La dama esperaba una carta y esa noche finalizó su espera... un joven venido de lejanas tierras exclusivamente para aquella entrega, le dió en mano tan preciado escrito y retornó sin más a su destino.
Nayara se encerró en la biblioteca, aislada del mundanal ruido abrió con nerviosismo aquel conocido lacre...mientras su cuerpo temblaba sumido en una explosión de indefinidos sentimientos.
Tan sólo una vela iluminaba aquella alcoba, suficiente para que junto a la luz de Isis todo quedara bañado de una luminusidad ténue, dando un contexto perfecto de recogimiento al acto que en aquel lugar se desvelaba.
Tomo en sus manos la carta y con cada palabra su dormido corazón parecía enarbolarse, la sangre se removía en el interior de la joven ventrue, indómita como sus pensamientos al finalizar cada frase. El contenido era conciso, propio de las hábiles manos que tras la escritura se definían... unas manos hábiles en prosa y muerte, así como en elegancia y oscuridad.
En la soledad sonora de la estancia todo carecía de significado, en la melancólica alma, una brecha se abría paso llenándola de vacio...
Aquel escrito firmaba su destino, sentenciando su camino, nada podía hacerse ya.
Acercó el pergamino a la vela, que por un instante pareció vencerse ante el fino papiro... mas con rapidez la candela comenzó a deborar las escritas palabras y con ellas, las no descritas e importantes.
Quedó sobria la dama enmudeciendo su sonrisa, observando como el fuego definía en cenizas lo que antaño fue palpable.
El último suspiro provocó un aumento de luminosidad que pronto se vio extinto.
Un instante quedo pétrea la dama, el suficiente... tomó en sus manos las leves cenizas y acercándose a la abierta ventana las dejo volar junto al arrullo del viento. Que pese a su dulce melodia esta noche no cedia armonia al quedo pecho de la ventrue.
- Traición... venganza...-
Se sorprendía asi misma con sus pensamientos tal vez demasiado reprimidos a su naturaleza...un hilo de fina vitae se escapó de los sensuales labios de la ventrue, pero pronto fue devuelto con cuidada delicadeza a donde pertenecía.
Selene se mostraba poderosa y oscura esta noche...aun quedaba mucho por hacer, la marioneta habia caido pero aun quedaban los artistas de los hilos. No se quedaría al márgen, su ser clamaba intervención en todo este juego.
Muchas piezas se habian movido a su favor por protegerla, muchos se habian expuesto y era el momento de devolverles la paz por medio de acciones. Ella no era mas importante que el resto, fue una vez victima de su verdugo y ahora simplemente se cambiarían las tornas.
- Mi humanidad me privo del placer de la venganza, tal vez sea el momento de dejar de vislumbrar... Aún queda mucho por descubrir en el interior de este quedo cuerpo-
A media luz el rostro de la dama se tornaba irreconocible, su ser parecia distinto siendo el mismo. Su mirada ofrecia un brillo distinto a la oscuridad de la noche y una mueca cuasi perversa se dibujaba en sus labios bañados aún de un leve color carmesi.