Title: Visita al forjador
Description: Maison du Forgeron du Paris, 30-4-1226
Maximo Constanza - January 2, 2007 05:17 PM (GMT)
La carroza habitual del Lasombra, de madera negra, con cortinas purpura oscuro y el blasón del clan grabado en los laterales, se dirgía presta hacia la Maison du Forgeron, residéncia de Maxence, primógeno Toreador. El conductor, un mozo joven llamado Pietro, guiaba los caballos con mano experta y sin perder el ritmo, así a no muy tardar llegarían a su destino.
Al llegar ante la gran mansión el cochero salto del pescante para abrir a su señor, el cual bajo agradeciendo al chiquillo el viaje, como siempre solía hacer. Una vez recibido los agradecimientos de Máximo el mozo fue a la puerta de la mansión y golpeó en espera de que atendieran al primógeno Lasombra.
El antiguo se mantuvo esperando detras del chico, hasta ser recibido.
Maxence - January 2, 2007 11:09 PM (GMT)
Los habitantes de la Maisón esperaban aquella visita. La puerta de entrada se abrió inmediatamente y una elegante dama llamada Helene recibió a los visitantes.
- Monsieur Constanza- dijo saludando al primogénito- y compañía - añadió al ver a Pietro -, bienvenidos a la Maison du Forgueron, adelante.
La dama les dió paso a un recibidor sencillo, pero bellamente decorado.
- Goibniu les recibirá enseguida.
Maximo Constanza - January 3, 2007 01:12 AM (GMT)
Ante la invitación de la dama Pietro saludó cortesmente y se apartó del portal para que el Lasombra pudiera pasar.
- Buenas noches tengais madame. Grácias por recibirnos a ambos, pero mi joven paje tiene una tarea que cumplir. -Dijo esto mientras se despedía del cochero con un gesto, y luego entró a la mansión.
Al recibir la notificación de que enseguida sería atendido se dispuso a aguardar pacientemente mientras contemplaba la belleza de la habitación.
Angelo - January 3, 2007 11:17 AM (GMT)
Los pasos de Ángelo le llevaron ante la mansión del Señor de los hijos de Arikel de Paris, Lord Maxance. El Lasombra iba ataviado como de costumbre en los últimos tiempos beligerantes, coraza ligera negra con el emblema del cuervo en la pechera y espada bastarda en el cinto.
Ángelo se aproximo a la entrada he hizo notar su presencia para ser recibido como correspondía.
Maxence - January 3, 2007 12:54 PM (GMT)
La dama se disponía a cerrar la puerta cuando vió llegar al otro invitado.
- Buenas noches Don Ángelo, por favor, pasad tambien.
Madame Helene supuso que sus invitados se conocían entre sí, así que no perdió tiempo presentandoles. Una vez estuvieron los dos en el interior de la mansión les condujo a una sala en la que había una mesa alargada y varios asientos y les pidió que esperasen allí.
Despues se disculpó un instante con sus visitas para ir a buscar a su primogénito.
Maximo Constanza - January 3, 2007 01:26 PM (GMT)
Máximo se sorprendió un poco al ver a Ángelo, pues el toreador no se lo había mencionado en su invitación. Pero no era, para nada, mala su presencia allí. Para cualquier caso siempre estaba bien poder contar con aliados, aunque sólo se tratara de una reunión. Una vez estuvieron a solas en la habitación lo saludo como era debido.
- Buenas noches Lord Ángelo, es una grata sorpresa para mi vuestra presencia aquí. Veamos que nos tiene preparado nuestro anfitrión.
Angelo - January 4, 2007 11:15 AM (GMT)
Ángelo saludo a Constanza con un gesto de la cabeza.
- Veo que nos ha llamado a ambos Sir Maxance... pero os ruego que dejemos los formalismos cuando estamos a solas. El Lord me resulta pesado y debiendolo aguantar en público... le pido que me concedais esta petición.
Durante decadas el Lasombra había sido una mezcla entre mercenario, ladrón y asesino... esa podría ser la razón de su nombramiento como Segador, y sería una gran razón. Pero Ángelo sabía que las cosas no eran así y que su cargo había sido decidido por ser el menos malo de todos los candidatos. Cosa que debía de agradecer a la Duquesa de Orleans.
- Sabes vos algo del tema a tratar?... debemos suponer que el creciente número de hijos del Abismo en Paris nos hace más importantes?... . - El tono era un susurro para que solo el Primogenito de los Lasombra escuchase las palabras del Segador.
Maxence - January 4, 2007 12:09 PM (GMT)
Vanos eran los intentos de mantener algo en secreto dentro de la mansión toreador.
- Os he llamado a ambos porque vuestro actual sistema organizativo me hace muy difícil comunicarme con el clan lasombra.
Aclaró el primogénito mientras entraba en la sala, y justo despues les saludó.
- Buenas noches Máximo Constanza, primogénito lasombra. Buenas noches Ángelo de Lasombra, segador de París.
