View Full Version: La otra realidad 21-4-1226

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Title: La otra realidad 21-4-1226
Description: abierto


Dimitri Maximov - January 4, 2007 09:08 PM (GMT)
Ciertamente la noche por esos paramos era completamente diferente a la del resto de Paris como las de alrededores. Pero esa extraña combinación de desesperanza y libertinaje que era producida por la desazón de estar caídos de la mirada de dios, como si ese lugar fuese un mal recuerdo para muchos que quisiesen olvidar o algo que realmente le importa muy poco a muchos de los que fueron culpables atria Dimitri

Cuerpos sin alma vagan por esos paramos y otros con la esperanza de un nuevo amanecer que intentaban mejorar su vida se encontraban por todos lados del lugar

Ahí se encontraba el Ravnos paseando por esos paramos que ya conocía y les resultaba mas que familiar, su mente se iba de el potencial que tenia algunos del lugar, hasta la ira que les provocaba verlos así y que no hicieran nada para cambiar su situación. Los extremos era algo que no le molestaba experimentar y que en ese lugar esa sensación se exacerbaba.

Anubis - January 4, 2007 11:20 PM (GMT)
Anubis llego hasta el campamento de refugiados siguiendo el rastro de la diosa. Aquel lugar era nuevo para ella, en su forma natural pasaba desapercibida entre aquella gente, es mas, resultaba una victima atractiva para los poseidos por el wyrm.

No buscaba nada especial, tal vez una taberna donde poder tomar algo animadamente y distraerse con algun que otro personaje. La noche en aquel campamento se mostraba animada, muchas gentes recorrian sus rincones disfrutando de la primavera sin importarles nada mas.

La joven observaba sus comportamientos sin decir nada, tan solo indagaba de forma natural.De repente un extraño hombre capto su atencion, era su forma de vestir lejana a esas tierras, demasiado llamativas para desear pasar deapercibido. Sus fieros ojos verdes estudiaron al sujeto con descaro captando sin buscarlo la atencion del individuo.


Isolda Lamartine - January 4, 2007 11:53 PM (GMT)
Una figura encapuchada y encorvada caminaba lentamente, rengueando, por aquellos lugares, a varios metros del Ravnos.

Llevaba algo entre las manos, y la mirada fija en la tierra, y un aire de convalecencia que bien podrían haberla hecho parecer en trance de muerte, o tan enferma que una hoja sobre su cabeza podría haber significado su deceso.

Se detuvo junto a una piedra grande, y cansada, recostó su espalda sobre ella.

Dimitri Maximov - January 5, 2007 12:27 AM (GMT)
Algo en el Ravnos se removió al ver aquella anciana, había más vida en ella por intentar seguir con su vida que muchos de los de ahí. Con delicadeza se acerco a ella y con una sonrisa calida se sentó al lado de ella. Tomando su instrumento se dispuso a tocar una melodía tranquila mientras hacia una mirada descarada a la dama.

- Disculpe si la molesto señora- dijo el Ravnos volviendo su vista a la anciana y después a devuelta a la dama- Que cree… haremos buena pareja- con descaro dijo el Ravnos casi susurrándole y con una sonrisa en su rostro para tratar de sacarle de las penurias a la anciana- Ciertamente la sabiduría de los años me puede dar un consejo…

Isolda Lamartine - January 5, 2007 12:57 AM (GMT)
La anciana le miró desde abajo de la manta que le cubría, y le sonrió, mostrando su dentadura desgastada, negra, acabada. Sus ojos eran grises muy claros, casi que parecían blancos, y tenía tantas arrugas sobre su rostro que era difícil distinguir entre estas y su boca. Desde bajo la manta salían unos pelos blancos que dejaban adivinar una calvicie casi total.

La voz de la anciana era coherente con todos estos rasgos, y usándola, chillona, insoportable, respondió a Dimitri.

-Yo qué decirle tengo, nada, a quien tiene cinco veces la edad de esta anciana pero supo guardar su cuerpo de estragos.

Por un instante sus blancos ojos parecieron brillar, pero todo aquello era una Irrealidad.

Anubis - January 5, 2007 01:34 AM (GMT)
Anubis escucho las palabras que no sin complicaciones logro decir la enferma anciana, y analizando de nuevo al supuesto joven, le dedico una mirada cargada de sospechas.

Nada le retenia junto a aquella mas que extraña pareja, al parecer aquella noche Artemisa no acompañaba sus festivas ganas...
Finalmente se intereso por la anciana mujer que tenia ante ella.

Anciana, tus palabras pueden ser ciertamente sabias. Decidme ¿necesitais de mi ayuda con algo?

Siempre supo benerar la sabiduria de sus mayores, y sabía que entre los humanos también se encontraban muchos de los sabios de gaia. Tal vez la decrepitud de una vivida vida fuera el único problema de aquella mujer, pero la joven no podia marcharse tan sólo con suposiciones.

