Title: No hay santo sin pecador
Description: 7/4/1226
Manfred Von Hellstrich - December 26, 2006 02:04 PM (GMT)
Las noches pasaron, y Paris se encontraba en un pozo un poso que le costaría salir. Varias noches luego de aquella señal, Manfred se demoro, en salir de su refugio, ya despierto aun meditaba en su cama, tendido totalmente desnudo observaba aquel mural que en parte le recordaba, esa siniestra figura que durante años se cernía sobre su alma. Tras sentir que todo el murmullo proveniente de la capilla, cesaba suponía que ya era tiempo de comenzar a prepararse, para aquello.
Se levanto, y se dirigió a un recinto más privado que su habitación, un depósito de cuadros, pinturas, armas y algunos viejos libros que suponen su inexistencia al mundo vampirico como humano. Se acerco al escritorio, con un candelabro en la mano, iluminando la instancia lo suficiente como para llegar sin pisar nada. Arriba de este, una caja negra, sin marcas ni emblemas, llena de polvo que denotaba su antigüedad, fue abierta por la mano del lasombra. Dentro de esta, una espada, una gladius romana, negra como el abismo, con una empuñadura sobria sin marcas ni distinciones yacía en su interior. Al abrir la caja el vástago retrocedió unos pasos, al sentir la maldad que descansaba dentro de ella, una maldad pavorosa, a tal punto que en esos mismos instantes aquellos humanos arriba de la capilla que se encontraban débiles y que seguramente no observarían otro amanecer, cayeron muertos al piso, o durmieron profundamente…
El lasombra dejo el candelabro sobre la mesa, y tomo el arma con una de sus manos, extrayéndola de la caja que la contenía, observo como la sangre, el veneno aun frescos luego de décadas de exilio recorrían su hoja como si hubiera sido usada en ese instante. El interior de la caja, totalmente lleno de sangre de cientos de vástagos, humanos y otras criaturas, parecía solidó a la vista, mas al tacto y al olfato era sangre acumulada.
Con la espada en el aire, la instancia se oscureció, y la misma bestia, se hallaba inquieta. Hasta el punto de manifestar la armadura en sus brazos para brindarle protección al cuerpo. Unos instantes en silencio pasaron, observando la maldad del arma, para luego retornarla a la caja y cerrarla, y disponerse a cambiarse.
Con la maldita caja cerrada, y sobre un aparador en la pieza, manfred se dispuso a cambiarse. Una camisa blanca, con las mangas ajustadas, y por arriba nada, un pantalón negro, bastante ceñido y unas botas de montura negras. Se dirigió a un armario de hierro oscuro, y al abrirlo extrajo una camisa de mallas, que se coloco por encima de la camisa blanca, y luego un pantalón de mallas que sujeto firmemente, para que no le estorbara. Antes de salir de la habitación, con un brazo levanto la cama dejándola apoyada en dos patas, debajo de esta un recito bastante seguro le brindaba refugio a una espada.
Un arma de casi dos metros de largo, con una hoja de acero negro, que resplandecía el plateado en sus contornos. En el centro de la hoja, desde más debajo de la mitad hacia la empuñadura, una llama incrustada en plata descansaba dándole un tenebroso brillo al arma. La cruceta y el mango formaban el escudo del clan lasombra y bajo el mango se halla el escudo de la familia Von Hellstrich.
Con el arma en la espalda y la caja bajo el brazo, Manfred salio de su habitación hacia el estudio, allí sin siquiera sentarse reviso unos viejos libros, algunos mas antiguos que Paris de una importancia absoluta, libros irremplazables. Sus gestos eran de pesadez, pues leía y leía libros sin encontrar una solución en ninguno, investigaba sin encontrar respuesta y eso realmente lo frustraba, pues sabía que en un cuerpo a cuerpo no tendría posibilidades y menos sin aquellos viejos amigos.