Acto seguido les ofreció sentarse alrededor de la mesa que presidía la sala y les hizo un breve resumen de sus contactos previos. Primero se dirigió a Ángelo para explicarle:
- Hace unos meses acordé con Máximo Constanza que acudiese a una reunión en la que era muy importante que los Altos Clanes impulsásemos el avance de París, me pareció que su palabra era sólida y contaba con su buen juicio para el buen rumbo de la reunión.
Luego miró a Máximo.
- Pero fue Ángelo quien apareció en la reunión, actuó prudentemente e hizo propuestas interesantes, pero él no es el primogénito de su clan. Fue una noche complicada y no con todo lo que estaba pasando no le presté mucha atención a ese detalle. Pero ahora necesito conocer la situación del clan lasombra, necesito que vuestros dos discursos anteriores se unifiquen, porque ambos presentaban buenas propuestas para el futuro y ese futuro se nos hecha ahora encima.
Angelo - January 7, 2007 12:11 PM (GMT)
Por un momento Ángelo penso que las palabras de Maxance devaluaban su presencia en la reunión de la Concergierie. Pero estaba seguro de que esa nohabía sido su intención.
El Toreador quería a los nuevos Lasombra de su parte, ahora que el Concilio de la Noche se había "reinstaurado" en París. Era comprensible por su parte, pero era Maximo el que debía de hablar primero. Y esto quedó claro cuando una sonrisa apareció en sus labios y quedo mirando a su recien despertado Primogénito.
Mucho había por hacer y la implicación directa del primogénito de los Lasombra afectaría a todo el Clan sin remisión.
Maximo Constanza - January 8, 2007 09:43 PM (GMT)
El primogénito escuchó atentamente las palabras de su anfitrión. Ahora recordaba la pasada reunión con el Toreador, donde se mostró de acuerdo a reafirmar el puesto del Príncipe en París y a hacer lo que fuera necesario para la ciudad y sus mejoreas. Como Maxence había dicho en su lugar había sido Ángelo que que acudió a la reunión. Sin duda habría hecho una representación del clan discreta pero directa y con buenas ideas, así era el Segador. Y ahora, de nuevo, el artesano intentaba verificar la antigua alianza.
La sonrisa de Ángelo sacó de sus pensamientos a Máximo incitandole a hablar con lo que el Lasombra dedujo como su apoyo.
- Buenas noches Lord Maxence, como bien deciis hace mucho que no nos veíamos. Supongo que ya debeis conocer los motivos de mi prolongada ausencia a estas alturas. -Hizo una leve pausa para asegurarse que su anfitrión asentía y prosiguió.- Aunque mi falta de preséncia en la reunión de primogénitos pudiera otorgar la duda ante mis palabras, creo que el hecho de que otro Lasombra de rango alto y noble, como es Ángelo, asistiera las reafirmaría. Sin lugar a dudas todo aquello que os dije en nuestra reunión privada sigue en pie, ya sabeis que el destino es caprichoso a medida que pasan los años y juega con nosotros cuando menos lo esperamos. -Añadió esto último, como justificación a su auséncia por el letargo.
- En cuanto al sistema organizativo que mencionabais antes, debo deciros que ha cambiado por completo, el clan Lasombra ahora fluye como parte de la misma oscuridad. No creo que hayamos estado mejor organizados en el pasado, y además creo poder presumir de unos miembros dignos, leales y con más potencial que nunca. -Mientras decía estas palabras dirigió una leve inclinación de cabeza hacia el Segador.- Aquí nos encontramos presentes los que poseemos cargos más altos, pero los demás no tienen nada que envidiar, pues poseen indudables cualidades para París.
El juego de alabanzas, y demostración de afecto hacia los miembros de su clan, no tenía otro motivo sino demostrar al primogénito Toreador que los Lasombra se hallaban en un momento de máxima grandeza. Y sin duda esto era necesario para los momentos dificiles en que se encontraba la ciudad.
- El clan Lasombra, le es leal al Príncipe Geoffrey, y a París, -no necesáriamente en ese orden- y hará todo lo que pueda por ellos. Y creo que se avecinan tiempos en los que mis palabras se demostraran y se verán reforzadas por nuestras acciones.
El discurso de Máximo había sido solemnte y pronunciado con voz fuerte para alejar cualquier duda posible.
Maxence - January 9, 2007 11:19 PM (GMT)
- Me agrada escuchar que vuestro clan está en buena forma, las circunstancias requieren que sea así. Y me agrada especialmente escucharlo de vuestra boca, porque aunque es cierto que he escuchado rumores, prefiero que la comunicación sea fluida entre nosotros. Hace siglos que ambos convivimos en puestos importantes en esta ciudad y nuestra relación solía ser buena, al menos lo era por mi parte.
Pero aunque el torador estaba algo dolido por la ausencia de Máximo en la reunión, no quería incidir más en ello, porque como el Antiguo bien decía se avecinaban tiempos para la acción y ese era el principal motivo por el que había convocado a sus visitantes.
- Me gustaría que hablásemos sobre las iniciativas que el caballero Ángelo propuso en la reunión de primogénitos. Cada vez más parece que nos vemos arrastrados por un destino que nos obliga a pelear, pero no puedo evitar pensar que aún podríamos hacer algo para detener esa guerra que han declarado los lunáticos lupinos.