Dimitri Maximov - January 7, 2007 01:15 AM (GMT)
La irrealidad del momento sumergió a Dimitri en sus pensamientos mientras analizaba a la extraña anciana, su música fluía pero como fuera de su voluntad, como un cuerpo vivo que necesita el aire para vivir. Ciertamente en Paris nada es lo que aparente, quien podía ser aquella a extraña. Mientras con cada paso del tiempo más y más la imagen de su amigo Eddard era asociada con ella, acaso seria una maga como el, se preguntaba el Ravnos.

La aparición de la dama y el asentimiento a las palabras de la anciana era aun mas extraño, acaso seria su aprendiz y se encontraba en el medio de su encuentro. Nada importaba, aprovecharía esa noche para conocer mas a los habitantes de Paris.

- Ciertamente anciana, todavía le queda buen ojo- dijo el Ravnos con una sonrisa en su rostro.

- Espero no haber interrumpido un encuentro entre ustedes…


Isolda Lamartine - January 10, 2007 04:17 PM (GMT)
La anciana giró la cabeza hacia Anubis, y sonrió con su dentadura negra y menguada.

-No lo creo jovencita, no lo creo... no al menos ahora; pero ya que los hilos de nuestros pasos nos han traido al mismo lugar... ¿para qué retar a los hados?

Respondía así a ambos. No liberaba su paquete de poderoso abrazo, y de vez en vez, por cortos instantes, su mirada se perdía en dirección a la derruida capilla de los pecados.

-Ver es una palabra que me causa nostalgia. Ya no distingo, auqnue quisiera, el negro del blanco.

Dobles y dobles discurrían en aquellos labios desvencijados como puertas de casa incendiada, pero ayudaban sin duda, y no sólo a ella.

Anubis - January 10, 2007 08:21 PM (GMT)
Anubis se giro en dirección a la mirada de la anciana. Las piedras de la antigua capilla aún seguían ahí llamando la atención de los caminantes sin rumbo y de los que sin duda la buscaban incautos.

Resuelto el enigma de la anciana, liberó la curiosidad del extraño joven.

Nada interrumpes, pues al parecer todos somos desconocidos bajo la misma luna. Me dirigía a la posada a refrescar mi garganta, si gustáis es mi destino esta noche.

Con un pequeño gesto dejo en el aire la propuesta mientras se dirigía a aquel lugar en busca de un buen rato, había mucho que celebrar y aquel era un buen momento para hacerlo.

Entró en la taberna y se dirigió a la barra a la espera de ser atendida. Su presencia no pasaba desapercibida entre la multitud, una mujer joven e indefensa, extranjera de esas tierras y sola. Sin duda plato de buen gusto para las miradas de los hombres que en el interior la repasaban.

La furia sonreía con malicia, algun divertimento obtendría de aquella noche, no lo dudaba.

Isolda Lamartine - January 13, 2007 07:16 PM (GMT)
Las anciana miró a la joven partir. La verdad es que hacía muchos años no estaba en una... ¿taberna? Y menos en una en aquel lugar lleno del mas puro Olvido, pero la extraña compañía que ahora tenía a su lado se le hacía de lo más interesante.

Se encogió de hombros y caminando junto a Dimitri, si este también se encaminaba hacía allá, llegó a la taberna. Claro, su paso era más lento y más meditativo.

Se acomodó en una sucia mesa vacía, y depositó su paquete sobre su regazo.

Dimitri Maximov - January 13, 2007 08:27 PM (GMT)
Heinz Bavenberg, como un susurro ese nombre se le vino a la mente del Ravnos, mientras miraba la capilla o lo que quedaba de ella. Recuerdos de su última visita a la ciudad y de vidas pasadas afloraron en Dimitri. Mientras se perdía en su memoria y en las cosas que en ese entonces no pudo hacer, las palabras de la joven y los movimientos de la anciana aunque en el momento les parecía lejanos lo hicieron volver a la realidad.

¿Por que no? Se preguntaba el Ravnos mientras se levantaba y caminaba al lado de la anciana, seguramente había mucho por averiguar de ambas y eso no se lo perdería.

Entrando a la taberna saludo a varios de los conocidos que tenia en el lugar, mientras se sentaba y pedía algo para tomar. Mirando a las dos mujeres Dimitri empezó la charla.

- ¿Son de por acá? Nunca las había visto.

Anubis - January 13, 2007 09:55 PM (GMT)
Anubis se sentó junto a sus compañeros nocturnos y cediendo una de las jarras a la anciana, se quedo con la otra en la mano. ¿Qué sería ese paquete que con tanto fervor portaba?.

Tomó un sorbo de cerveza y miro con descaro los intensos y azules ojos del joven, sin duda parecía un hombre interesante de conocer, aún mas si era de caracter viajero.

¿Nunca te dijeron que no hables con extraños?, me llamo Anubis, ¿y vosotros?

