.
-No os culpo de plantearos semejantes deliberaciones acerca de un Dios cuya existencia reside en el interior de nosotros mismos pues cuando ese interior ennegrece por la duda y el transcurrir de los siglos se hace difícil mantener la integridad. No obstante, lo que la moral le dicta a cada uno es algo innato, actuamos movidos por lo que consideramos correcto y, extrañamente, la sociedad considera correctas ciertas formas que incluso nosotros, vos y yo, respetamos... porque seguimos siendo lo que fuimos.
Hizo una breve pausa antes de interpelarla dulcificando el tono.
-¿Qué querríais, Nayara? ¿Hacer caso a ese perverso instinto que os llama para que desgarréis y matéis mortales?-Sharede apelaba a todo el poder exorcizante que aquellas palabras podrían provocar en la ventrue, tan apegada al mundo que habían dejado atrás-. ¿Acaso vos en vuestra antigua vida hubiéseis creído y confiado en alguien de los nuestros? No... no los culpéis pues no saben lo que hacen- parafraseó con suavidad- sólo la eternidad despeja la venda de nuestros ojos y nos permite hacer un bien mayor. Ese es el regalo de Dios.
La mirada de la de Alençon brilló con el poder del sol.
Nayara - January 9, 2007 03:03 PM (GMT)
- Yo si lo hubiera hecho Sharede, yo lo hice...se me dio la oportunidad de elegir con una ficticia libertad. Mi humanidad decidió deshumanizarse con el cambio, no obstante como bien decís, me aferro a lo que fui, ese es mi camino. El destino nos pone obstáculos que superar hermana, a veces el vacío ocupa espacios antes completos abriendo heridas en el corazón...-
Suspiró un momento, como si aquel mudo gesto en realidad le relajara y poso su humana mirada de nuevo en la de la dama.
- Hace algunas lunas hable con la hermana muerte, sin duda recordareis a Magdalena. Ella me hizo plantearme temas que hasta ahora no quise ver; es cierto, mi deseo es el de alejarme de mi realidad como hija de Caín. Tras vuestras palabras he comprendido que tal vez deba aceptarlo y canalizarlo. Nuestra perspectiva temporal es un regalo que puede ser usado para el bien siempre que se sepa mantener el equilibrio...-
Sharede d'Alençon - January 10, 2007 06:05 AM (GMT)
A Sharede no le gustó lo que oía. ¿Qué le habría dicho la niña Lamia? Sin duda ese debía de haber sido uno de los factores que contribuyeron al desequilibro espiritual de la noble alma de la ventrue, tan noble como su título.
-Tu realidad no será lo que otros digan que eres, será lo que tú decidas ser, mi querida Nayara- le dijo, acortando la distancia y la desconfianza habitual entre cainitas con aquel tratamiento cercano de las que en poco tiempo habían unido sus lazos como dos verdaderas hermanas.
-Si renuncias al mal habrás ganado una vital batalla. Pero recuerda que las heridas que supuran es porque estaban mal cicatrizadas. Purificándolas dejarán de existir, y darás sosiego a tu espíritu.
Los ojos grises de la eternamente joven aristócrata coincidieron con la acogedora oscuridad de la mirada de Sharede. Confidente y confesora compartieron un instante de mutuo conocimiento sin necesidad de palabras. El silencio dejó de ser opresivo y liberó definitivamente de cadenas al alma de Nayara.
Nayara - January 11, 2007 02:20 PM (GMT)
-Tenéis toda la razón Sharede, sin duda los senderos pueden ser tantos como uno desee caminar. No busco deshumanizarme, encontrare ése nuevo equilibrio que me permita seguir adelante con mi nueva libertad.-
Observó el impetu de la dama, demasiado evidente, sin duda pareciera que algo de su historia la sintiera como propia o cercana. Ya bajo el control de sus instintos Nayara se interesó por ella, sus pasos hacían en ambas una evidente cercanía digna de la mas pura confianza. Su preocupación era evidente, tal vez ambas pudieran superarlo juntas.
