View Full Version: Un alto en el camino

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Title: Un alto en el camino
Description: 15-4-1226


Maximo Constanza - December 24, 2006 06:19 PM (GMT)
Viene de Aquí.


Se encontraban a media colina, en el camino directo hacia el monasterio. Las vistas desde ahi eran bastante buenas, dejando ver Montparnasse un poco mas abajo, y un poco de naturaleza entre los dominios del Lasombra y el pueblo. Sin duda un excelente lugar para disfrutar de la noche.

Máximo se dirigió primero hacia el cochero:

- Disculpa Pietro, sigue el camino hacia la Abadía. A la dama le apetece dar un paseo, así que seguiremos a pie.

Acto seguido el joven tiró de las riendas y siguió el camino hacia su destino.
El Lasombra volvió junto a su acompañante y se dirigió a ella.

- Elegid el camino, mi señora, pues esta noche es vuestra. -Mientras hacia una leve inclinación de cabeza a modo de reverencia.

Nayara - December 24, 2006 07:17 PM (GMT)
Nayara observo el hermoso cielo bañado por la luminosidad de Selene, al fin... deseaba sentir esa unión de cerca de nuevo.

Inconscientemente su mano comenzó a jugar con su amuleto mientras se perdía en la inmensidad del firmamento.

- Caminemos sin rumbo, es más interesante así caballero, o si lo deseáis os cedo la oportunidad de marcarlo vos mismo -

Volvió su mirada ante la reverencia del primogénito y la devolvió con gracia, esperando los siguientes pasos.

Maximo Constanza - December 24, 2006 07:28 PM (GMT)

- Dificil es caminar sin rumbo, pues cualquier paso que damos nos acerca a algun sitio. Pero me parece bien intenarlo. Imaginemos que no hay nada más bajo el firmamento, ningún destino al que llegar. Sólo dos seres que vagan por la tranquilidad de la noche por el mero placer de pasear.

Ofreciendo levemente el brazo, por si la dama deseaba apoyarse en él, pero de forma sutil por si prefería gozar de libertad. el Lasombra inició la marcha sin pensar en ninguna dirección. Lo único que hacía era poner un pie tras otro con la intriga de ver donde le llevarían sus pasos. Por supuesto Máximo conocía a la perfección aquel terreno, así que para hacer más facil la tarea de no dirigirse a ningun lugar en concreto cerro los ojos y siguió avanzando.

- Parece que os gusta sentiros libre a cielo abierto. Donde la luna nos regala el influjo de sus rayos, y las estrellas nos observan curiosas en nuestro devenir.

Nayara - December 25, 2006 03:56 PM (GMT)
La dama tomó el brazo que gentilmente le ofrecía el caballero y se dedicó a pasear sin preocuparse por nada más...

- Así es desde que tengo recuerdos, desde mis tiempos mortales he venerado la celeste esfera y todo aquello que nos brinda. De algún modo al observarla me encuentro donde deseo. Por suerte nuestra condición me permite observar el paso del tiempo divisando el incorrupto cielo. -

Máximo Constanza se guiaba en la oscuridad con los ojos cerrados intentando no seguir un destino determinado, pero...

- Quién si no él sabría representar los caminos de la oscuridad... existirían misterios por resolver para aquel antiguo...-

Nayara pese a todo lo tomaba del brazo, de algún modo su inocencia le hacía sentir que pese a todo el estar ahí podía ayudar a protegerlo de la posible caída.

Maximo Constanza - December 25, 2006 10:57 PM (GMT)
El Lasombra agradeció que la dama lo tomara del brazo, pues aun con el conocimiento que tenía de aquel lugar, era dificil no tropezar si se andaba por ahí con los ojos cerrados. Su atención se centraba en las palabras de su acompañante, en las irregularidades que podía notar bajo sus pies, y en la fresca brisa que los acompañaba en su trayecto. Máximo encontraba algo extraño en la forma de agarrarlo que tenía Nayara. No sabía que era lo que le hacía sentir el contacto con la Ventrue: ¿Calidez, apoyo, protección? Dejando de lado esta cuestión siguio con su camino.
Sabía que si abría los ojos, aunque fuera por un momento, se ubicaría por completo y dejaría de caminar aleatoriamente, pero quería ver el rostro de la dama, radiante bajo la luz de la luna, mientras hablaba de libertad. Entonces deteniendose en su caminar, los abrió y la miró. Las brillantes estrellas se reflejaban en sus ojos y acompañaban sus palabras de un sentimiento puro que no podía pasarse por alto. Por un momento los ojos de los dos se encontraron, fijos los unos en los del otro. Entonces el antiguo levantó la mirada hacia el cielo y observó el firmamento que antes viera reflejado en los ojos de Nayara. No tenía palabras, así que simplemente se limitó a seguir mirando el cielo, como perdiendose en él.