Todo tenía sus pautas, y había que jugar despacio, dejando lo interesante siempre para el final sino no tenía sentido.

Isolda Lamartine - January 13, 2007 11:06 PM (GMT)
La anciana se carcajeó de buena gana, y sus pútridos dientes, comunes en aquella época y más en aquel lugar, saltaron a la vista casi con orgullo. Su su voz era estridente lo era sin duda alguna más su risa.

Pero esta desapareció tan repentinamente como había llegado, auqnue en aquel rostro arrugado aún quedaba un amago de sonrisa.

-No debería ser el desconocimiento sino la lejanía.

Miró hacia el fondo de aquel cuchutril un segundo, y con un movimiento lento tomó un trago de cerveza, enjugándose desagradablemente los labios.

-Gracias. Mis nietos me llaman Abuela.


Anubis - January 13, 2007 11:36 PM (GMT)
La vieja sin duda conservaba intacto su sentido del humor, y observando su gesto la joven no dudo en acompañarle con la sonrisa tras escuchar su perfecta presentación.

Brindo por esos nietos en cuya sabiduría reside vuestro bien citado nombre

Chocó con fuerza su jarra contra la de la abuela haciendo saltar la creciente espuma sobre la mesa. Mientras dejaba escapar su risa, serena en comparación a la de la anciana, que llenaba de sonido toda la estancia.

Isolda Lamartine - January 19, 2007 03:50 PM (GMT)
FDI: en vista de que Dimitriv no aparece por ahora...

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La anciana chocó también la jarra, aunque y por poco pierde el brazo y con él la vida, pues su fuerza apenas daba para extraer algunas hortalizas de la tierra, e incluso en aquellas menesteres sencillas ya le fallaban.

Sin embargo sonreía, casi maliciosamente, y sus ojos no cesaban de ir a un punto de la taberna y luego de vuelta a Anubis y al Massasa. Extraños eran aquellos tiempos en que un Hijo de Gaia y un Massasa compartían mesa con una simple anciana; extraños más aún teniendo en cuenta que aquella anciana no lo era tanto y el adjetivo simple bien podía ponerse en tela de juicio.

Más sin embargo era necesario aprovechar aquellos instantes, pues en el futuro, y ella no lo sabía, nada similar ocurriría... no al menos de aquella misma inocente manera.

-Y yo brindo por vos, que de tierras lejanas habéis hecho de este lugar algo parecido a un hogar, y aún sonreís por lo que os espera.

Y mirando a Dimitriv, continuó en aquel exasperante gruñido casi animal que tenía por voz.

-Y por vos, que con la cantarina madera entre vuestras manos, os sentáis entre extraños a vernos degustar una pinta de cerveza.


Dimitri Maximov - January 23, 2007 12:59 AM (GMT)
Fdi: perdonen la demora, es que recien vuelvo de vacaciones y me estoy poniendo al dia con lo que adeudo

Dimitri se perdió en su mundo dejando hablar a sus dos compañeras. Era algo extraño en el ese comportamiento, siempre le gusto ser el centro de las miradas, pero había algo en aquellas dos y en especial en la anciana, en su paquete que le deba demasiada intriga y que por el momento solo dejo que ambas mujeres hablaran.

Sacudiendo un poco la cabeza, casi imperceptible, como queriendo alejar esos recelos tomo la copa en sus manos y con descaro miro a Anubis a los ojos. Tenia una hermosa dama a su lado y el pensando en otras cosas que tal vez no existieran, se dijo para sus adentros mientras de un tirón vació la jarra que esta con el y pedía otra tanda mas.

- Ciertamente yo soy tan extraños como ustedes en este lugar, hace solo un par de días que he vuelto a la ciudad.

Tomando una de las jarras que trajo el tabernero la alzó

- Asi que yo brindaría por los extraños que las estrellas lo han juntado esta noche.

Isolda Lamartine - January 23, 2007 05:47 PM (GMT)
Pero no eran simples causalidades; los cruces de caminos siempre han estado allí, esperando y acechando a los caminantes, prestos para salirles al paso y cambiarles la vida para siempre; perversas creaciones divinas, llenas de amorfos apéndices conceptuales, estos cruces, donde deben tomarse decisiones y que siempre pasan desapercibidos, acababan con la frugal idea de la casualidad.

No siempre podían sin embargo las mentes, ni a pesar de ser estas las más iluminadas, a travesar las intenciones de los dioses. Justificado estaba el intento, aunque el cruce mencionado simplemente diera una nueva manzana a la bodega de aquel cazador de misterios. Isolda tenía ya una idea, pero prefería no adelantarse, aunque sí tantear para aferrarse a ella o desecharla. O desecharla.

-Vosotros habéis vivido fuera de las murallas; las de París no son nuevas si se piensa en calma. Pero adentrarse en Las Afueras siempre lleva un costo, que mal o bien ignoramos o pagamos. ¿Habéis caminado alguna vez por las ruinas de lo que antes fue una Capilla malsana?

