Title: Visita a Máximo,22-4-1226
Description: Abadía de St. Germain-de-Près
Magdalena - December 30, 2006 05:04 PM (GMT)
Entre las sombras de los suburbios la figura de una niña con un vestidito sucio, roto y harapiento apareció ante las murallas de la Abadía. Iba descalza, sus rostro ceniciento y sus ojos tristes. La brisa mecçia su cabello sucio y entremezclado. Delante, paciente delante de la muralla alzó la cabeza y contempló la abadía en todo su esplendor. Acercándose llamó trews veces sobre la puerta de la muralla.
Maximo Constanza - December 30, 2006 05:40 PM (GMT)
Máximo paseaba por las almenas de la muralla cuando vió acercarse una silueta a la Abadía. A medida que ésta se acercaba quedaba más clara su pequeña forma... no era posible. ¿Una niña pequeña a estas horas? Algo no era normal. Cuando la pequeña estaba a punto de llegar, el Lasombra bajó corriendo al patio para ver que sucedía. Justo al llegar al portón oyó tres golpes desde el otro lado, e hizo que los guardias que allí se encontraban lo abrieran.
Una vez las puertas estuvieron abiertas Máximo se acercó a la niña y arrodillandose a su lado la miró para ver si se encontraba bien.
- ¿Estas bien pequeña? -Iba a apartarle el pelo de la cara para verla mejor, cuando de repente observó un extraño brillo en sus ojos. Esto no era una niña ese brillo centenario en sus ojos lo indicaba, demasiadas veces había observado ojos como aquellos en sus siglos de no vida.
Recuperando la compostura, se puso en pie y se dirigió a la lamia.
- Sigueme. -Ordenó con un tono firme que no permitía réplica. Los temas que tuviera que tratar con esta criatura, no eran temas para tratar al aire libre, a oidos de cualquiera.
Caminando por corredores y pasillos llegaron a una sala, ligeramente amueblada. No conocía a este ser, así que no la llevaría a la gran biblioteca, ese era un lugar para conocidos. Cuando entraron en la habitación, podía contemplarse una mesa con un par de sillas a un lado y un sillón al otro, una pequeña chimenea en una de las esquinas, y una estantería con algunos libros en el otro lado. Visto esto Máximo se sentó en su sillón e invito a la pequeña a tomar asiento enfrente suyo.
- ¿Y bien?¿Quién soys y a qué veniis a la Abadía de St. Germain-de-Près? -Por el tono de sus palabras Magdalena podía apreciar que había sido reconocida como un miembro de la estirpe, aunque por el contrario no conocía la identidad de su interlocutor... aunque podía hacer sus hipotesis.
Magdalena - December 30, 2006 05:52 PM (GMT)
Magdalena observó el cambio en la compustura de aquel hombre. ALgo había reconocido en ella. Cuando se encaminó de trás de él estaba claro que aquel hombre pertenecía a la estirpe. Magdalnea no necesitaba irse como otras vástagos a síntmas como la respiración y los parpadeos... Con solo verlos sabía si pertenecían a la estirpe o no. Eran demasiados los años trabajando con la muerte como para no reconocerlos nada más que por la fisionomía que tanto tiempo llevaba estudiando en los cainitas, aunque a un alto precio...
MAgdalnea siguió al primogénito entre los corredores para terminar sentándose sobre donde Máximo le había indicado. Mirño fijamente a los ojos a aquel hombre con la sapiencia de muchos siglos y enderedor.
Buenas noches. Soy Magdalena de Lamia. Sacerdotisa de la Via Ossium, y ex-guardaespaldas de mi difunto señor Traq Oul. Vengo a ver al señor Máximo Constanza, primogénito Lasombra, ¿Sois vos? Apuesto a que sí, vuestros viejos ojos son tan oscuros como antiguos...
MAgdalena usaba un tono pausado anque imponente, frío y directo. NBo había cabida a dudas que la niña no se andaba con chiquiteces...
Maximo Constanza - December 30, 2006 06:06 PM (GMT)
Las palabras "mi difunto señor Traq Oul" recorrieron el cuerpo de Máximo como un relampago. Aun era reciente el conocimiento de la muerte de su antiguo amigo, y no lo había asimilado del todo. Pero no por esto mostró ninguna debilidad. El comentario había fluido directamente hacia su corazón muerto, y ahí se había mantenido.