Nayara - December 25, 2006 11:17 PM (GMT)
La dama no sintió intimidación de aquellos oscuros ojos que la observaban, pese a estar ocultados por las sombras un atisbo de sentimientos se pudo desvelar en aquel instante para ella. Tras aquel cruce de miradas, el caballero observaba el cielo casi imnotizado.

- Es hermoso, decidme si alguna vez habéis podido apreciar obra más magnánima...-

La suave brisa silvaba aportando sonido al silencio, susurrando cánticos desconocidos a los oidos de los cainitas.

Maximo Constanza - December 25, 2006 11:40 PM (GMT)
Ante la pregunta de Nayara, le cogió la mano con un movimiento suave, y trazando un arco intentando abarcar toda la ciudad de París dijo:

- Contemplad la ciudad de las luces, -para reafirmar sus palabras los pequeños farolillos que iluminaban la ciudad brillaban esparcidos por toda ésta.- eh aquí la representación del cielo en la tierra. Esta es sin lugar a duda la obra más magnánima -dijo repitiendo el adjetivo que ella había usado- que haya visto jamás. La bóveda celeste en su forma terrenal ¿Acaso hay algo más bello que la capacidad de construir algo así? Quizá el cielo se mantega inmutable ante el paso del tiempo y esa sea una de sus virtudes. Pero poder apreciar el cambio en algo construido por nuestra misma mano, y que a la vez guarda la esencia de la estrellada y atemporal celosía que nos cubre... eso sí que es magnánimo. ¿No creeis?

Nayara - December 26, 2006 12:08 AM (GMT)
Observaba con aquellos ojos ajenos, la visión de la perfección... realmente el caballero amaba Paris como nunca antes nadie hubo conocido.

- Amar un icono tiene sus ventajas y desventajas caballero... vuestra amada ciudad se está perdiendo. Debemos actuar o no quedara de ella mas que el recuerdo de lo que un día fué. -

Sus palabras fueron sinceras, tiempo hacía que pensaba aquello de la ciudad de las luces... ahora que alguien parecía preocuparse, descargó con él sus temores. Aquella no era su tierra, ni su visión de lo divino; no obstante le preocupaba la pérdida, tal vez más de lo que ella misma imaginaba.

Se volvió mirando fijamente al caballero y con una voz dulce y armoniosa se dirigió a él:

- Sigamos nuestro camino caballero, seguro que aún queda mucho por descubrir ahora que estamos tan cercanos a nuestras visiones celestiales -

Volvió a tomarlo del brazo y ésta vez dirigió el rumbo hacia su bella ciudad para brindarle el gusto de pasear sus calles como al parecer deseaba.

Maximo Constanza - December 26, 2006 12:37 AM (GMT)
Viendo el rumbo que tomaba la dama, Máximo recordó algo:

- ¿A caso quereis marcharos sin mis presentes? Pensé que os habían gustado.[b] -Refiriendose a la rosa y la cinta negra que había regalado a Nayara, con un tono divertido.- [b]Aunque sino los quereis quizá pueda reutilizarlos. -Añadiendo una risa leve al final de la frase.

Dando la vuelta, se dirigieron hacia la Abadía. Estaban relativamente cerca, así que no tardarían en llegar.

Nayara - December 26, 2006 12:45 AM (GMT)
Nayara lo observó con un gesto de sorpresa...

- Caballero nunca olvidaría vuestros presentes, pense que más tarde volveríamos a recogerlos, no obstante si deseáis que sea ahora... -

De nuevo su camino se modificaba...esta vez la Abadía era su destino. Nunca antes la dama había caminado por aquella estancia y de nuevo la curiosidad se acrecentaba en el interior de Nayara.
Como si de una pequeña se tratara del brazo de su tutor, la cainita seguía los pasos del antigüo. Nunca antes tuvo una velada tan movida, conocer al caballero estaba siendo toda una revelación.