Dimitri Maximov - January 24, 2007 01:49 AM (GMT)
Una sonrisa enigmática se marco en el rostro de Dimitri cuando la anciana termino de decir sus palabras, ya estaba claro para estas alturas que no era alguien ordinaria y que sus palabras enmascaraban algo mas. Deteniéndose por un momento miro a Anubis de reojo para ver la reacción antes sus palabras antes de hablar.

- Anciana siempre he creído en que el destino y las estrellas tienen planeado todo pero el seguirlo y adentrarnos en el camino esta solo en nosotros. Así que yo diría que ese costo que ignoramos esta en todas nuestras decisiones sin importar el peso que pueda suponer.

- En cuanto a tu pregunta tiempo atrás he recorrido tales paramos y me he adentrado en su interior conociendo gente más que interesante si se puede decir….

Las cartas ya estaban echadas y Dimitri había dado el primer paso, quería descubrir lo que se traía la anciana y lo que las estrellas le habían deparado para el esa noche.

Anubis - January 24, 2007 04:41 PM (GMT)
Anubis estudió las palabras de la anciana, sin duda bien enfocadas y muy cuerdas para ser acordes a la edad que aparentaba tener.¿Qué buscaba de ellos?, comenzaba a sospechar que todo estaba maquinado de antemano, pero ¿cómo?. Dudaba que aquel extraño fuera su compinche, más bien pareciera que ambos cual presa de araña habían caido en sus entramadas redes invisibles.

Conozco de qué habláis, mas nunca me intereso en ellas adentrarme. ¿Tenéis en esas ruinas algún interés especial acaso?

La actitud extraña de la mujer, le intrigaba, por qué se empeñaba en llamarle extranjera, ¿sabría quién era?. Su aspecto le era totalmente desconocido.
Un instante necesitó la theurge para concentrarse y sentir la cercanía del wyrm a su alrededor, lo que alertó al resto de sus sentidos. Alguien apestaba en aquella taberna, pero, quién sería...

Eradriel - January 24, 2007 07:28 PM (GMT)
Las puertas se abrieron con seguridad, y las pocas cabezas que se giraron observaron a la mujer más bella que jamás habían visto nunca, con un vestido largo y rojo sangr, de escote amplio, pechos generosos y media espalda al aire, de ojos verdes esmeralda, centelleantes y piel suave, su pelo largo caía liso por debajo de los hombros y los únicos complementos que llevaba era una cadena de oro que en diagonal cruzaba sus sensuales caderas, una daga simple a un lado del costado y un saquillo marrón del que sacó unas cuantas hojas de alguna extraña planta*.

Haciendo un gesto se acercó al tabernero que la sirvió con mucho gusto y ella le susurró algo al odio y se dirigió a una mesa cerca de donde los invitados charlaban, cuadno Eradriel reconoció a Dimitri, paró en seco y observó sus ojos, allí de pié les saludó y pensó si encontrarse en aquellugar con laguien que no fuera mortal podría representar un peligro para lo que tenía pensado hacer...

Quizás debería irse a otro sitio, o quizás debería dejarlo para otro día, el caso es que ya le había visto y debía ser amable con el. Dmitri tenía algo que llamaba la atención de la hermosa cainita.

Buenas noches Dimitri... no esperaba encontrarte aquí... pero veo que estás bien acompañado...

eradrile excrutó el rostro de los aocmpañantes de Dimitri preguntándose por su naturaleza, ¿cainitas o mortales? Antes de meter la pata prefirió ver la respuesta de Dimitri.

En ese momento todos pudieron ver que con una agilidad sorrendente y de modo totalmente inconsciente, la cainita jugueteaba con una moneda en la mano pasándosela entre los dedos...**

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* Si alguen quiere hacer una tirada de percepcion+ocultismo o percepcion+herbolaria a dif 8 para ver que tipo de hojas llevas Eradriel ;)

** Haced una tirada de percepción+alerta dif 6 please y me la mandais por privi ok?

NOTA: Isolda si tienes algo del tipo que no te magias acticas o algo así, dímelo y te mando la lista por privi jejeje.

Isolda Lamartine - January 27, 2007 09:39 PM (GMT)
La anciana sonrió, enigmática.

-Aquellas ruinas guardan más que gente interesante, según dicen. Sombras se mueven entre sus ruinas, y murmullos que llegan desde el fondo mismo de la maldad humada humedecen las piedras y cimientes de aquella capilla edificada como apología a lo que bajo ella se guarda.

Dio un sorbo ligero, y estaba a punto de comenzar a hablar de nuevo cuando hizo su aparición aquella mujer.

La anciana la observó con aquellos ojos ciegos, y guardó la misma sonrisa que tuviera desde un inicio para con sus primeros interlocutores, pero nada más dijo.

