Un alto en el caminoEse era el tema que hasta hoy de madrugada iba normal... cuando de pronto ocurrió ésto:
SHAREDE
Tras aquella muestra de curiosidad por parte de Máximo éste parecía haber cambiado de estrategia y comenzó a hablar sobre el conocimiento, un tema sobre el que Sharede gustosamente habría opinado si tan sólo...
Los pensamientos fluían como un torrente por su cabeza, aturdiéndola de modo que apenas prestó atención a las apasionadas palabras de la ventrue. No, algo importante le rondaba la cabeza desde que Nayara hiciese los gestos que la confundieron, y ahora sus sospechas parecían concretarse de una forma que la hizo estremecer. ¿Habría querido decir con su actitud que Máximo le había hablado de ella? ¿Quizás habría confesado a la otra dama que se interesaba por su protegida?
Pensándolo detenidamente, toda aquella amabilidad con que la había tratado podría tener un sentido que sus inocentes pensamientos no habían entresacado, pero juntando todas las piezas del puzzle una explicación al dilema le venía a la cabeza y no era precisamente la cortesía o la bondad... sino un sentimiento más profundo que quedó enturbiado cuando descubrió que tenía la mirada prendida en aquella hermosa flor que Nayara aún mantenía entre sus manos. No se atrevía a pensar en el motivo de aquella sensación desagradable que la reconcomía por dentro a pesar de que le hubiesen desmentido lo que pensó en un principio del regalo.
Sus ojos se volvieron de pronto hacia Máximo Constanza con un fulgor que se habría reflejado en el color de sus mejillas si tan sólo conservase un hálito de vida. Le observó, su porte sereno y noble, su rostro hermoso que recreaba sombras cambiantes a la tenue luz de las velas... y además, sabía que en su interior era bueno, y eso era lo más importante de todo.
Alzó la mano para rozar su mejilla pero a mitad del camino su propia autocensura la hizo desviarse hasta su cabello para colocarse uno de sus bucles, nerviosamente.
... no apto para cualquier mente.Las últimas palabras de Nayara que precedieron un breve silencio la devolvió a la situación, aunque no sabía qué se acababa de decir y por tanto rogó en silencio que no estuviesen esperando su opinión.
MÁXIMO
Sus años de existéncia habían enseñado al Lasombra que las mujeres solían caer rendidas antes muestras de bondad, romanticismo y sabiduría. Y finalmente su plan había concluido. Había dado muestras de todas esas aptitudes a cada una de sus acompañantes. Ahora solo quedaba recoger los frutos de su cosecha. Además podía asegurar su victoria, pues había notado miradas furtivas en las dos a lo largo de la noche... y ese gesto que acababa de realizar Sharede no le había pasado desapercibido. Solo faltaba aportar el toque final al pastel para que este fuera irresistible.
En un momento de distracción de las mujeres hacia su persona, Máximo se arremangó y con un abre cartas se hizo una herida en una de las muñecas. Acto seguido se levantó y fingió haberse cortado con el pomo de uno de los cajones del escritorio, mostrando la tentadora sangre a las damas. Con una sonrisa pícara les dijo:
- ¿Alguna vez habeis provado sangre de la época de Roma? -Tentandolas con la antigüedad de su sangre, mientras ésta resbalaba por su muñeca, su mano y salpicaba la superfície del escritorio.
Las cartas estaban sobre la mesa. Solo quedaba por ver, si tenía las ganadoras.
NAYARA
Nayara observó los extraños comportamientos de ambos, podía cortarse la tensión en el ambiente, pero... al parecer lo que se cortó fué otra cosa...
- Qué estaba ocurriendo...sería el influjo lunar...algo había sentido de nuevo, una ondanada de calor...- La sangre del primogénito brotaba, salpicando la rosa que descansaba sobre la mesa... los recuerdos de una pasional noche se colaron furtivos en su mente atrayendo la pasión a su dormido cuerpo.
Intentó dominarse a si misma... lo intentó con todas sus fuerzas, pero la sangre domino sus acciones y tomando la muñeca del primogénito tentó a aquella mujer de hierro. Deseando ver corrompida su etérea alma por los deseos...
Acercó la muñeca a Sharede y con una sonrisa maliciosa susurró al oido de la cainita...
- Vos primero madame - SHAREDE
El vértigo se adueñó del cuerpo de la cainita cuando la muñeca se acercó hasta ella, conducida por la dama ventrue cuya voz se había vuelto confusamente incitante.