-Pareciera que guardais una historia similar a la mía hermana, ¿queréis contarmela?, me gustaría saber cómo lo superásteis.Desearía aprender a ser como vos, dificilmente imperturbable a la par que cálida y comprensiva...-
Sharede d'Alençon - January 15, 2007 02:39 AM (GMT)
Sharede sonrió serenamente aunque por sus entrañas notaba cómo la oscuridad se retorcía culebreando, recreándose en los recuerdos enterrados largo tiempo atrás.
-Me temo que en mi caso el renacer a la oscuridad no influyó en la personalidad que hoy poseo, pues me mantuve firme en mis creencias a pesar de las adversidades propias de una nueva existencia. Mi maestro-, pronunció aquella palabra sintiendo una gran adversión por deber equiparar la hermosa palabra al retorcido ser que brotaba de sus recuerdos- no me traicionó, podía ser muchas cosas no especialmente halagadoras pero, hipócrita, muy pocas veces, y nunca con sus chiquillos...
La miró a los ojos ya con seriedad.
-La lección más importante que podréis aprender de mi quizás sea la fe y lo que conlleva, la fortaleza de espíritu, la templanza. Os habéis liberado de vuestro pasado y quien os hizo tanto mal ahora recibirá el justo castigo por sus pecados, así que decidme, ¿no es eso siempre un alivio?
No entendía exactamente el cambio que había visto al inicio de la confesión en la ventrue.
Nayara - January 16, 2007 02:29 PM (GMT)
"Fe", esa palabra tan fácil de utilizar... pero por qué tener fe en un dios malévolo que permite que sus criaturas sufran y no sólo eso, sino que permite la creación de seres oscuros como ellas mismas. ¿Una prueba de fe, eso eran ellos?, no concebía esa idea, en su pasado tal vez fuera creyente de un dios benévolo, pero esas fantasías se acabaron ni bien observo la realidad decadente y oscura, muy alejada de la mano del grácil creador.
- Sharede, ¿cuál es el castigo para el alma pecadora?, si existiera castigo suficiente para ella, decidme qué castigo recibe el alma reincidente...si tal vez el mismo infeliz pactara con su castigo...-
No llegaba a ser un alivio, no... su fin no daba sosiego a sus victimas aun con existencia, marcadas por su historia, condenadas por ella.
Nayara se levantó suavemente acercándose a uno de los cuadros, estudiando sus formas, su contenido, su matiz...
- Y si el infierno se encontrara aquí mismo y todos fuéramos presas de un simple juego...¿quién marca la diferencia hermana?. ¿Acaso es el sufrimiento de los que habitamos esta realidad tan sólo una maquiavélica prueba para un siguiente nivel?-
No existía confusión en lo relativo a su fe, en cuanto a los pecados, ellos mismos eran la viva imagen del pecador por muy loables que fueran sus intenciones. Obviamente se podía elegir dejarse llevar o contenerse pero la base era la misma siendo hijos de Caín.
Sharede d'Alençon - January 18, 2007 05:53 AM (GMT)
Sharede estuvo cercana a enfurecerse con semejantes blasfemias. No era sino Vincent quien parecía hablar por boca de Nayara; por eso el mundo era un lugar corrupto y pocas personas seguían la buena vía, porque Dios había dejado libre albedrío a sus criaturas y Satanás aprovechaba cualquier resquicio de su seguridad para tentarlas, por envidia, por crueldad, por odio, por todo lo que se reflejaba en los comportamientos de sus víctimas. ¿Qué había de atrayente en aquello? ¿qué, que le hiciese a aquella hija de Dios tener tanta confusión y duda? Se asemejaba a sus ojos a la parentela que no quiere someterse a las buenas intenciones de sus progenitores exigentes y que velan por su futuro. A una niña que, tras la primera caída, no quiere aprender más a andar.
Intentando contener reproches y acusaciones, Sharede observó el mural que los propios ojos de Nayara estaban contemplando y cuando se calmó lo suficiente como para responder, habló severamente.
-Tened por seguro que el infierno será un lugar donde no exista un ápice de compasión, ni de alegría, ni de descanso para aquellos que osen pisar su propia dignidad y sobre todo, la de los demás.
El silencio que siguió a la afirmación era tan crudo como la realidad.
Nayara - January 18, 2007 10:24 PM (GMT)
Nayara no buscaba ningún mal para su hermana, asi que en vista de lo hablado y que ya se encontraba mas calma, se giró hacia ella y con una dulce sonrisa le agradeció que aquella noche asistiera en su ayuda.