Maximo Constanza - January 11, 2007 01:49 AM (GMT)
Ante las últimas palabras del Toreador, el primogénito ofreció una leve sonrisa en dirección hacia al Segador.
- Entonces debería empezar hablando aquel que propuso las ideas. Cuéntanos Ángelo, y veamos que podemos sacar de todo esto.
Máximo sólo pretendía animar al otro Lasombra para que hablara, mostrándole su respeto e interés por sus ideas.
Angelo - January 25, 2007 10:07 AM (GMT)
Ángelo sabía que esto sucedería. Cada día que pasaba se arrepentía más de asitir a aquella larga y dura reunión. Era lo que sucedía cuando alguien daba un idea, todo el mundo se ponía a tu favor hasta que fallaba, entonces todos te decían que era previsible. Pero Maxance caía bien al Lasombra.
Sabía del esfuerzo que hacía por unir Cainitas a la causa que debería ya ser de todos, pues todos eramos objetivo de los Cambiaformas.
- En la reunión hable de evitar enfrentamientos directos. Propuse hacer trampas con los recursos sumados de varios. Tengo la creencia de que hay que hacer que los Lobos noten nuestra presencia, deben de saber que podemos ser peligrosos o seguirán caminando por Paris como "perro" por su casa.
- Siendo más específico. Creo que debemos de arriesgar las vidas para que caigan en trampas de un poder destructivo tremendo. Que pueda acabar con ellos de un solo manotazo.
Maxence - January 27, 2007 10:04 AM (GMT)
Sin duda no se trataba de trampas para lobo de lo que quería hablar Maxence aquella noche. Si había convocado a los lasombra era porque juntos podrían se mucho más sutiles y también mucho más crueles.
- Los lupinos han iniciado una guerra en la falsa creencia de que la pueden ganar. Debemos hacerles reexaminar esa creencia. La estirpe cainita posee recursos para causarles mayor sufrimiento del que puedan haber imaginado, pero todavía no hemos alcanzado el nivel de desesperación para utilizar ciertas tácticas que Ángelo sugirió.
Difícil era aquella situación para el pródigo, veía un futuro bastante desesperado y tenía que encontrar un modo de hacérselo ver a otros para que evitasen que se produjese. El primogénito suspiró tratando animandose para confesar algunas de sus reflexiones a sus invitados.
- Aunque tengo fama de pacífico, pero como herrero estoy bastante familiarizado con el beneficio de la guerra. Pero esta guerra de los lupinos no busca dominar un territorio urbano que desprecian, no buscan enriquecese con saqueos, ellos buscan eliminar a los cainitas. Pero por cada cainita que ellos eliminen en una noche puede surgir un docena tres noches más tarde, esa es la naturaleza de la maldición que trasmitimos y lo que hace estúpida la guerra de los lupinos.
Aquello no era una sugerencia de lo que debían hacer, sino de lo que debían evitar.
Angelo - January 29, 2007 06:53 AM (GMT)
El Lasombra escucho al miembro de la estirpe de Arikel. En efecto podía saber lo que decía y podía ser un gran guerrero si era necesario. No dudaba de todo aquello, pero desechar ideas por que se consideran extremistas no le parecía al Lasombra positivo.
- Debemos de atacar de alguna forma. No descarto esa posivilidad de usar recursos e influencias para hacerlo. Pero ellos solo entenderán la fuerza, y para ello debemos de hacer que noten nuestra presencia y que descubran que podemos ser peligrosos. Si atacamos sus "casas" politicamente solo servirá para enfurecerles más. - Y luego quedaba lo del tema aquel. - Entiendo que desee que no se cree un ejercito de no-muertos por trasmisión de sangre. Mi pregunta en la reunión tenía como proposito tantear a los presentes para ver sus reacciones. Pero yo no descartaré nunca ninguna posibilidad, sería como ponernos limitaciones. Aunque lo tomaré como una opción límite.
Maxence - January 29, 2007 02:54 PM (GMT)
- La violencia suele escalar progresivamente entre los dos bandos enfrentados, todavía no nos vemos capaces de hacer ciertas cosas contra los lupinos, pero si continuan atacando a los nuestros acabaremos siendo nosotros los enfurecidos y no quiero poner a prueba nuestros límites, porque se que llegado el momento averiguaremos que eos límites no existen.
El toreador no quería llegar a eso, pero Ángelo tenía razón, los lupinos sólo entenderían un mensaje de fuerza pare llegar a entender el peligro al que se enfrentaban.
- El segador tiene mucha razón al hablar del potencial de los recursos y la influencia.- miró a Máximo - Y de esas cosas hay en abundancia entre lasombra y toreador. Si atacar políticamente sus casas podría causarles gran dolor, pienso que un mensaje contenido que les avise de la amenaza que corre todo lo que más quieren si persisten en sus ataques podría servir para que se replanteen su guerra.