Mientras se dirigía hacia la salida pensando en que bien le vendría la ayuda de Siria o la de Dragomir, en esta noche, Helena, preocupada por no poder ayudar en nada se acercaba trayéndole una copa con vitae, pues no sabia si la necesitaría o no o si le seria suficiente.
Antes de salir de su refugio, tomo una sotana bermellón que se encontraba sobre una silla y se la coloco, pues debía salir de la iglesia sin llamar la atención de ningún pasante nocturno.
Tras unos instantes Manfred se encontraban en las caballerizas, montando su corcel, que había sido preparado por su ayudante y se disponía a partir hacia su encuentro. El corcel salio rápido, tras el leve azote, recorriendo al galope las calles de Paris, deteniéndose por orden del lasombra ante aquellas estructuras que le atraían como el refugio de Castellar y la Concergieri, y luego detenerse en las rejas de la mansión de aquella dama que le había traído de vuelta a la tierra tras aquella noche de pasión. Allí observo un carruaje en la puerta de esta, no reconoció quien era pero si a Francesco el vasallo de Nayara. Por unos instantes deseo ir a saludar, tal vez despedirse, pero la bestia confiaba en su retorno y la mente del caballero educada en antaño no permitiría que la dama sintiera la perdida…
Con paso seguro y ya más lento, el lasombra cruzo la puerta de la muralla, entrando en un camino inhóspito sin dirección ni rumbo. En su caminata sin sentido se topo con un mortal, aquel seria ideal, pues de un cuerpo mediano, poseería la sangre necesaria, para abrir la puerta sin usar la suya propia. No costo demasiado poner inconsciente a la mujer de un solo golpecito en la nuca, para luego tomarla sobre la montura del animal como si en verdad la estuviera usando.
Camino varios minutos sobre las praderas, intentando permanecer a una buena distancia de los bosques, pero además alejándose de la civilización. Alejándose de Paris, y de los seres vivos.
Amarro al animal, en un árbol algo apartado de una colina, y con una tela de la montura le cubrió los ojos y orejas. Luego con el chirrido del metal de la armadura comenzó a subir la colina en dirección al extremo cargando el cuerpo en sus brazos, mientras caminaba, las oscuridad comenzó a rodear de manera completa al vástago, sus ojos se encendieron en una oscuridad implacable y una armadura empezó a brotar sobre el cuerpo, un aspecto bestial y demoníaco había surgido sobre el vástago, confiriéndole una coraza que no debajo percibir rastros del cuerpo.
Deposito el cuerpo de la mujer en la parte superior de la colina, y observo el panorama… realmente el caminar sin sentido ni control, le habían llevado a un buen sitio. Desde ahí poco mas que el brillo de Paris se observaba, pues los árboles tapaban la mayor parte, hacia el norte se encontraba se podía observar unas antorchas pertenecientes al campanario de la Abadía de Máximo, que reconoció pues hacia unas noches había estado ahí, y hacia el sur, mas allá de los bosques se encontraban las tierras de Dazbog
Tomo el arma, y comenzó a trazar una líneas en el piso, líneas que poco a poco habrían de ir cobrando sentido para los entendidos, dejando el cuerpo en el medio del dibujo…
Manfred Von Hellstrich - December 27, 2006 03:37 AM (GMT)
EL talismán que había quedado incrustado en el pecho de la armadura permanecía oscuro, mientras aun conservaba la conciencia.
Levanto el arma, apuntando a la luna haciendo que su frio filo cortara las pequeñas rachas de brisa que corrían por los prados de las afueras de Paris.
Observo el arma, era como si su poder se extendiera mas y mas hacia los cielos, viéndose a contraste de la luna como una fría bruma, se desprendía del arma y comenzaba a extenderse en los cielos…
El lasombra observo el cuerpo de la mujer, aun caliente pues su corazón aun latía con fuerza. Se debatía entre seguir o no. Pero la fría mente calculadora del vástago sabia que tenia que proseguir.
