Title: La ciudad que sufre
Description: (4-4-1226) Abierto
Sharede d'Alençon - December 24, 2006 09:48 PM (GMT)
Hacía pocas horas que el sol se había puesto por el horizonte, aunque para aquella ciudad, el sol se había ocultado hacía tiempo y con él la esperanza de tiempos mejores.
Sharede mientras caminaba por la Vilé podía oler la desgracia, la enfermedad, el sufrimiento y el odio, y por encima de todo aquello, el instinto de supervivencia que mantenía a todos ya fueran mortales o inmortales en aquel mundo de sombría existencia.
Tuvo que recordarse el porqué de su vuelta a esa realidad de desafíos y constantes pruebas y obstáculos. Recordó entonces las campanas de todo París agitándose de puro terror, reflejando el miedo de toda una población que en mayor o menor medida clamaba ayuda a los cuatro vientos... y temblando, hubo de ponerse en pie y apartar la vista del Padre para posarla en su sufriente creación.
Los empleados de saint Germain se habían mostrado sorprendidos por su aparición de nuevo más allá de los muros de la abadía, pero como siempre guardaban extrema precaución con los protegidos del señor Máximo Constanza, por mucho que éste se hallase sumido en un indefinido letargo.
Sólo un par de días después de aquella decisión, Sharede había decidido recorrer las calles de París y allí se encontraba, rodeada de peste y conflictos durmientes... La cainita deseó poder hacer algo, pero tan sólo encadenaba un paso detrás de otro para así recorrer callejones, calles y plazas de aquel rincón de la ciudad.
Alvaro Castellar - December 27, 2006 01:30 AM (GMT)
Las noches cada vez se podían sentir más oscuras y no había una luz en el final que podía llenar de esperanza a las desalmadas almas que vagan por la ciudad. Se podía ver ese aire y esa pesadez que aumentaba día a día, no había sosiego que calmase tanto dolor. Y para los hijos de la noche tampoco era diferente, los problemas aumentaban más y más y todo se iba a convertir en una caldera que explotaría a la menor de las presiones
Era momento de buscar respuestas, de encontrar soluciones para todo eso, aquello debía terminar, se repetía una y otra vez el español mientras cabalgaba a ha visitar al príncipe, pero todo eso cambio cuando cruzo una dama, era la viva representación de todo lo que estaba pasando. Su mente se fue mientras siguió cabalgando por unos metros mas en los que no podía olvidar aquel rostro. Sin pensarlo desmonto su caballo y se acerco a la dama despacio, no quería molestarla en su caminata. Busco su mirada y con calidez se dirigió hacia ella.
- Buenas noches madame, espero no haberla interrumpido- sus palabras terminaron con una pequeña sonrisa sincera para tratar de alejar aquella dama de sus penurias.
Sharede d'Alençon - December 27, 2006 04:18 AM (GMT)
Los cascos de un caballo acabaron con el silencio de aquella intranquila noche por la Vilé de París. Instintivamente, Sharede se volvió para saber a qué presencia se debía aquel ruido y sin que apenas le diese tiempo a reaccionar observó cómo pasaba un hombre alto y fornido a lomos de su corcel. De aquella imagen sólo pudo guardar una mirada penetrante que se clavaba en sus ojos, pero momentos después el sonido apresurado se detuvo y en lugar de ello volvió a ver a aquel desconocido caminando hasta donde ella se encontraba.
Poco le duró el recelo ante lo desconocido pues en seguida notó que en su cuerpo no habitaba la vida y la calidez de los mortales. No obstante, su porte era imponente, su rostro gallardo y la expresión franca. Le gustó aquella apariencia y las primeras palabras que se le dedicaron, aunque prefirió ser cauta.
-No me habéis interrumpido, mi señor...-dejó ella en suspenso para dar pie a que se presentase. Poseía un leve acento que ella creyó reconocer, pero esperaría a saber su nombre para confirmar lo que sus ojos y sus oídos le indicaban.
