Title: Perdidos en los carpatos...
Description: Transilvania. Noviembre del 1223
Domotor Kasza - December 25, 2006 09:16 PM (GMT)
Había sido un error entrar en el patio interior del castillo. Domotor había pecado de confiado, cosa habitual en el, pero había arrojado a una trampa a Guillerm, el colmillo ya lo había advertido. Había repetido hasta 7 veces que aquella sanguijuela Tzimisce no merecía la pena y que era un cebo…pero la rabia del transilvano no oía.
Justo después de entrar, el rastrillo del castillo se había cerrado. Lo cual confirmaba las peores sospechas de Guillerm. Estaban encerrados en el interior del castillo. En aquel momento se abrieron varias puertas laterales que llevaban a los establos. Y de allí toda una cuadrilla de cainitas aparecieron en la escena. Pero de aquel miserable traidor no había ni rastro.
Domotor repasó con la mirada a cada uno de los vampiros. Pudo contar hasta nueve.
-Será divertido-pensó.
Cinco de ellos se abalanzaron directamente sobre el señor de la sombra. Que por unos segundos desapareció bajó los cuerpos de los chupasangres que le golpeaban con sus espadas bastardas. Segundos después tres de ellos salían disparados hacía el exterior cayendo de bruces en el suelo. Y desde el suelo aparecía una bestia inhumana llena de sangre producida por los cortes de las espadas. Aquella cosa no era humana, reía satisfecho y sus ojos brillaban. La rabia lo guiaba en sus actos. Y con sus garras aplastó el cráneo del pobre desgraciado que intentaba clavarle su espada en el corazón…viendo esto el otro cainita decidió huir pero ya era tarde Domotor lo agarró del cuello y blandió sus garras a través del pecho de aquel miserable.
Mientras tanto otros tres cainitas se abalanzaban sobre Guillerm. Los otros dos viendo lo que se les avecinaba encima optaron por hacer uso de los poderes de la sangre. Dos increíbles bestias en forma de “zulo” aparecieron ante el transilvano y se arrojaron hacía el.
Instantes después aparecían arqueros desde dos de las almenas del castillo. Aquello no iba a ser fácil, nada fácil.
Guillerm du Trem - December 25, 2006 11:51 PM (GMT)
Aquella trampa estaba más que evidente. El orgullo de Domotor le cegaba... Ni siquiera sabía por que le había seguido, debería haberse marchado cuando tuvo la oportunidad, pero su honor le empujó a no dejarle solo.
Cuando sus sospechas se confirmaron era tarde... Sólo quedaba luchar...
Segundo más tarde, su cuerpo era un enorme lobo de guerra, la figura más temible de los garou. Desenvainando su klaive, solo fue cuestión de dejar fluir su rabia para eliminar aquellos bastardos... Sin embargo, las bestias que se alzaban ante ellos serían otro cantar.
Debían actuar rápido. Los arqueros no ayudaban a facilitar el combate. Quedarse allí no iba ser bueno, nada bueno...
Domotor Kasza - December 26, 2006 12:34 AM (GMT)
El transilvano, si es que aquella bestia todavía lo era, se giró mirando a Guillerm, metros atrás, y le esbozó una sonrisa. Poco después aquellas bestias en forma horrenda se abalanzaron sobre el, pero para sorpresa de estas desapareció absolutamente ante sus sobrenaturales ojos.
Instantes después la bestia aparecía detrás de cada arquero, uno a uno, todos fueron destruidos convirtiéndose en cenizas que se consumían. Con una velocidad imposible el transilvano aparecía y desaparecía. Los arqueros optaron por dispararle directamente a el y antes de que todos murieran su cuerpo cargaba con 7 flechas, cuyas heridas inmediatamente cicatrizaban.
Una vez acabado su trabajó atravesó corriendo las escaleras en dirección a Guillerm que se enfrentaba solo a las abominaciones...
Guillerm du Trem - December 26, 2006 12:51 AM (GMT)
Cuando el transilvano desapareció, Guillerm casi no se lo podía creer. ¡Dejarle solo ante aquellas criaturas del Wyrm! Mientras Domotor destrozaba las sanguijuelas menores, él se defendía como podía ante las dos bestias que estaban ante él. Un golpe tras otro, conseguía hacer mella en ellos, pero no sin sufrir severas consecuencias en su propia piel.