Giro el arma quedando trasversal a la luna y luego paso su mano por el filo de esta, produciendo un corte. La sangre brotaba de la palma de la mano, cayendo sobre el cuerpo de la mujer.
Esto podía ser perjudicial por la cercanía del bosque pero tarde o temprano se percatarían de su presencia.
En cuanto las ultimas gotas de sangre, terminaron de escurrirse por el cuerpo de la mujer, una sensación de odio y rencor comenzaron a expandirse por toda la zona, mas y mas…
El mientras susurraba unas palabras al viento, blandió el arma una y otra ves yendo de un lado a otro haciendo que esta produjera un chiflido cortante del silencio que se extendía por la pequeña colina, hasta que de repente, el movimiento y el silbido cedieron. La espada se congelo en el aire y luego bajo rápidamente perpendicular atravesando el pecho del mortal
Manfred Von Hellstrich - December 28, 2006 12:00 AM (GMT)
La última gota de sangre del vástago caía sobre el cuerpo cuando una ola de viento de los cuatro puntos cardinales, se movilizaba moviendo las ramas y hojas de los árboles, todas en dirección al arma. La cual como por una fuerza mayor se soltó de la mano del vástago, cayendo recta e incrustándose a medida que rompía huesos, músculos y cartílago en el pecho de la mujer, para atravesarla por completo y clavarse en la tierra…
La sangre de la mujer se mezclaba con la del vástago y con la misma que emanaba de la espada, mezclándose en un líquido púrpura que comenzaba a recorrer los canales antes creados por la espada maldita.
Formando a la luz de la luna un gran símbolo, una gran barrera. Cuando las ultima puntas se unieron en un extremo, una fuerza sobre natural parecía intentar tumbar al vástago hacia atrás, dejando el talismán en dirección al cielo. Este se torno rojo, apagando la oscuridad del abismo, un rojo incandescente que emanaba poder.
Venciendo las fuerzas del vástago, superando su fuerza natural este cayo rendido de espalda al piso, y la incandescencia se proyecto como un relámpago hacia los cielos, a medida que una honda expansiva desde la colina se esparcía por los lindes de la zona de manera lenta y pasiva, moviendo las hojas y ramas, el césped y troncos caídos.
Manfred se torno de pie tras el rayo se esparció en dirección al cielo, para observar como esa penumbra rojiza se dirigía hacia los cuatro vientos, y ver como se evaporaba antes de llegar a Paris.
Manfred Von Hellstrich - December 28, 2006 03:54 AM (GMT)
Observaba los alrededores… aquella bruma candente de poder, se había dispersado en todas dirección lo que preocupo por unos instantes al lasombra, algún merodeador podría haberse percatado, si ya no era suficiente la oscuridad que reinaba en el bosque, la maldad reinaría desde ahora hasta el final de la noche.
Extrajo su espada y haciéndose a un costado, lejos del cuerpo de la mujer, postro su pierna el piso, por un momento recordó que había hecho lo mismo hace algunas noches, pero en esta ocasión el venerado era distinto.
Con la punta del arma enterrada, en el piso a su costado.
der ältere Herr alte
Kartenspiel Lebensbaum
Feuerland
großen Kaiser
Orcrom
Las palabras eran frías, recitadas a la eterna noche, el llamado a la reunión, la puerta de los mundos se habría ante ellos.
Los surcos en el piso comenzaron a brillar iluminando la colina apartada de la vista de los mortales
Evento - January 23, 2007 03:16 PM (GMT)
La figura comenzó a brillar, de una manera incandescente como si cortara la tierra al medio, llegando hasta el centro de esta y extrayendo su calor.
Irradiando una bruma rojiza, que poco a poco comenzó a cubrir el césped sin siquiera superar las rodillas del vástago hasta que le escena quedo enmarcada en un rojizo fuego. Aquella bruma con un terrible calor parecía hacer hervir la sangre del vástago..