Alvaro Castellar - December 27, 2006 06:50 PM (GMT)
El español se mantuvo unos pasos de la dama para que no se siéntese atosigada, mientras su mirada se fundia con los ojos de ella. La pena que emanaba de sus ojos le recordaba a la suya de noches atrás, sintió algo peculiar en ella, un aura diferente a de los cainitas que solía visitar.
Las palabras de la dama volvieron al caballero de vuelta a la realidad, con la misma calidez de sus palabras anteriores hizo un leve reverencia a la dama.
- Perdoneme por no presenterme antes, soy Alvaro Castellar madame.
Sharede d'Alençon - December 27, 2006 07:24 PM (GMT)
Tal y como había supuesto, la procedencia de aquel hombre le era bien cercana. Aquello acentuó más si cabe la innata simpatía que despertaba en ella, pero reprochándose mentalmente aquellas sensaciones demasiado subjetivas, también procedió a presentarse.
-No hay nada que perdonar- respondió conciliadoramente sin apartar la vista del brujah- mi nombre es Agnes d'Alençon, también conocida como Sharede.
Para ser una lasombra, despreciaba habitualmente aquella pomposidad en las formas que obligaban frecuentemente a los de los altos clanes a pregonar todo su árbol genealógico como si su valía dependiese de la familia y no de ellos mismos. Además, en aquel momento ambos eran personas que se acababan de encontrar por casualidad, no de forma inducida en alguna reunión de la estirpe. No obstante, Sharede se encontró con curiosidad por saber algo más sobre aquel cainita.
-¿Debo entender por vuestras palabras que tenéis alguna relación con tierras hispánicas?
Sin embargo pronto recordó que había interrumpido la marcha para dirigirse a ella.
-Deberéis perdonarme si os entretengo más de la cuenta... probablemente os dirigíais a algún sitio en concreto-, se excusó cordialmente, aunque aquel inicio de conversación le estaba resultando ameno.
Alvaro Castellar - January 3, 2007 01:10 AM (GMT)
Alvaro escucho las palabras de la dama, Sharede… aquel nombre rondaba su mente y pensó haberlo escuchado antes, aunque no importaba precisamente en aquel momento.
Su mirada se elevo y se poso en el barrio de la isla al término de las palabras de la Lasombra para después volver con una sonrisa calida a la dama.
- No te preocupes la noche recién empieza y hay tiempo para todo- su mirada se volvió mas profunda mientras pensaba en sus tierras y en la pregunta de la dama, pronto volvería…
- En cuanto a tu pregunta, así es, soy oriundo de las tierras ibéricas, de Toledo. De ahí proviene mi apellido un antiguo linaje español, y vos madame tense algún contacto por esas zonas
Sharede d'Alençon - January 4, 2007 04:32 PM (GMT)
-Hermosas tierras son esas que decís... el destino me llevó a ellas hace mucho tiempo, antes de venir a esta ciudad, y aunque soy francesa de nacimiento prácticamente son un segundo hogar para mí.
Sharede suspiró recordando las cálidas noches, el bello sonido del lenguaje español. Sus ojos se volvieron entre soñadores, melancólicos, y con un matiz indescifrable.
-¿Lleváis mucho tiempo en esta ciudad?
Alvaro Castellar - January 13, 2007 12:14 AM (GMT)
Alvaro antes de responder miro a la luna que tenían como marco, y se quedo con las palabras melancólicas de la dama y recuerdos de épocas pasadas. Recordaba la noche en que su sire se había ido en esa noche lluviosa. Esa inesperada carta que nunca supo que era o a donde se fue a raíz de eso. Lo único que supo es que ahí empezaría su cambio, un cambio que seguía hasta estas noches.