Maximo Constanza - December 26, 2006 01:25 AM (GMT)

- La verdad es que prefiero volver ahora por la sencilla razón de que el tiempo a vuestro lado parece volar, y no me gustaría que nos sorprendiera el amanecer paseando por las calles de la urbe. Aun quedan demasiadas cosas por hacer antes que llegue mi última noche, aunque he de reconocer que si ese fuera mi destino, no podría gozar de mejor compañía para la ocasión.

Pronto llegaron a la Abadía y entraron por una puerta lateral, que permitía la entrada sin tener que abrir el pesado portón de la puerta principal. Los encargados de la vigiláncia reconocieron al señor Constanza y lo saludaron con una inclinación de cabeza volviendo rápidamente a sus puestos.
Cuando llegaron al medio del patio principal Máximo se detuvo y dijo:

- Bienvenida a mi dominio Lady Nayara. Sabed que aquí siempre sereis bien recibida, y podeis venir cuando gusteis. Aunque sino me avisais con un poco de antelación quizá no pueda recibiros. -Tras un breve lapso de tiempo añadió:

- ¿Desais que os enseñe mi biblioteca? Es uno de los más preciados tesoros de esta abadía... Aunque si quereis tomar un refrigerio antes tambien puedo ofreceroslo.

Nayara - December 26, 2006 01:43 AM (GMT)
La dama observó a su alrededor la enorme edificación que era aquella abadia, y tras oir las palabras del primogénito, le respondió:

- No quisiera robaros mas tiempo caballero, como bien decis el amanecer podría sorprendernos... -

A esas alturas Francesco estaría preocupado por su tardanza, y Fernando... bueno Fernando aún estaría disfrutando de la noche parisina...

Tras un suspiro de resignación acorde a sus pensamientos, sonrió al caballero.

- Decidme, ¿ nadie os aguarda Lord Constanza ?-

Había demostrado una sensibilidad poco común, seguramente alguien debería esperarlo. No imaginaba una vida solitaria para aquel cainita.

Maximo Constanza - December 26, 2006 02:01 AM (GMT)

- Desde luego yo no lo consideraría un robo, cuando yo mismo os lo ofrezco. Y en cuanto al amanecer... aun nos queda un poco de tiempo del que disfrutar, así que no lo dejemos escapar.

Reanudaron la marcha en dirección a la biblioteca, pues aunque la mujer no había asentido, tampoco había dicho que no. Además siempre estaban a tiempo de volver atrás.

- Si alguien me aguardara a estas horas, sería uno de los nuestros, y por ende no creo que le importe esperar un poco más de tiempo, pues en realidad no es algo de lo que vayamos faltos. Además, no me gustaría que luego pudierais tacharme de ser un mal anfitrión al no enseñaros el lugar.

Pasillo a pasillo, corredor a corredor, finalmente llegaron a la gran bilbioteca de la abadía. Estanterías repletas de libros llenaban las estancia, dejando en un lugar central, justo enfrente de la puerta, espacio para un gran escritorio. Encima de la mesa un candelabro iluminaba con su luz una cajita plateada y una rosa apostadas a su lado. Al reconocer los presentes que había hecho a la dama, Máximo se los mostró con un gesto de la mano.

Nayara - December 26, 2006 02:20 AM (GMT)
Al encontrarse con los obsequios que tan amablemente le había entregado el caballero, la luminosidad resurgió en el rostro de Nayara.

Tomando la rosa comenzó a observar detenidamente la infinidad de tratados que poseía la enorme biblioteca, con un paso pausado miraba por encima los títulos versados en su mayoría en latin.

- Me impresionáis caballero, cuanta cantidad de sabiduría alberga vuestra biblioteca... me agradaría que me permitieráis venir a visitarla de vez en cuando, soy amante de la lectura y sin duda poseéis muchos títulos que me interesaría conocer -

De repente la dama escuchó unos pasos que se acercaban hacia aquella estancia. Colocándose al lado del caballero aguardó a reconocer a la persona que los interrumpía.

Sharede d'Alençon - December 26, 2006 03:10 AM (GMT)
De entre las calles que componían la extensa biblioteca surgió una silueta femenina que caminaba serenamente hacia los dos congregados. Vestía sencillos ropajes en tonos ocres que continuaban con su proceder austero habitual. Llevaba en una mano un tomo encuadernado en piel y con la otra realizó un leve gesto entre la sorpresa y el titubeo al percatarse de que aquellos ruidos que había oído eran en efecto los de una conversación que acababa de interrumpir con su presencia, como denotaban las forzadas posturas de ambos cainitas... Máximo Constanza por supuesto, y su bella invitada que había conocido días atrás en la reunión de Cecilia.