Tras un lapso de tiempo en el que reinó el silencio, durante el cual el Lasombra asimilaba las palabras de la lamia, y la estudiaba con su mirada, contestó.
- Buenas noches tengais entonces Magdalena de Lamia. En efecto os encontrais ante el señor de estos dominios. Y puesto que vos soys directa en vuestras palabras yo tambien lo seré en las mías. Ésta vez os atenderé, pero espero que para futuras visitas, me informeis con antelación de vuestra llegada o debereis dar media vuelta y volver por vuestro camino. -Las palabras habían sido tran frias, e imponentes como las de su interlocutora.
- Ya que parece que os gustan las charlas directas y eficaces, decidme a que habeis venido y dejemonos de cortesías que sólo servirían para haceros perder el tiempo,... y a mi tambien. -Máximo era un hombre acostumbrado a la corte, pero con su larga experiencia estaba acostumbrado a cualquier tipo de trato, y el directo era uno de sus favoritos. Aunque no por eso, evitó que sus palabras fueran cargadas de un leve tono de ironía ante la insolencia de la lamia.
Magdalena - December 30, 2006 06:16 PM (GMT)
Os pido disculpas por venir sin avisar señor Máximo, pero no dispongo de mucho tiempo y aún menos con la tregua rota, por no decír que no me gustan los sirvientes, y adecir verdad venir en persona a dejar una carta que ponga "¿ME podéis recibir"? Mesonaba un tanto estúpido...
Magdalena sabía que podía ser insolente muchas veces, pero también sabía que mucho antiguos preferían el trato de igual a igual, las conversaicones directas fuera de la hipocresía de la corte y la sinceridad ante todo. Además moestraba que a pesar de su tamaño no temía a nadie.
A decir verdad... mi verdadero propósito era conoceros... pues la noticias de vuestra vuelta son recientes y mucho el paoyo que debamos darnos en estas fechas de guerra... por desgracia a la muerte de mi señor, mi Clan se separa y hay que medir mejor que nunca las alianzas y vengo a ofreceros mis servicios en todo lo que requieráis por el respeto y devoción que me ata por vuestra más que antigua amistad con mi señor Traq Oul
Clara, directa y mortal. Si las palabras de Magdalena eran ciertas, Máximo no debería despreciarlas a la ligera...
Maximo Constanza - December 30, 2006 06:54 PM (GMT)
Asintió a las disculpas de Magdalena con una leve inclinación de cabeza. Sin duda la Lamia iba directa a por sus intereses. Bien entonces todo sería más facil.
- Entonces tu principal propósito ya ha sido cumplido. Ahora ya nos conocemos Magdalena de Lamia. Sin duda estos tiempos que se aproximan son dificiles, y debemos mantenernos unidos, así que acepto de buen grado tu ofrecimiento. Tambien debes saber que mis alianzas son reciprocas, así que obtendrás tanto como ofrezcas. -Con un breve silencio quiso que el último concepto que había dicho se asentara bien en su oyente.
- Por otro lado, ya que nuestro diálogo se basa en la claridad y sincerdiad de nuestras palabras os advertiré tambien de una cosa. Si alguien decide romper una alianza... no habrá marcha atras. Su propio acto habrá mostrado su estupidez, y sera cazado por ello. -Hizo resonar la palabra "cazado", con un tono más potente. Supuso que la Lamia se sentiría atraída por esas palabras y las entendería a la perfección.
Dicho esto, esperó a ver como Magdalena respondía a sus palabras. Los dos jugaban al mismo juego en estos momentos. Sólo quedaba esperar a ver si la muerte aceptaba los términos del abismo.
Magdalena - December 31, 2006 06:35 PM (GMT)
Magdalena miró friamente a Máximo y esbozó un sonrisa que hizo brillar sus ojos.
Me pregunto por qué a la mayoría de los antiguos les cuesta tanto pensar y razonar como usted... simple, calro y conciso, al fín alguien inteligente en toda esta marabunta de problemas que se avecinan sobre París. Habéis elegido bien señor Máximo, sin duda habéis elegido al caballo ganador.
Magdalena se levantó despacio de la silla y dió una vuelta alrededor de la silla contemplando la estancia.