- Mis estadías en Paris fueron muy intermitentes a lo largo de un par de siglos. Pero desde la última cruzada en el lejano oriente el llamado del deber toco a mi puerta- para noches después ser el primogénito Brujah y espada de Paris, agrego mentalmente el español para sus adentros. Le gustaba la sensación de ser alguien desconocido, alguien más en la noches. Habría mas franqueza de ese modo y no estarían ocultos por las mascaras de títulos o intereses.
- Y desde entonces estoy en la ciudad y vos madame?
Sharede d'Alençon - January 15, 2007 04:43 AM (GMT)
-Oriente-, repitió ella con ojos soñadores y relucientes - deben ser hermosas tierras las que vuestros pies han hollado, monsieur Castellar. ¿Qué os hizo volver a París?
Estaba intrigada pues la forma de vida y las costumbres eran tan distintas de una parte a otra de la Tierra que si bien era difícil la partida, muchos cruzados enviados a tierra santa nunca volvían, prendados como se quedaban de la belleza del lejano este y con la esperanza de haber abandonado en su lugar de origen las incómodas ataduras del pasado.
Aunque ella no podía hablar... su pasado la había traído de vuelta a París.
-Llevo unos meses que residiendo en la ciudad, aunque hace poco me incorporé plenamente a ella tras un período de retiro espiritual-, dijo Sharede suavemente.- Como os dije, hace tiempo estuve en vuestra patria y viajé a muchos de sus rincones pero al final mi peregrinación me trajo hasta aquí.
Magdalena - January 15, 2007 12:34 PM (GMT)
Sharede pudo observar como al fondo entre las sombras aparecía la figura de una niña descalza, arapienta, de pelo oscuro y desarraigado, parecía perdida y derrepente girtó el cuello y miró hacia donde ellos estaban. El brujah no podía verla por estar de espaldas pero la niña estaba allí de pie, al fondo, quieta sin moverse, observándolos, con los brazos inertes caidos a los lados, ligeramente encorvada, como si soportara una gran carga. Inerte, fría, carente de vida, si Sharede no la hubiera visto aparecer de las sombras habría jurado que siempre había estado allí observándoles.
Sharede d'Alençon - January 15, 2007 10:07 PM (GMT)
De mantener la vista posada educadamente sobre el brujah, Sharede pasó a escudriñar más allá de su silueta mientras las pupilas se le dilataban ligeramente para captar mejor la oscuridad. Tenía la impresión de que algo se movía en la noche.
Su inquietud se concretó de pronto en la enfermiza figura de una niña que parecía haber salido de la nada. Iba a señalar su presencia al caballero español para acercarse a la desvalida pequeña cuando ésta volvió la mirada y las palabras murieron súbitamente en su garganta mientras un tenue escalofrío le recorría el cuerpo.
La expresividad habitual de su semblante no la abandonó en ese momento, y sus ojos se mantuvieron en silencio sobre la aparición por no interrumpir a su interlocutor, al menos de momento. Algo le decía que aquella chiquilla no necesitaba de su cuidado para sobrevivir aquella noche...
Magdalena - January 15, 2007 10:29 PM (GMT)
Aquella niña cuyos cabellos caían sibre su rostro esbozó una sonrisa y apartó suavemente su enmarañado pelo del resto de su cara, unos ojos infinitos atravesaron el alma de Sharede que difícilmente podía sostener su mirada.
Primero avanzó un paso, depués otro, finalmente su figura se dibujaba entre las sombras y apare´cia como lo que era, una niña con un rotrs poco inocente y una maquiavélica sonrisa que hacía temblar el corazón más fuerte.
Alvaro Castellar - January 18, 2007 12:37 AM (GMT)
- Ciertamente lo son, son la cuna de nuestro mundo y nuestra religion. Sus mares de arenas como las grandes ruinas de un pasado lejano pero aun vivo ahí sea que todo sea especial. Aunque la sangre lo inundo todo… pero esto es igual que en todos lados lamentablemente- recordando sus siglos de peleas y los que vendrian mientras mas y mas se preguntaba para que servirian.