-Ruego me disculpéis... me hallaba sumida en algunas lecturas que volvían esta noche más ilustrada, no pensé que tendría compañía.

Dicho lo cual se encaminó hacia la puerta dispuesta a devolver la intimidad a los asuntos que ambos cainitas estuviesen tratando. Al pasar cerca del primogénito, realizó un breve saludo acompañado de un gesto cortés.

-Mi señor Constanza...

Maximo Constanza - December 26, 2006 03:55 AM (GMT)
Al escuchar los ruidos penso en quién podría andar a esas horas por allí, pero en cuanto vió a su protegida el gesto de su rostro se dulcificó.

- Espera Sharede. -Dijo adelantandose hacia ella con voz suave.- No debes pedir disculpas por estar aquí. Ya sabes que esta tambien es tu casa y puedes moverte por ella sin necesidad de permisos.

Pasándole un brazo por la espalda la acompañó otra vez al interior de la biblioteca.

- Me gustaría que nos permitieras disfrutar de tu compañía, sino estas ocupada y te apetece, porsupuesto.

Mirando a las dos mujeres:

- ¿Os conoceis?

Sharede d'Alençon - December 26, 2006 04:23 AM (GMT)
-Será un placer tomar parte en la conversación...

Respondiendo a su sonrisa tras escuchar las amables palabras que el lasombra le dedicaba, Sharede asintió dedicándole una mirada cordial a Nayara.

-Buenas noches-, la saludó antes de volverse hacia Máximo para contestar a la pregunta-. Sí, ella y yo nos hemos visto hace unos días...

Casi podría decirse que tímidamente, la mujer se colocó entre ambos contertulios.

-¿Cómo estáis, mademoiselle Nayara?

Nayara - December 26, 2006 11:52 AM (GMT)
Nayara observó con un gesto dulce a la dama que hacia poco había tenido el placer de conocer. La noche se tornaba interesante para ella, pues iba a tener el honor de poder conocer mejor a ambos lasombra.

- Buenas y oscuras noches Lady Sharede, es un placer disfrutar de su compañía de nuevo -

El gesto del caballero hacia ella denotaba la cercanía entre ambos, tal vez fuera aquella la doncella que esperara a Don Máximo... de cualquier modo Sharede mostraba ser una mujer interesante de conocer y no iba a perder la oportunidad de poder hacerlo.

Tras una breve pausa, contestó a la pregunta de la dama.

- Disfrutando de noches como ésta no se puede estar mejor, grata compañía y buena conversación, qué mas se puede desear...-

En la mente de la ventrue afloró una idea bastante precisa que le arrancó una sonrisa que con maestría supo dominar haciéndola ver agradecida hacia ambos.
Tras el gesto, aguardó a que el anfitrión decidiera de nuevo sus pasos, el primogénito mostraba ser de un carácter un tanto inquieto y de seguro querría proseguir con la velada en alguna otra estancia.

Maximo Constanza - December 26, 2006 12:31 PM (GMT)
Viendo que las mujeres ya se conocían:

- Por favor, no os quedeis de pie. -Dijo señalando las sillas que había situadas ante el escritorio. Y mientras se movía en dirección a la puerta añadió: Haré que nos traigan un pequeño refrigerio. Mientras, sentiros como en vuestra casa. -Haciendole un guiño a Sharede por la ironía.

Con estas últimas palabras Máximo abandonó la habitación, dejando a las dos mujeres sentadas una en frente de la otra.

Sharede d'Alençon - December 26, 2006 07:28 PM (GMT)
Sharede tomó asiento donde Máximo les había indicado: al frente del amplio escritorio que la luz de las velas limitaba a un pequeño círculo de luz cálida y titilante. Dentro de éste, una cajita plateada llamó la atención de la Lasombra, que sin embargo guardó las preguntas para atender a la mujer ventrue. Cuando se volvió hacia ella vio que entre sus pálidas manos portaba una fragante rosa y la sensación de haber sido inoportuna se acrecentó. ¿Acaso aquellos cainitas compartían algún tipo de vínculo?