La bruma comenzó a girar, llevándose consigo la vida de la vegetación que había tocado y comenzó a levantarse, formando un anillo de fuego alrededor de la colina, con centro en el cuerpo de la mujer.
en el interior el iluso vampiro observaba el cielo buscando una esperanza mientras llamaradas cruzaban delante de el uniéndose entre ellas y con las paredes del anillo. El símbolo tallado en el piso brillaba con mas fuerza aun, haciendo que la colina comenzara a vibrar…
Las llamas comenzaron a dispararse unas contra otras, representando el caos que enmarcaba a su señor. Mientras el anillo comenzaba a girar nuevamente, salvo que esta ves se levantaba comenzaba a crecer forjando un tornado que con suerte alcanzaría las copas de los árboles mas altos del bosque, generando un viento que movía las ramas y arrancaba algunos árboles débiles…
El tornado de fuego expulso al vampiro apartándolo de la colina y se situó sobre el pentagrama de sangre… mientras aguardaba juntando poder, el poder para abrir las puertas del infierno unos momentos para que su señor entrara al mundo…
Desde el interior del remolino de fuego, una vos tan fría y gélida que inmovilizaba al vástago surgió…
Dos… Décadas…
Manfred Von Hellstrich - January 23, 2007 03:35 PM (GMT)
Manfred, voló unos cuantos metros, siendo frenado por un árbol que crujió en el impactar. El vástago se para nuevamente, y su vista ardía en ira, ansiosa de poder, sin tomar conciencia, durante el vuelo había bombeado sangre a todos sus músculos. Efecto del contacto con el señor de las llamas.
Comenzó su caminar a hacia la colina, su cuerpo ya no sentía el miedo y su mente nublada se encontraba…
Su tono era directo cuando se dirigió hacia aquel ser.
Orcrom, señor de las llamas, te he llamado para entregarte el arma, como hemos acordado…
Manfred sabia que estaba fuera de tiempo, y eso era un problema que solo podria solucionar hablando con el demonio
Evento - January 25, 2007 03:43 AM (GMT)
Tras las palabras, la columna de fuego exploto esparciendo llamaradas que algunas se apagarían en el aire y otras en la tierra. En su lugar quedaba una figura, un ser de mas de cuatro metros de altura, con cuernos que desprendían un fulgor negro, y alas enmarcadas en llamas de fuego azul, un cuerpo tonificado, con grandes músculo que marcaban su figura, heridas y quemaduras en todo el cuerpo presentaban a un combatiente. Sus colmillos largos daban la perspectiva de un depredador sin comparación y sus agudos ojos, marcaban la maldad que podía realizar
Como si fuera uno con el aire, su terrible cuerpo se movió en dirección al vástago, pero estando a tan solo unos metros, llegando al final del pentagrama, el cuerpo se detuvo pero no así su puño, en vuelto en llamas, paso a centímetros del vástago, haciendo que la presión del aire lo levantara, cremando las ropas y armadura.
Estando en el aire, el demonio sonrió, maliciosamente, junto ambas manos formando un sello, y el aire comenzó a movilizarse, el viento arrastro al lasombra, para caer directamente en el interior del pentagrama, en el interior del vinculo de los mundos.
El demonio lo tomo del cuello, hiriéndolo por el calor que desprendía su propio cuerpo. Y su vos resonó en toda la noche
DOS DECADAS…
Era el plazo…
Que tenga que hacerte llamarme, no se repetirá, la próxima ves mis condenados irán por tu cabeza… y tu alma y …
Realizo una pausa, sus ojos escudriñaron al vástago, su sonrisa mas malévola se torno
Y la existencia de tus conocidos,...
en especial el alma de la mujer de cabellara oscura serán mías…
Manfred Von Hellstrich - January 25, 2007 02:24 PM (GMT)
Manfred estaba seguro que se había hecho mas fuerte con el tiempo que había pasado. Pensaba que su armadura resistiría el poder del demonio y que tal vez en un futuro próximo podría romper su trato con una batalla igualada. Pero aquel ser nunca mostraba su verdadero poder, sin tocarlo había desintegrado una de las artes oscuras mas guardadas, entre todos los lasombras que habían obtenido cierto control, sobre el abismo sin caer en el.