Maximo Constanza - January 31, 2007 10:14 AM (GMT)
El Lasombra había permanecido en silencio, escuchando las versiones de ambos cainistas. Sin duda tenían razón, y las palabras del Segador no sonaban tan descabelladas, pero por el momento no estaban desesperados. Aún quedaban varios ases en sus mangas.
- Caballeros, yo tampoco creo que la propuesta de Ángelo deba pasarse por alto. Pero por suerte, aún nos quedan algunos recursos que explotar. En este momento los lobos se encuentran batallando en las cercanías de la ciudad, más no se han atrevido aún a cruzar las murallas. Pronto se les acabarán los emplazamientos que destruir ahí fuera. Solo hay que esperar a que pongan una de sus zarpas en la Abadía de St. Germain-de-Près, y cuando eso ocurra ya estoy moviendo los hilos para que las fuerzas sagradas de la Santa Inquisición caigan sobre ellos con su ira divina. Esa será su perdición, pues jamás podrán enfrentarse a la unión conjunta de dos poderes, aunque luchemos por separado, de la fuerza de la sangre y los enviados celestiales.
Máximo acababa de romper su mutismo con una notícia que podría helar la sangre de los presentes. Por un lado las marionetas de la iglesia se movían al son de sus manipulaciones. Y por otro el hecho de que no dudara en poner en peligro su propio dominio para acabar con la amenaza mostraba su templanza mezclada con una maquiavélica ironía digna de todo un señor de las sombras.
Maxence - January 31, 2007 12:08 PM (GMT)
- En la reunión de primogénitos el príncipe parecía preocupado por la inclusión de la inquisición en esta confrontación, sobretodo por lo que podría perjudicar a los nuestros. Pero por lo que hemos podido ver anteriormente, sois vos en quien el principado puede confiar para manejar tan delicados hilos.
Maxence no parecía alarmado por la noticia, pero para el toreador la inquisición no era un arma que se pudiese usar, aunque sí sería útil la potencial amenaza de la inquisición.
- El problema es que la Iglesia sólo parece preocuparnos a nosotros, los lupinos parecen sentirse seguros en lo profundo del bosque, practicando su paganismo sin temor a los ejércitos de Dios que se acumulan hoy más que nunca en esta ciudad.
Angelo - February 3, 2007 11:23 PM (GMT)
Las palabras de Máximo pillaron por sorpresa a Ángelo. De verdad la Inquisición podría algo comtra esos seres.
- No me parece una gran idea movilizar a esa chusma religiosa Don Constanza. El fin no justifica los medios en este caso. No podemos quemas Paris para que ellos no nos cacen. - No era una riña ni una reprimenda. Las palabras del veneciano sonaban más a suplica. - Llamar la atención de la Inquisición solo supondrá la caza indiscriminada de cualquier miembro de la estirpe que no sea suficientemente precavido. Ellos están en los bosques bien seguros. Solo lospodremos mantener lejos de las calles de Paris si nos consideran peligrosos.
- Y no creo que sea ese el concepto que tienen de nosotros.
Maximo Constanza - February 4, 2007 04:30 PM (GMT)
Máximo escuchó las palabras de ambos contertulios para sonreir a continuación.
- Tranquilos camaradas, solo trataba de ver el efecto que tendría una amenaza similar. En cuanto al uso de la Inquisición en este asunto, es algo más complicado de lo que parece. En efecto los lobos cabarán su propia tumba si siguen atacando en los suburbios como han hecho hasta ahora. Si finalmente atacasen St. Germain la Iglesia caería encima suyo quisiera yo o no, ya que es una de sus mayores sedes en la ciudad, así que mejor mantener a los caballeros santos bajo un control, que dejar que campen a sus anchas, para poder redireccionarlos en caso preciso.
Una pausa siguió a sus palabras para que su nueva perspectiva sobre el tema se colara en las mentes de sus oyentes.
- Según tengo entendido el líder de los lobos es alguien sabio e inteligente. Quizá deberíamos intentar hacerle entender que no tienen nada que ganar con la guerra, pues mientras ellos mueren nosotros seguiremos creciendo. Y lo único que conseguirían es romper un cierto equilibrio, creando a un montón de vampiros inútiles e inexpertos, que por las causas de su creación serían sus archienemigos para siempre, quitando de en medio a cainitas que mantenemos un cierto orden entre los nuestros. Y por muy poderosos que sean los hombres lobo no podrán hacer nada para detener esta expansión sin control, cosa que no les interesa en absoluto, y a nosotros tampoco.
Maxence - February 4, 2007 08:32 PM (GMT)
- Sospecho que ellos tambien dispondrán de algunos recursos para perpetuarse, es mucho lo que desconocemos sobre la maldición lupina y sobre lo que pretenden realmente con esta guerra. Si nos atacan porque no nos consideran peligrosos es no les dan miedo las consecuencias de atacar lugares como vuestro monasterio ¿es porque su lider es un inconsciente o sí es tan astuto como se dice siempre y sabe algo que nosotros ignoramos?
El primogénito se rascó la barbilla reflexionando. Maxence no conocía a Guillerm, y la forma de ser del lider lupino parecia la clave para interpretar el comportamiento y nivel de amenaza de los lupinos.