-Espero realmente no haberos molestado-, recalcó apartando la mirada de la flor para observar el rostro de Nayara. No obstante el gesto anterior no había sido disimulado.

Nayara - December 26, 2006 09:39 PM (GMT)
Aquella mirada fomentó aún mas el sentimiento que percibía Nayara... sin duda si entre ellos aún no había nada, sin duda lo habría.
No deseaba confundir a aquella dama, la compañía del primogénito era meramente social, sin ningun otro trasfondo distinto al conocimiento mutuo.

- No habéis interrumpido más que una mera conversación de conocidos, lady Sharede. No os preocupéis...-

Una sonrisa de complicidad se dibujo en los labios de la ventrue...si, sabía distinguir aquellas miradas, qué mujer no sabría hacerlo...


Sharede d'Alençon - December 26, 2006 10:06 PM (GMT)
La sonrisa de la ventrue desconcertó a Sharede por momentos. ¿Había sido una respuesta para evitar la inminente indiscreción o es que pensaba realmente que sentía celos de aquello? Sabiendo que todo apuntaba a la segunda opción, de ser mortal se habría sonrojado, pero en aquella situación tan sólo perdió la mirada en los destellos que emitía la cajita y mantuvo una expresión serena sin responder a la cómplice sonrisa que se le dedicaba para no dar pie a posibles divagaciones.

-Así pues os conocéis ambos también, debo suponer- prosiguió la cainita, retomando el tono cordial para disimular la confusión-, ¿lleváis mucho tiempo por París? he de decir que antes de conoceros a vos y a Katriana en la reunión del otro día apenas si había visto a los miembros de vuestro clan en esta ciudad, aparte obviamente de la omnipresente figura del Príncipe.

Alzando la mirada cuando volvió a sentir que pisaba sobre terreno firme, Sharede observó a su interlocutora.

Nayara - December 26, 2006 10:28 PM (GMT)
Omnipresencia... desde luego la mujer tenía arte para cambiar de tema, mas en sus ojos aún veía ese brillo especial..

La dama no cambió su sonrisa, y manteniéndola le respondió.

- Hace más de cien años que vivo en Paris, no obstante he mantenido una vida algo retirada de la sociedad cainita hasta hace poco, sin duda nuestros retiros han sido los culpables de no habernos conocido antes Lady Sharede, en cuanto a mi compañera Katriana, ella se suele mostrar bastante... -

La dama tomo la cajita de plata y abriéndola con sumo cuidado, observó de nuevo como la cainita quedaba imnotizada con aquel presente.

- En cuanto a vuestro primogénito...no he tenido el gusto de conocerlo hasta hace pocas lunas. -

Al finalizar su frase cerro la hermosa caja y la dejo cerca de Sharede, para aliviar su evidente interés.

Sharede d'Alençon - December 26, 2006 10:49 PM (GMT)
Sharede mantuvo la atención puesta en las palabras de Nayara viéndola además, para su sorpresa, juguetear con el objeto de tocador como si fuese propio. Manteniendo no obstante su inmutable posición, asintió a lo dicho.

-Ya entiendo... ¿Puedo preguntar qué os condujo a abandonar la tranquilidad del retiro? Aunque ciertamente las circunstancias de la ciudad últimamente no dejan fáciles las cosas a quienes pretenden mantenerse alejados de los problemas.

Una de sus manos se posó sobre la suave y bien pulida madera del escritorio, y con un ligero movimiento, sus finos dedos comenzaron a tamborilear mientras se adentraba en asuntos menos triviales.

Nayara - December 26, 2006 11:05 PM (GMT)
De súbito la dama sintió una agonía interna, que se manifestó en su gesto.

- Algo...algo ocurría...-

Observó los ojos de Sharede un instante, buscando en ellos un apoyo cercano... de pronto se levantó de la silla y se acercó a uno de los ventanales, necesitaba sentir el aire, pese a que ya de nada le servía. Observó aquella torre junto a la luna.

- La tour... la lune... -

Sin girarse hacia la dama,le respondió... no por falta de cortesía... sí por no mostrarse tan alterada como estaba.


- Deje mi retiro porque era el momento querida... porque era el momento....-

Sharede d'Alençon - December 26, 2006 11:17 PM (GMT)
Sharede se levantó prontamente de su sitio al notar el súbito ahogo en la voz de la mujer y los gestos que denotaban repentino sufrimiento. Involuntariamente pensó en alguna dolencia, pero con igual rapidez desechó la absurda idea de su cabeza y optó por acercarse a la dama para colocar compasivamente una mano sobre su brazo.