El puño del gigante lo había apresado, pero no era su fuerza lo que realmente lo lastimaba, sino el calor de su piel, que podría incinerar cualquier cosa. El lasombra comenzaba a sentir el poder de su sangre acumulándose, para aguantar el calor, pero no siendo suficiente, comenzó a oler el aroma de la carne quemada…
En aquel momento su máxima preocupación era librarse, de las garras del gigante, hasta que aquel hablo…
En ese instante… la verdadera bestia del caballero maldito brindaba su fuerza para el mismo objetivo, el calor, el olor y los miedos se perdidas en la ira, y aquel ser de los infiernos podía sentir, el prometedor futuro del maldito.
Posando sus manos sobre la mano que lo tomaba, y haciendo uso de su fuerza y vitae logro abrir la zarpa que le tomaba sin brindar escape alguno…
Soltándose callo al piso, delante de la demoníaca criatura, sin portar arma alguna o armadura que le diera protección, sus ojos negros, se clavaron en el rostro, del pactador…
VUESTROS asuntos son conmigo…
Irguiéndose delante del demonio, la oscuridad comenzó a entrar en el pentagrama, mas halla del fulgor que Orcrom desprendía. Comenzando por sus piernas.. las tinieblas comenzaron a formar un atuendo, simple…
Ya no hay tantos guerreros como cuando realizamos el trato… Y tampoco hay tantos trabajos como en aquella época…
Se, que no es excusa, el retraso. Pero tampoco seria excusa la mala calidad de la cosecha..
Sus ojos se dirigieron al centro del pentagrama, a mirar a la espada…
Tiene la sangre de 999 inocentes, y el alma de 100 malditos caídos, por gustos propios. Tal como habíamos acordado…
Tal y como había acordado hace dos décadas, por el filo del arma habrían de sucederse 999 suicidios y un centenar de vampiros, que hayan apostado su alma serian ejecutados por esta…
Evento - January 27, 2007 08:15 PM (GMT)
La criatura infernal se mostró algo sorprendida esbozando una sonrisa puramente maligna, ante la reacción del cainita. Aun en su condición, de inmortal, maldito, pecador, con esas auras que lo rodeaban y con ese sentimiento de amor a la guerra y a la destrucción, que una ves le habían quitado toda esperanza de redención, había vuelto a conseguir unirse a algo y mas aun atrayente a una mujer y de su misma condición maldita…
El pecho del demonio se inflo con el aire que el cainita ya no respiraba, y su vos volvió a surcar los confines de la noche
-CALMATE…
A la ves que expresaba su autoridad, uno de sus puños asesto en la mejilla del vástago revolcándolo por el piso…
Camino hasta donde estaba el lasombra, con ambas piernas, mas semejantes a las de un animal…
-Aquí dentro.. mi voluntar gobierna pequeño… Así que no intentes hacerte el héroe…
La criatura se irguió, alzando su cabeza en la oscuridad de la noche, y luego se dirigió hacia el cuerpo de la mujer. Tomándola con una de sus manos tiro del cuerpo haciendo que la espada atravesara el tórax de ella, y a su ves con el mismo impulso soltando el cuerpo por los aires, para que este cayera a unos metros fuera del pentagrama. En cuanto esta callo fuera, fue como si la vida regresara al cuerpo, para sentir el dolor antes de morir nuevamente…
Tomo el arma ensangrentada y la levanto en dirección a la luna, a tras luz se observan las auras que rodeaban con tanta intensidad al metal. Tras apreciar la verdad en las palabras del lasombra, la criatura desde la mayor altura que alcanzaba largo el arma, la cual no se incrusto en el piso, sino que en un instante anterior al impacto, una especie de portal hacia un sitio oscuro se abrió devorando el arma, a su ves que en el cielo otro portal oscuro, escupía otra arma similar, pero con una cubierta sólida negra… la cual era atrapada por la mano del gigante…
La criatura se giro hacia el lasombra, y dio dos pasos, luego se detuvo, se sentó en el piso quedando a la altura del cainita, una ves este parado..