- Ángelo, creo que vos conoceis al lider enemigo ¿diriais que es astuto, ignorante, cruel o honorable?. ¿Lleva tiempo engañando a los cainitas, es una cuestión de honor o de simple rabia? estas cuestiones parecen fundamentales para definir cómo utilizar nuestros recursos.
Angelo - February 7, 2007 09:12 AM (GMT)
Ángelo hizo una mueca de disconformidad.
- Ya respondí a dicha pregunta ante el consejo en calidad de representante Lasombra. Pero os lo recordaré... Mis contactos con Guillerm du Trem me demostraron que era un hombre de recursos y culto. Con una educación propia de un noble frances.
Al parecer debería de repetirlo mil veces para que los Cainitas de París dejaran de tratar al lider de los Lobos como un barbaro en taparrabos. Cosa que solo implicaría la derrota.
Ya era suficientemente poderosos fisicamente como para encima menospreciar su inteligencia. O pretendían poner cepos para lobos entre los matojos del bosque?... quien pues le pondría el cascabel al Lobo??...
- Me parecío una persona que atendía a razones, lo cual me hace pensar, aunque suene a traición absoluta y terrible, que no se han explicado todas las razones de la muerte del Consejero. - Y que si empezaba a hablar diciendo lo que pensaba... y que le importaba si le quitaba el cargo y lo expulsaban de la ciudad. Había llegado el momento de ser útil... y nunca había sido bueno guardandose las opiniones.
Maximo Constanza - February 8, 2007 04:30 PM (GMT)
Las palabras que acababa de pronunciar el Segador, eran el reflejo de los pensamientos de Máximo. No conocía al líder Garou, pero si sabía bien las posibilidades de Trang Oul, y no eran pocas precisamente. Algo tenía que haber ocurrido para que todo esto hubiera empezado. Alguien se estaba guardando cierta información privilegiada. En esos momentos la figura del oscuro príncipe que lo había recibido noches atras ocupó todos sus pensamientos.
Con una mirada de apoyo a Ángelo prosiguió.
- Si esta información procede directamente de ti no voy a ponerla en duda, pues tengo plena confianza en tus métodos y juicios. Y estoy de acuerdo en que alguna información se nos escapa de las manos. Ningún caudillo, por estupido que fuera, arrojaría a los suyos a la muerte si no tuviera nada que ganar, o por lo que luchar. Quizá lo que deberíamos investigar primero de todo son estos cabos sueltos que dieron inicio a la guerra. Entonces es posible que encontremos la forma de detenerla. El problema es que no tenemos demasiado tiempo, y que por lo que parece, incluso los nuestros nos ocultan información, como si quisieran enfrentarse a esta guerra.
El Lasombra empezaba a pensar que la bestia del principe estaba actuando más allá de su propia razón. Pero no quería decir nada claro antes de estar seguro de una acusación que podría minar las bases del poder de la ciudad. Además, también cabía la posibilidad que otros estuvieran ocultando información a Geoffrey al mismo tiempo. Dos nuevas siluetas se colaron en su mente, y las dos procedían del mismo lugar: el cementerio.
Maxence - February 8, 2007 09:37 PM (GMT)
Maxence sonrió.
- Me alegra comprobar en la práctica que la armonía entre ustedes dos es cierta, pero tambien es cierto que muchos otros cainitas recelan unos de otros y que eso es algo que no podremos cambiar. Prefiero quedarme con ejemplos positivos como el vuestro y tratar de construir una salvación con ellos.
La posibilidad de conseguir una mayor unidad o de investigar mucho más llegaba un poco tarde a esas alturas. Quizas todavía fuese posible, pero tendrían que intentar cosas muy concretas.
- Angelo, recuerdo lo que vos dijisteis en la reunión, pero siento bastante rechazo ante la idea de un Guillerm inteligente, porque siempre que he oido hablar de esa idea viene acompañada de consecuencias muy malas para todos nosotros. Si Guillerm no es un bruto que se dejó arrastrar por la ira, mató a Trang Oul porque esa era su intención. Si es inteligente, no le manipularon sino que fue él el manipulador, engañó a Elois D'Umbrelle para localizar a un cainita y destruirlo, engañó a varios otros para hacer una tregua que tenía previsto incumplir. Y lo que es peor, organizó una guerra con el conocimiento de que tenía las mejores opciones para ganar, conociendo las ventajas y flaquezas de ambos bandos. ¿creeis que es esto lo que está ocurriendo o cabe alguna otra posibilidad?
Angelo - February 15, 2007 06:58 AM (GMT)
Quizá se esperaba del Segador más de lo que podía aportar. Pero entendía la postura de Maxance.
- He conocido a grandes políticos y mentirosas Sir Maxance. Y no podría asegurar que Guillerm no sea uno de ellos. Pero me temo que si pensais que la Duquesa puede ser engañada de esa forma, es que lo único que os queda es esperanza. - El gesto de Ángelo no era de reproche. - Algo difuso hay en todo esto, en eso si teneis toda la razón.
Maxence - February 15, 2007 06:06 PM (GMT)
- Lo único que tengo son historias Ángelo, diferentes versiones de lo sucedido.