- En cuanto mi retorno la llamada de mi sire y de problemas en la ciudad me hizo volver a Paris para ayudarle.
Sus palabras prontamente se fueron perdiendo dado la extraña mirada de la Lasombra y la curiosidad que le provocaba esa extraña vista a la nada. Corriendo el caballo puso su mano en la empuñadura de la espada mientras miraba a donde ella habia visto. Para su sorpresa era la niña lamia y con ella en el lugar el olvido del que estaba difrutando el Brujah se desapareceria como un gran sueño que no estaba seguro si alguna noche podria tener.
Sharede d'Alençon - January 18, 2007 01:02 AM (GMT)
Sharede se sorprendió por la súbita reacción del cainita ante su mirada ligeramente inquieta, ciertamente se le notaba curtido en decenas de batallas pues más pronta que la lengua tenía su arma.
-Esperad... es una niña-, dijo mientras se acercaba con aires pacificadores. Pronto vio que tal hostilidad no existía y que Álvaro Castellar parecía reconocer a una pequeña que claramente ya, no era lo que parecía. Automáticamente pensó en lo desacertadas de sus palabras.
-O quizá no. ¿Quién sois?-inquirió en dirección a la lamia sin perder su férreo aplomo.
Magdalena - January 18, 2007 03:58 AM (GMT)
la niña llegó despacio sin decir nada hasta situarse delante de la dama y miró hacia arriba con unos ojos terribles, extendiendo su manecilla habló.
Buenas noches señorita.. Mi nombres de Magdalena de Lamia, Sacerdotis de la Via Ossium
MAgdalena sinriñó malévolamente mientras dedicaba una mairada al brujah pues parecía que había perdido las ganas de hablar.
¿Qué tal o encontrási, Don ÁLvaro? tan callado... Ni que hubiéseis visto al fantasma de la muerte...
MAgdalena volvió a sonreir mostrando levemente sus afilados colmillos. Aquella era ella.
Alvaro Castellar - January 22, 2007 11:53 PM (GMT)
Alvaro le devolvió una sonrisa una más oscura.
- Hace mucho que he dejado de temer a la muerte mi querida Magdalena. Es una perdida de tiempo temer a algo que es inevitable para todos… hasta a aquellos que solemos llamarnos inmortales…
La oscuridad de Alvaro carcomía cada vez más su ser y aquello quedaba demostraba en sus palabras.
Magdalena - January 23, 2007 12:33 AM (GMT)
Magdalena miró complacida el rostro del brujah
M alegro de vustras palabras, señor Don Alvaro, espero que si alguna vez tenéis alguna duda al respecto, como sacerdote de la via ossium estaré encantada de escucharos...
Después Magdalena volvió la vista para observar a la Dama.
Sharede d'Alençon - February 4, 2007 06:08 PM (GMT)
Sacerdote de la vía ossium... desde luego un título bastante escalofriante y nada parejo al sentir de la lasombra, quien siguió contemplando a Magdalena mientras ésta intercambiaba unas breves apreciaciones con el caballero.
-Veo que ya os conocéis-, señaló con un mero esbozo de sonrisa, preguntándose por la relación entre ambos. Al ser ella la desconocedora de los dos personajes con quien conversaba, pareció pedir sutilmente una aclaración.
Magdalena - February 4, 2007 08:53 PM (GMT)
Magdalnea sonrió mientras miraba a Sharede.
El señor Don Álvaro es muy importante, como no conocer a la Espada de París... y en cuanto a mí, sólo soy una sacerdotisa más de un camino...
Magdalena le daba vueltas al asunto, la situación le parecía divertida, y aquella nueva cainita que estaba conociendo, podría ser interesante...