Dimitri Maximov - January 28, 2007 12:34 AM (GMT)
Los ojos de Dimitri como era de esperarse se fueron de los de la anciana a la dama que había entrado, la había conocido antes pero en una situación completamente diferente que no dejo posibilidad a nada y esperaba poder llegar a ver que había detrás de ella. Devolviendo el saludo el Ravnos para no ser demasiado interesado volvió a la anciana para escuchar sus palabras y cuando le iba a responder vio como la Tremere se acerco a la mesa, ciertamente eso era mas que interesante aunque gran parte de el estaba con la intriga que le generaba la anciana.

- Buenas noches Eradriel, es un placer verte por aquí, nuestro ultimo encuentro no nos dejo tiempo para conocernos- sus palabras terminaron con una sonrisa- y ciertamente es una pena...

- También como vos decís estoy muy bien acompañado esta noche, ellas dos la conocí esta misma noche- dirigiendose a sus compañeras y presentándolas- a ella sus nietos la llaman anciana y ella es Anubis- dirigiéndose a la Tremere- y ella es Eradriel una dama que conocí hace un par de días

Eradriel - January 28, 2007 01:56 AM (GMT)
Eradriel esbozó la más sensual de las sonrisas para su nuevo amigo. El ravnos le agradaba, y podía aprender mucho de su variante ilusoria.

A decir verdad señor Dimitri deseaba veros y hablar con vos sobre un asunto importante, pero podemos demorarlo para más tarde...

Eradriel continuaba de pie observando a los ojos al apuesto chico.

Un placer conoceros.... Me sentaré en aquella mesa de allí al lado... y dejaré que sigan con su conversaciónDijo la Cainta mirando a los ojos de aquellos seres. Después se dirigió a la mesa que había elegido y se sentó. Dimitri los acababa de conocer y sin embargo estaba allí con un cainita.¿Estaría jugando Dimitri con ellos para luego alimentarse? Sin embargo la última situación en una taberna hizo que Eradriel estuviese atenta a todos los hechos, y excrutaba no con semasiada insistencia los ojos de los invitados de dimitri así como sus gestos tratando de averiguar la naturaleza de aquellas personas... La anciana bien podría ser una mortal pero la otra chica quizás fuera alguna cainita que no conocía, así que mientras apuntaba algunas csas sin importanncia Eradrile prestaba atención a las palabras de sus compañeros enl a mesa de al lado gracias a su altísima capacidad de percepción. Estudio toda la taberna... no sería raro que alguno de los presentes fuera un lobo... Así que prestó atención al resto de mortales...

Si Dimitri quería hablar con ella, tenía su oportunidad. Sus miradas se cruzaron una vez más y la excelsa belleza de la Tremere lo invitó a sentarse junto a ella.

Isolda Lamartine - January 29, 2007 04:18 PM (GMT)
Pero la anciana no retomó su conversación. En su viejo semblante apareció un ceño fruncido, y en sus ojos casi blancos por aquella enfermedad llamada vejez, que aunque traía bendiciones estas no venían solas, apareció una llama enfurecida.

No sólo la interrupción, probablemente atribuible también a su sino, mas también el que descaradamente se propusiera escucharlos. Sabía lo que era, y creía saber también algo más. ¿Aquello acaso no era una descarada llamada, un faro que por obvio resultaba grotesco, aberrante?

Probablemente pudiera hacer que aquello retomara su camino original, adhiriendo a aquella grosería ambulante, pero aún debía esperar y observar el telar desde lejos.





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FDI:

QUOTE
La anciana bien podría ser una mortal pero la otra chica quizás fuera alguna cainita que no conocía


No entiendo tu línea de razonamiento. Pero bueno.



Anubis - January 29, 2007 08:17 PM (GMT)
Anubis contempló como aquella mujer los interrumpía con descaro dirigiéndose al hombre que les acompañaba. Tenía toda la apariencia para suscitar la atención de cualquiera en posesión de la vista y no le incomodaba, no obstante no aguantaba las intromisiones en conversaciones ajenas y era obvio que la joven, lo estaba haciendo.

Posó sus manos sobre la mesa dejando inclinar un poco su cuerpo y sus fieros ojos verdes atacaron directamente a la mirada de la desconocida, sin duda un atrevimiento que no ensombrecería el suyo y de sobra sabía no pasaría desapercibido.

Bien parece que te interesan las conversaciones ajenas, o quizás te hayas enamorado... de cualquier modo, te invito a acercarte y compartir mesa, así podras oirnos mejor. Y brindarnos con tu presencia, claro...

Una irónica sonrisa despejo toda duda sobre sus palabras. Sería interesante tener aquella pieza entre sus compañeros de noche. Al parecer Paris tenía caras nuevas que ofrecer.

Eradriel - January 29, 2007 09:32 PM (GMT)
Eradriel sonrió ante las provocadoras palabras de la chica y pensó en su primer encuentro con Bronce y en como se divertió. seguramente se trataba de otra persuntuosa cainita, aunque los nobles no visitaban aquellos campos, no parecía de tal calaña...