Como la que contó Elois en forma de fraile estando Ángelo presente.
- Pero todavía no he encontrado una que satisfaga a todos, si la tuviese, conseguiría grandes cosas.
Sí eran tonterías de un toreador, al fin y al cabo él no tenía obtenebración, sólo palabras.
En aquel momento entró en la sala madame Helene, disculpándose por interrumpirles. Llevaba una carta cerrada en su mano con el sello de Geoffrey que le entregó a su primogénito.
- Acaba de llegar, parece importante.- explicó con brevedad el ama de llaves.
Maxence la abrió, la leyó rápidamente y explicó el contenido a sus invitados.
- El Príncipe decreta una Caza de Sangre permanente contra todas las Lamias que se encuentren en la ciudad.
Aquello le hizo rememorar la noche de la reunión de primogénitos y algun otro encuentro posterior, pero no hizo ningun comentario.
Angelo - February 15, 2007 10:35 PM (GMT)
Ángelo se sorprendió ante lo que le acababa de decir Maxance. La Lamia... una caza de Sangre... el Principe.
El Lasombra se incorporó y se colocó la espada en su lugar.
- Es muy posible que podamos continuar esta conversación pronto. Y espero que entendais que mi posición en París me obliga.
Un saludo a ambos Cainitas y Ángelo se dispuso a marchar.
- Enviadme un mensaje para una nueva reunión o acción. Estoy con usted en todo lo que decida hacer Sir Maxance.
- Así que si me disculpan.... .
Maximo Constanza - February 15, 2007 11:08 PM (GMT)
Máximo también se sorprendió ante la noticia, pero actuó con su forma calmada habitual. Como si nada ocurriese. Antes de que el segador partiera aclanzó a decirle una única cosa.
- Ángelo, ten cuidado si la encuentras, jamás está sola. Posee algunos aliados en el mundo espiritual, por si sus capacidades guerreras no fueran pocas.
Mientras con la mirada le ofrecía su apoyo en caso de necesitarlo. Ya sabría donde encontrarlo si se marchaba de casa del Toreador, pues compartían vivienda desde hacía algunos días. En absoluto con sus palabras había subestimado al Lasombra, solo se preocupaba por él.
Cuando el Segador partió, cumpliendo con su deber, el antiguo devolvió su atención a Maxence.
- ¿Habla de las causas de esta decisión en la carta?
El Lasombra, pocos días antes, había trazado algunos planes para la pequeña Lamia, ahora debería prescindir de ella. No es que le importara realmente, pero ahora tendría buscar otro método para llevar sus actos a buen fin.
Maxence - February 16, 2007 09:01 AM (GMT)
Maxence asintió disculpando la ausencia del angel exterminador cuando este se despidió para cumplir sus obligaciones.
La pregunta de Máximo hizo que el toreador arquease una ceja como si la orden de Geoffrey se explicase por si misma. Entregó el mensaje al primogénito lasombra mientras le decía:
- No pone nada más. Pero esto no os sorprendería si hubieseis visto lo que yo en el consejo de primogénitos.
No quería reprocharle más su ausencia, lo hecho, hecho estaba, pero ahora Máximo estaba allí y deseaba que ese momento fuese parte de un cambio positivo.
- Vos sois el primogénito de mayor edad, junto a Álvaro Castellar sois uno de los consejeros que se han mantenido más próximos al príncipe. Puede que hayais estado un tiempo ausente, pero en estos momentos difíciles y sobre todo tras la ausencia de Trang Oul todos necesitamos que recupereis vuestra actividad con presteza. Vuestra presencia, consejo y apoyo al liderazgo son más necesarios que nunca. Me gustaría poder decir que una revuelta lupina es nuestra única preocupación, pero como veis, no es así.
Mientras, madame Helene acompañaba al segador hasta la salida de la mansión. Ella había escuchado el contenido de la carta y suponía los deberes de obligaban en ese momento a Ángelo, por eso al despedirse le dijo.
- Os deseo suerte, si está en nuestra mano ofreceros algun tipo de ayuda, todos y todo en esta casa se pone a vuestra disposición.
Angelo - February 16, 2007 10:07 AM (GMT)
Ángelo llegoen grata compañía a las puerta de la mansión de Sir Maxance. Se colocó la capa con capucha y ató el pelo en una cola.
- No asumí este cargo para ser un asesino Madama. Tampoco lo hice para salir corriendo al menor problema... gracias por la oferta. La caza de sangre es general yo solo soy una herramienta del su Majestad Geoffrey.
Mientras hablaba, el lasombra fue tomando un tono ceniciento y luego gris, hasta que su forma dejó de ser tanjible y se desplomó sobre el suelo en forma de terrible serpiente de sombras. Sin ningún tipo de ruido, no dejando tiempo para que la Toreador abriese la puerta, se deslizó bajo ella a gran velocidad. Desapareciendo en la noche, haciendose uno con el abismo...