Me pregunto también si vos me ayudaríaias a unir a mi Clan de nuevo, vuestras palabras son sabias y serían escuchadas El rostro de Magdalena se volvió algo triste A pesar de que pertenezco a uno de los grandes Clanes, la ignorancia hace que muchos desprecien la rama Capadoccio de la que proviene mi Abuela Lamia, eso esta causando muchos problemas, si contara con vuestra voz todo sería mucho más fácil y mi gratitud y lealtad irían mucho más allá de la mismísima muerte.
Magdalena no tenía tiempo de jugar a intrigas políticas como hubiera hecho una Ventrue, a ella le gustaban las alianzas directas, el poder por el poder, ella pedía mucho, lo sabía, pero tenía como antecedente a su señor, y a cambio ofrecía también mucho, si a Máximo le hacía falta nuevos contactos no dejaría escapar la oportunidad, pero el Lasombra era muy antiguo y Magdalena dudaba sobre si realmente le interesaba todo cuanto había dicho anterioirmente o solamente deseaba desembarazarse de ella lo antes posible. no conocía al primogénito y no lo juzgaría. Las cartas estaban en la mesa sin econder nada en la manga.
Maximo Constanza - January 5, 2007 05:02 PM (GMT)
El Lasombra escuchaba atentamente las palabras de Magdalena, mientras levemente asentía a lo que iba diciendo. Le estaba pidiendo ayuda a cambio de una lealtad incondicional. Sería estupido sino lo aceptara, pero tenía que ver hasta donde era capaz de llegar esta chiquilla. Sin duda la unión del clan Capadocio fortalecería la ciudad, y si además los podía contar como aliados tambien se fortalecería su propia posición. La pequeña Lamia era ambiciosa... ¿Pero hasta que punto?
- Veamos Hija de Lamia, entonces lo que tu deseas es ver unido a tu clan, pero... ¿Bajo que condiciones? -Dependiendo de la respuesta a esta pregunta Máximo decidiría como actuar.
- Sin duda el clan capadocio y su situación en la ciudad estan pasando por malos momentos, y te aseguro que me gustaría ver como os recuperais y alcanzais de nuevo vuestro lugar. Pero se tienen que tener varias cosas en cuenta antes de empezar con cualquier movimiento. Así que responded a mi pregunta y veamos como podemos solucionarlo.
Quizá esto enfurecería a Magdalena por su tono un tanto indirecto, pero el antiguo no quería ofrecer cosas que no pudiera cumplir, almenos sin unas ciertas garantías de éxito.
Magdalena - January 5, 2007 05:11 PM (GMT)
Lo único que pretendo señor Maximo es ser la voz de Mi Clan en la ciudad pues he de unirlos primero, pero Octavio Giovanni se empeña en hacerme la vida impsobile, lo único que deseo es vuestro apoyo, si vuestra voz se decantara a mi favor, vos que también sois alguien versado en los conocimientos de lo oculto, quizás Goeffrey reconsiderara la proposición que hice inadecuadamente en la reunión de primogénitos en la que el seño Angelo os representaba dado vuestro periodo de descanso. Ya cuento con el apoyo de Aureur de Gangrel y Zack Tomas de Nosferatu con las mismas condiciones, solamente su voz en mi favor, aunque no sirva de mucho quizás, con suerte podríamos salir todos mejor parados... Es realmente difícil hacerle comprender a alguien tan orgulloso como Geoffrey que mi línea de sangre somos Capadoccios de puro derecho, simplemente porque hemos adoptado el nombre de nuestra abuela y nos hemos consagrado a unas tareas espefíficas... ¿se me niega ese derecho? A vos os escucharía porque además vuestra palabras al contrario que la de Aureur y Zack pesa más al pertenecer a no solo a uno de los altos clanes, si no a uno de gran gobierno. Aun he de hablar con los demás primogénitos, el único que creo que desechará mi petición es el señor Maxence de Toreador, creo que no le caigo demasiado bien debido a que nuestros caminos estan de algun modo enfrentados... pero no lo sé aun no he hablado con él... ¿y bien, que decís?
Si Maximo deseaba una respuesta ahi la tenía. Lo único que pedia Magdalena era el apoyo para subir en la escala social y ser la voz de su clan pues alguien debía tomar decisiones en nombre de los Capadoccio y más en tiempos de guerra. Era una oferta realmente buena.
Maximo Constanza - January 9, 2007 12:07 AM (GMT)
Máximo atendió al discurso de la Lamia. Sin duda lo que buscaba era ganar el poder del clan, y posiblemente con eso tener a Octavio bajo su poder. Debería tratar el tema con pies de plomo.