Por fin el Señor de las Sombras volvía al combate, mas la sorpresa fue mayúscula cuando tres más de aquellos seres aparecieron del interior del castillo... La mayoría era abrumadora e iba a pagar muy caro la rabias de Domotor.
Domotor Kasza - December 26, 2006 01:08 AM (GMT)
Cuando ya casi estaba abajo algo tiro con fuerza sobrehumana de Domotor. Para sorpresa de este habían tres mas de aquellas criaturas. Dos de ellas en su forma zulo consiguieron agarrarle mientras la tercera cometía la peor de las hazañas, morderle.
El transilvano empezó a emanar sangre a borbotones y en cuestión de segundos casi lo tenían reducido. Cuando ya todo estaba perdido y casi no se veía a aquel crinos la rabia hizo mella en el. Su cuerpo se hinchó y sus ojos rojos inyectados en sangre, no presagiaron nada bueno. Sobre si mismo se giro y rebanó con sus colmillos el cuello de su agresor. Mientras paladeaba la sangre los otros dos cainitas lo llevaron contra la escalera donde casi le rompieron la espalda con un brutal golpe. Débil y sangriento, el cuerpo de Domotor intentaba regenerarse. Pero no había tiempo aquellas bestias volvían a atacar.
Cuando ya los tenía encima estiró su brazo para coger una de las antorchas que iluminaban la escalera y con ella hizo prender a ambas criaturas. El terror al fuego que estas, demostraron hizo esbozar una sonrisa en el transilvano. Aquellos malditos seres echaron a correr por el patio mientras el cuerpo del transilvano completamente destrozado recuperaba su forma hominida.
Todo acababa para el señor de la sombra, la sangre nublaba la visión de la feroz lucha que Guillerm mantenía con los chupasangres.
-Lo ves colmillo, no era para tanto-gritó mientras sonreía
Pero cuando intentó acercarse hacía el garou el primero de sus atacantes lo agarró desde el suelo haciéndole caer…
Guillerm du Trem - December 26, 2006 10:51 PM (GMT)
El arrojó de Domotor no dejo de admirar a Guillerm. Ciertamente no tenía sentido del autocontrol, mas no podía negar lo evidente: valor no le faltaba.
Mientras el se batía con aquellas terribles criaturas del Wyrm, un destrozado transilvano se acercaba. Uno de aquellos, fue directo hacía él... No podía dejar que lo que parecía inevitable sucediera. Con un golpe certero de su espada, dejó a su oponente aturdido por unos instantes, segundos después, su rabia fluía como la espuma. Cuatro terribles golpes cayeron, uno tras otro, sobre el zulo que trataba de terminar con la vida de Domotor. La sangre negra salpico por doquier... Y el brazo que sostenía el cuerpo del garou, cayó hecho pedazos al duro suelo de piedra.
Ahora debía actuar con rapidez. Si seguían luchando, aparecerían más. No podían actuar de modo alocado. Ya habría momento para trazar un plan mejor elaborado.
Cargando el cuerpo del transilvano, subió a la almenas abriendose paso a golpe de klaive. Una vez allí, concetró toda su fuerza sobrehumana en su piernas. De un terrible saltó, salió de aquella emboscada. Las montañas serían un buen refugio mientras sanaba el cuerpo maltrecho de su compañero.
Sin parar de correr, se perdió entra los caminos desdibujados de los escarpados Carpatos... Pronto alcanzaría su objetivo, una pequeña cueva donde encontrarían refugio para el resto de la noche... Aunque a buen seguro que aquellas sanguijuelas ya habrían emprendido su busqueda.
Domotor Kasza - December 26, 2006 11:10 PM (GMT)
Luego mas detenidamente observó donde se encontraba. La cueva era oscura y sentado ante el fuego estaba el orgulloso colmillo plateado. Volviendo a su forma hominida y escupiendo aquella asquerosa sangre negra se dirigió hacia el.