-¿Os encontráis bien? ¿ocurre algo malo? Espero que mi pregunta no os haya importunado...

Frunciendo el ceño intrigada, Sharede miró un instante por la ventana y después a la pálida tez de la ventrue.

-Quizás sea mejor que vaya en busca de monsieur Constanza.

Si no lo deseaba, ya se encargaría ella de refrenar su iniciativa.

Nayara - December 26, 2006 11:29 PM (GMT)
Al sentir el apoyo de la dama, consiguió serenarse en parte...y retomando la compostura se volvió hacia ella, con una voz cálida.

- Gracias hermana... vuestro gesto me ha aliviado, no os preocupéis no fueron vuestras palabras las que me perturbaron. Creo que algo sucede...tuve un presentimiento... -

No quería parecer inestable ante la dama, pero algo en ella le inspiraba confianza, tal vez la preocupación que demostraba con su cercanía.

Consiguió hacer nacer la sonrisa entre sus labios, mas su mirada seguía delatándole...


Sharede d'Alençon - December 26, 2006 11:39 PM (GMT)
Así que era eso... ella también sentía algo. Por una parte aquello calmó su preocupación por el malestar y por otra lo acentuó al saberse presa de sensaciones similares.

-Contadme ese presentimiento, os lo ruego. No penséis que tomo esto a la ligera pues yo misma siento que la ciudad se agita convulsa y desde hace algún tiempo mi reposo no es todo lo tranquilo que debiera.

El gesto de Sharede se había vuelto tenso, y su proximidad envolvía a la ventrue en un halo de extraña protección y sensación de seguridad que seguramente contribuiría a disminuir su ansiedad.

Nayara - December 27, 2006 12:04 AM (GMT)
Nayara tomó las manos de Sharede entre las suyas y procedió a expresarle sus sentimientos.

- Hace varias lunas que presiento un gran mal, y desde entonces todo a mi alrededor se derrumba...Paris cae inexorablemente y con ella, sus habitantes sufren las consecuencias. Pero he sentido un vacío mucho mayor ahora.No consigo descifrar qué es...-

La dama observó a su compañera, esperado que tal vez ella pudiera ayudarle. Si ella sentía algo tal vez juntas pudieran adivinar lo que ocurría.

Sharede d'Alençon - December 27, 2006 12:39 AM (GMT)
-Todos somos testigos de la decadencia que últimamente se ha cebado con nuestra ciudad... y aunque probablemente haya muchos de los nuestros a los que ésto no le importe lo más mínimo pues piensan verse libres de las consecuencias por su condición, ninguno de nosotros lo estamos y aunque así fuera es deber de cada persona ayudar a los que la rodean.

El discurso sonaba tanto más apasionado en labios de una mujer habitualmente comedida y discreta.

-Me alegra comprobar que todo esto no os mantiene indiferente, y ciertamente es posible y muy probable que como suele ocurrir, las desgracias no vengan solas sino acompañadas de la mano de otras que irán cayendo sucesivamente sobre nosotros, estas son las duras pruebas a las que nos enfrenta nuestro Señor.

Tras una leve pausa, Sharede apretó ligeramente las manos de Nayara para darle un mudo apoyo y después se volvió de nuevo hacia la ventana como si quisiese desentrañar el misterio con la profunda contemplación de la noche. Las siguientes palabras que pronunció estaban apaciguadas y decididas.

-No obstante, si para algo he vuelto la vista a estos caminos tortuosos que ahora recorremos, es para aportar las soluciones que estén en mi mano, y para ello, intentaré adentrarme en eso que a ambas nos preocupa...

Maximo Constanza - December 27, 2006 12:59 AM (GMT)
Máximo llegó a la habitación, sin apenas hacer ruido, acompañado por un mozo que llevaba una bandeja con tres cálices metalicos de excelente manufactura. El Lasombra indicó al chico que dejara la bandeja encima del escritorio y que se retirara. Viendo de refilón a las mujeres cogidas de las manos y con expresiones un tanto ausentes, se encaminó hacia la mesa, dando tiempo necesario a las caínitas para que resolvieran lo que andaran haciendo. Acto seguido las saludó con una inclinación de cabeza y se sentó en su sillón al otro lado del escritorio, esperando que se unieran a él, o siguieran su conversación. Si tardaban, almenos las copas metálicas calentadas previamente, mantendrían una buena temperatura para el rojo fluido que yacía en su interior.