Desde el cabello, su mano se deslizó por su cuerpo en una sinuosa señal de la cruz que terminó cuando su mano cayó en el regazo débilmente.
-Pero mi señor, yo...Las palabras se ahogaron en su garganta mientras los ojos de la cainita se perdían en el embrujo que suponía la mirada del Lasombra observando cada gesto, cada resquicio de su expresión...
Probablemente se sintiese ofendido si ella rechazaba aquel ofrecimiento que sabía tentador y generoso, y además la sangre palpitante la llamaba de forma autoritaria y poderosa pero también sutil y casi sensualmente.
Casi sin pensarlo acercó lentamente su boca a aquella piel centenaria mientras entrecerraba los ojos. Un leve gemido se escapó del fondo de su garganta cuando sus labios entrechocaron con la cálida vitae que se escurría goteando lenta y parsimoniosamente sobre la madera. Pronto las gotas cesaron cuando Sharede tomó el dulce caudal ayudándose de la punta de la lengua para deslizarla como remontándose río arriba hasta alcanzar la fuente de éxtasis.
Entonces atrapó con delicadeza pero al mismo tiempo ansiedad el brazo desnudo de Máximo y una sombra de colmillos se dejó entrever por sobre sus labios instantes antes de morder la carne y ante todo, la sustancia vital tan deseada...
Bebió profundamente presa de un incontenible espasmo de placer que de haber estado más serena la habría escandalizado. Pero no podía contenerse, al menos no de momento... aquella sangre sabía a ambrosía y la cercanía de Máximo...
MÁXIMO
Al sentir el suave contacto de los labios de Sharede en su carne, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, y al instante el quedo gemido de la caínita inició otra sacudida que lo inundó de placer. Cuando aun no se había recuperado de éste notó la punta de la lengua de la dama recorriendo su muñeca en busca de la vitae derramada. Y finalmente los colmillos perforando la carne lo sumieron en un extasis total.
Cada gota absorvida por la succión de su protegida acentuaba la excitación de Máximo inundandolo en un frenesí de placer.
Por un momento entreabrió los ojos, pudiendo ver la tentadora garganta de la Ventrue. Sin pensarlo, con su mano libre apartó la melena de Nayara de sus hombros con una caricia seductora, mientras acto seguido paseaba su fuerte mano por todo el recorrido de su cuello. En ese instante un nuevo mordisco de la Lasombra le provocó el placer más absoluto obligandole a cerrar los ojos. Pero en un acto reflejo agarró a la Ventrue y la atrajo hacia si, notando de esta manera la bien contorneada figura de la dama apoyada en su propia carne.
NAYARA
La ventrue fue presa del indómito movimiento del primogénito, que con fuerza la atrajo hasta eliminar la distancia entre ambos. Podía disfrutar de la sangre de aquel, no obstante se deleitaba mas con la de aquella que transgrediendo su compostura se deleitaba ávida del placer.
Haciendo uso de su fuerza se desprendió de aquel caballero y acercándose a la extasiada dama, apartó de aquel frágil cuello su cabello para deleitarse con aquella vista. Por un instante volvió la cordura a sus pensamientos.
- No... ella no puede ser... - Y acercándose lentamente al caballero lo abordó por la espalda para hacerlo su presa. Con un hábil movimiento la ventrue abrió la herida en su cuello y succionando aquella vitae centenaria encontró una nueva sensación por explorar hasta antes desconocida...
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En principio quedamos en ser sutiles, y de hecho la cosa funcionó:
Manfred: Alzó la mano para rozar su mejilla pero a
mitad del camino su propia autocensura la hizo desviarse
hasta su cabello para colocarse uno de sus bucles,
nerviosamente.
... no apto para cualquier mente
Manfred: naaa mujer que es esto????
Sharede: ¿Qué?
Sharede: Ah...
Sharede: ¿Qué pasa? jeje
Manfred: ma q autocensura... explayate...
Manfred: es interpretacion..
Manfred: narra.. describe..
Manfred: lo que sientes...Yo pensando que se había escandalizado pero no, no... :lol: así que seguimos y la cosa desvarió hasta límites insospechados con lo que lo dejamos ahí xD
...