Levantándose se acercó a la mesa y tomó asiento enfrente de Dimitri, entre anubis y la anciana.

Faltaría más querida... que menos que aceptar esta gentil invitación a una charla tna amena... Nunca antes les había visto... miró entonces a Dimitri y después a la anciana Y eso es realmente curioso... Dijo Eradriel mientras observaba las copas encima de la mesa, incluso Dimitri tenía una! la chica y la anciana no eran cainitas, de eso estaba segura, pues podía percibr el parpadeo de sus ojos y además bebían... eran curioso que Dimitri también bebiera, pues no había conocido hasta entonces a nigún vástago que pudiera ahcerlo sin vomitar su reserva de sangre. Continuaría investigando. Extraños designios asolan las noches y los días de París y se dice que las bestias están revueltas allí en los bosques y se comenta de extrañas desapariciones por la ciudad de mucha gente... ¿Sabéis algo alrespecto?

Averiguaría en un momento si se trataban de cainitas o no, había que prestar atención a ciertos moviemitnos del cuerpo, pero desde luego sus palabras habían sido muy osadas... Volvería a divertirse como con Bronce, sólo esperaba que estaba vez no apareciera otro lupino a aguar la fiesta...

Isolda Lamartine - February 1, 2007 02:15 PM (GMT)
¿Era realmente curioso? Isolda mantenía vigías en el Campamento desde hacía mucho tiempo, y era curiosos realmente que nunca hubiera visto aquel ser descarado y maleducado, ni alimentándose de los hombres sin hogar, ni frecuentando los misteriosos lugares que con el tiempo y la desazón se habían ido erigiendo, piedra a piedra y gota a gota del líquido carmesí, más allá de las murallas.

De todos modos aquel tema no le interesaba.

Con su voz cansina y enferma continuó conversando con sus dos primeros interlocutores, reanudando sus palabras donde las había dejado.

-Si en algún lugar hay un laberinto digno de tomar a los hombres y perderlos, es sin duda en el que tras aquellas paredes invisibles se guarda.

Sus ojos casi blancos miraban sobre el hombro de Eradriel, hacia el mismo lugar al que habían estado dirigidos desde que entrara a aquel lugar.

¿Quién sería aquel hombre que con tanto disimulo los escuchaba? Varias veces había visto ya su imagen, pero por insignificante, al parecer, lo había obviado. Ahora esa no era la impresión que suscitaba, y era sin duda grande su interés en aquel trío, ahora cuarteto, de conversadores desconfiados.

Anubis - February 1, 2007 08:35 PM (GMT)
Aquellos que se dejaran corromper por el wyrm, eran almas perdidas que sufrirían las consecuencias de sus actos. No le extrañaba que el lugar que con tanta atracción sumaba almas perdidas fuera una capilla, la iglesia y su oscuridad... allí donde los hombres gobernaban cual dioses segando bajo su yugo almas inocentes usadas como rebaño, como medio para sus incalificables actos, movidos por una supuesta "fe".

Pero, ¿por qué tanto interés por aquel tema?, tal vez aquella que frente a ella tenía fuera una de esas mujeres dominadas por la tiranía del clero, o algún susodicho peor...

Siguió su perdida mirada y girándose no encontró más que a un hombre, que parecía observarles. Sus verdes ojos lo escrutaron con su fiera mirada,¿ acaso eran el centro de atención de todos los que se hallaban en la taberna?.
Cansada de tanto secretismo, la joven furia se giró hacia la anciana y dejó caer directas sus palabras.

Abuela, observo en vos cierta inquietud. ¿Tal vez es vuestro conocido?, si tenéis algún problema con él, decídmelo, con seguridad podremos solucionarlo...

Empezaba a sentirse incómoda con la situación. Tal vez demasiados oidos le escuchaban, recorrió con su mirada las de sus compañeros de mesa y la volvió a posar en la anciana.

No cabía duda de que aquel cuarteto no pasaría desapercibido, los que sentados se encontraban eran a cada cual más distintos, pero, ¿era sólo en apariencia?.

Eradriel - February 1, 2007 11:15 PM (GMT)
Eradriel no profirió palabra alguna... estaba expectante, con sus sentidos no menos desarrollados atenta a la situación y pendiente de Dimitri... el único que había compartido con ella un combte ante un lupino... La anciana y la chica no eran cainitas, y parecía que tampoco ghouls... parecía costoso creer que fueran meros mostales por su forma de ser y su forma de comportarse... pero la opción de que fueran magos y lupinos era arto improvavle... quizás la anciana fuera una ocultista mortal... En cualquier caso Eradriel estaba convencida que la chica y la anciana eran personas extrañas, mortales pero extraños... Ninguna palabra anunció sin embargo bombeó sangre a sus músculos preparada para lo que pudiera pasar en caso de que sus sospechas fueran más allá... si luego resultaban ser meros mortlaes, ellos pagarían su suficiencia de sangre...