Observando a las dos damas bajo los rayos de la luna que se colaban por el ventanal captó en ellas una aura mística. No sabía bien de que se trataba, pero algo estaba ocurriendo allí. Con una leve sonrisa hacia las mujeres espero pacientemente a ser invitado a la conversación, que sin duda parecía estar en un punto interesante.

Nayara - December 27, 2006 01:32 AM (GMT)
Nayara observó como entraba el primogénito junto a uno de sus sirvientes, y tomada aún de la mano de Sharede se acercó hasta la mesa para tomar asiento.
No estaba en su naturaleza avergonzarse de sus sentimientos, el cariño era algo noble y demostrarlo lo era aún más.

- Os agradezco la copa caballero-

Y tomándola se limitó a observarla, pues no se podía permitir tomar cualquier vitae... la noche pronto tocaría su fin y sus ansias eran muchas y muy fuertes.
Mirando a sus acompañantes dubitó un instante entre quedarse o partir...

- Esta velada ha sido mágica, os agradezco a ambos la grata compañía y espero poder disfrutarla de nuevo pronto, pero he de partir, pronto la noche cederá al día. -

Sharede d'Alençon - December 27, 2006 02:44 AM (GMT)
Sharede volvió aún pensativa a la compañía de Máximo Constanza, y se mantuvo de pie en silencio no sin antes recoger la copa de vitae que se le ofrecía.

Observó la cálida esencia de la vida con respeto, devoción, incluso quizás, algo de reserva. Bebió lentamente, entrecerrando los ojos por el éxtasis con que se estremecía su garganta, y con ello pudo recordar lo hambrienta que estaba pues no quería a menudo recordarse la terrible forma de sobrevivir en aquel mundo.

Finalmente devolvió su atención a Nayara. Una velada mágica, escuchó. Sí, algo así podía decirse... o más bien la reunión de almas afines que se rozan transmitiéndose un conocimiento insuflado por Él.

-Os deseo un feliz final de noche, ha sido muy grato compartir esta conversación con vos.

Maximo Constanza - December 27, 2006 03:54 AM (GMT)
Al ver el gesto de Nayara ante la copa cayó en la cuenta de su descuido: Los Ventrue no bebían de todas las sangres...

- Disculpad mi descuido Lady Nayara. Si me deciis que tipo de sangre resulta de vuestro agrado puedo intentar cnseguirosla.

- En cuanto a marcharos, no creo que sea prudente. Amanecerá antes de que llegueis a vuestra mansión, y perder una compañía tan grata como la vuestra no es uno de mis deseos, pues espero poder gozar de charlas como la de esta noche en un futuro. Estad tranquila, podeis pasar la noche aquí. Os hice preparar una habitación, antes cuando fui a por las copas. Solo espero que esté a vuestra altura. Cuando querais iros decidlo y alguien os acompañara hasta allí.

Al terminar de hablar observó a las dos mujeres que tenía delante. Algo había surgido entre ellas dos. No sabía la causa pero notaba cierto vinculo entre ellas. Tal vez fueran las miradas y las expresiones de sus rostros.
Dirigiendose a su protegida.

- ¿Sharede, aguardaras con nosotros hasta que Lady Nayara desee ir a sus estancias? Sin duda creo que podrás acompañarla y así podreis tener la intimidad que antes os he robado. -Con un tono suave y nada molesto.

Sharede d'Alençon - December 27, 2006 04:11 AM (GMT)
Sharede escuchó el ofrecimiento del primogénito algo sorprendida por aquella desmedida hospitalidad hacia la ventrue. ¿Sería verdad que los tiempos aciagos unían a criaturas dispares y las hacían más generosas por el hecho de compartir el sufrimiento? Siempre había sido escéptica al respecto, pero...

-No habéis robado nada, Monsieur, tan sólo recuperado una atención que os pertenecía. Me parece que deberemos hablar esta dama y yo largo y tendido pero la noche ya no es joven como bien decís así que por qué no terminarla los tres como la comenzamos, hace rato.

Y dicho ésto, la Lasombra aguardó la aceptación o el rechazo de la propuesta de Máximo por parte de Nayara.