Maximo Constanza - February 17, 2007 04:58 PM (GMT)
El gesto del Toreador no pasó desapercibido para Máximo, pero no iba a reprocharselo, no era su estilo. Así que tomó la nota y la repasó rápidamente. en efecto no ponía nada más. El hecho que había llevado al Lasombra a preguntar no era el de cuestionar la autoridad del Príncipe, sino la osadía de declarar una caza de sangre contra toda una línea de sangre, que como había descubierto el antiguo recientemente, en su diálogo con la Lamia, no escaseaban en potencia combativa. Sin duda las lamias que entraran en París, o las que decidieran permanecer, pues dudaba que la insolente Magdalena con su creencia de ser la misma muerte se amedrentara con algo así y huyera, alcanzarían la muerte definitiva. Pero no serían pocos los que caerían bajo sus feroces colmillos.
El rostro del Lasombra se tornó sombrío con sus últimos pensamientos, resaltando la seriedad de las palabras que iban a proseguir.
- Maxence, el Príncipe posee mi fidelidad, como antaño la tuviera. Pero ya no es el Geoffrey que apoyamos en su ascenso al trono de París. Ese ya no existe, y ha sido reemplazado por una fiera que aunque logrará decisiones acertadas, está demasiado en contacto con su bestia interior, que le ciega y hace actuar impulsivamente. No creo que haya sido el momento preciso para tal anunciación, y menos contra toda la casta de Lamia. No podemos permitirnos bajas ni mostrarnos débiles ante los lobos, y éste acto conlleva tanto una cosa, como la otra. No dudo de que la acusación haya sido infundada... pero ahora... -Un leve golpe en la mesa con el puño cerrado descargó la resignación que el Lasombra sentía en su interior. Había sido un movimiento inconsciente, en su habitual tranquilidad, un gesto que demostraba al Toreador la rabia que le producía la situación.
- En efecto soy uno de los vampiros más antiguos de la ciudad, pero algunas cosas escapan aún a mi conocimiento por causa de mi letargo, cosas que estoy solucionando con la mayor presteza posible, pero Geoffrey no cree que mis consejos puedan ser de ayuda hasta la fecha en que sea consciente de todo. Tiene parte de razón, pero sin embargo creo que se equivoca al no confiar sus decisiones a nadie. No voy a dar ningún nombre, pero el Señor de París lleva demasiado peso sobre su espalda como para poder cargarlo sin un consejero. Maldita la hora en que Trang Oul decidió actuar sin la cautela e inteligencia que le eran propias.
Las palabras de Máximo eran el eco de los pensamientos que llevaban desde su visita a la Concergerie revoloteando por su mente.
Maxence - February 18, 2007 11:31 AM (GMT)
Agradeció aquellas palabras que eran duras pero presentaban con sinceridad el punto de vista de Maximo.
- Comprendo la dificultad de adaptarse a estos tiempos despues de un letargo, pero tampoco es fácil para los que estaban aquí mientras nosotros permanecíamos más aislados. Trang Oul era tenía una importancia especial para muchos de nosotros, era el consejero del príncipe y casi la razón de existir para Magdalena, fue mi maestro en el camino a la primogenitura y creo que tambien recibió vuestra guía. Su desaparición ha creado un vació que no ha alterado y nos arrastra a todos.
Y si el lasombra mostraba sus opiniones, Maxence le correspondería con las suyas.
- No me parece bien el sistema que se está imponiendo para compensar eso, si no estamos deacuerdo con alguien parece que la solución es eliminarlo, cuando lo normal sería llegar a un entendimiento. Son más vacíos para compensar el anterior vacío, necesitamos a Magdalena, necesitamos a Geoffrey y en nuestro enfrentamiento contra los lupinos existía un propósito comun que nos importaba a todos más que las posibles diferencias entre nosotros.
Pero Máximo ya sabía donde estaban los problemas, asi que Maxence se centraría en pensar donde estaban las soluciones.
- Últimamente he podido experimentar esa sensación de incomunicación con el príncipe de la que hablais. Pero tambien he observado que este príncipe tiende a apuntarse a las iniciativas una vez estas tienen éxito.
Eso no decía nada bueno de Geoffrey, pero ofrecía alguna alternativa.
- Él no quiere proyectos o consejos, quiere resultados, y os llevará menos esfuerzo hacer directamente las cosas que tratar de convencerle de cómo se tienen que hacer las cosas.
Si Máximo pensaba que Geoffrey se había estropeado, el herrero le ofrecía una reparación, no un recambio, pero pensaba que no había oportunidad para más en mitad de una guerra.
Maximo Constanza - February 18, 2007 09:34 PM (GMT)
Mucha razón encerraban las palabras de la voz de los Toreador, pero la propuesta era una hoja de doble filo.
- El Príncipe, como bien deciis, desea ver actos. ¿Pero que ocurre cuando lo que ve no resulta de su agrado? Creo que en su actual decisión hay parte de la respuesta a esta pregunta. Geoffrey no racionaliza las cosas, se mueve por impulsos, y por eso no es fácil actuar. Pero si éste es el único método de hacer las cosas... -Las palabras del Lasombra terminaron dejando el tema abierto, lo que ocurría no era una opción, sino un hecho.