-Ahora te escuchare…. Cual será tu próximo deseo, señor de las sombras..
Manfred Von Hellstrich - January 30, 2007 02:39 AM (GMT)
El golpe proporcionado por el demonio realmente habría sido devastador si Manfred no hubiera sido lo que en realidad era. Sintiendo como su mandíbula se volvía a acomodar, el lasombra se puso de pie justo cuando el demonio se sentaba con una espada negra en el piso y aun así la criatura de los infiernos era mas alta que el cainita
Que me escucharas?¿
Replico el lasombra, con un tono de intriga, que le aria pensar al demonio que negociaría nuevamente con el?
Su vos nuevamente se torno directa, y sin rodeo alguno se dirigió a aquella criatura..
No tengo nada que volver a negociar contigo…
Se giro y comenzó a caminar hacia el limite del pentagrama..
Nos volveremos a ver en dos décadas Orcrom, únicamente para el pago de mi libertad…
Evento - January 30, 2007 03:05 AM (GMT)
El insulso inmortal estaba a un metro del linde de los mundos cuando, el demonio puso una de sus manos en el piso, y directamente enfrente del vástago, la oscuridad comenzó a aclararse como si el tiempo de la noche se acelerara haciendo que el astro rey asomara mas rápidamente su rostro mortal para los caminantes nocturnos…
-Conde Manfred Vanderger, heredero legítimo de las tierras y el sacro templo románico de Santa Maria de Gerri, soldado de la corona de Aragón…
Orcrom se ponía de pie, mientas se giraba…
-Nos veremos en el tiempo acordado…
Con una sonrisa maligna en el rostro. Mientas clavaba la espada oscura junto al espadon
-Espero que tu dama no se involucre sentimentalmente con los apestados por la peste…
Posando su mano sobre el pomo del espadon…
-Pues no hay salvacion en este mundo...
Realizo una pausa..
-Como has dicho nos veremos en un tiempo… Si es que sobrevives…
Las últimas palabras del demonio calaron hondo, en la mente del lasombra… Conocía sus capacidades de combate, y seria un digno oponente para muchos de los habitantes
Manfred Von Hellstrich - January 31, 2007 02:59 AM (GMT)
Las palabras de demonio por mas que no tenían ningún poder encima, hicieron que el andar del vástago se detuviera de manera forzada, sus ojos se tornaban nuevamente en ira, aquel ser simplemente estaba jugando con el. Sabiendo que ambos se necesitaban, comprendía que pudieran tener sus trifulcas y que este intentara intimidarlo o coaccionarlo para que realizara un contrato, pero escucharía antes de hablar.
Manfred reacciono instintivamente a aquel nombre, su verdadera identidad perdida en el tiempo y tras el tiempo, un glorioso caballero de la corona en tiempos de vida, mas un deshonroso miembro de la familia una ves siendo un caminante de la oscuridad. La deshonra había empujado a dejar de usar ese apellido, los títulos, los galardones y despojarse de sus tierras, todo había quedado en manos de su hermana…
El lasombra se giro sobre sus pies, observando al demonio, y dilucidando su sonrisa. Había hecho una buena jugada, ante el poseía dos propuestas, una que ataba a su corazón muerto y la otra a su mentalidad, pero solo podría escoger una y el precio seria demasiado alto en cualquiera de los casos
Dio un par de paso hacia la criatura, alejándose con cada paso de la salvación de su insalvable alma, adentrándose en las fauces de una criatura tan despreciable y aterrorizante como el mismo infierno…
Habla Orcrom, señor de las llamas, que os escuchare, que es lo que deseas ofrecer…
Su tono se incrementaba, y se tornaba directo empujado por la sangre que recorría su cuerpo.