Peeeero... hoy Nayara y yo, que somos algo brujas, ideamos cambiar nuestros posts para que sólo quedaran los de Máximo fuera de lugar, y salió ésto:
SHAREDE
Tras aquella muestra de curiosidad por parte de Máximo éste parecía haber cambiado de estrategia y comenzó a hablar acerca del conocimiento, un tema sobre el que Sharede gustosamente habría opinado si tan sólo...
Si tan sólo pareciese que Máximo estaba precisamente pensando en lo que decía. Sin embargo esa no era la apariencia, pues la Lasombra notó que el primogénito tenía los ojos clavados en ella de una forma que la incomodó y la aturdió hasta hacerla incapaz de seguir el hilo de sus palabras.
Recordaba bien el extraño comportamiento de la ventrue cuando antes le había asegurado casi de forma pícara que entre ella y el primogénito no había ocurrido nada que fuese más alla de una cordial conversación. ¿Habría querido decir con su actitud que Máximo le había hablado de ella? ¿Quizás habría confesado a la otra dama que se interesaba por su protegida?
Pensándolo detenidamente, toda aquella amabilidad con que la había tratado podría tener un sentido que sus inocentes pensamientos no habían entresacado, pero juntando todas las piezas del puzzle una explicación al dilema le venía a la cabeza y no era precisamente la cortesía o la bondad... sino un sentimiento más ambiguo e impuro.
Sharede hubiese querido continuar la línea argumental de sus pensamientos, pero aquella mirada seguía recorriéndola como descubriendo sus secretos, y tuvo la impresión de que lo que pensaba se leía claramente en sus ojos.
Finalmente apartó la mirada, molesta, y la clavó en Nayara para asirse al único oasis de inocencia que halló.
MÁXIMO
Sus años de existéncia habían enseñado al Lasombra que las mujeres solían caer rendidas antes muestras de bondad, romanticismo y sabiduría. Y finalmente su plan había concluido. Había dado muestras de todas esas aptitudes a cada una de sus acompañantes. Ahora solo quedaba recoger los frutos de su cosecha. Además podía asegurar su victoria, pues había notado miradas furtivas en las dos a lo largo de la noche... y ese gesto que acababa de realizar Sharede no le había pasado desapercibido. Solo faltaba aportar el toque final al pastel para que este fuera irresistible.
En un momento de distracción de las mujeres hacia su persona, Máximo se arremangó y con un abre cartas se hizo una herida en una de las muñecas. Acto seguido se levantó y fingió haberse cortado con el pomo de uno de los cajones del escritorio, mostrando la tentadora sangre a las damas. Con una sonrisa pícara les dijo:
- ¿Alguna vez habeis provado sangre de la época de Roma? -Tentandolas con la antigüedad de su sangre, mientras ésta resbalaba por su muñeca, su mano y salpicaba la superfície del escritorio.
Las cartas estaban sobre la mesa. Solo quedaba por ver, si tenía las ganadoras.
NAYARA
Nayara observó el extraño comportamiento de Máximo, podía cortarse la tensión en el ambiente, pero... al parecer lo que se cortó fué otra cosa...
- Qué estaba ocurriendo...sería el influjo lunar...algo había sentido de nuevo, una ondanada de calor... La sangre del primogénito brotaba, salpicando la rosa que descansaba sobre la mesa... los recuerdos de una pasional noche se colaron furtivos en su mente atrayendo la rabia a su dormido cuerpo.
Intentó dominarse a si misma... lo intentó con todas sus fuerzas, pero la sangre domino sus acciones y tomando la muñeca del primogénito tapó la herida para que no ensuciara más su hermosa rosa.
Podia ver corrompida su alma por los deseos impuros...
Acercó la muñeca a Sharede y con una sonrisa maliciosa susurró al oido de la cainita...
- Pareciera estar deseperado... –SHAREDE
El gesto fue rápido, la sangre comenzó a fluir y escaparse de aquel cuerpo sin vida... y las palabras de Máximo sonaron en los oídos de Sharede como las tentaciones con que el diablo pretendió corromper a Cristo en el desierto.
Estuvo a punto de negarse, de hecho miró a la ventrue pero en sus ojos observó una verdad a la que no podía negarse... y es que si ambas rechazaban aquel ofrecimiento, el Lasombra podría sentirse ofendido e incluso llegar a enfurecerse, y no convenía tentar la paciencia de un antiguo.