Alvaro Castellar - February 5, 2007 10:39 PM (GMT)
Una sonrisa enigmática se marco en el rostro del español después de escuchar las palabras de la Lamia y con un gesto trato de quitar la importancia que tenía su titulo.
- Así es madame, la conozco por mis obligaciones como Espada de la ciudad, pero por favor desearía dejar eso a un lado, esta noche solo soy un par más- aunque aquello sea difícil de olvidar.
Sharede d'Alençon - February 8, 2007 06:16 AM (GMT)
Con un ligero sobresalto, Sharede descubrió que no sólo la niña inmortal guardaba sorpresas, y que nada era como parecía tampoco en aquel caballero español de mirada franca y parcas palabras, o al menos nada explícitas. No habrían sido pocos los que se hubiesen vanagloriado de su posición mas éste había despreciado tal oportunidad y había preferido mantenerse en la incógnita. ¿Quizás para no ponerla en sobreaviso y conseguir mayor naturalidad?
En cualquier caso, ya era tarde para eso, ahora conocía a quiénes tenía delante y aunque Álvaro Castellar pudiese dudarlo, ella sí sabía que en muy poco iba a influir aquella información para su actitud.
-Lo sois, mi señor Castellar. Más allá de nuestros cargos y nuestras investiduras, más lejos que todo eso llega la mirada del Señor. Y es allí donde debemos mostrar nuestra valía.
Una sonrisa sincera se pintó en sus labios.
Alvaro Castellar - February 8, 2007 11:11 PM (GMT)
Había echo muchas cosas en nombre del señor, había matado por el y sus manos llenas de sangre lo reflejaban, había enterrando a amigos en su largo camino por el y el a su vez lo había rechazado una y otra vez.
La fe ya era algo que no podía gozar el español aunque que quisiese, su sangre maldita lo había condenado y lo único que quedaba era un recuerdo de vidas pasadas que nunca mas volvería a ser.
- Agradezco tus palabras madame, aunque el señor guarda una mirada diferente hacia nosotros…- sus ojos se fueron hacia donde estaba Notre Damme, el símbolo de la cristianad en Paris, mientras un halo enigmático recubría sus ojos, una mezcla de desazón, oscuridad y aceptamiento
Magdalena - February 8, 2007 11:19 PM (GMT)
Magdalena miraba con curiosidad a la Espada de París...
Nota en tu voz cierto aliento desconsolado, Don Álvaro... nuestra condición difiere de la de los mortales, pero cabe en ella la religión aunque yo no la siga como cualquier otro camino, muchas posibilidades se abrenentre nosotros, lo triste es cuando la antiguedad de los años trasnforma a los cainitas en marionetas carente de motivaciones para despertar cada noche...
Sharede d'Alençon - February 12, 2007 03:08 AM (GMT)
Las palabras de la lamia mostraban un aliento, frío pero aliento a pesar de todo, y aquello hizo reavivarse en Sharede el pensamiento de que nadie estaba definitivamente perdido en aquel mundo.
-La mirada diferente es una percepción distorsionada por el sufrimiento, pero no por ello dejamos de ser hijos de Dios.
Las cálidas palabras brotaron como un apoyo hacia aquel que había perdido la ilusión.
Alvaro Castellar - February 21, 2007 11:54 PM (GMT)
- Puede ser…- dijo mirando a la Lasombra- aunque eso en ultima instancia se vera cuando estemos en el verdadero lecho de nuestro fin… además me he alejado demasiado del cause como para ser llamado nuevamente hijo de Dios…
Alvaro se alejo de las damas tomando su caballo y dándole la vuelta, antes de subir miro a sus acompañantes por última vez en la noche.
- Damas, si me disculpan he de seguir con mis obligaciones de la noche, ha sido un placer conocerla- mirando a Sharede después a la niña- Magdalena siempre es interesante hablar con vos. Buenas noches...
Haciendo una ultima reverencia mota su caballo y parte hacia el barrio de la isla.