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*4 de sangre, 2 des, 2 a fue.

Dimitri Maximov - February 6, 2007 05:30 PM (GMT)
Las miradas se cruzaban por todos lados y la tensión era tan palpable que se podía cortar con un cuchillo. ¿Qué estaba pasando aquí? Pensaba el Ravnos mientras miraba alrededor y veía aquel extraño hombre que los miraba.

Aquello ya era molesto tanto misterio y ocultismo era algo que a la larga lo hartaba y lo aburría y eso no lo podía permitir y al parecer no era el único en esa situación, eso era interesante, tal vez la noche no seria un desperdicio.

- Cierto abuela, hay algún problema o algo en lo que podemos ayudarte- aquella pregunta iba hacer la bisagra, sino pasaba nada sabia donde podía seguir la noche y con quien…

Isolda Lamartine - February 6, 2007 07:13 PM (GMT)
La arrugada nariz de la anciana hizo un mohín de desagrado justo cuando quitaba la vista de aquel hombre. Para ella aquella atmósfera que se respiraba no era ni extraña ni desagradable; muy al contrario, le gustaba.

-Sin duda.

Pero sus palabras no eran una respuesta, aunque así lo pareciera, para ninguno de los dos que la interpelaban y ofrecían su ayuda. Hacía parte de una conversación inacabada, de una eterna letanía que simplemente proseguía, como desde el Inicio. Allí podría, si mucho, anotarse una nueva puntada al Gran Telar. No creía que fuera significativa, pero la presencia de aquel hombre podría cambiar las ideas que tenía al respecto.

-No es el hombre. Debe ser lo que representa. ¿Veis su cuello?

La mirada de la anciana miró alternativamente a los ahora tres comensales que se sentaban junto a ella. Mientras observaban, como si no fuera con ella, la anciana apuró otro trago, medido, de cerveza.

Dimitri Maximov - February 8, 2007 06:09 PM (GMT)
Extrañado de vuelta por aquella mirada de la anciana que nuevamente lo descolocaba. Se sentía atraído por esos ojos que iban más allá de la apariencia que mostraba y en cierta forma estaba empezando a dudar de que si estaba ahí por voluntad propia.

Por un momento decidió olvidar tales sensaciones y miro nuevamente al extraño personaje, pero no se sintió observado por el sino por otra cosa, por su cuello, por símbolos extraños que no lograba divisar pero le parecían tremendamente familiares. Hasta que después de unos segundos todo llego con claridad, al igual que una sonrisa la cual no quiso hacerla pero de igual forma se dibujo en su rostro.

Para bien o para mal el pasado era solo recuerdos, recuerdos de una inocencia perdida, pero el Ravnos no renegaba de este, sino era algo mas en su vida, no vivía por el y nunca lo haría.

- Anciana así es, es lo que representa, viejas nubes que devuelta se están formando por estos lados, tal vez, no lo crees…

Anubis - February 8, 2007 11:53 PM (GMT)
No entendía a qué se referían aquellos dos personajes...pero ya estaba cansada de tantas incógnitas por resolver. Tomó su jarra y finalizándola dirigió su mirada hacia el interesante caballero, tras unos segundos de meditación contempló al resto de sus compañeras.

Por hoy ya he tenido mi dosis de intriga, asi pues me despido de ustedes: señorita, abuela...

La furia se levantó y acercándose a la barra pagó al tabernero aquella ronda, al girarse encontró los azules ojos de Dimitri y devolviéndole una sonrisa acompañada por un guiño, insinuó que le siguiera. La noche aguardaba fuera con matices mucho más interesantes que los que pudieran encontrarse en aquella taberna.

Ya de "cerca" contempló el cuello de aquel siniestro hombre...un extraño tatuaje cuyo significado desconocía se dibujaba bajo su oreja. Poco la detuvo su curiosidad, pues instantes después aguardaba bajo la gran cúpula observando a Selene a la espera de su acompañante.


Eradriel - February 9, 2007 02:56 PM (GMT)
Eradriel observó a Dimitri como esperando una respuesta suya, después de todo si estaba sentada allí era por él, ya que quedaba pendiente una interesantes concersación entre ellos...

Su mirada se desvió hacia la anciana y en ningún momento prestó atención al tatuaje en el cuello del hombre... Si aquello pertenecía al campo de la Magia, la cosa podía ponerse fea, a veces los herméticos trataban de cazar a los Trémere y Eradriel sabía de sobra que sus racies llegaban a todos lados...Tendría que tener cuidado... Aquel hombre era sospechoso...

Isolda Lamartine - February 11, 2007 05:27 PM (GMT)
Las palabras, la salida, el estruendo. Común demonimador, sofisma. Sofisma. Miró a Anubis salir, y su mirada se clavó en la mesa. Así que eso era. ¿Cómo no lo había adivinado antes? Suspiró para sus adentros. Craso error.