- Magdalena entiendo lo que me pides y no puedo prometerte tal cosa. Puedo ofrecerte una alianza, puedo proporcionarte defensa y aceptar la tuya, pero no estoy en condiciones de garantizarte nada más. El príncipe no me tiene tan bien considerado como antaño y eso dificulta mi posición en la ciudad. Debes saber que hasta que no me demuetres lo contrario mereces mi respeto y mi aprovación, y estoy dispuesto a ayudarte en medida de mis posibilidades. No creo que tal y como está actuando Geoffrey últimamente, vaya a anunciar una votación para nombrar al próximo primogénito Capadocio. Si quereis un consejo intenta ganar méritos para conseguirlo, pues el será el único que decida en este caso sin tener en cuenta a los demás. al fin y al cabo el es la voz de París. -El Lasombra dejo una pausa en que la tensión podía haberse cortado con una espada.
- Espero que puedas entender mi postura, puedo ofrecerte muchas cosas pero no esto, lo lamento sinceramente Hija de Lamia.
Magdalena - January 9, 2007 12:05 PM (GMT)
Lso ojos de la pequeña se cerraron levemente en un rictus severo que alofjó de nuevo.
Ni siquiera sé si valdría de algo, pero no creo que os estuviera pidiendo mucho, porque desde luego si Octavio llega a primogénito son muchos los problemas que se sucederán entonces y es lo que quiero evitar... Decís que podéis ofrecerme un alianza pero no siquiera sois capaz de dar vuestra voz en mi favor si fuera necesario, solo eso... Esta bien, señor Maximo, os comprendo, no me conocéis y no tenñeis por qué hacerlo, lo conseguiré por otros medios...
La niña se veía visiblemente afectada y algo en su interior se agitaba, Maximo podía notarlo sin ningún tipo de problema. Magdalena se levantó dispuesta a marcharse...
Maximo Constanza - January 11, 2007 06:54 PM (GMT)
- ¿Cómo voy a ofrecerte mi apoyo, si ni tan sólo intentas defender tu causa? -Las palabras del Lasombra eran duras pero tenían mucho sentido.
Dejó una pausa para que la Lamia entendiera sus palabras y decidiera lo que mejor le pareciera. No pensaba retenerla.
- Quizá ambos nos hayamos precipitado en nuestras decisiones. Sientate y háblame del Giovanni, y muestrame por qué no debe governar. Si lo que me cuentas me convence te daré mi voto.
La Lamia no podría rechazar una oferta como aquella si poseía más inteligéncia que paciéncia. Máximo ya tenía sus hipótesis, pero deseaba confirmarlas mediante la opinión de Magdalena, antes de actuar de ningún modo.
Magdalena - January 11, 2007 07:05 PM (GMT)
La vena en el cuello de la Lamia se hinchó cuando el Lasombra anunció sus primeras palabras que luego se calmaron, si desde luego el Lasombra tenía inteligencía no volvería a hablarle en ese tono o se acabaría la conersación rapidamente.
Lo haré si vos no os adelantáis a juzgar si es sólo mi causa... ¿O esque no habíes escuchado nada de lo que he dicho? La recriminaciónde la Lamia era igualmente dura y trató de calmarse.
Mas sosegado la Lamia continuó. Quizás nos hayamos precipitado si... os contaré lo que deséais saber, pero escuchad bien lo que os voy a decir, porque si sale palabra alguna de este asunto de vuestra boca os juro que yo misma me encargaré de que no salgan más... Si para darme todo vuestro apoyo deseáis saberlo todo, tendréis que aceptar la consecuencia que tiene el conocimeinto de ciertas cosas. Como antiguo que sois estoy segura de que sabéis a qué me refiero. Vuestro silencio es vuestro conocimiento, mi apoyo y mi fidelidad incondicioal, ¿Aceptáis?
Maximo Constanza - January 11, 2007 07:34 PM (GMT)
La Lamia estaba mostrando una insolencia y una soberbia dignas de la própia muerte. A Máximo no le gustaban las amenazas y menos en su propia casa, con lo cual dirigió una mirada penetrante en dirección a su interlocutora. En los oscuros ojos del Lasombra Magdalena pudo leer que no debía volver a repetirse algo como lo que acababa de hacer o tal vez sería su perdición.
