Mas aseado que de costumbre, y todo lo mejor vestido que pudo, Pier se encamino a la Cite. Su padre le habia dicho que debia entregar una carta en una de las mansiones de la isla, una de las mas grandes. Que debia ir presentable. Era un favor que le habia pedido un amigo importante, que los habia ayudado a ellos en muchas ocasiones, y era hora de devolverle parte del favor.
Pier no entendia mucho de lo que decia su padre. Al fin y al cabo, solo tenia que dejar una carta en una casa. Pero por el tono de importancia que le daba su padre, acompañado por la cara de susto que traia ayer cuando volvio a casa, Pier imagino que era algo mas importante de lo que parecia.
Tras dar un par de vueltas por esta parte de la ciudad, poco frecuentada por el, dio con la casa en cuestion. Era impresionante, al menos mil veces mas grande que la suya, penso el niño.
-- ¡Fuera de ahi, cahaval! -- grito uno de los guardias que rodeaba la mansion.
Con cara de susto, y casi a punto de llorar, Pier susurro
-- Traigo una carta para la Señora de la casa..., señor
-- ¡Dejamela ver inmediatamente! - grito el soldado.
Pier la solto en seguida de sus manos, llorando. Pero tan pronto como el soldado vio el sello que llevaba la carta, sonrio y le dio una palmadita en la cabeza al niño
--Muy bien chaval. Ale, ya puedes irte para casa. Has hecho un buen trabajo
El rostro del niño cambio de pronto y de el salio una sonrisa inusualmente grande, que mezclada con sus lagrimas daba un aspecto curioso a su cara. Sin decir nada, Pier echo a correr y ya no paro hasta llegar a su casa
Hacía ya unos años,cuando había dejado de ser un novato,aprendió una leccion que hacía tiemp oque le permitiía vivir un poco mejor de lo que indicaria su paga:había ciertos sellos que no correspondian a ninguno de los nobles cercanos,y si uno sabía a que guardia o sirviente debía entregarselo,podia sacarse unas monedas extras facilmente;lo unico que debía hacer era no decirselo a nadie y no leer las misivas,cosa tampoco muy difícil porque no sabia leer.En este caso sabía perfectamente a quien entregarselo......
Después de llamar suavemente a la puerta,Estephan entró he hizo unapequeña reverencia a su Señora-Los guardias de la puerta me han dado esto,el sello es inconfundible-El germano le entrego la carta y esperó instrucciones.
La Monarca cogió la carta,y antes de abrirla,cerro levemente los ojos he hizo una profunda inspiracion(auspex3)....Bien,poco a poco todo marchaba;abrió la carta y confirmo lo que ya esperaba.
-Podeis retiraros Estephan,decidle a Alís que mañana tendremos visita,que lo recibiré en la parte de atras y que quiero que haya musicos,si estan viajados mejor.-Tenia ganas de ver de que madera estaba hecho aquel setita.