-Esas nubes nunca se han ido.

Y eso era todo; nada más tenía que decir. Un aviso que nadie oiría, un plazo corto, aislado del mundo en que todos se movían; a nadie importaba lo que aconteciera sobre las montañas nevadas, o en las profundidades atestadas de monstruos marinos. Y así tenía que ser. Así era mejor.

-Buenas noches jovencitos.

La anciana se paró con dificultad, y en lugar de dirigirse a la salida, caminó hasta el fondo de la taberna. Una puerta recatadamente puesta allí, casi exclusivamente para tentar la curiosidad de unos pocos, se abrió sin sonido.

Nada más había que decir.

Dimitri Maximov - February 13, 2007 12:21 AM (GMT)
Esa noche buscaba placeres más mundanos, cosas más terrenales. Los instintos del músico vencieron a su razón y a cualquier advertencia que la anciana podía hacer y en sus pensamientos estaban solo aquellos ojos verdes que lo invitaron a seguir la noche.

Sin mas preámbulos saludo a la anciana y se levanto para tomar la mano de la Tremere y dándole un beso que duro unos segundos sin perder la vista de aquellos sensuales ojos

- Otra vez la noche nos separa madame, pero te prometo que te recompensare esto y mucho más- mientras se iba con la punta de uno de sus dedos acaricio el bello rostro de la cainita mientras le dedicaba una sonrisa sensual de despedida.

Después de pagar al tabernero salio y se encontró con la dama ensimismada con la luna y sus pensamientos, con delicadeza se acerco hasta tener su rostro a la altura de ella y le susurro al oído.

- Espero no haberte despertado de un sueño placentero…- con agilidad se puso delante de la dama mientras contemplaba sus ojos por unos segundos antes de volver hablar.

- Tanta intriga me a aburrido de sobremanera que te párese si seguimos la noche en otro lugar.

Anubis - February 13, 2007 03:56 AM (GMT)
Hechizada por la belleza de Artemisa, sus sentidos se centraron en ella abstrayéndose de la realidad, hasta que la voz de Dimitri le trajo de vuelta.

Aire es lo que necesito y vida lo que busco, pareciera estar en un funeral mas que en una taberna.

Con gran agilidad esquivó a Dimitri dejándolo tras ella, y dándose la vuelta lo contempló con un halo de misterio, tenía todas las características para ser un buen compañero de farra. La anciana y sus comentarios habían abierto su curiosidad sobre aquellas ruinas, ¿qué esconderían aquellas piedras?, si es que en realidad ocultaban algo...

¿Vamos?

Con su mano la joven apuntaba hacia el recóndito lugar, en su rostro una sonrisa provocadora esperaba ser el estímulo suficiente. Si no llegaban hasta allí, tal vez el joven propusiera algún destino más interesante.
Ansiaba conocer Paris, redescubrirlo, no bastaría una noche; aquella era tan sólo el comienzo.

Dimitri Maximov - February 16, 2007 12:53 AM (GMT)
Dimitri respondió a su pregunta con una sonrisa enigmática, mientras sus ojos nunca se fueron de los de Anubis. Quería descubrir todo sobre ella y la intriga que le generaba hacia arder su sangre, volvía a nacer esa noche y no desaprovecharía la oportunidad.

- Con gusto te llevare a donde quieras…- sus palabras salían como un susurro, mientras su mirada se iba a la Iglesia de la que quedaban solo escombros- Aunque quede solo piedras todavía se pueden sentir los excesos que alguna vez se practircaron ahí.


Anubis - February 16, 2007 01:26 AM (GMT)
Quería movimiento, si debía generarlo lo haría; tomó una de las manos del joven y de repente un escalofrío recorrió su cuerpo. Su piel era fría y falta de sudor, y sin embargo no pareciera estar enfermo.

Lo observó detenidamente, pero esa sonrisa hizo que dejara de lado sus lucubraciones. Guiándose hasta las ruinas, llegaron al extraño lugar; allí soltó su mano y permaneció contemplando aquel antiguo emplazamiento.

Me alegra ver que son tan solo ruinas, piedras que nunca debieron formar nada, reducidas a eso mismo. Nada.

Demasiadas historias de abuela, tal vez pensara que ellos aún eran niños a los que poder engatusar con palabreria.

Eradriel - February 16, 2007 02:42 AM (GMT)
Eradriel se había quedado sola, en la mesa, pensativa. Todo había sido demasiado extraño...

Aún tenía planes que ahcer, y decidió seguir allí dándole vueltas al asunto, y de frnete, mirando ahora sí, al hombre que portaba el ojo excrutador en su cuello.

¿Quien sería? Un ojo que se movía en el cuello, ¿un mago? no conocía ninguna forma de magia parecida, ningún hechicero cainita presentaba tales maneras, al menso que ella supiera, y sguió allí clavada dilucidando el modo de actuar.




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