Nayara - December 27, 2006 03:27 PM (GMT)
Nayara quedó sorprendida por las atenciones que el primogénito lasombra le brindaba... ciertamente era probable que el astro sol la sorprendiera a mitad de camino, y de llegar a su hogar, podría encontrarse con el joven Fernando con quien tenía pendiente un amanecer imposible... lo mas prudente sería aceptar la grata invitación tan amablemente ofrecida por su anfitrión.

En su interior algo le acosaba, ese sentimiento no se disipaba...se acrecentaba más y más. Era mejor prevenirse y aguardar bajo aquella abadía, lo que tuviera que ocurrir, ocurriría lejos de su hogar y de los suyos. Tenía fe en aquella compañía.

- Si es asi caballero, no podre más que aceptar vuestra amable invitación, alargando la preciada velada que me ofrecen esta noche -

Tomando de nuevo la cajita, recordó aquella que guardaba su tesoro.

- Dónde se encontraría aquel que no escapaba a sus pensamientos... -

Maximo Constanza - December 27, 2006 04:15 PM (GMT)
Ante la aceptación de las dos mujeres para continuar la velada, no pudo más que sentirse satisfecho y ofrecer una sonrisa a sus acompañantes. Dispuesto a enterarse mejor de la relación que había entre las damas prosiguió.

- Y bien. ¿Cómo os conocisteis? Sin duda me intriga el hecho de que parece que os conceis tan bien. Aunque no quiero ser más indiscreto de lo necesario y aceptaré que querais mantener anónimo el inicio de vuestra relación. -Añadio esto ultimo en tono divertido y acto seguido tomo un largo sorbo de su copa.

Sharede d'Alençon - December 27, 2006 04:27 PM (GMT)
Sharede emitió una pequeña risa ante la desbordante curiosidad del primogénito, quien sin poder evitarlo había intentado rodear cualquier otro tema para preguntar indirectamente por aquello de lo que habían hablado durante su ausencia.

-Esta dama y yo apenas nos conocemos, a decir verdad, pero compartimos ciertas visiones de la realidad afines, a las que ha dado pie la conversación de esta noche.

Era una forma elegante de decirlo todo sin decir nada, aunque quizás la Lasombra no lo hubiese hecho de forma consciente.

Nayara - December 27, 2006 04:41 PM (GMT)
- Querido no queráis desvelar todos los secretos de una dama, pues sin duda nunca lo conseguiríais, y menos en una sola noche -

Una sonrisa pícara acompañó las palabras de Nayara, pues entendía en él un desorbitado interés sobre la relación de ambas. Al parecer no era la única alma curiosa de la sala, ahí existían tres, sino más...

- En cuanto a la vitae de mi gusto, no os preocupéis caballero, con tanto que descubrir mi sed, es ahora meramente de conocimientos -

Miro cómplice a Sharede. Su respuesta había sido simplemente elegante y eso le agradaba.

Maximo Constanza - December 27, 2006 05:50 PM (GMT)
Aceptando honestamente que había perdido la primera batalla, regalo una sorinsa a las damas que tan bien habían sabido defenderse. A Máximo le encantaban los retos, y esto sin duda lo era, pero ya tendría tiempo de desentrañar los enigmas. Por el momento, sabía que algo escondian las dos, ya que sus respuestas, aunque bien contrastadas, habían sido evasivas. Con esta idea en mente dirigió la conversación hacia otros derroteros.

- La sed de conocimientos es algo que habla muy bien de quien la siente Lady Nayara. Sin duda nosotros lo tenemos más fácil que los humanos, para almacenar conocimientos debido a nuestras prolongadas no-vidas, aunque a veces esto produce el efecto contrario, haciendo que perdamos el interés sobre algunas cosas... ¿Pues a caso no tendremos la eternidad por delante para interesarnos por ellas?

Mirando alrededor haciendo ver que de repente se había dado cuenta de la sala en la que estaban.

- Vaya, resulta que estamos en el lugar más indicado para hablar de esta temática. Además creo que los tres mostramos un cierto interés por el aprendizaje de cosas nuevas, pues nunca es tarde para aprender. -Dejó unos momentos de silencio, pensativo.- Ahora que hablamos de esto, recuerdo una lección que me impartieron en mi epoca de estudios en la ciudad de Roma. "No hay mejor maestro que el própio aprendiz, pues con sus consultas te hará ver detalles en los que jamás te habías fijado."




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