- Sharede, esta noche os habéis acercado a mi mas que ninguna otra cainita, os estaré eternamente agradecida por acudir a mi llamado. No dudéis en contar conmigo para lo que necesitéis en cualquiera de los aspectos, hermana.-
Su mirada era sincera, a flor de piel estaban sus sentimientos. Se inclinó al lado de la cainita, y besó su mejilla como si de una hermana se tratara, ese trato tan sólo le era cedido a su eterna amiga Cecilia, también compañera de su mismo clan.
Volvió a incorporarse y quedó apoyada en el sillón contiguo al suyo, por si la dama deseaba comentarle algo más, con un gesto que reflejaba comodidad y confianza.
Sharede d'Alençon - January 19, 2007 01:11 PM (GMT)
El gesto dulce y cariñoso de la ventrue la apaciguó al instante y la movió a devolverle un beso que denotaba también la reciprocidad de sentimientos. Las almas buenas debían ser cuidadas con especial mimo, como se dijo al observar a Nayara unos instantes.
-Espero que esta sea la primera de muchas otras noches en las que me abráis vuestro corazón pues guardáis en él cosas de las que el mundo necesita con ahínco por su escasez.
Quería conocer todos sus pesares pues aun escuchando las palabras de agradecimiento, sentía que todavía quedaban resquicios de incipiente oscuridad en un espíritu atormentado.
-Por mi parte os agradezco vuestro ofrecimiento, no dudaré en comunicaros lo que necesite que sea escuchado. Ahora creo que debéis reposar y volver a vuestro refugio, ¿o acaso algo malo ocurre allí?
Una vez que las dudas habían sido despejadas, le extrañó que hubiese elegido un lugar ajeno para confesar sus más hondos temores.
Nayara - January 23, 2007 02:53 AM (GMT)
La cainita bajó su mirada unos instantes, mientras su nívea piel tomaba un tono mas rosáceo sin siquiera controlarlo.
- Sharede, en mi hogar no ocurre nada, tan sólo deseaba alejarme de él y proteger a los míos de mi posible oscuridad... Es aquí donde me siento segura, por estar vos como confesora y hermana, y por estar cerca de mi único amor, que no es otro que Lord Manfred.-
Se sentía como una chiquilla confesando su primer beso...podía sentir el rubor de sus mejillas y la fragilidad de sus palabras al desvelar sus sentimientos hacia el caballero.
- Amor...tenía que serlo, nada antes fue sentido de tal forma y con tanta fuerza...-
Levantó su mirada y Sharede pudo contemplar la pureza de sus ojos aguamarina, la claridad de sus sentimientos, el brillo que de ellos se desprendía.
- Si hay algo que doy por seguro, es mi fé en él sobre todas las cosas. Se que nunca dejaría que cayera, de alguna forma, él guía mis pasos por el buen camino.-
Sharede d'Alençon - January 29, 2007 06:14 PM (GMT)
El alma de Sharede titiló como la llama de una vela expuesta al viento. En el corazón vivo de una mujer muerta rebosó la ternura y admiración por aquel sentimiento tan real, sincero y raro como una flor entre la nieve.
Sus ojos quedaron prendados del tenue rubor que derretía esa nieve de las mejillas de Nayara, y la sonrisa floreció en sus propios labios mientras entre ambas el dulce sentimiento fluía en un océano de miradas.
Pero pronto las sombras acecharon aquel pequeño mar en calma. Siempre los recuerdos, dichosos recuerdos.
Pero esta vez no se remontaban a siglos atrás aunque pudieran haberlo hecho, en esta ocasión caprichosamente decidían caracolear hacia el fuego y el hielo, posándose tan pronto en la comisura de su boca como en la calidez de sus labios, haciéndola sentir durante un instante y el siguiente, desconcertada, inquieta.
La turbación se reflejó en la oscuridad de sus ojos, siempre expresivos.
-Afortunada vos, que poseéis el preciado apoyo de otra alma latiendo al unísono e iluminando el oscuro y silencioso hueco que suele ocupar nuestro corazón.