Al momento las palabras de la niña volvieron a brotar de sus labios produciendo una curiosidad absoluta en Máximo, y haciendole olvidar parte de la ofensa que acabab de realizar aquel pequeño ser tan cargado de ira y maldad.
- Habla si quieres mi apoyo. Yo prometo bajo mi sangre que mantendré el silencio sobre todo lo que sea dicho a partir de ahora, pero recuerda que sólo si los motivos me parecen los adecuados otorgaré mi voto en tu favor. Aunque si por el contrario no lo son no deberás temer que nada escape de mi. Ahora queda en tus manos decidir si crees que me convencerás con tus palabras y si puedes confiar en mi.
El Lasombra ansiaba ese conocimiento, pero debía dejar claras las cosas antes de proseguir, pues no deseaba malentendidos con aquella niña tan mortifera, aunque como expresaban su voz y sus gestos no era por temor hacia ella.
Magdalena - January 11, 2007 08:24 PM (GMT)
Os comprendo y os respeto, por eso os digo, que con vuestro silencio comprearéis mi conocimiento, con vuestro apoyo mi fidelidad, pero sno dos cosas distintas y que ambos entendemos...
Parecía que después de aquello había cosas que quedaban claras entre aquellos dos cainitas. Que el señor de las Sombras de París, que debía ser el más grande de toda Francia, andaba con pies de plomo y una seguridad muy digna de ser conservada, y que la muerte reencarnada con forma de niña, una de las Sacerdotisas más grandes de toda Europa se tomaba las cosas muy enserio, si de allí salía una alianza, desde luego sería una alianza tan fructifera que muchos tendrían que temblar con tan solo escucharla.
Lo que os voy a contar, y la cuestión por la que os pido silencio es porque no puedo demostrar, salvo mi palabras contra la de Octavio los hechos acaecidos. He estado siguiendo al Giovanni en múltiples ocasiones, y sirviéndome de sus propias armas para espiarle, como sabéis los Giovanni poseen un arte único en el Clan de la muerte para tratar con los fantasmas, un terreno en el que los Capadoccio nunca entraron demasiado por pertenecer a otro plano, más allá de la muerte. La nigromancia consiste en el arte de hablar con los fantasmas, torturar el espíritu de los muertos y obligarlos a que te sirvan bajo amenazas de encarcelamiento, las primeras veces, y atando las almas de los muertos a objetos las segundas, esta es la razón por la que los wraiths ayudan a los Giovanni, por miedo a perder lo que son, por miedo a una eternidad esclavizada tratan de cumplir las órdendes de su amo esperando que no lo ate, en después, de que los libere...
Magdalena hizo una pausa para ver que Máximo asimilaba las descripción de esas artes tan oscuras, el Lasombra debía ser un gran ocultista como todo primogénito de su Clan que se hiciese valer, por lo que no tardaría en entender de qué estaba hablando y sí comprendería la importancia y la sabidurái que se escondían tras las palabras de Magdalena ilustrándole sobre tales hechos tan ocultos.
Y como bien sabéis, nuestro arte madre, Mortis, es la magia de sangre de la muerte que maneja varias sendas, una de ellas, la llamada senda de los cuatro Humores es una senda practicada solamente por las Lamias ya que viene como revelación de nuestra Madre Oscura aquí Magdalena hizo un énfasis y que es oculta tanto a Capadoccios como a Giovannis, una senda realmente terrible incluso entre las que los Capadoccio encierran, mucho más letal pues fue concebida con la idea de que las Lamias debían representar la muerte como defensa de su señores Capadoccios, una senda de la que yo soy Maestra...
Si a estas alturas Máximo comprendía mínimamente de lo que estaba hablando, debería estar sorprendiéndose sobre tales hechos, que tan ocultamente guardaba la Lamia en secreto. Ahora podía empezar a vislumbrar por qué tanto secreto, por qué tanto silencio jurado sobre la misma muerte que Magdalena había porpuesto, por qué una niña tan pequeña podía llegar a ser tan letal, irrumpir en la reunión de primogénitos y ser capaz de desafiar a los presentes, no era por orgullo, no era por desobediencia, era porque dentro de lo que ella creía que le correspondía, ella y ningún otro, Podía hacerlo.