Miró detenidamente su ropa y su aspecto en general.
-Mira como me has puesto colmillo, no podías tener cuidado de no salpicar,!-
La verdad, es que el aspecto del transilvano era bastante desmoralizador. Sus ropas estaban hechas tirones. Aun le dolía el cuerpo y tenía algunas costillas rotas, pero por lo demás volvía a la normalidad lentamente...
Pero cuando estaba a escasos pasos de Guillerm, su visión se nubló y cayó al suelo sin darle tiempo a su compañero a frenarlo. El mordisco de aquellas criaturas había echo mella en las defensas del garou.
Guillerm du Trem - December 29, 2006 12:07 AM (GMT)
Una vez pasado lo peor, Guillerm se mesó la barbilla y un claro pensamiento vino a su mente "incorregible hasta apunto de morir". Este garou, cuya rabia fluía con más fuerza que un río tras una tempestad, merecía quedarse solo allí, perdido entre las montañas y con la muerte acechando. Mas Guillerm no iba a permitir tal cosa.
Ya en su forma humana, salió en sigilo en busca de las pocas hierbas curativas que en aquellos escarpados montes podiese encontrar. Pudo conseguir lo necesario para cubrir sus heridas. Con guirones de su ropa destrozada, improvisó los vendajes necesarios.
Pasó un día entero, con su noche y su día, hasta que las heridas más leves desaparecieron por completo. Sin embargo, el mordisco todavía tardaría otro paciente día.
Mientras tanto, Guillerm, bajo la mano de Helio, salió en busca de un pequeño arrollo cercano. Lavo su cuerpo con esmero tras haber cazado lo suficiente para ambos. Seguro que Domotor despertaría hambriento.
Y fue aquella noche cuando el Señor de la Sombra retornó a la realidad...
Domotor Kasza - January 7, 2007 07:39 PM (GMT)
Poco a poco la luz que cegaba los ojos del transilvano fue convirtiéndose en figuras claras y entre ellas, una le resultaba dolorosamente familiar.
El olor a comida entro por las fosas nasales de Domotor que se inclinó sobre sus piernas de un salto, para luego notar el latigazo que sus doloridos huesos aquejaban.
-Esto huele bien Colmillo, que diablos escupen esas criaturas? Veneno??- mientras esperaba la bronca monumental del garou hizo acopio de una de las presas cazadas por Guillerm…
-Bueno no eres el mejor cocinero del mundo…pero no esta mal….-
Luego su rostro se torno mas serio y sentado allí en aquella cueva mientras se desnudaba y cogía parte de la ropa que le había traído Guillerm se disculpo, a su manera.
-Supongo que te debo una, quizá peque de confiado, aunque sigo pensando que si nos hubiésemos quedado…-
Aquel garou era así, confiado, testarudo…todo un señor de las sombras aunque algo diferente….
Guillerm du Trem - January 7, 2007 09:51 PM (GMT)
No había sermón alguno esperando a Domotor. Guillerm permanecía en silencio, observando con pausada calma los gestos del Señor...
Escuchó con atención sus palabras y sus gesto... Y su respuesta fue darle cordialmente parte de la comida.
Cuando hubo terminado de comer, sus últimas palabras provocaron una leve sonrisa en su rostro. Estaba sentado en el suelo, recostado sobre una gran roca...
-Descansa y recupera fuerzas... Ya habrá momento para eso. Ahora, sin duda, andarán en nuestra caza esas criaturas del Wyrm...Debemos prepararnos.
De un brinco, Guillerm se incorporó. Tomó su klaive que estaba apoyado a su lado y lo ató de nuevo a su cinto. Crujió sus huesos, como sabiendo lo que sucedería en breve.
Una vez preparado, tendió su mano al orgulloso Domotor... Aquella batalla no había terminado...
-Debemos tomarles ventaja, si no estamos perdidos...
Al transilvano no le haría falta más para comprenderle...
Domotor Kasza - January 30, 2007 06:55 PM (GMT)
Lejos de agarrarse, el orgulloso señor de las sombras, dando un latigazo se incorporó a la altura del colmillo plateado.