Las palabras brotaban de ella sinceras y sentidas; aquella confesión la ayudaría a ver más allá de sus temores y titubeos para poder discernir lo que le ocurría. ¿Podría amar a alguien sin considerar que apartaba sus sentimientos de Dios? ¿Realmente era Su voluntad derretirle el corazón por completo para acceder a distintas formas de amor que quizás hubiesen sido insufladas a otros hacia ella?
Ama a tu prójimo como a ti mismo...
-Lo más importante de nuestra vida pasada, de esta, y de todas las que están por llegar es el amor. Amor entre los hermanos, entre el hijo y sus padres, entre los esposos, y también el que un amigo entrega al otro.
Sharede hizo una expresiva pausa despejando la oscuridad de su espíritu para ofrecerla pura a la contemplación de aquella que consideraba una criatura de luz en un mundo de tinieblas.
-Este último es el que me siento dichosa de entregaros para llenar un poco más vuestra alma.
Nayara - January 29, 2007 07:07 PM (GMT)
Nayara abrazó con fuerza a Sharede, impulsiva como siempre, dejaba fluir sus sentimientos. Sus palabras le habían llenado, necesitaba una amiga y de pronto la tenía cerca, ella, otra hija de la oscuridad pero hermana de la luz. Sin duda, mujer, amiga y amante, pues comprendía todos sus aspectos y se leía en su mirada.
- Gracias... que la oscuridad no ciegue ése camino que ante vos se abre, no es bueno temer a las nuevas sensaciones. Os debéis experimentarlas, y si no os gustaran, elegid un nuevo destino. Que el miedo nunca modere vuestras acciones Sharede, ése es el peor de los enemigos, me atrevería a decir que el único.-
La paz que desprendía la ventrue en su abrazo, aliviaría el espíritu de la cainita, Nayara tenía ese aura especial desde el día de su nacimiento, que pese a su renacer ante las tinieblas nunca se perdió. Muchas cosas quedaron por hacer en su vida, muchas que aún podría hacer y otras...que siempre quedarían como retazos de ilusiones un dia perdidas.
Se separó suavemente de su compañera y tomándola de la barbilla levantó su mirada haciéndola coincidir con la suya.
No hubo palabras, el silencio fue caminante de sus pasos llenando de todo la nada con su transparente manto.
Tras aquel instante, Nayara tomó la mano de la lasombra y la guió hasta la puerta. Tras ella Manfred esperaba la salida de las damas, y al encontrarlas se levantó de su asiento para recibirlas. Tiempo hacía ya de su encierro en aquella habitación, todo quedaba ya resuelto, era momento de devolver su libertad a quienes le ayudaban.
Manfred Von Hellstrich - February 5, 2007 02:34 PM (GMT)
Las puertas del recinto se abrieron, tras de ella ambas mujeres salieron. La instancia se mantenía como antes, pulcra y sepulcral, de igual modo que se había mantenido durante casi medio siglo, o por lo menos el medio siglo en que su durmiente era el vástago de las sombras…
Al salir, ambas damas, Manfred se encontraba en una habitación al costado, extensa y con una amplia iluminación, colmada de libros en estanterías, y pergaminos sobre sillones y mesas, sobre el fondo un escritorio de madera trabajado, con símbolos de la santidad Cristiana y sobre este un candelero, con algunos pergaminos a medio escribir.
Inmediatamente después de ver a ambas damas salir, Manfred se levanto de su sitio y con tranquilidad mientras sofocaba las luces del candelero, se dirigió hacia ellas.
Con un tono natural y sincero, mostrando lo que el deseaba mostrar, mas que nadie podría identificar..
Señoritas, agradezco vuestra presencia, pues otorgan vida a mis recintos. Pero mas haya de lo que en mi influya…
Se acerco a Sharede, y realizando una reverencia..
Os agradezco profundamente Lady Sharede d'Alençon por brindarle vuestro apoyo y vuestro oído a lady Nayara. Pues para mi que ya tengo cerradas las puerta del cielo, ver su eterna sonrisa equipara y sustituye el deseo de entrar algún día en el paraíso…
Luego se levanto observando a la dama que sea cual sea la situación tenia el poder de tentar su frió corazón…
Miladi, espero que haya solucionado el inconveniente que atormentaba vuestra alma, y vuelva a iluminar nuestros caminos con la felicidad de sus sentimientos puros y propicios de un mejor anfitrión…