Desde el cabello, su mano se deslizó por su cuerpo en una sinuosa señal de la cruz que terminó cuando su mano cayó en el regazo débilmente, derrotada. Tendría que fallar a su Señor por su propia supervivencia... se detestaba a sí misma, pero Nayara había puesto su confianza en ella y así podría poner al resguardo del primogénito también a la otra cainita.
-Pero mi señor, yo...Las palabras se ahogaron en su garganta mientras los ojos de la Lasombra contemplaban la férrea expresión de Máximo Constanza, aguardando ávidamente que ella pasease sus labios por aquella piel centenaria para sentir evidentemente algo semejante a la lujuria.
Un leve gemido escapó del fondo de su garganta cuando sus labios se posaron sobre la cálida vitae. Estaba maldita, más aún, condenada por la mirada de Dios al que había traicionado.
Mordió casi con rabia la muñeca del primogénito y lágrimas de sangre afloraron a sus hermosos ojos oscuros en los que se dejó de distinguir la pupila de un blanco, ahora inexistente. Una pequeña gota cayó, sumándose al rasguño para mimetizarse con las del primogénito, y también la bebió junto con el resto.
MÁXIMO
Al sentir el suave contacto de los labios de Sharede en su carne, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo, y al instante el quedo gemido de la caínita inició otra sacudida que lo inundó de placer. Cuando aun no se había recuperado de éste notó la punta de la lengua de la dama recorriendo su muñeca en busca de la vitae derramada. Y finalmente los colmillos perforando la carne lo sumieron en un extasis total.
Cada gota absorvida por la succión de su protegida acentuaba la excitación de Máximo inundandolo en un frenesí de placer.
Por un momento entreabrió los ojos, pudiendo ver la tentadora garganta de la Ventrue. Sin pensarlo, con su mano libre apartó la melena de Nayara de sus hombros con una caricia seductora, mientras acto seguido paseaba su fuerte mano por todo el recorrido de su cuello. En ese instante un nuevo mordisco de la Lasombra le provocó el placer más absoluto obligandole a cerrar los ojos. Pero en un acto reflejo agarró a la Ventrue y la atrajo hacia si, notando de esta manera la bien contorneada figura de la dama apoyada en su propia carne.
NAYARA
La ventrue fue presa del indómito movimiento del primogénito, que con fuerza la atrajo hasta eliminar la distancia entre ambos. Podía disfrutar de la sangre de aquel, no obstante se ensombrecía cada vez más observando a aquella que transgrediendo su compostura se postraba ante los desmedidos deseos del antiguo por salvarle.
Haciendo uso de su fuerza se desprendió de aquel caballero y acercándose a la heroica dama, apartó de aquel frágil cuello su cabello para compartir aquella vista. Por un instante volvió la cordura a sus pensamientos.
- Acabemos con él... es un indigno descarriado- Y acercándose lentamente al caballero lo abordó por la espalda para hacerlo su presa. Con un hábil movimiento la ventrue abrió la herida en su cuello y succionando aquella vitae centenaria encontró una nueva sensación por explorar hasta antes desconocida...
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Reacción de Máximo:
Máximo: podriais haber continuado nuestro post ayer no?
Máximo: Bueno si necesitais influencia en la iglesia por algo para vuestro orfanato ya me direis algo
Sharede: ¿Pero tú lo has leído?
Sharede: jajajajaj
Máximo: si he leido el ke?
Sharede: ésta modificó el post de ayer, el último
Sharede: para lo de los rombos y tal
Máximo: ya, pero te tocaba a ti continuar no
Sharede: mira a ver si quieres meter baza
Máximo: que warra!!
Máximo: no me habia fijado bien!!
Nayara: jaja
Sharede: xDDDDDDDD
(...)
En estado paranoico dice:
es q no te enteras
Sharede: jajajajaj
Sharede: tira para atrás leyendo
Nayara: http://z10.invisionfree.com/Edad_Oscura_Pa...opic=2080&st=30
Nayara: lee
Sharede: lo mismo han cambiado mis motivaciones
Máximo: jur
Nayara: lee y enterate
Máximo: habeis editado las dos¿?
Nayara: q aqui todo tiene un por q
Máximo: vaya par de brujas estais hechas
Sharede: jajaja
Sharede: no...
Sharede: somos angelicales
Máximo: "- Pareciera estar deseperado... -"
Máximo: voy a borrar los posts que estais haciendo quedar fatal ¬¬