A que te refieres… habla…
Evento - January 31, 2007 03:28 AM (GMT)
El demonio se giro, aun posando su palma sobre la espada…
-Creo que sabes a que me refiero… Pero prefiero verte sufrir, al ver a tu dama, sufrir por las almas de los mortales. Ver estupidos intentos de salvación, para algo que se extenderá y abarcara a toda la ciudad, sin discriminar bueno o malos, jóvenes o viejos…
Afectando vuestras comidas, y ustedes esparciendo la enfermedad por el mundo, entero. Miles de victimas que solo mueren por que tu no quisiste hacer un simple y mugriento trato…
Tomando la espada, ligeramente la lanzo por los cielos, para caer adelante del vástago…
-Pero se… que tu eres peor que yo… Manfred… dios te creo mortal, y Heimdall te hizo inmortal al paso del tiempo… Pero fuiste tu quien eligió tu destino… Ambos sabemos que tus sentimiento no dominan tu corazón, ese frió y palpito recinto en tu pecho, yace muerto desde hace mas tiempo del que tu existencia inmortal posee…
Comenzó a caminar lentamente hacia el lasombra, petrificado por las palabras, la realidad comenzó a cambiar situándose en secuencias de su pasado, a cada palabra lo acompañaba una imagen. En esto era la principal diferencia entre las dos razas… el poder de una no comparaba con la otra...
-Desde aquel invierno, en que tu espada atravesaba el primer cuerpo de un humano, un hermano por mas que fuera de distinta religión, traicionaste todos los paramos de tus propias creencias. Desde ese momento tu corazón dejo de latir, haciéndote presa de los deseos, ambiciones y avaricias que el verdadero mundo te mostraba. Retornaste vanagloriado desde el campo de batalla, pero tu espíritu quedo impregnado de la necesidad de sangre, de aquella sustancia que acelera tu pulso. Aquel mismo estupido instinto que te empujo a defender a una mortal de las garras de tu depredador… lo que te llevo a las noches eternas…
En aquel mundo de ilusiones, el vástago yacía perdido, viendo como las palabras del demonio se tornaban realidad, o mejor dicho como la realidad de los eventos moldeaban las palabras del demonio. El demonio, disminuyo de tamaño hasta estar en la misma estatura que el vástago, cubierto por una larga túnica color blanco, con una gran cruz dorada en su pecho, y rasgos faciales afilados, su vos se torno pacifica, como si los dioses hablaran a través de el. Una sensación de calidez, torno el ambiente, recordándole al vástago, aquellas épocas de glorias perdidas.
-Manfred, hijo… El futuro te espera, y los tuyos necesitaran de toda la ayuda posible para salir airosos. Si deseas proteger a los de tu sangre, debes tener mas poder, pues los hijos de Gaia, los malditos con la Maldición de Lycaeon, vendrán tras sus cabezas. Y estas rodaran…
Manfred Von Hellstrich - January 31, 2007 03:30 AM (GMT)
Definitivamente aun faltaba mucho para que Orcrom considerara a Manfred un oponente, pues jugaba con este y su mente como un niño juega con un juguete. Para el demonio la mente del vástago era un libro abierto, que el mismo Manfred no podía cerrar, pero con el tiempo había aprendido a ignorar. Orcrom hablaba con verdad, pues en parte era cierto, el alma había quedado marcada con aquella escena donde en el sur de la iberia había cometido su primer asesinato a un miembro del califato.
Aun mas sabia que abría de elegir entre las opciones que le ofrecía, por mas que su conciencia le indicaba que observar a su dama con una sonrisa traería felicidad a sus tristes vidas, también sabia que la sensación y éxtasis de un impulso de sangre era algo deseado.