Como os iba explicando, una de mis grandes artes ocultas, es el trato con los fantasmas que tan desfavorecidamente los Capadoccio descuidaron, y mis primos Giovanni no, la diferencia es que yo soy capaz de hablar con ellos, pero en vez de amenazar o encerrarlos para que me sirvan, puedo negociar con ellos, hastra entablar cierta amistad, que como es lógico es una relación más servil que la de un Giovanni, pues el súbdito siempre sirve mejor cuadno está agusto que castigado, ¿No es así?. Quizás os preguntéis... ¿Qué puede dalre una niña a un muerto que le interese? Y yo os digo... energía, la vitae vampírica consta de energía entrópica, todas las cosas de este mundo estqan formadas por las distintas formas de energía, yo me he encargado de estudair durante siglos la compusición de los cuerpos, incluso la anatomía cainita, que es uno de mis últimos grandes proyectos...
Magdalena hizo una pausa como si respirar, pero realmente Máximo vió que trataba de explicar con palabras que no fueran tan rimbombantes los hehocs al pimogénito.
Sin desviarme tanto de la cuestión y entrar en mis más que interesantes experimentos, lo que vengo a deciros, es que se puede comerciar con la vitae, medio litro de la vitae vampiríca proporciona a un wraith una cantidad tal de energía equivalente al trabajo que realiza durante un mes cualquier zángano de la comarca que trabaje para la legión espectral... por eso son tan serviciales...¿Entiende?
Magdalena sabía ser sumamente didáctica cuando se lo proponía y creía que lo estaba haciendo muy bien, aunque era una opinión de la que sólo Máximo tenía derecho a pronunciarse.
Dados estos servicios ocultos a los Giovanni, tranto con los propios fantasmas a los que ellos habían atado, llegué a la conclusión de que la familia Giovanni trataba de suplantar a nuestro difunto Traq Oul de Capadoccio, para ello utilizarían la marioneta de Octavio Giovanni, para que le suplntara en el puesto de primogénito... Por eso llegué a París, para ser el guardaespaldas de Traq ante la inminente amenaza Giovanni, para tener los ojos puestos en Octavio, nuestros inforames revelaron, que la familia Giovanni se quiere escindir del Clan, no sin antes ganar la posición necesaria de los otros clanes para considerarlos autosuficientes, un hecho para lo cual deben demostrar su valía, un hecho para lo cual deben demostrar que son capaces de ser la Voz de todo un Clan... así es, señor Máximo constanza, uno de los grandes secretos del Clan de la muerte, Los Capadoccio saben de algunas de estas artimañas, no crean que no, pero Japeth insiste en que la familia giovanni fue elegida por Ashur con un motivo que no podemos entender totalemente necesario para sus estudios particulares, y que el riesgo bien merece la pena, las Lamias sabemos mucho más, no guardamos a los Capadoccio por servidumbre, si no por amor a los que nuestro Clan representa, por amor hacia aquellos que en su devoto estudio han perdido el horizonte y se centrna más en llegar hasta él que en guardar sus espaldas, nos necesitaban, mi Abuela Lamia lo sabía, y por eso nos engendró...
La historia de Magdalena era increible, la contestación impecable y la respuesta de Máximo, impredecible. Magdalena miró a los ojos de Máximo y rompió el hielo del prolongado silencio.
Supongo que ahora su opinión sobre esta pequeña,dulce e inocente niña habrá cambiado
Y Máximo supo entonces, que si la muerte tuviera un rostro, sería aquel que tenía delante.
Maximo Constanza - January 12, 2007 04:48 AM (GMT)
Todo cuanto estaba desvelando Magdalena resultaba un conocimiento muy interesante y valioso. Los secretos del clan de la muerte se estaban abriendo a Máximo casi como si fuera uno de los suyos. Sin duda alguna se encontraban en una situación desesperada para confiar tal información a un miembro de otro clan.
A medida que el tiempo iba pasando y todo quedaba más claro en la mente del Lasombra, la opinión que tenía sobre la Lamia iba cambiando. Cada vez la tenía más bien considerada, pues aunque todo eso sólo fueran palabras, ella misma había dejado clara su forma directa y tajante. Con las valoraciones que estaba haciendo mientras escuchaba, junto con la opinión que le merecía el otro miembro del clan Capadocio, las dudas sobre quién elegir empezaban a quedar muy claras. Y para rematar el asunto llegaron las palabras mágicas para hacerlo decidir por completo: los Giovanni intentaban suplantar a su antiguo amigo Trang Oul. No podía permitir que corrompieran la memória del difunto Capadocio, y por lo que parecía tenía ante si, a la herramienta perfecta.