Luego sonriendo añadió.
-Cuando he dicho que necesite una niñera, colmillo?-
Segundos después ambos garou, recorrían las bastas extensiones de terreno buscando a aquellas sanguijuelas. El ritmo de Transilvano era fuerte, su ira le obligaba a tomarse una justa y merecida revancha.
-Se van a enterar esos malditos chupasangres- musitó.
Lejos de la idea de Guillerm, Domotor anelaba encntrarse de nuevo con aquellas bestias…
Guillerm du Trem - February 16, 2007 10:39 PM (GMT)
Ante el primer gesto de Domotor no pudo evitar pensar en el inmenso orgullo que cegaba la mirada de transilvano, pero ya no era una sorpresa.
Sin más esperas, ambos corrieron entre los senderos montañosos guiados por su olfato en busca de la corrupción que abarrotaba a esos seres. Tan fuerte era su hedor que no tardaron más de unos minutos en encontrar el sendero que les guiaba hacia ellos.
Observándolos desde una posición alta y dominante, vieron como se estaban preparando para salir de caza, como ya se suponían que iban a hacer. Pero en esta ocasión, los lobos de nuevo serían los cazadores.
El cuerpo de Guillerm creció hasta alcanzar su forma de guerra. Esperó que su compañero hiciera lo propio... Y se dispusieron a atacar...
Domotor Kasza - March 5, 2007 10:44 PM (GMT)
Los ojos del transilvano tenían un brillo especial, en aquella ocasión. Aún con su cuerpo dolorido el Señor se quedó un poco rezagado viendo la magnifica transformación del colmillo plateado.
Cuando este se adelanto y sin mediar palabra, Domotor golpeó con una inmensa piedra la cabeza de Guillerm.
El golpe certero y a traición derribó al garou que cayó al suelo mientras sufría su transformación hominida.
Una vez en el suelo, Domotor escondió su cuerpo tras unos arbustos y transformándose en la horrible forma Hispo se alejó veloz, confiado.
Desde su inconsciencia Guillerm pudo oír un leve susurro...
-Esta vez lo haré a mi manera, Colmillo. Ya te he puesto en peligro una vez.-
Luego se lanzó al ataque, sus ojos rojos ardían como el fuego y sus colmillos se ensanchaban mientras corría hacia sus presas.
El Transilvano logró darles caza minutos mas tarde y se arrojó cambiando a su forma crinos sobre 7 enormes formas zulo.
-Me esperabais?- dijo mientras atravesaba con sus garras a la primera de las abominaciones....
Guillerm du Trem - March 7, 2007 08:55 PM (GMT)
Poco tardó el colmillo en recuperar la consciencia, mas ya era tarde...
Domotor yacía desencajado, devorando los corazones sin vida de aquellos cainitas que aún no se habían convertido en cenizas. La bestia más salvaje se había apoderado del transilvano... "Demasiada rabia...", pensó el garou lamentándose por un espectáculo tan deshonroso.
Pero reaccionó con rapidez. Antes de que el lobo salvaje que ahora estaba ante él se abalanzara sobre él, desenvainó su klaive y propino sendos golpes certeros en la sien del señor de la sombra con la empuñadura.
El efecto fue inmediato, cayó desplomado sobre la piedra fría... Volvían estar como al principio, mas ahora no lo alejaría del lugar. Apartó su cuerpo del lugar y esperó a que despertara...
Domotor Kasza - March 26, 2007 06:37 PM (GMT)
La visión borrosa del transilvano distinguió el amargo sabor de la sangre cainita. En el suelo ya solo quedaban montoncitos de ceniza. Su cráneo le recordaba haber sentido un fuerte golpe pero no recordaba nada de lo ocurrido.
Intentó moverse pero estaba atado. A lo lejos distinguió una figura conocida, colmillo…
Su rabia aun bullía en su cuerpo. Sus ojos reflejaban la ira, la maldad, la muerte.
-Muerte roja-susurró.
Silencio.
-Justicia o muerte, ellos al menos pudieron elegir-sentenció.
Algo dentro del transilvano era diferente. Clavó su mirada en Guillerm.