La sorpresa no se hizo espera cuando Orcrom menciono a Lycaeon, y automáticamente relaciono aquel nombre con los licántropos, una vieja terminología usada por algunos sabios, para denominar a los lobos. Pero no esperaría que la guerra se desatara tan pronto en a su llegada, aunque tampoco esperaba que se extendiera tanto…
Habla demonio, que es lo que tienes en mente, y cual es su costo…
Fueron sus únicas palabras ante la sorpresa con un tono que dejaba a ver que si tenia toda la atención requerida...
Evento - January 31, 2007 03:34 AM (GMT)
El demonio en su nuevo aspecto sonrió complacido, el trato comenzaba, y era hora de los acuerdos.
Extendió su brazo y lo apoyo sobre el hombro del vástago como un gesto de amistad, para luego girarlo. Al hacer esto el demonio volvió a cambiar, adquiriendo la forma de una mujer que entrelazo sus brazos en el cuello del Lasombra. Luego una de sus delgadas manos se extendió hacia el horizonte, y en el mundo de ilusiones una brecha se abrió, en dirección a Paris.
-La quiero…
EL lasombra instintivamente reacciono, intentando girarse, pero la mujer lo detuvo. Con un giro de su mano, la imagen de Paris creció, mostrando mas claramente a que se refería…
-No me interesa esta ciudad muerta…
-La quiero a ella….
La imagen se tornaba cada vez más nítida, mostrando la catedral de Notre Damme, en todo su esplendor…
-Quiero que me la entregues…
Acercándose al oído a modo de susurro.
-Has... que sus creencia caigan, que su poder se abra a los míos y los tuyos y te diré un viejo secreto de los lobos…
Soltando el cuello, se alejo, a medida que el mundo que los rodeaba se desvanecía en hilos de realidad. Con un movimiento insinuante para cualquier hombre, el lasombra podía observar como el demonio se daba los gustos de despertar la lujuria de sus victimas. Pues mas halla de la realidad, la forma adoptada era una bella mujer que haría temblar la belleza de la monarca de las cortes de amor.
La mujer caminaba en dirección a la parte mas alta de la colina, y poso su mano sobre, la espada negra.
-Cuando lo hagas… te revelare el peor enemigo de tu enemigo, y esta espada te mostrara la realidad de mis palabras…
La espada oscura, era cubierta por un destello brillante…
-Pero solo hasta que consigas lo que te pido…
Y el arma se volvió a poner opaca…
-Nos volveremos a ver cariño…
Tras aquella despedida, la mujer piso en el centro del pentagrama, y una columna de fuego, se alzo sobre la figura. Al cabo de unos instantes, la colina yacía en un silencio sepulcral…
Manfred Von Hellstrich - January 31, 2007 03:43 AM (GMT)
Manfred aguardo atónito, con la petición que le hacia, esperaba algún sacrificio por su parte, aunque pensando mas claramente luego de la partida del demonio. La tarea implicaba y arriesgaba muchas cosas. Pero aquel no era el sitio ni el lugar, para pensar con detalle, y mas ahora sabiendo que la guerra se había iniciado, observaba aquel sitio no muy lejos de el refugio de mas de un enemigo…
Camino hacia la colina, y desenterró la espada oscura, se sentía mas liviana, pero sin nada mas aparente. EL poder que abría irradiado antes de la ceremonia ya no estaba y el arma parecía muerta y a la ves deseosa de sangre.
Observo la ciudad, en busca de su nuevo objetivo, acercarse a Notre Damme ya era difícil, y ahora debía hacer algo para derrocar su poder.
Miro la colina, y se percato que muchas cosas había sido engaños de la mente, controlada por un ser mas poderoso, pues los pastos solo habían sido quemados hasta los lindes del pentagrama.
Recogió su arma, y de dirigió a su montura, para luego partir rumbo a la pequeña iglesia, el sol ya comenzaba a aclarar la ya pasada noche…