Cuando cesó el discurso, el Lasombra, se quedó mirando fijamente a aquella extraña niña centenária.
- Creo que con lo que acabas de contarme acabas de obtener mi apoyo Hija de Lamia. No permitiré que la memória de tu antiguo señor quede mancillada por esa sucia rata Giovanni. Y si para ello requieres mi voto ante el consejo, así será. -Máximo hizo una pausa, como si estuviera valorando algo.- Creo que ahora que estamos del mismo lado hay algo que debes saber tu también. Octavio Giovanni en estos momentos ya me considera como a un enemigo, y sin duda estará tramando algo en mi contra pues lo expulsé de mis dominios por venir ante mi preséncia con engaños y mentiras. Creo que deberemos empezar a trabajar cuanto antes. Por otro lado el tema de la guerra contra los Garou también me preocupa. Ya han atacado el refugio del primogénito Gangrel, y este podría ser el siguiente.
Si Magdalena había seguido la conversación, se daría cuenta de que no era la única que había hecho confesiones importantes, pues no era cada día cuando un primogénito revelaba sus temores. Estos hechos sólo podían entenderse como una única cosa definible por una palabra: Alianza.
Magdalena - January 12, 2007 01:36 PM (GMT)
Sé lo del señor Aureus de Gangrel, estuve con él en el refugio del señor Zack y ví las heridas y le ayudé a que se sintiera mejor, pues aunque la mayoría de la gente lo desconoce, no hay mejor médico en París que yo. La situación se está poniendo muy complicada, en mi opinión deberíamos tender una emboscada a los garou, pero a mí no se me dejó hablar en la reunión de primogénitos, espero que se cuente conmigo para la guerra, estoy deseando luchar cuerpo a cuerpo contra alguna de aquellas berstias...
Magdalena no tenía miedo alguno a la muerte definitiva pues comprendía su parte en el ciclo de la muerte, era una excelente guerrera y si combinaba sus habilidades con las de otras personas se volvía en alguien difícilmente batible.
Os doy las gracias por vuestro apoyo, señor Máximo, y sé que vos guardaréis este secreto con vuestra vida. Ahora que estamos en el mismo bando os haré una confesión, pienso destruir a Octavio Giovanni, cueste lo que me cueste, y no me extrañaría que hubieses estado en contacto con Elois para la traición, aunque son solo conjeturas mías... No hago más que darle vueltas a la manera de destruirlo sin que las consecuencias caigan sobre mí, a no ser que tuviera un testigo de que le destruí en defensa propia, ¿Me seguís?
Maximo Constanza - January 12, 2007 01:52 PM (GMT)
La Lamia hablaba de acciones que fácilmente helarían la sangre a cualquier vampiro. No había muchos deseosos de entrar en guerra con los lupinos, y menos en combate directo. Esto hizo que el respeto que sentía hacia ella mejorara considerablemente.
Al escuchar los comentarios sobre la muerte de Octavio, Máximo no pudo reprimir una sonrisa maliciosa que delataba sus pensamientos y su conformidad. El tema del testimonio no hizo más que acrecentar el buen humor del antiguo, pues parecía que la muerte a parte de ser directa y atacar de cara también podía ser maquiavélica e inteligente.
- Magdalena, no podría estar más de acuerdo con tu exposición. Creo que el Giovanni no merece vivir y es una molestia para ambos. ¿Tienes algo planedado? Quizá lo mejor sería hacerlo en un territorio neutral, donde no tenga tanto poder como en vuestro cementerio, donde sin duda tendrá espiritus bajo su mando.
Las conclusiones a las que había llegado el Lasombra resultaban obvias, después de escuchar los secretos de el trato con los espiritus que le había revelado su interlocutora.
Esta niña con el rostro de la muerte, estaba consiguiendo aflorar la parte más oscura y maquinadora del antiguo, cosa con la cuál éste se sentía a gusto... quizá demasiado.
Magdalena - January 13, 2007 02:08 PM (GMT)
La reunión se prolongó durante horas hasta que la pequeña tuvo que marcharse para llegar a tiempo a su refugio antes del amanecer, lo que se dijo en aquella reunión solo ambos lo saben.
FDI: la seguimos en privado y se cierra el topic :)