Magdalena - February 22, 2007 12:03 AM (GMT)
Partid sin más demora, y recordad Don ÁLvaro, que si el miedo atenaza vuestro corazón y o sentís perdido, la sacerdotisa de la via ossium estará encantada de recibiron e iluminros con la sabiduría de la vida y de la muerte
Depsués de despedirse miró a Sharede en silencio la contempló de arriba a abajo
Y vos, señorita, ¿como vagais sola por la noche en estos tiempos oscuros y de guerra?¿Deseais que os acompañe?
Sharede d'Alençon - February 27, 2007 04:06 PM (GMT)
-Buenas noches, Álvaro Castellar. El placer es mío.
Su dulce tono de voz pronunció aquel nombre sin un rastro de acento francés, lo que la hacía no exactamente ajena a la procedencia del caballero.
Siguió a las palabras una leve reverencia a modo de despedida y pronto se volvió hacia la niña, incrédula.
¿Acompañarme? Nunca imaginé que alguien así me ofrecería protección...
Sharede parecía haber suavizado los rasgos de su rostro. Tras aquella breve presentación con ambos desconocidos había logrado dejar en un segundo término las preocupaciones que florecían de la contemplación de París dormida.
-Precisamente por ser tiempos oscuros y bélicos me preocupaba... hace tiempo que me aparté de este mundo y al volver sobre él lo encuentro de esta forma...
Sus párpados cayeron ocultando sus fascinantes pupilas que aparecían ahora clavadas en el suelo. Tan sólo fueron unos breves instantes, después, Sharede retomó el aplomo y observó a la lamia en silencio.
Eradriel - February 27, 2007 07:46 PM (GMT)
Magdalena no terminaba de comrpender las palabras de la Dama, aunque podía hacerse una idea de a qué se refería.
¿De qué forma?, ¿En guerra?. Yo creo que las cosas no cambiarán tanto, siempre hemos estado en guerra con los lupinos y las ciudades siempre se ven amenazadas por muchas cosas, es parte del ciclo y de la vida de la sociedad en la estirpe, sólo que ahora se han destapado las cosas, y normalmente, las preocupaciones del príncipe no llegan hasta sus súbditos, pero ahora es distint ya que se ha proclamado guerra abiertamente, y os juro mi señora, que haré lo posible porque dure poco... Cuando su líder caiga en mis manos, todo esto acabará, os lo aseguro...
Sharede d'Alençon - February 27, 2007 09:29 PM (GMT)
Sharede observó largamente a la niña desde la profundidad oscura de sus ojos, asimilando la forma directa y brutal en que ésta aplicaba una sinceridad alimentada por la asfixiante rabia. Sabía que lo que acababa de oír era un disparate aunque solo fuera por la legendaria fuerza que se atribuía a los lupinos y, obviamente, más a su líder; probablemente Magdalena no conociese a aquel hombre salvo por los distorsionados rumores y hechos de la guerra. Para la lasombra todo formaba parte de un enorme malentendido... o al menos hasta que no pudiese comprobar la verdad que había en atribuir a Guillerm du Trem un carácter cruel.
-La templanza es un don que no deberíais desdeñar, pues ayuda a controlar los impulsos y a alejarse de la Bestia que nos acecha en todo momento. Una venganza no es tan dulce como la pintan y desencadena una espiral de violencia que difícilmente se puede detener. Si rompéis esa cadena seréis un poco más libre, si la apretáis más fuerte es probable que os acabe ahogando.
No pretendía ser una amenaza, sólo un consejo, aunque de antemano Sharede supo que los oídos de la niña estaban cerrados, y sus ojos, como los de un animal de tiro, miraban obcecadamente hacia delante sin detenerse.
-Buenas noches, Magdalena.
Sharede se volvió hacia la noche y comenzó a caminar dejando atrás a la lamia. Una punzada de compasión la acertó de lleno, pero supo seguir su camino sin volverse atrás.