- Entonces, actuemos como creamos más conveniente. Creo que un enfrentamiento directo, o la sola muerte de una Lamia en la ciudad, sería la perdición de París. Nos podríamos ver encerrados en una batalla a dos flancos. Por un lado los lupinos, y por el otro las Lamias, sin duda igual de feroces, pero más peligrosas al conocernos mejor. Creo que la única de las seguidoras de la gorgona en la ciudad es Magdalena, y las demás por mucha ofensa que vayan a sentir no entrarán en el conflicto a no ser que la niña acabe muerta. Deberíamos encontrarla antes de que lo hagan los demás e intentar convencerla de que no haga ninguna estupidez, y que se mantenga oculta o abandone la ciudad. Más adelante ya encontraremos algo con lo que negociar con el Príncipe. Sé que es algo dificil de conseguir, pero debemos intentarlo antes de que alguien sediento de sangre y poder la encuentre y empiece el baño de sangre. -Las palabras que seguirían a continuación iban con toda la intención. Maxence no podría ignorarlas- Además, en una batalla entre cainitas, los primeros en recibir serán los humanos.
Después de esto, solo quedaba empezar a moverse, así que empezó a levantarse de la silla.
- Mi relación con Magdalena no era precisamente mala, quizá pueda intentar que me escuche. Me dirigiré al cementerio, quizá aún se encuentre allí, y sino será un buen sitio desde el que empezar la búsqueda. Sin duda tu compañía resultaría confortable, pero tal vez en presencia de dos primogénitos podría sentirse amenazada. Por otro lado, los poderes de la sangre me harán pasar desapercibido a los ojos curiosos y moverme veloz por la ciudad sin ser visto. Aunque si lo deseais podeis venir, pero creo que podríais empezar a moveros entre los vampiros investigando posibles partidas de caza e informaciones sobre éstas, y sobre el paradero de la Lamia. Eso si, debemos mantenernos en contacto constante, pues cualquier nueva información puede facilitar las cosas. Si lo veis conveniente podriamos mantener informado a alguno de veustros vasallos y así aunque el uno o el otro no estemos disponibles él podrá ponernos al corriente de la situación y los descubrimientos.
Era una propuesta precipitada y arriesgada. Pero debían solucionar este problema antes de que fuera a peor.
Maxence - February 19, 2007 08:24 PM (GMT)
Maxence simplificó bastante su respuesta símplemente asintiendo. Se trataba de una propuesta arriesgada y él no se llebaba del todo bien con Magdalena, pero el Antiguo estaba haciendo lo que le había pedido, pasar a la acción y lo hacía tomando decisiones que le parecían basadas en los criterios correctos. Asi que le prestaría su apoyo sin objecciones.
- Haré que Helene os acompañe, y yo iré a ver a Octavio Giovanni, la enemistad entre él y Magdalena no es un secreto, debe ser el más interesado en que se cumplan los deseos del príncipe.
Puso las palmas de la mano sobre la mesa, dispuesto a levantarse y organizarse rápido si Máximo no quería plantear nada más.
Maximo Constanza - February 20, 2007 02:54 PM (GMT)
El antiguo sospesó la situación durante un momento.
- No quiero menospreciar la aydua que me ofreceis, pero no quiero ninguna responsabilidad sobre vuestros vasallos. La cosa puede acabar mal si la Lamia enfurece, y no quiero tener que preocuparme por la vida de otros llegado el momento. Suficiente dificil puede llegar a ser mantener la propia en situaciones de este estilo. Pedid a Helene que no salga de la mansión. Tan pronto como sepa algo me dirigiré aquí y la informaré de lo acontecido, y ella os transmitirá la información. Será el nexo entre nosotros. Aseguraos de que también conozca vuestros movimientos, así podrá informarme a mi también en caso de algún descubrimiento.
Esperaba que Maxence comprendiera sus palabras e incluso agradeciera el gesto por no poner en peligro a una de los suyos. Era innecesario, a la vez que aportaba nuevas variables a la ecuación ya de por si complicada, el hecho de que alguien más se arriesgara.
- Deseadme suerte, tanto como yo os la deseo a vos. Mantened los ojos bien abiertos y estad atento a cualquier movimiento, pues las noches de París no son lo que eran. Hasta pronto.
Mientras las últimas palabras del Lasombra salían por su boca, su cuerpo empezó a volverse translucido y sombrío hasta que finalmente, como breves momentos antes hiciera el Segador, salió de la casa del forjador envuelto en las sombras que eran parte de su esencia.
Maxence - February 20, 2007 05:57 PM (GMT)
Aunque no era su intención, el toreador se sintió muy ofendido cuando Máximo rechazó a Helene despues de que él mismo había propuesto utilizar a uno de los suyos. Le gustaría haber protestado, pero sabía que no se le permitiría esa posibilidad.
Se limitó a hacer lo que se le había ordenado.
- Llamad a Tomasso, él debe acompañarme a buscar al Giovanni. El resto quedaos aquí a la espera de recibir noticias de alguno de nosotros.
En pocos instantes estaban todos en camino.